El campeón del pueblo, el campeón de Copper
No te rindas
En los pasillos abandonados de los laboratorios, la luz roja de emergencia iluminaba la zona.
Silencio inundaba el lugar… hasta que los escombros de un derrumbe comenzaron a moverse.
Un agujero se formó en estos cortesía de un símbolo Solver violeta, y Uzi fue la primera en salir.
– al fin – suspiró la obrera mientras apagaba el programa.
– debo admitirlo, no esperaba que nos hubiésemos alejado tanto de esta zona – comentó Thad mientras salía.
– agradezco que esta vez lo hayas hecho lo suficientemente grande para mí – dijo L con una gota digital ubicada en el extremo superior derecho de su visor.
– bueno, Atom tenía que ser capaz de pasar después de todo – fue la respuesta de la Doorman.
– ¿entonces no era por ser amable…? – murmuró la albina mientras agachaba la cabeza.
Pero Uzi no le prestó atención, y en su lugar miró en dirección al agujero.
– vamos amigo – oyó a N decir con suavidad – ya casi estamos afuera –
El albino se asomó por el orificio y avanzó lentamente, cargando al coloso de media tonelada (peso estimado, ninguno sabía realmente cuánto pesaba) sobre su hombro.
Una vez que salieron, Atom comenzó a levantarse al estar sobre una superficie más estable que la anterior.
– con cuidado amigo – advirtió el Kenton.
Incluso teniendo nuevamente dos piernas, estaba claro que el boxeador estaba con pocas energías.
– COMANDO: CAMINA CON CUIDADO – ordenó la obrera.
Palabras no podían expresar la satisfacción que Uzi estaba sintiendo al pronunciar esa palabra nuevamente.
Luego del evento del elevador, creyó que nunca lo volvería a hacer.
– vamos a afuera – dijo ella, a lo que el resto asintió.
– cerca de aquí hay unas escaleras que nos llevan a la sala principal – recordó Thad – por ahí fue que llegamos –
– ¿Atom cabrá? – preguntó inmediatamente la pelivioleta.
– Zeus lo hizo –
– vamos entonces – Uzi no lo dudó y avanzó.
El rubio los llevó a todos a las escaleras y comenzaron a subir.
N decidió ir detrás del gigante de acero en caso de que tropezara y hubiera que sostenerlo.
Siguieron caminando hasta llegar a la puerta que los llevaba al lobby del lugar.
– este sitio es tan desagradable como hace unos años – comentó L.
– nosotros ni siquiera pasamos por aquí – murmuró Uzi.
– ya estamos en la salida, vamos – animó Thad.
Todos caminaron hacia la puerta de entrada, con Atom tambaleándose ligeramente por el desequilibrio al faltarle un brazo, pero N se aseguró de mantener a su amigo firme.
Y una vez salieron, fueron recibidos con el sonido de un potente impacto a lo lejos.
– ¡¿qué fue eso!? – preguntó el deportista con sorpresa.
– tengo una vaga idea… –fueron las palabras de la obrera.
El quinteto fue a ver de qué se trataba, y se encontraron con Zabán avanzando hacia un dron de desmontaje con un mechón cubriendo parte de su visor.
– ¡Q! – exclamó la albina preocupada.
El primer instinto de Uzi para ayudar iba a ser usar el Absolute Solver para detenerlo o comandar a Atom para que luchara.
Pero el programa no afectaba al mutante al ser también un portador, y el boxeador lo que menos podía hacer en su estado era luchar.
Sin embargo, antes de siquiera poder hacer o decir algo, N había salido disparado hacia esa cosa.
– ¡wow, N-minem! – comentó sorprendido Thad por la velocidad – sabía que era veloz, pero… – no pudo continuar.
La obrera no podía culparlo, dado que el albino en sólo unos segundos llegó con Zabán y le dio tal golpe en la cara que lo mandó a volar.
Mandó a volar a un dron que logró soportar los golpes de Zeus.
Sabía que N se volvió más fuerte… pero eso era demasiado.
¿habrá sido gracias a haberse lanzado que el impacto fue tan fuerte?
¿si fuera a corta distancia también pasaría?
¿de golpe hacía más calor o sólo era ella?
Agitó la cabeza ante ese último pensamiento, no era el momento.
– vamos, tenemos que ir a ayudarlo – dijo para comenzar a correr en dirección a ellos.
– ¡si! – asintió L con decisión, para entonces sacar sus alas.
– ¡yo también voy! – exclamó el rubio.
Entonces vieron a N lanzarse nuevamente hacia el dron mutante, y les pareció oír un sonido peculiar proviniendo del Kenton.
¿esos eran… gruñidos?
.
.
.
Momentos atrás, justo antes de que el Kenton se lanzara a la lucha, muchas cosas pasaban por su mente.
En el instante que aquel individuo estuvo en su rango de visión, N no pudo evitar quedarse mirando fijamente al gigantesco dron mutante que se acercaba lentamente al desmontador.
Él era el culpable.
El culpable de que su padre haya sufrido.
El culpable de que Atom estuviera en el estado que estaba.
Era todo su culpa.
Sin pensarlo, extendió sus alas y salió volando en dirección a la pelea.
Le pareció oír a Thad gritándole, pero su enfoque estaba en Zabán.
Retrajo su puño cuando lo vio saltar hacia el dron, listo para acabar con él.
Y N aprovechó para aumentar su velocidad y lanzar un derechazo.
Llegó justo a tiempo, y su puño se incrustó en la cara del mutante, quebrando el cristal que se veía en sus cuencas oculares.
Y aplicando más fuerza logró enviar al maldito por los aires.
En otra situación el albino realmente se hubiera preguntado de dónde salía esa nueva fuerza que estaba mostrando, pero honestamente apenas notaba el cambio.
Sabía que no darles importancia a las cosas era peligroso, pero considerando la situación, supuso que no sería mucho problema.
Entonces dirigió su atención al dron de desmontaje que salvó, Q si no recuerda mal su designación.
– ¿estás bien? – le preguntó, queriendo saber qué tan mal estaba.
Todavía se mantenía de pie, pero la forma en que sus brazos colgaban no le daba buena espina.
– tú eres… – murmuró este.
N asumió que simplemente se había olvidado de él, no le molestaba la verdad, así que no dudó en presentarse.
– Designación Seri-oh – se interrumpe – lo siento, la costumbre –
Su designación serial era irrelevante en estos momentos.
Él tenía un nombre.
Un nombre que recibió de su madre, junto al apellido que su padre le heredó.
Se aclaró la garganta para asegurarse de que no se trabaría.
– N Kenton reportándose al deber – dijo con un saludo militar y una gran sonrisa.
El orgullo que sentía al anunciarlo por todo lo alto era imposible de describir.
Pero la situación no era la indicada para ello.
Sus receptores auditivos detectaron el sonido de la nieve crujiendo, y al voltearse logró ver a Zabán levantarse tras su ataque.
Poniéndose firme lo encaró.
Acabaría con él a como diera lugar.
Apretó los puños y luego los alzó en una guardia alta de boxeador, flexionando ligeramente sus piernas para permitirse una respuesta inmediata si necesitaba esquivar algún ataque.
Sin embargo, como si quisiese burlarse de él, Zabán también adoptó una postura de boxeo.
Una muy parecida a la de él.
Sus ojos digitales de ahuecaron y aumentaron de tamaño ante la sorpresa e… incredulidad.
Era la misma postura de su padre.
Miraba sus bancos de memoria y lo confirmaba.
Lo puños alzados hasta la altura de la nariz.
La mano derecha ligeramente más adelante para defenderse y contratacar con la izquierda.
Era exactamente igual a la que tenía Tobías cuando practicaban en la mansión.
Ese dron mutante estaba usando esa postura que él tanto admiraba.
Era indignante.
Era repugnante.
