Queda claro que Dragon Ball Z no es mío. Ya quisiera yo.


Antes de presentar el fic, aclararé la duda de la pregunta en mi anterior y primer relato:

-¿A qué se refería el rábano en la visión de Uranai Baba?

R= Ya que en ese momento ella estaba adivinando el futuro sobre el trabajo que ejercería Goku, mi intención era que relacionaran el rábano con la futura siembra que Goku y Milk trabajan como agricultores en Dragon Ball Super … No se me ocurrió jamás que lo adivinarían como Raditz xD Pero es una excelente interpretación también.

Felicidades especiales a mi queridísima Mina-chan MT, ya que ella adivinó mi intención 7w7

Sin más, ¡Je l'apprécie!


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Dulces Sueños

Su caluroso abrazo era tan acogedor y perfecto para ella, que bien podía dormir plácidamente o velar en el gozo de admirar su fornida figura. Su fuerte brazo enlazaba su cuello, y ella respiraba alegre los suspiros de sus sueños. A veces la apretaba demasiado fuerte, más fuerte de lo que cualquier otro humano común y corriente soportaría, pero ya los años habían adaptado su delicado cuerpo a la rudeza de Goku. Ella estaba amoldada a él, y él a ella.

Dejó escapar una risita, recordando los delirios que el descontrol de la fuerza de su marido le había provocado, a apenas unos días de haberse casado.


Los primeros días de recién casada de Milk no sólo habían sido de los más felices en su vida, sino también de los más agotadores. Y no precisamente por cocinar enormes banquetes en tiempo record, ni por las horas de lavado que se tomaba para dejar impecables las sudorosas prendas de Goku, y mucho menos por mantener su hogar siempre tan reluciente como las cristalinas lagunas en la Montaña Paoz; ciertamente, todo eso era pan comido para Milk, y asimismo le encantaba hacerlo. Ella hubiera considerado aquellos días como perfectos, de no ser porque algunas noches resultaban una pesadilla.

No había pasado más de una semana de vivir juntos y compartir lecho, cuando el bonito rostro de Milk ya se opacaba con ojearas por no poder dormir. Y es que aquellos que consideraban que Goku era una bestia para comer, es porque nunca lo habían visto dormir. Goku pateaba, daba codazos, puñetazos, rodillazos, empujones y más ataques marciales como si de atacar a un enemigo se tratara, y cuando por fin parecía que en sus sueños había salido vencedor —habiendo empujado a su esposa fuera de la cama, por ejemplo—, sus ronquidos de dragón fúrico eran el broche de oro para rematar los desvelos de la pobre recién casada.

—Yo… ¿!Yo te hice eso!? —preguntó Goku, algo horrorizado al ver el moretón en el muslo de la chica. Era una suerte que Goku no hubiera estampado potencia y que Milk fuese una chica sumamente fuerte, pues de no ser así, la pierna hubiera quedado dividida en una terrible fractura—. ¡Milk, no sabes cuánto lo siento! ¡No lo volveré a hacer! ¿Te duele mucho?

—Estoy bien, Goku. Esto se desvanecerá de inmediato con un poco de miel y hierbabuena ¿Podrías traerme un poco?

Goku salió disparado hacia el bosque, con una terrible sensación de culpa. No desconfiaba de la resistencia de su esposa, pero parecía tan frágil y delicada, que la idea de dañar su tersa piel le parecía más fea que el aspecto de lagartija de Piccolo. ¿Cómo es que al dormir con Krilin o Yamcha jamás tuvo problemas?

—«Bueno, Milk parece estar hecha de porcelana, y mis amigos son como de barro» —pensó el muchacho. Regresando de su búsqueda, Goku encontró a Milk derrumbada en el sofá, rendida contra el sueño—«Pobre Milk, ella no merece pasar por esto; ella es la mejor esposa, a pesar de que no la he dejado dormir bien… no conozco otras esposas, pero estoy seguro que Milk es la mejor».

Goku entonces la tomó en brazos para recostarla en su cama matrimonial. Intentó, además, sanar el moretón de su pierna con los ingredientes que Milk le había mandado a buscar, revolviendo la hierbabuena con la miel; pero al intentar colocarle el ungüento sus manos temblaban con temor a lastimarla aún más. Decidió pues, que lo mejor era dejarle gozar su siesta, mas al descubrir cuán calmo estaba el semblante de su esposa, el sueño empezó a contagiarlo también a él. Sin darse cuenta comenzó a cabecear y cerrar los ojos de a poco; luego pasó de estar sentado al borde de la cama a subir sus piernas; recostó sin querer su cabeza en las almohadas; y sin más remedio, terminó completamente noqueado por el sueño.

