Protegiendote


Noche de peliculas


Era el último fin de semana de marzo, y Arnold tenía planeado pasarlo celebrando a su novia Helga.

Su cumpleaños había sido hace algunos días, por lo que hoy viernes habían planeado ir al cine junto a Gerald y Pheobe

Arnold esperaba a Helga junto a Gerald y Pheobe a las afueras del cine. La película comenzaría pronto y si Helga no se apuraba se perderían los trailers del inicio

— ¿Donde esta Helga? — preguntó Gerald algo molesto

— No lo sé... — respondió Arnold

— Ya debería haber llegado — dijo Phoebe — cuando hablé con ella hace un rato, venía saliendo hacia acá

— Espero que esté bien — respondió Arnold algo preocupado

— Oh vamos viejo, es Helga de quién hablamos — respondió Gerald — si hay alguien que sabe cómo cuidarse sola es Helga

— Tienes razón... pero .. — dijo Arnold, quien interrumpió lo que iba a decir cuando escuchó un grito a la distancia

— ¡¡¡Ayuda!!!

— ¡¡Helga!! — dijo Arnold alarmado, reconocería esa voz en cualquier parte — ¡llama a la policía Gerald!

Arnold sin pensarlo ni un segundo corrió en dirección del grito. A tan solo unos metros de la entrada del cine donde habían estado esperando habia un callejón, y en el se encontraba Helga, rodeada por dos hombres. Uno de los hombres tenía una mano en la garganta de Helga y la estaba aplastando contra la pared, mientras que el otro hombre la amenazaba con una navaja en el cuello mientras buscaba algo en los bolsillos de Helga.

— ¡Helga! — gritó Arnold, corriendo hacia ella

En cuanto Arnold vio lo que sucedía se activó en él su instinto protector y resurgieron todos sus conocimientos de karate. Con un rápido y limpio movimiento liberó a Helga de ambos hombres, quienes después de unos cuantos golpes más cayeron inconscientes al suelo

— ¡¿Helga?! — dijo Arnold en cuanto ambos hombres cayeron al suelo. Arnold se arrodilló junto a Helga quien estaba inconsciente en el suelo, al parecer el ladrón la había estado afiliando muy fuerte — ¿Helga estás bien?

— ¿Arnold? — preguntó Helga al abrir los ojos y ver a su amado, para luego volver a desmayarse

— Estás... — Arnold no pudo terminar su pregunta ya que justo en ese momento llegaron Gerald y Phoebe junto a la policía

— ¡Quieto! ¡Suéltala! ¡Pon tus manos dónde pueda verlas! — grito el policía — tus manos en tu cabeza y voltea lentamente

— Oficial yo...

— ¡Silencio! Tus manos en la cabeza y volteate — dijo otro policía

Arnold algo confundido hizo lo que el policía le decía, y puso sus manos tras su cabeza. Al voltear pudo ver que tres policías lo apuntaban con su arma

— ¡No te muevas! — dijo uno de los policías, mientras evaluaba rápidamente la escena a su alrededor. Dos hombres y una chica inconscientes en el suelo — arrodíllate en el suelo...

— Oficial yo... — intento decir Arnold

— Ve como están los demás — dijo el Policia a uno de sus compañeros

— La chica se ve bien... Al parecer se desmayó... — respondió el policía — para ellos necesitaremos una ambulancia

— Entiendo — dijo el Policia a cargo, quien sacó sus esposas y se acercó a Arnold — estás bajo arresto por agresión

— ¿Que? Pero yo solo trataba de defender a mi novia — dijo Arnold muy confundido con todo lo que estaba pasando

— Tienes derecho a permanecer en silencio, y todo lo que digas puede ser usado en tu contra — dijo el Policia mientras le ponía las esposas a Arnold

Gerald y Phoebe miraban incrédulos todo lo que ocurría

— ¡Espere! — dijo Gerald al policía — es cierto, nosotros escuchamos los gritos de Helga... Arnold vino a ayudarla mientras nosotros íbamos por ayuda

— Quizás fue así - dijo el Policia — pero aquí tengo a tres personas inconscientes, dos de ellas muy mal heridas... Y tu amigo aquí tiene sangre en los nudillos...

