Tras terminar su pequeño refrigerio Lupa recibió algunas preguntas directas por de sus hermanas Lacy y Liby, que hace poco regresaron al hogar, e incluso de Loan, las dos primeras recibieron una mirada juzgadora y una respuesta cortante para que se sintieran culpables y, si ella se sentía particularmente vengativa, cobrarse esa deuda con algún favor; mientras que a Loan le dijo una verdad muy condensada, admitiendo que su madre había descubierto una antigua travesura que ella hizo y pasaron horas en una aburrida charla sobre lo que era correcto e incorrecto

Lupa intuyo que Loan le hiciera con el chisme a Lyra por lo que solo restaba una hermana, Loth, quien, a través de una mirada seria y juzgadora, digna de una inquisidora de los tiempos antiguos, le pidió saber que había pasado. Dado que a esa hermana en particular le gustaba ahorrar tiempo Lupa solo tuvo que admitir que su madre la había descubierto, pero, luego de una larga platica las cosas estaban bien entre ellas

Loth se sintió tentada a saber más, le parecía inaudito que su madre estuviese tranquila tras descubrir que ellas 2 han sabido de su secreto durante años, pero, cuando Lupa le dijo que esa explicación es una larga historia su pereza pudo más y ella prefirió no obtener detalles

La pequeña asintió con la cabeza mientras sonreía mentalmente, ella sabía que esa respuesta le ahorraría mucho trabajo con Loth

Y así, sin más preguntas o temas pendientes Lupa pudo prepararse mentalmente para lo que estaba por ocurrir, dejando que el resto de horas pasara en un parpadeo

Cuando ya era media noche una pequeña figura de cabellera albina se levantó de la cama sin hacer ruido y camino hacia la puerta en modo sigilo, pero, sin que ella lo notara un par de ojos dorados la siguieron con la mirada unos segundos, escaneando sus rasgos faciales antes de cerrarse para no alertarla

Loth permaneció despierta incluso después que la puerta se cerrará, era inusual que a ella le costara conciliar el sueño, pero allí estaba, con la mente activa y expectante a validar su teoría, se le había hecho bastante raro que su madre dejase el asunto por la paz luego de una simple platica, pero ahora tenía sentido, Lupa estaba siendo arrastrada a ese mundo

Esto dejo pensativa a Loth, por mucho tiempo había evaluado la posibilidad que eso ocurriese, no solo el hecho de su hermanita siendo atrapada, sino que ella terminase participando. De hecho, Loth lo estaba esperando, porque Lupa sería un buen chivo expiatorio para responder a unas cuantas dudas que, en algunas raras ocasiones, cruzaban por el amplio umbral de su mente

Aunque, eso sería algo que ella podría indagar al día siguiente, por ahora Loth había satisfecho su curiosidad y eso le bastaba para dejarse ganar por la pereza, cayendo en un sueño profundo

Mientras tanto, Lupa ya había llegado al sótano, en donde su madre la esperaba, a la pequeña albina no se le escapo la bolsa negra que su madre traía entre manos

Lucy estaba parada justo frente a la puerta secreta, su mirada seria se transformó en una sonrisa al ver la figura de su hija descender por las escaleras, ella levanto su mano izquierda y la poso sobre una de las cerámicas que adornaban la pared, aquella que en realidad era un panel con un escáner secreto

La puerta se abrió y Lupa trago saliva por los nervios, pero, se dio un empujón de valor y entro al lugar acompañada de su madre

Tan pronto como ambas ingresaron la puerta se cerró, Lupa sintió la suave brisa artificial producto la ventilación que su madre le había contado, aún con los años Lupa todavía no sabía de donde provenía, pero eso nunca le pareció importante, cumplía su función e impedía que el calor de las velas se acumulara hasta el punto de hacer del lugar algo inaccesible

Lupa detallo como todas las velas del lugar estaban apagadas, esto le recordó que a veces sus padres soltaban comentarios sobre alguien llegando primero para preparar el lugar, aunque, las luces de neón tenue mantenían la atmosfera roja, digna del nombre que su madre le había dado a esa habitación secreta

Lucy le permitió a su hija unos segundos para aclimatarse, no sería la misma sensación estar allí dentro, pero, una vez que ella lo considero apropiado se acercó a la pequeña albina por la espalda y, como ella seguía distraída, no opuso resistencia cuando Lucy le coloco un collar

