Capitulo 3: Los dominios de Granat y demonios.

El grupo de aventureros se puso en marcha, dejando atrás el pueblo y adentrándose en un sendero que serpenteaba entre colinas y valles. El sol brillaba en lo alto, iluminando el paisaje con una luz dorada. Naruto, con su nueva ropa y su mochila llena de provisiones, se sentía renovado y listo para la aventura.

—¿Cuánto falta para la siguiente ciudad? —preguntó Naruto, caminando junto a Stark.

—Unos días, si no hay contratiempos —respondió Stark, consultando un mapa—. El camino es largo, pero deberíamos llegar antes de que se acaben las provisiones.

—¿Y Cual es la siguiente ciudad a la que nos dirigimos?—.Pregunto Naruto.

—Son los dominios del Conde Granat, en la tierras del norte—. Respondió Frieren.

—Ya veo, espero que haya algo interesante en la ciudad —comentó Naruto, con una sonrisa—. Me gustaría probar la comida local y ver si hay algún festival o evento especial.

—No te emociones demasiado —dijo Fern, con su habitual tono serio—. Nuestro objetivo es llegar a la capital, no perder el tiempo en distracciones.

Naruto puso los ojos en blanco, pero no respondió. Sabía que Fern era muy estricta con los objetivos del grupo, pero a veces le gustaría que fuera un poco más relajada.

Mientras caminaban, Naruto observó el paisaje con curiosidad. El mundo en el que se encontraba era muy diferente al suyo. La naturaleza era exuberante y salvaje, con árboles gigantescos y animales extraños. La magia parecía impregnar cada rincón, desde las flores que brillaban con luz propia hasta las rocas que levitaban en el aire.

Durante el viaje, Naruto aprovechó para conocer mejor a sus compañeros. Frieren, a pesar de su apariencia joven, era una elfa milenaria con una vasta experiencia en el mundo. Su conocimiento de la magia y la historia era inigualable, y Naruto disfrutaba escuchando sus historias.

—Frieren, ¿cuál es tu recuerdo más extraordinario? —preguntó Naruto un día, mientras caminaban por un bosque frondoso.

Frieren se detuvo un momento, pensativa. —Mi recuerdo más extraordinario... —dijo Frieren—, creo que fue cuando vi la bellleza del mundo por primera vez. Era un lugar vasto y lleno de posibilidades, con montañas imponentes, ríos caudalosos y bosques interminables, aunque solo arruinada por los demonios.

Naruto abrió los ojos con asombro. —¡Debió ser increíble! —exclamó Naruto—. En mi mundo, la naturaleza también es hermosa, pero no sé si se compara con lo que describes.

—Cada mundo tiene su propia belleza, Naruto —dijo Frieren con una sonrisa—. Lo importante es saber apreciarla.

Stark, que había estado escuchando la conversación, intervino. —Yo recuerdo la primera vez que vi un jabalí gigante —dijo Stark con entusiasmo—. Era enorme, con colmillos afilados y una fuerza descomunal.

—¿En serio viste un jabalí gigante? —preguntó Naruto, impresionado-. En mi mundo tambien hay jabalis gigantes, son muy peligrosos, quen incluso contratan a los ninjas para encargarse de ellos-. Menciono Naruto

—Sí, era un animal salvaje y peligroso —dijo Stark con admiración.

Fern, que había estado caminando en silencio, finalmente habló. —Mi recuerdo más extraordinario es el día que pude usar la magia por primera vez —dijo Fern con seriedad pero con un toque de alegria-. Fue la señora Frieren lq que me enseño a dominarla.

—Fern es una maga muy talentosa —dijo Frieren con orgullo—. Tiene un gran potencial.

Naruto sonrió a sus compañeros, sintiéndose afortunado de tenerlos a su lado. Sabía que cada uno de ellos tenía una historia fascinante que contar.

A medida que avanzaban, el paisaje se volvía más variado. Atravesaron bosques frondosos, praderas extensas y ríos caudalosos. En cada lugar, Naruto encontraba algo nuevo y emocionante. Vio animales que nunca había imaginado, como pájaros con plumas de colores brillantes y ciervos con cuernos gigantescos.

Un día, mientras caminaban por una pradera, Naruto notó que Stark parecía distraído. —Oye, Stark, ¿qué te pasa? —preguntó Naruto.

—Tengo hambre —respondió Stark con un suspiro—. Y extraño el estofado de mi pueblo.

Naruto se echó a reír. —¡Estofado! —exclamó Naruto—. ¡Eso suena a una comida muy hogareña!

—Lo es —dijo Stark con nostalgia—. Era caliente, reconfortante y lleno de sabor.

Fern, que había estado escuchando la conversación, puso los ojos en blanco. —Eres un glotón, Stark —dijo Fern—. Siempre estás pensando en comida.