Arnold estaba muy confundido con todo lo que estaba sucediendo y no decía nada para defenderse

En ese momento llegaron dos ambulancias para poder atender a los dos hombres y a Helga

— Llevenlos al hospital y consigue sus declaraciones — dijo el Policia a cargo a sus compañeros, mientras guiaba a Arnold hacia la patrulla — los espero en la estación... ¡Súbete!

Phoebe, quien estaba muy conmocionada se acercó a la camilla donde los paramédicos tenían a Helga

— ¿Helga? ¿Helga estás bien? — preguntó Phoebe, quien para su sorpresa vio que su amiga comenzaba a abrir los ojos

— ¿Phoebe? ¿Que paso? — preguntó confundida mirando todo el alboroto a su alrededor — ¡los ladrones! ¡Unos tipos estaban intentando robarme!

— Lo sabemos Helga... — dijo Phoebe, tratando de calmarla — Arnold...

— ¡Arnold! ¿Dónde está Arnold? Yo lo ví golpear a esos tipos y ...

— Se lo llevaron — dijo Gerald, quien se había acercado a las dos chicas

— ¿Llevaron? ¿Quien? ¿A dónde? — preguntó Helga sentandose en la camilla

— La policía... — respondió Gerald — lo arrestaron por haberlos golpeado

— ¿¡¿¡Que!?!? — grito Helga alarmada, intentando bajarse de la camilla

— ¡No! Señorita necesita ir al hospital — le dijo el paramédico que intentaba atenderla

— ¡Estoy bien! No necesito ir al hospital ... — le respondió Helga, quien al ver a uno de los policías le gritó — ¿dónde está Arnold? ¿Por qué se lo llevaron?

— Está en la estación — respondió el policía

— ¡Pero si el solo intentaba protegerme!

— No lo creo... Esos dos quedaron muy malheridos — respondió el policía, apuntando a los dos ladrones que seguían inconscientes mientras los subían a las ambulancias

— Tengo que ir a ver a Arnold! — dijo Helga después de ver a los malheridos ladrones

— No, necesita ir al hospital primero — le dijo el Policia

— ¡Estoy bien! ¡No necesito ir al hospital! — respondió Helga, intentando bajar de la camilla otra vez — ¡debo ver a Arnold! ¡Debo explicar lo que pasó!

— Puede hacer eso después de ir al hospital... — respondió el policía, quien al ver la cara de angustia de Helga agregó — un médico debe testificar que usted no tiene lesiones, de lo contrario podría solo empeorar las cosas para su novio...

— ¡¿Que?! ¡El no me haría daño! — respondió Helga indignada

— No es lo que parecía cuando nosotros llegamos aquí — respondió el policía

— Helga por favor — dijo Phoebe — no empeoremos las cosas para Arnold

— Está bien — dijo Helga resignada, quien luego miró a Gerald — ¿puedes ir tu con el?

— Claro que sí, solo estaba esperando a que despertarás para irme — respondió él — para poder decirle a Arnold que estás bien

— Gracias

— Bien, vámonos — ordenó el policía a los paramédicos


Al llegar a la estación pasaron a Arnold a una pequeña habitación, que solo tenía una mesa con cuatro sillas. Sentaron a Arnold en una de ellas y un policía se sentó frente a él

— Bien, primero necesitaré tus datos para poder llamar a tus padres — dijo el Policia — en cuanto lleguen podras dar tu declaración

— Ok...


— Sunset Arms, ¿en qué le puedo ayudar? — dijo Stella al contestar el teléfono

— Buenas noches, habla el oficial Colle de la estación de policías, estoy buscando a Stella o Miles Shortman

— Habla Stella Shortman — respondió Stella asustada — ¿Que sucede?