Esto puso en alerta a Lupa, quien se llevó una mano al cuello y dio un par de pasos hacia adelante, más por la reacción sorpresiva que otra cosa. Ella toco el collar como si fuese algo invasivo, pese a que no le representaba molestia alguna

- Desnúdate -

La voz de su madre se hizo presente antes de que Lupa pudiese preguntar o quejarse por el collar

- Era necesario? -

Lupa comenzó a desvestirse, ella no tenía problemas con estar desnuda frente a su madre, sería el colmo considerando que todas estaban desnudas durante las orgias disfrazadas como noches de juego familiar, pero, aprovecho el pequeño lapso de calma para expresar sus dudas

- Absolutamente, debes acostumbrarte a la sensación, por ahora usaras el collar de Haiku -

Lucy deposito la bolsa negra en una pequeña mesa junto a algunos objetos básicos, una fusta, un par de metros de cuerda y un látigo corto de varias hebras. Ella también se desnudó por completo, estando más cómoda de esa manera

Lupa asintió con la cabeza, sonaba razonable, solo esperaba que su madre no fuese a utilizar el mecanismo de castigo por electricidad que permitían esos collares

- Y bien... ¿Cómo empezamos? -

La pequeña albina se expresó con honesta curiosidad, ella había llegado un par de veces justo cuando la sesión estaba iniciando por lo que tenía una o dos posibles rutas en su mente

Lucy se mantuvo callada unos segundos hasta que señalo el centro de la habitación

- Vamos hacia las cadenas -

Lupa asintió y caminó hacia dicho lugar, eso entraba dentro de sus posibilidades, y quizás sería menos incómodo, o tardío, que tener su cuerpo entero amarrado por aquella cuerda que vio en la mesa

Ella no mostró oposición cuando los grilletes en el extremo de las cadenas se cerraron en torno a sus muñecas, aunque, sí soltó un quejido cuando la cadena fue elevada y esto jalo sus brazos hacia arriba, por mera costumbre ella esperaba alguna clase de advertencia y no estuvo preparada

- Respira hondo, si gustas cierra los ojos, eso intensifica lo que sentirás -

Lucy retrocedió hacia la mesita, tomó la fusta y regreso hasta detenerse justo frente a Lupa

- Uhmmm, no habrá palabra de seguridad?, recuerdo que papá suele darte una de vez en cuando -

Lupa levantó una ceja, no sabía si por estar en entrenamiento su madre no iba a seguir todo el protocolo o si ella planeaba imitar a papá cuando se pone en plan amo despiadado

Lucy arqueo una ceja, aunque su hija no pudo verlo, y luego hablo

- Suspiro... tienes razón, la palabra será: Aros de cebolla -

Esa frase tenía una pequeña trampa, la mujer gótica afirmó su agarre con la fusta y azoto el abdomen de Lupa en el costado derecho justo cuando ella estaba hablando, provocando que su hija perdiese el aire

- Ugh, mamá tú sabes que odio los... ARRHHH! hija de... -

Lupa se forzó a cerrar la boca antes de finalizar su insulto, fue una reacción por la mezcla de asco, dolor e incomodidad por el aire que escapó de sus pulmones

- Cariño, recuerda lo que has visto, tú padre… nuestro amo, no va darte ningún aviso y si lo insultas de esa manera él usará el collar -

Lucy se sintió incomoda, ella pensó que se debía a la posibilidad de ver a su hija sufriendo el castigo de collar, pero, nunca le dolió ver a su mejor amiga o a ella misma cuando era castigada frente a un espejo, así que esa no podía ser la causa

- Lo sé, solo me sorprendiste, sigue -

La mujer gótica asintió, volvió a levantar la fusta y comenzó a azotar el cuerpo de Lupa en distintas zonas, el lateral izquierdo del abdomen, el estómago, los muslos, los brazos

En cada azote Lupa estaba a punto de lanzar un insulto, llegó a morderse los labios para evitar gritar

- "Mierda!, ¿cuándo se supone que empiezo a disfrutarlo?" -

Ya que ella no podía gritar abiertamente, porque de su boca solo saldrían insultos, Lupa estaba gritando internamente, preguntándose si había un umbral no metafórico en que su cuerpo podía pasar el switch y ya proporcionarle placer, porque hasta ahora ella solo estaba sintiendo dolor y rabia, mucha rabia