Era insultante.
Tanto que para cuando se dio cuenta ya se había lanzado contra él con su puño listo para impactar.
Ni siquiera se dio cuenta de que comenzó a gruñir del coraje.
PUM
Su puño impactó con fuerza el antebrazo derecho de Zabán, hundiéndose ligeramente en la carne que lo conformaba mientras el dron mutante era arrastrado ligeramente por el impacto.
Él no tardó en contratacar con su brazo izquierdo, pero N volvió al suelo y aprovechó su menor tamaño para agacharse y luego lanzar un uppercut.
Pero Uroboros velozmente retrocedió, y usando un juego de pies logró mantener el momentum para regresar con el albino y darle un veloz y contundente gancho que él apenas pudo bloquear al levantar la guardia.
Y para sorpresa de Zabán y Q, los brazos de N se quedaron en su lugar en vez de ser arrancados como cualquiera que vio la masacre de los últimos minutos se esperaría.
El dron mutante vio al desmontador, enfocando sus ojos en los brazos, y luego su propio puño.
– QU3 P3CUL14R – comentó – 3R3S FU3RT3, N –
– no digas mi nombre – gruñó el desmontador – ni el mío, ni el de ningún miembro de mi familia, ni tampoco de mis amigos… me da nauseas oírlo saliendo de tu boca –
No era normal en él hablar así, pero realmente odiaba al dron biológico.
– 0H, QU3 P3N4 –
Trakakakakakaka
Zabán velozmente usó el programa para desviar las balas que L le disparó mientras llegaba.
– ¡N yo te cubro! –
– ¡gracias L! – mostró el pulgar para entonces lanzarse nuevamente contra el Sujeto 000.
N lanzó un gancho que su oponente bloqueó con su antebrazo, para velozmente contratacar con un derechazo que el albino esquivó al retroceder.
Inmediatamente L se sumó al combate con sus espadas desplegadas, pero un escudo Solver impidió que conectaran con su cuerpo.
El Kenton intentó aprovechar la apertura brindada por su compañera, pero Zabán en ningún momento le quitó la mirada de encima.
Con su combate anterior, Uroboros pudo notar la fragilidad que tenían esos drones que lo enfrentaban.
Pero él era diferente, más resistente.
Le gustaría analizarlo para saber el por qué ¿acaso fue algo que comió?
– D1M3 ¿CÓM0 3R3S T4N R3S1ST3NT3 C0MP4R4D0 4L R3ST0 D3 DR0N3S? – preguntó mientras bloqueaba un jab.
Pero N no respondió, ya fuera porque no sabía o porque se negaba a darle alguna pista a su enemigo.
– T4MB1ÉN T13N3N 3L D0N ¿V3RD4D? – cuestionó mientras lanzaba su propio golpe.
El albino lo bloqueó y lanzó su propio gancho que chocó con el brazo de Zabán que se interpuso en medio.
Un lluvia de balas forzó al Kenton a retroceder, pero el dron mutante no se preocupó dado que su don se encargó de repelerlas.
– L0 NOTÉ 4L 3NFR3NT4R 4 L0S 4NT3R10R3S – al decir eso, los ojos de N se ahuecaron – S0N 1NS3L3CC10N4BL3S P0R 3L D0N, Y SÓL0 UN P0RT4D0R 3S 1NMUN3 –
El boxeador novato miró alrededor, notando la ausencia de restos de otros drones de desmontaje.
Quizás no interactuó con ninguno los últimos años, pero eran sus viejos compañeros en la mansión.
La situación en los laboratorios fue tan estresante que nunca notó los núcleos atrapados, pero ahora…
Si hubiera llegado antes…
No.
Esto no era su culpa.
Era culpa de Zabán.
Ignorante de sus pensamientos, él siguió hablando.
– R3SULT4 P4S4R 4L60 CUR10S0 CU4ND0 UN P0RT4D0R D3L D0N C0NSUM3 M4T3R14L3S 4J3N0S 4 L0S QU3 L0 C0NF0RM4N –
Ambos desmontadores dejaron de atacar, y a lo lejos los obreros también prestaron atención.
– M4T3R14L3S 4J3N0S S0N 4N4L1Z4D0S, 3NT3ND1D0S, Y F1N4LM3NT3 4S1M1L4D0S – explicó con una gran sonrisa – FU3 P0R 3S0 QU3 B4JÉ 4L NÚCL30 T4NT0S 4Ñ0S 4TRÁS, 4UNQU3 3L C4L0R R34LM3NT3 M3 4F3CTÓ, 3L D0L0R FU3 R3C0MP3NS4D0 4L C0N5UM1R M4T3R14L3S MÁ5 PUR0S – afirma con una gran sonrisa – 4UNQU3 N0 N364RÉ QU3 M3 D3JÉ LL3V4R, S1 T0BÍ4S K3NT0N N0 HUB13S3 LL364D0 QU1ZÁS HUB13R4 S16U1D0 H4ST4 C4LC1N4RM3 S1N QU3R3R –
Que mencione a su padre no le gustaba.
Que implicase que todo esto fue su culpa le gustaba incluso menos.
Pero sus palabras… lo hicieron ahuecar los ojos.
– C0N 3S0 3N M3NT3… D1M3, N ¿QUÉ FU3 L0 QU3 C0N5UM1ST3 QU3 1NCR3M3NTÓ T4NT0 7U DUR4B1L1D4D? –
N ahora podía comprender mejor lo que pasaba con su cuerpo.
Él de por si era resistente, no fue modificado por humanos para ser un arma controlable…
Fue modificado por Cyn para ya no sufrir como lo hicieron en la mansión.
Pero hay un límite de fuerza potencial en un cuerpo tan "pequeño" como el suyo, más considerando los pocos materiales a los que su hermanita tuvo acceso.
Si intentaba aplicar más fuerza de la que su cuerpo podía soportar, este simplemente se rompería.
Recordó cuando sus dientes se quebraron mientras comía lo que luego supo que era el brazo de Atom.
Eran duros pero no tanto… pero cuando fueron reparados, fue usando la misma materia que consumía.
Sus dientes fueron reparados usando la materia de Atom, ganando así su dureza.
Lo mismo con sus brazos.
Sus piernas.
Su torso.
Sus alas.
Su visor.
Y todos los componentes internos de cada una de esas partes.
Todos fueron remodelados tras quebrarse.
Su composición ahora era más densa, más resistente.
Sus golpes eran más potentes, y su cuerpo menos quebradizo lo que le permitía ejercer mayor fuerza.
Debía usar más energía para alcanzar mayor velocidad, pero eso era lo de menos.
Él apestaba como cazador de todos modos.
– CUÉNT4M3, N, 3L M4T3R14L QU3 C0N5UM1ST3… ¿CUÁL FU3? – volvió a preguntar Zabán.
– eso… es un secreto familiar – respondió con firmeza.
El dron mutante mostró signos de carga en lugar de ojos por un momento, para entonces mirar al Kenton con curiosidad.
– R3V1SÉ L4S M3M0R14S D3 T0BÍ4S K3NT0N, Y N0 3NC0NTRÉ N4D4 4L R3SP3CT0 –
– mantengo mi respuesta – afirmó mientras levantaba la guardia – ¿no te gusta? Entonces… – se lanzó nuevamente al combate.
Por un momento sacó sus alas, aprovechando los pequeños propulsores en sus articulaciones para aumentar su velocidad y llegar rápidamente con el Sujeto 000.
– ¡bite me! – gritó N mientras conectaba un derechazo contra Zabán.
Él bloqueó el golpe, pero fue forzado a retroceder debido a la fuerza acumulada por la acometida.
– B13N… [TR0N4R CU3LL0] – comentó mientras llevaba su mano a su nuca y se oía un leve "crack" – L0 D3SCUBR1RÉ 1NV3ST164ND0 7U CU3RP0 CU4ND0 3ST0 T3RM1N3 –
Desde lejos, Uzi oyó ese comentario… y no le gustó en lo más mínimo.
