Día 2: Darse un regalo de cumpleaños


El Potterverso es de Rowling


Este fic participa en la dinámica Blackinnonfest 2025 de de la cuenta Blackinnonfest en Tumblr


Prompt: Cumpleaños


20 de abril de 1972

Sirius tiene una duda. ¿Cuál es el cumpleaños de Marlene? Sabe cuáles son los cumpleaños de Dorcas y Mary porque ellas mismas se lo dijeron. El de Evans lo sabe porque James insistió hasta saberlo y hacerle un bonito regalo. Un colgante que a la pelirroja le gustó mucho. No, no se hicieron amigos desde entonces como James quiso, pero ella le sonrió y su mejor amigo estuvo hablando de eso durante semanas.

Sirius entra en la biblioteca a hacer el ensayo de Encantamientos y se encuentra con Mary MacDonald. Se saludan y se sienta a su lado. Remus ya la ha hecho y James está esperando a que Lily salga del club de Encantamientos. Pero, no sabe dónde está Peter.

— Mary, ¿sabes cuándo es el cumpleaños de Marlene?

— ¿Por qué quieres saberlo, Sirius? No sois amigos.

— No sé. Sé todos los vuestros. Solo me falta ella y me gustaría hacerle un regalo.

Es raro que Sirius quisiera hacerle un regalo a Marlene. Ambos tienen una especie de rivalidad desde que empezaron Hogwarts. No se llevan bien y siempre acaban discutiendo.

— No sé, Sirius. No quiero decirlo y que Marlene se enfade conmigo. — le dice Marlene preocupada.

— Claro, lo entiendo. Gracias, Mary.

Cada uno sigue con sus deberes hasta que Mary termina y se va en busca de sus amigas. Sirius está tardando más. No es que la materia le cueste, es que no puede dejar de pensar en cómo averiguar qué día es el cumpleaños de Marlene.

Finalmente, termina y vuelve a la sala común.

Allí se encuentra a las chicas de su curso hablar emocionadas. Lily está muy feliz con el club de Encantamientos. Alice, la premio anual, también está allí y la felicita por ser tan buena en esa materia. También ve a James mirar feliz a Lily y a Peter comer unas ranas de chocolate.

Sirius se va hacia ellos. Sabe que Lily Evans no le dirá cuál es el cumpleaños de Marlene, Mary ya le ha dicho que no… su última esperanza es Dorcas.

— ¿Qué tal? — les pregunta al sentarse a su lado.

— Bien. Alice Anderson ha felicitado a Lily por haber hecho un hechizo muy difícil para alguien de primer año.

— Es la mejor en Encantamientos según Flitwick. — Sirius se encoge de hombros. A él le parece normal que feliciten a Evans por hacer bien un hechizo si la materia se le da bien. Es como cuando McGonagall les felicita a él y a James, quienes son los mejores en Transformaciones.

— Lily está muy feliz. Le gusta mucho el club de Encantamientos. — sonríe James embobado.

Sirius lo mira con una ceja alzada y Peter y él se ríen.

Finalmente, Mary y Marlene van hacia el Gran Comedor y Lily sube a su habitación.

James y Peter también suben a sus habitaciones. Peter quiere lavarse las manos porque están todas pringosas de chocolate y James se ha olvidado la varita en el cuarto.

Sirius se acerca a Dorcas.

— Oye, Dorcas. ¿Sabes cuándo es el cumpleaños de Marlene?

— ¿Por qué quieres saberlo, Sirius? — Dorcas le mira sorprendida.

— No lo sé. Sé los vuestros y me falta el de Marlene y quiero hacerle un regalo.

Antes de que Dorcas pueda responder, se oye un regalo.

— Black, Marlene no quiere que sepas su regalo de cumpleaños. Y sus amigas respetamos sus deseos. — mira a Dorcas. — Potter y tú sois unos chulos que no paráis de hechizar a la gente. Es normal que no quiera saber nada de ti. — Sirius le saca una cabeza a Lily, pero eso no asusta a la pelirroja.

— ¡Tú aceptaste el regalo de James por tu cumpleaños! — se enfada Sirius.

