Vegeta se levantó primero a la mañana siguiente ya que ya había descansado lo suficiente, Bulma aún seguía dormida. Se sentó en la cama y se desperezó lentamente tratando de no despertar a su novia. Afortunadamente no tenía prisa, Uranai llegaría más tarde ese día.
Miró a la bella peliazul que dormía a su lado y se sintió algo extraño al darse cuenta de lo feliz que se encontraba desde que ella se quedaba allí.
En cuanto se había dado cuenta que se había enamorado de la mermaid silenciosa se había cerciorado de que su vida no estaría completa sin ella, ahora ya no era un joven solitario que sólo actuaba movido por la inercia de la vida.
Bulma comenzó a despertarse, sintió las suaves sábanas que la rodeaban, aun lo sentía raro ya que estaba habituada a la fría y húmeda sensación del agua en todas partes. Abrió los ojos y lo primero que vio fue a Vegeta junto a ella, aunque él estaba sentado en la cama.
Buenos días- lo saludó Bulma de forma dulce haciéndole notar que estaba despierta, él había volteado ya que trataba de desperezarse lo suficiente como para levantarse de una vez.
Vegeta volteó a verla y ella le sonrió, era esa bella sonrisa que le daba cada vez que se veían, aunque ahora que era humana no lucía apagada como antes cuando la aquejaba el hecho de no tener su voz.
¿Dormiste bien? - preguntó Vegeta al ver que estaba despierta, ella asintió y se sentó en la cama con un gran ánimo.
Sí, tu cama es muy cómoda-le aseguró ella sonriente- ¿Ya te vas a levantar? - preguntó animada, el asintió y se incorporó, ella también se levantó luego de eso.
Voy a darme una ducha y luego prepararé el desayuno, Uranai vendrá más tarde hoy- le avisó, Bulma asintió sonriente.
¿Puedo ayudarte luego de que me dé una ducha también? Quiero aprender- le pidió con amabilidad, él accedió ya que sabía que Bulma quería aprender tantas cosas de ese mundo como le fuera posible.
No iba a hacer nada muy elaborado, pero supongo que está bien para que empieces a aprender- dijo Vegeta accediendo a lo que le había pedido, ella sonrió y se dirigió a la puerta del cuarto.
Iré a bañarme en el otro baño, la ropa estaba en el otro cuarto- le recordó ella emocionada, Vegeta asintió y la miró irse sorprendido porque tomara la iniciativa.
Él se dirigió a bañarse en el baño del cuarto en el que estaba, Bulma se había ido descalza hasta allá, pero había zapatos para ella allí.
Al salir al comedor para ir a la cocina, notó que Bulma parecía no haber terminado de arreglarse aún. La esperó un momento, aunque se decidió a ir adelantando las cosas para poder terminar antes.
Mientras estaba sacando las cosas que usaría de la nevera, vio a Bulma aparecer en la puerta de la cocina.
Llevaba un vestido rojo de puntos blancos, un escote en forma de corazón y pequeñas mangas cortas que caían un poco por sus hombros. Además de eso llevaba unos zapatos sin tacón del mismo color y un broche con un moño rojo en su cabello que combinaba con el atuendo.
Mira Vegeta, me siento humana- dijo emocionada Bulma mientras le enseñaba cómo le quedaba el vestido, hizo una pose de lado y le guiñó un ojo antes de sonreírle con diversión.
Te ves como una- le aseguró Vegeta, parecía que ella podía verse bien con cualquier vestimenta debido a lo hermosa que era. Ella sonrió y se acercó a él para besarlo, estaba muy feliz.
Se separaron del beso y se miraron intensamente un momento, cada instante junto al otro parecía un sueño y ahora sentían que disponían de todo el tiempo del mundo para estar juntos.
¿Cómo es esto me enseñas? -preguntó Bulma al ver todas las cosas que había allí, solo conocía el jugo de naranja y las fresas ya que la otra vez no se había aprendido los nombres de todo.
