El legado de Dos Mundos
Capítulo Tres
Los días siguientes a su llegada pasaron casi como un parpadeo, y por un momento casi parecía que su vida había vuelto a sus días en la academia ninja, aquellos días donde sus únicas preocupaciones eran evitar la ira de su madre y... bueno, también evitar a sus fanboy y fangirl.
Sin embargo, por muy parecido que podría parecer... aún no se podía negar que su situación actual era radicalmente diferente, o por lo menos lo era desde su propio punto de vista...
En serio, como fue posible que su vida pudo cambiar en tanto en tampoco tiempo. Hace solo unos días solo era una simple Chunin de Konoha. y ahora resulta que aparentemente es descendiente de tres dioses.
Bueno, de cuatro si es que también tomamos en cuenta al Rikudou Sennin.
Pero por otro lado al menos ahora podia disfrutar ser solo otra niña más y no solo ser conocida por ser una de las hijas del Séptimo Hokage o en casos más raros como la nieta del cuarto Hokage o la nieta de la Habanera Sangrienta, si quien diría que su abuela seria más recordada por su papel como Kunoichi que por ser parte de la realeza de Uzu no Kuni.
Buenos, más o menos... ya que ahora era que tenía que mantenerse alerta de no ser emboscada por... ¿Sus tíos?, en serio ¿Quién pensaría que los hijos de Athena serían tan molestamente persistentes cuando se trataba de aprender? O que estarían tan obsesionados con la historia de los gemelos Namikaze.
Lo que no hubiera sido un problema, a no ser que viviera en la misma cabaña que ellos lo que para su desgracia si era su caso. Pero que más podría hacer... y no es como que quisiera tener que mudarse a la cabaña de Apolo oa la cabaña de Afrodita.
Elizabeth se estremeció visiblemente y un escalofrío recorrió su columna al momento de imaginarse tener que vivir en alguna de esas dos cabañas. Bueno, la cabaña de Apolo realmente no tenía mala pinta y los hijos de Apolo en general parecían ser unos tipos bastante agradables, pero sinceramente no se creía capaz de soportar algunas de las payasadas más excéntricas de esos tipos. Y bueno, no hacía falta ser un genio para darse cuenta de una idea de por qué no quería vivir en la cabaña de Afrodita...
Hace algunos días...
Campamento mestizo
Porche de la casa grande...
"Uh... no se preocupe Sr. Chiron estoy acostumbrada a las rarezas" Dijo Elizabeth con una pequeña sonrisa hacia al que ahora sabía era en realidad un centauro y no algún tipo de raro experimento del padre de Mizuki... o era ¿La Madre?, o bueno a quien demonios le importa si Orochimaru es hombre o mujer al fin de cuentas eso no cambiaba lo espeluznante que era el ex criminal.
Aunque supongo que esto es un poco más haya de lo habitual pensó Elizabeth.
"Si, supuse que lo harías" dijo Chiron, y por un breve momento recordó a aquel joven pelirojo que alguna vez le dijo esas mismas palabras que ahora decia es joven semidiosa.
"Ahora, la parte... eh... ¿Complicada?..." Dijo Quirón
"¿Complicada?" Pregunto Elizabeth con un toque de duda
"Si, mi niña... recuerdas, que dije que los semidioses se quedan en las cabañas de sus padres... pero tú... "Dijo Chiron, y pese que trato de ocultarlo aún le fue fácil notar lo tenso que el centauro parecía estar en ese momento.
"Yo... soy un caso especial ¿No? Dijo Elizabeth con un ligero señor fruncido
"Si, supongo que podría decirse de esa manera... al fin de cuentas fuiste reclamada como la nieta de dos diosas además de descendiente de un tercer dios Chiron dijo
Pero bueno ¿Supongo que podrás elegir en cuál quieres quedarte? Una vez terminamos el recorrido Dijo Chiron y no mucho después llamo al chicoque pasaba...
"Lucas ven por favor" Dijo Quirón
El joven volteo la cabeza y vio hacia ellos antes de acercarse.