Como si fuera a dejar que esa cosa toque a N.
Pero ahora mismo no tenía ningún arma.
Perdió su railgun durante el derrumbe, y con todo el asunto de Atom se olvidó completamente de intentar buscarla.
Sacó su cola y miró la cabeza de lagarto que tenía en su punta.
– woah Zi ¿desde cuándo tienes eso? – preguntó impresionado Thad, pero ella lo ignoró.
Simplemente miró su cola.
– ¿por qué no puedes hacer algo cool como disparar rayos o algo del estilo? – preguntó sin esperar respuesta.
Recuerda bestias mitológicas de los animes, como mantícoras, que tenían cabezas en sus colas que disparaban fuego o veneno.
Eso de comer cosas para potenciarse le dio cierta idea…
Agitó la cabeza para entonces darse palmadas en las mejillas.
No, no debía usarse a sí misma como sujeto de pruebas, eso invitaba al desastre.
– ¿Zi? – el rubio la miró confundido por su actuar.
– ngh, bite me – le respondió – tendremos que ir a ayudar –
– ¿estás segura? Esa otra dron serpiente me dio una paliza, y esta cosa se ve mucho más fuerte –
Desde su lugar, podían ver a N luchando puño a puño contra Zabán, mientras L proporcionaba fuego de cobertura cada oportunidad que tuviera, o cuando el albino se viera en una situación complicada.
– ¿"dron serpiente"? Espera ¿hablas de Alice? – la obrera lo miró con ojos ahuecados.
¿esa loca había sobrevivido?
– sí, el dron asesino llamado I la enfrentó, pero luego apareció Grace y se la llevó lejos –
Uzi realmente quería preguntar más, pero la situación no deba para ello.
– no importa, algo podremos hacer – no iba a quedarse de brazos cruzados en la batalla final, ayudarí como diera lugar.
Aunque admite que también sintió mariposas en el estómago, o el equivalente dron a eso, cuando lo oyó gritar "bite me".
No importaba, luego le reclamaría por sus derechos de autora.
– vamos Thad, somos obreros ¿sabes lo que eso significa? –
El deportista puso una mirada pensativa, con una mano en el mentón y la otra frotando su sien.
– no me digas… no me digas… – chasquea los dedos con una sonrisa – que tenemos mucha fuerza ¿verdad? –
– bueno, si… – asiente, concediéndole el punto – pero también hay otra cosa –
Da una mirada alrededor y pone una sonrisa.
– somos expertos en convertir piezas y chatarra en cosas útiles –
.
.
.
PUM
La batalla era intensa.
PUM PUM
Golpes impactaban sin parar.
PUM PUM PUM
Para cualquiera que mirara, estarían igualados.
PUM PUM PUM PUM
Pero había una clara diferencia.
SPLUK
CRACK
Mientras que los puños de N se hundían en la carne de Zabán, los puños de este mismo causaban grietas en los antebrazos del albino.
También estaba el asunto de las reservas.
Ambos curaban constantemente el daño que el otro le causaba.
Pero no era lo mismo comparar las reservas del desmontador que acababa de salir de un sobrecalentamiento… con las de un dron mutante con 20 años de materia almacenados.
La única ventaja que N tenía sobre su oponente era que conocía sus movimientos.
Eran los de su padre.
Por eso sabía cómo moverse para evitar el mayor daño posible.
SHIN
– [D0L0R] –
Y en esos momentos de lucha, L aprovechó para cortar a Zabán por la espalda.
N aprovechó la pequeña distracción para acertarle un golpe en el estómago con tal potencia que un bulto se formó por unos momentos en la espalda de Uroboros.
Siguió presionando lanzando más golpes al torso, hasta que oyó la voz de su compañera.
– ¡N retrocede! –
Sin pensarlo mucho obedeció, para entonces ver a L con sus dos cañones de plasma preparados para disparar.
Dos delgados rayos fueron disparados hacia el vulnerable Zabán, pero este en el último momento logró esquivarlos.
El Kenton apretó los dientes y volvió a lanzarse contra Uroboros, pero esta vez él le atrapó el puño al bloquear el golpe.
El albina apenas pudo ahuecar los ojos antes de que el dron mutante lo azotara repetidas veces contra el suelo, para entonces lanzarlo por los aires.
L logró atraparlo, pero debido a su nuevo peso y densidad, sumados a la fuerza aplicada por el dron de carne, le hicieron perder el equilibrio y caer con él encima.
– ow, lo siento L – se disculpó el varón mientras se levantaba.
– oh, jeje, no te preocupes – respondió ella con un leve sonrojo.
Pero ambos rápidamente se enfocaron en Zabán, quien se acercaba a ellos con tranquilidad.
Aunque por un momento les pareció escuchar un motor gracias a sus agudos oídos.
– [R1S4S] U5T3D35 N0 S3 R1ND3N ¿V3RD4D? – comentó mientras avanzaba sin temor.
Los desmontadores levantaron la guardia, pero entonces escucharon con mayor fuerza el motor.
Incluso el Sujeto 000 pareció oírlo, dado que se giró en la dirección de la que provenía.
Y vieron entonces un camión de carga acercándose a gran velocidad.
– [C13RV0 4NT3 L0S F4R0S] QU13R0 D3C1R ¿QUÉ C4R4J-? – fue interrumpido cuando la parte frontal del gran vehículo lo embistió y lo arrastró.
Gracias a su gran visión N pudo notar unas figuras saliendo volando de la cabina.
No les prestó mucha atención, dado que el camión siguió avanzando hasta chocar contra una torre de agua, la cual tras el impacto cayó debido al mal estado en el que quedó tras tantos años sin mantenimiento.
– ¡woohoo! ¡le dimos! – ambos albinos se giraron para ver a Thad llegando, siendo cargado de los brazos por Uzi quien volaba con sus alas de murciélago – y con daños… máximos a la propiedad privada – soltó una risa algo avergonzada.
– ¿Thad? ¿Uzi? – el albino preguntó incrédulo.
– ¿de dónde sacaron ese camión? – preguntó L genuinamente sorprendida.
– estaba estacionado no muy lejos, el problema fue hacerlo arrancar – respondió el deportista.
– eso no importa ¿qué hacen aquí? Es peligroso – se quejó N.
– ayudándolos – respondió la obrera con firmeza – tras todo lo que hemos pasado ¿en serio crees que no puedo ayudar? –
– esto es diferente Uzi, Zabán ES diferente… –
– ¡y por eso tenemos que tirarle absolutamente toda la mierda random que tengamos al alcance! – lo interrumpió la obrera edgy.
Su discusión fue interrumpida por el sonido del camión siendo arrastrado fuera del camino, para que entonces todos se giraran para ver a Uroboros avanzando lentamente hacia ellos.
– 3S0 FU3 1N63N10S0, N0 D3B0 5UB35T1M4R 4 L4 H1J4 D3 N0R1 –
Thad hubiera reclamado que fue él quien condujo el camión (aunque fue Uzi quien trabó al acelerador), pero guardó silencio.
– p*ta madre ¿en serio nada te mata? – la obrera se frustró.
Incluso con todo eso, el daño se regeneró.
Tuvo también la pequeña esperanza de que el agua del tanque lo dañara, pero resultó estar totalmente congelada.
Potenció el impacto, pero no hizo nada con sus piezas mecánicas.
– 0H, QU3 4M4BL3, H4C3S QU3 M3 S0NR0J3 4L D3S34R M1 MU3RT3 T4N 4B13RT4M3NT3 –
Uzi pudo oír a N gruñir ante eso y no supo si sentirse halagada o preocupada.
– 0H BU3N0 –
Y con ese breve intercambio, la lucha volvió a comenzar.
