Saludos

En esta ocasión traigo una nueva historia, comisionada por un usuario anónimo, explorando el mundo de las sinkids con el agregado de nuevos fetiches para la familia Loud, en especial para una de las sinkids más conocidas, y queridas del fandom, Lupa Loud

Espero sea de su agrado y que la disfruten


El cuarto secreto

El hogar Loud difícilmente experimenta la quietud de una mañana silenciosa, después de todo cada integrante de la familia hacía honor a su apellido en ese sentido

Con los años la clase de ruidos que esas paredes albergaban pasaron de ser el clásico y divertido caos que provocaban los jóvenes integrantes de la familia a contener gemidos, gruñidos y cualquier otro tipo de sonido erotico que los cuerpos de sus habitantes producían durante encuentros intimos, y aunque esto último pudiera parecer extraño con el tiempo se volvió una norma, al menos para ellos

Esto no cambió incluso cuando las hermanas Loud empezaron a tener hijas, dado que todos pasaron por muchas dificultades para establecer esa vida la familia Loud había elegido que no ocultarian la verdad a sus hijas, las pequeñas crecieron llamándose entre sí hermanas, a pesar de tener distintas madres y un solo padre, poco a poco se fueron moldeando a la peculiar normalidad del hogar

Es así cómo nos ubicamos en lo que debió de ser un día como cualquier otro, con las pequeñas de la familia preparándose para ir a la escuela después del desayuno

Lupa fue de las primeras en terminar su desayuno y ya se encontraba lista para ir a la escuela, no por alguna motivación especial o amor al estudio, ella había ideado formas para adelantarse a sus hermanas en la rutina matutina y le gustaba ponerlas en práctica. Pese a solo tener 6 años ella mostraba dotes de creatividad e ingenio que incluso captaron el interés de Lisa, tomándola bajo su ala casi con recelo cada vez que tenía oportunidad, creando una conexión tan especial que Lupa se refería a ella como "mamá Lisa", mientras que al resto las llamaba tías

Pero, esta vez mamá Lisa estaba ocupada con algún proyecto secreto, no había nada bueno en la tv y sus hermanas estaban correteando por los todos lados buscando útiles escolares perdidos o terminando sus tareas en el último minuto, por lo que Lupa se sentía aburrida y decidió moverse por la casa tratando de encontrar algo más interesante

Esa búsqueda la llevó a subir las escaleras hacia el segundo piso de forma calmada y sin hacer ruido, mas por costumbre que otra cosa, y allí vio algo que captó su interés, la tía Lola estaba arrastrando a su madre por el pasillo hasta entrar en una de las habitaciones, por las prisas la puerta no cerró bien, quedando entre abierta

Ahora, no es que su madre y tía se llevasen particularmente mal, pero, no eran precisamente cercanas hasta donde ella sabía, por lo que su curiosidad infantil se disparo de inmediato. Con la misma calma de antes ella se acercó y pegó su oreja a la leve apertura de la puerta

- Hermana, ¿Qué necesitas de mí? -

Lupa sonrió al comprobar que podía escuchar claramente, reconociendo la voz de su madre

- Oh vamos, no me hagas parecer una interesada -

El tono de Lola era de reproche, pero, también tenía otra intención que Lupa no pudo captar

- Ni bien salí de baño me arrastraste a tú antigua habitación, claramente quieres pedirme algo -

Lucy habló, con la impaciencia enfatizada en su voz

Lupa alcanzó a escuchar un suspiro, pero, proveniente de su tía

- Se que hoy es tú noche con Linky, te importaría compartir?, debo salir por un par de días y perderé mi turno... -

Lola tenía un tono casi de súplica y con aire de carisma, tratando de sonar convincente

- No -

En cambio, Lucy fue directa y cortante

- Vamos, hazlo por los viejos tiempos, usare ese traje de gótica que me regalaste el año pasado, con todo y maquillaje -

Lola sabía que esa oferta sería tentadora, la posibilidad de tener a sus hermanas en vestimentas góticas era uno de los pocos puntos débiles de Lucy que Lola había detectado a lo largo de los años

Lupa imagino a su tía Lola, quien usualmente viste ropas a la moda en tonos rosados, con el atuendo y maquillaje de una gótica, el resultado era cuando menos divertido, pero la personalidad no se ajustaba

Hubo un lapso de silencio, Lupa pensó que su madre lo estaba considerando, si eso funcionaba ella guardaría ese truco para sí misma

Quizás con eso su madre la apoyaría y la dejaría volverse una con su papi en las noches de juego, no la dejaba bajo excusa de ser muy jovén, a él lo podía convencer con la infalible maniobra "ojos de cachorrito" que Lacy le había enseñado, eso funcionó para que él empezará a jugar con sus partes usando los dedos y la lengua, además de darle besos muy divertidos que la dejaban sin aliento

- Lola, esta noche Lincoln y yo iremos al cuarto rojo... -

Lupa no pudo verlo, pero, en ese momento la expresión de Lola había pasado de una sonrisa suplicante a una mueca de disgusto e incomodidad, Lucy negó con la cabeza

- Sabía que no lo entenderías -

El tono de Lucy había cambiado, sonaba triste y resignada

- Qué debo entender?, es denigrante y peligroso, pensé que habías dejado atrás todo eso -

Lola sonaba enojada, esto confundió a Lupa, quien a pesar de haber entendido las intenciones de su tía al principio ahora se encontraba perdida

- Aprendimos a hacerlo bien así que no hay ningún peligro. Tampoco es denigrante, de hecho, es muy excitante cuando te metes de lleno en el papel -

Lucy apretó un poco el puño, sus palabras tomando un tono neutral, ella no intentaba convencer a Lola, hace años dejó de intentarlo con cualquiera de sus hermanas

- ¿Cómo puedes excitarte con algo así? -

El enojo desapareció en la voz de Lola, siendo reemplazado por una genuina confusión y algo de curiosidad disimulada

- Es algo que debes experimentar para entenderlo, solo así sabrás si te gusta o no -

Lucy mantuvo el tono neutral, vio una mueca en el rostro de su hermana le hizo dudar, pero no iba a albergar falsas esperanzas

- De ninguna manera, soy una princesa y me encanta ser tratada como tal, no hay forma en que pueda disfrutar semejante humillación -

Lola sonaba indignada, la sola idea de experimentar ese tipo de prácticas la frustraba más de lo que debería, sobre todo para algo a lo que no la estaban forzando a participar

- ¿Estás segura?, ¿no hay ni siquiera una pequeña parte de tú ser que haya pensado en cómo se sentiría estar allí dentro? -

Hubo otro pequeño lapso de silencio, al otro lado de la puerta Lupa estaba tratando de armar un rompecabezas en su mente, pero hasta ahora ninguna había dicho algo que le permitiera entender de qué estaban hablando, su rompecabezas carecía de las piezas más importantes

Ante ese silencio Lucy decidió arriesgarse, quizás esta vez le funcionaria

- Lola... puedo hablar con Lincoln y, si él está de acuerdo, te dejaremos entrar como espectadora, no tienes que participar si no lo deseas, por lo menos así podrás decir que realmente no estás interesada, ¿qué opinas? -

Lucy emitió una ligera sonrisa, no era de soberbia o de burla, era la mejor manera de saber si su hermana tenía esa chispa en ella

- Me das asco, eso opino -

La voz de Lola sonaba ofendida, molesta aún más de lo que ya estaba antes por aquella oferta

Lucy solo emitió un suspiro, sin agregar nada esta vez, Lola abrió los ojos poco después, avergonzada por sus propias palabras

- Mira, se que fui yo quien te arrastro aquí y no estoy en posición de juzgarlos por lo que hacen, lamento lo que dije -

Hubo una leve pausa, Lucy se mantuvo callada

- Pero hay cosas que no necesitan probarse para saber que serán una mala idea, estar allí va a cambiar la imagen que tengo de él -

Lola se llevo una mano al pecho, a la altura del corazon y cerro los ojos, proyectando una imagen en su mente que le ayudará a expresar mejor sus palabras

- Un Caballero que siempre estuvo allí para mí, incluso cuando me portaba como una malcriada ingrata, me ofreció apoyo, amor y protección sin pedir nada a cambio más allá de lo obvio, amor recíproco, lealtad, ser una buena madre para nuestras princesas… y que lo deje romperme el culo de vez en cuando, porque sigue siendo nuestro pervertido hermano mayor -

