-Adelante, pueden pasar -escuchó Baxter por su intercomunicador, por lo que hizo una seña al equipo de sanadores que de inmediato montaron en sus escobas.

Lucius y Narcisa hicieron lo mismo, pero no solo ellos, todos los domadores morían por saber que había ocurrido, así que como enjambre se dirigieron al nido.

- ¡Dios mío, mi hijo! -exclamó Narcisa en cuanto vio a Draco, con su desnudez ya cubierta por la cazadora de Harry- ¡Mi Draco es humano otra vez!

El matrimonio corrió a abrazarlo en cuanto tocaron el suelo, así que los sanadores les hicieron espacio mientras sus compañeros atendían a Harry.

-Lo logró -dijo Baxter a un lado de Charlie y Candance- el muy bastardo domó a un dragón.

-Y no solo lo domó -pensó Charlie rascándose la nuca, esperando que el matrimonio no reparara en los chupetones y marcas de dientes en la piel de su amado retoño; al menos Harry ya estaba vestido para que nadie notara los rasguños en su espalda y piernas, mordidas aquí y allá que nada tenían que ver con la doma de un dragón… o tal vez sí, pero desde otra perspectiva.

Cuando abrió los ojos, se dio cuenta de que estaba en una cama, así que se removió en ella disfrutando el calor y suavidad de las mantas.

- ¡Mmm! -se estiró como un gato perezoso sacando un pie de entre las mantas para luego quedarse quieto viendo el techo; se quedó así un rato, pero su estómago rugió de hambre, por lo que se sentó en la cama sintiendo el cuerpo magullado y adolorido- Nada que un baño no remedie.

Así que se bañó y vistió y en lugar de pedir comida a un elfo, decidió salir para ver que había sucedido después de ver que era ya medio día.

- ¡Oh!... vaya, me asustaste -exclamó cuando salió y encontró a Draco recargado en la pared, con las manos en la espalda y viendo al piso.

-Así tendrás la consciencia -respondió con una pequeña sonrisa.

Se quedaron en un silencio algo incómodo por un momento, hasta que Harry carraspeó y preguntó:

- ¿Cuánto tiempo dormí?

-Una semana.

- ¿En serio? -preguntó borrándosele la sonrisa.

-Claro que no, fueron dos días completos… de hecho yo desperté en la mañana.

-Vaya, que bromitas las tuyas ¿y ya comiste?

-Si, pero tomaré algo ligero contigo, si quieres.

-Me parece bien ¿tu cuarto o el mío?

- ¿Cómo?

-Para comer.

- ¡Oh claro!... donde quieras.

-Ven al mío, yo siempre voy al tuyo, por cierto, ya está reconstruido ¿verdad? -pregunto mientras regresaba a su cuarto.

-Si.

Draco entró al cuarto de Harry y de inmediato el aroma de su loción inundó su nariz haciéndolo aspirar suavemente llenándose de ese olor.

- ¿Y cómo estas, como te has sentido? -pregunto Harry después de llamar un elfo y pedir comida.

-Estoy bien y quiero agradecerte.

- ¿A mí?... fue un trabajo en equipo, sin ellos no lo hubiese logrado.

-Pero no te diste por vencido -dijo colocando sus antebrazos en la pequeña mesa a la que se sentaron.

Iba vestido con un suéter de punto de color azul marino, una talla más grande al menos que dejaba ver solo la punta de sus dedos, los cuales jugueteaban nerviosamente entre sí.

-Si no fuera por ti, ahora yo estaría en el valle… gracias -añadió mirándolo.

Harry notó que sus ojos ya eran grises de nuevo y solo sonrió.

- ¿Cómo se te ocurrió? -pregunto Draco entonces mientras un elfo había aparecido y comenzaba a colocar platillos en la mesa.

-Bueno… -respondió tomando un pan recién horneado para untarlo con mantequilla de ajo- hace tiempo leí un artículo de una investigación sobre la relación sobre entre el olfato, la música y el alzhéimer… activa los recuerdos y tu habías olvidado por completo quien eras… había que traerte de regreso y que mejor con los aromas más significativos.

-Ya veo -respondió sirviéndose una taza de té.

-Observé ciertas cosas -dijo Harry pensativo- hubo un momento en que parecía que te habías vuelto torpe, como si no supieras controlar tu cuerpo ¿Qué recuerdas?