Si, mira, esto es...-comenzó a explicarle. Los dos resolvieron rápidamente el desayuno, aunque Vegeta fue explicándole de a poco como se llamaban los ingredientes que usaría y qué haría.
¿Así? -preguntó Bulma luego de cortar unas fresas como él le había indicado, Vegeta le había pedido que hiciera eso mientras él preparaba otra cosa.
No está mal-respondió él con simpleza, Bulma sonrió alegre por poder hacer algo también.
Es más fácil cuando el cuchillo no está oxidado- comentó ella divertida ya que los que había usado antes generalmente estaban en ese estado debido a la hostilidad del ambiente en el que vivía.
Luego de desayunar, escucharon el timbre y Vegeta fue a abrir de inmediato. Uranai había llegado y procedió a preparar el almuerzo, los tres comieron algo juntos mientras miraban un poco la televisión y Bulma hizo más preguntas sobre ello.
Después la joven mermaid habló animadamente con la anciana un rato mientras miraban unas revistas que Uranai había llevado, Vegeta estaba buscando unos libros que quería enseñarle.
Los dos se fueron al balcón luego de eso ya que estaban viendo un libro de fauna marina esta vez, Bulma sabía mucho sobre eso ya que ella había vivido con aquellas criaturas así que le contaba a Vegeta ciertas cosas que no estaban en el libro.
¿Dices que aquí no hay nada de los peces sombríos? - dijo sorprendida Bulma, había visto varias criaturas en el libro y no parecía haber nada sobre eso.
Ni en ese ni en todos los otros que tengo- le aseguró Vegeta, Bulma sonrió al escuchar eso.
Bueno, tampoco aparece nada sobre nosotras, pero supongo que es mejor que no sepan tanto sobre las mermaids por seguridad- comentó pensativa.
Ella y Vegeta habían acordado que no le dirían a los demás que ella solía ser una. El secreto moriría con ellos o deberían meditar con cuidado a quién se lo contarían.
Escucharon el timbre sonar y luego Uranai avisó que ella abriría la puerta, ella había estado preparando café y sirviendo jugo de naranja ya que a Bulma le gustaba. Al abrir vio que era Raditz y lo dejó pasar de inmediato, después de todo no parecía que Vegeta estuviera de malhumor esos días, desde que la linda joven de cabello azul se quedaba allí no había vuelto a suceder.
Esta en el balcón de su cuarto-le avisó Uranai al verlo entrar, luego se dirigió a la cocina ya que no había terminado con lo que hacía e iba a añadir otro vaso.
Hola Vegeta ¿Quieres que vayamos al bar...? -preguntó hasta qué vio que estaba allí mirando un libro con Bulma.
La ex mermaid y su amigo voltearon a verlo sorprendidos porque él hubiera sido quien toco el timbre, aunque Bulma sonrió al ver que era él.
Hola Raditz- lo saludó ella animada, Raditz retrocedió sorprendido al escucharla.
¿Qué hace aquí? ¿Por qué habla? ¿Por qué no es una sirena? -preguntó rápidamente Raditz, estaba atónito.
Vegeta suspiró pesadamente al escucharlo ya que no le había hablado desde lo sucedido con Nerina ni lo había visto en el trabajo porque ahora estaba de vacaciones.
Siéntate-le ordenó Vegeta con fastidio, Bulma solo sonreía feliz de ver que tenían visitas.
Esperaron a que Uranai llevara lo que estaba preparando para que pudieran hablar sin que ella escuchara, ya que no le habían contado toda la verdad a ella.
Aquí tiene señorita, el joven Vegeta me dijo que le gustan mucho- dijo Uranai.
La anciana había llevado dos bowls con fresas, uno tenía fresas solas y el otro unas fresas con chocolate. Además de eso había llevado una jarra de café, tazas, vasos y una jarra con jugo de naranja.
Gracias, señora Uranai- le agradeció Bulma de forma amable.
No hay de qué señorita, si va a estar aquí me aprenderé sus gustos y la trataré como merece- le aseguró, la anciana le sonrió devuelta a la muchacha y se dirigió adentro.
