Saluditos, lectores/as, Pues aquí estamos con un nuevo capítulo, que ojalá que les guste mucho, si bien el mismo tendrá algunos eventos un tanto diferentes de lo que se ha visto hasta el momento, pero que no quiere decir que le vaya a dar una patada a lo hecho hasta ahora ni mucho menos. Ya lo irán viendo. Como bien saben todos/as, Pokemon no me pertenece.

Sin condolencias

Flannery contempla, con evidente preocupación y apretando los dientes, cómo varias personas iban de un lado a otro, vandalizando locales y peleándose entre sí. Las noticias sobre el atentado y el asesinato del gobernador había resultado en un auténtico impacto social, y si bien la pelirroja ya sabía que había un montón de gente descontenta por las medidas económicas de las últimas semanas, especialmente las relacionadas con artículos destinados a los pokemon y los entrenadores, la verdad es que los eventos de violencia fueron más allá de lo esperado.

─ Dudo mucho que la liga pokemon esté feliz de ver en qué clase de zona de guerra se ha convertido esta región, pues me niego a creer que yo sea la única que está pasando por esto.

En efecto, no eres la única ─ suena la voz de Sabrina en una tablet que lleva Flannery ─. De este lado las turbas se han desatado, dejando a un montón de personas sin la posibilidad de salir a las calles sin temor a sufrir algún tipo de represalia. Tal parece que está en nuestra mano detener esto, pues la policía no se da abasto.

─ Esto apesta. El proyecto de traer la liga a esta región está en un estado de amenaza incluso mayor que cuando estaba el gobernador estorbando ─ Flannery le da un golpe a la pared frente a ella ─. Supongo que sabes lo que tienes que hacer, Sabrina.

Sí, lo tengo bastante claro ─ Sabrina asiente, aunque Flannery tenía la mirada fija en las calles ─. Y también tú sabes cómo debes proceder.

─ En efecto, Sabrina. Tenemos que ser nosotras mismas quienes recojan todo el desastre y nos pongamos en contacto con la Policía Internacional Pokemon. Esto no es un caso cualquiera de un carterista. Ahora tenemos que atender un caso de magnicidio. Segurísima estoy de que el equipo Fénix está detrás de esto, aunque estaría genial saber para qué querrían llegar tan lejos en llamar la atención.

Eso también me lo pregunto yo ─ le dice Sabrina y cierra los ojos ─. En cuanto tenga la oportunidad trataré de meditar para ver si con mis poderes psíquicos soy capaz de desentrañar algo. Ojalá dé con algo de importancia para este caso.

─ Contamos contigo, Sabrina. Y mientras tanto, tengo que encargarme de apaciguar la situación por aquí. Suerte ─ Flannery corta la comunicación para acto seguido lanzar una pokeball de la que surge un Torkoal ─. Hay que calmar la situación, Torkoal, así que cuento contigo.

─ A la orden ─ asiente el pokemon de fuego mientras deja salir una humareda por la nariz.


Con Gardenia

La líder de la región de Sinnoh contempla con preocupación la transmisión de varias tiendas siendo saqueadas por manifestantes que no le terminaba de quedar claro si estaban a favor del ahora muerto gobernador o si estaban en contra. Lo único que tenía entendido es que el caos se había apoderado de la región, y eso no le agradaba para nada a la castaña.

─ El objetivo de la liga ha cambiado de manera bastante drástica ─ deja salir un suspiro y se cruza de brazos ─. Hemos pasado de tratar de sobrevivir a pesar del gobernador a tratar de sobrevivir a pesar de ya no tener gobernador. Menos mal que la cosa por aquí anda mucho más tranquila.

No hacía falta que Gardenia saliese para saber que las calles que se veían a través de su ventana estaban bastante tranquilas y solitarias. En buena parte esto se debe al inclemente sol de la zona, haciendo que nadie quiera salir en las horas en que el sol estuviese por todo lo alto, pero eso no significaba que todo fuera miel sobre hojuelas en ese lugar, pues en cuanto empezase a bajar el sol empezaría a verse si en ese pueblo las cosas iban a salirse de control también. En todo caso Gardenia estaba lista para defender el gimnasio si hacía falta. Tenía los pokemon necesarios para hacerlo.