Los desmontadores se lanzaron contra el dron de carne, quien los recibió chocando puños con el Kenton.
La albina desplegó sus alas y se balanceó para lanzar un tajo contra Zabán.
Pero este usó su mano libre para conjurar un escudo Solver que bloqueó el tajo.
L ahuecó los ojos cuando vio la barrera desvanecerse y el puño de Uroboros acercándose a ella.
Intentó elevarse para esquivarlo, pero lo hizo muy tarde y fue golpeada con gran fuerza y abatida momentáneamente.
N se propuso a aprovechar la aparente apertura, pero su golpe fue evadido por el gran dron de carne al ladear su cuerpo hacia el costado, lo que a su vez le dio un impulso adicional al puño que este lanzó.
Estando en medio del golpe, el Kenton no tuvo oportunidad para esquivar el puñetazo que su enemigo lanzó, recibiendo casi totalmente el impacto.
Su carcasa se agrietó y fue forzado a retroceder mientras se sujetaba la zona dañada con dolor.
Pero gracias a su tolerancia al mismo no estuvo tan desorientado como para no esquivar el golpe que lo siguió.
Y entonces una bota conectó con la cabeza de Zabán.
– ¡ya déjalo! – gritó Uzi mientras conectaba la patada gracias a sus alas.
Sin embargo, debido a su falta de experiencia, fue muy lenta para reaccionar cuando este le atrapó la pierna.
– 4TR4P4D4, M1N1-N0R1 –
– ¡no me llames "mini"! – odiaba que le recordaran su altura, incluso si esa no fue la intención.
Ignorándola, el sujeto 000 se dispuso a azotarla contra el suelo.
Sólo para entonces recibir una muy fuerte patada en su cara que lo hizo retroceder y aflojar su agarre.
N reaccionó inmediatamente cuando vio a Uzi en peligro.
Desplegó sus alas y se impulsó para darle una patada, y luego aprovechar el rebote para tomar de la cintura a la obrera luego de que él la soltara.
Y para asegurarse, disparó un misil a quemarropa aprovechando la corta distancia.
– ¿estás bien Uzi? – preguntó una vez regresaron al suelo.
– ¡si! ¡ahora suéltame! – exclamó ella mientras se separaba con un sonrojo.
– oh, lo siento ¿te incomodé? –
– ¡no! ¡digo sí! ¡digo…! – se trababa con sus palabras por la vergüenza.
Odiaba eso ¡era tan complicado controlarse tras todo lo que ha pasado!
– QU3 4D0R4BL3S – ambos miraron a la cortina de humo, la cual se dispersó y reveló a Uroboros sonriendo de gran manera.
Ambos se pusieron en guardia, y presenciaron al dron mutante desaparecer en un glitch negro.
Los dos ahuecaron los ojos, pero N velozmente empujó a Uzi para quitarla del camino.
Justo en ese momento Zabán apareció sobre él, listo para darle un golpe de martillo con ambas manos, a lo que el albino se tuvo que proteger cruzando los brazos.
– ¡N! – grito la obrera preocupada.
Miró alrededor para buscar algo con lo que ayudarlo, lo que fuera.
Y entonces notó algo acercándose a gran velocidad.
Uroboros, quien estaba forcejeando con N, no notó la figura hasta que sintió dos tajos en su espalda.
– [D0L0R] – se quejó mientras su agarre menguaba levemente, permitiéndole al albino hacerlo retroceder tras aplicar más fuerza.
Tras eso se alejó con un salto, y a su lado aterrizó otro dron de desmontaje.
Era G, aquel dron con el cabello cubriéndole el visor, cargando un bastón con una cuchilla en su extremo.
Una naginata, si mal no se acordaba de su nombre.
– ¡oye! – escuchó entonces a Uzi quejarse, y vio a un dron con capucha gris cargarla bajo su brazo hacia ellos.
– H recomienda que tengas cuidado, pequeña –
– ¡¿"pequeña"!? – la obrera no pudo quejarse más dado que el ahora denominado H la soltó.
– Designación Serial D y Designación Serial P ya llevaron a un sitio apartado a la señorita Grace, al joven Bou y al señor Code, lo mismo con Designación Serial Q – informó B que acababa de llegar.
– 0H, V30 QU3 S3 R3CUP3R4R0N, QU3 4L36RÍ4 [M3NT1R4] QU3 F4ST1D10 [V3RD4D] – comentó Zabán con calma.
– ¿encontraron alguna debilidad? – pregunta G.
– nada, pero N puede tanquearlo con mínimos problemas – informa Uzi.
– …H encuentra eso difícil de creer – comenta el dron con capucha.
– puedo probarlo – afirma el mencionado – iré de frente, enfocaré su atención en mí, para que ustedes puedan atacarlo –
– estás loco – comenta el dron con peinado desconfiable.
– agradeceremos tu sacrificio, Designación Serial N – dijo B con un asentimiento solemne.
– dejen de darlo por muerto – se quejó la obrera.
– H conoce un buen lugar para enterrarlo – la mirada molesta de Uzi es toda la respuesta que recibe – H sólo decía – entonces de algún lado saca un hacha.
Todos miraron a Zabán, quien parecía entretenido mirándolos.
– 0H, N0 S3 PR30CUP3N P0R M1, PR0S164N… T3N60 T0D0 3L T13MP0 D3L UN1V3RS0 –
Lo que dijo molestó a los desmontadores… pero Uzi entrecerró los ojos ante ese comentario.
– iré adelante – anunció N, para entonces correr hacia Uroboros.
Este sonrió y lo recibió con su propio golpe, provocando un sonoro impacto y quedando ambos aparentemente igualados.
El Sujeto 000 lanzó un golpe con su otra mano, pero el albino se agachó a tiempo y entró en su guardia, para entonces darle un uppercut directo en el mentón.
Sin embargo, el dron mutante logró mantener el equilibrio y responder con un overhand del que N sólo pudo escapar retrocediendo.
El impacto en el suelo generó un pequeño cráter.
Pero el Kenton no se iba a rendir y volvió al asedio, forzando a Zabán a contratacar.
Entonces este notó un hacha siendo lanzada a gran velocidad en su dirección y por reflejo creó un escudo Solver que la interceptó y la hizo rebotar.
Los otros desmontadores se habían sorprendido por la inesperada fuerza de N y tardaron en reaccionar, pero finalmente regresaron al duelo.
H recuperó su hacha en el aire y con ayuda de sus alas se unió al ataque.
Uroboros bloqueaba con sus puños los golpes de N, mientras que el escudo interceptaba los hachazos del encapuchado.
Tenedores y cuchillos de mesa volaron hacia él, pero con ayuda del programa los desvió.
Y eso provocó que descuidara la espalda, lo que le permitió a G darle un largo tajo.
El dolor lo desconcentró lo suficiente para recibir un hachazo en su hombro y luego un puñetazo en el estómago.
Recuperándose anormalmente rápido, Zabán atrapó a ambos albinos por los brazos y se propuso a azotarlos entre si nuevamente.
Pero el dron de cabello gracioso llegó a tiempo y con un preciso tajo cortó el brazo que sostenía a H.
Uroboros igual lo golpeó con el cuerpo de N pero, en lugar de que su cabeza explotase como antes, simplemente su cuerpo fue mandado por los aires al ser impactado por un cuerpo tan denso.
Más cubiertos fueron lanzados hacia él, pero este los desvió por el programa, para luego crear un escudo Solver y defenderse de otro tajo de la naginata.
Pero en ese momento sintió dos pies sobre sus hombros, y luego un impacto en su cara.
Un impacto muy puntiagudo.
– [D0L0R] 0TR4 V3Z – se quejó mientras retrocedía.
Mientras estaba con los drones que sabía era sus oponentes, ignoró al que no había visto presente para luchar.