— Debe venir cuanto antes a la estacion, su hijo Arnold ha sido arrestado

— ¿Arrestado?

— Así es señora, por favor venga a la estación lo antes posible

— Está bien, muchas gracias — dijo Stella antes de colgar y salir corriendo en busca de su marido — ¡Miles! ¡Miles!

— ¿Que pasa cariño? — respondió Miles, quien estaba en la cocina junto a sus padres

— ¿Sucede algo? — preguntó Phil

— Es Arnold... Fue arrestado, debemos ir a la estación de policías ahora

— ¿¡¿¡Que?!?! — gritó Phil

— ¿Arrestado? ¿Pero por qué? — preguntó Miles confundido

— No lo sé, no lo dijeron — respondió Stella muy afligida — se supone que Arnold estaría en el cine con Helga y los demas...

— Vamos... — dijo Miles tomando las llaves del Packard — les avisaremos en cuanto sepamos algo

— Ok... — respondió Phil, abrazando a Pookie


— Hola, buenas noches — dijo Miles al policía que estaba en el mesón de entrada de la estación — nos llamaron por qué nuestro hijo había sido arrestado

— ¿Nombre? — preguntó el policía de mala gana

— Arnold Shortman

— Esperen allá — dijo el Policia apuntando una pequeña sala de espera

— Gracias


Tan solo un par de minutos después se acercó a ellos otro policía

— Sr y Sra Shortman?

— Si

— Soy el oficial Colle, síganme — dijo el oficial, guiandolos a la pequeña sala donde Arnold aún estaba sentado frente a la mesa

— ¡Arnold! — dijo Stella aliviada al ver que su hijo se encontraba bien, aunque esposado a la mesa — ¿que sucedió?

— Antes de que Arnold de su declaración debo decirles algunas cosas — dijo el oficial Colle antes de que Arnold pudiera responder — Arnold fue arrestado por agredir a dos hombres, quienes resultaron con diversas heridas, las cuales están siendo evaluadas y tratadas en este momento en el hospital

— Dios mío... — dijo Stella, mirando a Arnold para saber si eso era cierto

— Estoy esperando el reporte de mis compañeros para saber la gravedad de las lesiones — explicó el oficial Colle — ya que como sabrán esto influye en el delito y en los cargos que pueda presentar el fiscal en contra de Arnold

— Entendemos — respondió Miles

— Ahora si Arnold, por favor cuéntanos que pasó — dijo el oficial Colle, encendiendo la grabadora para poder guardar la declaración de Arnold

— Estábamos afuera del cine esperando a Helga, cuando de repente la escuchamos gritar pidiendo ayuda — explicó Arnold — yo salí corriendo a ayudarla mientras Gerald y Phoebe iban en busca de ayuda

— Entiendo — dijo el oficial Colle, quien tomaba notas de todo lo que Arnold le decía

— Al llegar al callejón que estaba solo a unos metros de la entrada del cine, ví como dos tipos intentaban robarle a Helga

— ¿Como lo sabes? ¿Que estaban haciendo ellos? — preguntó el oficial

— Uno tenía a Helga aplastada contra la pared, con su mano derecha apretando su garganta — dijo Arnold, comenzando a inquietarse al recordar lo ocurrido — el otro tipo tenía una navaja en el cuello de Helga, y estaba hurgando en los bolsillos de su chaqueta

— Entiendo... — dijo el oficial — ¿Helga estaba conciente?

— Ehm... Si, pero apenas... Se notaba que ya casi no le quedaba aire — respondió Arnold

— Entonces, ¿que hiciste tu? — preguntó el oficial

— Corri hacia ellos para que la soltaran — respondió Arnold

— ¿Y lo hicieron?