—¡Pero es que la comida es tan deliciosa! —se defendió Stark.

Frieren, que había estado caminando en silencio, finalmente habló. —Stark tiene razón —dijo Frieren—. La comida es una de las grandes alegrías de la vida.

Naruto asintió, de acuerdo. —A mí me encanta el ramen —dijo Naruto—. Es una sopa de fideos deliciosa que se come en mi mundo.

—¿Ramen? —preguntó Stark con curiosidad—. ¿Cómo se prepara?

Naruto comenzó a describir la receta del ramen, con sus fideos, caldo, carne y verduras. Stark escuchó con atención, con los ojos brillantes de anticipación.

—¡Eso suena delicioso! —exclamó Stark—. Me gustaría probarlo algún día.

—Yo también —dijo Frieren con una sonrisa.

Fern, que había estado escuchando la conversación con una expresión de disgusto, finalmente cedió. —Supongo que no estaría mal probar algo nuevo —dijo Fern—. Pero no esperen que me guste.

Naruto se echó a reír. Sabía que Fern era muy exigente con la comida, pero también sabía que tenía un lado blando.

—Bueno, cuando lleguemos a la siguiente ciudad, buscaremos un restaurante que lo prepare —dijo Naruto con entusiasmo.

Frieren paro en seco para inmediatamente voltear a ver a Naruto—.Espera un momento, Naruto —dijo Frieren con una expresión extraña—. Creo que hay algo que deberías saber.

—¿Qué pasa? —preguntó Naruto, confundido.

—El ramen no existe en este mundo —dijo Frieren con suavidad, para luego seguir caminando.

Naruto se detuvo en seco, con la boca abierta. —¡¿Qué?! —exclamó Naruto—. ¡Pero si es la comida más deliciosa del mundo!

—Lo siento, Naruto —dijo Frieren—. Pero este mundo es diferente al tuyo. Aquí no hay ramen, o al menos que yo sepa—.

—Si la señora Frieren no sabe de esa comida significa que en realidad ni hay—.ratifico Fern,

Naruto se quedó en silencio, procesando la información. Se sentía como si le hubieran quitado su juguete favorito.

—Pero... pero... ¿qué voy a comer entonces? —preguntó Naruto con voz temblorosa.

—No te preocupes, Naruto —dijo Stark con una sonrisa—. Hay muchas otras comidas deliciosas en este mundo. Ya verás, te encantarán.

Naruto suspiró, resignado. Sabía que tendría que adaptarse a la comida de este mundo, aunque le costara trabajo.

—Está bien —dijo Naruto—. Pero si algún día encuentro la forma de regresar a mi mundo, lo primero que haré será comer un tazón gigante de ramen.

Sus compañeros se echaron a reír, aliviando la tensión del momento.

—Por cierto, Naruto —dijo Frieren con una sonrisa pícara—. ¿Sabes qué es lo que más me gusta de la comida?

—¿Qué? —preguntó Naruto, intrigado.

—Los filetes de carne —dijo Frieren con una sonrisa de oreja a oreja—. Me encantan los filetes jugosos, con su sabor intenso y su textura tierna.

Naruto se echó a reír. —¡No me lo esperaba de ti, Frieren! —exclamó Naruto—. Siempre te ves tan seria y tranquila.

—Las apariencias engañan, Naruto —dijo Frieren con una sonrisa—. Todos tenemos nuestros pequeños placeres.

—En eso tienes razón —dijo Naruto, asintiendo. —A mí me encanta el ramen, a Stark el estofado de su pueblo, a Fern... bueno, no sé qué le gusta a Fern.

Fern, que había estado escuchando la conversación con una expresión de indiferencia, finalmente habló. —Me gustan los postres —dijo Fern con voz suave—. Especialmente los pasteles de frutas y las tartas de chocolate.

—¡Postres! —exclamó Naruto—. Eso sí que no me lo esperaba.

—¿Qué tiene de malo los postres? —preguntó Fern con una ceja levantada.

—Nada, nada —dijo Naruto con una sonrisa—. Es solo que... bueno, no te imagino comiendo postres.

Fern puso los ojos en blanco, pero no dijo nada. Sabía que Naruto solo estaba bromeando.

—Y a mí me gusta el helado —dijo Stark con una sonrisa—. Especialmente el de vainilla con trozos de chocolate.

—¡Helado! —exclamó Naruto—. Eso sí que me lo esperaba de ti, Stark. Siempre estás pensando en comida.

Stark se echó a reír. —Es que el helado es tan delicioso —dijo Stark—. Es frío, dulce y cremoso.

—Bueno, creo que ya tenemos un menú para cuando lleguemos a la siguiente ciudad —. Dijo Frieren.

