Athena miró a Iori y lo encontró profundamente contradictorio.

Si no amaba a Akane , ¿cómo podía estar tan enamorado de su corazón? ¿Cómo podía estar cumpliendo su voluntad ahora?

Era obvio que no podia admitir su amor por su hermana porque la había lastimado.

Athena ya no tenía interés en conversar con un individuo tan extraño y pronunció con frialdad.

— Entonces nos quedamos, no te preocupes no vere a Kyo.

Iori seguia perdido en sus pensamientos.

Cuando escuchó su respuesta, volvió a la realidad.

—No me hagas arrepentirme y cumple tu palabra.

Pronunció la frase, giró sobre sus talones y salió, con la espalda tan inflexible como siempre.

Athena apenas salio de la habitacion cuando la voz de la empleada llegó desde abajo.

—Señora Yagami, su madre esta aqui y pregunta por usted.

Al enterarse de que su madre estaba aquí, se apresuró a bajar.

Su madre, vestida con un vestido negro elegante y con un bolso de la marca, sesentó en el sofá de la sala de estar y observó los alrededores de la villa.

Al ver que Athena bajaba de la escalera, su madre se levantó rápidamente del sofá con la intención de saludarla, pero Athena iba un paso por delante.

—Ten cuidado tus pasos para evitar tropezar.

Después de que su madre la apoyo, tocó suavemente su cabello corto.

—Solías tener mechones largos, pero ahora optaste por un estilo más corto, luces más viva!

Athena sintió un dejo de amargura en el corazón, pero se lo ocultó a su madre.

—En aquel entonces, siempreestaba enferma y frágil. Ahora, mi espiritu y mi cuerpo se sienten mejor.

Sakura sonrio feliz.

—Es bueno que puedas verlo de esta manera.

—Madre ¿ya has desayunado?- dijo Athena con una sonrisa.

Su madre asintió y dijo.

—Si, ya desayuné.

Cuando terminó de hablar, miró a su alrededor y le preguntó a Athena.

—¿Dónde esta tu esposo?

Athena levantó la cabeza y miró hacia arriba.

—Está en su habitación.

Antes de que Sakura tuviera la oportunidad de comprender la situación, Athena ya la había conducido hacia el jardin de la villa.

—¿Iori sufre de esquizofrenia o algo? Es un hombre extraño.

Athena asintió y, haciéndole señas para que se sentara, la empujó hacia el pequeño sofá .

La empleada trajo rápidamente café y unos postres, y los puso delante de Sakura.

Después de que Sakura le agradeciera a la empleada, esta le preguntó a Athena confundida.

—Cuéntame más. sobre él.

Athena agarró la cuchara y cogió una pequeña porción del pastel. Lo puso frente a Saku y declaró.

—Él y mi hermana fueron muy amigos por eso el hizo todo lo posible para salvarme, luego empezamos a conocernos y nos enamoramos, es por eso que soy su esposa.

—Pero.. estas viva ahora eso quiere decir que ya recuperaste tu identidad ¿No es asi?

—Si mama no te preocupes. -Athena no tuvo remedio que mentirle un poco a su madre por su bien.

Cuando Saku escuchó esto, entendió, despues de comer el pastel, Sakura frunció los labios y sonrió satisfecha.

El rostro de Athena se tensó ligeramente, y un toque de amargura se deslizó en las comisuras de su boca.

—Iori es un hombre serio, ya lo conoceras mas adelante.

—¿Ya viste a Kyo?

—Si el ya hizo su vida, es mejor no volver a verlo.

Cuando Athena habló, sus ojos estaban ligeramente rojos, como si recordara un pasado que tenia que olvidar.

— El sufrio mucho y aun te quiere...

Athena todavía negó con la cabeza.

—Mama, ya perdone a Kyo. Pero no volvere con el porque no quiero dejar a un hijo sin su padre y arruinar una familia.

Sakura que acababa de saborear el pastel, de repente perdió el apetito cuando escuchó esto.

—Hija, estamos en el siglo XXI, las familias se separan todo el tiempo y todo esta bien, si aun amas a Kyo no dudes en estar con el.

— ¿Porque me dices eso mama?

— Porque no pareces una mujer enamorada de tu esposo, se que te haz casado por agradecimiento y eso no es amor.

¿Cómo pudo haberse encontrado con un individuo anormal como Iori?