Ella continuó, su voz cargada con un toque de afecto y sinceridad, sumando un poco de picardía para el final de la frase, donde su otra mano fue a parar hacia las posaderas, apretando el trasero que ella mantuvo grande y firme a lo largo de los años gracias a sus ejercicios y a la genética de su madre

- Es mi marido y quiero seguir viendolo de esa manera -

Lola volvió al tono casi melancólico y afectivo de antes, tratando de hacerse entender, ella no podía presenciar tales actos o corría el riesgo de que esa imagen se hiciera pedazos, y eso podría alterar su relación para mal

El rostro de Lucy se mantuvo serio al inicio, pero a medida que su hermana fue hablando ella mostró una suave sonrisa, sobre todo en la parte final

- Tú marido? -

El tono de Lucy cambió, pasando a un aire bromista

- Bueno, nuestro marido... te salió la vena quisquillosa -

Lola rodó los ojos, no esperaba que Lucy fuera a quejarse por ese pequeño desliz al hablar

- Mira quien lo dice -

Ambas mujeres intercambiaron miradas un segundo antes de empezar a reír

- Sin rencores? -

La voz de Lola se puso un poco más seria, se le fue la mano con ese comentario y ella quería asegurarse de que estaban bien

Lucy asintió, sin decir algo directamente

- Perfecto, gracias por tú tiempo hermana -

Lola se sintió aliviada, dio medía vuelta y caminó hacia la puerta

Lupa escucho los pasos y se apresuró a moverse, entrando en la habitación que alguna vez le perteneció a sus tías Luna y Luan, al hacer eso evito ser atrapada, pero no escucho el final de la conversación

- Lola, solo para que lo sepas, la oferta sigue en pie por si un día cambias de parecer -

Está vez fue Lola quien asintió con la cabeza sin decir nada, saliendo de la habitación y bajando las escaleras, sin percatarse de la pequeña albina que la estaba observando por una pequeña apertura en la puerta de al lado

Demostrando su ingenio y buen sentido intuitivo Lupa se ocultó detrás de la puerta y esperó un tiempo prudente, con su madre no servía de nada intentar adelantarse escuchando pasos, Lucy se movía de forma tan silenciosa que casi parecía un espectro, siempre sorprendiendo y asustando a la gente sin querer

Salió del cuarto cuando ella supuso que su madre ya debería estar abajo, de forma astuta se movió hacia el baño, se lavó las manos y el rostro, roció encima suyo un poco de perfume antes de salir y bajar

Tal y como su instinto previó, sus hermanas preguntaron le preguntaron a donde fue, todas se encontraban listas y Lincoln les aviso que iba a encender el auto, literalmente estaban a segundos de empezar a llamarla y buscar por toda la casa

Lupa fingió que tuvo un dolor de estómago y fue al baño, recibió un par de bromas sobre tapar el olor con perfume y aguanto las ganas de responderles, la vergüenza de su improvisación fue solo un pequeño precio a pagar, ella aún tenía un rompecabezas que armar y obtendría las piezas faltantes esa misma noche, por eso prefirió soportar las burlas, así no levantaría sospechas de nadie, ni siquiera de sus hermanas

Para la mayoría de integrantes en la familia Loud el resto del día transcurrió como cualquier otro, tiempo de escuela para las pequeñas, junto con prácticas para aquellas que participaban en algún deporte, club u otra actividad distinta, mientras que los adultos fueron a trabajar, hacer labores domésticas o estar al pendiente de las hijas que aún eran muy jóvenes como para ser enviadas al primer grado escolar

Sin embargo, para la pequeña Lupa ese día se le hizo mucho más lento de lo habitual, con su curiosidad infantil activada al tope todo lo que ella podía pensar era en descubrir el secreto de sus padres, y a ello había que sumar la presión extra para aparentar que todo está normal, tanto para evitar levantar sospechas de sus hermanas como de su propia madre

Afortunadamente, que una niña de su edad tenga un día pesado, ya sea por clases aburridas o compañeras que intentaban molestarla para llamar la atención, no era inusual, así que Lupa tenía excusas de sobra por si alguien llegaba a notar algo raro en su comportamiento de ese día. Aunque, esa precaución no llevo a nada a final de cuentas, en todo el transcurso del día nadie le hizo preguntas o mostro indicios de sospechar, las horas fueron avanzando hasta que el velo de la noche se hizo presente, y con ello, el momento había llegado

Lupa fingió haber caído dormida bastante rápido, lo fingió tan bien que su pequeño cuerpo casi cae ante el tentador abrazo del mundo de los sueños, pero, una vibración debajo de su almohada la regreso a sus cinco sentidos, ella metió la mano bajo la almohada y desactivo la alarma silenciosa que había programado más temprano. La pequeña albina emitió una sonrisa de victoria cuando vio que todas las hermanas con las que compartía habitación seguían dormidas, su plan estaba saliendo al pie de la letra, ahora ella podía avanzar a la siguiente fase

La pequeña se deslizo sigilosamente hacia la entrada del ducto de ventilación que había en ese cuarto, la luz de la Luna a través de la ventana le facilito las cosas a la hora de moverse, ella tuvo que escalar una de las literas del cuarto para ingresar, pero su cuerpo era tan ligero que no hizo ruido alguno, desafortunadamente, la rejilla de ese ducto si hizo un pequeño chillido al ser levantada

De repente Lupa sintió la penetrante mirada de una de sus hermanas desde las camas de abajo, giró la cabeza y vio de quien se trataba, Loth, una de las 2 hermanas con las que ella compartía la misma madre y que era un par de años mayor, la otra era Lux, su hermanita menor.

Esto podría representar un problema a su plan, Loth una chica silenciosa como Lupa, pero muchísimo más calculadora, paciente y, afortunadamente para Lupa, extremadamente perezosa como para exponerla si jugaba bien sus cuartas

Mediante unas señas con las manos la pequeña albina ofreció un soborno más que justo, el postre de los siguientes 2 días a cambio de su silencio, pero, Loth no era ingenua y, contrario a lo que Lupa había pensado, la joven de pelo plateado si noto el comportamiento inusual de su hermana menor a lo largo del día, a Loth no le interesaba mientras Lupa no se metiera en problemas, pero, sí sabía que era algo gordo, lo suficiente como para hacerle un pequeño chantaje

Loth levantó su mano derecha escasos centímetros y mostró 4 dedos, un mensaje directo y simple, exigiendo el doble

Lupa se mordió el labio, enojada y hasta ofendida por esa treta, en especial proviniendo de alguien que era su propia sangre, pero, incluso si Loth no tenía todos los detalles ambas sabían que la pequeña albina no tenía el tiempo para negociar, así que, Lupa asintió, aceptando el chantaje y adentrándose en los ductos de ventilación antes de perder la paciencia y lanzar algunos infantiles insultos

Loth bajo su mano y cayo dormida prácticamente al instante, con una leve, pero, notoria sonrisa en sus labios

Lupa no perdió tiempo y se movió a través de los ductos hacia el piso de abajo, su objetivo era el cuarto de su papi, ese reservado para las adultas. Ella tuvo que moverse rápido para compensar el tiempo que gasto en el chantaje de Loth

Claro, no es como si Lupa tuviese conocimiento sobre los planes y horarios de sus padres, esa estimación estaba basada únicamente en cálculos mentales, cuando todas sus hermanas estuvieran dormidas es que los adultos se sentían tranquilos para su tiempo privado en el cuarto de papi. Ella lo sabía porque una vez bajo junto a Libby a tomar agua, y robar galletas, pero fueron atrapadas y enviadas de regreso arriba, cuando pasaron por la sala ambas alcanzaron a escuchar gemidos provenientes de aquel cuarto

Su cuerpo hizo malabares para deslizarse por los ductos sin hacer ruido hasta llegar a su destino, la rendija que daba al cuarto de su padre, allí alcanzó a escuchar como la puerta se abría y la voz de su madre se hizo presente

- ¿Listo para la gran noche? -

El tono de Lucy estaba cargado con animosidad contenida, upa pudo notarlo incluso sin verla

- Por supuesto, incluso adelante los preparativos -

Lincoln también sonaba animado, pero al menos lo pudo contener mejor, o eso pensaba Lupa desde su escondite tras la rejilla

- Espera, ya fuiste al... -

La puerta se cerró y la pequeña albina aguanto las ganas de lanzar un insulto, perdió el rastro de la conversación y no pudo escuchar el resto de la frase que dijo su madre, con impaciencia Lupa se movió hacia otra rejilla, la que estaba conectada con la sala principal, por suerte no había tanta distancia y volvió a escuchar las voces de sus padres

- Estas exagerando, ninguna de nuestras hijas me vio bajar al sótano, todas estaban en cama o en casa de sus madres -

Pese a que Lupa perdió un poco de la plática ella alcanzó a escuchar de nuevo la voz de su padre, y una ceja de duda se alzó en su rostro con eso

- "Por qué papá fue al sótano tan tarde?... espera, allí es donde irán?"

