Descargo de responsabilidad: Fate y sus derivados, no me pertenece, toda su historia y personajes pertenecen a Type moon.
Aclaratoria: Lo que está dentro de un guion es diálogo y lo que está dentro de comillas es un pensamiento o similar.
Larga distancia vs corta distancia.
Tranquilicé mi respiración, era la primera vez que activaba esta cosa, por ende, no tenía practica alguna con ella. La temperatura de mi cuerpo estaba bajando rápidamente, algo que, si bien no me había afectado gracias a mi nueva resistencia, era algo a tener en cuenta, tanto porque no estaba seguro de cuál era el máximo nivel de temperatura que podía soportar, como también porque no sabía como mis enemigos podrían llegar a utilizar esto.
—Bien, voy a necesitar esto para poder luchar, así que tengo que comenzar de nuevo —me dije a mí mismo.
Una vez más, "jalé" el activador, pero esta vez, lo hice con mucha delicadeza como si fuese una pieza de cristal, la cual se rompería al mínimo toque. Esta cosa aumentaba su producción de energía de acuerdo a mi propia producción original, así que mi objetivo era acostumbrarme a la producción total de acuerdo a las diferentes salidas de energía mágica de mi producción original. Así que, después de jalar el activador, comencé a producir energía mágica, limitando mi producción al mínimo, para así poder calcular mi producción total.
Altrouge me estaba comprando tiempo, pero por lo que sabía de Galahad, con solo tener la información referente a una de sus espadas, estaba seguro que no sería capaz de comprarme mucho tiempo sin tener que comenzar a luchar seriamente. Por lo que, no podía perder mi tiempo simplemente acostumbrándome a cómo debía de utilizar a Liner.
Considerando quien era mi enemigo, o mejor dicho, de quien eran las habilidades contra las que me estaba enfrentando, sabía que no era inteligente buscar una pelea cuerpo a cuerpo, pues el potencial de mi enemigo era absurdo, y el mío era bastante limitado en comparación; sin embargo, mi capacidad de lucha a distancia era completamente diferente a mi capacidad de lucha cuerpo a cuerpo, así que, si quería tener una oportunidad de ganar esta pelea, entonces tenía que luchar a distancia.
Entendiendo esto, primero necesitaba posicionarme, para un tirador, una posición elevada siempre representaría una ventaja, aunque si la altura era demasiada, también podía representar una desventaja, ¿cuándo pasaba de ser una ventaja a una desventaja?, dependía de cuan lejos pudiese ver el tirador, en mi caso, al aplicar el Refuerzo en mis ojos, mi rango podía ampliarse alrededor de unos cuatro kilómetros y, si bien generalmente la precisión con la que los ojos pueden percibir objetos pequeños o en movimiento disminuye a medida que aumenta la distancia, gracias a mis ojos místicos, mi precisión no disminuía ni siquiera a grandes distancias.
En cuanto a mi campo de visión, obviamente, no era capaz de ver en un rango de 2π radianes, pero, cuando mi visión futura se activaba, algo extraño ocurría, y mi percepción aumentaba en un gran rango, era como… bueno, en palabras de Flat, era como si desbloquease la cámara en perspectiva Isométrica. De esta forma, cuando estaba viendo el futuro, la amplitud de mi campo era completamente diferente.
Observé la ciudad, buscando el edificio más alto, me había alejado bastante del hotel, así que necesitaba analizar mi entorno, fue entonces cuando me di cuenta de que, de hecho, ya me encontraba en la torre más alta que podía ver. Así que decidí subir tan alto como pude, la antena que se encontraba arriba se había ladeado y parte de esta se había desplomado, pero todavía podía subir un poco más, en este momento, me encontraba a más de doscientos metros de altura, y no pude evitar tragar saliva, si caía de esta altura, sin ralentizar mi caída, podía darme por muerto.
Poco a poco, aumenté ligeramente mi producción de energía, para así poder acostumbrarme a los aumentos en la producción total.
El lugar era adecuado por la altura, pero no tanto por el espacio, pues casi no podía moverme, me encontraba sobre una de las vigas de metal de lo que quedaba de la base de la gran antena, por lo que, si Tachie era capaz de cubrir la distancia que nos separaba, estaría en una completa desventaja.
Tachie… cuando había estado luchando por mi vida, había sido relativamente fácil el no pensar en ella, pero ahora, una vez más, su nombre golpeaba con fuerza mi mente. Quería volver a verla, se lo había insinuado a Mana hacía un tiempo, pero… nunca esperé que, de ser posible un reencuentro, fuese de esta forma. Obviamente, multitud de dudas atravesaban mi cabeza: ¿Realmente era Tachie? ¿Por qué era una sirvienta, o bueno, algo relacionado a un sirvienta? ¿Cómo había sobrevivido aquel día? ¿Dónde había estado hasta ahora? Etc.
Luego estaban sus palabras… no era el mayor experto en interpretar a los demás, pero, tranquilamente podía ver la cantidad de odio que había en estas, además, las cosas que me decía… tragué saliva, sentí una presión sobre mis hombros y en mi estomago que no había sentido en mucho tiempo, ¿Desde hacía cuanto los recuerdos del fuego no me torturaban? Por un momento, sentí la necesidad de volver atrás, de afrontar… de afrontar todo lo ocurrido; no obstante, mi cuerpo comenzó a temblar con el planteamiento de esta simple idea. Negué con mi cabeza, ya lo había decidido, no era importante, no eran importantes.
Volví a controlar mi respiración, no había notado el momento en el que había comenzado a hiperventilarme.
Necesitaba escoger como enfrentaría este combate, tenía tres métodos de disparo. Con mis pistolas, con mi rifle, o con mi arco. Todos y cada uno de estos métodos tenían pros y también tenían contras, así que, haciendo un balance de estos, decidí que el mejor método era usar mi arco.
Eran obvias las desventajas de intentar utilizar mis pistolas: Un menor alcance y precisión en comparación con el Black Barrel, y, si bien podía reforzar las pistolas imbuyéndolas con mi energía mágica, en cuanto a las balas, era un poco más complicado, no solo porque mi control era menor al no estar en contacto directo con estas, sino que, debido a su tamaño, la cantidad de energía que podía poner en ellas era mucho más limitada que la que podría usar si las mantuviese en su forma de flechas. Podrías decir que su capacidad de penetración era mayor, pero su daño en área era menor en comparación.
Por otro lado, el Black Barrel solucionaba todo lo respectivo al alcance y precisión, pero debido a su composición, todo lo respectivo a usar Tesoros Heroicos para disparar, así como la infusión de energía mágica, se convertía en un problema, pues para desatar el verdadero poder del Black Barrel necesitaba de munición especial, la cual no era particularmente abundante.
