Hey chicos, ¿cómo va este nuevo año? Espero que excelente, de no ser el caso mis mejores vibras. He pensado mucho en el asunto de actualizar ya que recientemente sufrí una vulneración en mis múltiples cuentas, la principalmente afectada fue la vinculada a FanFiction y perdí la cuenta de un juego, pero bueno, ya logré arreglar la mayor parte del todo. Estoy en proceso de análisis de mi PC antes de definitivamente decidir si formatearlo o no, pues tengo demasiados archivos académicos que no podría reemplazar ni hacerles copia ya que son más de 1 tera. En todo caso, pasemos a lo importante, esta actualización. Note que hay una queja de que el capítulo previo a este no les aparece a algunos en el catálogo del fic, pero en mi caso aparece normal, incluso ingrese sin iniciar sesión para comprobarlo. Para esta ocasión, estaré atento a esto nuevamente para poder contactar con el soporte y revisar este problema si se repite con este capítulo. Por último, solo agradecer a quien este aquí desde mi anterior historia, realmente no pensé durar tanto tiempo haciendo esto, pero aquí estamos. Ahora sin querer quitarles más tiempo, les digo que los he escuchado y por eso es esta historia la que ha sido actualizada.

Pdt: Seguramente parecerá exagerado lo que sucede aquí, pero todo tiene su explicación, no se desesperen XD.

- No los perdonaré nunca. Persona hablando

- [Balance Breaker] Habla Ddraig

- {Balance Breaker} Habla Albion

- "Lo siento." Pensamientos

- "Nunca más" Comunicación mental

Capítulo 36 – Batalla en el Abismo de la Ira: La Juggernaut más Poderosa

Minutos Antes

Tras arrodillarse y juntar sus manos para orar, Asia pasado un minuto fue cubierta por una extraña luz que empezó a volverse más brillante con los segundos hasta que acabo por segar a todos. Tras poder recuperar la visión, notaron que la rubia ya no estaba, de hecho, la presencia de la misma había desaparecido por completo.

- ¡¿Asia?! – Rias rápidamente llamo a su obispo al no sentir su poder en ninguna parte.

- Aiko… - Raynare llamo a la kitsune y se miraron mutuamente, la pregunta ni siquiera tuvo que ser dicha por la caído.

- Si, no hay ningún rastro. Sin embargo, esa luz de hace unos segundos… - la rubia se estremeció.

- Estaba llena de un poder aplastante, quizás mayor a lo que liberaba Ise hace un momento. – dijo Raynare.

- ¿Cómo que no hay rastro? ¿Dónde está Asia? – Xenobia se aproximó hacia la kitsune y le tomo de los hombros exigiendo respuestas.

- ¡Ey! No sabemos nada, no somos omniscientes, cabeza dura. – Raynare hizo que la peliazul soltara a Aiko.

- ¿Asia-san? – Isami murmuró suavemente, su tono claramente era una mezcla de sorpresa y negación.

Si la rubia no había dejado ningún rastro, eso significaba solo una cosa.

- Hmph, que patético. – todos escucharon una voz masculina al tiempo que una presencia fuerte se hacía presente.

Al levantar la mirada, pudieron ver un círculo mágico que no reconocían de donde apareció una figura. Un hombre de cabello largo castaño que le llegaba casi a las caderas, un flequillo le llegaba a cubrir el ojo derecho. Su vestimenta es una armadura negra con una gran capa.

- No se molesten en buscar a esa bastarda de cabello rubio, ya no existe más. Un demonio orando, ¿Qué clase de chiste es ese? – dijo el hombre con un tono condescendiente, pero se notaba la burla y desdén del mismo.

- ¿Quién eres? – Rias miro al recién llegado, su cuerpo empezaba a ser cubierto por aura carmesí.

- Shalba Beelzebub, el verdadero heredero al trono del rey demonio. Veo que han eliminado al inútil de Diodora, pero qué más da, igual pensaba en eliminarlo. Debo felicitarlos por eso, el mocoso había alcanzado un poder bastante respetable. Sin embargo, fracaso en el encargo que le di. Aun así, es bueno que sigues aquí, Rias Gremory. – dijo hombre tras presentarse.

- Otro de los descendientes del Maou original. – murmuro la pelirroja. – Tú, ¿Qué le hiciste a mi linda sierva? – exigió Rias.

- La envié a una fisura dimensional, algo que planeo hacer con sus cadáveres. Es hora de eliminar a la familia de los impostores que usurpan el trono de los verdaderos reyes demonios. – dijo Shalba.

- ¿Fisura dimensional? – Xenobia pregunto sintiendo un mal presentimiento, sin embargo, Raynare estaba ligeramente familiarizada con dicho término tras las tantas charlas y misiones que ya había hecho para Azazel por sus investigaciones más peligrosas.

- Significa que la envíe a una zona apartada de la brecha dimensional, en pocas palabras, ese intento de demonio a muerto. – dijo Shalba sin ningún remordimiento, incluso parecía feliz al ver la expresión en los rostros de toda la nobleza Gremory.

En un arranque de ira, Xenobia desplego sus alas de demonio y cargo contra Shalba.

- ¡Eres un bastardo! – rugió la antigua exorcista con Durandal en sus manos buscando acertar un golpe.

Con simpleza, Shalba bloqueo a Xenobia con una barrera y le lanzo un ataque de rayo.

- ¡Arrghh! – se quejó la chica antes de caer pesadamente al suelo.

- ¡Xenobia! – Rias llamó a su caballero, pero pudo notar que no había sido algo demasiado grave.

Mientras el grupo Gremory era fijado por el hombre, por otro lado, Isami se aferró temblorosamente a su hermano, sus lágrimas empezaron a caer de sus ojos lentamente.

- Nii-chan… Asia-san… Asia esta… - la castaña ni siquiera era capaz de decir una palabra ante la pérdida de su amiga.

Abrazando a su hermana, Issei sintió un destello de ira empezar a surgir dentro de él nuevamente. Él sabía bien que Asia era la mejor amiga de su hermana fuera de las demás en casa. La rubia era la demonio a la que su hermana no temía en lo absoluto, eso gracias a su gran bondad. Incluso, él estimaba a Asia siendo ella parte del trio de demonios que más se le han acercado, casi en la misma medida como era actualmente con Ravel.

Empezando a sollozar, la castaña enterró su rostro en el pecho de su hermano. Era un llanto desconsolado, dolido por perder a una amiga a la cual apreciaba. Esto llamo la atención de los demás, pero el fastidio del hombre en el aire.

- Que molesta. – sin tiempo para nadie reaccionar, un diminuto rayo de luz atravesó el pecho de la castaña que jadeo levemente. – Una humana en el mundo de los demonios y aparte de ello, siendo molesta. –

Cuando la fuerza empezó a abandonar el cuerpo de Isami, Issei la detuvo para evitar que cayera al suelo. Al igual que los demás, aún estaba tratando de procesar lo que acababa de suceder.

Tras solo un par de segundos, Raynare y Aiko se acercaron rápidamente para empezar a usar senjutsu al sentir como la energía de la castaña se empezaba a desplomar a gran velocidad.

- ¡Isami, resiste! – grito la pelinegra sacando del trance a Issei que bajo la mirada y vio como un pequeño charco de sangre empezaba a formarse bajo sus pies y la misma provenía de su hermana.

- ¡ISAMI! – grito el castaño acostando suavemente a su hermana, miro su rostro el cual se había puesto pálido y sus ojos llenos de lágrimas.

- Nii…chan… - murmuro suavemente su hermana antes de cerrar sus ojos.

Buscando rápidamente en el bolsillo de su pantalón, Issei recupero la lágrima Phoenix que Ravel le había obsequiado la noche de la reunión de los jóvenes demonios.

Con manos torpes, se la dio a Raynare al no confiar en sus manos temblorosas para aplicarla.

Rápidamente la pelinegra aplico la medicina de los Phoenix en la herida que atravesaba el pecho de la castaña, esto provocando que se cerrará rápidamente. Sin embargo, la castaña no daba señales de despertar.

- Isami. – Issei llamo suavemente a su hermana, la acunó en sus brazos mientras sus lágrimas empezaron a brotar lentamente de sus ojos.

Raynare y Aiko apartaron la vista incapaces de ver la escena, no tenían la fuerza tras lo que aparentemente acababa de suceder.

- No… no por favor… no tú también. Isami por favor no… abre los ojos, dime algo… Isami… – Issei abrazo el cuerpo de su hermana, leves sollozos surgieron de él.

Los Gremory también bajaron la mirada, era un golpe sumamente cruel para el castaño lo que acababa de suceder.

Inesperadamente, todos sintieron como todo el lugar empezaba a temblar. Un poder extremadamente denso se hizo presente.

Raynare volvió su mirada hacia Issei, fue en ese momento donde se dio cuenta. Los ojos del chico habían perdido su pupila y tomaron un brillante color esmeralda.

Sin previo aviso o alguna señal, el aura carmesí cubrió el cuerpo de Issei obligando a los demás alejarse ante la presión repelente que emitía.

La pelinegra logró apreciar las lágrimas aun filtrándose por el rostro del castaño, aunque casi se aterro al notar que se volvían rojas, parecían sangre.

- ¡AAAAAARRRRRRRRRHHHHHHHHHHHHH! – con un grito que casi se asemejaba a un rugido, el poder de Issei explotó de golpe sacando a volar a todos sin ninguna piedad.

Cuando todos lograron recomponerse, pudieron ver que la armadura ahora cubría el cuerpo del castaño. El mismo había dejado el cuerpo de su hermana a un lado.

- [¡Escapen ahora antes de que Issei se transforme. Nadie menor a un clase Maou sobreviviría la explosión cruda del sello roto!] – Ddraig ordenó al sentir como aquel poder prohibido empezaba emerger desde las profundidades del Sacred Gear. – "[Maldito seas, demonio. Me has arrebatado a mi compañero como lo hicieron en el pasado. Su mente y espíritu están llenos de ira.]" – maldijo mentalmente el dragón.