Se levantó y tomó asiento junto a su hija. Abrió los brazos y la abrazó .

—Hija, ¿puedo hacer algo por ti? - Athena negó con la cabeza ligeramente.

—No tienes que preocuparte ahora, estoy bien.

—No tienes que mentirme, conozco tu corazon, haz amado a Kyo desde que lo conociste y pasaron por muchas cosas, si aun hay posibilidad de volver con el yo te apoyare. -Sakura la agarró de la mano y dijo —¿Quieres que te ayude a escapar? Puedo hablar con Kyo, el tambien tiene poder en Japon, no dudara en ayudarte.

Athena miró al hombre del segundo piso, que estaba de pie frente a la ventana mirándola.

—¿Crees que me dejará escapar tan fácilmente?

Su madre siguió su linea de visión y miró a Iori. De repente se sintió muy desafortunada.

— ¡oh, no!

Athena sintió un calor en su corazón al pensar en su madre, quien siempre estuvo tan dispuesta a darle todo. No solo era una buena madre para ella, sino que también era un faro de esperanza en la oscuridad. ¿Cómo podía dejar que alguien de tan buen corazón se arriesgara por ella?

—Mi relación con Iori es demasiado complicada. No estoy segura de lo que sucederá en el futuro. No quiero que te arriesgues.

—Entiendo lo que te preocupa mi niña pero.. - Sakura miro a su hija y le dijo con firmeza. —Eres la única familia que me queda. Mi lugar está donde tú estés.

Después de pronunciar esto, Sakura se levantó y le dijo a Athena.

— Ahora me voy al Club, tienes mi numero llamame si necesitas algo hija.

—Esta bien, ve tranquila

Sakura salió de la villa.

Sus movimientos eran rápidos y decididos, y pronto su figura desapareció de la vista.

Al verles concluir su conversación, Iori se acercó al balcón, se apoyó en la barandilla y miró a Athena, que estaba sentada en el jardin.

—¿Todo esta bien?

Athena lo miró y dijo con frialdad.

—Si.

Al escuchar sus palabras, Iori dejó de ponerle las cosas difíciles y volvió al dormitorio.

Mientras tanto en la villa Kusanagi.

— Bebe menos - le pedia Yuki despues de ver como Kyo se servia otro vaso de Whisky.

Kyo sostuvo el vaso mirando el liquido amarillo en el vaso con hielo, le pregunto a Yuki.

—¿Por qué es tan amargo?

Yuki lo miró y pronunció en voz baja:

— Esposo, es tu propia amargura lo que hace que el whisky tenga un sabor amargo.

Kyo curvó sus finos labios y una sonrisa tan fría como la nieve se dibujó en su rostro.

—Entonces así es …

Cuando Yuki vio a su esposo no podia entender como el amor por Athena llego a tanto.

—Kyo ya es hora que la olvides.

Kyo, sin responder, siguió bebiendo el whisky mientras su esposa todavía estaba tratando de persuadirle.

Shingo entró desde afuera.

—Maestro he descubierto la verdad sobre Athena…

Shingo se sorprendió al ver a Yuki y dejó de hablar.

Sin embargo, Kyo no le hizo caso y le hizo un gesto para que continuara.

Solo después de eso, Shingo puso una pila de información sobre el mostrador.

—Tenias razon, fue Yagami quien pagó al personal del crematorio y se llevó de manera encubierta a Athena. El motivo de su acción fueron las últimas palabras de la hermana de Athena, que quería dar su corazón a Athena. Esto llevó a Iori a apresurarse al crematorio y llevarse a Athena.

También descubrí que Mike fue quien le hizo el trasplante de corazón a Athena. -despues de brindar algunos datos básicos, Shingo contó los detalles de la situación.

Al escuchar esto, Yuki se quedó un poco perpleja.

—Entonces, ¿Athena sigue viva?

Shingo asintió sin dudarlo.

—No solo sigue viva, sino que volvió a la ciudad como su propia hermana.

Yuki se tocó la frente con una mano. Resultó que su esposo ya sabía que Athena seguía viva, pero no se lo había dicho.

Kyo había anticipado este desenlace, pero no había anticipado que Mike sería el que rescataría a Athena.

Al ver que estaba confundido, Shingo volvió a explicar rápidamente.

