Capitulo 2: Mercader, Ropa y Festival
La mañana continuó con una atmósfera extraña para Naruto. Nunca había visto a alguien ser tratado con tanta delicadeza, especialmente después de despertar. Le recordó un poco a la forma en que Tsunade a veces era mimada por Shizune, pero esto era diferente, más... reverencial.
—¿Siempre es así? —le susurró Naruto a Stark, quien se encogió de hombros.
—Solo cuando duerme mucho. Frieren dice que necesita reponer energías para sus largos viajes.
Naruto asintió, aunque seguía sintiéndose confundido. Decidió dejarlo pasar y concentrarse en el desayuno. La comida era diferente a lo que estaba acostumbrado, pero sorprendentemente sabrosa. Había pan recién horneado, frutas exóticas y una especie de sopa de hierbas que le dio una sensación de calidez en el estómago.
Después del desayuno, Frieren parecía más enérgica. Se levantó y estiró, irradiando una energía renovada—Bien, tenemos que continuar el siguiente pueblo no esta muy lejos; si nos apuramos puede que lleguemos antes del anochecer—
El grupo se preparo para continuar su viaje—¿Estamos listos? —preguntó Frieren, mirando a sus compañeros.
—Si— respondieron al unísono—
Siguieron el sendero al siguiente pueblo pero se encontraron con una carreta y un mercader obstaculizado por un derrumbe en el ruta.
—Vaya parece que tendremos que parar un momento—menciono Frieren, acercándose a la carreta.
El mercader, un anciano de baja estatura y rostro curtido, se acercó a ellos con una expresión de alivio—Disculpen podrían ayudarme a atravesar el derrumbe por favor— pidió el mercader—les daré una recompensa si me hacen ese favor.
Naruto y compañía obviamente aceptaron y ahora se podía ver a Frieren y a Fern usar magia de levitación para quitar las rocas del camino, mientras que Naruto y Stark lo hacían a mano.
—Gracias por la ayuda con el camina bloqueado no tenia idea de que hacer—exclamo el mercader.
Stark paro un momento para observar a Frieren mover las rocas—Oye ¿Es necesario hacer esto? Le Pregunto
¿No estas feliz la recompensa no es mala?—respondió Frieren sin dejar de mover rocas.
—No lo decía por eso, ¿No podías usar magia para llevarlo al otro lado?
—Eso no ayudaría a los que vienen atrás—Respondió Frieren con su voz serena
—Tiene razón si no movemos las rocas los siguientes que vengan por aquí no podrán pasar—añadió Naruto con una sonrisa.
—Es lo que dijo Fern, eres muy egoísta Stark—con un tono ligeramente burlón—
—Mira quien lo dice—replicó Stark, provocando una leve sonrisa en Frieren.
Tiempo después Naruto se estaba desesperando de quitar rocas y rocas sin ver final a la vista,—¡Bien!, es mejor que apresuremos esto, ¡kage bunshin no jutsu!—grito Naruto para consecutivamente aparecieran Diez clones de Naruto en una explosión de humo—¡Bien muchachos hagamos esto!—¡Si señor! gritaron al unísono los clones para inmediatamente empezaran a quitar rocas mucho mas rápido.
La aparición de los clones de Naruto causó un revuelo entre el grupo. Stark, con los ojos bien abiertos, observaba cómo los clones levantaban y arrojaban rocas con una velocidad y fuerza asombrosas. Fern, aunque intentaba mantener su compostura, no pudo evitar que una pequeña sonrisa se dibujara en su rostro. Incluso Frieren, que raramente mostraba sorpresa, levantó una ceja con interés.
—Vaya, eso es… eficiente —comentó Stark, mirando a Naruto con una mezcla de admiración y confusión.
—¡Claro que sí! —respondió Naruto, con una sonrisa de oreja a oreja—. ¡Con trabajo en equipo, podemos lograr cualquier cosa!
—Señor Stark ¿podría dejar eso un momento y venir a ayudarme por aquí?—Pregunto Fern
Stark paro su tarea pero se quedo parado viendo la pala que tenia en manos.
—¿Señor Stark?—dijo Fern confundida.
—Oye, ¿podrías de dejar de decirme, señor Stark..? Se siente raro, tenemos la misma edad.
Fern cerro los ojos y suspiro—Ya veo…esta bien… ¡Stark, ven rápido a ayudarme, anda!— Dijo Fern de una forma autoritaria
—¡Que modos tan feos! Grito Stark con sorpresa para luego deprimirse— Lo que quería decir es si me podrías hablar de una forma mas casual o familiar… y ¿podrías ser mas amigable porfavor es que soy muy sensible…?