Lupa estaba corriendo un gran riesgo, pero, ella asomó la cabeza y pudo ver a sus padres, ambos tenían abrigos gruesos que los cubrían casi por completo. Afuera no estaba lloviendo, tampoco hacía frío, así que esa elección de ropa confundió a la pequeña albina, pero, no tuvo tiempo de pensar mucho cuando sus padres se alejaron, rumbo a la cocina, a duras penas alcanzo a escuchar la respuesta de su madre

- Sé que son mis temores hablando, es solo... no quiero que se enteren, no soportaría que mis niñas me vean de la misma forma en que lo hacen nuestras hermanas -

Incluso a distancia la voz de su madre sonaba triste, Lupa sintió deseos de correr a abrazarla, pero, no podía, no solo por la rejilla de ventilación, sino porque esa frase había multiplicado su curiosidad aún más

¿Qué podría ser tan malo como para que su madre pensará eso?

La respuesta estaba en el sótano

Lupa trago saliva, ese era el lugar más oscuro de la casa, y el que menos conexiones de ventilación tenía, era un fastidio moverse por allí, pero, no había otra opción para descubrir la verdad. Así que Lupa respiro hondo y volvió a su misión furtiva, moviéndose por los ductos, una actividad que antaño su madre había aprobado, y hasta se jactaba con orgullo ante el resto de la familia que alguien seguía sus pasos, esa motivación y su intelecto para memorizar los caminos le facilitaron las cosas

Una vez allí... no vio a nadie, tampoco había algo fuera de lugar

Esto confundió a Lupa, ella juro que no escucho la puerta trasera de la casa, así que sus padres no pudieron haber salido, además, su padre mencionó el sótano, entonces, ¿dónde estaban?

Por suerte, la respuesta se presentó en poco tiempo, cuando las paredes del ducto comenzaron a agitarse, esto sorprendió a la pequeña quien creyó que era alguna clase de sismo, pero, ese pensamiento quedó descartado cuando noto como una de las paredes del ducto se abría, una corriente de aire pasó por allí de inmediato, abriéndose paso pese al obstáculo que representaba tanto el pequeño cuerpo de Lupa y un montón de una sustancia, parecida a espuma roja, pegada por las paredes

Eso ya planteaba demasiadas preguntas, pero, a Lupa no le importo ninguna, su foco estaba en una luz rojiza que vio al final de ese canal, y de forma casi instintiva ella avanzó hacia la luz, donde había una rejilla extra, aquella espuma no le representó problemas para moverse, pero, sí para escuchar, tuvo que acercarse más de lo usual para que los sonidos al otro lado de aquella rejilla llegarán hasta ella, y lo primero que ella alcanzó a escuchar la dejó helada

- AHHH! -

El eco de un grito con la voz de su madre, pero, no era algún sonido de placer como los que ella había escuchado de su madre cuando estaba junto a papá en las noches, no, eso era un grito de dolor, ¿su madre estaba sufriendo?

Lupa abrió los ojos sorprendida y asustada ante esa posibilidad, quería saber qué ocurrió, pero, no podía exponerse si había algún peligro así que ella mantuvo el sigilo

- AHH! -

Un nuevo grito se hizo presente, aún más intenso que el anterior, lo que impactó aún más a Lupa, la pequeña se preguntó dónde estaba su papá, pero, una vez más, esa pregunta le fue respondida de una forma inesperada, con el sonido de una segunda voz que llego hasta el ducto de ventilación

- Me tomo la molestia de agilizar las cosas para nuestra noche y te atreves a poner en duda mis actos, parece que el tiempo fuera te hizo altanera -

Algo en tono de voz de su padre le erizo la piel a Lupa, él no sonaba completamente enojado, pero tampoco parecía feliz; ella siguió avanzando con cautela

- Perdóneme amo... solo estaba preocupada -

La voz de su madre volvió a hacerse presente en la rejilla del ducto, para ese momento Lupa finalmente había llegado al borde del ducto, pero se detuvo cuando escuchó la frase de su madre

- "Amo?"

Lupa repitió esa palabra en su mente un par de veces, era la primera vez que escuchaba a su madre usarla, y aún si ella no los podía ver estaba claro a quien estaba dirigiéndose, pero, ¿por qué?, Lupa había escuchado a su madre llamar de muchas formas a su padre, la mayoría son cariñosas, otras tienen un aire coqueto, pero su madre nunca antes había usado una palabra como esa

Sin embargo, la conversación al otro lado del ducto seguía vigente y Lupa se obligó a si misma a no pensar en eso para enfocarse en los sonidos que llegaban al ducto

- Eso significa que no confías en mí, ¿acaso crees que no tome precauciones? -

- No quise decir eso, yo... AHHH!-

La voz de Lucy fue interrumpida cuando ella volvió a gritar, esto empujó a Lupa a romper ese miedo y asomar la cabeza, ella tenía que verlo, tenía saber que estaba pasando allí

Sus ojos hicieron un rápido escaneo del lugar

Noto como las paredes estaban recubiertas de ese mismo material que cubría las paredes del ducto de ventilación, había algunas luces de neón y muchas velas encendidas, la iluminación de lugar era muy tenue, pero, aun así, las luces de neón alumbraban lo suficiente. Lupa detallo una cama al fondo, varias cadenas colgando del techo, varios objetos que su pequeña mente no pudo comprender, la mayoría adornados de cuero negro, algo parecido a una mesa en el centro, y en la otra esquina estaban sus padres

Su padre estaba sentado en una extraña silla acolchada, casi parecía un trono, o un asiento de auto elegante, frente a él estaba su madre en el suelo, revolcándose de dolor y con las manos en el cuello, Lupa alcanzo a notar algo raro, su padre tenía un objeto en la mano parecido a un control, y lo estaba apuntando a su madre

Ese pensamiento cobró fuerzas cuando su padre movió la mano en otra dirección y su madre dejó de gritar, su padre dejó el control en una mesita al lado de la silla

- Aprendiste la lección? -

Lincoln mantuvo su tono serio, ese que incomodo a Lupa incluso a distancia

Lucy se acomodó, lo suficiente para arrodillarse frente Lincoln y agacho la cabeza, pegando su rostro al suelo

- Si amo, no volveré a poner en duda sus acciones. Por favor, castigue mi descaro como mejor le parezca -

Lupa vio a su madre con tristeza y confusión, no entendía qué estaba pasando, más allá de que su papi se molestó con ella por lo que dijeron mientras iban al sótano

- "Nunca había visto a papá así, parece molesto... pero, mamá, ¿por qué respiras tan raro?"