— ¡Pero yo no quería que lo supiera! No sé quién se lo dijo… además, no quería hacerle un feo cuando le pidió a sus padres que me compraran ese collar… — le rebate la hija de muggles.

— Vámonos, Lily. — Dorcas arrastra a su amiga fuera de la sala común antes de que ambos empiecen una pelea. Sirius y Lily tienen un carácter fuerte y siempre están chocando, sobre todo en lo que respecta a Marlene y a James.

Sirius bufa malhumorado y sube a su habitación a mojarse la cara y despejarse por el enfado.

Ve a James leer una carta.

— Es de mis padres. En pocas semanas es el cumpleaños de Marlene y les pedí que me compraran el regalo para ella. Ellos ya tienen el suyo.

— ¿Tus padres conocen a Marlene? — pregunta Sirius sorprendido.

— Sí, sus padres y los míos se conocen desde antes de que naciéramos.

— ¿Qué le han comprado? ¿Y tú, qué tienes pensado comprarle?

— Que preguntón estás hoy. — ríe James. — Mis padres le han regalado unos complementos para el pelo. Como el año que viene, Marlene también va a presentarse para entrar en el equipo de quidditch como cazadora, son ara que lleve el pelo recogido y no le moleste cuando vuele. Yo todavía tengo que pensarlo. He pensado en comprarle algo que tenga gatos. Le encantan los gatos. — James vuelve a decir. — Algún peluche de un gato, una figurita, una camiseta muggle. En el Valle de Godric también hay tiendas muggles y allí hay estuches con dibujos de gatos y esas cosas.

— Oh, guay. Gracias, James. Por cierto, ¿cuándo es el cumpleaños de Marlene?

— El veinte de abril. Todavía estás a tiempo de hacerle un regalo.

Sirius le mira con una mueca por haber sido descubierto.

— ¿Sabes que fue ella quién me dijo cuando era el cumpleaños de Lily? Quiere que seamos novios en un futuro. Dice que hacemos buena pareja. Solo hace falta que Lily se dé cuenta. — James aplaude entusiasmado.

Sirius piensa qué puede regalarle a Marlene. Ella también es una sangre pura como él. Si fuera una hija de muggles, podría regalarle algo del mundo mágico que sea difícil de conseguir o que no supiera de su existencia. Pero eso ya no puede ser… Sirius tampoco entiende de complementos para el pelo y tampoco quiere copiarse de James regalándole un collar (aunque él no entienda de estas cosas), ni robarle la idea del cumpleaños de este año.

— Marlene lleva años insistiendo en que le compren Historia de las Arpías de Hollyhead, pero nunca cae ni por su cumpleaños ni por el Yule. — dice James mientras guarda un material en su baúl.

Esa misma noche, Sirius le manda una carta a su tío Alphard pidiendo que le compre ese libro para una amiga.

El veinte de abril, Marlene se despierta rodeada de las risas de sus amigas y los regalos que le han mandado sus padres, tíos y primos y Fleamont y Euphemia Potter.

Se quita el pijama, se viste, se lava la cara y se peina.

Las cuatro chicas bajan al Gran Comedor listas para desayunar.

Sirius no sabe cuándo darle su regalo a Marlene.

Cuando terminan las clases, en la sala común, James le da el suyo. Un bote para poner los lápices con dibujos de gatitos. Mckinnon da pequeños saltos y lo abraza. A Sirius le recuerda a una hermana pequeña dándole las gracias a su hermano mayor.

Sirius no quiere interrumpir ese momento. Y no sabe por qué. Él siempre ha sido muy impulsivo.

Minutos después, Dorcas va al club de Gobstones y Lily al club de Encantamientos, Mary está en las cocinas pidiendo a los elfos que le hagan una pequeña tarta para la celebración que harán las cuatro amigas en su habitación. Marlene está en la sala común mandando cartas a sus familiares dándoles las gracias.

— Mckinnon. — se le acerca Sirius tímido, algo raro en él.

— Black. — dice ella sin levantar la vista del libro.

— Toma. Feliz cumpleaños. — le entrega el regalo y ella lo desenvuelve.

