No puedes dejar de verla

Su silueta te tiene embelesada

No puedes controlar estos pensamientos al igual que no puedes dejar de mirarla, está acabando contigo y lo peor de todo era que tu fuiste quien empezó todo

Esto era enteramente tu culpa; ella se volvió impredecible al saberse descubierta y eso la ha hecho mas peligrosa, lo peor de todo es que tu te encontrabas en una situación límite, quizás peor y es que ese deseo y obsesión por ver sus ojos, acariciar su rostro….o simplemente contemplarla a los lejos comenzaba a ser insufrible

Errores

Demasiado errores; tú la besaste primero…cediste a tus impulsos y ahora la necesidad de seguir estaba acabando contigo, no era fácil deducir que caerías primero

Lo sentías y ella no se quedaría atrás y es que ese simple gesto ha despertado el mismo sentimiento en ella, será cuestión de tiempo antes de que alguna de las dos cometas un error fatal, error que terminara arrastrando a la otra

Bastaría con otro beso o quizás menos que eso

Simplemente estar a solas para que esos deseos reprimidos durante tantos años se desborden y tomen el control de tu cuerpo y de tu mente

¿Es mía?

"y que tal la estas pasando Nat" la pregunta de Miya te devolvió al mundo real, estabas tan ajena en tus pensamientos que no te diste cuenta que ella te hacia compañía en el jardín

"no puedo quejarme" respondiste, lo cierto era que quitando lo que estaba pasando con Shizuru todo lo demás había estado genial "la casa es bonita y acogedora"

"a que sí, está increíble" dijo Miya contemplando las flores bien cuidadas por los jardineros que seguramente tu tío contrató durante todos estos años para mantener toda la casa como nueva

"aunque es un poco grande para mi gusto" no era tan grande como la mansión Fujino, pero era lo suficientemente grande como para esconderse, además lugares amplios siempre hacían que la soledad se sintiera más; no sería un lugar en el que quisieras estar si no tuvieras a quien invitar; incluso simplemente para mantenerte alejada de los problemas tendrías que estar acompañada

"pero eso es mejor, ¿no?" para nada "imagínate invitar a tu rubia debilidad, Elise, que mejor que congraciarte con tu jefa que llevándola de vacaciones aquí para cogértela"

"ya te dije que no pasa nada con Elise" y la culpa también de ello era de Shizuru "no tendría problema en decírtelo pero…."

"tsk pero por qué; vamos no me digas que no ha tratado de tener algo contigo" para que negar lo evidente, incluso sus conquistas recientas tenían un parecido a ti, sobre todo por la última la cual se había prestado a malos entendidos

"es que no es mi tipo" mala excusa

"ja vamos mujer, me dices que rubia, modelo y con dinero no es tu tipo?" pues era verdad "la única manera en que no le prestes atención es que estes saliendo con alguien" no podías negarlo

Tan obsesionada por la heredera Fujino de ojos rojos que no habías prestado atención a otra mujer desde que se hizo en tu mente y tu cuerpo poco a poco ha caído en la necesidad de estar a su lado, de sentirla…era una sensación tan enfermiza que es un sufrimiento poder verla y no tocarla; no…se te ha escapado de las manos

Lo peor de todo es que el destino parecía querer ponerte a prueba

Hana y tu tío se estaban alistando para regresar a la ciudad; y es que había surgido un asunto de urgencia de la empresa; bien podías entender que el Sr. Fujino tuviera que cancelar todo el plan de pasar los días aquí para atender dicho asunto pero que Hana tuviera que acompañarlo…

Estoy en problemas

"podríamos regresar todos" fue tu sugerencia, un ruego desesperado por escapar

Ruego que no fue escuchado

"descuiden chicas, ustedes sigan divirtiéndose" fue lo que dijo tu tío antes de irse con la nana

No lo pudiste creer

Era como si el destino quisiera joderte de verdad, es decir estarías a solas con Shizuru

Miya y Mai no contaban

"genial" escuchaste gritar a Mai al enterarse de que tenían la casa; sin pensarlo habló con Miya para hacer algo mas tarde en la cena, y una noche viendo pelis, algo tranquilo ya que no estaban preparadas a que tuvieran esta oportunidad de no tener supervisión…