Las mejillas de Draco se pusieron rojas y tomó un sorbo de té antes de responder.

-Es algo confuso… después de las transformaciones no recordaba nada, pero esta vez hay borrones, partes en las que te veía frente a mí, pero no a una altura normal, sino como si yo fuera muy alto… creo que mi consciencia había regresado porque hubo un momento en que sentí mucho miedo… no sabía que pasaba y estaba aterrado, hasta que… -Harry alzó la vista de su plato al oírlo quedarse callado- hasta que me hablaste… comenzaste a tranquilizarme y a decirme que todo iba a estar bien…

-Lo noté… e intuí que habías regresado, pero tu aspecto salvaje aún estaba presente, en fin, creo que tuvimos mucha suerte, pero más que eso fue que lo lograste… Draco, domaste al dragón, venciste la maldición de ese hijo de puta -Draco sonrió tímidamente y luego metió una galleta a su boca- y después tuvimos sexo.

La galleta se le fue por el otro lado y comenzó a toser con fuerza.

-Tranquilo, toma un trago de té.

Draco negó con la mano mientras no dejaba de toser, para después de unos minutos, secarse la frente con una servilleta.

-Me encanta tu maldito tacto -dijo antes de ahora sí, beber té.

Harry se recargo en su silla y sonrió.

- ¿Por qué? Me gusta el sexo y la forma en que lo hicimos pues… porque lo recuerdas ¿cierto? -preguntó quitando la sonrisa y mostrando preocupación.

-Si, si, lo recuerdo.

-Oh vaya, que alivio… por un momento pensé que me había aprovechado de ti o algo así.

-Pues no, no te aprovechaste.

Harry lo observo y notó sus mejillas sonrojadas, por lo que intrigado preguntó:

- ¿Por qué?

- ¿Por qué, que?

-Tu fuiste quien comenzó y yo con gusto seguí el juego, pero ¿Por qué?

-Yo… no lo sé… es decir, solo lo deseaba… mucho.

Harry asintió en silencio pensativo, realmente deseaba saber más.

-Pero sigo intrigado y tu respuesta no responde del todo mi pregunta- Draco jugueteó con el trocito de galleta que le quedaba en las manos- si es algo muy personal, no te preocupes.

-No es eso… bueno si, es solo que no sé cómo expresarlo -respondió sin dejar de mirar su galleta para luego mirarlo a él, como buscando las palabras correctas- era una sensación rara.

- ¿En qué sentido?

- En ese momento me sentí… libre -dijo pensando un segundo en la palabra correcta- me sentí como nunca antes… como si nada importara, como si pudiera hacer lo que quisiera, como si pudiera enfrentarme al mismísimo mundo yo solo… pero lo curioso es que al mismo tiempo no me interesaba en lo más mínimo el mundo, yo solo quería una cosa.

- ¿Y qué cosa era? -preguntó esbozando una pequeña sonrisa.

Draco sonrió avergonzado mientras inclinaba la cabeza para luego reír con más ganas.

-Eres un cretino -dijo al fin sin dejar de reír- en verdad te gusta avergonzarme.

- ¿Porqué?... eres tú quien se aprovechó de mi virtud -respondió sonriendo al tiempo que tomaba una rebana de tocino crocante y le daba un mordisco.

-Claro.

-En pocas palabras, te sentías salvaje.

-Si.

-Y salvaje te portaste- y luego mordió de nuevo su tocino- No hablabas -dijo después de comer su bocado- en todo ese tiempo no hablaste ¿Por qué? -Draco se alzó de hombros mientras tomaba también un trozo de tocino- ¿eso que significa?

-No lo sé, no podía -respondió dándole una mordida a la rebanada de tocino.

- ¿No podías?... pero gritabas y gemías.

Draco rodó los ojos, pero aun así respondió.

-Si, pero sentía mis cuerdas vocales engarrotadas, podía emitir sonidos, pero no articular palabras… me hubiera salido un balbuceo patético.

-Ah ya veo… oye Draco ¿Qué pasara ahora que regresaste a la normalidad?

-Seguiré transformándome cada luna llena, eso no va a cambiar, pero cómo será la próxima vez, eso no lo sé.

Harry pudo notar el temor en su voz mientras lo veía dar otro mordisco a su tocino.