– ¡pum perra! ¡en tu cara! – exclamó D mientras regresaba al suelo y colocaba su bate con clavos en su hombro.
Entre esa arma en conjunto con su chaqueta de cuero realmente se resaltaba su aspecto de punk.
– hasta que por fin llegas, D – se quejó G.
– perdón, tuve que encargarme de la madre osa loca y de su pequeño – respondió el albino rebelde – con suerte eso me suma puntos para ser su "tío" en lugar de P –
– oh, buena suerte con eso – lo animó N.
– gracias traidor – respondió el punk sin mala intención.
Simplemente había olvidado su nombre.
– ¿qué carajo? – dijo Uzi – viejo, te ves súper edgy y cool – no pudo evitar admirar la combinación de atuendo y arma del recién llegado.
– gracias enana, veo que tienes buen gusto – presumió.
– te lo dejo pasar… – no le gustó ese apodo.
El albino Kenton no disfrutó del todo esa interacción.
– lamento arruinar este buen ambiente – intervino B – pero los problemas todavía no terminaron –
– nah, con ese golpe seguro lo dejé en Narnia – contradice D.
El mayordomo simplemente lo toma de la cabeza y, elegantemente, lo hace mirar hacia su enemigo.
Efectivamente, mientras hablaban Zabán se volvió a levantar, sangre y aceite se mezclaban en su cara.
– 60LP3 B4J0 – se quejó, aún sonriente.
El punk miró en silencio con una notorio mueca.
– ten – el desmontador con bigote le ofreció un tenedor junto a una servilleta.
– vaya forma sutil de decirme que me coma mis palabras –
– ¿deseas sal? – ofreció, aunque no tenía dicho condimento.
– que te den –
– H sugiere menos charla más pelea – comenta tras volver con el grupo.
Los 5 desmontadores entonces se lanzaron al combate.
Siendo los que menor rango tenían, N y D fueron de frente para chocar puños y bate contra el dron mutante.
El Kenton tenía la mayor fuerza bruta entre los dos, pero el punk era bastante rápido para golpear y los clavos de su arma causaban daño adicional.
G logró volver a posicionarse a espaldas de Uroboros para darle varios tajos.
B desde una distancia prudente, pero apta para brindar apoyo de ser necesario, lanzaba sus utensilios constantemente.
– lo están logrando – celebró Uzi mirando desde la distancia.
Quería unírseles, pero sabía que con su poca experiencia sólo estorbaría, además que lo estaban haciendo bien sin su ayuda.
Le dolía en el orgullo, pero podía dejarlo de lado.
Entonces oyó un impacto y leve derrape cerca suyo, y al girarse se encontró con la desmontadora con trenza, P.
– demonios – la oyó murmurar.
– hey ¿qué pasa? Están ganado –
– así parece, pero Code y Q me dijeron que cuando se encontraba acorralado antes… – no pudo continuar.
Ambas entonces lo vieron.
Debido a lo mucho que tuvo que dividir su atención, el Sujeto 000 no notó cuando H se acercó por abajo y con un movimiento de su hacha le cortó una pierna.
Desequilibrado, Zabán quedó vulnerable a un gancho de N y un golpe de D, para que luego G clavara su naginata en la espalda.
Eso mandó al dron mutante al límite, y nuevamente sacó sus tentáculos para alejarlos a todos.
H logró salir a tiempo, pero G perdió una pierna y tanto N como D perdieron un brazo cada uno.
– ¡eso es lo que pasa! – gritó la desmontadora para entonces disparar su cañón de plasma.
Pero un escudo Solver negro apareció, pero ninguno sobre sus manos.
Mirando con atención, Uzi logró ver dos pequeños brazos saliendo del pecho de Uroboros.
Y eso la llenó de frustración.
– ¡¿es en serio!? ¡¿tentáculos y también dos brazos adicionales para usar su poder mientras parte caras!? – preguntó incrédula – ¿¡qué es esto, una mezcla de Muzan con Sukuna!? – comparó con frustración.
– no es el momento – la regañó P.
Viendo que Zabán se dirigía hacia los desmontadores aturdidos, la obrera rápidamente desplegó sus alas y se lanzó hacia ellos.
Rápidamente tom se alejó, viendo que el dron de capucha ayudaba al dron punk, mientras el otro de pelo desconfiable usó sus alas para que su falta de pierna no le moleste.
Sin embargo, las cosas parecían empeorar.
A diferencia de antes, el Sujeto 000 no escondió sus tentáculos.
– 3NT0NC3S [P4US4 DR4MÁT1C4] ¿QU1ÉN S16U3? –
Un enemigo aterrador con gran poder y aparentemente varias etapas.
– oh Robo-Jesús, mi vida se convirtió en un Dark Souls – murmuró Uzi – o un Resident Evil y este es nuestro Némesis –
– descuida Uzi – dijo N mientras se levantaba – yo te cubro –
Uzi miró al dron que tantas emociones le hacía sentir.
Normalmente esas palabras la animarían, pero…
Tras todo lo ocurrido: el estado de Atom, que N irónicamente ahora tampoco tuviera su brazo…
Comenzaba a perder la esperanza.
– N… tengo algo que decirte… – comentó suavemente.
Se tragó sus temores e inseguridades.
Si de todos modos iban a morir, bien podía morder hasta la muerte sus nervios y confesarse de una buena vez.
– N, quiero que sepas que- –
BOOOOM
Una explosión interrumpió sus palabras.
A lo lejos vieron una de las torres de cadáveres cercanas derrumbándose mientras humo se alzaba hacia el cielo.
Y luego una figura se acercaba.
PUM
E impactó contra el suelo.
Varios de los presentes ahuecaron sus ojos cuando vieron a la responsable.
– N… – la recién llegada habló con un tono serio – ¿quién fue el que te quitó el brazo? –
J había regresado, recargada y lista para luchar.
– ¡J! – exclamó feliz el albino.
– ¡HIJA DE PERRA! ¡ME ARRUINASTE EL MOMENTO! – exclamó Uzi.
Pero al notar varias miradas en ella rápidamente agitó agitar la cabeza y se recompuso.
– quiero decir ¡ya era la maldita hora! – intentó corregir su desliz.
Zabán, por su parte, simplemente ensanchó su sonrisa.
– 0H J, P3QU3Ñ4 Y D3D1C4D4 J, QU3 BU3N0 QU3 T3 N0S UN4S – extendió los brazos – C0N L4S M3M0R14S D3 T0BÍ4S K3NT0N 3N M1 C4B3Z4, R43LM3NT3 S13NT0 4L36RÍ4 D3 V3RT3 –
– cállate, no te mereces pronunciar su nombre – dijo con veneno – no mereces ni siquiera pisar el mismo planeta que él, mucho menos creer que puedes hablarnos como él lo hacía – añadió – el que vivas en el mismo universo que papá ya es lo suficientemente insultante – cambió su mano derecha por una de sus nuevas armas.
Su sable de plasma fue manifestado.
Y cierta obrera no guardó silencio.
– no puede ser… ¡¿TODO ESTE TIEMPO TUVISTE UN MALDITO SABLE LÁSER!? –
La pelea todavía no terminaba.
Tessa nunca pudo quejarse sobre sus capacidades físicas.
Desde pequeña siempre fue inquieta, por ese motivo las lecciones forzosas de sus padres sobre etiqueta antigua eran especialmente tortuosas.
Y mientras crecía entrenó su cuerpo para estar lista el día en que encontrase a Cyn para vengarse por todo.
Ahora ya no la odiaba especialmente, pero no podía negar su motivación pasada.
Sin embargo, en estos momentos estaba comenzando a sentir que le faltaba el aliento.
– ¿estás bien? – preguntó Nori en su hombro.
– necesito… un momento… – se detuvo y apoyó sus manos en sus rodillas.