La siguiente vez, se alistarían para salir a conocer la ciudad y los lugares para "socializar" y conocer gente

Si como no

"cuando nos vuelvas a invitar, ya tendremos el itinerario listo" soltó Miya

"En tus sueños" solo podría haber problemas

La mayor sonrió divertida, era tan fácil sacarte de quicio que ya se hacia extrañar esa cara seria y fría que ponías cuando no estabas cómoda

Ingenuamente esa no era la razón por la que estabas así

Shizuru

No, no sabías como abordarla

Estaba en un momento caotico; no tenías idea de cómo podría actuar

Si ella se dejaba ganar por sus impulsos podría ser todo para tí

Era demasiado riesgoso hablar con ella, mucho menos estar a solas

La hora de la cena llegó y Shizuru bajó, no tenía idea de que su papá y la nana se habían ido, posiblemente ella creería que se quedaría sin protección, al menos tenías la esperanza de que pensara asi ya que de esa manera no se atrevería a dejarse llevar

Miya y Mai habían preparado pizzas de peperonni y jamón; uno de los platos favoritos de la castaña, se habían dado cuenta de los bajos ánimos que llevaba, así que como buenas amigas querían reconfortarla

Por otro lado, tu preferiste evitar el encuentro, te guardaste la tajada para mas tarde mientras te llevabas a la sala todas las naranjas viet que había comprado Hana de la refri-bar

A este punto como deseabas que pudieras emborracharte con las latas viet; a ver si asi de alguna manera dejabas de pensar en ella y la situación que estaban viviendo

Perdida en tus pensamientos…ajena a la realidad, con la tv encendida a cero volumen mientras tu vista se perdía en un punto muerto tratando de ordenar las ideas, tratando de elaborar un plan que pudiera salvarte

¿Había manera?

no

Ya no dependía de ti; sería de Shizuru y como si susurrar su nombre en tu mente fuese suficiente, la sentiste llegar

"Natsuki" giraste el rostro viendo como entraba a la sala

Te quedaste quieta de la impresión

No esperabas verla

Se suponía que quería evitarte

¿Cierto?

Resoplaste tratando de mantener la calma, sin embargo una oleada de miedo sacudió tus sentidos y es que tenías un mal presentimiento

"hola" saludaste con inexpresión, casi como si no tuvieras ganas

Era la manera educada de decirle que se largara

Shizuru te miró unos segundos como dudando de entrar o no; rogaste porque no lo hiciera

Aunque una parte de ti; esa maldita parte que querías callar deseaba que si

Mierda

Estaba claro que ya sabía que su papá y Hana no estaban y con ese pensamiento rondando tu mente ella hizo lo segundo

Se sentó a un costado tuyo, aunque había una cierta distancia de poco más de un espacio el mueble era el mismo

Ese atrevimiento era propio de alguien que estaba siendo guiada por sus impulsos

Cerraste los ojos sintiendo un miedo y un nerviosismo como nunca antes en tu vida

Ni en tus trabajos mas peligrosos habías pasado por esta sensación

Mierda

Mierda

Mierda

Lo peor de todo es que debías seguir manteniendo esa mascara de indiferencia, aunque por dentro estuvieras asustada cual niña pequeña

Tus peores temores se estaban haciendo realidad

"¿tenemos algo de que hablar?" lanzaste la pregunta con una mirada fría; una la suficientemente clara para hacerle entender que no estabas con ganas de siquiera cruzar palabra

"sí lo tenemos" dijo con una firmeza que solo provocó que ese miedo se transformara en pánico

Un estado completamente nuevo para ti

"de que" una opción era quedarte en silencio y esperar a que se fuera, pero algo te decía que si te quedabas callada ella se pondría de pie y acortaría la distancia entre las dos a un punto de no retorno

"de nosotras" sentenció

Volviste a cerrar los ojos

El peor escenario posible

Ni en tus pesadillas mas atroces habrías imaginado que ella dijera esa maldita palabra

"creo que escuché mal" dijiste con una sonrisa cínica "espero que no hayas armado una extraña película en tu cabeza" claro que lo había hecho

Para que se atreviese a hablar contigo había imaginado cosas que no podrían ser

¿Nosotras?

¿En serio?