Raynare ante la certera declaración de Ddraig no dudo mucho para recoger rápido el cuerpo de la castaña y hacerle una señal a sus dos compañeras caídas, Ravel y Aiko para alejarse rápidamente. Si era lo que ella creía, el alcance del poder de Issei sería mucho más destructivo de lo que ella recordaba.

Los Gremory no perdieron el tiempo así siguiendo a la pelinegra, no sabían que pasaría, pero les aterraba la gran ola de poder que emergía solo del aura de Issei.

Justo se alejaron lo suficiente cuando todo el ambiente del santuario se inundó de energía roja, casi parecía una niebla surgida del mismo infierno. Shalba sintió que le costaba respirar cuando la energía se hizo visible.

- Así que este es el mocoso que porta al dragón celestial rojo, el mismo que se dice puede luchar de par a par con un dios. – murmuro el hombre, pero no le parecía gran cosa el poder de Issei.

Abruptamente, las gemas de la armadura se separaron de está empezando a orbitar alrededor de la misma, pero eventualmente empezaron a girar a gran velocidad.

- [¿Qué es esto? La transformación nunca había sido así.] – murmuro Ddraig, no comprendía esto, normalmente esperaría que las gemas flotaran cerca de la armadura, pero esto era nuevo. – [Quizás por el poder de Issei o quizás… por ser la segunda vez que su alma se somete al poder maldito.] –

Fuera cual fuera la respuesta, lo que vino ya lo conocía después de que tantos portadores han activado dicho poder.

- Yo, que estoy a punto de despertar. – con una voz distorsionada, Issei empezó aquel cantico que Ddraig odiaba con todo su ser.

"Ya empezó." "Parece que va a empezar." Voces se escucharon desde las gemas mientras parpadeaban y aceleraban su velocidad orbitando alrededor de la armadura.

- Soy el Dragón Celestial que ha robado los principios de dominación de Dios. –

"Siempre fue así, sin importar nada." "Eso no está bien, así fue cada vez."

- Me río del "infinito" y me apiado del "sueño". –

"El que el mundo busca…" "El que el mundo rechaza…"

- Me convertiré en el Dragón Rojo de la Dominación. –

"Siempre fue poder." "Siempre fue amor."

"¡Sin importar cuantas veces se repita, siempre escogen el camino de la ruina!"

- ¡Y te hundiré en las profundidades del purgatorio carmesí! –

"¡Los demonios merecen la muerte!"

La última voz casi sonaba familiar para Ddraig, pero su propia consciencia se vio abrumada por la ira desbordante de su portador, cosa que lo tomó por sorpresa siendo reprimido con su propio poder.

- [¡Juggernaut Drive!] – con el cuerpo del castaño siendo tragado por una gran masa de energía roja extremadamente agresiva, una gran explosión que hizo temblar todo el inframundo provocó que todo el lugar se hiciera pedazos con el suelo apenas resistiendo, pero aun mostrando los estragos sufridos.

Cuando la explosión de energía ocurrió, Raynare notó que no se habían logrado alejar lo suficiente para evitar la onda de expansiva.

- Maldición. – murmuro la pelinegra desplegando sus alas para cubrir a sus compañeras, esperando el agonizante dolor que vendría con la acción.

Los Gremory cerraron los ojos esperando lo mejor, aunque los dos grupos acabaron completamente intactos cuando barreras doradas reforzadas los habían cubierto.

La primera en abrir sus ojos tras no sentir el dolor esperado fue la pelinegra.

- Odín-dono. – Raynare murmuró al ver que estaban dentro de una gran barrera en forma de burbuja con el padre nórdico.

- ¿Qué sucedió? – pregunto el hombre.

- Ise… él activo el poder maldito de la Boosted Gear. – la pelinegra dijo mientras sus ojos se llenaron de lágrimas, sujeto el cuerpo de la castaña mientras sentía desesperación, la sensación era incluso peor que la que sintió hace 9 siglos cuando conoció a Kazumi y Aiko.

Los ojos de todos se abrieron de par en par, incluso el propio Odín sintió un escalofrió. No era ajeno a aquel poder sellado en las Longinus de los dragones celestiales.

- Ray-nee… - Aiko miro a la pelinegra a los ojos.

Lágrimas de ambas chicas brotaron, sabían lo que esto significaba.

Odín no sabía que esperar, había sentido el poder de Issei antes. Ante la duda, el dios no dudo en reforzar aún más la barrera ya reforzada junto a los demonios y los Grigori.

Tiempo Actual

Todos en el inframundo sentían un poder aplastante, incluso se sentía lo agresivo del mismo estando a kilómetros del mismo.

- Issei-senpai emite una energía que exige sangre y muerte. – dijo Koneko estremeciéndose, sus sentidos más avanzados como nekomata la hicieron estremecer al sentir el poder incluso a través de la barrera de Odín.

- El cálido Issei… a desaparecido por completo. – dijo Mittelt sin ser consciente de que sus ojos estaban llenos de lágrimas.

- Entonces, es así como se siente el verdadero lado negativo de Issei. – Kalawarner murmuro en el mismo estado que su compañera.

- Issei-san… - Ravel sentía una extraña presión en el pecho, sentía la misma preocupación que las miembros de Grigori.

Cuando la gran cantidad de polvo se despejó, pudieron apreciar a la forma de un dragón de uno metros.

- Así que esa es la forma que adopta el portador en la famosa Juggernaut Drive. – comentó Odín.

Al notar una presencia cerca, el "pequeño" dragón movió su vista así notando a Shalba salir de unos escombros.

- Maldito dragón, destruyó todo el lugar. – el hombre se levantó así elevándose en el aire una vez más.

Sin tiempo de reacción, el hombre solo sintió que su brazo derecho faltaba cuando la sangre broto como si fuera una fuente.

- ¡Aaarrgghh! – Shalba se sujetó el pequeño muñón que quedaba al nivel del hombro. - ¿Qué demonios? –

Fue en ese momento que el hombre se dio cuenta que el dragón ya no estaba frente a él. su cabeza se giró violentamente hacia atrás, fue allí donde vio a la criatura con su brazo en sus fauces mientras la extremidad empezaba a calcinarse al punto que ni las cenizas quedaron.

- "¿Cómo diablos es que no lo vi moverse?" – Shalba sintió un terror irracional recorrer su cuerpo. - ¡Maldito! – el hombre cometió el error de dejarse llevar por su ira así atacando.

Su mano izquierda la apunto con la palma hacia el dragón, un símbolo de infinito se dibujó en la misma.

- Tendrás el honor de ser asesinado por un genuino rey demonio, maldita alimaña. – dijo Shalba par así un círculo mágico aparecer a unos metros sobre el dragón.

Una poderosa masa de energía mágica similar a luz se disparó desde el círculo mágico y cubrió el cuerpo del dragon. Era tanta la energía que incluso era imposible ver la densa aura que emitía el cuerpo de Issei en aquel estado.

Los ojos de quienes veían todo lo que acontecía se abrieron de par en par, sin embargo, Odín lo sabía mejor.

- Imposible, con eso no vas a detener a ese niño. – murmuro el padre nórdico.

Casi como si fuera una señal, la densa aura roja empezó a escaparse del pilar de poder hasta engullirlo en llamas carmesís que se elevaron hasta lo más alto destruyendo incluso el círculo mágico.

- ¡¿Qué?! – los ojos de Shalba se abrieron de par en par al ver lo ocurrido, era algo que no se esperó en lo más mínimo.

- Fulgor Carmesí. – murmuro Ravel al observar como las llamas se extendían por todo el cuerpo del dragón, era como si tuviera una armadura adicional.

La rubia sintió incluso como su propia llama monarca se quería manifestar y adorar aquella llama superior.

Shalba rápidamente se elevó en el aire al sentir el peligro, esa llama le dio un mal presentimiento.

- Así que este es el poder del Dragón Emperador Rojo. – Shalba tragó con cierto miedo. – Es una abominación. –

Buscando poder escapar, Shalba sintió una presión de la nada que no pudo explicar.

Los ojos esmeralda del dragón cambiaron por unos segundos a un profundo color rojo y una voz completamente ajena a la de Issei o Ddraig vino del mismo.

- ¡Arrodillate! - era una orden simple, pero se escuchó claramente, incluso la escucharon Odín junto a los demonios y los Grigori.

Shalba fue a parar al suelo mientras intentaba con desesperación usar su poder mágico para transportarse tan lejos como pudiera.

- "¿Qué diablos es esto? ¿Por qué no me puedo levantar? Mi poder incluso esta todo errático y no responde." – pensó el hombre que apenas pudo levantar un poco la cabeza horrorizándose ante la vista.

- [¡Boost – Boost – Boost – Boost – Boost – Boost – Boost – Boost – Boost – Boost – Boost – Boost – Boost – Boost – Boost – Boost – Boost – Boost – Boost – Boost – Boost – Boost – Boost – Boost – Boost – Boost – Boost – Boost – Boost – Boost – Boost – Boost – Boost – Boost – Boost – Boost – Boost – Boost – Boost – Boost – Boost – Boost – Boost – Boost – Boost – Boost – Boost – Boost – Boost – Boost!] – tras la múltiples aumentos, el pecho del dragón se abrió revelando una gema que se abría formando lo que parecía un cañón.

- Maldita sea, reacciona de una vez. – Shalba forzó con desesperación todo el poder externo que había recibido y logrando por poco usar un poco de su poder a costa de consumir el restante en su totalidad.

- [¡Longinus Smasher!] – un gran rayo de energía roja y verde fue lanzado a Shalba que fue tragado por el mismo.

- ¡Maldito dragón rojo! – rugió el hombre hasta que su presencia no se sintió más, sin embargo, el ataque siguió de largo hasta impactar con una gran formación de montañas provocando una explosión atronadora que sacudió todo el inframundo.