— ¿Cómo lo has…? ¡Oh! ¡Es el libro que quería desde hacía tiempo! ¿Cómo lo has…? ¡Seguro que ha sido James! — frunce el ceño enfadada.

— No, no. — miente. — Oí a las chicas hablar de prepararte la fiesta de cumpleaños para hoy y así fue como lo supe.

— Tiene sentido. Ahora me siento culpable por no haberte regalado nada en noviembre… — susurra ella.

— No te preocupes. Este año me haces dos regalos y ya está.

— ¡Y un cuerno! — le frunce el ceño ella.

Sirius ríe.

3 de noviembre de 1977

Se acerca el tres de noviembre. Y Marlene no sabe qué regalarle a Sirius. ¿Qué se le puede regalar a un chico rico que puede comprarse lo que quiera?

Lo primero que se le acuden son capas y ropa cara, artículos de bromas, de quidditch… pero todo eso ya lo tiene y muy fácil de comprar con su dinero.

— ¿Qué te pasa, Marlene? — pregunta Mary.

— No sé qué regalarle a Sirius por Navidad. — contesta abatida.

— Ya se te ocurrirá algo. Todavía queda una semana para su cumpleaños. — la anima su amiga.

— Gracias, Mary.

Mary MacDonald sale por el retrato de la dama gorda y Marlene continua con su lista.

Sigue en la sala común escribiendo una lista de opciones hasta que Lily regresa de la biblioteca.

— Marlene, ¿Qué estás haciendo?

— Una lista de ideas de regalos de cumpleaños para Sirius.

— No sé te ocurre nada.

— Se me ocurren demasiadas cosas. Pero, ¿qué se le puede regalar a un chico que tiene de todo?

— Ya. Me pasa lo mismo con James… Navidad está a la vuelta de la esquina.

— Es noviembre, Evans.

— Para mí, Navidad empieza desde el uno de noviembre.

— Seguro que eres de esas personas que decora la casa para el Yule el uno de noviembre.

— Efectivamente. — le sonríe Lily. — Voy a ducharme. ¿Me esperas y bajamos a cenar juntas?

— Claro.

Lily sube al dormitorio de las chicas.

Marlene sigue a lo suyo hasta que Lily baja.

— Ya estoy. ¿Vamos? — le sonríe.

— Claro.

Ambas bajan al Gran Comedor donde se encuentran a Dorcas Meadows hablando con Mary.

— Estaba practicando con una amiga del club de Gobstones. — les dice Dorcas cuando ambas se sientan con ellas.

Poco tiempo después, entran los Merodeadores a la sala. Se sabe que son ellos por el alboroto que hacen. Se sientan con ellas.

— Cornamenta, ¿crees que podremos combinar el entrenamiento de aurores con la lucha con la Orden del Fénix? — le pregunta Sirius.

— No lo sé, Canuto. Espero que sí. De todas formas, ya se lo preguntaremos a Dumbledore cuando nos graduemos.

— Recordad que primero tenéis que aprobar los ÉXTASIS necesarios para entrar a la Academia de Aurores. Si no, tendréis que repetirlo. — les recuerda Remus.

— Lo sabemos, Remus. Tranquilo. No bajaremos la guardia. — le sonríe James.

Marlene abre los ojos como platos. ¡Claro! ¿Por qué no lo ha pensado antes? Sirius siempre dice que quiere ser auror. Ella no puede hacer que apruebe, pero sí que conoce a muchos aurores. Sus padres, tíosy primos mayores lo son.

— ¿Qué te pasa, Mckinnon? Te nos has quedando mirando. ¿Es por mí belleza? — Sirius levanta las cejas en tono seductor.

— ¡Púdrete, Black! — masculla ella y se gira.

Sirius estalla en enormes risotadas.

…..

Esa misma noche, Marlene sube a su habitación y manda una lechuza a sus padres pidiéndoles que le hagan un encargo.

Cuando es el tres de noviembre, los Merodeadores bajan a la sala común haciendo mucho escándalo, como cada vez que es el cumpleaños de uno de ellos.