En cuanto se fue adentro, Raditz no pudo evitar volver a preguntar.
¿Te estas quedando aquí? ¿En su casa? - preguntó nuevamente sorprendido, aun así, aún no habían resuelto ninguna de sus dudas anteriores.
Habla más bajo, te lo diremos- le reprochó Vegeta ya que Uranai podría escuchar desde adentro si hablaba muy fuerte.
Le explicaron todo lo que había sucedido con Nerina y que los pactos que Bulma había hecho se habían roto y por eso ahora podía hablar. También le habían aclarado que ahora ella vivía con él. Habían estado bebiendo café, hasta Bulma había comido algunas fresas mientras hablaban, realmente le gustaban mucho.
O sea que mataron a esa bruja del mar o lo que sea, Bulma es humana de forma permanente porque hizo un ritual para eso ¿Y ahora vive contigo? -preguntó, viendo cómo estaba vestida Bulma parecía una humana más como cualquier otra, aunque conservaba su gran belleza que la hacía resaltar entre otras chicas.
Eso fue lo que te dijimos- le reprochó Vegeta por tener que repetirlo.
Es mucha información- dijo Raditz algo agobiado- ¿Y por qué no me respondiste las llamadas? Ayer te llamé toda la mañana- dijo como queja.
Rompí mi celular cuando estábamos peleando con Nerina y Bulma lo arregló anoche- se excusó, Raditz miró extrañado a Bulma ya que no sabía qué ella podía reparar un celular.
¿Y por qué no fuiste a trabajar hoy? -le preguntó extrañado, Bulma respondió esta vez.
Está de vacaciones- respondió la ex mermaid simplemente, Raditz la miró asombrado ya que no tenía idea de eso, aunque tampoco es que hubiera hablado con el padre de Vegeta.
¿Y qué querías cuando viniste? -preguntó Vegeta esta vez ya que parecía que Raditz ya tenía las respuestas que quería.
Ah, te iba a invitar al bar de la playa, me iba a juntar con los demás allí- dijo recordando a lo que había ido- ¿Tienen planes o Bulma tiene que volver al mar? -preguntó de forma irónica.
Iba a ir a comprar una pieza que necesito para otro celular, pero aparte de eso no teníamos planeado nada- respondió Vegeta pensativo, Bulma lo miró curiosa ya que recordaba que Vegeta le había dicho lo que era un bar antes- ¿Quieres ir? -preguntó mirando a su novia, ella sonrió al escuchar eso.
¿A un bar? ¿Quién va? -preguntó ella curiosa, estaba un poco nerviosa ya que sería una nueva experiencia humana, aunque la emocionaba.
Los que estuvieron aquí cuando hicimos la fiesta ¿Te acuerdas? Puedes bailar, allá la gente baila- le aseguró Raditz para animarla, Bulma volteó a ver a Vegeta y asintió al escuchar eso.
Bien, iremos entonces ¿Quieres ir con ese vestido? -preguntó ya que sabía que Bulma había estado hojeando algunas revistas de moda con Uranai antes.
Es una salida de noche-dijo pensativa- Iré a preguntarle a la señora Uranai que cree ella que sea apropiado- dijo emocionada mientras se ponía de pie.
Tómate tu tiempo, aun es temprano- le avisó Vegeta, Bulma asintió y le dio un beso en la mejilla antes de irse a buscar a la cocinera de la casa.
Quién te ha visto y quién te ve-dijo Raditz sin ánimos de que eso sonara como una pregunta, estaba divirtiéndose mucho al ver cómo era la naturaleza de la relación de su amigo con la mermaid humana.
Cállate- respondió Vegeta con molestia, Raditz comenzó a reír al oírlo.
¿Y cómo tiene ropa? Las mermaids no usan ropa- dijo confundido Raditz, Vegeta suspiró pesadamente.
Ayer compramos ropa- le aclaró él con molestia.
Aaah, así que ya se está adaptando- dijo Raditz pensativo- Se ve muy feliz aquí, me sorprende que realmente renunciara a ser una sirena por ti, eres malhumorado- dijo como observación.