Finalmente, estaba el arco, de los tres era el que menos alcance me proporcionaba, pero eso se podía solucionar reforzando e imbuyendo el proyectil con suficiente energía mágica, era el que más indefenso me dejaba si se me acercaban, pero había logrado encontrar una manera de solucionar este problema, también era el que más control me daba sobre el disparo, al poder infundir con facilidad los proyectiles con energía y al depender de mi puntería, etc. Aun así, para luchas a corta distancia, todavía era la última opción, y era problemático usarlo en espacios cerrados, además de que, el tener un mayor control sobre el disparo, también significaba que era el método más complicado de usar, al depender en gran medida de mi habilidad en comparación con los otros dos. No obstante, en esta situación, con distancia, espacios abiertos, y sin la necesidad de tener que moverme, podía sacar todo su rendimiento.
—Bien, ahora, debo preparar las trampas —A lo lejos, pude ver a los edificios deformándose, a Tachie y a Altrouge luchando en medio de una persecución, lo cual me permitió saber de dónde vendría Tachie, una vez que Altrouge ya no pudiese comprarme más tiempo. Esto me permitió colocar mis trampas en los lugares más adecuados.
Luego de esto, saqué una de mis espadas, las Gaps, las cuales utilicé para abrir una abertura en el espacio, lo suficientemente grande como para permitir mi paso a través de esta, y finalmente me lancé de la torré. Bajé, a gran velocidad, obviamente, no tenía intenciones de estrellarme contra el suelo, de hecho, ni siquiera iba a descender hasta este, mi objetivo fueron los tejados de los edificios aledaños. Justo cuando estaba a metros de estos, concentré energía mágica en mis botas, activando la hechicería de viento que estaba grabada en estas, y liberando una poderosa explosión de aire comprimido, el cual me permitió detener mi caída he impulsarme hacia los tejados.
Caí sobre una de estas, y moví ligeramente mis piernas para saber si había recibido daño de rebote por el impulso de la explosión de aire. Afortunadamente, de mis piernas solo sentí un leve entumecimiento, lo cual significaba que podría utilizar este método varias veces sin estar en riesgo, y seguramente podría usarlo más veces si me reforzaba, cosa que no había hecho por la simple necesidad de conocer mis límites actuales.
Luego de esto, comencé a moverme rápidamente, hacia el primer lugar al cual había detectado como un buen sitio para colocar la primera trampa—. Time Alter, Progressive —Junto con mi hechicería, utilicé las explosiones de aire para moverme rápidamente.
Llegué a mi objetivo, era un edificio con una gran caseta en la azotea. Me aproximé hacia esta e intenté abrirla, desgraciadamente, estaba cerrada. Pedí perdón e hice un poco de fuerza en la manilla, arrancándola, y, por el hueco que había dejado, metí mi mano para abrirla.
—Como esperaba, un almacén… —me dije a mi mismo. Rápidamente hice espacio dentro de este, y luego, proyecté cuatro "espadas".
En esencia, eran espadas, tenían la forma de hojas de espada, e incluso podían ser utilizadas como armas cortantes; sin embargo, esta no era su verdadera utilidad. Lo que había proyectado no era otra cosa que los "pétalos" de uno de mis códigos místicos, Consolida Ajacis.
Debido a la insistencia de Mana e Illya, y al haber notado de primera mano la necesidad de portar algún tipo de armamento defensivo, fue que había creado tanto a Yamato como a Consolida Ajacis.
Consolida Ajacis estaba inspirado en un escudo que ya existía, o había existido en el pasado, el mítico escudo de Áyax. Rho Aias: Los Siete Anillos que Cubren los Cielos Ardientes, fue el escudo usado por Áyax el Grande, y el único escudo capaz de detener la Durindana del gran héroe Héctor. Se decía que el original era un escudo de bronce cubierto con siete capas de piel de buey, que la mencionada jabalina, nunca antes bloqueada durante la guerra de Troya, atravesó hasta la séptima capa antes de detenerse. Su existencia luego fue sublimada en un Arma Conceptual, la cual, se dice, es una defensa absoluta contra cualquier arma arrojadiza.
Según Mana, apartando a Avalon, Rho Aias era la defensa más confiable que sería capaz de proyectar, y a diferencia de Avalon, el gasto en cuanto a tiempo y energía para proyectar a Rho Aias era mucho menor al no ser una Construcción Divina.
Al intentar crear mi propia versión de dicho escudo, con los materiales que había obtenido por parte de Mana y de Rouge, el resultado había sido Consolida Ajacis. Este estaba confirmado por dos anillos y cinco pétalos, similar a la verdadera flor Consolida Ajacis, y cada pétalo había sido creado formando y apilando capas y capas de aleaciones metálicas, con una lámina de cristal fotónico utilizada como núcleo. Los pétalos tenían una coloración rojiza cómo la sangre, y los anillos tenían colores diferentes, uno era morado y el otro blanquecino. El anillo morado no tenía ningún adorno, era liso y completamente redondo, mientras que el blanquecino tenía grabados hechos con piedra caliza.
El anillo morado me permitía controlar los pétalos con una de mis manos, los cuales usualmente se mantenían flotando detrás de mí, es decir, tenía un efecto similar a la telequinesis, y cada uno era capaz de desplegar una poderosa barrera de energía mágica condensada, además de ser capaces de debilitar propiedades mágicas, y, una vez reunidos en un mismo lugar, los pétalos se unificaban para crear una única Consolida Ajacis. En este estado, eran capaces de anular por completo una propiedad mágica, así como generar un potente Campo Acotado del tipo barrera con cinco capas defensivas.
El segundo anillo, el blanquecino, me permitía utilizar el escudo de una forma diferente, permitiendo utilizar su capacidad de crear campos acotados para delimitar un área en específico mediante los "pétalos", y, a más pétalos utilizados, más estable era el campo acotado creado. En cuanto a para que utilizaba esta zona, era para poder establecer trampas.
Obviamente, no fui capaz de crear este código místico tan complejo sin ayuda. Este utilizaba el conocimiento guardado en la cresta de mi familia para la creación de los campos acotados, entre otras cosas, y Manaka también había ayudado con todo lo relacionado a la hechicería que permitía a los pétalos levitar y las barreras, por otro lado, Altrouge fue quien vinculó todo para que funcionase en conjunto.