"supongo que tienes razón" soltó con un leve temblor en la voz; estaba dudando, quizás se sentía de la misma manera que tú, aun así, no eras capaz de anticipar sus movimientos "se que me dijiste que en si verdad lo sentía no lo volviera hacer" añadió recordando ese beso atrevido que había desatado tus más oscuros deseos "por eso quiero usar esto de una vez" sin previo aviso sacó la tarjeta dorada de su bolsillo, aquella que le concedería cualquier petición que quisiera

Una medida desesperada

Contuviste el aliento mientras te tendía la tarjeta esperando que la tomaras y aceptaras el trato

No la recibiste

Estaba claro que no se le concederías ya que diría una estúpida locura que no se la darías

"solo quiero un beso mas…" dijo despacito con las mejillas sonrojadas y su corazón latiendo a mil

Abriste los ojos de sobremanera, por un momento se te cruzó que iba a pedir algo aún peor

Aun así, no dejaba de ser una locura

Debías rechazarla y decirle lo mal que estaba de la cabeza y que su tonta película que se había montado en su mente solo eran cosas suyas sin sentido

Simplemente rechazarla y listo

Tan simple…

Tan sencillo

Ahora era la oportunidad perfecta para cortar el momento y que deje esa tonta idea de que pudiera haber algo que ni debieron de pensar

Te quedaste en silencio

No eras capaz de hacerlo

Ese susurro en tu cabeza se escuchaba más fuerte

Ella es mía

Tus ojos miraron fijamente la estúpida tarjeta dorada que seguía sosteniendo entre sus manos, esa idea se apoderó de tu mente y mientras los segundos pasaban tu voluntad se rompió; tan solo bastó verla a su rostro con esa expresión de miedo y ansiedad como si fuese una chica que acababa de confesarse y esperaba una respuesta….y la incertidumbre de no escuchar nada la estaba matando

Ella es mía

Claro que era tuya, si no fuera así, porque te estaría entregando la tarjeta a cambio de un simple beso; oh Shizuru tan miedosa pensando que quizás no sentías lo mismo y en verdad no lo hacías

No

"no esperaba que pudieras pedir eso" susurraste casi con burla, pudiste ver su expresión de dolor en su rostro, conteniendo las ganas de llorar; oh que fácil la habías engañado "se suponía que cumpliría cualquier capricho que quisieras"

Ella pensaba que le dirías que no

Que era una tonta idiota por pensar que tú también querías

Nada mas alejado de la realidad

De su inocente realidad

Eres mía

"te daré una oportunidad más" dijiste corrompida por esa voz que ya había dejado de ser un simple susurro "haré cualquier cosa….incluso más que un beso si así lo deseas"

Shizuru te miró desconcertada; incrédula…incluso creía que había escuchado mal y que esa proposición que acababas de decir había sido producto de sus alocados delirios y fantasías

Ahora el momento de silencio iba de parte de ella

Es mía

Tú eras la que estabas mal

Lo sabías

Pero tu voluntad se había quebrado provocando que saliera este lado tuyo que estuviste reprimiendo todo este tiempo

"te he dado opciones, pero si sigues queriendo lo primero esta bien" volviste a decir ocultando esa malicia que aprovechaba su momento de fragilidad

Ya sabías que es lo que elegiría

Si era el destino quien te estaba poniendo a prueba debías decir simplemente que habías fallado

No…no eras tan fuerte

No después si aquellos si la dueña de esos deseos estaba ofreciendo cual esclava y solo bastaría que hiciera la petición correcta y entonces

"q…quiero que pases la noche conmigo" no dijiste nada, simplemente le quitaste la tarjeta de sus manos

Por unos instantes la viste dudar, como pensando que solo habías estado bromeando con ella

Si supiera

No…para nada

Esto iba en serio

Tanto que ya no podías pensar en otra cosa

"esta bien, cumpliré tu deseo" dijiste levantándote y acortando la distancia entre ustedes de manera tan repentina que la tomaste por sorpresa

No…no podías resistirlo mas

Necesitabas sentir sus labios ahora

Solo fue un leve roce, un instante suficiente para llenar esas ansias y recuperar un poco de lucidez

O eso era lo que creías hasta que sus miradas se cruzaron, sus ojos rojos te atraparon, impidiendo que rompieras esa distancia ya inexistente y entonces ella fue quien respondió con otro roce, esta vez mucho más profundo