- ¿Quieres que venga ese día?

- ¿Lo harías?

-Claro, tu padre me pagó buen dinero por domar a su dragón.

-Tú no me domaste -exclamó indignado viendo a Harry muy ufano pinchar un tomate y llevárselo a la boca.

- ¿Seguro? Yo recuerdo otra cosa.

- ¡Ah! -exclamó alzando las manos- te gusta molestarme ¿verdad?

-Si, es muy divertido.

-Idiota.

-Estúpido.

Se quedaron en silencio otra vez, pero esta vez fue cómodo, así que siguieron comiendo.

- ¿Oye y que pasó con tus primos?

-No sé ¿Por qué?

- ¿Dices que despertaste hoy, entonces no sabes lo que pasó?

-Bueno… -dijo agarrando una fresa y dándole una mordida- mi mamá dijo que ya no habría boda, eso me ahorro el decirle que yo ya había decidido que no y ya no los he visto; supongo que ya se fueron ¿Por qué?

- ¿Recuerdas lo que paso antes de tu transformación?

-Realmente no -respondió alzándose de hombros mientras tomaba otra fresa- ¿hay algo que deba saber?

Harry lo pensó por un momento y luego procedió a contarle como estuvo el asunto.

- ¡Vaya!... no recuerdo nada.

-Bueno, pues eso hicieron y todo por ese dichoso libro, por cierto ¿ya lo recibiste? -preguntó intrigado.

-Si… ¿y? -pregunto al ver a Harry mirarlo inquisitivo.

- ¿Me lo enseñarás?

- ¿El libro?

-Pues claro, el otro ya lo vi.

Draco comenzó a reír con ganas y luego extendiendo la mano murmuró unas palabras que Harry no entendió; frente a sus ojos y de la nada, un libro apareció en la mano de Draco, era un libro de tamaño promedio, con forro de piel color purpura y las palabras "Apólyti Gnosi" el frente.

-Eso no es piel humana ¿cierto?

-Claro que no idiota, es piel de cordero.

-Ah bueno, es que con ustedes no se sabe… y bueno ¿ya lo leíste?

-Ya le di una hojeada, realmente no hay nada que me llame la atención, actualmente tenemos dinero de sobra, puedo vivir sin necesidad de trabajar.

- ¿Puedo verlo? -Draco se lo extendió y después de agarrarlo lo abrió- ¿páginas en blanco? -añadió viendo ante sí solo hojas vacías.

-Si, nadie puede leerlo, solo yo.

- ¿Y si quiero robarlo?

-Inténtalo -respondió alzando un hombro.

Harry sonrió mientras se ponía de pie y salía de la habitación libro en mano, pero más tardó en cerrar la puerta y dar un paso, que en lo que el libro desapareció de su mano; regresó al cuarto y vio a Draco con el libro en la mano.

-¡Vaya!... entonces si es anti robos.

Draco sonrió y Harry volvió a su lugar.

-Draco… -dijo después de que Draco desapareciera el libro y ya con tono serio- ¿Qué piensas hacer ahora, seguirás ocultándote de todo?

-Claro que no, ya no puedo hacer eso… es agotador vivir así, no he tenido mucho tiempo para pensarlo, pero sé que tengo mucho que hacer ahora que salgamos de aquí y por primera vez en años, me siento bien… me siento con ganas de vivir… gracias, esto te lo debo a ti.

Harry sonrió y luego dijo mientras pinchaba un trozo de queso.

-De nada, ya me habían dicho que soy bueno en la cama.

- ¡No hablo de eso!

Harry estalló en carcajadas seguido casi al instante por Draco.

Ya descansado, fresco y alimentado, Harry se reunió con los Malfoy en su oficina, siendo recibido con un gran abrazo de Narcisa, que parecía hacer rejuvenecido diez años.

-Gracias, de verdad… yo no tengo las suficientes palabras para agradecerlo -dijo sin soltarle las manos.

-Es mi trabajo señora Malfoy, además no lo hice yo solo, fue un trabajo en equipo.

-Y como tal todos han sido recompensados -dijo Lucius invitándolo a sentarse en un sofá haciendo lo mismo él y Narcisa- reconozco el trabajo de todos y cada uno de los domadores de la familia; desde Baxter hasta de los ayudantes que se encargan de los rebaños… créeme, si ya no quisieran trabajar, podrían retirarse sin problema con la gran compensación que recibieron.