Cuando dejan de hacer el tonto, se dirigen al Gran Comedor y empiezan a gritar:

— ¡Señoras y señores! ¡Hoy es el cumpleaños de nuestro gran amigo, Sirius Orion Black, al que nosotros llamamos Canuto! — grita James.

— ¡¿Qué pasa, Hogwarts?! ¡Aquí entra el gran Sirius Black! — vocifera el cumpleañero.

Algunos aplauden, sobre todo las chicas, otros pasan de él, la mayoría siendo de la casa Slytherin.

Allí se encuentran con las chicas y desayunan.

— Lily. — James besa a su novia y luego va con sus amigos. — Sabes, hoy es cumpleaños de Sirius.

— Lo sabemos, James. — le responde ella. — Toda la sala común se ha enterado.

Estalla en risotadas y se sienta con sus amigos.

Cuando se levantan para ir a clase, Marlene se queda atrás con Sirius.

— Feliz cumpleaños, Black.

— Gracias, Mckinnon. — Se besan. Ellos siempre se llaman por el apellido, salvo en situaciones serias. Tampoco han empezado a salir formalmente, pero han dejado de coquetear y acostarse con otras personas. Así que, técnicamente es como si estuvieran saliendo.

— Aquí tengo tu regalo. — Marlene le da el sobre.

— ¿Una carta? ¿De quién? — la mira sorprendido.

— Ábrela. — dile ella en tono alegre.

Sirius abre el sobre, desdobla la carta y lee:

Estimado señor Black,

Marlene ha comentado que usted quiere ser auror y como tal me gustaría darle algunos consejos.

1. Ser auror no es un juego. Las vidas del resto de ciudadanos del mundo mágico, están en sus manos.

2. No se deje llevar por las emociones. Si pierde la calma, puede ser fatal para usted y las personas que están bajo su protección.

3. No se deje engañar por las apariencias. A veces, el culpable es quien menos parece ser.

4. En la Academia de Aurores y en Azkaban, no existen divisiones de casa. Tan culpable puede ser un león como inocente puede ser una serpiente.

5. En la Academia de Aurores se estudia magia oscura para saber qué maldiciones se han utilizado en un lugar o en las víctimas.

6. Los aurores colaboran con medimagos, creadores de varitas y pocionistas para las resoluciones de casos.

7. Incluso los mejores aurores pueden verse corrompidos por la ambición y el poder.

8. Entrene mucho y no pierda las cualidades físicas. En la Academia de Aurores se aprende defensa personal, incluidas algunas muggles.

9. No siempre podrá usar su varita para atacar. Por lo que, aprenda algún estilo de lucha cuerpo a cuerpo.

10. Disfrute de la vida, señor Black. Un auror se gana muchos enemigos y puede morir en cualquier momento en una misión. Viva como si cada conversación y día fuera el último.

Espero que estos consejos le hayan resultado útiles.

Atentamente

Alastor Moody

— Marlene, ¡esto es increíble! ¡Alastor Moody es uno de los mejores aurores del mundo mágico! ¿Cómo lo conoces? — la mira sorprendido.

— Mis padres, mis tíos y algunos de mis primos mayores también son aurores. Son sus subordinados. — responde ella de forma humilde.

— ¡Me encanta! ¡Es el mejor regalo del mundo! ¡Gracias, gracias, gracias! — la abraza.


He hecho que Marlene y James se lleven tres semanas exactas como Severus y Lily, para hacer el paralelismo de mejores amigos de la infancia.

Hace tiempo que no escribo de niños de once años. Así que, no sé si la parte del cumpleaños de Marlene ha quedado muy madura o no o si se parecen más a los del cumpleaños de Sirius Black, con diecisiete o dieciocho.

No sabía qué cumpleaños hacer y me decanté por los dos.

Sé que Marlene y James no han actuado bien al revelar algo de la vida privada de sus amigos (el cumpleaños de Lily y Marlene), pero no sé si con once-doce años sabrán la importancia de respetar la intimidad del otro o lo más importante será conseguir que tu mejor amigo salga con la chica que le gusta porque hacen muy buena pareja.

¿Opiniones?

Hasta la próxima