En todas partes, los demonios sintieron como si el mundo se fuera a acabar con el temblor y el atronador ruido que provenía a lo lejos.

- Que increíble potencial destructivo. – dijo Odín, no cualquier tipo de ataque podría hacer temblar todo un reino.

Sin esperarlo, un gran ataque de energía impacto la barrera y la agrieto. Todos fijaron su vista en como el dragón empezó a lanzar ataques sin ningún control en todas las direcciones.

- ¿Aún no termina? – Odín cuestiono.

Raynare y Aiko se vieron también un poco sorprendidas, esperaban que tras tal ataque el tiempo de la Juggernaut Drive acabará así dejando a un Issei agonizante.

En ese mismo momento, un círculo mágico apareció a un lado de ellos del cual salieron Azazel, Kazumi, Penemue, Sirzechs, Grayfia y Rossweisse. Al otro lado, otro círculo mágico más apareció del cual salieron Tannin junto a Baraqiel. El rostro de todos era serio tras ver lo que sucedía.

- Issei-kun. – Kazumi miró con horror la escena, temía que Issei muriera.

- Ha pasado un tiempo ya, pero no se ha extinguido. Debemos tener tiempo aún, hay que actuar. – Baraqiel dijo.

- ¿Pero cómo lo haremos? Si nos acercamos seguramente nos tratará de matar. – murmuro Azazel.

Conflictiva pero a la vez resuelta, Kazumi miró a su líder con confianza.

- Lo usare, Azazel. – dijo la kitsune así todos mirándola un poco extrañados.

- ¿A qué te refieres? – cuestiono el hombre de mechón rubio.

- Mi poder completo, al menos una parte real de este. No dejaré que Issei siendo casi como mi hijo vuelva a morir por esa maldición llamada Juggernaut Drive. – dijo Kazumi.

- ¿Estas loca? No puedes controlarte en esa forma, podrías volverte otra bestia de destrucción masiva. – dijo Azazel.

- Usaré un ancla con Aiko-chan y Ray-chan. – dijo Kazumi.

- ¿Un ancla? – cuestiono el hombre.

- Con senjutsu me conectare con sus consciencias para mantener la cordura el tiempo suficiente. – dijo Kazumi.

Las dos mencionadas se acercaron para asentir con confianza en su madre, harían lo necesario para recuperar a Issei antes de que se extinguiera su vida y cordura por completo.

- ¡¿Isami-chan?! – Penemue tomó a la castaña sintiendo que no parecía tener energía.

- Así que este fue el detonante de esta catástrofe. – dijo Azazel al notar a la castaña sin señales de vida aparente.

- Si solo ese maldito tipo Shalba no la hubiera atacado… hicimos lo posible para mantenerla viva. – dijo Raynare, un par de lágrimas cayendo de su bello rostro.

Kazumi se acercó para ver a la joven Hyoudou y noto algo que los demás no.

- No está muerta. – dijo la mujer sorprendiendo a todos.

- ¿Qué? Pero no siento su pulso, nada. – dijo Penemue.

- Esta en suspensión, eso pasa cuando se almacena senjutsu en el cuerpo y no mueres por algo letal. Esta sin signos vitales porque tenemos que hacer circular su red de energía que se ha congelado. – dijo Kazumi y con un pulso en el pecho de la chica, de esta se escuchó un gemido ahogado y doloroso volviendo a respirar, más no despertó.

- Increíble, entonces el senjutsu le salvo la vida. – dijo Azazel.

- Es por eso que siempre les dije que deben mantener senjutsu en su cuerpo todo el tiempo, puede salvarles la vida si no ha pasado demasiado tiempo y el cuerpo no sufrió daños de gran magnitud. – dijo Kazumi.

- Bien, entonces comienza la operación "Salvar a Issei". – dijo Azazel poniéndose serio.

- ¿Podemos ayudar? – Sirzechs pregunto queriendo brindar apoyo.

- No, esto es de mi gente. Sin embargo, aún necesitamos que se retengan los daños colaterales. Esos rayos de energía podrían salir a la ciudad y causar desastres. Puedes ocuparte de eso con tu reina. – dijo Azazel.

- Mmm, tienes razón. Además podrían aparecer más enemigos, es mejor evitar complicaciones que tomen como ventaja la actual condición del Sekiryuutei. – dijo el pelirrojo alejándose con su esposa para levantar una barrera.

- No creo que solo dos demonios puedan con ello. – dijo Odín siguiendo al par. – Ese chico tiene un poder fenomenal, no hay que ser confiados. Agrieto mis barreras reforzadas con un solo ataque, no quiero saber que puede hacer si agrega más poder a los mismos. – agrego el dios.

Azazel asintió ante ello, así indicando que todos debían alejarse para no estorbar.

Penemue le dio el cuerpo de la castaña a Kalawarner que se alejó junto a Mittelt y Ravel seguidas del grupo Gremory. La mujer más fuerte de Grigori, al menos de los ángeles caídos estaba lista para apoyar en la barrera al saber que no sería de mucha ayuda en la batalla. Ella conocía el poder real de sus compañeros y sabía que molestaría si quisiera ayudar en la batalla.

- Odín-dono, permítame ayudarles. Mis barreras son de las mejores, mis fórmulas pueden aumentar la estabilidad. – la valquiria se unió a su líder y los demás dejando en lo que sería el interior de la gran barrera solo a Kazumi, Aiko, Raynare, Azazel, Baraqiel y Tannin que estaba dispuesto a ayudar a su alumno.

- Bien Kazumi, lo que sea que harás, es mejor que empieces. Baraqiel y Tannin tomaran la delantera para darnos tiempo. – ordeno Azazel.

La rubia asintió y tomo una mano de Raynare y una de su hija.

- Necesito que usen su energía propia y la compartan conmigo. Traten de formar un vínculo con mi propia energía y manténgalo estable cuando me separe al reunir más energía con ustedes. Será extremadamente agotador, pero intentaré ser rápida para que no sea demasiado para ustedes. – dijo Kazumi.

- No importa, Oka-san. Tarda lo que necesites para salvar a Issei-kun, no importa si mi cuerpo colapsa, ayudaré lo más que pueda. – dijo Aiko.

- Yo igual, no nos rendiremos en esto. Issei es el vínculo que nos ha unido a todas, no lo dejaremos ir tan fácil. – dijo Raynare.

El cuerpo de las 3 fue cubierto por un denso manto de senjutsu, estaban listas para comenzar.

Por otro lado, Baraqiel aumento su poder de golpe llegando a sus límites y sorprendiendo incluso a su líder.

- "¿Qué diablos?" – los ojos de Azazel se abrieron, nunca había esperado esto. – "El poder de Baraqiel… se compará al mío al usar la armadura de Fafnir." – pensó con asombro el hombre.

- ¡Aaaaahhh! – con un último grito para expulsar todo su poder, Baraqiel estaba cubierto por su armadura de rayo con lanzas de luz de doble punta en ambas manos.

Su enfoque estaba tan centrado en Issei que ni siquiera noto a su hija mirándole con asombro.

- Oto… san. – murmuro Akeno fuera de la barrera que se extendió en una gran área dejándolos fuera del combate que se venía.

- ¡Roooooooooooaaaaaaaaaarrrrggggghhhhhhhh! – el dragón rugió con gran ira al sentir que fue encerrado y notando los poderes de Baraqiel y Tannin acercándosele.

Con un gran disparo de energía desde sus fauces, el combate a contra reloj inició.

Tannin intento contrarrestar el rayo carmesí de energía con su fuego, pero se vio obligado a esquivar cuando este lo abrumo y atravesó su fuego yendo a golpear la barrera.

Quienes la levantaron hicieron una mueca, eso había causado bastante daño para ser solo el primer impacto.

- Tsk, su fuerza es más de lo que me imaginaba. Espero que nadie acabe muerto. – dijo Sirzechs.

Llegando hasta el dragón, Baraqiel le lanzo un golpe que lo hizo retroceder algunos metros, pero evidentemente no le hizo daño.

Con un rugido de ira, la bestia se lanzó contra el hombre que apenas logró poner sus manos en forma de x para evitar el golpe directo. Sin embargo, la gran fuerza lo envió a volar y estrellarse contra los escombros del lugar.

- Ugh, su fuerza no es nada comparada a la de Issei. Esto es 100% un dragón, no mi estudiante. – murmuro el cadre saliendo lentamente de la pila de escombros luciendo leves daños.

Tannin al tomar su forma completa intento golpear al minidragón, pero su sorpresa fue grande al ser evitado. No suficiente con ello, a gran velocidad recibió un sólido impacto en el rostro que casi lo noquea.

Cayendo pesadamente al suelo, Tannin juró sentir que algún hueso de su cara se había roto.

- Mierda, es más fuerte de lo esperado. – dijo Azazel empezando a lanzar ataques para desviar a los que iban a la barrera, esto para evitar que fuera a ceder muy pronto.

Sin embargo, eso no era de ayuda para los dos varones que estaban siendo apaleados por el dragón en frenesí.

La cosa era aún peor al escuchar algo.

- [¡Boost!]

- Maldición, ¿aún puede aumentar su poder? – Baraqiel jadeo mientras su rostro ya tenía sangre saliendo de la comisura de sus labios, el trato no había sido nada amable.

Empezando a sincronizarse con Tannin solo para evitar recibir daños, lograron acertar algunos ataques, pero poco efectivos.

Reuniendo una gran cantidad de poder en sus manos, Baraqiel fue envuelto por una densa aura que chispeaba con violencia. El propio Tannin se vio sorprendido por la gran masa de energía rodeando a su compañero de batalla.

Todo el poder que el cadre reunió fue a sus lanzas que se recubrieron con el rayo sagrado.

- ¿Va a usar eso tan pronto? La última vez que lo vi usar ese ataque fue en la guerra. – murmuro Azazel con sorpresa, pues Baraqiel estaba recurriendo ya a su artillería pesada.

Los ojos de los más jóvenes estaban casi a punto de salirse de sus cuencas al abrir tanto los ojos, el poder del cadre era de tal magnitud que les parecía casi infinito.