Con Skyla

─ ¡Una vez más, tenemos que mantener la calma! ─ la líder pelirroja hace todo lo posible para contener al grupo furioso de entrenadores que se encontraban frente a la tienda de artículos pokemon ─ Vamos, que si perdemos los papeles aquí mismo vamos a dar una pésima impresión al resto de la gente de la región, y con el revuelo mediático que seguramente hay ahora, no dudo que también nos terminase viendo el resto del mundo.

─ ¿Y qué supone que haremos? ─ dice una chica tenía consigo a una Nidorina debilitada a sus pies ─ Estoy cansada de tener a mi equipo completo teniendo que hacerlo todo al límite porque no puedo curarlos cuando estoy lejos de los centros pokemon. Quiero tener al menos unas cuantas Pociones para ayudar a mi equipo.

─ ¡Lo mismo digo! ─ dice un chico alzando con sus manos un Wingull que parecía bastante maltratado ─ ¡No puede ser que ni para una limonada me den los fondos que tengo como entrenador! Más barato me saldría ir a cualquier otra región a comprar una veintena de ultraballs.

─ ¡Necesito repelentes! ─ exclama otro chico que estaba hasta el fondo de la turba ─ ¡Estoy cansado de tener que venir hasta el centro pokemon corriendo todos los días porque envenenan a todo mi equipo cuando me pongo a explorar las cuevas cercanas!

─ ¡Entiendo el malestar de todos, pero este no es el mejor momento para dejar salir así la frustración! ─ se pone a gritar Skyla, en vista de que no lograba hacerse oír ─ Escuchen todos, sé que las cosas no andan bien, pero ahora más que nunca es cuando debemos unir fuerzas y demostrar que los entrenadores pokemon merecemos tener cabida aquí y donde sea, y eso no lo vamos a demostrar si empezamos a saquear todo lo que tengamos en nuestro camino, así que cálmense, por favor ─ Skyla consigue tener la total atención del público, lo cual le viene bien ─. Ahora mismo mi colega de Johto está de camino a la sede del Alto Mando para discutir lo que van a hacer, pero por lo menos yo sí tengo bastante claro lo que haré para ayudarlos un poco, pero solo un poco, que tampoco me doy abasto para atender los problemas de todos.

Los entrenadores se miran entre sí, pensando en si hacer caso a lo que dice la líder de Unova, pero al final todos se ponen de acuerdo en colaborar con Skyla para así dar, al menos de manera parcial y por un tiempo nada más, con una solución a los problemas de todos. La misma consiste en que Skyla comparte con cada entrenador un artículo de los que ella tiene guardados, pero tal y como ella dijo, no podía dar mucho más, por lo que cada entrenador debía tener bien claro qué es lo que más necesita para no pedir algo que después podría no ser lo que más le conviene utilizar para su equipo. Eso al menos tranquilizaba la situación por un rato, pero Skyla sabía que, a menos que la liga pokemon se pronuncie y llegue a un acuerdo lo antes posible, aquello no iba a ser más que un placebo que haría efecto por un rato.


Con Sabrina

La líder de Kanto se encontraba en su gimnasio meditando, tratando de hallar una solución al problema que se había presentado en toda la región a raíz del asesinato del entrenador. Sus pokemon no estaban con ella, y esto porque ella misma les había ordenado que saliesen a las calles y tratasen de defender las tiendas y de frenar cualquier foco de violencia que encuentren.

Sabiendo que mantener la calma es lo mejor que puede hacer para procurar una solución, Sabrina hace lo posible para averiguar quién urdió el atentado y cómo podría frenarlo. A menos que se tratase de un legendario mayor (lo cual luce prácticamente imposible) debía haber alguna manera de encontrar y derrotar al culpable, pero Sabrina, en su intento por escanear toda la región con sus poderes psíquicos, no da con la solución que necesita, cosa que se le hace bastante rara.

─ ¿Qué significa esto? ¿Acaso están protegiéndose de alguna manera? ─ Sabrina frunce el ceño y se queda mirando al frente un rato ─ Independientemente de que sepan que estoy aquí o no, es complicado imaginar que hayan logrado una manera de bloquear mis poderes psíquicos.