— Si

— ¿La soltaron porque los golpeaste? ¿O los golpeaste después de que la soltaran? — preguntó el oficial Colle

— Ehm... Yo los golpee para que la soltaran, y luego los golpee otra vez para que no volvieran a acercarse a ella

— Entiendo ... ¿Y Helga aún estaba conciente en este punto?

— No... Creo que se desmayó cuando la soltaron — respondió Arnold

— ¿Estás seguro?

— Eso creo, pero no pude acercarme a revisarla aún... — respondió Arnold — no hasta que ellos cayeron al suelo

— Ya veo...

— Y en cuanto me acerque a revisar a Helga aparecieron ustedes — concluyó Arnold

— Entiendo... Creo que ya tengo todo lo que necesito — dijo el oficial Colle — iré a ver si ya hay un reporte de mis compañeros en el hospital ... Ya vuelvo

En cuanto el oficial Colle salió de la habitación, Arnold miró a sus padres y comenzó a pedirles disculpas

— ¡Lo siento! ¡Lo siento! No fue mi intención — dijo Arnold

— Lo sabemos cariño

— Yo solo quería proteger a Helga...

— Lo sabemos...

— Lo siento...

— Está bien cariño - trató de tranquilizarlo Stella — seguramente no fue nada grave ...

— Quizás solo tengas que hacer un poco de servicio comunitario — agregó Miles, esperanzado en que lo que decía fuera verdad

— ¿Pero y si me.envian a la cárcel? — preguntó Arnold, quien llevaba un buen rato pensando en esa posibilidad

— Eres muy joven para ir a la cárcel Arnold — le dijo Stella con una sonrisa — pensemos positivo ... Quizás ni siquiera presenten cargos

En ese momento el oficial Colle volvió a entrar en la habitación

— ¿Helga está bien? — preguntó Arnold inmediatamente

— Si, ella está bien

— Que alivio — dijo Stella

— Pero me temo que los otros dos heridos no lo están — dijo el oficial Colle

— ¿Que? ¿A qué se refiere? — preguntó Miles preocupado

— No puedo darles más detalles por el momento — respondió el oficial — todos los detalles ya han sido entregados al fiscal, y él es quien decide si presentará cargos o no

— Oh Dios... — dijo Stella

— ¿Y cuanto tardará eso? ¿Cuando lo sabremos? — preguntó Miles

— No debería tardar mucho — respondió el oficial Colle

— ¿Y que sucede si es que presenta cargos contra Arnold? ¿Que debemos hacer después? — preguntó Miles

— En caso de presentarse cargos, el fiscal tiene 48 horas para reunir evidencia para poder presentarla en una audiencia frente a un juez — explicó el oficial Colle — luego de eso el juez es quien decide la posible sentencia

— Pero Arnold solo tiene 12 — dijo Stella — ni siquiera creo que sea legal que esté arrestado

— Oh, si lo es... En este estado al menos es legal desde los 12 años... — explicó el oficial Colle — si el juez lo cree necesario podría enviarlo por unos meses a la correccional

— Oh, no...

En ese momento alguien llamó a la puerta

— Oficial Colle, el fiscal Andrews quiere hablar con usted — dijo el oficial que había llamado a la puerta

— Ya voy — dijo el oficial Colle poniéndose de pie — vuelvo en seguida

Nuevamente, en cuanto quedaron solos en la habitación, Arnold entró en pánico

— ¡Iré a la cárcel! ¡Lo siento!

— Cariño...

— Lo siento, lo siento... — dijo Arnold muy afectado — no puedo creer que hace poco más de un año que los recuperé y ahora tendremos que separarnos otra vez ¡por qué yo iré a la cárcel!

— Arnold...

— ¡Y Helga! ¡Por fin todo está bien entre nosotros!... ella se atrevió, ya no tiene miedo de mostrar sus sentimientos en público...

— Arnold...

— Y mis abuelos! Oh, no...

— Arnold! — dijo Miles — calma hijo, aún no sabemos si eso pasara o no...