- ¿Tan poderoso es el chico para que decidas usar eso? – murmuro Penemue con asombro ya viendo listo el ataque capaz de desintegrar a múltiples demonios de clase alta y suprema como si fueran moscas.

- ¡Divine Thunder Spears! – rugió Baraqiel lanzando el poderoso ataque que se movió con la velocidad del mismo rayo y golpeo en segundos a la bestia carmesí provocando una atronadora explosión que lo saco volando varios metros.

Lo increíble para los más jóvenes fue ver como el área del impacto está llena de lo que parecía rayos circundantes.

- Increíble. – murmuro Rias por el poder visto.

- Eso no es nada, su ataque más pesado aún no sale a la luz. Quién sabe si lo usará, pero tiene más por mostrar. Sin embargo, la fuerza de Baraqiel ha crecido en estos años desde que perdió a su esposa. Sin duda alguna, no perderá también a su alumno, no mientras pueda hacer algo a diferencia del pasado. – dijo Penemue.

Escuchar eso parecía un golpe directo a su estómago para Akeno, ¿acaso la cadre insinuaba que su padre no pudo estar a tiempo para salvarla a ella y su madre? ¿En realidad él intentó todo para salvarla? Recordó brevemente ese momento de su vida, ella sujetando a su madre cuando escucho un gran rayo afuera de la casa y su padre entrando mientras jadeaba.

La pelinegra negó con la cabeza, no podría ser verdad. Era por su padre que su madre había muerto, sin importar si él quizo o no protegerlas.

En el interior de la barrera, el pequeño dragón rojo se levantó pareciendo aturdido por unos segundos. Ese ataque del cadre realmente le había movido el piso, literalmente.

- [¡Boost – Boost!] – más aumentos vinieron así el aura del dragón empezando a crecer y rugiendo encolerizado.

- Creo que solo lo hiciste enojar aún más. – dijo Tannin.

- Si resistió eso lo más probable es que su poder ascienda cerca de un dios de los más poderosos conocidos. – dijo Baraqiel con una mueca.

- Si, debo estar de acuerdo. – dijo Tannin.

Sin ellos esperarlo, un ataque de energía del dragón casi los golpea. Sin embargo, al evitarlo, la bestia carmesí los sorprendió al arremeter contra ellos. Podrían jurar que sus golpes eran como ser impactados por una tonelada de peso.

Ambos varones cayeron pesadamente al suelo, escupieron sangre solo por el impacto que creo un gran cráter con sus cuerpos.

- Kazumi, date prisa o Issei matará a sus dos maestros. – dijo Azazel al ver que Tannin volvía a su forma más humanoide creyendo que estaba noqueado.

- ¡Sky Driller! – Baraqiel lanzó otro de sus ataques más poderosos pero en una escala inferior al no tener tiempo de cargarlo debidamente. (Es el perforador del cielo, pero si ta mejor en esta versión de inglés para pronunciarlo XD).

La gran punta hecha de rayo puro impacto con la cabeza del pequeño dragón carmesí aturdiéndole unos segundos así teniendo los dos barones el tiempo de recomponerse.

Tannin siendo el que primero se pudo levantar y mover, cargó contra la bestia carmesí y le dio un golpe con toda su fuerza logrando enviarlo a volar y seguido le lanzo un ataque de magia de tierra creando múltiples rocas que salieron volando contra su objetivo.

Justo en ese momento, Kazumi finalmente estuvo lista. Se alejo de sus hijas y les sonrió con confianza mientras estas tenían confianza en la kitsune.

- Es el momento, Azazel. Toma esto. – dijo Kazumi dándole una runa al hombre mientras con magia cambiaba su atuendo al trabaje negro para batalla igual al que las otras chicas tenían, solo que a diferencia de estas, el suyo tenía detalles que lo asemejaban más a una armadura tecnológica en color naranja.

- ¿Para qué es? – cuestiono este.

- Si de casualidad pierdo el control, esto detonará una explosión de mi energía interna para disiparla haciéndome volver a mi estado normal a la fuerza. Será doloroso, pero no será muy grave. Quizás no pueda usar mi poder de manera correcta por un largo tiempo, pero vale la pena. Todo por mi Issei. – dijo la rubia con determinación.

- Comprendo, solo no me hagas tener que usarla. – dijo Azazel guardando la runa en su bolsillo.

- Haré mi mejor esfuerzo. – dijo Kazumi antes de alejarse un poco y su cuerpo empezar a desprender una poderosa energía.

Los rasgos de kitsune de la mujer se hicieron presentes, sus orejas y cola pasando del rubio a un tono más pálido con puntas naranjas y sus ojos imitaron el tono anaranjado. Su cabello era prácticamente blanco, pero la sorpresa fue evidente cuando una cola más le apareció.

Ya no era una kitsune de 9 colas que es el límite conocido, eran 10 colas. Esto era un poder que ni siquiera había creído necesario para lidiar con Kokabiel ya que solo necesito de meditar unos minutos. Sin embargo, esta vez no era el cadre descarriado, era Issei. Aquel niño que fue capaz de darle una paliza al mismo cadre que ella consideraba débil a pesar de su aumento de poder.

- Que esto valga la pena. – dijo Kazumi así la armadura de touki cubriendo su cuerpo y sus ojos azules tornándose de color naranja.

Decidió no tomar su forma de kitsune completa al creerla incómoda para combatir, solo sería un poco menos fuerte físicamente, pero sería compensado con la velocidad.

En un instante, la mujer ya estaba frente a la armadura y le dio un poderoso golpe en el pecho que lo hizo retroceder violentamente y estrellarse con crueldad en el suelo.

Los ojos de todos así como sus mandíbulas se abrieron de par en par no creyendo la fuerza de la mujer.

- E-Esa fuerza… es muy superior a un Maou. – dijo Sirzechs.

- Heh, no dije que ella es más fuerte que yo como una broma. Kazumi debe ser capaz de medirse con algunos dioses del top del mundo, no me sorprendería si te puede patear el trasero, Lucifer. – dijo Azazel con una sonrisa, pero en el fondo le preocupaba que la mujer perdiera el control.

- El título de la mujer más fuerte en Grigori le queda pequeño. – dijo Penemue con una sonrisa admirando la fuerza de su compañera y amiga.

Lo que paso los siguientes minutos fue un dominio total de la kitsune apoyada por el cadre y el dragón para evitar que Issei le impactará algún ataque cuando hacia aumentos. Sin embargo, al tratar de usar un ataque de youjutsu fue donde todo se fue a la mierda.

Ya que no habían visto rastros de Fulgor Carmesí debido a que la llama se apagó tras la eliminación de Shalba, la mujer así como los últimos en llegar pensaron que la llama no se podía usar en dicho estado de la Juggernaut Drive.

Es así como Kazumi empezó a reunir poder y lo sumo a su ya poderoso youjutsu de fuego para crear uno de sus mejores ataques, mismo con el que esperaba alcanzar a Issei ya que no solo hacia daño, podría curar heridas, deshacerse de energías malignas, provocar ilusiones y sellar poderes. Era una mezcla de muchas de sus mejores habilidades desarrolladas con el tiempo. Sería aún mejor que fuera noche de luna llena, pues la energía de esta haría mucho más fuerte la técnica, pero no todo podría ser perfecto.

Creando esferas de senjutsu en sus manos que se encendieron en fuego blanco, un vórtice de youjutsu empezó a girar tras su espalda siendo la fuente del mismo sus 10 colas. Los ojos de la mujer brillaron con determinación, estaba dispuesta a alcanzar la consciencia del castaño y sacarlo de su sufrimiento nacido de pensar que Isami había muerto.

- ¡Inferno de las Diez Colas - Rasen no Honō! – Kazumi exclamo lanzando así el ataque donde el vórtice y sus llamas se fusionaron creando una especie de aró de llamas que fue dirigido al pequeño dragón carmesí.

La técnica fue rápida, dejando un camino de destrucción e impactando de lleno. Una gran y poderosa explosión surgió del impacto, las propiedades curativas del ataque fueron a Tannin y Baraqiel mientras esperaba que el ataque hubiera penetrado la defensa de la armadura.

- ¡ROOOOOOOOOOOOOAAAAAAAAAAAAAAAARRRRRRRRRGGGGGHHHHHHHH! – un rugido crudo y lleno de ira evidente se escuchó así todo dentro de la barrera siendo teñido por una densa energía roja, era evidente que el dragón no estaba para nada feliz con el ataque de antes.

El humo y polvo de la anterior explosión fue despejado por las alas de la pequeña bestia carmesí mostrando sus alas completas y no como eran momentos antes y su casco mucho mejor formado ya que sus fauces tenían un aspecto más propio de un dragón y no deformado como antes.

Sin embargo, el mayor terror fue ver como la llama carmesí cubría todo su cuerpo y hacia extinguir el fuego del ataque de Kazumi.

- No es posible, puede usar a Fulgor Carmesí en ese estado. – Baraqiel jadeo cuando la densa aura del ambiente le hizo bastante difícil respirar.

- Maldición, las cosas se han complicado de la peor manera. – Azazel estaba listo para unirse a la batalla de ser necesario.

Sin embargo, todo ocurrió en segundos. Como si se tratara de una autoridad divina, los 3 rivales del dragón cayeron de rodillas jadeando por aire. Sentían como si estuvieran frente a un emperador y ellos fueran solo unos simple sirvientes para rendir tributo.

Azazel empezó a sudar, el poder de Issei había aumentado tanto que casi le hizo pensar que era el mismo Emperador Rojo en la guerra.

- Estamos en serios problemas. – dijo el hombre empezando a temblar.

Si Kazumi estaba de rodillas, ¿Qué clase de monstruoso poder estaba emitiendo Issei en su estado actual?

Lugar Desconocido – Un Tiempo Antes

Reunida con dos miembros de su equipo, Valeria estaba viajando por lo que parecía un espacio vació.