Sabrina sigue intentando usar sus poderes para encontrar al equipo Fénix y confirmar sus sospechas. Lo intenta por varios minutos, buscando señales, algún agente merodeando en alguna ruta a lo largo y ancho de la región, pero no había rastro alguno. De pronto parecía que al equipo Fénix se lo hubiese tragado la tierra, cosa que no convencía a Sabrina, además que eso aumentaba sus sospechas sobre la culpabilidad de ese grupo en el atentado.

─ Causando un revuelo de una magnitud mediática internacional para luego desaparecer ¿Qué es exactamente lo que ellos quieren? Eso es lo que no termino de entender. Además, para estar escondidos de mis poderes psíquicos sólo puede ocurrir uno de estos eventos: Se han ido lejos de la región para que mis poderes ya no puedan alcanzarlos, o en cambio tienen algo o alguien a su favor bloqueando mi percepción, que en dado caso debería tratarse de una maquinaria de última tecnología, una persona con un poder psíquico comparable al mío, o un pokemon psíquico que, para variar, sí esté bien entrenado ─ Sabrina se esfuerza todavía más en su búsqueda mientras baraja esas posibilidades, mismas que iba descartando mientras más vueltas le daba al tema ─. De tratarse de un humano con poderes psíquicos, seguramente sabría de quién se trata, pues no cualquiera puede hacer tal cosa, y quienes sí poseen poderes psíquicos suelen ser lo suficientemente conocidos para saber para quién trabaja o dónde se encuentra. En dado caso, lo más seguro es que se trate de un pokemon que los está protegiendo ─ Sabrina siente un ligero dolor de cabeza, señal de que estaba llegando al límite con su esfuerzo ─. No sé qué tan creíble sea eso, tomando en cuenta que, según los informes del equipo Fénix, sus agentes ni siquiera se molestan en entrenar los pokemon que capturan y fuerzan a evolucionar. Simplemente los someten y los lanzan al ataque, dándoles igual que un pokemon lo suficientemente entrenado y disciplinado sería capaz de derrotarlos sin inconvenientes. Pero…

Ese "pero" es justamente lo que hacía que Sabrina no descartase la opción de que un pokemon bloqueaba su percepción psíquica ¿Será que entre esos pokemon utilizados por el equipo Fénix casualmente encontraron a uno especialmente fuerte que ahora les sirve como protección? No tenía manera de saberlo, pero como sea, la búsqueda por cada rincón de la región termina por dejarla agotada, por lo que corta su meditación y se pone a cuatro patas mientras trata de recuperar el ritmo normal de su respiración.

─ Sea lo que sea que los protege, realmente hicieron un buen trabajo ─ dice para sí misma mientras busca calmarse ─. Tomando en cuenta lo fácil que era capturar a algunos de sus integrantes a lo largo de estos meses, pensé que eran unos incompetentes, pero veo que tienen un arma bastante efectiva a su favor, y no han dudado en usarla.

En cuanto Sabrina consigue incorporarse aparece un Alakazam, el cual nota que la líder se encontraba débil y va a socorrerla y la ayuda a tomar asiento.

Veo que estuvo haciendo algunos encargos muy diferentes, señorita Sabrina ─ le dice Alakazam telepáticamente.

─ Sí, pero las cosas no salieron nada bien ─ le responde verbalmente la líder de gimnasio ─. El equipo Fénix tiene consigo un elemento que no he logrado identificar, pero que no dudo de su peligrosidad, tomando en cuenta que no logré encontrarlos cuando traté de abarcar toda la región.

Eso lo explica ─ el Alakazam asiente a las palabras de Sabrina ─. En ese caso sugiero que próximamente los demás del equipo y yo nos sumemos para potenciar su búsqueda. Salvo que esos criminales tengan a su favor a un pokemon del nivel de Mewtwo o Calirex como mínimo, no hay manera de que permanezcan escondidos si todos unimos fuerzas.

─ Muy buena sugerencia, Alakazam. En ese caso descansaré un rato ─ Sabrina se tapa los ojos con un brazo luego de tomar asiento ─ ¿Y qué tal las calles? ¿Han logrado aplacar las turbas?