La pequeña albina no supo si aquello se debía al hecho que su madre tenía la cabeza pegada al suelo, pero, la forma en cómo ella se expresó, sobre todo al final, no sonaba triste, ni siquiera arrepentida o asustada de haber enojado a Lincoln

Lupa aún no lograba entender porque su madre le estaba hablando de esa manera a papá, su madre no escatimaba en apodos cariñosos para su papá, "querido hermano, cariño, musa oscura, esposo, Linky, etc"

De hecho, siempre que su madre usaba la palabra "hermano" para referirse a su padre había algo extra, a veces el sarcasmo del momento era remarcado en su voz, poco antes de que ella y papá se rieran, otras veces su madre usaba un toque coqueto, y romántico, antes de lanzarse a los brazos de su papi para un beso, beso que escalaba a otro tipo de caricias si nadie los detenía

Sus padres encontraban divertido resaltar ese parentesco familiar, y cómo las cosas habían escalado con los años

Eso era algo que Lupa podía comprender, pero, ahora ella estaba presenciando algo completamente distinto

- Uhmm veamos, un apropiado castigo por tú falta de respeto seria obligarte a ver cómo me divierto con otra, quizás Lynn aún este despierta y quiera una sesión de ejercicios nocturna -

El cuerpo de Lucy se estremeció ante aquella respuesta de Lincoln

Ambos lo notaron, Lincoln emitió una sonrisa tenue y Lupa solo vio todo aún confundida

- Pero, Lynn no entrará aquí y entonces yo perdería todo el tiempo que gaste en los preparativos, después de todo ella no lo entiende -

La voz de Lincoln se apagó un poco, recordando algunos momentos poco agradables en que su hermana deportista lo criticó duramente por ese tipo de prácticas, sobre todo cuando le ofreció intentarlo al menos una vez, pero Lynn se negó por completo, considerándolas algo indigno de una campeona como ella

Lucy empezó a tocar el suelo con la punta de los dedos, haciendo un ligero ruido, esto fue algo que Lupa no comprendió al carecer del contexto necesario, pero Lincoln lo captó de inmediato y sus labios formaron una sonrisa

Su esclava le había faltado el respeto, pero, al menos ella entendía su lugar y recordó las reglas a la hora de arrodillarse, en esa posición Lincoln le tenía prohibido hablar hasta que él indicase lo contrario

- Muy bien Lucy, te permito hablar -

Lupa arqueo una ceja, ¿su madre debía pedir permiso para hablar?, ni siquiera a ella la habían regañado de esa manera, ni con sus peores travesuras

- Amo, si quiere castigarme de esa manera puedo traerle a Haiku, ella vendrá de inmediato si usted se lo ordena -

El tono de Lucy volvió a denotar tristeza, arrepentimiento y otras cosas que Lupa no logro identificar, Lincoln negó con la cabeza

- Muy astuta, pero, 3 de mis hijas viven con Haiku y necesitaran a su madre para la jornada matutina, tienen escuela después de todo; y tampoco me sirve que tú las cuides, porque estarías evadiendo tú castigo... bueno, algo se me ocurrirá -

Lincoln una corta pausa y luego arqueó los hombros, restando importancia a aquella idea

- Lucy, ponte de pie -

La mujer gótica obedeció aquella orden de inmediato, sin emitir o gesto alguno

Lincoln también se levantó, caminó hacia ella y empezó a rodearla

- Quítate el abrigo -

Nuevamente Lucy obedeció sin decir nada, dejo caer el abrigo a sus espaldas, mostrando un traje de látex negro increiblemente rebelador

Medias de látex que llegaban por encima de la rodilla, conectadas por correas a la cintura y con mallas en las zonas "abiertas"

Guantes que, similar a las medias, llegaban a la altura de los codos, aunque estos no estaban conectados a nada

Su abdomen estaba escasamente cubierto por aquellas correas del traje con anillos de metal sobresaliendo en varios puntos

La ropa interior, sostén y bragas, eran de un color oscuro y semi-transparente que dejaba ver las partes íntimas, el sostén estaba presionando los pechos debido a que era pequeño para el gran busto de la gótica mujer, con un pequeño hilo que subía y rodeaba el cuello; mientras que la entrepierna no mostraba ningún vello, dado que Lucy se había depilado ese mismo día

Otro detalle que Lupa noto fue un peculiar collar en el cuello de su madre, en el centro del cuello, por la parte de atrás, tenía algún adorno cuadrado, o algo parecido a una pequeña caja, pero no pudo identificar apropiadamente qué cosa era eso

Lincoln escaneo cada parte del cuerpo de Lucy con interés mientras seguía caminando a su alrededor

La respiración de Lucy se fue haciendo más lenta, pesada y los pezones se le empezaron a erizar, aunque esto no se noto a simple vista debido al sostén

Lincoln también se quitó el abrigo, él no usaba un traje como su madre, pero si portaba un short negro de cuero, con una chaqueta de cuero abierta en el pecho, pero sin camisa debajo

- Han pasado años y tú cuerpo me sigue provocando la misma sensación que cuando lo vi por primera vez -

Lupa noto un leve cambio en ambos, su padre relajo el tono, sonando algo más coqueto, y el rostro de su madre se sonrojo

- Gracias amo, me hace muy feliz escucharle decir eso -

Cuando el recorrido de Lincoln lo llevo detrás de Lucy el hombre se detuvo, extendió los brazos y comenzó a recorrer los muslos y caderas de Lucy, quien seguía respirando de forma agitada, luchando por mantenerse quieta

A la gótica mujer se le escapó un gemido en el momento que las manos de Lincoln llegaron a sus pechos, los liberó del sostén, haciendo que rebotaran, y luego los agarró con firmeza

- Aún con tus faltas de respeto, no usar este cuerpo sería un sacrilegio, después de todo, es mío para gozarlo como me plazca -

Lincoln apretó uno de los pechos con fuerza, y estiro el pezón del otro pecho casi al mismo tiempo

- Por supuesto amo... haga con mi cuerpo... lo que deseé -

Lucy contuvo sus gemidos lo mejor que pudo, respondiendo entre ligeras pausas

- Buena respuesta... muy bien, lo he decidido, si jugare contigo esta noche -

Lincoln acercó su rostro al cuello de Lucy, dándole una mordida con la suficiente fuerza para marcar el lugar, a la par de eso volvió a apretar sus pechos

- Amo! -

Lucy se retorció y ya no pudo aguantar el gemido escapando de sus labios, en cambio, ella usó ese mismo gemido para impulsar su respuesta

- Gracias... su fiel esclava está lista para usted -

Lincoln separó su cabeza y observó las marcas en el cuello de Lucy, eso le produjo una sonrisa de satisfacción, el hombre volvió a acercarse al cuello, deslizando su lengua por aquella zona, los gemidos de Lucy volvieron a hacerse presentes en el momento en que ella sintió la lengua de su amo juguetear con esa zona marcada

Lupa no era ajena a las expresiones de placer femenino, incluso a las de su madre, así que ella no estaba perdida en ese sentido, pero, había algo inusual en esos gestos, en la voz, de alguna manera le parecía más intensa que en otras ocasiones

La forma en que ella hablaba le hizo recordar las palabras de su tía Lola esa misma mañana, realmente era algo humillante

Aunque, también recordó lo que su madre respondió, y al menos Lupa pudo comprobar que su madre si estaba excitada por actuar de esa manera

- "Okey, papá y mamá tienen este juego secreto donde actúan como amo y esclava... raro, pero no es taaaan malo, las tías exageran si los juzgan por algo así"

Lupa sentía que había armado casi todo el rompecabezas, pero, había algo que faltaba, ya sea intuición o sentido común, una pieza que diera claridad a la reacción tan exagerada de su madre y la tía Lola, así que Lupa decidió quedarse un poco más, además, toda la situación poco a poco la estaba excitando a ella también

Había algo en la actitud dominante de su papi que le parecía... fascinante

Quizás era la novedad, o quizás algo más profundo, ella no supo decirlo

Pero, nada la preparó para lo que ella estaba por presenciar

- Voltéate, vamos a celebrar como se debe -

Lucy volvió a obedecer, girando su cuerpo para estar frente a frente con Lincoln, en su rostro se notaba una sonrisa ansiosa

En cambio, Lincoln tenía una expresión tranquila, espero a que Lucy terminase de dar la vuelta antes de mover su mano, con la palma abierta, en dirección al rostro de Lucy

Lupa abrió los ojos, un shock le sacudió el cerebro mucho antes que el eco del sonido y la posterior caída siquiera llegasen al ducto de ventilación, quedando atrapado por el poliestireno que filtraba sonidos.

Ella no dio crédito a lo que acababa de ver, su padre, la persona más cariñosa y atenta que ha conocido... abofeteó a su madre con tanta fuerza que ella cayó al suelo

En sus 6 años de vida Lupa nunca había visto a su padre levantarle la mano a ninguna mujer, fuese o no de la familia, ni siquiera cuando las regañaba a ella y sus hermanas por hacer travesuras y romper cosas en casa, ¿esa misma persona tan amable acaba de tirar al suelo a su propia esposa de una bofetada?

