Disclaimer: Los personajes de Twilight son propiedad de Stephenie Meyer. La autora de esta historia es anhanninen, yo solo traduzco con su permiso.
Disclaimer: The following story is not mine, it belongs to anhanninen. I'm only translating with her permission.
Capítulo 12
Reúno algunos recursos para nuestro puesto de concienciación sobre la violencia doméstica durante los siguientes días. Edward me conecta con el jefe de psiquiatría, y el doctor me da una lista de psiquiatras y terapeutas que aceptan nuevos pacientes. Luego, recopilo una lista de reuniones de Alcohólicos Anónimos y Narcóticos Anónimos mientras Eric trabaja en recursos profesionales.
Sigo trabajando en la oficina, pero es agradable estar de vuelta en la estación y realmente hacer algo.
—Oye, ¿jefa? —pregunta Eric, llamando a la puerta y entrando.
—¿Qué pasa?
—Recibí la información de la feria de empleo, pero no es hasta febrero. La universidad también tiene una capacitación laboral en primavera.
—Es buena información para compartir.
—Sí, preparé una presentación de PowerPoint. Podemos imprimir las diapositivas para que la gente se las lleve durante el festival.
Sonrío.
—Gracias, Eric. Quizás podamos ayudar a un par de personas.
Asiente con la cabeza.
—Espero que sí. ¿Te encuentras bien?
—Sí, pero como el concurso es el sábado, creo que mañana trabajaré desde casa. ¿Siempre y cuando creas que puedes con esto?
—Sí, no ha estado tan mal. Espero que ganes el trébol, jefa.
Sonrío, asintiendo.
—Yo también.
Reviso su presentación de PowerPoint y luego le envío la información que he recopilado para que la añada. Sé que no es agradable para estos hombres estar sin trabajo, pero espero que estén dispuestos a aceptar ayuda.
Cuando salgo de la estación, son casi las cinco y me ruge el estómago. Paso por la cafetería de la Sra. Cope y compro un sándwich cubano para llevar, y luego me voy a casa. Las entradas de Edward, Alice y Jasper están vacías, así que entro sola y me recibe mi gato.
Todavía me duele al agacharme, algo que Ulises debe saber, así que se sube al mostrador para sus caricias.
—Ah, sí, ¿quién es un buen chico?
Se frota la barbilla contra mi mano y sé que se está comunicando conmigo. Le doy besos y cariño durante unos minutos antes de sacar su cena. Corre al oír el sonido de la lata al abrirse y empieza a comer mientras sigo sirviéndole la comida. Hay una razón por la que está un poco gordito, y es totalmente culpa mía. El veterinario quiere que le dé comida moderada en calorías, pero siempre que lo intento, llora todo el día como si se estuviera muriendo de hambre. Ahora mismo está feliz y sano. Simplemente no lo puedo sobrealimentar con golosinas para perros.
Voy por la mitad de mi sándwich cubano cuando suena el timbre. Es Jasper, que se ofrece a sacar la arena de mi coche del otro día. Le abro la camioneta y mete el cubo dentro, en la zona del arenero.
—Gracias —le digo.
Asiente.
—No hay problema. Cuando necesites rellenar la caja, avísame y vendré a hacerlo. ¿O prefieres que lo haga ahora?
—Mejor. Lo limpié esta mañana.
Echa una capa más y luego vuelve a tapar el recipiente. Tengo mucha suerte de tener un vecino y amigo tan bueno.
—¿Cómo va todo? —pregunto.
—Bien. ¿Puedo compartir un secreto contigo? En serio, no puedes contárselo a nadie.
Asiento, tomo asiento en la barra y le doy una palmadita en la silla de al lado.
Se sienta y suspira.
—Es muy pronto.
—¿Qué?
Levanta la vista y me sonríe.
—Allie está embarazada, pero como dije, es muy pronto1. Todavía no hemos ido al médico, así que no se lo vamos a decir a nadie, pero es difícil callarlo. Puede que por fin sea papá, Bella.
—¡Dios mío! Estoy muy feliz por los dos.—Sonrío, acercándome y abrazándolo—. Y es un secreto. No se lo diré a nadie.
—Gracias. Todavía lo estoy asimilando. Llevamos tanto tiempo deseando esto.
Asiento, consciente de sus dificultades. Esto sería un sueño hecho realidad para ellos, y rezo para que todo salga bien. Nadie merece ser padre más que ellos.
—Va a salir bien —digo, abrazándolo de nuevo—. Prometo que esto quedará entre nosotros. No le diré a Alice que lo sé.
Asiente, sonriendo.
—Gracias. Imagínate. En unos siete meses, seré padre.
—Un padre excelente.