El trabajo sigue en proceso, señorita ─ le responde Alakazam con seriedad ─. Los entrenadores están bastante furiosos y desean que las cosas vuelvan a la normalidad, pero también he notado que hay personas infiltradas que están destruyendo y saqueando más que los demás, y de paso llaman a la gente a gritos para que lleven más lejos todavía sus manifestaciones de rabia.

─ Era de esperar ─ Sabrina aprieta los dientes con enojo ─. Son personas que están sacando provecho de la situación para obtener ganancia, y no dudo que varios de ellos están justamente en contra de la instauración de la liga. Al hacer que en la región los entrenadores queden retratados como unos bárbaros y que las autoridades de la liga parezcan unos incompetentes, buscan hacer ver al público que una liga no es adecuada en esta región. Localiza a esos amotinadores, y que los demás pokemon dejen en claro que debemos mantener la calma en esta situación, a fin de que encontremos una solución.

A la orden, señorita ─ responde Alakazam antes de usar Teletransportación y desaparecer.

Sabrina deja salir un suspiro, sabiendo que las cosas realmente andaban mal. La liga sin duda iba a tener mucho trabajo por hacer si quería progresar en ese lugar, y mismamente Sabrina y todas las personas implicadas con los gimnasios, líderes o no debían esforzarse mientras esperaban a que se formen los verdaderos líderes que debían representar a la región en el futuro.


Con Jasmine

La líder de tipo acero había llegado al final de la Calle Victoria y estaba ante las puertas de la sede de la liga y el Alto Mando, donde la estaba esperando Chano, el actual campeón.

─ ¿Viniste a pie? ¿No pudiste usar vuelo para llegar hasta aquí? ─ le dice Chano con confusión.

─ Soy mucho más fuerte de lo que parezco, campeón. Esto es un simple paseo para mí ─ responde Jasmine con seguridad, aunque Chano no se muestra demasiado convencido ─. Además, creo que era mejor desplazarme de esta manera, pues tengo la oportunidad de ver de cerca lo que está pasando por los diferentes caminos y poblados.

─ No sé si hacía realmente falta que lo hicieras, pero bueno ─ Chano suspira y ve que Jasmine le entrega algunos papeles ─ ¿Y esto?

─ Es una parte del reporte que debo presentar ante el Alto Mando ─ le dice Jasmine con simpleza ─. Me han estado esperando, y lo justo es que llegue a ellos con lo que me han pedido, ¿no?

─ Realmente eres una chica peculiar, Jasmine, pero no puedo quejarme ─ Chano revisa brevemente los papeles antes de devolverlos ─. Estoy seguro que estarán satisfechos con tu reporte, así que ve y preséntalo.

─ ¿Y tú qué harás, campeón?

─ Debo ayudar a traer cordialidad a algunos lugares ─ responde Chano con simpleza ─. Vine porque era necesario responder algunas preguntas a una prensa que está más insufrible que nunca ¿Te imaginas que uno de ellos incluso se puso a preguntar qué tenía yo en contra del gobernador? Nada más le faltó afirmar de frente que fui justamente yo quien lo mató.

─ Tomando en cuenta que hay gente haciendo afirmaciones extremistas y apresuradas nada más empezar este desastre, la verdad es que no me extraña que te abordaran con esa pregunta tan incómoda y fuera de lugar ─ Jasmine se encoge de hombros ─. Nos vemos pronto, campeón Chano. Suerte ayudando a limpiar nuestra imagen.

─ Muchas gracias, Jasmine. Daré lo mejor de mí.

─ Sé que lo harás. De otro modo no veo cómo habrías conseguido alcanzar tu puesto actual solamente teniendo Raticates y Rattatas en tu equipo ─ Jasmine deja salir una risita antes de adentrarse a la sede de la liga, y Chano sigue también su rumbo.


Con Ai

─ ¿Qué se supone que haremos ahora? ─ dice Mariano mientras estaba tirado a la sombra de un árbol.

─ ¿A qué te refieres? ─ Wendy voltea a verlo.

─ Técnicamente no somos pokemon liberados, pues todavía estamos sujetos a las pokeballs de la chica, pero ya no está ella para entrenarnos, ni para llevarnos a donde sea que ella pretendía ir ─ todos asienten con preocupación a lo que dice el Frillish ─. Me pregunto qué haremos ahora. Ya no recuerdo cómo era esto de ser un pokemon salvaje.