Por el lado de Lucy la cosa tampoco iba mejor, conforme los azotes cansaban su brazo ella volvió a sentir aquella incomodidad y se dio cuenta del motivo, esa situación le desagradaba... no por estar lastimando a su hija, sino por estar del otro lado de la fusta

- "Siempre pensé que Haiku y yo podríamos turnarnos si algún día él decidía ya no participar, pero esto... no es divertido, nuestro amo lo hace ver tan fácil" -

La fusta volvió a cambiar de dirección, dando contra una de las mejillas de Lupa, esto hizo brotar un par de lágrimas que se había acumulado en los dorados ojos de la pequeña albina

- ¡Eso dolió maldita sea! -

Esta vez Lupa no pudo contener sus quejas, por suerte las lágrimas no brotaron, nada más allá de ese par que escaparon por el impacto

- Joder... -

Lupa bajo la cabeza, ella estaba empezando a creer que no tenía la chispa, pero no quiso rendirse

- Sigue mamá, aún no he dicho nada -

Sin la palabra de seguridad Lucy no tendría motivos para haberse detenido, y aún así su madre había elegido parar, esto hizo fruncir el ceño a Lupa, quien levantó la cabeza enojada

Solo para encontrar que su madre estaba arrodillada y con la cabeza cerca de su entrepierna

- Está funcionando... -

Lucy extendió su mano derecha e introdujo sus dedos índice y corazón en la vagina de Lupa, la inserción fue sencilla y rápida, gracias a algo que Lucy quería comprobar, o más bien, mostrarle a su hija

La mujer gótica saco los dedos y los separo lentamente, un pequeño hilo de fluidos mantuvo una línea por medio segundo hasta romperse

- No es mucho, pero estas excitada -

Lucy habló con entusiasmo, quizás más del que Lupa esperaba, quien no se hubiese creído tales palabras de no ser porque a ella misma le sorprendió lo fácil que entraron los dedos de su madre

- Que raro, no me di cuenta -

No era muy difícil dado que era su propio cuerpo, Lupa podía sentir cuando el calor se acumulaba en sus partes íntimas, incluso sin actividad sexual, como cuando ella y sus hermanas espiaban a su papi durante los entrenamientos de la tía Lynn, o cuando los juegos de cartas y chismes entre hermanas escalaban de tono y ellas terminaban dejándose manosear unos segundos para cubrir sus deudas del turno

- Es normal, tú cuerpo no está acostumbrado al dolor, por ahora esa sensación está sobrepasando el placer. Necesitas algo que te ayudé a sobrellevar esa diferencia, por suerte vine preparada -

Lucy se levantó y volvió a retroceder, tomando la bolsa negra que ella había dejado encima de una mesa

- Mamá, las dos sabemos que el porno no me prende, esta bonito para bocetear poses en mis prácticas, pero es aburrido, hago cosas mucho más divertidas en casa, sin toda esa mierda del "padrastro" o estupideces del estilo -

Lupa pensaba que su madre iba a mostrarle algunos videos, después de todo ella había comentado que, si las cosas no salían bien, le compartiría videos de las sesiones

Pero, Lupa ya había visto muchas sesiones en vivo de ellos dos, y el porno regular no alcanzaba para excitarla, hasta le parecía frustrante que los actores no tuviesen las bolas para fingir que eran familia de sangre, porque siempre en esas películas usaban alguna pobre excusa de padrastro, o hermanastros, etc.

- Dame algo de crédito cariño, una madre conoce a sus bebés -

Lucy sacó de la bolsa un antifaz que le cubrió los ojos a Lupa, luego, sin que Lupa pudiese verlo, ella acercó unos audífonos gruesos, pero antes se le acercó a la oreja para susurrar

- Y mami sabe que esto te gustará -

Lucy coloco los audífonos en su hija, el grosor corto por complemento cualquier sonido externo que Lupa pudiese escuchar, fue por eso que, al momento en que Lucy presiono un botón, el sonido que se reprodujo Lupa lo escucharía de forma tan vívida, como si hubiese estado allí

- 'De pie en este instante' -

Lupa se tensó de golpe, esa era la voz de su papi, pero no la que él solía usar con ella, no la del padre amoroso, o el papi pervertido... esa era la voz de su padre cuando estaba en el rol de amo

Sus pies afirmaron su anclaje al suelo

- 'Date la vuelta, voy a marcar tu trasero de tal forma que me recordarás cada vez que te sientes' -