Tiempo después ya se podía ver la ciudad, estaba amurallada y fortificada ya que parecía que alrededor se llevaban grandes batallas.

El grupo no tardo en entrar a la ciudad.

—Vaya no deja de ento Naruto observando la ciudad.

—¿Que cosa?—. Pregunto Fern con una voz serena.

—Las ciudades de este lugar, parecen de otro tiempo—.

—oh ya veo—. Dijo Fern sin mas importancia, pero percatándose de algo inusual en la ciudad—. Hay muchos guardias por aquí—. Informo—. ¿Crees que haya pasado algo?.

—.Tienes razón—.Contesto Naruto.

—Hay que decidir quien hará las compras—.Stark menciono.

Frieren que estaba sin decir una sola palabra paro en seco, y dejo caer su maleta de viaje para repentinamente sacar su cetro mágico.

Fern corrió hacia Frieren—Señora Frieren es una ciudad—. Dijo con Fern con preocupación intentando calmar a Frieren.

—Hay demonios—. Informo Frieren seriamente.

Los demás voltearon al frente en alerta, a vista de todos se observo a unos demonios caminando y conversando con lo que parecía alguien importante por sus vestimentas, en total eran 3 demonios.

Uno parecía ser una niña de no mas de 14 año de estatura mediana, piel pálida, cabello rosado corto y se le notaban 2 cuernos en su cabeza. El segundo era un chico de no mas de 20 años, estatura mediana pero mas alto que la de cabello rosado, piel pálida, tenia cabello verde corto y de igual forma se le notaban 2 cuernos saliendo de su cabeza. El tercero que parecía ser el mas fuerte de los 3, era de estatura alta, piel pálida, parecía alguien de 30 años, cabello rubio y largo y como los otros 2, sobresalían 2 cuernos de su cabeza pero estos mas grandes que el de los otros 2.

Este ultimo parece que noto a Frieren cargando su hechizo ya que volteo seriamente a verla.

Frieren apunto de lanzar su ataque fue repentinamente detenida por un guardia —. Oye detente, que crees que haces—. Regaño el guardia gritando—. Para inmediatamente someter a Frieren en el suelo—. Frieren no opuso resistencia.

—!Oye tu, dejala!—. grito Naruto para salvar a Frieren golpeando al guardia con la fuerza suficiente para quitarlo sin mucho daño.

—Maldito Niño—.Gruño el Guardia para que inmediatamente llegaran mas guardias a la escena por el revuelo.

Naruto preparándose para hacer su kage bunshin no jutsu, fue detenido por la voz de Frieren—. Espera Naruto, no lo hagas, solo agrandaras mas el problema—. Dijo Frieren con voz serena.

—Pero ellos..—. fue interrumpido por Frieren

—No pelees—. Ordeno Frieren con seriedad.

Naruto hizo caso y se rindió, inmediatamente Naruto y Frieren fueron sometidos al suelo por los guardias.

Entre todo el caos, Stark y Fern solo observaban preocupados percatándose que los demonios ya estaban justo al frente de ellos mirando detenidamente a Frieren.

La voz del demonio rubio se escucho—. Dime Graf Granat, ¿Tu enviaste a estos asesinos?—. Dirigiéndo su comentario a la persona que estaba al lado suyo.

Era alguien de alto, cabello corto castaño, parecía tener 40 años, piel blanca.

Inmediatamente el hombre contesto—. Lord Lügner escuche, es verdad que lo desprecio y le deseo la muerte, pero, no soy tanto como para atacar a emisarios de la paz a plena luz del día—. Contesto seriamente

—.¿Emisarios de la paz?—. Murmuro Fern.

—. tal vez sean aventureros que no sepan que ocurre por aquí—. Añadió el hombre ahora identificado como Granat.

—Si tu lo dices esta bien—. Dijo el demonio rubio identifado como Lügner—. Se agacho frente a Frieren.

Frieren todavía sometida en el suelo, lo miraba de una forma penetrante y odio.

—Me doy cuenta que hay un gran deseo de sangre en esos ojos, hasta la gente que nos odia me ve como una persona, no importa si tiemblan, siempre me ven como si fuera uno de ellos, en cambio tu, me miras como si fuera un animal salvaje—. Dijo Lügner

—Pero eso es lo que son, son bestias salvajes que imitan el habla humana, pero no se pueden comunicar.

Lügner ahora miro Naruto que de igual forma estaba sometido en el suelo, parecía estar enfadado por no poder hacer algo y de igual manera lo observaba—. Este humano… no es normal, su energía es diferente, no parecía magia, ademas podía sentir algo oscuro dentro de el, muy pero muy poco detectable, muy al fondo—. Dijo Lügner en sus pensamientos.