"¿Qué es esto?... se supone que iban a celebrar... papá, ¡¿por qué le hiciste eso a mamá?!"

Sus pequeños ojos comenzaron a humedecerse, Lupa se llevó una mano a la boca para ahogar un grito, su mente estaba hecha un lío, llena de dudas y preguntas

La bofetada había provocado que el rostro de Lucy apuntase en dirección contraria al ducto, así que Lupa no había podido darse cuenta, pero, cuando Lucy pudo levantarse su expresión fue algo que disparo la confusión de Lupa incluso más

El rostro de su madre estaba formando una sonrisa, mezclada con aquella respiración pesada producto de la excitación, pero una sonrisa bastante clara

- Perdone amo, me deje llevar por el momento y no me aferre bien al suelo -

Las palabras de Lucy no expresaban arrepentimiento en lo más mínimo, no había miedo, temor, o algo que hiciera pensar a Lupa que su madre estaba bajo amenaza, de hecho, Lucy sonaba inusualmente emocionada

- Ahórrate las falsas disculpas y ven aquí inmediatamente, aún no hemos terminado -

Lincoln también expresó un falso disgusto, en su rostro había una sonrisa, pero, no las que Lupa conocía. No era la amable sonrisa de un padre amoroso, tampoco la sonrisa de victoria digna del hombre del plan cuando algo salía acorde a sus cálculos, no, esa era una sonrisa distinta, llena de malicia

Lucy volvió a colocarse frente a Lincoln, esta vez separó un poco las piernas y se mantuvo firme

Lincoln agarró a Lucy del hombro y abofeteó la otra mejilla con la misma fuerza que antes, un nuevo eco se hizo presente antes desaparecer, gracias al agarre Lucy no salió disparada, lo que le permitió al hombre iniciar una serie de bofetadas, cada una con la misma intensidad

El cerebro de Lupa se desconectaba y encendía cada vez que ese sonido se hacía presente, cada vez que el rostro de su madre era empujado de un lado al otro por aquellas bofetadas, por un instante Lupa llegó a creer que era una broma, que sus padres la habían atrapado y montaron ese teatro para asustarla por su travesura de haberlos espiado, pero, ese pensamiento murió en cuanto las mejillas de su madre se tornaron rojas, cada bofetada era real, demasiado, y que su madre estuviera sonriendo en todo momento también era muy real

Lupa no llego a notarlo por estar fijada en el rostro, pero, con cada bofetada las piernas de Lucy se humedecían más y más, su vagina no dejaba de desbordar fluidos que, con cada nuevo impacto, brotaban al exterior como olas golpeando rocas en un muelle, ella no necesito de un espejo para darse cuenta el momento en que sus mejillas habían cambiado de color, era doloroso... y eso la ponía a mil

Lola no se atrevería a intentarlo por creerse una princesita de cuento de hadas, Lynn podía jactarse de ser una campeona, pero su ego temblaba ante la idea de poner a prueba su voluntad y resistencia. Ellas simplemente eran demasiado inocentes como para entenderlo, y muy débiles para aprender a disfrutarlo, el cuerpo reaccionaba a estímulos fuertes de distintas maneras, y pocas sensaciones eran tan intensas como el dolor, claro, es incómodo al principio, el instinto suele impulsar a la gente para evitar esa sensación, pero, cuando eras capaz de soportarlo, esa intensidad podía ser usada para otros fines...

La adrenalina brotaba por cada fibra de su ser, su cerebro no dejaba de enviar señales, su corazón latía a mil por hora, su respiración a duras penas bastaba para mantenerse consciente

Lucy se esforzaba por aguantar, aún faltaba el toque final para de ese aperitivo, no importa cuánto sus piernas le rogaron dejarse llevar, ella todavía tenía que resistir...

Lincoln se dio cuenta y, sintiéndose particularmente cooperativo, decidió premiar el esfuerzo de su esclava por contenerse. Aunque no dijo nada, tampoco hubo necesidad, ambos sabían lo que estaba por venir y cada uno se preparó para ello

Lincoln dejó de abofetear las mejillas de Lucy, llevó su brazo hacia atrás y cerró el puño...

Lucy se mantuvo firme en el suelo, pese a que sus piernas temblaban, se aferró al brazo de Lincoln que la sostenía, eso le permitió aguantar el impacto que le dio de lleno en el estómago, todo el oxígeno que había en sus pulmones salió de golpe junto con un último gemido, la descarga de dolor fue inmediata, potenciada por la falta de oxígeno... sus piernas finalmente fallaron y Lucy cayó al suelo al mismo tiempo que su vagina dejó escapar un torrente de fluidos, producto del squirt que soltó al momento de tener un intenso orgasmo

Ella estaba en las nubes, casi literalmente puesto que aún no podía respirar

La expresión en el rostro de su madre provocó un segundo shock en el cerebro de Lupa, quien volvió a ahogar otro grito gracias a tener una mano tapando su boca, aunque ella no pudo contener un par de lágrimas que brotaron de sus ojos

"Mamá..."

Su mente aún intentaba procesar y darle sentido a aquella escena, pero, algo en ella hizo clic cuando vio a su madre correrse como una depravada, y en aquel momento, incluso si ella no era consciente del todo, Lupa lo había entendido...

Lincoln se separó de Lucy un momento, caminó hacia una de las mesas del lugar, tomando un objeto del interior de un cajón, pese a que el cerebro de Lupa aún estaba procesando lo que vio ella siguió a su padre con la mirada, no supo qué era aquel objeto, solo vio que tenía forma de una pelota roja, con agujeros, y una correa negra

- Lo aguantaste muy bien, usualmente te corres en medio de las bofetadas -

La voz de Lincoln adquirió un tono tranquilo, incluso bromista, estaba actuando con naturalidad pese a que su hermana, esposa y madre de tres de sus hijas estaba en el suelo frente a él, retorciéndose en una mezcla de dolor y placer, aún sin poder respirar apropiadamente, y agotada por el orgasmo que todo eso le provocó

- Pero, no creas que eso te librará de tú castigo -

Poco a poco el estómago dejó de estar comprimido, los pulmones de Lucy regresaron a un ritmo estable y ella pudo recobrar el aliento, no de forma regular, pero al menos lo suficiente para hablar -

- Por su puesto... amo... -

Con algo más oxígeno y tras unos segundos de necesario descanso, Lucy pudo incorporarse lentamente hasta ponerse de pie, y entonces vio el objeto que Lincoln tenía en su mano, el cual le extendió con toda la calma del mundo

- Ponte esto, hoy no habrá palabra de seguridad -

Lucy tomó aquel objeto, sabía lo que aguardaba esa noche, y no pudo sentir otra cosa que no fuese una inmensa felicidad

- Como usted desee -

Lincoln mantuvo su expresión calmada, añadiendo un gesto de cabeza en señal de aprobación cuando vio a Lucy colocarse la mordaza de bola con total aceptación de lo que iba a transcurrir durante el resto de la velada

Desde aquel lugar en los ductos, y todavía conteniendo algunas lágrimas, el cerebro de Lupa tuvo un momento de respiro, las cosas parecieron haberse calmado cuando su madre tuvo aquel orgasmo, pero, la pequeña albina supo que eso no había terminado, y tenía razón

Lincoln guio a Lucy hacia un lugar especial del cuarto, justo debajo de donde se encontraban algunas cadenas colgando del techo, una de las cadenas tenía un grillete el cual fue utilizado para esposar las manos de Lucy, Lincoln vio las otras cadenas, pero decidió ignorarlas

El hombre albino tiro del extremo opuesto y, mediante un sistema de poleas al otro lado de la pared del techo, las cadenas se tensaron, los brazos de Lucy fueron obligados a permanecer suspendidos, mientras que el resto de cadenas se elevaron a una altura en que no fuesen a estorbar

Esas cadenas extra usualmente eran usadas para mantener suspendida a una persona de forma horizontal, pero, de momento aquello no estaba en los planes del hombre albino

- No intentes espiar -

Lucy asintió con la cabeza y permaneció en aquella posición

Lincoln se alejó unos pasos, adrede no agarro la otra pieza importante para la siguiente fase y, como su esclava estaba mirando en otra dirección, ella estaría en la incertidumbre de saber que objeto él usaría con ella