—Eres un fastidio—dijo Fern con un tono desdeñoso.
—¿¡Como me dijiste!? exclamó Stark, indignado.
—¿Como van ustedes por allá?—Pregunto Frieren del otro lado del derrumbe, interrumpiendo la discusión.
—Demonos prisa Señor Stark— dijo Fern, ignorando a Stark y volviendo a su tarea.
—Esta bien— murmuró Stark, siguiéndola a regañadientes.
Con los clones de Naruto, trabajando en perfecta sincronía, despejaron el derrumbe en cuestión de minutos. El mercader, no podía creer lo que estaba viendo.
—¡Increíble! ¡Nunca había visto algo así! —exclamó el mercader, acercándose a Naruto con una bolsa de monedas en la mano—. ¡Aquí tienes tu recompensa, joven! ¡Te lo has ganado!
Naruto aceptó la bolsa con gratitud, pero antes de que pudiera decir algo, Frieren intervino.
—No es necesario que nos des tanto. Solo estábamos ayudando.
El mercader negó con la cabeza, sonriendo. —¡No, no, insisto! ¡Me han salvado el día! Además, necesito llegar a la siguiente ciudad antes del anochecer, y ustedes me han ahorrado mucho tiempo.
Después de una breve discusión, Frieren aceptó una parte de la recompensa, insistiendo en que era suficiente. El mercader, agradecido—de verdad se lo agradesco, si gustan les muestro el camino al pueblo.
El grupo junto con el mercader siguieron su camino hacia el pueblo, las primeras horas solo era silencio hasta que el mercader lo rompió al hacer una pregunta—¿Usted es una elfa cierto? E vivido muchos años pero es la primera vez que veo una.
—Si, somos una rareza
—Es verdad no eh visto a otro elfo ademas de usted señora Frieren—comento Fern.
—¿Enserio tan raros son? Pregunto Naruto
—No lo digas de esa forma—reprendió Fern.
Inmediatamente Frieren hablo—no hay muchos de nosotros, yo eh podido ver a unos de los míos unas cuantas veces, tal vez vivamos mucho tiempo pero en lo general no tenemos sentimientos románticos y tampoco instintos reproductivos, nos extinguiremos poco a poco.
Naruto con curiosidad pregunto— ¿y cuando fue la ultima vez que viste a otro elfo?
—La ultima vez que vi a otro elfo fue alrededor de 400 años.
Naruto cerro los ojos y recargo sus manos en su nuca— A ya veo, 400 años, 400 años….¡400 años! —Grito Naruto al procesar el numero de años que a vivido— ¿¡Como es posible que hayas vivido mas de 400 años!? ¡Si parece que no tienes mas de 25 años, eres incluso mas vieja que la Abuela Tsunade!—
—Me dijiste vieja—murmuró Frieren, con un tono ligeramente ofendido.
—Señor Naruto no le diga vieja a la Señora Frieren—dijo Fern, con un tono de advertencia.
—Lo siento no quise decir eso—se disculpó Naruto, con un tono avergonzado— es solo que de donde yo vengo la gente no suele vivir tanto tiempo, digo haz vivido mucho, incluso mas que los grandes ancianos de mi aldea.
—Me dijiste vieja otra vez…—murmuró Frieren, pero lo dejó pasar.— bueno como decía, los elfos eventualmente nos extinguiremos, quizá el final este cerca.
Varios kilómetros a lo lejos ya se podía ver el pueblo, estaba fortificado con una gran muralla y una entrada con una puerta grande—Ya se puede ver el pueblo—.anuncio Fern—.Y parece que hay una fila de carretas.
Creo que son comerciantes—. Añadió Stark.
—Esta noche se celebra el festival de la liberación—. Informo el mercader.
—¿Y que es el festival de liberación? Pregunto Naruto
—Celebramos que el día en que el Héroe Himmel y sus compañeros derrotaron a los demonios que dominaban con puño de hierro esta tierra.
—Es verdad, si sucedió eso—. Ratifico Frieren.
—Es lo que conmemora el festival de la liberación, se decoran las estatuas de Himmel y sus compañeros de héroes en la plaza central, el pueblo entero da una gran celebración.
—Los humanos siempre exageran han pasado mas de 80 años desde que derrotaron a los demonios señora, y en ese tiempo es fácil que a los humanos se nos olviden las cosas. Pero ese dia todos sin excepción recuerdan al grupo de héroes que nos salvo.