—Llevenlos al calabozo de la mansion—. Ordeno Granat.

Stark y Fern solo podían observar como se llevaban a Naruto y Frieren sin poder hacer nada.

Naruto forcejeando y gritando de manera cómica cosas como, que le quitaran las manos de encima, esto no es justo, esta cometiendo un error entre otros. Frieren callada no opuso ninguna resistencia .

Momentos mas tarde Fern y Stark se dirigieron al calabozo como vistas para ver como estaban Naruto y Frieren, el guardia los dejo pasar informándoles las celdas en donde se encontraban

— cuales serán las celdas que nos menciono el guardia—. Pregunto el Stark.

Inmediatamente su pregunta se contesto por los gritos de Naruto que se escuchaban fuertemente en el calabozo.

—Parece que ahí están—. Dijo Fern.

Se dirigieron a los gritos de Naruto que para Fern ya estaban resultándo ser un fastidio.

—!Oigan no me pueden encerrar!, ¿¡saben quien soy!? ¡Soy Naruto Uzumaki!, ¡todo esto es un ultraje!, ¡Yo no debería de estar aquí!, ¡Auxilio!, ¡No se saldrán con la suya, ya veran que mis amigos vendrán a rescatarme!—. son una de las cosas que gritaba Naruto, Naruto se percató de la llegada de Stark y Fern—. ¡Chicos! Que alegría verlos—.exclamo Naruto.

—Eres muy ruidoso—. Regaño Fern.

Naruto ignoro el comentario de Fern—. Entonces ¿vienen a rescatarnos?—.dijo Naruto esperanzado.

—No—. Informo Fern

—Estarán aquí po años—. Añadió Stark.

—. ¿¡que, 2 o 3 años!?—. reacciono Naruto con la boca abierta, para luego nuevamente comenzar a gritar—.¡Auxilio! ¡Yo no debería de estar aquí!.

—Naruto ya basta—. Regaño Frieren con voz serena, que estaba en la celda de enfrente, había estado aguantando los gritos de Naruto por horas.

—¡Pero acabas de escuchar a Stark decir que vamos a aquí por lo menos 2 años!—. Menciono Naruto.

—No tiene caso, no nos van a liberar aun que grites—. Dijo Frieren.

—No señor, no estaré aquí encerrado por 2 años—. Cuando iba a empezar de nuevo, se percato de la mirada penetrante de Fern, su mirada decía que si gritaba no le iría bien, mejor opto por callarse.

—Estoy aburrida, ¿Podrían traerme algunos grimorios?—. dijo Frieren sin preocupación por su situación actual.

—Señora Frieren, ¿Por que le gusta Perder el tiempo de esa forma?—. Regaño Fern preocupada.

—No estoy aquí por que haya sido mi intención Fern, y ¿como es que hay demonios que son emisarios de la paz?—. Pregunto Frieren Curiosamente.

—Estuvimos investigando un poco, usted conoce a Aura la Guillotina,¿cierto?

—¿Aura la Guillotina? ¿Quien es?—. Pregunto Naruto con curiosidad.

—Una de las 7 hechiceras que sirvieron al Rey Demonio—. Respondió Frieren—. Desapareció tras perder a la mayoría de sus seguidores en nuestra batalla ¿Saben algo de ella?.

—Aura, recuperó su poder hace 28 años, sus fuerzas han estado luchando con este pueblo desde hace mucho, y tras años de lucha sin sentido, Aura envió a un grupo de emisarios de la paz—. Informo Fern.

—A si que los dejaron entrar, un gran error—.Menciono Frieren—. Tratar de hablar con los demonios es inútil.

—No puede ser tan inútil, ellos hablan, es mejor tratar de resolver las cosas hablando ¿No?—. Dijo Stark sin preocupación.

—Es inútil tratar de resolver las cosas así.

¿Pero, por que? No se veía que esos demonios querían provocar problemas—. Pregunto Naruto.

—Los demonios solo son monstruos come hombres—. Respondió frieren—. Nunca se han preguntado por que hablan el mismo idioma que los seres humanos?—.Frieren se sumergió en sus recuerdos un momento pequeño, inmediatamente contesto—. Para ellos las palabras solo son una mera herramienta de engañarnos. Flame la legendaria maga clasifico a los monstruos que hablan como demonios, descienden de monstruos que podrían gritar ayuda, lo hacían desde las sombras para poder atraer humanos.

Después Stark y Fern se retiraron ya que el tiempo de visitas había terminado.

—No olviden mis grimorios—. Pidió Frieren

Fin del capitulo 3

Muy bien lectores aquí terminan el capítulo 3 espero que les haya gustado, dejen una reseña para así yo tener retroalimentación o si tienen alguna pregunta sobre la historia.

¡Gracias por leer!