— El doctor Mike y la familia Yagami han sido amigos cercanos durante muchos años.

Kyo comprendió y asintió levemente. Luego preguntó con indiferencia.

—¿Por qué se casaron?

Shingo respondió.

—Iori se casó con Athena por el corazon de Akane en cuanto a Athena fue porque queria ver a su madre y volver a Japon.

La expresión de Kyo era desdeñosa, teñida de burla.

—Entonces no lo ama.

Pasaron varios dias, Iori y Athena iban camino a un restaurante donde se verian con el padre de Iori, lo cual queria verla.

—¿El sabe que no soy Akane? -le pregunto Athena algo inquieta.

—No, solo sigue la corriente. - respindio Iori como si nada. —No ve a Akane desde hace diez años, no notara la diferencia.

—Esta bien. - solo entonces Athena se relajo y apoyo su cabeza sobre la ventana del coche.

No mucho despues el auto se detuvo en la entrada del restaurante. Athena salio del auto y se dirigio al restaurante.

Iori le arrojó la llave del coche al guardia de seguridad e inmediatamente la siguio.

Al entrar, el gerente del restaurante los recibió con una sonrisa.

—¡Sr. Yagami su mesa está lista!

—Bien. -Iori respondió de manera indiferente, luego se giró hacia ella y dijo. —¡Vamos!

De pronto alguien mas ingreso al restaurante.

—Sr Kusanagi ¡Por aqui!

Athena, sin darse cuenta, volteó la cabeza.

Como esperaba, vio la figura imponente de Kyo, vestido con una playera blanca y campera de cuero oscuro, jeans azul.

Detrás de él, Shingo, parecía que también había venido a almorzar.

El gerente dei restaurante estaba con una sonrisa obsequiosa en su rostro, guiándolos personalmente hacia el salón privado de arriba.

Athena se dio cuenta de que, en comparación con cuando ella y Yagami habían entrado, el gerente del restaurante parecía especialmente complaciente con Kyo.

Vio que Iori ya había avanzado unos pasos, así que decidió alcanzarlo.

Una vez que se sentaron, Iori tomó el menú y comenzó a pedir algo para beber mietras espera a sus padres.

Este era el restaurante de cocina casera más famoso de Tokio, que no aceptaba clientes sin reservación. Si Athena hubiera visto a Kyo antes de bajarse del auto, definitivamente no habría entrado al lugar.

La expresión de Iori era desdeñosa, teñida de burla.

—¿ Kyo, aun no quiere soltarte?

Athena fingio que no le importaba y dijo.

—Pide un jugo de fresas para mi, necesito ir al baño.

En el baño empezó a echarse agua fría en la cara hasta que se sintió más tranquila. Se quedó mirándose en el espejo durante un rato antes de secarse con papel sanitario.

Justo cuando estaba a punto de salir del baño, una mano se extendió de repente y la arrastró hacia un lado.

Athena se asustó y quiso gritar, pero la otra persona le tapó la boca, y no pudo hacer ningún ruido.

Sus ojos se agrandaron, y con ellos vio los rasgos marcados del hombre y sus ojos oscuros y profundos.

¡Era Kyo!

Athena finalmente pudo respirar tranquilamente.

Kyo la había acorralado contra la pared. Al ver que ella ya no iba a gritar, le quitó la mano de su boca, pero su otra mano seguía enroscada en su cintura.

El calor que emanaba de su cuerpo, incluso a través de la tela de su ropa, la puso en alerta nuevamente.

Alrededor de ella solo veía una hilera de urinarios. Athena se dio cuenta de dónde estaba y se sintió extremadamente incómoda.

Se oyeron pasos en la entrada.

Desconcertada, sin saber qué hacer, sintió cómo la apretaba por la cintura y la llevaba a dentro de la cubierta del inodoro más cercano.

Al mirar por encima del hombro de Kyo, vio la puerta cerrada. Se oía el ruido del agua corriendo. Athena estaba tan avergonzada que quería evaporarse.

No pudo evitar mirar al culpable. Sus ojos, oscuros como pozos profundos, no reflejaban ninguna luz, pero parecían absorber toda la que los rodeaba.

El corazón de Athena empezó a palpitar con fuerza, casi cayendo en su mirada. Intentó evitar su mirada, pero de repente, él bajó la cabeza.