Dejé dos pétalos levitando dentro del almacén, en las esquinas más cercanas al borde del edificio, luego salí de este, e intenté colocar la puerta en su sitio, para las otros dos, desgraciadamente, no tenía lugares que me permitiesen esconderlos, y si bien podía alejarlos de la azotea para evitar que sean vistos con facilidad, esto provocaría que el tamaño del campo delimitado aumentase, lo cual sería problemático, pues, al igual que con cualquier campo acotado, a más tamaño, sin las preparaciones necesarias, estos serían menos estables, y su consumo de energía mágica también aumentaría.
Por ahora, esperaba que el almacén me diese suficiente cobertura como para que ella entrase en el área antes de percatarse de los pétalos. Luego de esto, proyecté otros cuatro pétalos y los hice levitar en las mismas ubicaciones que los cuatro anteriores, pero a una mayor altura, hasta el punto donde se perdieron de vista a simple vista.
Luego de esto, saqué mi otra Gaps, y la utilicé para abrir otra abertura, por la cual entré. Cerré mis ojos por unos instantes y continué en línea recta, la cantidad de colores que se mostraban en un espacio de números imaginarios a veces era demasiado bizarra para la vista. Los volví a abrir, dándome cuenta que ya estaba cerca de la otra abertura, la crucé y, una vez más, me encontraba encima de la torre.
Realice este proceso dos veces más. Tan rápido como me fue posible, me lancé de la torre, ubiqué los sitios, dejé los pétalos en puntos estratégicos, y regresé a la torre mediante las Gaps. Repetí este proceso dos veces más, y, cuando estaba acomodando los pétalos por tercera vez, pude verlo en la distancia, una brillante luz estaba siendo emanada, obviamente, esta era ella. Preocupado, entablé conversación con Rouge.
«Rouge, ¿me escuchas?».
Para mi tranquilidad, ella me contestó, aunque por su tono de voz, no parecía estar en una buena situación. «Sí, ¿ya estás listo?».
«Me estoy colocando en una posición ventajosa».
«Comprendo, en ese caso, intentaré acabar con esto rápido».
«Sobre eso te quería advertir, ten cuidado, siento que la energía mágica de Tachie se ha incrementado en gran medida».
«Sí, lo estoy viendo en este momento. No obstante, puedes estar tranquilo, la reliquia sagrada es letal, sí, pero no tiene un poder destructivo lo suficientemente grande como para ponerme en verdadero peligro».
«¡No, te equivocas! Es cierto que no tiene un enorme poder destructivo, pero la Espada de los Extraños Colgantes puede ejecutar el Golpe Doloroso».
«¿Golpe doloroso? Me suena… ¿No fue algo causado por la Espada del Grial?».
«No, ambas espadas se confunden entre sí a través de las leyendas, pero son armas diferentes. Aun así, ambas comparten ciertas características, como el que las dos son reliquias sagradas de alto nivel, pero la Espada de los Extraños Colgantes puede ejecutar un ataque poderoso, a veces descrito como un castigo divino de retribución. Fue el ataque que mutiló al Rey Pescador, y devastó a todo el Reino de Listenois, el Reino del Grial».
«¿¡Tiene el poder de destruir todo un reino!?».
«No en un sentido explicito, pero en el momento en que fue golpeado por la espada, su Reino se convirtió en la Tierra Baldía, una tierra infértil y demacrada. En esencia, tú eres una gobernante, si ese ataque te golpea, no solo te hará daño a ti, sino también a los territorios sobre los que riges».
«¡Mierda, una tierra infértil es una tierra donde el mana de las líneas ley no fluye con fuerza, eso significa que toda protección mágica acabará por desmoronarse!».
«¡No puedes dejar que te golpee, o toda tu facción estará en peligro!».
Luego de esto, Altrouge no me volvió a contestar, y considerando su situación, yo no pensaba molestarla. Una vez que dejé los últimos cuatro pétalos, volví a abrir la abertura, y, una vez más, la atravesé para regresar a la torre.
Una vez que estuve allí, proyecté las espadas que utilizaría como proyectiles, y de repente, el suelo comenzó a temblar, la actividad tectónica eran relativamente normal en Japón, pero esto no era un temblor normal, porque no surgió de una actividad tectónica. Fue solo durante un instante, pero estuve seguro de haber visto un… un… ¿pedazo de puente? Caer de la nada y provocar el temblor que se había sentido en los alrededores.
Tragué saliva, «Altrouge, ¿¡qué has hecho!?». No estaba haciendo uso de nuestro contrato, así que, obviamente, no obtuve respuesta, en parte, porque no quería escuchar dicha respuesta. «Mana dijo que no nos preocupásemos por los daños materiales colaterales, que ella se encargaría de limpiarlos, pero… ¿realmente podrá con todo esto?». Me pregunté, preocupado.
Sin embargo, ni siquiera tuve mucho tiempo para analizar esta problemática, porque, poco después de que el temblor resonase en toda el área y una nube de polvo cubriese el lugar donde el puente había caído, esta fue obligada a disiparse cuando una implacable corriente de energía mágica surgió desde esta arrasando todo a su paso y provocando un nuevo temblor.
Tragué saliva instintivamente, «Ese ataque… probablemente, fue más poderoso que cualquiera que yo haya podido usar antes».
Al disiparse la nube de polvo, pude vislumbrar una vez más a Tachie y a Altrouge, afortunadamente, todavía estaban dentro de mi campo de visión. Sinceramente, lo único que me consolaba de toda esta situación, fue el repentino apagón en toda la ciudad, de modo que la mayoría de la gente no podría ver todo lo que estaba ocurriendo, aun así, debía de terminar con esto, y, de ser posible, sin causar más daño masivo.
Tomé aire, y lo siguiente que hice fue proyectar una nueva espada de mi propia creación. Realmente, eran dos espadas largas que conformaban en conjunto una más grande, a la cual aún no le había puesto nombre, pero ya era completamente utilizable, la espada no era enormemente poderosa, de hecho, ni siquiera la había creado para ser un arma a utilizar en una completa ofensiva, a pesar de su especto, estaba diseñada para ser utilizada defensivamente, similar al arma de Lyz. Por esto había decidido utilizar el fragmento de Ascalón en esta, pues Ascalón poseía la capacidad de "defenderse de todo daño".