Lupa siguió a su padre con la mirada, la pequeña albina si pudo ver el dichoso objeto en cuestión, su cuerpo tembló con una mezcla de pánico e intriga al verlo, en las manos de su padre había un látigo negro, distinto del que ella había visto junto a sus hermanas en películas de vaqueros, pero, la forma era evidente que emulaba uno

Lincoln dio unos pasos en dirección de Lucy y se detuvo a un par de metros, agarro con firmeza el mango y levanto la mano derecha, elevando el cuero al otro extremo y luego lo hizo descender

Lupa volvió a ahogar un grito, el látigo impacto directamente contra la espalda de su madre y noto como ella soltaba un grito, ahogado por la mordaza, mientras el cuerpo se estremecía por aquel repentino impacto

El siguiente azote fue directo al muslo de la pierna derecha, provocando que Lucy perdiera el equilibrio, aunque no llego a caer, las cadenas en sus brazos se lo impidieron y hasta le provocaron un dolor extra por el tirón del movimiento

Un tercer azote impacto en los glúteos, y si bien Lucy tenía un buen trasero, digno del apodo 'nalgotica', eso poco influyo para amortiguar el impacto, por lo que su cuerpo volvió a estremecerse y su boca libero más gritos ahogados

Lupa intento darle órdenes a su cuerpo para salir de allí, o por lo menos a su cabeza para desviar la mirada, pero este no la obedeció, el shock la había inmovilizado y ella tuvo que observar atentamente como el fino cuerpo de su madre recibía azote tras azote, la piel de porcelana blanca pálida se cubría de moretones y marcas rojas por el ardor

Esta vez la pequeña albina si había notado los fluidos brotar por la vagina de su madre, descendiendo lentamente por las piernas, cada grito ahogado de Lucy ocultaba un gemido, Lupa podía dar crédito a eso porque el rostro de su madre no mostraba otra cosa que no fuese éxtasis, siendo evidente a pesar de que su madre tenía medio rostro tapado por el cabello

Lincoln comenzó a moverse alrededor del cuerpo de Lucy, de modo que su látigo pudo abarcar más zonas que solo la espalda de su esclava

Pronto la parte frontal de las piernas de Lucy recibió aquellas marcas, los pechos fueron los siguientes, Lincoln se enfrasco un poco más en ellos por el efecto de rebote y por la forma en como Lucy se retorcía de placer cada vez que uno de sus pechos era azotado por el cuero

No queriendo ser codicioso el hombre descendió hacia el abdomen, que todavía estaba algo sensible por haber recibido aquel puñetazo que dejo a Lucy sin aliento, allí vio una marca donde su puño había conectado y, como si fuese el centro de una diana, el látigo apunto a ese lugar, aunque le tomo un par de intentos conectar con esa precisa zona el esfuerzo valió la pena, aquel punto seguía estando sensible y eso multiplico el efecto que provoco el cuero impactando en la piel de Lucy, cuya reacción fue aguantar un gran grito de dolor, junto a un segundo orgasmo de placer

- Lo estas aguantando mejor de lo que esperaba, ¿acaso estoy siendo muy amable? -

Lincoln se detuvo por un instante, dándole a Lucy un pequeño respiro al tiempo que bromeaba con la situación como si no fuese la gran cosa, al menos para ellos dos esto no era nada nuevo

Por otro lado, para Lupa todo el asunto seguía agitando su cabeza, ella no se había percatado al tener su completa atención enfocada pero sus piernas habían empezado a frotarse, y su pequeña zona intima, libre de cualquier bello por su tierna edad, estaba húmeda, aunque no al nivel de desborde excesivo en que estaban las piernas de Lucy

Lucy empezó a balbucear algunas palabras, desde la perspectiva de Lupa eran incoherencias ahogadas por la mordaza, pero en realidad fue una frase completa

- 'Amo, puede ser más rudo si es lo que desea' -

Lincoln emitió una sonrisa, la conexión entre él y Lucy había llegado a tal nivel que él podía entenderla a la perfección, leerla como a cualquier poema de los que ella aún era capaz de hacer con la misma pasión que antaño

- Lo que yo deseo?, ¡lo dices como si no fueses tú quien está pidiendo más de esto! -

El hombre soltó un nuevo azote, con más fuerza y directo al punto del abdomen que aún estaba marcado por su puño, Lucy se retorció y grito, esta vez sí balbuceo incoherencias ahogadas en lugar de una frase

Lincoln retomo los azotes, con esa nueva intensidad aumentada, pero ahora enfocándose en las zonas más sensibles de Lucy, las que él conocía gracias a años de prueba y error, otorgándole a su esclava una oleada de éxtasis y dolor

Esto aumento el placer que Lucy recibía, al punto en que ella cerró los puños y junto las piernas, luchando por aguantar, por resistir un poco más antes de ceder, ella quería estirar ese momento tanto como pudiera para seguir superándose así misma

Ese esfuerzo dio resultados, cuando un último azote dio contra la parte baja de su trasero el orgasmo que sufrió fue tan intenso como el que le había provocado su amo con el anterior puñetazo, un segundo clímax que mezclaba el dolor y placer se esparció por cada poro de su piel, la mordaza comenzó a brotar saliva desde los agujeros que le permitían a Lucy seguir respirando, producto de la respiración acelerada de Lucy en aquel momento y el exceso de saliva que se había acumulado cada vez que Lucy intentaba gritar

Lincoln detuvo los azotes cuando noto el orgasmo, y aquella sonrisa maliciosa volvió a presentarse cuando una divertida idea cruzo su mente, el hombre levanto la mirada y confirmo sus sospechas, los grilletes y la cadena estaban presionando los brazos de Lucy, siendo lo único que aún la mantenía de pie

Fue por eso que Lincoln decidió acercarse con tranquilidad y liberar los grilletes, rompiendo el único anclaje que Lucy tenía en aquel momento, pero Lincoln era un amo compasivo y atrapo el cuerpo de Lucy antes que fuese a caer al suelo, dejo que ella se apoyase en su pecho unos segundos

Lupa finalmente tuvo algo de respiro también, aquello fue un gesto amable y casi romántico que le recordó la interacción normal de sus padres, especialmente cuando vio los brazos de su madre recorrer la espalda de su papi para darle un abrazo, la pequeña albina volvió a escuchar sonidos ahogados saliendo de la boca de su madre, pero no pudo comprender ninguno

- 'Gracias por atraparme Amo' -

Lincoln asintió con la cabeza, incluso acaricio el cabello de Lucy, pero, no perdió su papel de vista y, con el mango del látigo, levanto el rostro de Lucy para que pudieran estar frente a frente

- Espero disfrutarás de tú pequeña recompensa, porque ahora es mi turno para divertirme -

Lucy asintió con la cabeza, tratando de proyectar una sonrisa, aunque la mordaza se lo impedía. La mujer gótica apenas podía mantenerse de pie, por eso se dejó guiar por la mano de Lincoln, quien los llevo a otra zona del cuarto

Lupa observo como su padre y madre se acercaron a aquella silla acolchada, que tenía forma de trono, antes de sentarse Lincoln se bajó aquel short de cuero, mostrando una ropa interior estilo bóxer de color naranja, algo más clásico en su padre

- Veamos... ya sé, hoy quiero que uses tus pechos -

Lucy volvió a asentir ante aquella instrucción y se arrodillo frente a Lincoln, gateo un par de metros hasta que sus manos pudieron alcanzar la tela del bóxer, ella lo hizo descender lentamente, liberando el miembro de su amo, el cual ya se encontraba erecto, aunque no por completo

La mujer gótica acerco su cuerpo un poco más, acomodo el miembro entre su marcada y prominente delantera y, con ayuda de sus manos, lo cubrió por completo. Una vez atrapado ella empezó a moverse de arriba hacia abajo, haciéndole un titjob

La suavidad del busto de su esclava despertó por completo la erección de Lincoln, cuya punta comenzó a sobresalir, Lucy se dio cuenta y aprovecho la saliva que salía desde la mordaza para humedecer la zona, facilitando el movimiento y la estimulación

- "Por fin, algo normal" -

Lupa casi suspiro de alivio, por suerte su mano todavía le estaba tapando la boca, hubiese sido el colmo de la ironía que ese leve suspiro fuese la causa por la que terminaran atrapándola. Para todo lo que sus ojos ya habían visto ese masaje de pechos fue un necesario descanso a sus agitadas emociones