─ Con lo cómodo que ibas y viendo cómo solías gastar tus energías en quejarte, la verdad es que no me extraña ─ dice Wendy dejando salir un suspiro.

─ Yo sí sé qué podríamos hacer ─ dice Ai, ganándose la atención del grupo ─. Podríamos entrenar un rato, o podríamos ir a buscar a las tías Hatterene y…

─ Me niego ─ responde la madre de Ai con tono tajante ─. No quiero volver a verlas, y en general no quiero ver a nadie que tenga alguna relación con mi vida anterior.

─ Pero si tía Mary y tía Jane son simpáticas, y ellas me han ayudado antes ─ dice Ai, pero su madre no da su brazo a torcer ─. No lo entiendo, mamá ¿Qué tienen ellas de malo?

─ No me gustan los pesados, sean humanos o pokemon, y ellas me parecen muy pesadas ─ responde Gwen girando la vista a otro lado, desilusionando a Ai ─. Así que te prohíbo que vayas a verlas. Son una mala influencia para ti.

─ Ai ha estado todo este tiempo al lado de Sori o de esas Hatterene, y hasta ahora sigue siendo un buen chico ─ lo defiende Wendy, ganándose una mala mirada de parte de Gwen ─. Puedes pretender ser todo lo ruda que quieras señora, pero ya sé que no eres demasiado fuerte, además que ni siquiera pareces poseer el tipo hada, así que enfrentarte no debe significar ningún problema para mí.

─ No deben pelear ─ Sheena pisa el suelo con fuerza, haciendo que tiemble gracias al enorme tamaño adquirido al evolucionar en Venusaur ─. Los amigos no deben pelear.

─ ¿Yo, amiga de ustedes? ─ se burla Gwen con tono despectivo, haciendo enfadar a los pokemon de Sori ─ Son todos ustedes exactamente iguales que esa chica, y eso es algo que me desagrada…

─ De todos los pokemon de la maestra, yo soy quien más tiempo estuvo con ella ─ responde Ai, para sorpresa de Gwen ─. Fui su primer pokemon, enfrenté a su peor versión, cuando ella ni siquiera quería tenerme en su equipo, y a pesar de todo conseguí ganarme su confianza, aprendimos a querernos a pesar de nuestras diferencias y de que no puedo conectarme mentalmente a ella. En el fondo ella siempre ha sido una buena chica, sólo que estaba triste y desorientada.

─ ¿Qué estás diciendo, hijo? ¿Acaso ella te ha engañado para que la estés defendiendo?

─ No, mamá. He estado todo el tiempo con ella, y es verdad que soy ingenuo y confiado, pero ella de verdad es una buena persona, yo lo sé. No deberías compararla con aquellos humanos que te hicieron daño.

─ Un momento ¿Acaso me perdí de algo? ─ Tony mira en una dirección y otra con confusión.

─ Yo tampoco me sé la película completa, y sinceramente no tengo ganas de averiguar nada ─ dice Wendy con fastidio.

Gwen aprieta los dientes con enojo y decepción. No esperaba ver que su hijo no se pusiera de su lado en ese momento, aún cuando ni Sori estaba para intervenir ni los demás pokemon presentes presentaban oposición a nada. Era Ai mostrando su determinación por cuenta propia. No pudo evitar pensar en qué se había equivocado para que las cosas acaben así, cuando de pronto surgen de entre los árboles un anillo negro que vuela a alta velocidad hasta alcanzar a Gwen y se cierra alrededor de su cuello, y acto seguido la reduce por medio de una descarga eléctrica.

─ ¡Mamá!

─ ¿Qué está pasando? ─ Nelly se pone en guardia al notar a unos sujetos acercándose.

─ Vaya, vaya. Nuestra pequeña prófuga ha sido atrapada, y parece que tiene consigo unas cuantas incorporaciones nuevas ─ dice uno de los sujetos con una sonrisa torcida y macabra.

CONTINUARÁ…


Y regresa la subtrama del prostíbulo pokemon ¿Qué creen que va a pasar? ¿Logrará Ai salvar a su madre, o por el contrario, los malos la tendrán de vuelta? De momento no responderé, que eso será para el próximo capítulo. Nos vemos.

Hasta otra