Dicho esto, su verdadero propósito era defenderme cuando los enemigos se me acercasen demasiado. Tenían la forma adecuada, y el mecanismo estaba listo, lo accioné y la gran espada se hizo dos, pero no tomaron la forma de espadas individuales, sino que, al abrirse, no se desunieron, sino que tomaron otra forma en conjunto, un arco. Uno de los problemas que había tenido con usar un arco, era lo desprotegido que me dejaría en el caso de que un enemigo se me acercase demasiado, y esta había sido mi solución, si se acercaban demasiado, lo transformaría de nuevo en una espada, si eran tan rápidos que ni siquiera me permitirían eso, entonces prescindiría del mecanismo, permitiría que lo rompiesen, o lo rompería yo mismo, y el arco se transformaría en espadas dobles.
Tomé una espada, no era una particularmente espada especial, era una como cualquier otra, y a la cual ya había alterado, cuando la sostuve, me di cuenta que mi mano estaba temblando.
—Release Alter —dije para liberarme del Time Alter Progressive.
«Sh-Shi.. rou…».
El pensamiento, su voz, me atravesó con la velocidad de un rayo y la frialdad del hielo, el escalofrío que recorrió mi cuerpo me dejó con un sentimiento abrasador, como las llamas de aquel día. Tomé aire, volví a controlar mi respiración, solo su voz era capaz de traerlo todo de nuevo, aquello que me había estado devorando lentamente día tras día. Negué con mi cabeza, «Lo decidiste, ¿no es así? Que no eran importantes, que no debían de serlo». Sí, lo decidí, pero en el fondo, quería volver a verlos, cuando ella volvió, es decir, Mana, también volvió la esperanza de verlos una vez más, sabía que era imposible, al menos, para mis padres, así que seguí aferrándome a mi determinación. Ya no son importantes, salvo por mi abuelo, nada más de antes de aquel día lo era.
«No son importantes, no lo son».
Mi mano dejó de temblar, y entonces apunté, y cuando supe que estaba preparado, disparé.
Observé como la flecha voló, le había dado algo de impulso al imbuirla con mi energía mágica, pero solo lo suficiente como para que las interrumpiese a tiempo, antes de que volviesen a comenzar a luchar, no quería desvelarle, todavía, el alcance de mis ataques. La espada apuntó a su figura, pero no tuve en ningún momento la más mínima esperanza de que la golpease, y ella no me decepcionó, saltó hacia atrás antes de que la flecha la impactase, como no tenía ninguna intención de recuperar la flecha, esta se autodestruyó con el impacto, y la energía liberada fue suficiente como para que estallase como una granada.
Tragué saliva, ella se giró hacia mí, pero luego se dio la vuelta una vez más, ¿no había sido suficiente? ¿Necesitaba forzarla un poco más? Proyecté nuevamente la misma espada, y esta vez, la llené con más energía mágica, casi al borde de su ruptura, y la apunté hacia ella nuevamente, pero, para mi sorpresa, de repente, salió disparada hacia arriaba, sobre un peñasco de tierra, observé a Altrouge sonreírme y darme un pulgar arriba, antes de alejarse, mientras que Tachie ascendía, solo para después saltar del peñasco hacia una azotea, luego, la vi mirar a su alrededor, para, finalmente, detener su mirada en una dirección. Sonreí con amargura, para alguien con experiencia en el combate a larga distancia, la posición que había escogido no debería de ser un misterio, pues era la posición más adecuada para luchar de esta forma; sin embargo, no era solo el sitio, por la inclinación de su mirada, solo le había bastado un disparo para también vislumbrar a que altura me encontraba.
Por alguna razón, ella se quedó en la misma posición, sin hacer ningún movimiento, ¿acaso estaba esperando que yo hiciese el primer movimiento? ¿Una indicación de que ya estaba listo, o algo así?
Sonreí con amargura nuevamente, este era un sentimiento que se estaba haciendo molestamente presente en mi vida desde hacía unos meses, y que, prediciendo mi futuro, solo se volvería aún más palpable con el paso del tiempo, el sentimiento de estar en desventaja, de enfrentarme a un enemigo más fuerte que yo, ¿Cuántas veces lo había sentido? Altrouge, el Bosque de Einnashe, Siegfried, Fenrir y sus otras versiones, y ahora Tachie, o debería de decir, Galahad, y en el futuro, más Espíritus Heroicos, más monstruos que todavía caminaban por el mundo, y tal vez incluso otros fuera de este mundo.
Durante un tiempo, después de todos mis combates, sentí mi "orgullo" herido, si es que podía denominarlo así. Había estudiado, había practicado, luchado, sudado, y sangrado, y aun así, parecía que mis esfuerzos no servían para nada. Forjé, forjé, y seguí forjando, arma tras arma, cuando me di cuenta de que, sin importar que tanto entrenase, sin importar que tanto puliese mis habilidades, seguramente, nunca sería capaz de hacer frente a aquellos monstruos tal y como quería, supongo que, en cierta manera, quería seguir el camino de Atlas, pues ese también era parte de mi orgullo, mi orgullo como herrero.
Si no era capaz de ser el más fuerte, o al menos lo suficientemente fuerte como para enfrentarme a ellos, entonces crearía algo capaz de derribar a los más fuertes. Desgraciadamente, más temprano que tarde me di cuenta de la verdad sobre mis creaciones. Tal vez los alquimistas de Atlas pudiesen crear armas que no requiriesen mayor esfuerzo en su uso, pero no era mi caso, espadas, lanzas, escudos, alabardas, todos los tipos de armas que podía crear tenían algo en común: necesitaban de un portador que las blandiese, pero más importante que eso, necesitaban de un portador capaz de sacarles todo su potencial. Por ejemplo, Excalibur no sería reconocida como la espada sagrada más poderosa de todas si no tuviese a un portador con tanta energía mágica como Altria para blandirla; otras armas como esta tampoco habrían sido reconocidas como tales sin tener portadores capaces de sacar a relucir todo su poder, o, en resumidas cuentas, las armas podían ser poderosas, pero, al final, dependía de si el portador podía dar cabida libre a ese poder.
Esto me hizo preguntarme una cosa, la espada definitiva, ¿no habría de seguir las mismas reglas? Mi idea de lo que debía de ser la "espada definitiva" no era igual a la idea que tenía mi abuelo. Sonreí irónicamente, mi abuelo ya había decidido cual era la espada definitiva en su corazón, la espada encontrada en la cola del gran dragón de la antigüedad, la Kusanagi; sin embargo, por los relatos que se habían transmitido desde la antigüedad, parecía que la Kusanagi era muy diferente a la imagen que mi abuelo tenía en su cabeza de cómo se supone que debería de ser. A veces me preguntaba si es que mi abuelo estaba descalificando todos los registros históricos sobre la espada, o, por otro lado, estaba imponiéndole una forma que la espada no poseía originalmente, es decir, era como si dijese que la espada definitiva tenía que ser, sin duda alguna, la Kusanagi, pero a su vez, la Kusanagi tenía que ser tal y como él la imaginaba para ser la espada definitiva. Obviamente, conociendo la terquedad de mi abuelo, jamás le planteé esta discusión, era una batalla claramente perdida.
