Capitulo 1

Horikita se encuentra en un pasillo de la escuela en donde después de las clases, mira que en la pared hay un anuncio de que se acerca un baile dentro de tres meses.

Le dio un vistazo rápido mientras varios alumnos se juntaban a su alrededor para también leerlo con interés, con varios empezando a murmurar entre sí.

Después de eso, la chica se dio la vuelta y decide alejarse de los demás, sin darle tanta importancia lo que acaba de ver.

Ya afuera caminando por un parque, comienza a pensar en que debería aplicar nuevas estrategias para llegar a la clase A, su principal objetivo, ya que, si bien entendió gracias a Ayanokoji que los compañeros y la unión son importantes, no quiere darse el lujo de distraerse algo como un baile.

Siguió caminando por varios minutos, hasta que repente escucha un sollozo cerca de donde, por lo que se detiene a medio camino.

Horikita gira su cabeza hacia al lado izquierdo y se da la sorpresa de que un chico se encuentra sentado en una banca, estando llorando sin control mientras se tapa la cara con sus manos.

Pensó por un momento si ignorarlo y seguir con su camino, ya que parece que no es alguien de su clase, pero también pensó que eso sería muy cruel, a lo que da un suspiro, y decide caminar hacia donde está el chico.

Se detiene al frente de él, y espera unos segundos en silencio, esperando a que el note su presencia.

El chico levanta la mirada, bajando sus manos para quitarlos de su rostro, y hace contacto visual con Horikita.

-Hola – Saludo la chica con calma, dando una pequeña sonrisa.

El extraño no dijo nada por unos segundos, gira su cabeza hacia atrás o al lado, creyendo que quizá estaba hablando hacia alguien más.

La chica de cabello negro se da cuenta y decide seguir – Si, te estoy hablando a ti – Afirmo sin cambiar su tono.

El chico regresa la mirada hacia la chica y finalmente responde – H-Hola – Saludo con un tono tímido.

- ¿Puedo sentarme contigo? - Pregunto Horikita con educación.

El extraño dudo por un momento, pero asiente con la cabeza.

La chica se sienta al lado del chico con suavidad, sin apartar la vista de él.

Hubo un silencio un poco incomodo, hasta que Horikita decidió seguir hablando – Se que no nos conocemos, pero quisiera preguntarte porque estas llorando – Pregunto con curiosidad, sin querer presionar.

El chico baja la mirada, quedándose callado un momento – No sé si pueda confiar en ti, no te conozco – Afirmo con inseguridad.

En vez de enojarse o decir un comentario agresivo, la chica asiente con la cabeza con compresión - Te entiendo, déjame presentarme, mi nombre es Horikita Suzune, soy estudiante de la clase 1-D – Se presento con educación, dando una pequeña sonrisa, estirando su mano hacia donde está el chico.

Por un momento no paso nada, hasta que el extraño gira su cabeza para hacer contacto visual nuevamente, estirando su mano para estrecharla, ya sintiéndose más calmado – Es un gusto, soy de la clase 1-B – Se presento tímidamente.

Los dos separan sus manos, y Horikita mira hacia al frente, pensando en que debería hacer a continuación, hasta que gira su cabeza para ver al chico, y meter su mano en bolsillo, sacando un pañuelo y estirarlo al frente – Adelante, toma – Dijo con confianza.

El extraño se sorprendió un poco al ver el objeto, pero rápidamente asiente y lo toma con su mano con cuidado, secándose las lágrimas, sintiéndose más tranquilo – Gracias – Dijo amablemente.

La chica da una pequeña sonrisa y gira su cabeza al frente, esperando a que se calme un poco el ambiente.

Pasaron unos minutos, hasta que el chico gira su cabeza para verla – Te lo agradezco, ¿pero porque me ayudas?, soy tu enemigo – Pregunto con un poco de confusión y curiosidad.

-Eso es cierto, somos enemigos, pero no pude evitar que te veías bastante solo, y que necesitabas la ayuda de alguien – Respondió la chica de cabello negro con seguridad, sin hacer contacto visual.

El extraño se sorprende por su respuesta, ya que nunca pensó que un extraño o extraña se acercaría a ella, más sabiendo como se manejan las clases rivales.