Frieren se sumergió en sus recuerdos, rememorando el motivo del por que Himmel solicito que se erigieran estatuas, en su mente, resonó la voz de Himmel.
—No somos un cuento, nosotros… en verdad existimos.
El grupo logro cruzar las murallas para entrar al pueblo, fueron a la plaza central para observar a las estatuas del heroe Himmel y sus compañeros, los 4 Héroes que salvaron al mundo de los demonios.
—Impresionante—.dijo Naruto al observar las estatuas—. Naruto miro cada estatua una por una con detenimiento, hasta que una en particular llamo su atención—. La estatua de esta mujer se parece a ti—. Comento Naruto dirigiéndose a Frieren con curiosidad y apuntando la estatua con su dedo.
—Ahora que lo veo bien, usted se parece mucho a la estatua de la señora Frieren de ese mismo grupo—. Añadió el mercarder.
—¿Un momento, entonces tu eres la de la estatua? Pregunto Naruto con sorpresa, señalando a Frieren.
—Ya veo, asi que es usted la señora Frieren. Jamas imagine que seria usted la misma heroína que nos salvo de los demonios hace tanto tiempo—.Añadió el mercader también, tranquilo pero con sorpresa.
Frieren siguió observando las estatuas con una mirada tenue—. ¡Y, seguirán haciendo esto en 100 años?—. pregunto Frieren.
Si, mientras el pueblo perdure—. Respondió el mercader.
—¿Y, dentro de Mil años?
—¿Mil años? Eso no lo se.
Después del festival el grupo de Frieren se separo del mercader para seguir su propio camino, pagaron una posada en pasar la noche y descansar. Un cuarto para Frieren y Fern y otro para Naruto y Stark.
A la mañana siguiente Naruto se levanto temprano para explorar el pueblo, salió de su habitación en silencio para no despertar a Stark ya que aun era muy temprano, se topo con Fern en el pasillo de la posada. Que de igual forma se levanto temprano para comprar provisiones y algo para desayunar.
—Buenos dias Fern, ¿has descansado bien? Saludo Naruto.
Fern lo observó con una expresión impasible, sin articular palabra.
Naruto se incomodo ante la situación—. Bueno, tenía previsto explorar el pueblo, así que me levanté temprano. ¿Te gustaría acompañarme? —propuso Naruto para aliviar la tensión.
Fern continuo observándolo, pero ahora con una mirada penetrante.
—No se que decirle para que ya no me siga viendo de esa manera, ¿que debería hacer?—.Dijo Naruto en sus pensamientos—. Antes de que Naruto pudiera decir algo,la voz de Fern resonó en el pasillo.
—Señor Naruto, su vestimenta aún se encuentra desgastada y deteriorada. Debería aprovechar la recompensa monetaria que recibió del mercader y comprar ropa nueva —sugirió Fern con firmeza.
Naruto parpadeó, sorprendido por la repentina sugerencia de Fern. No esperaba que ella, de todas las personas, se preocupara por su apariencia.
—¿Ropa nueva? —repitió Naruto, rascándose la nuca—. Bueno, supongo que no estaría mal. Aunque esta ropa tiene valor sentimental...
—No seas ridículo —interrumpió Fern—. Pareces un vagabundo. Además, no queremos que la gente piense que viajamos con un mendigo.
Naruto frunció el ceño, pero antes de que pudiera responder, Fern continuó.
—Vamos, te llevaré a una tienda de ropa. Conozco un lugar donde venden ropa de buena calidad a precios razonables.
Y así, Naruto se encontró siguiendo a Fern por las calles del pueblo. La joven maga se movía con determinación, sin prestar atención a las miradas curiosas de los aldeanos.
Fern condujo a Naruto por las bulliciosas calles del pueblo hasta una tienda de ropa con un letrero de madera tallada que rezaba "Ropas de Elric". Al entrar, un suave tintineo de campanas anunció su llegada. El interior estaba lleno de estantes y perchas rebosantes de telas de diversos colores y texturas. El aroma a cuero recién curtido y telas finas llenó el aire.
Una mujer de mediana edad con una sonrisa amable se acercó a ellos—.¿En qué puedo ayudarles hoy—., preguntó con una voz melodiosa.
Fern, con su habitual eficiencia, tomó la iniciativa. —.Estamos buscando ropa nueva para él—. dijo, señalando a Naruto. —.Algo práctico pero de buena calidad—.
La mujer asintió y examinó a Naruto de arriba abajo—.Entiendo. Tenemos una excelente selección de túnicas, pantalones y botas que serían perfectas para un viajero—.