El era un chico que parecía tener unos veinte años y de estatura algo promedio. Tiene el pelo rubio cenizo muy corto, piel bronceada... y su único ojo visible era color verde oscuro. También tiene orejas puntiagudas como las de un elfo o un duende, y Viste una camisa naranja oscura con la inscripción Half-Blood, pantalones azules y tenis negros además de un parche cubriendo donde debería ser su ojo derecho de dónde también sobre venta una larga cicatriz.
"Hola Quirón, ¿Qué necesitas?" Pregunto Luke
Bueno, supongo recordarás a Elizabeth. ¿Me gustaría si pudieras darle el recorrido por el campamento? Dijo Quirón
"Esta bien, lo haré... por cierto me llamo Luke, Luke Castellan"Dijo Luke con una pequeña sonrisa
"Elizabeth Namikaze" Dijo Elizabeth, más por cortesía que por cualquier otra cosa... díganle paranoica si quieren pero algo en este tipo simplemente le daba mala espina.
"Vamos sígueme" Dijo Luke y empezó a caminar, y no mucho después fue segundo peo Elizabeth iniciando el recorrido.
"Bueno, lo primero, el lugar donde estábamos se conoce como la casa grande. Básicamente, ese es el cuartel general del campamento y donde es más probable que encuentres a Chiron o al señor D" Dijo Luke recibiendo un asentimiento de Elizabeth
Mientras Luke le mostraba a Elizabeth los alrededores, la adolescente de cabello rojo vio a muchos niños de su edad y algunos mayores y menores corriendo por todos lados, todos con sus camisas de color naranja brillante. Algunos corrían con espadas, arcos u otras armas en sus manos. Otros tenían mapas o libros, mientras que otros llevaban herramientas.
Muchos otros campistas miraban a Elizabeth cuando pasaba por su lado... y lo que lograba captar muchos parecían curiosos, o en unos pocos casos incluso envidiosos. Pero por el Rikudou, ¿A quien le importa la opinión del rebaño?.
Luke luego la líder se atreve a un campo de fresas enormes, y un por un momento incluso ella se quedó desconectada por como por un leve momento le pareció ver que la vegetación parecía más viva y saludable.
Mientras aún recorrían el campo de fresas Elizabeth noto como varios niños y alguno que otro sátiro estaba trabajando en el campo con Luke explicando como los sátiros y los niños semidioses de Deméter se encargaban de mantener las fresas en buenas condiciones tocando sus canciones mágicas, aunque también agrega que las fresas ayudaron a pagar alguno de los fondos del campamento.
Una vez salieron del campo de fresas pasaron por un rango de tiro con arco donde vio varios niños de varias edades empuñando arcos y flechas disparando a los objetivos, y de hecho parecían ser bastante buenos en ello considerando que la mayoría estaba golpeando alrededor del centro.
Continuaron su recorrido con Luke señalando hacia un gran lago que tenía un pequeño muelle al borde con una huella de canoas y botes más pequeños a su alrededor.
"Ese es lago de piragüismo, debes en cuando tenemos carreras de canoa" dijo luke y luego señalo en otra dirección
"Y haya son los establos" dijo Luke señalando hacia unos establos de madera al lado de una gran colina, Siguieron su recorrido con Luke mostrándole el anfiteatro y luego una arena gigante de madera.
"Y finalmente aquí están las cabañas" dijo Luke dejando ver doce cabañas cada una con un diseño bastante único aunque una de hecho tenía un diseño bastante estándar.
"Hay doce cabañas en total, cada una representa al dios griego para el que fue hecha, sus hijos viven hay, pero dado que ya fuiste reclamado supongo tendrías que quedarte en la cabaña de alguno de tus abuelos" dijo Luke y casi como si leyera su mente procedió a señalar tres cabañas
La primera en señalarse fue la cabaña siete, una cabaña que si bien a primera vista parecía un diseño bastante estándar, sin duda no le quitaba llamativo e incluso podría jurar que esa cosa seguramente estaba hecha de oro macizo.