— Y si llega a pasar haremos todo lo posible por solucionarlo..

— Es cierto, tu estabas intentando defender a Helga, eso es legítima defensa... — dijo Miles

— Tu padre tiene razón cariño — dijo Stella — ya verás como todo saldrá bien

Antes de que Arnold pudiera rebatir a sus padres, la puerta de la pequeña habitación volvió a abrirse, y por ella entraron dos personas

— Arnold, Sr y Sra Shortman, el es el fiscal Andrews — los presentó el oficial Colle

— Buenas noches

— Estoy aquí para informarles que a su hijo se le acusa de agresión en segundo grado, por el ataque efectuado a dos hombres el día de hoy — dijo el fiscal sin siquiera saludar — Mañana a primera hora se realizará la audiencia preliminar en la que la juez Stevens abrirá el caso.

— Dios mio! — dijo Stella asombrada

— Dado que la audiencia es mañana, Arnold deberá pasar la noche aquí — agregó el fiscal, antes de despedirse con un leve movimiento de cabeza y abandonar la habitación

— ¿Aquí? ¿Cómo que aquí? — preguntó Miles alarmado — ¡es un niño!

— Lo sabemos Sr Shortman — dijo el oficial Colle — pero la ley dice que los detenidos deben esperar la audiencia en las celdas de la estación

— ¡Pero tiene solo 12! — dijo Stella — ¡no lo quiero en una celda con criminales adultos!

— Claro que no Sra... Tenemos un área especial para menores dónde tienen celdas personales... — dijo el oficial Colle — si quieren pueden acompañarme a dejar a Arnold

— Está bien — dijo Miles resignado

— Excelente, pero primero debemos llenar algunos formularios — dijo el oficial Colle, soltando la esposa que mantenía a Arnold unido a la mesa, y guiandolo fuera de la habitación


El oficial Colle guió a los Shortman a un sector especial, dónde tomaron las huellas digitales de Arnold, algunas fotos, y se crearon sus antecedentes penales

— Bien eso es todo, vamos — dijo el oficial Colle, guiando a la familia hacia el sector de las celdas

— ¡Arnold!

Arnold se giró al escuchar su nombre, era Gerald

— ¿Que sucede? — preguntó Gerald

— ¿Como está Helga? — preguntó Arnold, ignorando la pregunta de Gerald

— Bien, ella está bien... — dijo Gerald, quien al ver que Arnold aún estaba esposado y que el policía que estaba a su lado no se había detenido para que conversaran, agregó - ¿Y tú?

— Dile a Helga que lo siento... — dijo Arnold, justo antes de cruzar la puerta que llevaba al sector de las celdas

Gerald se quedó mirando la puerta por la que acababan de pasar los Shortman sin entender nada de lo que estaba ocurriendo. Lo mejor sería esperar a que alguien saliera y pudiera aclarar todas sus dudas


— Aquí... Aquí te quedarás por esta noche — dijo el oficial Colle, guiando a Arnold dentro de la celda, dónde por fin retiró las esposas — tienes suerte... Para los adultos no hay audiencias durante el fin de semana... Ellos deben esperar hasta el lunes

— Que suerte la mía — dijo Arnold con sarcasmo

— No te desanimes cariño — le dijo Stella — estaremos aquí mañana temprano para la audiencia

— Nos vemos mañana campeón — le dijo Miles

— Lo siento ...

— Lo sabemos cariño, no es necesario que sigas disculpándote — le dijo Stella

— La audiencia será mañana a las 9 — les informó el oficial Colle mientras guiaba a los Shortman fuera del sector de las celdas — lo mejor será que consigan un abogado

— Si... Gracias oficial — dijo Stella

— ¿Dónde está Arnold? ¿Que está pasando? — preguntó Gerald en cuanto vio aparecer a los Shortman

— Arnold pasará la noche aquí — dijo Stella — el fiscal presentó cargos contra él...