Con un gesto, la mujer guió a Naruto y Fern hacia una sección de la tienda donde colgaban túnicas de varios estilos y colores. Fern comenzó a examinar las telas con ojo crítico, tocando y evaluando la calidad de cada prenda.
—.Esta camisa azul oscuro de mangas largas parece adecuada—. dijo Fern, sacando una túnica de un estante. —.El color es discreto y la tela es resistente—.
Naruto se sintió un poco abrumado por la atención, pero siguió a Fern mientras ella seleccionaba varias prendas. Pronto, tenía un montón de ropa en sus brazos, incluyendo pantalones negros, una camisa de lino y un par de botas de cuero.
—.Ve a probarte esto—. ordenó Fern, señalando un probador de madera en la esquina de la tienda.
Naruto obedeció y se metió en el pequeño cubículo. Al quitarse su ropa vieja y desgastada, se dio cuenta de lo mal que se veía. La tela estaba raída y sucia, y había agujeros y rasgaduras por todas partes.
Al ponerse la ropa nueva, Naruto se sintió transformado. La camisa azul oscuro de manga largas le quedaba perfectamente, y los pantalones negros eran cómodos y prácticos. Las botas de cuero de color negro le daban una sensación de estabilidad y confianza.
Salió del probador y se miró en un espejo de cuerpo entero. La ropa nueva le sentaba muy bien, y se veía mucho más presentable que antes. Incluso Fern pareció aprobar, asintiendo con satisfacción—. Ahora ponte esto.
Fern le otorgo una otra camisa pero ahora era de color naranja con negro que instintivamente se coloco encima de su camisa azul.
—.Te ves mucho mejor—. dijo Fern. —.Ahora, vamos a pagar—.
La mujer de la tienda sonrió al ver a Naruto con su nueva ropa —.Te queda muy bien—, dijo. —.Tienes buen gusto—.
Fern pagó la cuenta con las monedas que habían recibido del mercader, y Naruto se sintió agradecido de tener a alguien que lo guiara en este mundo desconocido.
Con la ropa nueva y una sensación renovada, Naruto y Fern salieron de la tienda. El sol brillaba en lo alto, iluminando las calles del pueblo con una luz cálida y dorada. Naruto se sentía mucho más cómodo con su nueva apariencia, aunque todavía le costaba acostumbrarse a no llevar su ropa naranja habitual.
Ademas había comprado una mochila para sus pertenencias para los viajes
—.Gracias, Fern—. dijo Naruto, sonriendo. —.De verdad aprecio que me hayas ayudado a elegir ropa nueva—.
Fern asintió con un gesto casi imperceptible—.No fue nada—., respondió, aunque su tono era ligeramente más suave de lo habitual. —.Ahora, volvamos a la posada. Frieren y Stark deben estar esperándonos—.
Mientras caminaban de regreso, Naruto no pudo evitar notar las miradas curiosas de los aldeanos. Algunos lo miraban con admiración, otros con desconfianza, pero todos parecían intrigados por el joven ninja con ropa nueva.
Al llegar a la posada, encontraron a Frieren y Stark desayunando en la mesa común. Frieren, como siempre, bebía su té con calma, mientras que Stark devoraba un plato de pan y queso con entusiasmo.
—.¡Oh, Naruto! Te ves... diferente—, comentó Stark, con la boca llena.
Frieren levantó la vista de su taza de té y examinó a Naruto con atención —.La ropa te sienta bien—. dijo, con su habitual tono sereno.
—Gracias—.respondió Naruto, sonriendo. —.Fern me ayudó a elegirla—.
Fern asintió —.Era necesario—. murmuró.
Después de desayunar, el grupo se preparó para continuar su viaje hacia la siguiente ciudad Frieren consultó un mapa arrugado y señaló la ruta que debían seguir.
—Por cierto, no nos han dicho al destino al que nos dirigimos—. Dijo Stark
—Es cierto ¿para que es todo este viaje?—. inquirió Naruto con curiosidad
El destino es el cielo, y con la llegada de Naruto tenemos que llegar a la capital para poder encontrar respuestas a su situación—. Respondio Frieren con calma.
—¿Conque el cielo…? —murmuro Naruto.
—.Este sera un viaje divertido—. Añadió Strak.
Fin del capitulo 2.
Bueno chicos aquí concluye el capitulo 2, espero que les haya gustado, como dije en el anterior capitulo, quiero llevarla tranquilo para así no apresurar la historia, Muchas gracias por leer!