Pero para mí, la dirección en la que estaba definitiva, era completamente opuesta. La espada definitiva era algo que no había sido creado todavía, porque, de serlo, entonces, a menos que se hubiese perdido, no tendría valor a mis ojos el volver a crearlo, e, incluso si se hubiese perdido, ya que lo que buscaba era mi propia recreación espiritual, volver a alcanzar lo que ya alguien había alcanzado, incluso si parecía ser una cúspide prácticamente inalcanzable salvo para esa única persona, para mí era… insuficiente. Así que, si bien decidí seguir ayudando a mi abuelo con su concepción de su espada definitiva, al mismo tiempo, la negué, y decidí seguir buscando mi propia idealización de la espada definitiva.
Pero, ¿qué era la espada definitiva? ¿Una espada capaz de ganar cualquier batalla? ¿Cualquier guerra? ¿Capaz de derrotar a cualquier enemigo? ¿De cortar cualquier cosa? ¿Todo lo anterior y más? Sinceramente, no tenía ni idea, y si no tenía ni idea de qué era, mucho menos tenía idea de como crearla, fue entonces cuando la sabiduría de los que vinieron antes que yo me sirvió de guía. Mi abuelo me contó una antigua historia, que me abrió un poco los ojos sobre, lo que para mí, debía de ser la espada definitiva, y fue entonces cuando entendí lo que me dijo Gilgamesh, sobre que Enkidu debía de ser mi guía. Gracias a ambos, ya tenía una idea mucho más clara y mucho más solida de lo que debería de ser la espada definitiva.
Todo esto llevó a un cambio de mi percepción en cuanto a las batallas, y entendí que, para crear la espada definitiva, debía de deshacerme de ese orgullo, o como mínimo, lograr que este no me afectase. El método no importaba, ya sea a corta distancia, a media distancia, o a larga distancia, de frente, desde atrás, o de cualquier otra dirección, lo importante era que el objetivo se completase adecuadamente, y si estaba obligado a luchar de una forma en específico, como fue con Tachie anteriormente, debía de escoger las opciones más adecuadas para obtener el objetivo, incluso si no eran las mejores opciones en general, mientras el objetivo se completase, estaba bien.
Retomé el control, no importaba si me estaba enfrentando a un enemigo mucho más fuerte que yo, me adaptaría, y, de una forma u otra, lo derrotaría, eso era lo importante. En esto es en lo que tenía que centrarme para crear la espada definitiva.
La flecha voló, mucho más rápido que la primera, una vez más, con dirección a Tachie. Con un movimiento absurdo, en el mejor, o peor, sentido de la palabra, Tachie no retrocedió, y, en cambio, desenvainó nuevamente su espada y se propuso cortar mi proyectil en medio del aire, cosa que, de hecho, logró hacer unos segundos antes de que esta explotase como la anterior, solo que, esta vez, la explosión fue mayor que la anterior.
Fruncí el ceño, esto no tenía mucho sentido, Tachie ya había visto el daño que podía causar uno de mis proyectiles, e incluso había visto que mis proyectiles se autodestruían con el impacto, entonces, ¿por qué decidió recibirlo? Pero rápidamente obtuve mi respuesta. Si mis ojos no me habían engañado, a mi vieja amiga le había caído encima un puente, y aun así, parecía estar prácticamente ilesa, siendo así, ¿cómo un espada como la que le había lanzado anteriormente podría hacerle daño? La respuesta era obvia: no podía.
Tachie salió de la nube de polvo sin ninguna herida. Suspiré, no planeaba, o mejor dicho, no quería lanzarle una espada del tamaño de una casa, porque no sabía si Mana podría ocultar todo el desastre que estábamos causando, y porque ni siquiera podía asegurar que la golpearía, pero era más que obvio que no podría derrotarla con espadas simples.
Ella comenzó a moverse, por lo que había visto en nuestra anterior pelea, y en su persecución de Altrouge, si Tachie se moviese a toda velocidad, sin el uso de su explosión de energía mágica, y sin ningún obstáculo, entonces podría recorrer la distancia que nos separaba en menos de un minuto, pero por supuesto, esto era imposible, tanto porque no se lo permitiría, como porque ella estaba moviéndose a través de las azoteas.
—Time Alter, Double Accel —Utilicé el control de tiempo innato para acelerarme al doble de mi tiempo natural. Iba a utilizar una técnica que había estado practicando desde hacía un tiempo, pero para utilizarla correctamente, necesitaba acelerarme a mí mismo, ¿Cuánto? Todo dependía de si estuviese utilizando a Yamato o a Liner, o si no estuviese utilizando ninguna de estas.
Seguramente, si dominaba a Liner, no necesitaría acelerarme, pero en este momento, la estaba limitando en gran medida, así que necesitaba hacerlo, aun así, un Double Accel era más que suficiente. Debía cumplir con un mínimo de velocidad para poder darle uso, y aunque podía superar la velocidad mínima necesaria para utilizarla, mi control comenzaba a disminuir a mayor velocidad, por lo que, si quería mejorarla, tendría que seguir practicando.
—Bien, comencemos.
Tomé la flecha y la llené de energía mágica, luego tensé el arco tanto como fue posible, y, finalmente, la flecha voló. Una vez más, Tachie alzó su mirada hacia mi dirección con una velocidad de reacción bastante aterradora, pues un instante fue lo que necesitó para darse cuenta de que algo venía. Ella se detuvo abruptamente, justo cuando estaba a punto de saltar al siguiente edificio, y, tal y como había hecho la vez anterior, se enfrentó al disparo de frente.
Una vez más, con el impacto, una explosión cubrió toda el área, y el suelo de la azotea en la que Tachie se encontraba tembló y crujió por el choque entre nuestros ataques. Inmediatamente después de que la primera flecha fue disparada, tomé la segunda flecha y comencé a prepararla, llenándola con energía mágica.
Mientras la flecha estaba siendo imbuida, nunca aparté la vista de mi objetivo—. Tal y como esperaba, no fue suficiente.
Una vez más, ella salió de la nube de polvo, pero, a diferencia de la primera vez, ya no tenía exactamente la misma sonrisa que antes, la boca de Tachie se había torcido ligeramente en una mueca. Sonreí, ella ya se había enfrentado a este proyectil antes, solo que, durante esa vez, su forma era la de una bala, ahora, como una flecha, con un poder destructivo en área mucho mayor, las cosas serían más difíciles de contrarrestar.