- Me sorprende que hayas decidido no ir al inframundo. – dijo el ya conocido Bikou.

- Están con el Sekiryuutei, él debe poder encargarse de lo que sea que le lancen esos estúpidos de la facción del antiguo Maou. – dijo la albina con despreocupación.

Mientras viajaban en silencio, la chica de repente sintió algo de su conexión con Albion.

- "Albion, ¿Qué fue eso?" – cuestiono la chica mentalmente.

- "{Detecto una gran perturbación en el rojo producto de su portador. Probablemente sea la Juggernaut Drive.}" – le dijo el dragón.

La peliblanca se quedó en silencio por unos segundos, la preocupación la inundo empezando a cuestionarse si debería reconsiderar ir o no al inframundo.

Por un rato, Valeria logró ignorar la sensación de ansiedad, pero cuando su otro miembro de grupo habló eso la saco de sus pensamientos.

- ¿Qué es eso? – pregunto a nadie en específico un joven de cabello rubio con un mechón que le cruzaba la cara y una trenza lateral izquierda.

Este también usa gafas, sus ojos son azules y viste un traje de negocios. Sujeta una espada que parece ser la que envuelve a sus compañeros para el viaje.

- ¿Qué pasa, Arthur? – cuestiono Valeria a su compañero.

- Eso de allí… ¿no es una persona? – cuestiono el rubio.

Acercándose a su compañero, la albina abrió los ojos con sorpresa. Ahora definitivamente estaba preocupada, pero decidió que debían recorrer un poco más la zona, solo para asegurarse de que no había nadie más por ahí.

Después de varios minutos, Valeria lo decidió.

- Cambio de planes, vamos al inframundo. – dijo con seriedad la chica.

- ¿Huh? ¿Y ese cambio tan repentino? – cuestiono Bikou, pero Arthur solo asintió al notar la preocupación en el rostro de su líder.

Tiempo Actual

Justo ahora la armadura carmesí con forma de dragón de 7 metros estaba apalizando a Tannin, Baraqiel y Kazumi. Estos apenas se estaban logrando defender, pero tenían pocas esperanzas al escuchar cómo seguía aumentando su poder. Además, era principalmente por la mujer que estaban teniendo suerte de no ser masacrados.

Sin embargo, la suerte no dura para siempre, por lo que Kazumi por un momento sintió que le dolía la cabeza cuando su poder se quería salir de control. No estaba usándolo todo por temor a ser una enemiga más, así que mientras se estabilizaba, un golpe aplastante de uno de los guanteletes gigantes de la armadura le impacto en la espalda.

- ¡Arrghh! – la rubia escupió sangre y aparte de ello, al parte de su mente estar conectada con Aiko y Raynare, estas dos sintieron el desespero mental de la mujer.

Las dos chicas apretaron los dientes, confiaban en que Kazumi se logrará recomponer, pero eso fue un sueño efímero cuando un golpe de mazo la impacto a los segundos.

- ¡Aaaarrrgghhh! – la kitsune se quejó mientras lágrimas brotaron de sus ojos, sentía el peor dolor que había experimentado en mucho tiempo, solo superado por aquel ataque a quemarropa que recibió hace más de nueve siglos y eso porque era más débil en aquel entonces.

- ¡Oka-san! – Aiko perdió la concentración queriendo ir a ayudar a su madre, pero Azazel la detuvo.

- No puedes, si dejas tu lugar Kazumi perderá el control de su poder y podría ser peor. – dijo el hombre de mechón rubio.

Tannin y Baraqiel por su parte empezaron a intentar distraer al dragón para que la rubia se recuperará, razón por la cual el cadre decidió usar el Sky Driller a plena potencia.

Con su cuerpo llenándose de más energía de la que podría manejar, el hombre necesitaba lanzar el Sky Driller más poderoso de su vida.

Baraqiel jadeo y se quejó adolorido, abusar de su poder de tal manera era experimentar un castigo infernal con cada descarga que recibía su cuerpo de su propio poder. Sin embargo, mantuvo su postura y logro cargar la energía así lanzando el ataque que era de una magnitud significativamente mayor al de antes.

- ¡Sky Driller! – rugió el hombre, el ataque impacto de lleno con la armadura sacándola a volar e impactando con potencia contra la barrera.

Quienes la mantenían hicieron una mueca ante la gran cantidad de energía, no solo del ataque, pues la armadura en si era una bola de poder en bruto. Afortunadamente lograron evitar que la barrera cediera tras la gran explosión.

Baraqiel se derrumbó en el suelo jadeando pesadamente, había puesto gran parte de su poder en el ataque así perdiendo su armadura.

El pequeño dragón carmesí salió de los escombros luciendo finalmente dañado, pero lentamente empezaba a regenerarse. Sin embargo, estuvieron aliviados de que en realidad si podría recibir daños.

- Buen trabajo, eso nos dará un poco de tiempo. – dijo Tannin ayudando al cadre.

- Eso… no será… suficiente. – dijo Baraqiel jadeando.

Con Kazumi recuperándose un poco, esta decidió que no podría usar ninguna variante de fuego, sería simplemente inútil contra la llama de Issei.

- Tendré que usar senjutsu exclusivamente, quizás incluso youjutsu en estado puro. – se dijo a sí misma la mujer lanzándose a atacar para no dar tiempo de descanso.

Vaya sorpresa se llevó cuando un golpe de la cola de la armadura la tomo por sorpresa. Kazumi cayó pesadamente al suelo con una mejilla roja y estando aturdida.

- [¡Boost – Boost – Boost – Boost – Boost – Boost – Boost – Boost – Boost – Boost – Boost – Boost – Boost – Boost – Boost – Boost – Boost – Boost – Boost – Boost!] – la moral de todos se fue al suelo al empezar a escuchar los múltiples aumentos.

El dragón ahora si estaba jugando con sus presas, aplastándolas como simples moscas.

Justo cuando empezaba a cargar un gran ataque, una llama azul impacto en su rostro dejándolo congelado unos momentos.

- Vaya problema tienen aquí. – una voz conocida para la mayoría se hizo presente así viendo salir de una fisura dimensional a Valeria.

Sin embargo, no fue solo ella, Bikou la siguió y luego Arthur quien traía en brazos a una rubia conocida por todos.

- ¡Asia! – los Gremory se pegaron a la barrera viendo a la rubia.

- Tiene suerte, la encontramos mientras viajábamos por una parte lejana de la Brecha Dimensional. Si no la hubiéramos atrapado, habría desaparecido al ser expuesta a la misma. – dijo Arthur.

- ¿Qué haces aquí, Valeria? ¿Acaso eras el as bajo la manga de este ataque? – cuestiono Azazel ya con su Sacred Gear artificial en mano.

- ¿As bajo la manga? Hah, me halagas, pero no trabajo con estos idiotas de la facción del antiguo Maou. Como les dije en la reunión, no tenía ni idea de cómo se enteraron de Isami. Tuve información sobre este ataque, pero no me pudo importar menos… bueno, al menos hasta que esa cosa se desato. – Valeria miro fijamente a la forma del Juggernaut Drive de Issei.

- ¿Tiene solución? – cuestiono Azazel.

- Es complejo, esa forma esta completa. Su consciencia debe estar realmente sumida en el odio y la ira que aportan los antiguos portadores, aunque no me imagine que fuera tan poderoso. Seguramente se debe a sus grandes reservas y su llama monarca. – dijo la albina.

- ¿Completa? – cuestiono Azazel.

- La forma completa de la Juggernaut Drive es aquella en la que el portador se sume completamente en la maldición. Además, seguramente su antigua consciencia se pudo fusionar con la actual aumentando en gran medida su odio. ¿Qué paso para que accediera a esa forma? – cuestiono Valeria.

- Ese tipo Shalba casi mata a Isami. – dijo Raynare con amargura en su voz.

La albina volteo a mirar a la castaña en brazos de la peliazul.

- Ella es la única esperanza de que lo saquen de su miseria. En una forma completa, es imposible llegar a la consciencia del portador, especialmente si la fusión de consciencias sucedió como les dije. – dijo Valeria.

- {Valeria, si los vas a ayudar que sea pronto. El poder de esa cosa esta aumentando aún más, pronto podría traspasar un nivel manejable para todos aquí juntos.} – dijo Albion con las alas de la Divine Dividing apareciendo.

- Ya veo, así que ya supero mi poder en Juggernaut Drive. Bueno, supongo que no hay opción, se lo debo a Kazumi por ser como mi madre. – dijo Valeria avanzando para unirse a la batalla. – Bikou, usa senjutsu para apoyar a los heridos y Arthur desvía ataques con tu espada. –

Tras la rápida orden de su líder, los dos se movieron.

- ¿Con su espada? ¿Qué podría hacer ese chico con una espada? – cuestiono Azazel hasta captar el nombre del mismo. - ¿No me digas que ese es? Entonces, su espada debe ser… - los ojos del cadre se abrieron con sorpresa.

- Yo, que estoy a punto de despertar,

Soy el Dragón Celestial que perdió todo ante los principios de supremacía.

Envidio el "infinito" y persigo el "sueño"

Me convertiré en el Dragón Blanco de la Supremacía.

Y te llevaré a los límites de la inocencia. – Valeria dicto su propio cantico así tomando una forma similar a la de Issei logrando impactarlo con gran fuerza y derribarlo.

- {¡Divide – Divide – Divide – Divide – Divide – Divide – Divide – Divide – Divide – Divide!} – tras solo unos cuantos usos de su habilidad, Albion sintió como estaban ya llenos de energía.

- Mierda, ¿Cuánto poder a acumulado? – dijo Valeria empezando a lanzar ataques pesados para deshacerse del exceso de energía rápidamente.

- V-Valeria-chan. – murmuro Kazumi al escuchar el familiar sonido de la voz de Albion.