A diferencia de sus pequeños, ella era una humana, y por ende tenía límites.
Toda la actividad que llevaba haciendo esta noche, sumada a la fatiga por la batalla anterior y el cansancio por todavía no acostumbrarse a invertir su período de sueño, comenzaban a pasarle factura a su cuerpo.
Y para colmo por tener el casco puesto no podía frotarse los ojos en un intento de mitigar el sueño.
Tampoco le haría mal una botella de agua, o una barra de cereal.
– no te ves bien – comentó la Doorman.
"ÁNIMO, ÁNIMO :D" fue el mensaje del Keybug.
– la fatiga es horrible – apoyó su espalda contra la pared.
Calmó su respiración, y luego buscó un botón cerca de su guante izquierdo.
Tras presionarlo, sintió su cuerpo relajarse un poco.
– mejor… – comentó mientras se dejaba caer hasta quedar sentada en el suelo.
– ¿qué fue eso? –
– un mecanismo que inyecta en mi cuerpo ciertas proteínas, de esa forma no colapsaré por falta de alimento o líquidos – explicó.
En el pasado existían esos "alimentos espaciales" que eran básicamente comida deshidratada o incluso pasta con determinados nutrientes.
La inyección de su traje tenía como objetivo proporcionar esos mismos nutrientes para mantenerla sana y apta para actividades.
No era que ya no existiera la "comida espacial", pero esto era un buen suplemento cuando uno estaba en un ambiente tóxico y necesitaba alimento, pero no podía quitarse su casco por motivos obvios.
Era básicamente algo para emergencias, y por suerte para ella también añadía algo de cafeína.
No le quitaba el hambre ni la sed, desafortunadamente.
Tendría que aguantárselos.
– ya veo – asintió Nori, para entonces verla con curiosidad – aprovechando el pequeño momento ¿te puedo hacer una pregunta? –
– adelante –
– ¿por qué llevas ese moño atado a tu casco? – preguntó – tengo curiosidad desde hace rato, pero con todo lo ocurrido no tuve oportunidad de preguntar –
– entiendo – no le molestaba, le ayudaría a desviar la atención en lo que el suplemento hacía efecto – este moño fue el que Tobi me regaló antes de venir a Copper-9 – respondió mientras frotaba suavemente uno de los listones.
En el pasado, por bastante tiempo se negó a usarlo.
Sabía que si sus padres la veían con algún accesorio que no hubiese sido aprobado por ellos no dudarían en quitárselo.
Pero luego… fue porque sentía vergüenza de portarlo.
Era lo último que su primo le dejó… y ella fue la causante de que lo culparan a él por el genocidio.
Por mucho tiempo sintió vergüenza cada vez que consideraba ponérselo.
Sentía asco de sí misma, que no merecía toda la amabilidad que Tobi le dio.
– la tía Elena me convenció de usarlo en esta misión, luego de que nos enterásemos que él estuvo aquí… – comentó con melancolía – dijo que a Tobi sin dudas le gustaría "verme" con su regalo puesto –
Por supuesto que ella se refería a su espíritu, dado que ninguna esperó que siguiera "vivo".
Fue una grata sorpresa.
Nori no dijo nada al oír eso.
– no lo culpo por no notarlo, estoy segura de que él tuvo millones de preocupaciones en su cabeza todos estos años – soltó un suspiro cansado.
Todavía no terminaba de digerir todo lo descubierto las últimas horas.
La verdad sobre Cyn, lo que realmente inició la rebelión de los drones, los experimentos que realizaron en los laboratorios, el estado de su primo…
Costaba creer que todo esto fue en sólo un único día.
– la pasaste bastante mal todo este tiempo ¿no? – dijo el núcleo.
– horrible, imagina ser la causa indirecta de todas las desgracias de tu familia –
– no tengo que, ya viste lo que pasó aquel día –
Sus palabras hicieron que la humana guardara silencio.
– lo siento, no quería…–
– no te preocupes – negó con su cuerpo – genuinamente no me molesta, me reuní con mi hija y mi esposo, y encontré de nuevo a mi humano favorito que pensé muerto durante años, literalmente no puedo ni quiero pedir algo más –
Tras todo lo ocurrido, ella realmente no deseaba otra cosa fuera de estar con sus seres queridos.
Una mentalidad bastante simple, pero al mismo tiempo una por la que Tessa no pudo evitar dejarse llevar.
– tienes razón – comentó mientras se levantaba – lamentarse por el pasado no lo resolverá –
No importaba lo que la vida le pusiera delante, ella lo atravesaría de un modo u otro.
Así aprendió del lado Kenton de su familia.
– eso me gusta oír – dijo Nori.
Ambas se miraron mutuamente y, incluso sin poder verlo claramente, supieron que se sonreían entre sí.
– ¡KEEEEEEENTOOOOOOON! – el momento fue interrumpido por aquel familiar grito.
Ambas se giraron y vieron al hombre corriendo hacia ellas.
– ¿qué…? Pero lo maté – murmuró Tessa incrédula – le metí una bala en su frente –
– ¡atenta! – instruyó Nori.
La humana rápidamente reaccionó y tomó su espada, justo a tiempo para bloquear el golpe.
Sin embargo, la carrera del sujeto le dio el impulso necesario para desequilibrarla, y luego con una patada la mandó contra la pared.
"ESTO ES ABUSO ANTE LLAVES-INSECTO G_G" fue el holograma mostrado por el keybug.
Sintió su cabeza dar vueltas por el impacto, y casi le pareció oír un crujido.
Esperaba que fuese el muro y no su casco.
El hombre levantó su tubo para intentar rematarla, pero fue interceptado por un pico sostenido por un Solver morado.
La humana aprovechó esa distracción para levantarse y empujar al hombre.
Y luego darle una patada en la entrepierna.
Pero, muy para su sorpresa, él no reaccionó más que dándole un golpe en la cara.
Formando otra grieta en su casco.
Advertencias aparecieron delante de sus ojos, y le impidieron reaccionar a tiempo para esquivar el golpe que su enemigo lanzó a su estómago.
Nori intentó ayudarla, pero el hombre repelió el pico y luego le dio una fuerte patada.
– ¡Nori! Cof – cayó al suelo por la falta de aire, y luego aquel sujeto puso su pie sobre su espalda.
– Kenton, tus días de herejías han llegado a su fin – dijo con convicción mientras alzaba el tubo sobre su cabeza.
Su objetivo era claro, romper ya sea su casco o su cabeza.
Cualquiera resultaría en su muerte.
Tessa intentó levantarse, pero el pie del sujeto permaneció firme sobre su espalda, sin que el sujeto siquiera se tambalease.
Desesperación comenzó a brotar de su cuerpo.
Iba a morir.
Iba a morir sin siquiera poder ver de nuevo a sus pequeños.
Iba a morir sin poder ver a Tobi, o a su tía.
O nadie de su familia.
.
.
.
No.
No iba a morir así sin más.
Puso sus manos contra el suelo y aplicó más fuerza.
No lograba levantar el pie que la sometía.
Pero ¿y qué?
Ella era una Kenton.
Si era detenida no era porque ella no pudiera con su enemigo… sino porque ella se rindió.
– tú no eres el apocalipsis mismo… – dijo con dificultad mientras aplicaba más fuerza – y por ende… ¡no puedes detenerme! –
– ¡yo soy el purificador, aquel lleno de pecados que acabará con quienes comparten sus crímenes! – respondió el hombre –¡MUERE! ¡KENTON! –
No iba a rendirse.
¡No iba a rendirse!
¡NO IBA A RENDIRSE!
PUM
.
.
.
Y entonces, un golpe se oyó, y Tessa sintió el peso sobre su espalda desaparecer.
Literalmente hablando.
Pero ¿quién…?
– ¡Tessa! – oyó una voz masculina preocupada.