Anteriormente, ella las había destruido con ataques extremadamente precisos hechos de una gran cantidad de energía mágica comprimida, o las había bloqueado con su armadura después de concentrar significativas cantidades de energía mágica para aumentar su poder defensivo. Desgraciadamente para ella, ahora que tenían una mayor cantidad de energía mágica, ella necesitaba de aun más energía mágica si quería destruirlas, y tanto si las destruida como si las bloqueaba, la explosión en área definitivamente la golpearía y, eventualmente, la irían debilitando hasta que no pudiese mantener su defensa.
Tachie volvió a moverse rápidamente, esta vez ya no estaba actuando como la última vez, se estaba moviendo estratégicamente, no tomando el camino más corto hacia mi ubicación. Veinte segundos, ese fue el tiempo que había entre el primer disparo y el segundo, pero, antes de que soltase la flecha, le agregué un extra—. Time alter, Double Accel —Con el campo acotado creado en la flecha y el comando dado, esta salió disparada con el doble de su velocidad original.
La torre donde me encontraba tembló cuando la flecha salió volando, era absurda, simplemente absurda, si no fuese porque Tachie había localizado mi posición, porque sabía que el ataque vendría y de donde vendría, estaba seguro que le sería imposible reaccionar, incluso si lo que tenía que hacer no era más que un simple movimiento para defenderse. Sin embargo, Tachie tenía todas estas condiciones a favor, por lo que, a pesar de la absurda velocidad de mi disparo, logró hacerlo a tiempo, aunque apenas.
Esta vez las cosas fueron peores para ella, el poder destructivo de mi ataque fue algo que su espada no podía manejar solo con su propia fuerza. Me había estado preguntando si el que hubiese sido relacionada con la Espada del Grial, una espada poco confiable y destinada a romperse, había afectado de forma negativa a la Espada de los Extraños Colgantes, pero, tanto si fue ese el caso como si no, actualmente, la Espada de los Extraños Colgantes no era una espada que destacaba por su durabilidad, tanto para defenderse de ataques, como para fortalecerse contra ataques enemigos.
Por supuesto, todo esto relacionado a otras espadas sagradas, como podría ser la misma Ascalon, cuyo poder defensivo era su mayor fuerte, pero, obviamente, era un Tesoro Heroico, el cual había chocado contra Clarent sin problema alguno, cortado mis balas hechas de Hrunting, atravesado la mayoría de los ataques de Altrouge, y había vuelto a enfrentar a Hrunting, ahora transformada en flechas, sin llegar a flanquear en ningún momento, pero, si continuaba de esta forma, estaba seguro que llegaría a su limite pronto.
Reparar un Tesoro Heroico una vez roto era algo casi imposible, por lo que, estaba seguro que Tachie no correría ese riesgo, pero también sabía que esa espada todavía no estaba en su límite y que, incluso si la llevaba hasta este, lo que vendría después de esta, era una espada aún más terrorífica. Por eso, tenía que derrotarla antes de que eso sucediese, este fue mi plan original.
Observé como el impacto de mi flecha la había hecho retroceder ferozmente, arrojándola algunos metros hacia atrás, pero si bien mi ataque no había logrado penetrar su defensa, si la había dejado sin aliento.
—Time Alter, Progressive Accel —susurré.
El tercer disparo estaba siendo preparado mientras Tachie se movía rápidamente hacia mi dirección, estaba tomando caminos alternos, y durante sus saltos utilizaba la explosión de energía mágica para evitar que la pudiese golpear en pleno salto con facilidad. Viendo esto, sabía que sería muy complicado que ella cayese en mis trampas, así que no me quedaría de otra, tendría que guiarla hacia estas.
Mientras cargaba los disparos, proyecté una serie de espadas en el aire, desgraciadamente, no podía acelerarlas o imbuirlas con energía mágica en mi posición actual, pero eran proyectiles disponibles y listos para ser utilizados. En ese entonces, dejé de observar el ahora, para observar el después, y al poder ver las reacciones que tendría Tachie a los múltiples y posibles ataques que podría lanzarle, pude escoger cuales de los ataques que podría lanzarle debían de ser lanzados para obtener la reacción que deseaba y poder llevarla a mis trampas. Gracias a esto, también los movimientos estratégicos de Tachie resultaron ser medianamente inútiles, porque yo sabía lo que haría, antes de que lo hiciese.
Las espadas volaron, y Tachie respondió en consecuencia, ya no tomó un camino completamente ofensivo, decidió esquivar en lugar de rechazar las espadas con la suya propia, los disparos de las espadas flotantes eran el método más rápido en cuanto a preparación pero también el más rápido en cuanto a disparo; sin embargo, también era el menos destructivo a menos que lanzase un enorme bombardeo, por lo que Tachie podía esquivarlas con relativa facilidad; sin embargo, al evitarlas, la estaba guiando hacia donde quería.
Veinticinco segundos, finalmente habían pasado, el tiempo necesario para llenar la espada de energía mágica había terminado, y también era tiempo suficiente como para que una aceleración progresiva superase a una doble aceleración.
¿Podría Tachie enfrentar este ataque de frente sin poner en peligro su propio Tesoro Heroico o así misma? Seguramente, yo no era el único que tenía esta pregunta en su mente, estaba seguro que ella también se había dado cuenta que cada disparo era más feroz, pero en ese caso, ¿Cuál sería su elección? Si fuera yo, la respuesta seria obvia: si podía esquivar, debía esquivar.
Desgraciadamente, esa no era una opción, porque la espada proyectada era Hrunting, la misma a la qué ya se había enfrentado antes. Incluso si la esquivaba, la flecha todavía la seguiría persiguiendo mientras me mantuviese apuntándole. Aun así, esto solo me garantizaría un impacto, y uno, probablemente, no directo. Tenía una forma de que ese impacto no directo se volviese directo, sin embargo, esperaba poder utilizarlo en el cuarto disparo. Desgraciadamente, parecía que iba a ser imposible, pues, a pesar del constante hostigamiento de mis espadas, el avance de Tachie estaba lejos de ser lento, o, dicho de otra forma, estaba a punto de llegar al lugar donde había puesto aquella trampa antes de lo planeado.
Aumenté rápidamente la producción de energía mágica de Liner, lo que estaba a punto de hacer, gastaría una cantidad enormemente significativa de energía mágica.
—¡Creación de territorio;
Los cielos ardientes restringidos;
Por siete anillos en flor;
Impenetrables y floreciendo;
Como la flor de Áyax!