Todo el lugar se había vuelto una zona de guerra, la rubia, el cadre y el ex-rey dragón fueron inundados por una gran cantidad de senjutsu que los empezó a curar gracias a Bikou. Arthur por su propia parte, empezó a dar tajos al aire cuando venían ataques así enviándolos a otra dimensión.

- Si, definitivamente ese chico la tiene. Caliburn, la espada sagrada más poderosa. – dijo Azazel sorprendiendo a todos mientras sostenía a Asia.

- ¿La más poderosa? – Xenobia murmuró al escuchar al cadre.

Un rugido aterrador broto de la armadura carmesí la cual asesto un aplastante golpe a Valeria.

- Ugh. – la albina se quejó, la fuerza de su enemigo era demasiada.

Pero no termino allí, pues su rival le acertó muchos más ataques de gran potencia. Incluso su armadura en estado de Juggernaut Drive sufrió serios daños al tener que alejarse para que pudiera regenerarse.

- Sus golpes son aterradores. – dijo Valeria.

- {Mi evaluación es que está usando también senjutsu en ese estado. Sumado a los aumentos que puede dar la habilidad del rojo, el poder base en bruto del chico y el poder de su llama, muy seguramente este en un estado capaz de derribar a algunos seres del top.} – dijo Albion analíticamente.

Un sorpresivo golpe le impacto a la albina nuevamente, mismo que la envió de cara al suelo y formando un gran cráter. La misma fuerza del impacto la hizo escupir sangre, eso había hecho serios daños, pero tuvo que ignorarlos al ver una visión aterradora.

Kazumi había sido víctima de un ataque de llamas de su rival cuando trato de entrar a ayudarla, incluso después de ella traicionarlos, la kitsune seguía estando dispuesta a protegerla. Eso la hizo considerar si ya había tenido discusiones con algunos de los altos cargos de Grigori.

- ¡Noooooo! – Valeria salió de su transe y se apresuró a tratar de extinguir las llamas del cuerpo de la rubia, pero era inútil, no podía.

Otro rugido atronador broto desde la armadura carmesí, estaba iracundo, ya estaba listo para matar a todos en el lugar.

- ¡Albion! ¡Toda la maldita potencia! ¡Voy a congelarlo! – dijo Valeria.

Con el dragón redirigiendo la potencia y poder robado a las manos de su portadora, esta conjuro a Glaciar Zafiro y lanzo las llamas contra su rival.

La albina dio todo de si para lograr congelar gran parte de este y para su suerte, al su llama abrumarlo por unos segundos, las llamas que impactaron a Kazumi se apagaron.

Sin embargo, la alegría no le duro mucho, pues las llamas carmesís hicieron trizas el hielo.

- Debemos darle un ataque concentrado en conjunto y luego mostrar que Isami está bien. – dijo Valeria.

- No creo que pueda ser de ayuda, yo uso fuego. – dijo Tannin.

- Si lo lanzas junto a mi ataque con mi llama monarca podrías impactarlo. – dijo Valeria.

- Ya veo, confió en ti. – dijo Tannin.

Reincorporándose lentamente, Kazumi miro con determinación a su figura de hija en aquella armadura gigante.

- También puedo ayudar, pronto perderé este estado de todas formas. – dijo la rubia.

- Lo que sea, tengo aún para un ataque más. – dijo Baraqiel.

- No se olviden de mí. – dijo Azazel acercándose en su armadura dorada tras darle el cuerpo de Asia a Raynare.

- Bien, aprovechemos mientras logra recuperarse. – dijo Valeria, pues la armadura carmesí a pesar de hacer trizas el hielo, aún debía reincorporarse por el daño sufrido al ser congelada casi a nivel atómico.

Los 5 empezaron a cargar su energía para sus ataques, Kazumi y Baraqiel en específico tratando de reunir lo que les quedaba, por lo cual el ataque no estaría en su máxima capacidad real.

El poder que desbordaban juntos era abrumador, los demás fuera de la barrera no creían que esto fuera necesario para detener a Issei, pero de hecho lo era. Su llama monarca simplemente lo seguiría protegiendo si no fuera por la llegada de Valeria.

- Ise-kun… por favor reacciona. – Raynare suplico a cualquier dios que quisiera ayudarles en esto.

- ¡Ahora! – rugió Valeria con su mano derecha apuntando una gran esfera de llamas gélidas. – ¡Pyrofreeze! – una gran esfera de llamas que explotó congelando a su objetivo y haciendo que las llamas carmesís se concentraran en volver a descongelarle.

- ¡Lanza del Juicio Final! – Azazel rugió lanzando su mejor ataque, una gran lanza capaz de purgar cualquier criatura de oscuridad, pero que además contenía una gran cantidad de poder mágico.

- ¡Divine Lightning Light! – con una gran lanza de luz similar a la de su líder, Baraqiel lanzó su ataque más poderoso.

La gran diferencia era que su lanza de luz emitía una gran aura de poder del rayo sagrado, cosa que creaba prácticamente una bomba de rayos al impactar con su objetivo.

- ¡Meteorite Dragon! – Tannin lanzo una bola de fuego de un gran tamaño que tomó una forma de dragón liberando una gran energía, era una bomba en todo sentido.

- ¡Issei-kun, por favor despierta, Isami-chan está bien! – Kazumi grito antes de lanzar su propio ataque. - ¡Kitsunebi no Gōka - Kyūbi no Honō! – el ataque de la rubia tomo la forma de un gran zorro de fuego blanco con 10 colas que parecían serpientes.

Justo antes de que la armadura carmesí fuera impactada, Isami se movió un poco en brazos de Kalawarner y acabo por despertar. Hizo una mueca de dolor al sentir una aguda punzada en su pecho, pero no se esperó ser abrazada como un peluche por la peliazul.

- Oh, que alivio, has vuelto. – dijo Kalawarner al tiempo que Mittelt se sumaba a abrazar a la castaña.

- Nii… chan… ¿Dónde está… mi nii-chan? – pregunto suavemente Isami así el atronador sonido de los múltiples ataques golpeando a la armadura.

La barrera acabo por colapsar por las múltiples energías colisionando con un mismo objetivo, cosa que provoco una onda expansiva que saco volando a todos. Un estruendoso rugido se escuchó al tiempo, lo que asumieron era la armadura tratando de defenderse de alguna manera.

El mismo impacto también hizo temblar buena parte del inframundo, pues era un poder abismal que por suerte, fue contenido en su mayoría por una barrera.

Saliendo lentamente de los escombros, todos vieron en el aire a la armadura. Incredulidad cruzo su rostro, pero notaron como pedazos empezaban a caerse de la misma. El daño era catastrófico, tanto que ni el poder de la llama monarca pudo atenuarlo todo teniendo un límite.

- ¡¿Nii-chan?! – los ojos de Isami se abrieron de par en par al ver lo que ella sabía era su hermano en un estado terrible en el cielo, quizás apenas consciente, aunque ella no es que estuviera con la energía para siquiera acercarse y ayudarlo.

Los ojos de la armadura viajaron hacia la distancia logrando apreciar a su hermana, en ese momento pareció que la ira que aún inundaba su cabeza se atenuara, cosa que provoco dos reacciones de la Sacred Gear.

- [¡Reset! ¡Burst!] – todo el poder que había acumulado Issei se liberó de golpe, esto causándole un gran daño al escupir sangre, pero la armadura de su forma de dragón no se deshacía, casi como si la misma maldición que representa se negará a dejar a su usuario más poderoso hasta la actualidad.

- ¡Unsplicing! – con una velocidad segadora, Valeria en su forma sin armadura rompió la armadura completamente al darle en la gema del pecho. El cuerpo del castaño empezó a caer con su llama envolviéndole al sentir en peligro a su usuario.

- ¡Ise-kun! – Raynare en un movimiento rápido dejo a Asia con Aiko y se lanzó a toda velocidad para tratar de atrapar al castaño.

Sabía bien que si golpeaba el suelo desde la altura donde estaba y tras sufrir tantos daños lo podría acabar matando.

- Ray, no, la llama te lastimará. – Valeria ya tenía planeado que el castaño cayera sobre una burbuja de agua creada con magia de Bikou, pero no espero la reacción de su amiga. – "¿Tanto lo amas?" – se preguntó mentalmente al ver tal reacción de su casi hermana.

Logrando llegar justo a tiempo, Raynare atrapo el cuerpo de Issei al cual sus llamas dejaron al sentir a la pelinegra cerca. La detectó como a alguien de confianza después de todo el tiempo que está a pasado con el castaño.

- Ise-kun, Ise-kun… - la pelinegra acuno al chico mientras lo miraba horrorizada.

- Ray-chan, ¿Qué… - Kazumi se acercó para ver porque la chica había empezado a llorar, pero noto el gran daño que recibió el castaño.

Su ropa se había deshecho, su cuerpo estaba lleno de heridas y su energía era extremadamente baja. Era una suerte que no estuviera muerto.

- Bien, nos vamos a Grigori. Hay que dejarlo descansar. Además, debería examinarlo. Solo por precaución de que no haya acortado su esperanza de vida. – dijo Azazel.

Acercándose a los demás, todos miraron a Valeria mientras se integraba con sus compañeros de equipo.

- Aunque seas una terrorista… gracias. – dijo Baraqiel a la albina.

- Hmm, no fue por él o algo por el estilo. Lo hice por Kazumi, no dejaré que mi nueva madre acabe como mi verdadera madre, no mientras pueda hacer algo. – dijo Valeria.

- Vete de una vez, no prometo que no te hagan nada los demonios. – dijo Azazel mientras Kazumi junto a Raynare y Aiko trataban las heridas de Issei lentamente.

Isami había caído inconsciente pocos momentos después, pues había estado cerca de morir, lo cual la dejo muy débil.

Ravel tímidamente se acercó y le entrego un pequeño vial a Kazumi que ya había vuelto a su forma normal y se sorprendió ante lo que le ofreció la Phoenix.

- Esto es… - murmuro la rubia.

- L-La acabo de pedir a mi padre y dijo que no había problemas, estará bien si es para Issei-san. – dijo Ravel.