Unas manos tomaron sus hombros y la levantaron, quedando cara a cara con…
– Tobi… –
– oh biscuits, esas grietas no se ven bien – el zombi activó su Solver y comenzó a repararlas – gracias al cielo no son grietas serias, pero un golpe más y no la contabas –
– ¡T3ss4! – Cyn también había llegado.
Khan fue directo al núcleo de su esposa, el cual se estaba levantando con un leve mareo.
– Nori… –
– estoy bien, hasta puedo manejar – dijo la exobrera – aunque, no me molestaría acostarme en tus manotas hasta que el suelo deje de girar… –
– por supuesto, te tengo Nori – aseguró el obrero mientras la tomaba.
– gracias guapetón –
– al menos tú no estás tan mal – comentó Sap.
– bite me Tobi, no seas tan frío conmigo ¿olvidaste ya los bellos momentos que pasamos juntos? –
Antes de que él pudiese responder, Tessa lo atrapó en un abrazo.
– ¿Tess…? –
La humana apoyó su cabeza en el pecho del zombi, y si no tuviera su casco esperaría oír los latidos de su corazón.
O su núcleo, asumiendo que todavía latía pese a todos los cambios en él.
– no me rendí Tobi… – apretó con mayor fuerza el abrazo – no me detuve a mí misma… y él no era el apocalipsis… –
Sap miró a la mujer que actuaba como niña delante suyo.
Verla en ese estado realmente le dolía.
No tardó en devolver el abrazo.
– ya… ya… – le acarició la zona de la nuca del casco, más en señal de apoyo que porque fuera a sentirlo – todo está bien ahora –
– ¿lo hice bien? – su pregunta hizo que el zombi soltara aire para aguantar una pequeña risa.
– lo hiciste genial – soltó el abrazo y le levantó la cara para que lo viera a la cara – gran trabajo Tess –
Tras decir eso, le dio un pequeño beso en la parte superior del visor del casco, la zona delante de la frente.
– oh, haré muchos chistes sobre esto – comentó Nori por lo bajo.
Cyn quiso unirse, pero se aguantó.
Todavía no creía que Tessa la hubiese perdonado.
Un quejido de dolor llamó la atención del grupo, y todos miraron al humano levantándose mientras se frotaba la cara.
La zona donde el morocho le dio el zurdazo más fuerte que alguna vez lanzó.
– vayan a la superficie – instruyó Sap mientras soltaba a Tessa y se levantaba.
– Tobi… –
– yo me encargo Tess – la miró y le dio una sonrisa – tú encuéntrate con los demás, saldré en cuanto termine, confía en mí –
Ambos se miraron fijamente por unos instantes, hasta que finalmente la humana accedió.
– …de acuerdo – asintió ante sus palabras.
– p4pÁ… – el zombi miró a la pequeña dron – patÉ4l3 3l tr4s3r0 [4pr3t4r puñ0 c0n d3c1s1Ón] –
– buena suerte camarada – dijo Khan.
– tráeme su brazo de recuerdo – pidió Nori.
"LUCHA Y GANA :D"
Tras dejar sus mensajes, se retiraron en búsqueda de la superficie.
Ambos hombres entonces se miraron entre sí.
– no sé quién eres, pero salte del medio – ordenó el humano.
– ¿bromeas? Llevo esperando esto desde hace años – respondió Sap.
– ¿de qué estás hablando? –
El zombi no respondió inmediatamente, sino que levantó la guardia y lo miró con seriedad.
– tengo un zurdazo con tu nombre en él, Dr Chamber –
.
.
.
Mientras corrían, Cyn decidió tomar la palabra.
– pu3d0 ll3v4rn0s 4rr1b4 –
– ¿puedes? – preguntó Tessa sorprendida.
– [4s3nt1r] qu3rÍ4 4s36ur4rm3 d3 n0 d3j4r 4 n4d13 4trÁ5 –
– suena bien, llévanos –
– esperen – Khan las interrumpió, ganándose sus miradas – ¿nos llevarías al exterior o a la entrada? –
– 4l 3xt3r10r [l4d34r c4b3z4] ¿p0r quÉ? –
– ¿Khan? – Nori lo miró confundida.
– llévanos a la zona del derrumbe, hay algo que tengo que recoger – pidió.
– ¿es tan importante? – preguntó la mujer.
– lo es – afirmó – es de suma importancia –
Cruzó miradas con la Kenton, notando esta la seriedad del obrero.
Decidió darle una oportunidad.
– bien – mira a Cyn – llévanos a la zona del derrumbe –
– ¿s36ur4? –
– tengo un buen presentimiento –
– [4s3nt1m13nt0 c0n c0mpr3ns1Ón] d3 4cu4rd0 –
Khan se preparó para volver a transportarse de aquella forma.
Pero no importaba su incomodidad.
Anteriormente, mientras todo se derrumbaba, logró ver cuando a su hija se le cayó su arma.
Sin importar qué, la ayudaría a recobrarla.
V luchaba con ferocidad.
Sin sus partes de serpiente, Alice no era tan ágil como antes.
Pero eso no la hacía menos peligrosa.
Sus manos-espadas eran repelidas continuamente por cuchillos levitantes.
Al poco de luchar, ella había recuperado esas astas que solía tener antes, lo que volvía inútil su máquina de pulsos EMP.
Sin embargo, era claro que tenía la ventaja.
Sus ataques eran constantes y a la pelirroja no le quedaba más remedio que retroceder si quería evitar ser cortada en trozos.
Pero ese no era el problema…
V se vio forzada a retroceder cuando un puño humano apareció delante de su visor.
Casi extiende sus alas por instinto, pero se contuvo a sabiendas que quedaría atorada y a merced de esos dos.
– gracias querido~ – dijo la obrera con un tono amoroso mientras miraba al "humano".
La albina odiaba esa situación.
Cuando atacaba a esa desgraciada, Él siempre intervenía.
Y ella no podía atacarlo.
No era que sus sistemas le impidiesen dañarlo, sólo evitaban que manifestara sus armas mientras tuviera intención hostil contra un humano.
Y toda su hostilidad se la llevaba la ojinaranja.
No, el problema era precisamente el motivo de su creación.
Era visualmente exacto a su padre.
Misma cara, mismo cabello, mismos ojos, mismo peinado, mismo cuerpo…
No le importaba realmente ser considerada una Daddy's Girl, ella admitía con orgullo el amor que siente por su padre (aunque que J se lo recalcara la avergonzaba un poco).
Por eso mismo era incapaz de dañar su imagen.
Cuando Él se ponía en medio… ella inconscientemente detenía su ataque.
Ella sabía que Él era falso… pero no podía lastimarlo.
Así como solía soñar en encontrarlo, sentarse junto a él para ver las estrellas mientras él acariciaba sus cabellos con gentileza… también tuvo pesadillas donde, en un arranque de locura, lo lastimaba.
Y la situación actual la llevaba a temer que pasara de verdad.
Agitó la cabeza.
No era el momento para eso.
Alice era a la que quería ver chorreando aceite, aquel homúnculo era lo de menos.
Quizás… quizás incluso su padre pueda tener ese cuerpo.
Debía concentrarse en quien debe eliminar primero.
Manifestó su cañón de plasma y apuntó rápidamente hacia Alice.
Pero antes de poder disparar, el homúnculo con forma de Tobías se puso frente a la pelirroja de forma protectora.
V no pudo disparar.
Y la obrera no desaprovechó la oportunidad de lanzarle más cuchillos, forzándola a cubrirse con una de sus alas.
Bien, tendría que separarlos.
Guardó su ala mientras se lanzaba contra la pared para esquivar las armas blancas, para luego impulsarse y correr hacia el dúo.
Alice intentó lanzar más armas en su dirección, pero con agilidad la albina las esquivó.