Cierra la boca- le reprochó Vegeta, Raditz rio al ver su molestia.
Pero se ve que te ama, y tú a ella. Nunca te había visto así, parece que fue la decisión correcta- dijo con amabilidad, se alegraba de que todo se hubiera solucionado al final.
Luego de un rato se fueron al comedor, habían pasado unos cuantos minutos desde que Bulma había ido a prepararse para que fueran al bar.
Después de unos minutos más, salió del cuarto de invitados junto a Uranai, la había estado ayudando a elegir su ropa.
Bulma salió con un lindo vestido color crema con rosas estampadas en él, se veía elegante, aunque a la vez relajado. También tenía unas sandalias sencillas color durazno y un broche dorado que habían comprado el día anterior, tenía la forma de una rosa y adornada su cabello delicadamente.
¿No se ve hermosa? -preguntó Uranai contenta al ver que la chica parecía conforme, la había ayudado a maquillarse también ya que ella aún no sabía tanto de esas cosas.
¿Vas a coquetear en la playa Bulma?-preguntó Raditz al verla, realmente se veía bonita. Vegeta había quedado sin habla al verla ya que ciertamente se veía increíble con cada prenda que le había visto puesta.
Solo con Vegeta- respondió ella sonriente, volteó a mirarlo y se acercó a él ya que notó que la estaba mirando- ¿Crees que es apropiado para ir al bar? -preguntó Bulma curiosa por su opinión, había salido de su ensoñación al ver que se acercaba a él.
Si... creo que eso está bien- respondió simplemente, la mermaid le sonrió y lo tomó de la mano ya que estaba emocionada por irse.
¿Ya nos vamos? -preguntó Raditz ya que había visto que Bulma parecía tener prisa por ir, incluso había hecho que Vegeta se levantara de su asiento.
Iré a buscar mi billetera, vayan al auto- le propuso Vegeta ya que Bulma tenía prisa, le lanzó sus llaves a Raditz y él las atrapó mientras accedía.
Nos vemos señora Uranai, muchas gracias por su ayuda- dijo Bulma de forma amable antes de atinar a seguir a Raditz para ir al auto. La anciana se despidió y miró a Vegeta ya que parecía que quería hablar con ella.
Puedes irte por hoy si quieres, seguramente volvamos tarde- le avisó Vegeta antes de ir a su cuarto a buscar lo que había dicho, Uranai asintió ya que no tenía sentido que se quedara si no iban a estar allí- Cierra cuando te vayas y no hace falta que vengas tan temprano mañana- le sugirió cuando salió del cuarto.
Si señor Vegeta, que se divierta con la señorita Bulma- dijo Uranai con amabilidad, sonrió al verlo irse ya que su joven empleador parecía realmente involucrado con esa chica. Era sumamente adorable ver cómo se trataban y lo mucho que se querían.
Vegeta se despidió y salió, cuando bajó a la calle vio que Bulma estaba en el asiento del acompañante mientras que Raditz estaba en el de atrás, el susodicho le dio las llaves en cuanto subió al auto.
¿Uranai nos va a esperar? -preguntó Bulma confundida ya que no sabía bien cuándo ella se retiraba de la casa.
No, le dije que podía irse temprano, volverá mañana- respondió Vegeta mientras ponía el auto en marcha- Seguramente volvamos tarde hoy-agregó, era algo esperable ya que se iban al bar.
Comenzó a conducir y Bulma parecía emocionada porque llegaran, Raditz también lo estaba ya que llevaban a la chica también y sería divertido que todos estuvieran juntos en el bar.
Pensé que ya no podrías verla y ahora resulta que va a vivir contigo, que genial-dijo Raditz sonriente mientras Vegeta conducía- ¿Tus amigas también pueden convertirse en humanas? -preguntó curioso.
Bulma asintió al escucharlo, aunque notó que extrañaba un poco a sus amigos ya que antes solía pasársela siempre con ellos.