Fue gracias a esa calma que Lupa finalmente noto que ella estaba húmeda, pero, ella lo atribuyo como una reacción a lo que recién estaba presenciando y no a lo anterior, o por lo menos eso se dijo así misma

Lupa incluso trato de darle más fuerza a esa idea, agarrando uno de sus pechos con su mano libre, deseando poder desarrollar un cuerpo como el de su madre cuando fuese mayor, uno que le permitiera hacer esa clase de cosas con su papi

Pero, esa fantasía se vio interrumpida con el sonido de un azote

Lincoln aún tenía el látigo en sus manos y como estaban tan cerca pudo darle un azote a la espalda de Lucy usando únicamente el mango

Ese acto deformo la fantasía de Lupa, quien paso de imaginarse así misma con un voluptuoso y sexy cuerpo de adulta complaciendo a su papi como una amante cariñosa, a una imagen donde ella era azotada de la misma forma en que castigaron a su mami hace apenas un instante. La pequeña albina sacudió la cabeza, tratando de sacarse aquella imagen mental

Mientras tanto, Lincoln quería que la estimulación fuese un poco más intensa y se le ocurrió como hacerlo

- Puedes quitarte la mordaza -

Esto era una pequeña trampa y Lucy intuyo el truco, pero, en su estado de fatiga por dos orgasmos y excitación acumulada no llego a importarle, ella se quitó la mordaza, dejándola en una pequeña mesita al lado de la silla, y sumo su boca a la estimulación. La lengua se deslizo suavemente por la punta del miembro, añadiendo saliva que cayó por sus pechos humedeciendo el tronco

- Quien hubiera pensado que esa pequeña y modesta chica terminaría con un cuerpo así -

Lincoln volvió a hablar, soltando un poco el anzuelo con algunos recuerdos de cuando su hermanita aún era una loli de modestas curvas

Lucy continúo masajeando la verga de su amo con los pechos, pero separo los labios un momento para hablar

- Usted paso años estimulando este cuerpo, nutriéndolo con su deliciosa leche y dándome el regalo de 3 hermosas hijas... es natural haber desarrollado estas curvas, así puedo satisfacer mejor sus deseos -

Sin darse cuenta Lucy pico un poco el anzuelo, una oleada de recuerdos sacudió su cabeza, momentos en que ella aún era joven e inexperta, Lincoln tenía otras hermanas más dotadas para divertirse y aun así dedico tiempo a estimular sus pechos, a masajear sus glúteos y alimentarla con su leche recién exprimida para que ella tuviese un desarrollo saludable, todo el esfuerzo dio frutos en la adolescencia, y su cuerpo mejoro aún más tras convertirse en madre

Desde el interior de los ductos Lupa hizo nota mental de aquella frase, no sabía si su madre estaba siendo sincera o eso era parte del morboso juego entre sus padres, pero, valía la pena intentarlo, empezar a pedir ese tipo de estimulaciones en las noches de juego junto a su papi

- Todo el esfuerzo dio frutos al final, pero, no has perdido esas viejas mañas... sigues siendo una súcubo hambrienta de mi leche -

La voz de Lincoln corto aquella pequeña fantasía de Lupa, la pequeña albina hizo memoria de algunas noches y pudo dar crédito a eso último, su madre era un poco avariciosa a la hora de acaparar y negarse a compartir la leche de su papi, usualmente ella recibía pequeñas bromas de ser codiciosa, pero, ahora Lupa tenía otra impresión en el actuar de su madre

Lupa volvió a enfocarse en la escena, notando como su madre parecía moverse con más intensidad, incluso ella alcanzo a escuchar pequeños destellos del sonido que provoco su boca al separarse de la verga de su papi

- Es mi bebida favorita, nutritiva y deliciosa, siéntase a gusto de soltar todo lo que tenga, no dejare escapar una gota -

La pequeña albina arqueo una ceja, su madre usualmente era callada incluso durante las noches de juego, Lupa pensaba que su madre era tímida o eso formaba parte de su personalidad hasta para el sexo, pero, resulta que ella tenía un lado muy vocal y expresivo

Lucy solo se detuvo de seguir hablando porque su boca regreso a estimular la punta del miembro de Lincoln, capturando lo que sobresalía de sus pechos en el interior de su boca, de esa manera toda la carga iría directo a su garganta

La verga de Lincoln empezó a temblar, lo que animo a Lucy y la lleno de expectación, se acercaba el momento

Sin embargo, Lincoln tenía otros planes. Su mano derecha fue a parar encima de la cabeza de Lucy, agarrando el cabello oscuro con firmeza, no importando lastimar a su esclava en el proceso

- Ahora que lo pienso... yo no te di permiso de usar la boca -

Lucy abrió sus ojos, ocultos por el cabello, cuando se dio cuenta de que esa era la trampa, por eso su amo le había permitido quitarse la mordaza, eso solo significaba una cosa... pero su cuerpo se negaba a retroceder, ella hizo presión para mantener su cabeza firme, no importaba el dolor de sentir su cabello jalado, no importaba si la iban a castigar después, ella estaba tan cerca de volver a probar esa leche, y pasarían un par de semanas antes de que fuese su turno de nuevo, no quería que algo así le fuese negado

A Lincoln le pareció divertido que Lucy intentase luchar, a ella se olvidaba que él se mantenía en muy buena condición física, en parte por tanta actividad con distintas mujeres y por entrenar junto a sus parejas deportistas, para él no fue difícil mover la cabeza de Lucy hacia arriba y alejarla, separándola de su anhelado premio, fue entonces que él dejo de contener su corrida

Chorros de un liquido blanco y espeso salieron disparados desde la punta del miembro, al estar separado de la boca de Lucy y sin una mano para darle precisión todo el semen se esparcio en distintos puntos, algunos yendo a parar a los pechos de Lucy, manchando el traje de cuero a la altura del abdomen, el rostro y boca de Lucy recibieron una cantidad menor en comparación

La mujer gótica mantuvo su boca abierta, decidida a tragar cuanto pudiese de los chorros que cayeran en su boca, no recibió mucho, así que ella movió sus manos para juntar lo que había en sus mejillas y dar un primer sorbo, luego hizo lo mismo con la leche que quedó atrapada en sus pechos, empujándolos hacia arriba con ayuda de sus propias manos

Lupa estaba doblemente sorprendida, ella había visto a su papi correrse antes, pero nunca en semejante cantidad, aquello dejó en claro una cosa, su madre no era la única excitada con toda la situación, a su padre realmente debía gustarle ese rol de Amo para correrse en tal cantidad. La segunda sorpresa fue ver la forma casi desesperada en que su madre estaba devorando los remanentes del semen que había aterrizado en el busto y las mejillas

Lincoln se puso de pie, aquella escena le había divertido bastante, motivándolo a empujar un poco más

- Bueno, ya me corrí y jugué contigo un par de veces, fue divertido, pero ya va siendo hora de apagar las velas, literalmente, y terminar esta sesión, mañana mis hijas tienen escuela y tengo que levantarme temprano para prepararles un buen desayuno -

Lucy se congeló en lugar, su pecho se fue separando de la boca lentamente hasta caer, rebotar unos segundos, y quedarse quieto, ella no dio crédito a esas palabras

- A... amo, usted solo se ha corrido una vez, si quiere podemos tener otra ronda, mis agujeros están listos para recibirlo y complacerlo -

La mujer gótica sonaba impaciente, a pesar de sus palabras expresaban sumisión y el deseo de complacer, la realidad es que su cuerpo todavía quería más

Incluso Lupa pudo percatarse de esa doble intención

- Pasó, tú ropa se ensució y no me provoca seguir jugando contigo en ese estado -

Lincoln se dio media vuelta y empezó a caminar en dirección a la puerta del cuarto rojo

Lupa creyó que todo había terminado, pero, cuando sus ojos cambiaron de enfoque vio como su madre se quitaba aquel traje negro con una inusual agilidad y rapidez, algo que seguramente enorgullecería a la tía Lynn si ella lo hubiese presenciado

La ropa fue tirada hacia un lado y su madre volvió a ponerse de rodillas, con la espalda recta, la mirada al frente y sus manos apoyadas en el suelo