Luego le dio un beso apasionado y abrumador.

Athena no tenía dónde huir. Después de un par de segundos, su beso se volvió más intenso.

Era tan dominante que no dejaba lugar para empujarlo.

No importaba cuánto tratara de resistirse, no podía quitárselo de encima. Especialmente cuando sentía el calor que irradiaba desde su pecho, tan caliente que hizo que sus dedos se contrajeran. En su desesperación, cerró la boca con fuerza.

Escuchó un gruñido de dolor. Cuando él la soltó, un sabor metálico se extendió por su boca.

Athena estaba nerviosa, pero Kyo simplemente se limpió la esquina de sus labios con el pulgar, entrecerró los ojos, mirándola con una mirada calculadora, y de repente le preguntó.

—¿No dijiste que lo amabas? ¿Porque me correspondes el beso?

—¿Estas loco? - Athena estaba confundida. —¡Fuiste tu quien me beso!

—Athena se que volviste por tu madre es por eso que te casaste con Yagami.

—¡Asi es! Ahora dejame ir. -Athena no estaba de humor para seguir discutiendo con él.

Su fría mirada se fijó en la mano que la agarraba.—¡Sueltame!

—Athena por qué me tratas así …

Ella levantó levemente la vista y miró al hombre que tenía delante, cuyos ojos estaban inyectados en sangre

— Entonces, ¿qué quieres que haga por ti?

—Ven conmigo, te aseguro que Yagami no te molestara.

—Es capaz de matarme, no empieces otra guerra.

Kyo se volvió sombrío. No la soltó, y la abrazó con firmeza.

—No dejaré que te vayas con él, solo hablemos fuera de aqui. Dame 15 minutos, luego no te molestare mas lo juro.

Su amplia palma envolvió su pequeña mano, entrelazando suavemente sus dedos.

Athena asintio.

Él tomó su mano y salió por la puerta.

Shingo, acompañado de un grupo de guardaespaldas, detuvo a Iori en la puerta.

Iori tenia una mano en el bolsillo de su traje y su rostro estaba livido. Enojado, dijo a Shingo.

— Dile a tu maestro que traiga a mi esposa.

Justo cuando Shingo estaba a punto de hablar, Iori vio que Athena salia.

Dejó de hablar y caminó hacia ella.

— Akane

Kyo lo miró con frialdad, luego, tomando a Athena del brazo, pasó a su lado.

El rostro de Iori se volvió sombrío. Dio un paso adelante y tomó firmemente la mano de Athena ordenando secamente.

—Mi padre ya estan aqui, sigueme.

Athena miro a Iori y le dijo.

—Lo siento, no puedo acompañarte. -Antes de que tuviera la oportunidad de terminar de hablar, Kyo la agarró y salió . Solo podía dejar a Iori. Ella se volvió y le dijo. —Te lo explicaré cuando regrese.

Iori fue bloqueado por los guardaespaldas, sin poder hacer otra cosa que mirar cómo Kyo se llevaba a su esposa.

Apretando los puños, miró fríamente a las dos figuras que se habían salido del restaurante, sus ojos se volvían cada vez más siniestros.

Kyo realmente sabía cómo quitar las cosas de los demás.

Después de que Kyo sacara a Athena del restaurant fueron en un lujoso auto.

Athena se sentó en el asiento trasero junto con Kyo, se subió el cinturón e intento ponerselo.

Kyo, con sus manos delgadas, tomó el cinturón de seguridad y la ayudó a abrocharlo.

Después de abrocharlo, levantó sus ojos y miró a Athena.

—Tienes quince minutos. -le dijo ella.

Al ver su rostro tranquilo, se enderezó y le ordenó a su chofer, que le seguía de cerca, que condujera.

Después de que el auto arrancó, Athena giró la cabeza y miró en silencio por la ventana.

Kyo, con el rostro frío y silencioso, también giró la cabeza para mirar por la ventana.

Sentados uno al lado del otro en la misma fila, los dos parecían mundos separados, como si fueran completos extraños.

Después de que había pasado un tiempo, Kyo no pudo resistirse y giró a mirarla …

Apoyada contra la puerta del auto, sintió el ligero viento que entraba por la ventana. entre abierta, balanceando su espeso cabello corto.

—Athena.. quisiera volver a revivir el pasado una vez mas.. ¿Puedo?