Dudo por un momento en si contarlo, pero pareció que hablo con honestidad, así que decidió hacerlo – Yo...cada cierto tiempo me siento triste, y vengo a llorar a un lugar donde nadie me pueda ver – Dijo con un poco de tristeza, mirando el suelo.

Horikita gira su cabeza para verlo – Entiendo, todos tenemos día difíciles - Afirmo con compresión.

El chico asiente en respuesta sin decir una palabra.

La chica dudo por un momento si preguntarle, pero decidió hacerlo – Entonces, ¿porque estabas llorando? - Pregunto educadamente.

El extraño aprieta sus manos con fuerza, hasta que da un suspiro, aun sin tener contacto visual – La verdad es que yo...no tengo amigos, hago mi esfuerzo para aportar en la clase, ayudar a mis compañeros, pero fuera de ahí, no interactuó con nadie más que sea de las clases – Expreso su frustración.

Horikita al oírlo, no pudo evitar recordar que ella también era así cuando inicio el año, la diferencia está en que ella lo hizo voluntariamente, pero a este chico fue involuntario, ahora entendiendo que no tener amigos si puede ser un asunto grave, y a él le está afectando demasiado.

Coloca su mano en el hombro del extraño - Escucha, siento que hayas tenido que pasar por esto, seguramente se han enfocado tanto en los estudios que seguramente olvidaron que la amistad también es importante, sé que te sientes triste ahora, pero la cosa puede mejorar al día siguiente, seguramente encontraras amigos que te harán feliz – Afirmo con ánimo, dando una pequeña sonrisa.

El chico levanta la mirada y gira su cabeza para tener contacto visual - ¿Lo dices enserio? - Pregunto con curiosidad.

La chica asiente con la cabeza – Te lo prometo – Afirmo con seguridad.

El extraño se queda callado un momento, pensando en todo lo que dijo, hasta que da una pequeña sonrisa – Yo...gracias, me siento un poco mejor – Dijo con felicidad.

-Me alegra oírlo – Respondió la chica con sinceridad.

-Yo...ha sido un día malo, pero tienes razón, no me rendiré, e intentare hacer nuevos amigos, ya sean de mi clase o de otra, no me importa que sean enemigos – Dijo con esperanza, mirando hacia al frente.

A pesar de lo que es, Horikita se siente feliz de haber ayudado a alguien, como si realmente ahora pudiera entender a la gente, aunque haya sido un largo camino.

Sintiéndose satisfecha, la chica se levanta de su lugar – Me alegra que te sientas mejor, si no necesitas más, me retirare – Afirmo con educación, dándose la vuelta para caminar hacia la izquierda, alejándose un poco.

Se detiene un momento y gira su cabeza – A veces los caminos que tomanos no son fáciles, algunos si requieren mucho trabajo y cooperación, no estás solo en esto, recuerda, siempre habrá alguien que te querrá ayudar – Dijo la chica con calma, manteniendo su sonrisa.

El extraño se queda boca abierto por lo que acaba de escuchar, como si de alguien muy sabio hubiera venido esas palabras.

Pasaron unos segundos, hasta que Horikita se da la vuelta y retoma su camino.

- ¡Espera! - Exclamo el chico desde atrás.

La chica de cabello negro gira su cabeza hacia atrás para verlo nuevamente - ¿Sí? - Pregunto con curiosidad.

- ¿Te vere de nuevo? - Pregunto el chico con inseguridad.

A Horikita se le hizo extraña esta pregunta, ya que si bien es la primera vez que se ven, es probable que hayan estado en otros lugares antes solo que sin saber la existencia del otro, después de todo la mayoría que viven son estudiantes.

A pesar de eso, decidió responder – Por supuesto – Afirmo con seguridad, dando una pequeña sonrisa, dándose la vuelta para retomar su camino.

El chico se sintió feliz con su respuesta, a lo que da una sonrisa al ver que la chica que lo ayudo esta noche se marche, teniendo más curiosidad sobre ella.


Nota del autor: Ojalá les haya gustado, es una historia sencilla ambientada en Classroom of the elite, y quise hacer una historia centrada en Horikita, ojalá les guste y dejen sus comentarios de que les pareció, gracias por su atención.