- Espere amo! -

La voz de Lucy casi se quebró, ahora ya no intentaba ocultar su desesperación

Lincoln se detuvo y lentamente dio media vuelta, aunque no dijo nada y su rostro había adoptado una mueca de seriedad

Al tener a su amo observándola Lucy pasó a adoptar aquella pose de sumisión total, ella inclinó su cuerpo hacia abajo, con el rostro tocando el suelo, al igual que sus pechos, los cuales estaban ejerciendo una leve presión contra el suelo; sus rodillas estaban flexionadas provocando que su trasero y espalda estuviesen ligeramente inclinadas hacia arriba, sus manos estaban justo delante de la cabeza, con los dedos a duras penas rozando en las puntas

Esa era la pose favorita de su amo, aquella con la que Lucy esperaba apelar a su compasión y depravación

- Sé que hoy me porte altanera con mis dudas al llegar, sé que obré mal por actuar sin su permiso, pero... realmente lo necesito, mi cuerpo lo anhela, quiero sentir su tacto firme marcando mi carne, sus manos apretando mi cuello, su semilla inundando mi ser... por favor, úseme -

Lucy ya no pudo seguir escondiendo su desesperación, ella se tardó en comprenderlo, pero finalmente se dio cuenta, el verdadero castigo desde el inicio no fue haber anulado la palabra seguridad, ni taparle la boca para ahogar sus gritos

El castigo de su amo por aquella falta de confianza era negarle las cosas que ella más anhelaba, probar la leche recién exprimida, torturar su mente con la posibilidad de ser obligada a ver como él se follaba a otra y la dejaba de lado, privarla de aquel placer prohibido, sin la excitante sensación de ser llenada por aquella semilla incestuosa que ya le había regalado varias hijas

Lincoln dio un par de pasos al frente, su rostro volvió a adquirir esa sonrisa llena de malicia, algo que Lupa pudo notar, haciéndose a la idea que su padre estaba disfrutando el momento, ver a una de sus esposas, ahora en rol de esclava, humillarse de esa manera ante él era algo que le proporcionaba placer, lo suficiente como para despertarle otra erección

Y aún así, a pesar de estar listo para más incestuosa acción, Lincoln dejó de avanzar, deteniéndose a escasos metros frente a Lucy, quien permaneció en la misma posición

Lucy sintió un destello de alivió al escuchar los pasos de su amo, pero, de repente esos pasos se detuvieron, ella sabía que no tenía permitido levantar la cabeza, no sin una orden directa, así que no pudo comprobar si él se le acercó con intenciones de cumplir su petición, o si solo lo hizo para castigarla aún más con otra negación

Esto aumentó la desesperación en la mente de Lucy, su cuerpo comenzó a temblar, tanto por la sensación de humillación como por la pose que ella debía mantener

- Amo, suplico su compasión -

Lucy se había quebrado y aquello le produjo a Lincoln una satisfacción personal que ni se molestó en disimular, ahora, ella había aprendido lo que podía perder si seguía poniendo en duda sus acciones. Podía extender ese castigo un poco más y que Lucy nunca fuese capaz de ir en contra de sus deseos, pero, él prefería aplicar la confiable estrategia del palo y la zanahoria, castigar y recompensar, y era momento de la recompensa

- Date la vuelta -

Su voz era firme, demandante y directa, su polla comenzó a palpitar, ansiosa de tener más acción

Lucy gateo alrededor del suelo, girando sobre sí misma 180 y luego levantó su trasero, moviéndolo con aquella ansiedad

Lincoln le dio una nalgada con tanta fuerza que dejo una nueva marca, además de las que ya había provocado con los azotes, Lucy soltó un gemido, excitada y emocionada

- ¡Muy bien, te daré lo que tanto deseas! -

Las manos de Lincoln agarraron el trasero de Lucy y de un empujón penetró el interior de su vagina hasta el fondo, sintiendo como la punta chocaba contra la entrada del útero, las paredes de Lucy estaban apretadas, pero al mismo tiempo húmedas a más no poder dada toda la estimulación previa

- Gracias! -

Lucy volvió a gemir, su rostro formando una sonrisa, ella se apoyó en sus brazos para tener un mejor anclaje, después de todos los juegos previos sentir aquella verga casi la lleva al orgasmo, pero ella pudo aguantarlo

Lincoln no fue suave, no valía la pena el trato amable dentro de esas paredes, sus caderas se agitaban con fuerza, chocando con el gran trasero de su esclava, creando el eco de ruidos similares a aplausos, de vez en cuando añadía una nalgada, variando entre cual de sus dados soltaba el azote

Aunque, todos esos sonidos eran opacados por los gemidos de Lucy, ahora que la mordaza había sido retirada y tras toda la tortura que fue la posibilidad de salir de allí sin ser follada, era no contenía sus emociones de ninguna forma

- Maldición, es una inundación aquí dentro, realmente deseabas mi verga -

El hombre albino no detuvo el ritmo, pero se permitió añadir una pequeña broma jocosa, el cuerpo de Lucy era adictivo, y aquella sensación era reciproca

- Con todo mi ser, mi cuerpo deseaba esto, mi alma lo necesitaba, deme más amo, ¡se lo ruego! -

Lucy estaba gimiendo de manera incontrolable, apenas pudo juntar fuerzas para juntar aquellas palabras sin correrse, pero era necesario, ella debía expresar gratitud porque casi le habían negado ese placer

Sin embargo, mientras Lucy había logrado contener su orgasmo, aquel grito de placer había llevado al clímax a la pequeña espía

Lupa continúo presenciando aquella escena, cada azote que su padre lanzaba, cada gemido que escapaba de su madre, todo la fue llevando al límite, y cuando su madre soltó aquella frase ella no pudo contenerlo más, fue una suerte que su mano se había aferrado a aquella posición, tapando un gemido, aunque, no es como si ellos fuesen a escucharla con lo ruidosa que era su madre, pero, era mejor no correr riesgos

Y fue ese último pensamiento lo que motivó a Lupa a salir de allí, su cuerpo estaba temblando y si ella sufría otro orgasmo probablemente no podría contener sus propias reacciones, afortunadamente aquella atadura provocada por el shock a su cerebro había cesado, de hecho, se había deshecho desde el titjob, pero Lupa decidió permanecer allí un poco más por pura curiosidad y morbo

La pequeña albina se movió por los ductos en el camino de regreso, escuchando los gemidos de su madre apagándose, siendo atrapados por aquel material rojo en las paredes, su mente calculadora le indico que podría ser prudente darse un baño para justificar todo el tiempo que estuvo fuera, pero, la realidad es que no tenía fuerzas para otra cosa que no fuese gatear por los ductos hasta regresar a su cuarto, además, solo Loth la había atrapado y ella fue sobornada para mantener silencio

Lupa había dejado escuchar los gemidos y gritos de su madre poco después de alejarse de la porción secreta del ducto de ventilación, sorprendida de la efectividad de aquel material rojo para absorber los sonidos

De haberse quedado algunos minutos extra ella hubiese podido presenciar el final de aquella sesión, aunque, quizás fue lo mejor, la mente de la pequeña albina no estaba preparada para presenciar el momento en que las manos de Lincoln se posaron sobre el cuello de Lucy, apretandola con una fuerza calculada, pero riesgosa, los gemidos de la gótica mujer se hubiesen intensificado de no ser porque ella estaba siendo asfixiada, esto prosiguió hasta que finalmente ella recibió aquello por lo que tanto había suplicado, su vientre fue inundado con una intensa descarga de semen, una incluso mas abundante de la que Lupa había presenciado con el titjob, hinchando levemente el vientre de Lucy debido a la cantidad

En cuestión de unos minutos Lupa regreso al cuarto, esta vez fue cautelosa al abrir la rejilla de ducto, logrando infiltrarse exitosamente en su habitación sin despertar a su hermana mayor, o alguna otra hermana por accidente, estando allí la pequeña se acostó en la cama que le correspondía, tratando de sumergirse en el mundo de los sueños una vez mas

- "Eso fue una locura"

Su mente seguía procesando todo lo que ella había descubierto, fue una experiencia única, por decirlo de una manera, pero también, una muy excitante y adictiva.

No fue una tarea sencilla para Lupa caer dormida, pero, eventualmente el cansancio físico y mental lograron el cometido y la pequeña albina recibió el abrazo de morfeo.