- ¿Y qué pasó con los domadores quemados?

-Están mucho mejor, es verdad que quedarán con cicatrices, pero tienen vida funcional y sus familias están aseguradas, de eso no te preocupes.

-Me alegro... señor Malfoy ¿puedo saber que paso con Yelena y Santino?

-Claro, se fueron a su casa -respondió recargándose en el sofá mientras cruzaba una pierna y encendía un puro.

Harry comprendió que era mejor ya no preguntar sobre eso, así que solo sonrió asintiendo.

-Harry -dijo Narcisa tomándole una mano- ¿podrías venir la próxima luna llena?

-Si, de hecho, ya hablé con Draco sobre eso ¿Qué sucederá ahora?

-Regresaremos a Malfoy Manor por ahora, cuando llegue el momento regresaremos aquí, aún falta mucho que aprender sobre esto y es mejor tener un ambiente controlado.

-Cierto.

-Ya hablamos también con la señorita Candance, debe documentar todo en los registros para los que eventualmente llegaran aquí y te pido que también expliques todo el proceso, será una ayuda invaluable.

-Lo haré.

-Toma, tu pago y el de tu equipo ya fue depositado.

Harry tomó el pergamino que detallaba cuanto le había sido pagado y no pudo evitar alzar las cejas.

- ¡Vaya! Es más, de lo que habíamos acordado, mucho más.

-Lo sé, pero la vida de mi hijo no tiene precio, gracias.

-Por nada, creo que en cuanto terminemos de empacar será hora de irnos -El matrimonio asintió mientras se ponían de pie y le daban la mano- no se preocupen por despedirnos, gracias.

Harry salió de ahí directo a su habitación para comenzar a empacar.

- ¿Listos? -pregunto Candance llegando un par de horas después con su equipaje al cuarto de Harry, donde ya estaba Charlie también.

-Si, cuando quieras -respondió Harry miniaturizando su valija, lo mismo que sus compañeros.

Al salir a la sala, se encontraron con Baxter.

-Tengo entendido que regresarán en un mes.

-Así es, debemos traer los registros actualizados y también supervisar el siguiente cambio de Draco -respondió Harry- y bueno… ya no hay dragones que cuidar, lo siento.

-Si, a pesar de todo les teníamos cariño, pero bueno… al menos ya se libraron de la soledad, en cuatro años toca que venga otro chico Malfoy, esperemos que tenga suerte y no pase nada, al menos ya hay luz al final del camino.

Después de darles la mano a los chicos se fue de ahí.

- ¿Nos vamos? -dijo Charlie caminando a la chimenea.

-Esperen un poco, ahora regreso -dijo Harry.

Cuando tocaron a su puerta, Draco abrió encontrando a Harry.

-Ya me voy.

-Si, eso escuché -respondió metiendo las manos es sus bolsillos.

-Ahora que reconectamos y que ya vi que no eres tan hijo de puta, podemos seguir manteniendo el contacto ¿Qué te parece? Además, vamos a regresar dentro de un mes.

-Me parece bien -dijo sonriendo- nos vemos Potter.

-Nos vemos, Malfoy.

Cuando regresaron a la reserva, se pusieron al corriente con sus funciones para después en sus ratos libres, escribir los registros para los Malfoy.

-Oye Harry -dijo Charlie una tarde que regresaban de revisar a una hembra que recién había puesto un huevo- ¿también vas a incluir en el informe que te cogiste al hijo de Lucius Malfoy? -Harry volteó a verlo literalmente con la boca abierta- ¿eso influye en la doma de un dragón?... yo que soy domador, lo ignoro.

- ¿Cómo supiste?

-Afortunadamente fui yo quien los vio primero, los dos estaban en pelotas… de él lo entiendo, pero no creo que en ningún manual este escrito que para domar un dragón haya que encuerarse -añadió sonriendo mientras se adelantaba- ¿o fue un bono extra?

-Solo se dio y ya y obviamente eso no irá en el informe.

- ¿Seguro?... que tal que eso influye en la transformación.

-No voy a decirle a Lucius que me cogí a su hijo, además no creo que influya para nada, ya era humano, o sea que fue después, nada que ver… de todos modos antes no hubiera podido, no seas idiota.

-Ah bueno -concluyó riendo.