La expresión de Athena se volvió sombría. ¿Acaso queria acostarse con ella?

—No quiero

—No es lo que piensas - le aclaro Kyo a lo que despues de una breve pausa, respondió con frialdad.

—Está bien.

Kyo había luchado por esta oportunidad, entonces, ¿cómo podría renunciar a ella sin pelear? y le dijo a Athena.

— Te llevare al Club de tu madre. Cuando el auto se detenga podras irte.

Cuando Athena vio descender el parabrisas, de repente se sintió un poco nerviosa.

Kyo, al verla atónita, la tomó de la cintura con una mano y la atrajo hacia su regazo, abrazándola.

Siempre había disfrutado abrazarla así .

Le gustaba mirarla para ver claramente si estaba en su corazón.

Ella no tuvo más remedio que agarrarse a sus anchos hombros y sus piernas también se vieron obligadas a descansar sobre las de él.

— Recuerdo que te gustaba el pelo largo.

Las pestañas de Athena temblaron levemente. A ella le gustaba el pelo largo porque a él le gustaba el pelo largo.

Ahora que Iori la había obligado a llevar el pelo corto, significaba que cortaría su pasado y ya no tendría el pelo largo para él.

Kyo toco su cabello hasta el final y tocó su corazón.

Cuando tocó su corazón, pareció pensar en algo y el le preguntó con voz temblorosa.

—¿Todavía te duele aqui?

Athena negó con la cabeza ligeramente.

—Ya no me duele desde que se cambió el corazón.

Sintió que la mano que estaba colocada sobre su pecho temblaba ligeramente.

Estuvo en silencio durante mucho tiempo antes de hablar lentamentede nuevo.

—¿Cómo has estado estos cinco años?

Athena se apoyó en su hombro y respondió sin mucha emoción.

—He estado bien.

Estas simples palabras le hicieron entender a Kyo que no quería contarle nada de ella.

Ya no preguntó . En cambio, le acarició la espalda y dijo suavemente.

—¿Quieres beber agua?

Athena negó con la cabeza. Recordo que Kyo tenia un hijo de casi 5 años.

— ¿Como se llama tu hijo?

Los labios de Kyo se curvaron ligeramente y una sonrisa se dibujó en su rostro.

—Akira Kusanagi, es un niño muy listo.

Ella sonrio, el le habia puesto el nombre de su padre adoptivo. Seguramente fue en su honor, ambos hombres se habian tomado cariño de padre e hijo en el pasado.

— Yuki es una madre con suerte. - dijo ella recordando a la pelo corto, su compañera de la infacia amaba a los niños, siempre soño con ser madre.

— Asi es cuida bien de Akira, es una buena madre.

Ella desvió la mirada para evitar mirarlo a los ojos. Sentia verguenza al estar en los brazos de Kyo pero seria como una despedida a lo que tuvieron.

Kyo le tomó la barbilla con una mano y la obligó a mirarlo.

El hombre frente a ella era tan noble como antes, y su rostro delicado y hermoso no cambió en absoluto.

Sin embargo, había una capa de círculos oscuros debajo de sus ojos profundos, pero no afectó su apariencia en absoluto.

Su cabello fue peinado.

Parecía noble y comedido …

En este momento, su cuello estaba ligeramente abierto, revelando su clara clavícula …

Más abajo estaba el pecho firme y fuerte y los muslos esbeltos.

Esta fue la primera vez que Athena lo miró detenidamente después de su regreso. Ella sintió que él había cambiado, pero parecía no haber cambiado.

Cuando Kyo vio su propia figura reflejada en los ojos de ella, las comisuras de su boca se curvaron ligeramente.

Solo en este momento lo tenía en sus ojos.

Él la abrazó con fuerza y no pudo evitar decir lo que pensaba.

—No quiero dejarte ir, aun hay tiempo para huir juntos. Solo tienes que pedirmelo.

Cuando Athena escuchó esto, se quedó un poco triste.

—Kyo no lo hagas mas dificil, conoces a Iori Yagami el no me dejara ir.

Kyo levantó la mano y le tocó la mejilla.

— Se lidiar con Yagami, haria lo que sea por una buena pelea conmigo. Si aceptas mi ayuda te ayudare a recuperar tu identidad, ya no tendras que fingir ser otra persona-Su voz era profunda, pero estaba mezclada con paciencia.