- Gracias, no dudes en pedirme lo que quieras si puedo ayudar. – dijo Kazumi con una sonrisa agradecida.

- N-No es nada, soy una heredera después de todo. – dijo Ravel intentando parecer indiferente.

- Sirzechs, avisame si debo ayudar con algún daño que haya ocurrido por este incidente. – dijo Azazel.

- Quizás solo debas hablar con Tannin sobre ello, es el único demonio que salió realmente lastimado de esto. – dijo el pelirrojo.

- Ajajaja, eso fue toda una experiencia. Trae al chico cuando este recuperado, me gustaría hablar con él, es todo. – dijo el ex-rey dragón.

- Yo iré a visitarte después, chico Azazel. – dijo Odín.

- Si, está bien, no hay problema. Lamento que el recibimiento que tuviste fuera así. – dijo Azazel.

- Ajajajaja, ¿bromeas? Acabo de ver una de las batallas más épicas en toda mi longeva vida. Ese muchacho, tiene un gran potencial. Además, hay cosas a hablar sobre su llama. – dijo el dios tomando una expresión seria al final.

- Ya veo, entonces esperaré por ello. – dijo Azazel.

Penemue siendo la que estaba en mejor estado, fue quien creo el círculo mágico para todos partir así dejando a los demás atrás.

- Nos retiramos. – dijo Valeria así Arthur abriendo una fisura que cruzaron y desapareciendo.

Odín se despidió así partiendo con Rossweisse, por lo cual se quedaron solos los demonios en un tenso silencio.

- Bueno, he de decir que hoy hemos visto una prueba del poder que está destinado a tener el Sekiryuutei. Es por eso que deben esforzarse aún más para mejorar. Hoy por suerte nadie murió, pero eso seguramente no será siempre así. – dijo Sirzechs, los demás solo asintieron con la cabeza gacha a excepción de Grayfia y Tannin.

- Les recomiendo seriamente no tomarse más a la ligera al muchacho. Issei es un dragón muy inestable, un solo arranque de ira y puede que decida volarles la cabeza. – dijo Tannin.

- Lo tendremos en cuenta. – dijo el pelirrojo.

- No lo digo solo como consejo, es más una advertencia, Lucifer. – dijo con tono mordaz el dragón, era evidente que no se estaba dirigiendo al Maou como a su líder, sino como un igual. – No soy ajeno a los movimientos del consejo, por eso se los digo. Issei no está para jugar con los demonios, él tiene un objetivo que es erradicarlos si lo ve necesario. Si más de la raza de los demonios lo siguen afectando tanto, incluso si son de la parte enemiga, no dudes que pueda decidir arremeter como una fuerza implacable cuando tenga el poder para hacerlo. – dijo Tannin antes de partir por un círculo mágico.

Esas palabras dejaron profundamente pensativo al Maou, si eso lo decía un dragón que entrenó al propio castaño, algo debía de saber ya, algo que no sabría cualquiera.

- Rias. – Sirzechs llamó a su hermana.

- ¿Si, Onii-sama? – atendió la pelirroja.

- Desde ahora, no quiero que busquen activamente relacionarse con el Sekiryuutei a menos que él sea quien inicie el contacto. Le diré lo mismo a Sona y a Seekvaira. – dijo Sirzechs.

- Umm, ¿q-qué hay de mí? – cuestiono Ravel.

- Contigo no hay opción, estas apoyándolo con el control de su llama monarca. No creo que corras riesgos con él, pues asumo que el propio chico acepto tu ayuda. Aun así, no deberían bajar la guardia. – dijo el Maou.

Todos asintieron y Grayfia se acercó a su esposo.

- Debemos movernos, aún debe haber partes del inframundo que están siendo atacadas. – dijo la maid.

Asintiendo, todos se retiraron, aunque los demonios jóvenes volvieron al lugar de la reunión. Allí fue donde Ravel se reunió con sus padres.

- Oh, estas bien. Me preocupé cuando vi que Azazel-dono se retiró con urgencia junto a sus agentes. – dijo Lady Phoenix abrazando a su hija.

- No pasa nada, estoy bien Oka-san. – dijo Ravel.

- ¿Qué fue tan grave que me pediste una lágrima para el chico Issei? – cuestiono ahora su padre.

- Mmm, el poder de antes fue Issei-san. Tuvieron que ser algo "rudos" para que se controlará. – dijo la rubia no sabiendo como decirlo sin entrar en detalles.

- Ya veo, espero que se recupere pronto en ese caso. – dijo el hombre.

- Vamos a casa, quiero ver si los sirvientes están bien. – dijo Lady Phoenix.

- Si, aunque diría que la nobleza de nuestra hija hizo un buen trabajo, especialmente con las herramientas que Azazel-dono les dio. – dijo lord Phoenix.

Justo cuando la madre de Rias se quería acercar para hablar con la heredera Phoenix, estos partieron dejándole con las ganas. La castaña había notado que la rubia menor parecía haberse acercado a Issei, por lo cual una buena forma de intentar aproximarse sería con la misma. Sin embargo, parece que tendría que postergar sus planes.

Base del Equipo de Valeria

- ¡Coooaaaggghfff! – la peliplata al momento en que llegaron a su lugar, se vio obligada a caer con una rodilla en el suelo y sujetarse el pecho.

Una gran bocanada de sangre salió expulsada desde su boca.

- ¡Valeria! – Kuroka que los iba a recibir al sentir sus energía se apresuró junto a su compañera para revisarla.

- Ese bastardo… me hizo tal daño con solo unos cuantos golpes. – Valeria gruño adolorida.

- {Debió filtrar energía con sus golpes sin que lo notáramos en el calor de la batalla.} – dijo Albion, también podía sentir el daño que recibió su portadora. – {Es aterrador decirlo, pero también debo felicitarte por ello. Compañera, acabas de sobrevivir al portador más poderoso de una Juggernaut Drive del que yo tenga conocimiento.}

- Eso no alivia… el maldito dolor. – se quejó la albina, pero sintió cierta satisfacción de todas maneras, pues su orgullo aumentó.

- Quedate quieta, tienes graves daños internos. Es como si hubieran empujado senjutsu hacia tus órganos sin ninguna piedad. – dijo Kuroka.

- Ugh, eso explica porque tenía tanta fuerza en sus… malditos ataques. Aún con su ira desatada, el bastardo podía usar sus habilidades. – dijo Valeria acostándose para que Kuroka la tratara.

- ¿De quién rayos hablas? – cuestiono la pelinegra.

- Hyoudou Issei… mi rival. – dijo la albina.

- ¿Se enfrentaron a ese tipo de nuevo? – cuestiono Kuroka incrédula.

- Solo lo hice por mi familia… habrían acabado muertos por su Juggernaut Drive. – dijo Valeria.

- ¿Tan poderoso fue? – cuestiono Kuroka.

- Se necesito del gobernador y vicegobernador de los ángeles caídos, el ex-rey dragón Tannin, la kitsune que crio a Valeria y de ella misma para detenerlo. Su energía no es nada comparada al Juggernaut Drive de nuestra líder, era por lejos muy superior. – dijo Arthur.

- Si, y sin embargo, su poder no solo era abismal, era extremadamente negativo. Emitía puras emociones negativas, casi pensé que era un ser maligno. Fue tan diferente de aquella vez que lo vi patearle el trasero a Valeria en esa reunión. – dijo Bikou.

- Eso es normal… accedió a la forma completa de la maldición al creer que su hermana murió. – dijo Valeria.

- {Puede ser, pero no solo fue eso, compañera.} – dijo Albion con tono serio, parecía un poco preocupado.

- ¿A qué te refieres? – cuestiono la albina.

- {No solo era la ira o el odio, el chico realmente se estaba dejando consumir por las emociones negativas de los anteriores portadores de la Boosted Gear. Resentimiento, miedo, esas son emociones que pueden impulsar a acciones mucho más drásticas. Es por eso que la propia consciencia del rojo estaba abrumada.} – dijo Albion.

- ¿La consciencia del Emperador Rojo fue abrumada por las emociones de su portador? – cuestiono Valeria incrédula.

- {Si, también me cuesta creerlo, pero fue así. Sin embargo, Ddraig aprecia a ese chico, definitivamente habría ayudado para sacarlo de su estado de Juggernaut Drive, pero lo viste. Podía usar los aumentos de poder sin problemas, lo cual dicta que la consciencia del rojo fue superada por las emociones de su portador. Quiero asumir que lo más probable fue que la consciencia antigua de su anterior vida se sumó a la actual y así lo abrumaron. Esa antigua consciencia también se alimentó de muchas más emociones negativas con el paso del tiempo, pues muchos portadores mueren por activar esa forma consumidos por sus emociones más negativas.} – dijo Albion.

- Ya veo. – dijo Valeria.

- Si se sumaron ambas consciencias, ¿no es probable que ahora recuerde su vida pasada? Incluso, su odio podría aumentar. – dijo Bikou.

- {Ciertamente es una posibilidad, pero eso dependerá exclusivamente del portador del rojo. Ahora mismo, no sé si el chico ha sido bendecido o maldecido con tanto poder. Esto ciertamente llamará la atención de muchos seres de gran poder.} – dijo Albion.

- ¿Crees que ella esté interesada? – Valeria cuestiono ahora luciendo seria e incluso preocupada.

- {Si… Ophis en definitiva es uno de los seres que mayor interés tendrá en el chico.} – dijo el dragón.

- Tsk, debemos encontrar una manera de que se centre en otros asuntos. Eso podría afectar mis planes así como incluso podría adelantarlos. – dijo Valeria.

- {Eso será imposible. Cuando Ophis quiere algo, simplemente lo obtendrá sin ningún problema. El único ser que le ha arrebatado algo es el propio Great Red. Sin embargo, me pregunto si el dios dragón de los sueños se interesaría por una existencia tan anormal como la del portador de Ddraig.} – dijo Albion.