Con el encantamiento de cinco oraciones dicho, los pétalos qué había dejado brillaron de un color rojizo mientras cantaba, a la vez qué mi brazalete brillaba con luz propia, y cuando el cántico terminó, justo cuando Tachie había pisado la azotea. Los pétalos en la azotea se interconectaron entre sí para crear una base, y luego esta se conectó con la base de los pétalos de mayor altura, aislando el área con paredes de colores morado y rojizo.
El Rho Aias original era, muy simplificadamente, un campo delimitado de siete capas, cada una con el poder defensivo del muro de una fortaleza, utilizadas como un único escudo. Fue por esto que decidí que, ya que estaba creando un código místico que, en cierto sentido, era mi propia recreación del Rho Aias original, y que necesitaba una herramienta que me ayudase a crear un campo delimitado, juntar las dos cosas en una sola calzaba perfectamente.
Observé como Tachie observaba con el ceño fruncido la prisión qué había creado, seguramente sabía lo que era un campo delimitado, y lo que significaba quedar atrapada dentro de uno: estar en el territorio del enemigo, el cual podía utilizar como su ventaja. Para mi desgracia, en el mismo momento en que el campo acotado había caído, Tachie había activado su explosión de energía mágica para mejorar sus capacidades ante cualquiera de mis ataques.
Con cuidado, se acercó a las paredes que aislaban el territorio, y vi como utilizaba su mano para golpear una de las paredes, probablemente en un intento por medir su dureza, no me importaba realmente si lo hacía, pues cada pared era como un muro de una fortaleza, así que sabía que no podía escaparse así como así. Desgraciadamente, esto tenía un precio, y es que para mantener el campo delimitado debía suministrarle energía mágica constantemente, si retirase las paredes y solo delimitase el área con el alcance del área que abarcaban las bases, entonces la cantidad de energía disminuiría en gran medida; pero, en consecuencia, Tachie escaparía y el campo sería menos estable.
No obstante, las murallas caerían eventualmente, pero eso no era un alivio para mí, porque eso significaba que me impondría un gasto mucho mayor de energía, porque, más allá de su capacidad para actuar como una prisión, este campo acotado no había modificado el área de ninguna forma… todavía…
Tachie golpeó el muro varias veces, pero este no cedió, y dudaba que cediese fácilmente, incluso si ella utilizaba la Espada de los Extraños Colgantes, pero no planeaba dejarle intentarlo. Aumenté nuevamente la producción de Liner; a medida que los símbolos de mi brazalete se encendían, la cantidad de energía mágica qué estaba siendo absorbida a través del brazalete para mantener el campo delimitado se multiplicó enormemente, tenía que sincronizarlos completamente: la manipulación temporal, el disparo, y la caída de los muros, todo debía cronometrarse adecuadamente para obtener los resultados deseados, y mis ojos me ayudaron mucho con eso.
Finalmente, sin darle la oportunidad a Tachie de que pudiese reaccionar, liberé mis cartas bajo la manga.
—¡Time alter… —Dirigí toda la energía mágica hacia el brazalete vinculado con los pétalos, para que Tachie no tuviese la oportunidad de reaccionar, una doble alteración no sería suficiente, tendría que ir directamente por la cuádruple, y aun así, ya que estaba utilizando la explosión de energía mágica, no sabía si sería suficiente—. Square Stagnate!
En el momento en que dije las palabras, dejé caer los muros, sin estos, el campo acotado sería menos estable y Tachie podría escapar fácilmente, pero, en contraposición, mi ataque podría ingresar al área delimitada. Y al mismo tiempo en que dejaba caer los muros, liberaba mi flecha.
Todo ocurrió en menos de un suspiro, la flecha voló a velocidades irreales, si esta no hubiese sido un Tesoro Heroico, el proyectil no hubiese llegado a su objetivo, se hubiese desintegrado antes de alcanzarlo, el Accel Progressive, con 25 segundos de carga, fue superior a un Doble Accel, pero inferior a un Triple Accel; seguramente sería imposible utilizar este último con Hrunting.
La velocidad de la flecha había sido abismal desde el primer disparo, pero Tachie había estado a la altura, si bien no podía alcanzar las mismas velocidades que la flecha, Tachie era absurdamente veloz en todos los sentidos de la palabra, y eso incluía, por supuesto, su velocidad de reacción, además, sabía desde donde le vendría el ataque, y, finalmente, solo necesitaba realizar un movimiento que, si bien extremadamente preciso, también era extremadamente corto, de su espada para lidiar con mi ataque.
En mi segundo ataque, habiendo sido advertida por el primero, Tachie había intentado tomar caminos indirectos, pero fue inútil, tenía la ventaja de la altura, además de mis ojos, y al final, su espada había sido casi llevada a sus límites; su velocidad apenas y fue suficiente para interponer torpemente su espada en contra de mi ataque, pero ahora, con este tercer ataque…
El aire fue rasgado por el proyectil, y el impacto fue tan grande que la azotea fue casi completamente destrozada, debido a esto, una gran nube de polvo del cemento resquebrajado cubrió el lugar de impacto. La onda sonora producida por el disparo fue tan grande que se expandió por los alrededores después del impacto, estas habían sido producidas desde que la misma flecha había sido disparada, solo que… llegaron tarde, mientras que la onda del impacto fue tan poderosa que estremeció toda el área; no era diferente de la onda sónica que produciría un misil hipersónico.
Algo como mi disparo debería de ser lo suficientemente poderoso como para volver polvo la azotea y los pisos superiores; sin embargo, no tenía esperanza de que algo como eso ocurriese, porque el objetivo de ese ataque era Tachie, un espíritu heroico. Justo por esto, no me había parado a pensar si tendría que lanzar un cuarto ataque, sabía que tendría que lanzarlo, por ende, en el mismo instante en que inferí que mi tercer ataque no había podido con mi enemiga, comencé a preparar el cuarto.
Ya que mi campo acotado había sido destruido por mi propio ataque, ya no tuve que mantenerlo, y pude disminuir la producción de energía mágica de Liner. Treinta segundos, ese era el tiempo que me tomaba preparar el cuarto disparo, en un principio, tenía miedo de que el tiempo fuese demasiado largo para un enemigo como Tachie, quien sabía que podía cubrir toda esta distancia en un instante, por eso tenía que confiar en el tercer ataque, en el daño que le podía hacer, y, por consiguiente, en el tiempo que me daría, porque, en el minuto que había transcurrido entre mis tres disparos, Tachie había logrado recortar tres cuartas partes de la distancia que nos separaba inicialmente.