Milk olfateó un peculiar olor a hierbabuena que la hizo despertar, además de sentir un extraño peso encima de sí. Parpadeó un par de veces, notando por la ventana que la puesta de sol estaba próxima a ponerse, y cuando fijó la mirada cerca de su pecho, descubrió el brazo de Goku sobre ella, de cuyos dedos emanaba el olor de la planta. Desconcertada, se volvió con lentitud a mirarlo, sin poder evitar una tremenda emoción por estar siendo abrazada por su dormido esposo.

—¡Pero qué romántico! —susurró extasiada.

Se volteó por completo para abrazarlo también, y al tiempo que gozaba su calor, se sobresaltó a notar cuán tranquilo se encontraba él; no se revolvía como lombriz en tierra, no lanzaba golpes ni patadas como boxeador borracho, ni mucho menos roncaba como gorila, sino que su respiración eran plácidas y tiernas exhalaciones, como si fuese un bebé. Milk estaba que no lo creía. Pero el encanto le duró menos de lo que deseaba, pues de pronto Goku la estrechó contra su pecho con tal fuerza, que a la pobre chica casi se le fue toda la respiración en un segundo.

—¡Te tengo, pececito! —exclamó Goku entre sueños. Milk se revolvió para zafarse—. ¡No, no! ¡Hoy te cenaremos en sushi!

—¡Go…Goku! —logró decir ella.

—¡Ya lo tengo, Milk! Tranquila, no se me escapará.

—¡Soy yo, tonto! —gritó al haber contenido el aire suficiente, y le mordió el brazo.

—¡AH! —despertó Goku, saltando fuera de la cama—. ¿Y ahora qué hice? ¿Por qué me muerdes?

—¡Porque me estabas asfixiando, demonios!

—¿Yo? ¡Ah, tú eras el pececito! —dijo riendo—. ¡Lo siento, lo siento muchísimo, Milk! Yo sólo intentaba curarte con el ungüento que me pediste, pero me quedé dormido.

—¿Ungüento?

—Éste —le extendió la extraña mezcla de miel con hierbabuena que había hecho. Milk suspiró, ya que los ingredientes eran en realidad para preparar un té que aliviara los monstruosos ronquidos de Goku—. ¿Qué tienes? ¿Te lastimé? —preguntó preocupado, pero Milk negó—. Genial. De nuevo discúlpame, Milk, no me di cuenta… Oye, muero de hambre, ¿qué cenaremos?

Después de la cena y llegada la noche, Milk consiguió rescatar un poco del extraño ungüento para preparar el té anti-ronquidos-de-bestia. Al llegarse a su habitación, se sorprendió de ver a Goku colocando algunas almohadas y cobertores en el suelo.

—¿Qué haces?

—Es que siento que ya te lastimé demasiado. Mejor dormiré aquí.

—Pero Goku…

—No te preocupes, yo estoy bien. Por cierto, estuvo delicioso el té —y dicho esto, se recostó y de inmediato cayó como muerto.

Milk suspiró conmovida. De ese modo Goku mostraba su preocupación por ella, pero no le agradaba separar el lecho matrimonial a apenas una semana de haberlo unido. Se recostó, pues, sola; ya sin patadas, ni asfixias, pero aún escuchando los incesantes ronquidos de su marido. Dio vueltas a la izquierda y a la derecha, pero nada la hizo poder ignorar tremendo escándalo.

¿Cómo no se fue a dormir en la sala? ¿Cómo alguien tan joven roncaba como un monstruo viejo? ¿Cómo conseguir que dejara de roncar tal como en la tarde?… Y Milk se sobresaltó reflexionando en eso. En la tarde se lo veía tan sereno, tan apacible y angelical. ¿Cómo?

Milk se levantó para observar a su joven esposo en la oscuridad, roncando y moviéndose como poseído. ¿De qué modo calmarlo? Se acercó con cautela y analizó bien la situación.

—«¿Aire fresco? No, la ventana está abierta. ¿Otra sábana? Tampoco» —pensaba ella. De pronto Goku alzó sus brazos, aparentando querer alcanzar algo, como un bebé—. «Una almohada…» —entonces tomó la almohada de la cama y se la alcanzó. Goku la recibió, y como si le hubiera lanzado un potente hechizo, sus ronquidos cesaron y adoptó la postura de un bebé, haciendo que Milk riera con emoción —. «Así que eso era… ¡Qué tierno!».

Pececito… —susurró Goku al dormir, y Milk rió más—. Barro… Yamcha… Krilin… —volvió a murmurar, y soltó lo que pareció ser un amistoso puñetazo a la almohada—. Porcelana… Milk… —y al haber dicho eso, abrazó a la almohada con delicadeza.