- Entonces, ¿ahora tenemos entre manos a un posible imán de los seres más poderosos del mundo? ¿Qué diablos haremos si entran en conflicto si lo llegan a querer? – Valeria dijo con un tono sarcástico, pues sabia la respuesta a eso… nada.

Un momento de silencio surgió entre el equipo, pero posteriormente la pelinegra recordó algo.

- Oh, es verdad. Le Fay-nya ha encontrado algo sobre Loki. Probablemente este haciendo su movimiento pronto. – dijo Kuroka.

-Tsk, justo lo que faltaba. Ahora eso explica como Odín estaba presente en el inframundo. – dijo Valeria.

- ¿Aún estas segura de seguir con ese plan? – cuestiono Arthur.

- Ahora más que nunca. Los colmillos capaces de matar a los dioses serán necesarios, más si el Sekiryuutei se sale de las manos de todos. – dijo Valeria con seriedad.

- Entonces concentrate en descansar estos días, no estas para luchar con un dios en tu estado actual. – dijo Kuroka como un regaño.

- Uff, ya te pareces a Kazumi cuando me regañaba por entrenar sin parar por días. – resopló la albina.

La nekomata le dio un fuerte pellizco en ese momento al tiempo que se le marcaba una vena en la frente.

- ¡Ouch! ¿Qué te pasa? – se quejó Valeria.

- ¿Acaso estas insinuando que me estoy volviendo vieja? – Kuroka cuestiono con una sonrisa macabra que hizo a su compañera estremecerse.

- N-No… yo no quise… quiero decir… - la albina se puso más pálida que su propio cabello cuando la pelinegra la levanto y se la llevó.

- ¡Noo! ¡Espera! ¡No lo decía en serio! ¡Bikou, Arthur, ayudaaaaaaaaaa! – Valeria grito mientras pataleaba como una niña pequeña en el hombro de Kuroka siendo llevada al interior oscuro de su base.

- Fuiste una gran líder. – dijeron ambos varones tras Kuroka llevarse a la albina.

Lugar Desconocido

Una figura pequeña envuelta en lo que parecía un vació oscuro sonrió, una voz femenina bastante plana se escuchó en aquel lugar.

- No hay duda alguna, el heredero al trono finalmente ha surgido. Es extraño, pero después de tanto tiempo, por primera vez vuelvo a sentir algo como lo es la emoción. Pero finalmente, pronto estaré destinada a reclamarte como mío. – con una sonrisa que apenas tenía un ápice de emoción real, la figura se desvaneció en la nada.

Grigori

Un día completo a pasado, Issei no ha despertado por el gran impacto mental que tuvo el activar una versión completa de la Juggernaut Drive, aunque no era el único. Isami también seguía muy débil tras casi morir, necesitaría de algunos días para volver a ser la misma chica de siempre.

Kazumi estaba al tanto de ambos chicos, sin embargo, la propia kitsune sufrió estragos en la batalla, especialmente de aquel ataque de llamas que le impacto. El daño fue severo, incluso para solo sufrirlo por algunos segundos.

El propio Azazel se encargó de revisar los daños, pero Kazumi sabia donde le afecto más.

- "Mi psique esta alterada en gran medida. Sentí como mi mundo ardía en segundos con ese ataque, pero por suerte no duro mucho. Azazel dijo que tengo limitaciones físicas graves, pero que confiando en la fuerza que Issei-kun desarrollará, no tendré que volver a luchar." – pensó la rubia mientras estaba en un baño sumergida bajo agua muy helada con magia de hielo.

Había estado sufriendo una fiebre intensa, quizás también producto de las llamas de Issei.

En otra parte de Grigori, Azazel estaba haciéndole un chequeo a fondo al castaño. Sin embargo, nunca notó nada extraño más allá de que su cerebro parecía extremadamente afectado, pues aunque no lo había compartido con los demás, prácticamente estaba en coma. Además, el chico había consumido completamente sus reservas de poder, lo cual le dejaba una gran duda. ¿Habría llegado a desgastar su esperanza de vida? Solo tenía una forma de saberlo, pues la Boosted Gear se había activado y quedado en un estado que parecía dañado cuando llegaron a Grigori.

- Aún no puedo llegar a un veredicto, así que solo me queda preguntarte a ti. ¿Puedes hablar? – cuestiono el hombre.

A simple vista parecía que estaba preguntándole al cuerpo inconsciente del castaño, pero finalmente se dirigió al ser con quien deseaba hablar.

- No me refiero a Issei, estoy preguntándote a ti, Welsh Dragon. – dijo Azazel.

Tras unos minutos, un tenue brillo surgió de la gema.

- [¿Qué diablos quieres, cuervo? Ni Issei ni yo estamos en el mejor estado para siquiera permanecer activos.] – Ddraig respondió con un débil gruñido, se le escuchaba como si estuviera agotado.

- Solo quiero saber algo. ¿La esperanza de vida de Issei ha disminuido? – pregunto Azazel.

Un largo momento de silencio transcurrió antes de recibir una respuesta.

- [No. Afortunadamente, la Juggernaut Drive usó como combustible todo el poder de Issei, luego consumió gran parte del mío y casi todas las emociones negativas de los antiguos portadores. Sin embargo, eso no era suficiente, por lo cual Fulgor Carmesí sirvió como fuente de energía evitando que empezará a consumir la vitalidad de Issei. Hizo su labor de llama monarca, proteger de la letalidad a su portador, aunque en el proceso el cuerpo de Issei sufrió bastante. No creo que despierte hasta que se reponga lo suficiente, pues incluso el senjutsu de su cuerpo fue consumido. Tomará bastante tiempo que se reponga. Además, parece tener un conflicto mental y espiritual que ha bloqueado su conexión conmigo.] – dijo Ddraig.

- ¿Un conflicto mental? – cuestiono Ddraig.

- [Su antigua consciencia se unió a él en el momento que activo la Juggernaut Drive. No puedo estar seguro, pero quizás cuando despierte, puede que el que los reciba no sea el mismo Issei de siempre. Todo dependerá de lo que suceda entre el choque de sus dos consciencias.] – dijo Ddraig dejando de piedra a Azazel.

El brillo de la gema se atenuó hasta desaparecer, una señal clara de que el dragón había vuelto a descansar. No solo el castaño había quedado sin energía, el propio Ddraig había sufrido las consecuencias de lo que sería la Juggernaut Drive más poderosa de la historia.

Azazel suspiro y agradeció al dragón por su respuesta. Se dio la vuelta y dejo al castaño para permitirle que se recuperé, no era momento de molestarlo más.

Muy en el fondo del subconsciente de Issei, este se encontró de frente en su espacio mental con una figura igual a él, la única diferencia era que sus ojos eran de color marrón y no esmeralda como los suyos.

Ambos castaños se miraron fijamente por varios minutos, al menos hasta que el de ojos verdes habló.

- ¿Quién eres tú? –

Fin del Capítulo

Bueno, esto ha sido todo por esta ocasión. Un capítulo más corto, bueno, mucho más corto que el anterior. Haré unas aclaraciones en este punto por si hay dudas. ¿Por qué no deje que Issei acabará la batalla contra los Sitri? Bueno, Issei entró a ayudar a Ravel, no prometió que la haría ganar. De hecho, la idea original era que ganara Sona, pero sería también dejar algo en ridículo al Issei que estoy construyendo. ¿Por qué fijarlo contra Tsubaki? Issei de momento ha dependido de dos factores, su llama y el Boosted Gear, por lo cual necesitaba un detonante para que ya podamos profundizar en su trauma y en una razón lógica para sacarlo del combate, por ello el balance breaker adelantado para la reina Sitri. La extensión de la batalla va de la mano con que la nobleza de Ravel va a tener relevancia ya que descarte en gran medida en este fic a los Gremory y los Sitri no es que resalten en gran medida en poder. La batalla con Diodora se alarga en base a una sola cosa, el odio de Issei hacia los demonios, pero especialmente con las visiones de su pasado. Ahora aclararé algo de este capítulo. ¿Por qué esta forma de la Juggernaut Drive de Issei es tan poderosa que requirió de 5 seres tan poderosos, especialmente de una Kazumi usando una gran porción de su poder real? Bueno, primero, esta es una forma completa y no incompleta, lo cual le da mayor control de las habilidades base del portador, tiene acceso a la llama monarca y también al senjutsu. Issei ya es poderoso en su estado base, solo recuerden que su estado base más la llama pudo derrotar a Riser, un demonio de clase alta. Asumiendo en este fic a Riser como un clase alta de nivel medio, Issei en balance breaker está al nivel de la clase suprema o un cadre del nivel anterior en la guerra de las 3 facciones.

Con nada más que agregar que he empezado mi cuenta de Pixiv XD, pues quizás este profanando a mis propios OC, pero de momento no estoy trabajando con DxD en la misma. La carpeta de MEGA será la que siga recibiendo las imágenes de los fics. Además, para esta actualización vienen nuevas imágenes a la colección. Kazumi en su estado de poder liberado así como incluiré una imagen de mi visión de las espadas otorgadas a Karlamine, creo que intentaré a futuro crear también el arma que le daré a Issei. En futuras actualizaciones los modelos de algunos personajes cambiaran un poco, así que por eso será exclusivamente Kazumi para esta ocasión. Si les comento que los personajes que vendrán si o si en próximas entregas son Raynare e Isami, por lo que si les gustaría ver algún personaje con versiones de atuendo que no he hecho lo pueden hacer. Entre más trabaje con IA, mejor van a ser mis comandos y por ende mejor la generación y resultado final de las imágenes.

Ahora sin nada más que decirles, el link del MEGA al final del todo. Muchas gracias por leer y les deseo lo mejor. Hasta una próxima actualización, Bye-bye

mega. nz /folder /hzkEmCKA#FE4OKukli27N4MUudT9SKA

(Recuerden que la imagen con el numero del capítulo sería la imagen que a mi criterio es la "canon" de la historia. Pero subo las variantes que surgieron en caso de que les gusten.)