Lupa sabía que eso era una grabación, sintió los audífonos, sabía que su padre no estaba allí, pero, eso poco le importó, la voz sonaba tan vivida que lograba influenciar en ella, sus pezones se erizaron y ella dio media vuelta, levantó el trasero y comenzó a ondearlo para que la imagen mental de su papi, no, más bien la imagen proyectada de su amo, cumpliera lo prometido

- "Bien jugado mami, ahora si estoy motivada" -

Lucy emitió una sonrisa, quizás debió usar eso desde el principio, pero debía comprobar su pequeña era una masoquista antes de ser tentada por la idea de ser azotada por su padre, ese leve toque de humedad que sintieron sus dedos le dio esperanza

Ahora ella, con fusta en mano y la fe renovada, se preparó para el siguiente paso

Un nuevo azote, más fuerte que los anteriores, dio justo en la nalga derecha de Lupa

- Aghh! -

La pequeña soltó un gemido, le dolió como el demonio, pero, hubo placer... imaginar que era su papi quien la estaba azotando le provocaba el morbo suficiente como para empezar a equilibrar la balanza

Los gemidos de Lupa también sirvieron de combustible para motivar a su madre, si bien ser la que provoca dolor no era algo que le resultase placentero, en lo más mínimo, el hecho de estar descubriendo y presenciando que su propia carne y sangre tenía la misma chispa masoquista era suficiente motivación para hacerla sentir emocionada, forzarse así misma a dar un poco más e ignorar el cansancio en su mano derecha

Nuevos azotes con la fusta fueron hechos, en la nalga izquierda, los dos muslos, el abdomen, incluso en los brazos por debajo del codo, técnicamente eran las mismas zonas, pero la mentalidad de Lupa había cambiado, ahora la pequeña albina estaba emocionada, gemía casi la misma cantidad de veces en que soltaba gritos de dolor, y lo mejor es que ya no había insultos

Aunque si hubo algo que preocupo a Lucy

- 'Esto es lo que querías, ¿no es así?'

La voz de Lincoln continuaba reproduciéndose a través de los audífonos, manteniendo a Lupa con aquella imagen mental de tener a su padre dentro del cuarto rojo, siendo el que la estaba azotando en lugar de su madre

- Si, lo deseaba, ¡desde hace años quería probarlo! -

- ¡Sigue papi, castígame más! -

La voz de Lupa reflejaba su emoción, pero, también denotaba que ella todavía estaba sufriendo, al menos la motivación le ayudaba a tolerarlo más de lo que su madre habría esperado

Sin embargo, Lucy se detuvo por un momento dudosa de si debía corregir a Lupa y frenar la sesión, o marcar mentalmente ese detalle como un punto para discutirlo con más calma, después de todo ella tenía muy claro que su amo no se tomaba de buena manera ese tipo de errores

- "Cariño tienes que aprender la forma correcta para dirigirte a nuestro amo, o él te castigará y no de una forma divertida"

Tras un par de segundos en calma incluso la propia Lupa se dio cuenta que la fuente de dolor se había detenido, por suerte los audífonos aún seguían reproduciendo frases sucias de su papi y eso evitó que ella perdiese la emoción del momento, supuso que su madre estaría cansada o quizás cambio de posición, por lo que ella empezó a ondear su trasero con expectación

Esto hizo que Lucy reaccionase y notase dos cosas, las piernas de su hija comenzaban a temblar por lo que ella pronto perdería agarre y las cadenas comenzarían a lastimarla, lo que era bueno o malo según que tanto Lupa estuviese lista para disfrutar ese tipo de presión física; pero, lo otro es que ella quería seguir y Lucy decidió dejar para luego aquella advertencia

La mujer gótica levantó la fusta, pero se detuvo cuando escuchó a su hija hablar

- Oh, así que cambiaremos de juguete... está bien papi, trae algo más intenso, y luego sigue jugando conmigo -

Lucy separó un poco los labios, sorprendida de que la grabación ya hubiese llegado al punto en que Lincoln le había ordenado mantenerse quieta para una pausa, ella había extraído el audio de una sesión muy antigua, algo que, comparado a sesiones recientes, no sería tan intenso ni tampoco escalaba a cosas para las que Lupa no estaría preparada