Sí, todos podemos, pero para serlo de forma permanente hay que hacer el ritual- contestó Bulma- Aunque mi hermana está gobernando en lugar de Nerina ahora, debe ser mucho más agradable- le comentó, Raditz la miró pensativo.
Deberías invitarlos a tierra firme alguna vez- le sugirió Vegeta, sabía que ella podía extrañar a sus amigos.
Yo quiero verlas, Launch es linda- comentó Raditz casualmente, Vegeta y Bulma lo miraron de reojo al oírlo.
¿Te gusta Launch?-preguntó Bulma sorprendida- Ella es un poco desconfiada, no sería fácil que deje su forma mermaid por ti-dijo Bulma al escuchar aquello.
Bueno, puede dejarla unas horas y salir conmigo-dijo Raditz como comentario- Aunque podrías ayudarme con eso cuando la veas- le sugirió.
Le diré que estas interesado, pero no sé si ella quiera ser humana por un día- dijo Bulma pensativa, le parecía que era la más reacia a eso.
Lo intentaré-les aseguró Raditz con determinación- Si Vegeta puede estar con una sirena yo también- agregó, Bulma rio al oírlo.
Podría ser más sencillo estar con una humana, así no tendrías que enseñarle de todas las cosas humanas-mencionó Bulma, aunque no parecía que eso fuera a desanimarlo.
No hay problema por eso, será divertido-dijo Raditz sonriente, parecía que para ella y Vegeta funcionaba bien al menos.
Luego de charlar de más trivialidades, llegaron a la zona de la costa donde estaba el bar. Habían ido al mismo que la otra vez y fueron de los primeros en llegar ya que solo Milk y Goku estaban allí.
Bulma, qué bueno verte otra vez- dijo Milk al verla, cuando le habían preguntado a Vegeta otra vez por ella habían creído que no volverían a verla ya que él no había sido muy optimista al respecto.
Buenas tardes, también es un gusto para mi volver a verlos- saludó Bulma sonriente, Goku y Milk la miraron anonadados al escucharla hablar.
Los dos miraron a Vegeta de inmediato y el respiró pesadamente con molestia al tener que explicarles eso.
Ya resolvió su tema con las cuerdas vocales así que ya puede hablar- respondió ambiguamente Vegeta.
Muchas gracias por ser tan amables conmigo esa vez- agregó Bulma, habían ido a sentarse en la mesa con ellos y estaba junto a Milk y del otro lado tenía a Vegeta.
Ahora la veremos más seguido, vive con Vegeta- agregó Raditz, Milk los miró sorprendida al saber eso ya que no tenía idea de que hubieran considerado vivir juntos.
¿En serio? ¿Se mudaron juntos? - preguntó Milk curiosa- ¿Y se van a casar o solo van a convivir? - preguntó nuevamente.
Bulma hizo una mueca ya que no sabía qué era casarse, se le dificultaría un poco hablar con humanos aún.
Aún es pronto para hablar de eso-respondió Vegeta simplemente, suponía que la mermaid no sabía qué era eso y tampoco es que fuera algo tan relevante. Bulma sonrió ya que al menos él había respondido, más tarde le preguntaría al respecto.
Siguieron conversando alegremente hasta que llegaron los demás y luego ordenaron algunos bocadillos y unos tragos. Aunque Bulma había estado confundida en algunos temas de conversación ya que aún no sabía qué eran se lo tomó con calma, aún tenía mucho que aprender del mundo humano.
Había hablado con Lin, Krilin y Lazuli y ellos habían sido agradables con ella, se sentía feliz de poder convivir como una humana más. Además de que las chicas allí habían halagado el vestido que había elegido para ir.
Un par de horas después, los demás comenzaron a irse, Bulma se quedó cerca de la orilla del mar ya que Vegeta estaba hablando por teléfono. Aparentemente su madre lo había llamado, aunque era algo tarde y ella lo estaba esperando allí.
Si debí decirte que estaba de vacaciones, pero apenas es el primer día- respondió Vegeta ya que su madre estaba reprochándole por no haberle avisado- No podré ir aun, no hace tanto que fui a tu casa- le recordó, escuchó algunos reproches más y luego la llamada finalizó.