Hizo temblar el corazón de Athena, pero fue reemplazado por la incredulidad.

Kyo abrió sus labios delgados y estaba a punto de decir algo cuando la voz de su chofer vino desde el frente.

—Señor Kusanagi estamos en el Club

Kyo levantó levemente la cabeza y miró a Athena. Él estaba muy reacio y la abrazó de nuevo.

Sin embargo, Athena bajo la mirada. Kyo sonrió con amargura y dijo.

—Se acabó.

Athena asintió levemente, pero sus ojos se fueron entristeciendo poco a poco.

— Mi hermana, para salvarme, me dio su corazón … Tengo una deuda con Yagami por eso no puedo.

Con expresión de disculpa, le dijo a Kyo.

—Lo siento …

Al escuchar su disculpa, Kyo de repente se burló.

—¿Ni siquiera vas a intentarlo?

Athena sabía lo que quería, pero …

Ella lo miró y dijo con calma.

—No podemos volver atrás.

Mientras se miraban en silencio, una llamada telefónica los interrumpió .

Athena sacó su teléfono y cuando vio el nombre en él, su cara se tensó de repente.

Al ver que ella no se atrevía a contestar el teléfono, Kyo no tardo en adivinar quien la llama.

—Es Yagami -Después de que terminó de hablar, miró a Athena con una cara llena de preocupación. — Athena, Yagami es un loco.¿Cómo puedes seguir viviendo con el?

Después de que Atheba colgó el teléfono de Iori, ella le explicó.

—Después de despertarme del coma, me enteré de tu casamiento con Yuki. No creía que fuera verdad, así que tenía prisa por regresar al país para confirmar si era cierto. Sin embargo, Iori tenia miedo de que yo no volviera con el corazón de mi hermana, por eso me pidió que me casara con él. De lo contrario, no me permitiría volver, así que lo acepté .

Pero, me casé con él a nombre de mi hermana, Akane. No hay nada entre él y yo.

Después de escuchar esto, los ojos de Kyo se convirtió gradualmente de conmoción en tristeza.

—Athena, lo siento. Entonces fue mi culpa que te hayas casado.

Ella negó con la cabeza. Su rostro estaba claro como si hubiera dejado todo ir.

—Aunque no aceptara casarme con él, estare controlada por él debido al corazón de mi hermana.

Las pobladas cejas de Kyo se fruncieron gradualmente.

—Athena, Yagami no es buena persona. Te dolerá si estás con él.

Ella ciertamente lo sabía.

—Sé que no es una buena persona, así que buscaré alguna manera que me deje ir.

Ya no se trataba de amor, sino que el corazon de su hermana la ataba a Yagami.

Athena lo miró, luego soltó la mano que sostenía su cuello y se bajó de la pierna.

Después de empujar la puerta del coche para abrirla, Kyo la detuvo nuevamente.

—Athena

Ella se dio la vuelta y miró al hombre noble sentado en el coche.

Kyo de repente se rió entre dientes.

Era la primera vez que Athena veía una sonrisa tan desesperada …

Ella no pudo evitar acercarse a él, se abrazaron, como antes, dependientes el uno del otro y amándose.

Sus manos temblaban mientras ayudaba a levantar a la chica que lloraba desconsoladamente. Sujetó su rostro con ambas manos y la miró detenidamente …

Despuésde cinco años, se mantuvo sin cambios. De hecho, su tez se había vuelto más rosada y su rostro ya no estaba pálido.

Se había despedido del pasado, y ahora renacía de nuevo.

Él la miró así, abrió los labios y suavemente.

Athena lo miró, sus ojos llorosos teñidos de una sonrisa.

—Se feliz por favor. Ahora estoy aqui ya no tienes que ir a visitarme a una tumba fria.

Una sonrisa apareció en el rostro amable de Kyo.

— De acuerdo. Vete

Él no miró atrás. Su voz ronca provenía del interior del auto

—Solo que tu hermana querrá que seas tú misma, no ella.

Athena asintio y miró en dirección al Club Bels y luego miró al hombre del coche. Al final, retractó su mirada y se giró para caminar hacia el club.

Sacudió la cabeza y secó suavemente las lágrimas que rodaban por sus mejillas.

Su hermana le habia dado su corazon para vivir y eso haria de hoy en adelante.

...