La mujer gótica se acercó a la mesita del cuarto, donde dejó la fusta y agarró un látigo con varias fibras de cuero, algo para distancias muy cortas, pero que incluso en manos inexpertas podía causar un buen impacto que dejaba marcas en el cuerpo, ese era uno de los juguetes favoritos de Haiku, algo que ampliaba la zona de impacto, ella por su parte prefería el látigo clásico de una sola hebra, quizás abarcaba un menor rango, pero el impacto era más fuerte, además que su amo solía jugar con el látigo, alejándose para darle en puntos poco convencionales, y esa incertidumbre le sumaba puntos extra a su juicio

- "Me da curiosidad cual vas a preferir, aunque, será el amo quien lo descubra, si los espíritus nos dan su bendición él podrá leerte tan bien como lo hizo con nosotras" -

Una pícara sonrisa se asomó en el rostro de Lucy, había muchas posibilidades, y de momento todo estaba saliendo bien para explorar cada una de ellas con calma

- Ya has decidido?, mi cuerpo está listo -

Lucy afirmó su agarre al látigo de uso corto, era una suerte que su hija fuese un poco lengua floja cuando estaba excitada, le ayudaba a seguir el hilo de aquella grabación

Acercándose de regreso al centro de la habitación, Lucy volvió a situarse a la espalda de Lupa, quien seguía ondeando el trasero, pero ahora con lentitud para no cansar sus piernas más de lo que ya estaban

Ella levantó su brazo y lo hizo descender con fuerza, impactando todas las hebras del látigo en la espalda de Lupa, la piel pálida de la pequeña albina se marcó de rojo casi al instante en que ella recibió el impacto

- Aghh!, maldita sea!... perdón, sigue por favor -

Lupa pudo sentir como su espalda ardía, ella trato de hacer memoria entre los objetos que había visto y se hizo una idea de cual usó su madre para azotarla, dolía como el demonio, pero, no era tan malo como al principio, así que eso era una buena señal, o eso esperaba ella

Lucy volvió a dar otro azote, esta vez justo encima de su pie izquierdo, Lupa volvió a gritar y perdió el equilibrio, causando que las cadenas hicieran presión, esto evito que ella terminase en el suelo, pero acabo lastimándose la muñeca

- Mierda... -

Lupa soltó en un susurro contenido, volvió a ponerse de pie y respiro de forma pesada, ese látigo le estaba dando más problemas

Lucy bajó un poco la fuerza, en parte para no sobrecargar a su hija y porque su brazo le pedía descanso, apuntó a la otra pierna y, por suerte, no se repitió el mismo escenario, Lupa soltó un gemido, sintiendo en esta ocasión un poco más de placer en comparación al dolor

- 'No has dicho nada esta noche, ¿acaso estás tratando de aburrirme?' -

La voz de Lincoln volvió a sonar desde los audífonos

La pequeña albina levantó una ceja en señal de confusión, aunque el antifaz tapo aquel gesto, pero, a la vez sintió interés por lo que vendría

- ¿Qué esperas que diga? -

Por un segundo a Lupa se le olvidó que su padre no estaba en la habitación, y eso solo era una grabación, para cuando lo recordó ya era tarde, se sintió como una idiota, pero, luego se dijo así misma que eso estaba bien, era parte de la inmersión que había logrado excitarla así que debía seguir el juego, actuando como su madre

Y entonces algo hizo clic en ella...

- "Espera, es verdad, mamá no es solo una masoquista, dentro de este cuarto ella..." -

- Aghh! -

Un nuevo azote interrumpió los pensamientos de Lupa, esta vez fue en el abdomen debido a que Lucy se movió un poco antes de retomar, la sorpresa hizo que ella casi pierda el equilibrio y su cuerpo sintió más dolor en esa ocasión

- 'Me estás haciendo perder la paciencia, quise ser indulgente, pero no me dejas otra opción más que recordarte tú lugar. Ruega por ello o me detendré en este instante y no habrá más sesiones por 1 año' -

La voz de Lincoln siguió como si nada, después de todo era una grabación

Lupa prefirió enfocarse en eso para ignorar el dolor

- Por favor no se detenga... amo, soy su esclava, vivo por usted, nací para complacerlo, si quiere que hable sucio lo haré, pero no pare, ¡le imploro que siga castigándome! -

Lucy se detuvo por un segundo, confundida por las palabras de Lupa, y entonces recordó algo

- "ohh es verdad, esa noche yo estaba en medio de una apuesta con Lynn, la primera en hablar perdía y tendría que hacer de niñera para nuestras hijas por 3 meses... mi amo casi me castiga sin dolor por un año, y yo perdí algunos eventos para presentar mis libros por cuidar de las pequeñas" -