Bulma lo vio suspirar pesadamente antes de ir a sentarse junto a ella, los dos se pusieron a mirar hacia el mar esta vez.
¿Estás cansada? -preguntó él, Bulma negó con su cabeza, se había divertido mucho ya que había podido probar tragos deliciosos y bailar con las chicas del grupo y también con él.
En el bar aún había una chica que cantaba una bella canción de fondo, todavía faltaba un rato para que cerrara.
Me divertí mucho- le aseguró ella sonriente, se recargó en su hombro ya que él estaba junto a ella.
¿Extrañas vivir en el mar? -preguntó el humano, suponía que era natural que eso pudiera suceder, aunque ella hubiera elegido ser humana. Ya llevaba al menos dos días fuera del agua y todo era muy diferente allí.
Un poquito- respondió ella, aunque no lucía desanimada- Pero ahora te tengo a ti-dijo ella mientras volteaba a verlo con una sonrisa.
Adoraba tanto estar con su amado humano, habían tenido que pasar por tantas cosas para poder estar juntos que no podía más que ser feliz porque hubieran conseguido lo que querían, ya no había una barrera física entre ellos y eso la alegraba.
Vegeta la besó de inmediato y ella correspondió gustosa, al final no podían tenerlo todo, pero si se tenían el uno al otro.
Luego de un rato más besándose bajo la luz de la luna decidieron volver a la casa, estaban un poco cansados ya que ya era tarde, pero su gran emoción por estar viviendo juntos no se apagaba en lo más mínimo.
Entraron en la casa y Bulma se adentró primero en ella mientras Vegeta cerraba la puerta, corrió hasta el cuarto en el que dormían y miró por la ventana el suave oleaje nocturno del mar, aún seguía eufórica por el gran día que habían tenido.
Vegeta entró poco después y la atrapó asomándose al balcón para ver el mar solo un poco más. Ella volteó en cuanto sintió que él había salido con ella.
Vegeta-dijo ella con su voz dulce y femenina fingiendo algo de inocencia.
¿Qué sucede? -preguntó él curioso por cómo le hablaba, ella rodeó su cuello con sus brazos y lo miró intensamente.
¿Te acuerdas de lo que me enseñaste cuando vine a tierra firme la primera vez? -pregunto ella fingiendo que no sabía lo que era, él se sonrojó al escuchar la pregunta ya que se acordaba bien de lo que había hecho.
Sí, lo recuerdo- respondió con simpleza, aunque Bulma había sonreído con diversión al ver que había logrado hacer que se sonrojara en aquel poco iluminado balcón en el que estaban.
Quiero aprender más- le pidió ella, sintió que Vegeta puso sus manos en su cintura por encima de su vestido y comenzó a acariciarla, luego la acercó a él para besarla profundamente.
Bulma rio en cuanto se separaron del beso mientras Vegeta la cargaba tomándola de las piernas para llevarla adentro.
Rápidamente la llevó a la cama y la dejó en ella con suavidad, ella lo miró con una sonrisa juguetona ya que sabía lo que sucedería y estar con él la emocionaba más que nada.
Amo vivir contigo- le aseguró la ex mermaid al verlo encima de ella, él comenzó a besar su cuello y bajaba con un camino de besos hasta su escote.
Sus besos y caricias se perdían entre el sonido suave y fresco de las olas que formaban un vaivén en la costa cercana a la casa, como si fuera una manifestación de la arena y el agua que se combinaban, así como aquella sirena y aquel humano que se amaban profundamente el uno al otro.
Buenas noches! Les traigo este capítulo que disfrute muchísimo escribir en su momento, espero que a ustedes les haya gustado leerlo tanto como a mi hacerlo.
Ahora solo restan el epílogo y dos extras que preparé para ustedes, muchas gracias por seguir la historia desde el principio. Si les gustó por favor no olviden dejar un voto o comentario para que traiga más fics en el futuro.
Nos leemos pronto.
Niebla~