¿Quién diría que algún día encontraría a alguien con el ego más grande que el ego de un Uchiha?" Pensó Elizabeth no mucho después de ver la cabaña
La siguiente en ser señalada fue la cabaña seis, esta cabaña por otro lado tenía un diseño con el claramente estaba más familiarizada. Tenía forma de 'U' con dos pisos y un techo a cuatro aguas en forma de campana. La cabaña está pintada con azul y dorado. Y en las puertas está tallado un búho.
Y en general su diseño le recordaba bastante a la mansión en la que creció.
Y así, finalmente la última en ser señalada por Luke fue la cabaña diez...
"¿Estás seguro que eso es una cabaña? O ¿Qué al menos se puede vivir en esa cosa? Pregunto Elizabeth, la curiosidad y la duda en su voz era algo innegable pero aún así parecían ser difíciles de procesar
La razón, la cabaña diez más que parecer una cabaña parecida a una maldita casa de muñecas, esta pintada con una rosa brillante y las puertas el tallado el mismo diseño de una paloma volando
Si, definitivamente a partir de este momento descartaría la cabaña diez como potencial alojamiento.
Mientras tanto
Nación del fuego
Puertas de Konoha
"Lady Naruko, Bienvenida" un ANBU con máscara de gato saludo y se inclina respetuosamente ante la mujer
"Gracias Neko, supongo y sabrás dónde podría estar mi 'adorable'sobrina ¿Verdad?" dijo Naruko, su tono de voz era dulce... demasiado dulce, lo que era un contraste muy marcado comparado con el aura malvada que parecía estar desprendiendo.
Naruko era una mujer que aparentaba tener unos veinticinco años, de estatura media-alta y piel bronceada, pelo rubio largo y lacio, ojos azul grisáceo con la pupila rasgada, y un cuerpo atlético pero voluptuoso con pechos muy grandes y caderas anchas, y actualmente vestía de una manera bastante sencilla, usaba una blusa de manga corta color naranja oscuro con el símbolo Namikaze en la espalda, vaqueros azules y las clásicas sandalias de ninja en color negro.
"No señora, pero puede que el Señor Sexto sepa dónde está lady Elizabeth", dijo Neko con voz neutral.
Naruko suspiro aunque francamente no pareció tranquilizar ala rubia
"Gracias Neko, entonces iré a ver a sensei" dijo Naruko
El ANBU avanzando y Naruko finalmente entró a Konoha, la nostalgia la invadió mientras se adentraba en el pueblo y los murmullos de la población civil no se hicieron esperar cuando reconocieron a la bella rubia que caminaba por las calles mientras se dirigía con rumbo a la torre Hokage.
Paso frente a la Academia Ninja, y sonriendo mientras miraba a los niños jugando en el patio de recreo, reconoció a muchos de los clanes de konoha e incluso vio a su sobrina más joven juntando con dos niñas. Eran una Aburame yuna Inuzuka si no se equivocaba.
Y por un momento contempló el entrar en la academia para conocer a la pequeña rubia e incluso tal vez pasar un rato con la pequeña niña.
Naruko finalmente decidió pasar más tarde y continuar su camino.
Desde allí el viaje hacia lo torre fue más lento de lo esperado, se reencuentro con varios de sus viejos amigos e incluso deslumbrar a su pequeño Jiraiya. Y sin duda su niño había crecido bastante desde la última vez que lo vio.
Pero aún así, y luego de tanto tiempo llegó frente a latorre Hokage, el edificio seguía siendo tal como lo recordaba, los recuerdos de aquellos primeros días trabajando como la secretaria/asistente de su hermano mayor llegaron a su mente y no pudo evitar que algunas cuantas lágrimas se corrieran por sus mejillas.
Te extraño tanto hermano mayor pensó Naruko y por unos pocos minutos la menor de los gemelos se permitió llorar
Naruko finalmente se seca las lágrimas y entra a la torre para encontrarse con su sensei y con suerte convencerlo de que sea un mediador y le ayude a hacer que Elizabeth reconsidere su idea de hacer que ella esté a cargo de la administración de la academia y que mejor la siga administrando ella misma como lo a hecho desde que Naruto murió hace poco más de dos años.
Fin del capítulo.