Pensando en ello, Lincoln obviamente sabía de esa apuesta, Lucy fue obligada a perder frente a la hermana con la que tenía el vínculo más cercano, y por ende con la que solían tener riñas infantiles incluso tras volverse madres

- "Eres tan cruel como justo amo, además, el tiro le salió por la culata a Lynn, me hice tan cercana a sus hijas que Victoria acabó heredando mi estilo de sudaderas en los brazos" -

Lucy prefería llamar por su segundo nombre a Lynn III, un hábito que nació en aquella época donde Lucy cuido de las gemelas Lacy y Lynn III, la pequeña aspirante a Caballero medieval quedó tan encantada por historias que ella les contaba que la declaró su tía favorita, algo que a Lynn le chocó bastante, porque ella esperaba que ese título lo recibieran sus mejores amigas, algunas siendo madres de otras hijas de Lincoln

Dejando de lado aquella oleada de recuerdos Lucy retomó su labor de azotes y, por coincidencia, esto ocurrió justo después de que Lincoln volviese a hablar dentro de la grabación

- 'Bien dicho, aquí está tú recompensa!' -

El azote impacto en el trasero de Lupa, ambas nalgas recibieron algunas de las hebras de cuero, y el resultado fue favorable gracias a esa coincidencia de tiempo

- Ahh! gracias amo, más por favor, haga con esta esclava lo que usted desee -

Lucy emitió una sonrisa, mezclando orgullo, placer y un sentimiento de corrupción que le produjo aún más morbo

- "Así se habla mi niña!, estoy tan orgullosa de ti" -

La emoción renovó las fuerzas de Lucy y los azotes aumentaron de intensidad, cada vez que Lupa sentía que el dolor superaba al placer ella comenzaba a gritar, ruegos y suplicar a un amo invisible para que la siguiera castigando, palabras de entrega, de sumisión total, que la excitaban lo suficiente para equilibrar las cosas y dejar que el placer la ayudase a tolerarlo

- No importa cuánto tarde en sanar, úseme amo, lo recibiré con gusto -

Lupa hablo con ligeras pausas, entre gemidos y la reparación pesada por la fatiga, su cuerpo estaba al límite y ella lo sabía

Lucy también lo supo, por la forma en que su hija se estremecía con cada azote

- "Aquí vamos, aguantalo mi niña" -

Lucy se había asegurado de no volver a tocar el rostro de su hija, pero, era imprescindible que cada zona del cuerpo de Lupa conociera el dolor, que ganará tolerancia y más importante, que le transmitiera placer. Fue por eso que el último azote dio en la mejilla izquierda de Lupa, y parte del cuello

Lupa sintió el ardor en toda la zona, pero, su cuerpo que ya estaba al límite del clímax transformó la mayor parte de esa sensación en placer, el suficiente como hacerla acabar con fuerza

- Ahh!... amo... gracias -

Lupa perdió el equilibrio y sus piernas cedieron, otra vez las cadenas impidieron que ella fuese a parar al suelo, lastimándole las muñecas en el proceso, pero, eso no le importo en lo más mínimo

La experiencia fue dolorosa como el demonio, maldijo en su mente tantas veces que perdió la cuenta... pero ese orgasmo fue intenso, hizo que valiese la pena

Lupa sintió como la grabación se detenía, no dijo nada y tampoco luchó cuando le fueron retirados tanto los audífonos como el antifaz. Lo primero que ella vio fue el rostro de su madre, mostrando una amplia sonrisa

- Heh... creo que pase la prueba mamá -

Lucy no dijo nada, no todavía, ella abrió los grilletes y atrapó el cuerpo de Lupa

La mujer escaneo el cuerpo de su hija con detenimiento, deslizando su mano para acariciar suavemente las zonas recorridas, empezó por las piernas en donde se notaban las marcas de la fusta, sobre todo en la zona del muslo bajo los glúteos, lo cual resultaba perfecto porque Lupa las podría esconder con ropa sin cambiar de vestimenta, a diferencia de los brazos que esos si iban a necesitar maquillaje o que su hija utilice ropa con mangas durante un tiempo
Los dedos de Lucy recorrieron el abdomen, los costados mostraban heridas por la fusta, pero el estómago estaba rojo por los azotes del látigo, de nuevo, algo fácil de esconder, también, los dedos de Lucy encontraron divertido acariciar esa zona porque el cuerpo de Lupa reaccionó, aún estaba sensible allí