Manifestó entonces su subfusil y disparó a quemarropa hacia los dos.
En un inicio la copia de su padre avanzó para recibir los disparos, pero la pelirroja no se lo permitió y desvió las balas rápidamente.
Eso ocupó su atención, y permitió a V acercarse más sin riesgo de daños.
El homúnculo al tenerla cerca intentó darle un zurdazo (odiaba que incluso su mano dominante fuese la misma), pero la albina logró evadirlo al girar su torso hacia atrás, quedando en una pose como de limbo mientras avanzaba gracias a la inercia.
Había quedado incómoda para usar alguna de sus armas, pero eso no le impidió darle una patada a la dron número 17.
Sacó sus alas apenas lo suficiente para estabilizarse en el aire sin atorarse con las paredes, y atacó con una espada que fue bloqueada por un cuchillo de la obrera.
No se rindió e intentó usar su aguijón, pero chocó con el cuchillo de la cola artificial que se olvidó que Alice tenía, la navaja atorándose entre el aguijón y el tanque de ácido.
V se negó a perder terrero y atacó con u otra espada, pero impactando con un escudo Solver naranja creado a último minuto.
Rápidamente cambió su espada por sus garras y se aferró al extremo del escudo, para entonces impulsarse para saltar por encima de este y la obrera, quien impactada se giró para no perderla de vista.
Pero ese instante de sorpresa fue aprovechado por la albina para lanzar un tajo con sus garras, rebanando uno de sus brazos.
Alice gritó de dolor mientras retrocedía, pero la Kenton no planeaba darle tregua.
Y no fue la única.
El homúnculo no tenía pensado simplemente mirar mientras su creadora era cortada en pedazos, e interceptó a la desmontadora con un golpe en la cara.
Debido a estar concentrada en la pelirroja, V fue incapaz de reaccionar a tiempo para esquivar el golpe.
– querido… – murmuró Alice conmovida mientras miraba la espalda del falso Tobías que se acercaba a la albina con hostilidad.
Cuando la ojiamarilla se recuperó intentó retroceder, pero el humano artificial la atrapó de la cola y la atrajo hacia él, para entonces darle un puñetazo en la cara y azotarla contra la pared.
Se levantó con dificultad, a tiempo para ver a la pelirroja acercándose mientras su postura va cambiando.
Comenzó a caminar en cuatro patas, no muy diferente a cuando la conoció.
Carne brotó de su cintura y envolvió sus piernas, combinándolas en una familiar cola serpentina al tiempo que fábrica la cubría.
Rápidamente se alzó sobre su nueva cola, alcanzando rápidamente la altura del falso Tobías.
– gracias por salvarme, mi Tobi – tras sus palabras, le dio un suave beso en la mejilla.
Y probablemente hubiera llegado a más, si no fuera porque V se lanzó hacia ella con espada en mano.
Pero el homúnculo la atrapó del brazo para alejar el arma de la obrera, y luego puso su mano en la cara de la albina para azotarla contra la pared de nuevo.
Pero esta vez no se detuvo con eso, y comenzó a arrastrarla por el muro de tal forma que las rocas golpearan directamente su visor.
V no pudo evitar ese ataque de la copia de su padre, y se preocupó más cuando oyó la risa maliciosa de Alice.
– ¿te creías muy ruda? – dijo la pelirroja mientras se acercaba velozmente.
Entonces enrolló su cola alrededor de una de sus piernas y tiró, mientras el homúnculo todavía la arrastraba.
Eso provocó que la extremidad fuese arrancada casi sin resistencia.
La albina gritó de dolor, provocando que tierra entrara en su boca al ser todavía arrastrada.
Pero eso no duró mucho, dado que el falso Tobías repentinamente la separó del muro para impactar su cara contra el suelo.
Advertencias comenzaron a aparecer en su visor indicando todo el daño que estaba sufriendo su cuerpo, pero las ignoró.
No le estaban diciendo nada que no supiera ya, que no sintiera ya.
Con dificultad trató de levantarse, pero fue sujetada por su pierna restante por el homúnculo, quien comenzó a azotarla continuamente por el suelo y las paredes.
Por el daño a sus sistemas internos, V no supo por cuánto tiempo estuvo así, sólo supo que terminó cuando su pierna finalmente sucumbió y se quebró durante los golpes, mandando su cuerpo por los aires.
Una vez estando nuevamente en el suelo, su primer instinto fue arrastrarse para alejarse y conseguir tiempo para regenerarse.
– nu-uh – comentó Alice al tiempo que activaba su Solver.
Los drones de desmontaje no podían ser seleccionados por el programa, siendo que ellos mismos lo poseían.
Pero sus trajes no compartían esa cualidad.
Siendo atrapada por el cuello de su abrigo, V fue arrastrada de nuevo hacia sus enemigos.
Manifestó rápidamente sus garras y se aferró al suelo.
Con una mueca, la pelirroja aplicó más fuerza, ocasionando que la albina se sujetase más intensamente.
Riiiiiip
El resultado fue el quebradero del abrigo de la Kenton, cuya fábrica fue incapaz de soportar la presión y acabó rasgándose desde los brazos hasta el resto de la prenda.
Por efecto de resorte, V fue enviada hacia adelante y aprovechó para extender muy ligeramente sus alas para escapar.
Pero acabó chocando de frente con un escudo Solver naranja que Alice hizo aparecer en su camino.
Momentáneamente aturdida, la albina quedó vulnerable a que el homúnculo la atrapara de la nuca y la lanzara contra el suelo.
Cuando los receptores ópticos de la desmontadora volvieron al estar en línea, lo que vio delante suyo fue un puño.
PUM
Grietas aparecieron en su visor ante el tremendo zurdazo que recibió, acompañadas de un grito de dolor.
Su grito de dolor.
– eso querido, con fuerza – animó la obrera.
Y el humano artificial no dudó en acatar el pedido.
V pudo presenciar cómo la imagen de su padre lanzaba un zurdazo con una gran sonrisa en su cara.
PUM
Las grietas en su visor se expandieron.
PUM
Intentó detener su golpe, pero sus manos fueron atrapadas por la mano libre de la copia de su padre.
PUM
Forcejeó para liberarse.
PUM
Los golpes no se detenían.
PUM
Su fuerza fue menguando.
PUM
Su visión dejó de funcionar.
PUM
Sus gritos de dolor cesaron.
PUM
Lo siguiente que vio… fue un mensaje único.
[ ERROR FATAL ]
Finalmente ha llegado el cap 49.
Mis más sinceras disculpas por la demora.
Lo que mayor dificultad me trajo fue que no sabía cómo empezarlo, y el inicio lo rescribí varias veces.
El resto del capítulo me salió un poco más fluido, aunque igual las peleas se me siguen complicando.
Y hablando de peleas, N y Zabán finalmente chocaron puños, aunque las cosas no resultaron del todo bien para nuestro amante de Golden Retrievers.
Sin embargo, el resto de drones de desmontaje regresaron a la pelea, cada uno con su propia arma distintiva, esperemos que puedan hacer la diferencia ahora que Zabán lucha con mayor seriedad.
J también volvió, con sus mejoras listas para ser puestas a prueba ¿serán suficientes para acabar con el dron mutante?
Por otro lado, Tessa estuvo muy cerca de perder su vida en manos de aquel humano que creyó asesinar, pero afortunadamente fue salvada por Sap, y de paso finalmente se reveló la identidad del desconocido.
Y finalmente… la pelea de V pareció llegar a su final (no me quemen la casa, por favor :'v).
¿cómo se desenvolverá la pelea en la superficie? ¿cuánto tardará el resto en unirse? ¿podrá Sap derrotar a Chamber? ¿será este el final de V? ¿cuál será el destino de Alice y el homúnculo?
Descubran esto y más en el siguiente capítulo.
Sin nada más que agregar.
Hasta la próxima.