— ¿Que?... eso quiere decir que ... — dijo Gerald

— Aún no sabemos en qué terminará esto, pero habrá un juicio... Y existe la posibilidad de que Arnold deba ir a la correccional por unos meses

— No .. no... Esto no está pasando... — dijo Gerald — ¡Arnold es un buen chico! Esto no tiene sentido

— Lo sabemos... Pero al parecer los hombres que atacaron a Helga están malheridos... — dijo Stella

— Ehm... Si... Lo están, o al menos se veían mal... — aclaró Gerald

— Mañana a las 9 será la primera audiencia, y la siguiente será el lunes... — dijo Miles — ... Debemos buscar un buen abogado que pueda sacar a Arnold de esta

— Yo llamaré a Phoebe... A Helga no le va a gustar escuchar esto... — dijo Gerald, sacando su celular


— ¿Ya puedo irme? — preguntó Helga por décima vez al doctor

— Ya te encuentras bien para irte, pero no puedo darte el alta si no llega alguno de tus padres

— ¡Argh! ¡Moriré aquí! ¡Obviamente ni Miriam o Bob vendrán! — dijo Helga exasperada

— Ya los llamamos, tu padre dijo que venia en camino — dijo el doctor

— Si claro ...

— ¡Olga! ¡¿Que es todo esto?! ¿Por qué estás en el hospital? — dijo Bob, quien justo venía llegando

— Estoy bien. Bob, gracias por preguntar... Y es ¡HELGA!

— ¡Hey hey! No me grites...

— Sr Pataki... — interrumpió el doctor — Helga se encuentra bien, ya puede irse... Fue atacada por unos ladrones y la policía necesitaba constatar lesiones

— Oh... Me alegro que estes bien — dijo Bob, un poco más calmado. Mirando con detención a su hija pudo ver el inicio de un moretón en la garganta de Helga — ¿alguien te ahorcó? ¡¿¡¿Quien fue?!?! ¡Le daré su merecido!

— ¡Tranquilo Bob!... Arnold ya se encargó de eso ...

— ¿Arnold?

— Ya sabes, ¿mi novio?

— Oh, si... Claro...

Justo en ese momento el celular de Phoebe comenzó a sonar

— Oh, es Gerald ... Debe tener noticias de Arnold... — dijo Phoebe, alejándose para poder hablar en calma

— ¿Noticias? ¿Que está sucediendo aquí? — preguntó Bob

— Arrestaron a Arnold, por la golpiza que les dió a los ladrones — explicó Helga

— ¿Que? Eso no tiene sentido — dijo Bob

— Eso dije yo... — dijo Helga, mirando al doctor agregó — ¿ya podemos irnos?

— Si claro, Sr Pataki solo debe firmar unos papeles y podrán irse

— Ok... — dijo Bob Pataki, siguiendo al doctor fuera de la habitación

— ¿Helga? — dijo Phoebe, acercándose a su amiga para contarle lo que Gerald había dicho

— ¿Que dijo Gerald? ¿Cómo está Arnold?

— Él... Helga, yo ..

— ¡Ya Phoebe! ¡Dime!

— El fiscal presentó cargos contra Arnold... Agresión en segundo grado... — dijo Phoebe, aguantando las ganas de llorar para no alterar más a Helga — habrá un juicio... Y Arnold podría ...

— ... Ir a la cárcel ... — dijo Helga con un nudo en la garganta

— A la correccional, pero si... — dijo Phoebe — ... Aún no hay nada seguro... Quizás el juez desestime los cargos... O solo le de servicio comunitario ...

— O le de 20 años en la cárcel... — dijo Helga, recostandose en la cama y centrando su mirada en el techo

— Helga, eso no pasará ...

— ... Sabía que algo arruinaría todo... — dijo Helga apenada — ... Yo era demasiado feliz... Todo iba demasiado bien...