Lucy dio un pequeño desvió, sus manos acariciaron uno de los glúteos de Lupa, la yema de sus dedos palpo las zonas en que ambos, fusta y látigo se enmarcaron, a su pequeña le costaría sentarse por un par de días, quizás piense en ella y sienta ira, o piense en su papi y sienta morbo por recibir más… probablemente lo segundo si ambas llegaban a tener la misma clase de reacciones en el tiempo de descanso pos sesiones

La mano de Lucy recorrió la espalda y Lupa soltó un pequeño quejido, indudablemente era la zona más sensible, la que probablemente iba a necesitar algunas cremas para sanación rápida y desaparecer las marcas que sus dedos pudieron percibir

Otra media vuelta, sus dedos exploraron los pechos, de las pocas zonas que Lucy evito casi por completo, ella quería jugar un poco usando pinzas, pero, sería en otro momento

Finalmente la mano de Lucy acarició la mejilla izquierda de Lupa, sentir el ardor de aquella zona le provocó deseos de besarla, pero se contuvo, no porque ella se privara de tal demostración de amor y lujuria, sino porque la prueba había terminado y ella no quería encender la chispa de nuevo, no esa noche al menos

Lupa se había ganado un descanso para que su cuerpo y mente pudieran procesar todo lo que había experimentado

Lucy dio un último vistazo a todas las marcas de Lupa junto al rostro satisfecho de su pequeña, y esto además de darle placer activo los engranajes de su mente al comprender algo, ella por sí sola era una novata en lo que a producir dolor se refería, así que, cuando su pequeña estuviera en las manos de Lincoln, alguien con años de experiencia en ese rol, las cosas serían mucho más intensas para Lupa, así como los evidentes resultados

Esto hizo que Lucy, expectante y emocionada ante las posibilidades, imaginase a su pequeña con las mejillas hinchadas por bofetadas, los pechos cubiertos por marcas rojas producto varios latigazos, la deliciosa piel pálida de ese pequeño y firme trasero cubierta con un bello rosado por el ardor de intensas nalgadas, las piernas y brazos con abundantes signos de azotes al punto de necesitar ropa holgada o maquillaje para ocultarlas… tales imágenes eran un deleite para su depravada imaginación al punto en que ella se mordió el labio inferior, luchando por controlarse… aún no era tiempo

Después de todo, Lupa aún no estaba lista para ser entregada a su amo

Entonces ella tomo una ruta mas amigable, abrazando con fuerza su hija para liberar todas esas emociones, después de todo, era una mujer de acciones más que de palabras, así que en ese abrazo lucy transmitió todo el amor, orgullo y depravación que sentía

- Así es cariño, realmente tienes la chispa -

Lupa correspondió el abrazo, sintiendo calidez, confort, felicidad y otras cosas que no supo identificar, pero que decidió no darle importancia, centrándose en la calidez y orgullo

- Pero... -

Sin embargo, no todo podía ser felicidad, y es por eso que Lucy siguió hablando, Lupa levantó una ceja ante esa palabra, incómoda de escuchar algo que ya había intuido

- Tienes muy poca tolerancia al dolor... y él no será tan amable como yo -

Lupa trago saliva, eso confirmó lo que ella justo estaba pensando, su papi... no, su amo, sería mucho más rudo de lo que su madre fue

- Lo supuse -

Fue lo único que Lupa pudo decir ante ese hecho, su voz expresaba tristeza, mas no resignación

- Descuida, vamos a trabajar en eso, pronto estarás lista… y entonces te entregaré a nuestro amo para que puedas complacerlo con tú cuerpo -

La voz de Lucy cambió de tono al terminar su frase, con una picardía y lujuria que sorprendió a Lupa, de hecho, la pequeña albina se estremeció por ambas, la frase y el tono de voz, entendiendo lo que ello implicaba

Lupa tendría que asumir el mismo rol que su madre y madrina, para que ella pueda recibir ese doloroso placer tendría que someterse ante él, y cuando eso ocurriese su amoroso padre se convertirá en su amo

- Lo esperó con ansias -

Tal idea hizo que su cuerpo volviese a temblar, pero de emoción en lugar de miedo, no importa cuantas sesiones de entrenamiento le tomase, ella estaba dispuesta a soportarlo