Milk no comprendió el significado de los murmullos sobre sus amigos y el barro, y aunque supo adivinar lo del pececito, lo que la emocionó verdaderamente fue haber escuchado que su esposo había pronunciado su nombre entre sueños —y algo extraño sobre porcelana, pero eso tampoco lo entendió—. Decidió entonces arriesgarse en volver a dormir con él, corriendo el peligro de recibir ahora un puñetazo, pero motivada por no dejar que una almohada se robara el abrazo que a ella le correspondía.

Con sigilo se agachó al lado de su esposo, acercándose poco a poco hasta sus brazos. Antes que pudiese reaccionar, él lanzó la almohada y atrajo a Milk hacia sí. El abrazo fue brusco, repentino e incómodo, pero ella se mantuvo calma. Goku la apretujó y palpó como a un objeto desconocido, incluso pareció haberla olfateado, y cuando creyó reconocer lo que tenía entre sus brazos, desvaneció la tensión y el rodeo de sus brazos se volvió delicado.

Porcelana… —balbuceó Goku, y Milk se hundió en el pecho de su esposo, sonriente y cómoda, acogida y bienvenida.

A la mañana siguiente, Milk sonrió incluso antes de abrir sus ojos. Al quererse incorporar, sintió un fuerte calambre en su espalda, y seguido de ello, un peculiar dolor en sus pechos, como si hubiesen sido apretujados, quizá por la dureza del piso.

—Ah, no vuelvo a dormir en el suelo —bufó la chica, haciendo que Goku despertara.

—¿Suelo? —repitió adormilado, y luego vio con claridad a su esposa—. ¿Eh? ¿Dormiste conmigo? —ella le respondió simplemente sonriendo—. ¿Te patee? ¿Te asfixié de nuevo? ¿Necesitaremos más miel y hierbabuena?

—No, Goku, tranquilo —respondió riendo—. Dormí de maravilla. Creo que no será necesario que vuelvas a dormir en el suelo.

—¡Eso es estupendo, Milk! —exclamó el chico—. Es muy incómodo dormir aquí, me duele la espalda.

—También a mí —comentó, omitiendo, por supuesto, comentar sobre el persistente dolor de sus pechos—. ¿Te apetece un delicioso desayuno, Goku? —por supuesto que para Goku escuchar eso era música a sus oídos. Tras desayunar en un lindo ambiente de paz y alegría, Milk tuvo la duda de preguntar a su joven esposo:—. Goku, anoche estabas algo inquieto, ¿acaso tenías pesadillas?

—Pues, ahora que lo preguntas, tuve un extraño sueño: yo encontraba un par de Esferas del Dragón, pero eran más grandes y estaban pegadas una a la otra. Además, cuando las agarraba se sentían suaves y blandas, pero nunca pude guardarlas… Extraño. ¿Tú soñaste algo interesante? —respondió como si nada, y Milk se pasmó—. ¿Ah? ¿Qué tienes, Milk? De pronto tus mejillas se pusieron rojas…


Resultaba curioso recordar esos hechos como el ayer, habiendo pasado ya tantos años. Cuando con el tiempo cuerpo de Milk se fortaleció para soportar y recibir la fuerza de Goku; y el subconsciente de Goku, por su parte, comprendió que no todo lo que sentía al dormir eran enemigos para golpear o pececitos por cazar. Cuando las pesadillas pasaron a ser dulces sueños.

Milk sonrió nostálgica y estrechó aún más el pecho de Goku. Él, por su parte, sintió la textura de los delicados brazos rodeándolo.

Porcelana —exhaló Goku.

Fin

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¡Muchísimas gracias por leer!

Quizás este relato tenga una pinta a mi fic "Calidez" (también GokuXMilk), pero no pude evitar escribirlo xD Espero haya sido de vuestro agrado :')

Subiré —Dios lo permita— capitulo nuevo cada semana. Les aviso que ya tengo más de 10 caps en mente y en lista, así que esto se contempla prometedoramente… ¡No se despeguen!

Muchísimas gracias por la gran bienvenida hacia el primer capítulo y este proyecto. Todos y cada uno de sus mensajes y reviews llegaron hasta mi corazón. ¡Les correspondo con todo mi cariño, gratitud y compromiso por hacer un bonito apartado de relatos hacia ustedes!

¡Nos leemos prontísimo! ¡Mucho cariño!

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PD —Nueva pregunta—: ¿A qué se habrá debido el dolor de las "nenas" de nuestra Milk y el sueño de las "esferas" de Goku? 7w7 (está más que obvio, primores xD)

PD2: Sus reviews son el "¡No vino el profesor!" de mi "No traje la tarea".

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