— Helga...

— Debí saber que no duraría... Al parecer no merezco ser feliz

— Helga, eso no es cierto...

— Bien Olga vámonos — dijo Bob entrando nuevamente en la habitación, al ver el estado de ambas chicas agregó — ¿Que sucede?

— El fiscal presentó cargos contra Arnold... — respondió Phoebe, al notar que Helga estaba llorando en silencio — agresión en segundo grado

— ¿Que? ¡Esto es ridículo! — dijo Bob indignado — ¿acusado por golpear a unos ladrones para defenderte? — al notar que Helga estaba llorando, Bob le pregunto a Phoebe — ¿Sabes si tienen un buen abogado?

— No lo sé...

— Vamos Helga, iremos a la casa de Arnold — dijo Bob, poniendo real atención en decir bien ambos nombres.

Podía notar que Helga estaba muy afectada, y por su parte el estaba muy indignado con el sistema judicial. Debía agradecerle al chico el haber defendido a Helga, y quizás un buen abogado podría ayudar

Desde lo ocurrido en la jungla la relación entre los Pataki había mejorado notablemente, aún no era excelente, pero comparada con años anteriores era muy buena. Además Bob había recuperado su negocio, había logrado deshacerse de los últimos beepers, y ampliar el rubro a otros productos de tecnología; ahora el Big Bob Tech, vendía celulares, computadoras portatiles, mp3 y mp4, entre otros. El negocio estaba prosperando, y había podido recuperar la casa. Todo había ido mejorando poco a poco para los Pataki


— ¿Helga? ¿Bob? — preguntó sorprendido Miles al abrir la puerta de SunsetArms

— Me enteré de lo que pasó con Arnold... — dijo Bob — me gustaría poder ayudar

— Oh, claro... Pasen — dijo Miles — me alegra que estés bien Helga

— Gracias ... — respondió Helga, mientras seguía a Miles hacia la cocina donde estaban los demás

— ¡Helga! Cariño, que bueno que estás bien — dijo Stella al verla entrar

— Lo siento... Todo lo que está pasando es mi culpa — se disculpo Helga

— Claro que no cariño, es culpa de esos ladrones por atacarte — la tranquilizó Stella

— Y del estúpido sistema judicial — agregó Bob — dónde alguien que se defiende es culpable, y no el real atacante...

— Eso es cierto... — agregó Phil

— ¿Tienen un abogado? — preguntó Bob — podría llamar al mío ...

— Oh, eso sería espectacular Bob, gracias — dijo Stella

— No me lo agradezcas — dijo Bob — es lo mínimo que puedo hacer después de que todo esto pasara porque Arnold protegiera a Helga

Helga miró desconcertada a Bob, las cosas habían mejorado mucho entre ellos el último tiempo, pero aún seguía sorprendiendose cuando Bob actuaba así

— Gracias papá


Arnold por su parte, estaba recostado sobre la pequeña litera que había en su celda. "Su celda".

Como era posible que todo hubiese cambiado tanto en tan solo un par de horas. Había comenzado el día muy feliz, hoy vería una película con sus amigos y tenía muchos planes para celebrar el cumpleaños de Helga durante el fin de semana... Y ahora estaba encerrado en una celda, y existía la posibilidad de que su futuro no fuera muy distinto.

Todos estos años siendo un chico bueno tirados a la basura con esto... Con tan solo 12 años ya tenía antecedentes penales ... ¿Que futuro le esperaba después de esto? ¿Sería capaz de entrar a una universidad o de conseguir un buen empleo? ¿Helga seguiría queriendolo si era un "ex convicto"? ¿Sus amigos seguirian hablandole, o sus padres se lo prohibirían?

Sus padres habían dicho que era posible que esto no pasara a mayores... Que se desestimaran los cargos, o que solo terminaría en servicio comunitar.


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No conozco el sistema judicial de USA, por lo que todo es meramente ficticio