No decepcionó mis expectativas, ni siquiera necesitaba utilizar mis ojos para esto, y, en el fondo, esto me tranquilizó un poco, si bien no me estaba reprimiendo en ningún sentido, y había templado mi resolución, si ella realmente era quien decía ser, entonces yo… no podía acabar con su vida.
Allí se encontraba, todavía sobre lo que quedaba de la azotea, la cual parecía mantenerse de forma casi milagrosa, pues el suelo estaba completamente destrozado, incluso la parte del suelo donde Tachie se encontraba se mostraba hundida, y la caseta donde había escondido dos de los pétalos había sedo diezmada, solo quedando un par de columnas derruidas como única prueba de que alguna vez había existido. En cuanto a Tachie en sí misma… tenía cortes y quemaduras en varias partes de su cuerpo; dejando caer su sangre sobre el concreto, por otro lado, el guantelete de su mano dominante había sido destruido y el otro se encontraba resquebrajado, a punto de desplomarse, su espada, la cual anteriormente brillaba con luz al haber sido imbuía por la explosión de energía mágica, ahora ya no brillaba, se había obscurecido, pero todavía se encontraba en una pieza, mientras que la mano que la blandía temblaba, además, sus bota, también mostraban graves signos de daño, pero la parte central de su armadura estaba, relativamente, intacta, y ella en sí misma no parecía estar imposibilitada.
Sinceramente, me sorprendió, con todo lo que había planeado, con todo lo que yo tenía a favor y lo que ella tenía en contra, me esperaba un daño mucho mayor. Como la respuesta estaba en el pasado, quería observarla, pero… ¿Podría hacerlo? Era la primera vez que lo intentaba, aunque no perdía nada con hacerlo. Intenté ver en mis memorias, en las memorias heredadas, si la información se había vuelto más lúcida… y entonces, hacia atrás, desde este punto de partida, volver, retroceder, el proceso inverso, el presente no existe sin el pasado, y mientras estas palabras surcaban mi mente, mi conciencia se deslizó.
Era similar a como cuando veía el futuro, y aunque todo parecía menos colorido, observaba todo desde ese extraño punto de visión. En una escala de cuatro kilómetros, me moví desde mi posición, el centro inamovible de mi rango de visión, hasta el sitio donde ella se encontraba, al tenerla cerca, no pude evitar tragar saliva, ella… realmente lucía como debería de verse una versión adolescente de mi amiga de la infancia, salvo por un detalle.
—Tachie… tenía heterocromia… —Sí, mi amiga tenía esta característica, sus ojos eran de colores distintos, de hecho, eran de colores opuestos; eran muy llamativos, tanto que el resto de niños de la escuela comenzaron a burlarse de ella, diciendo que tenía un ojo azul como el cielo y otro rojo como las llamas del infierno, y que seguramente eran producto de una maldición.
Obviamente, yo no creía eso, aunque, irónicamente, era quien tenía más razones para creer que había algo extraño con sus ojos, pues sabía que en este mundo había cosas realmente extrañas, y aquellos ojos de colores opuestos y que a veces parecían contener un brillo misterioso, sin duda me daban razones para dudar, pero, precisamente por la situación en la que esos extravagantes ojos habían puesto a mi amiga, me negué a verlos como tal.
Ahora, en una situación completamente diferente, y con un conocimiento más completo de lo que podrían ser unos "ojos malditos", o de lo especiales que podrían llegar a ser los ojos en el Mundo de la Hechicería, podría llegar a admitir que había algo extraño con sus ojos, y que podrían ser más que una simple heterocromia, además, viéndola blandir el poder de un espíritu heroico, mi mente no pudo evitar volver a los tiempos en los que me negué a creerlo. De todas formas, eso no era importante en este momento, sino la desaparición de su heterocromia, pues sus dos ojos eran de ese color rojizo brillante.
Un poco embelesado, me acerqué a donde se encontraba, en una mezcla entre preocupación, excitación y curiosidad, estiré mi mano hacia su mejilla, pero cuando mi mano la tocó, no sé mantuvo, sino que la atravesó, como si se tratase de un fantasma.
—Esto no es más que un registro del pasado, tiene sentido que no sea capaz de interactuar con este —me dije a mí mismo.
Todo estaba completamente congelado, nada se movía, todo se mantenía en un estado completamente estático, atrapado en el momento anterior al ataque. Instintivamente supe lo que debía de hacer, y como si de una grabación a la cual se le había dado play se tratase, todo comenzó a moverse, lentamente; reprimí el impulso de cerrar mis ojos o de saltar del edificio para evadir mi propio ataque, y observé con atención lo que estaba a punto de suceder.
«¿¡Qué demonios!?».
Lo había visto, el temor en los ojos de mi amiga al ser atrapada por la desaceleración temporal, la vi retomar luego instantáneamente la calma para dar paso a la acción. Justo después de sentir la alteración temporal, Tachie se movió casi instantáneamente con su explosión de energía mágica, pero no hizo el mismo movimiento que había utilizado anteriormente para enfrentar mis disparos, abandonó este camino e hizo un movimiento mucho más corto, solo colocó su espada entre ella y de donde debía de venir el proyectil. Su instantáneo cambio de actitud no me pareció para nada inusual, pues se lo atribuí a una de las habilidades de la Espada de los Extraños Colgantes, ya que una de las bestias fantasmales de las que estaba hecha su empuñadura le permitía evitar que las emociones nublasen su juicio.
Aun así, ¿acaso esto no era demasiado arriesgado? Pues una cosa era cortar mi ataque para defenderse y otra cosa era usar la propia hoja de su espada como si de un escudo se tratase. No obstante, considerando su situación, entre su espada rota y su propia vida, era lógica cuál debería ser su elección, pero esto me trajo otra duda, ¿Cómo su espada no había sido destruida por mi ataque?
Una vez que Tachie colocó su espada entre ella y mi ataque, habiendo tomado una posición completamente defensiva en cuestión de un instante, la vi aumentar en gran medida su firma mágica.
«¿Explosión de Energía Mágica?», me pregunté. Sin embargo, esto no tenía sentido a mis ojos, pues, si bien dicha habilidad podía ser utilizada para aumentar la defensa varias veces, por su propio funcionamiento, dicha habilidad debería de ser menos efectiva y eficiente para este uso
La explosión de energía mágica era una habilidad que funcionaba mediante ráfagas de energía mágica qué replicaban el efecto de una explosión a propulsión a chorro, tanto en una persona para mejorar su movilidad y, en alguna medida, su ataque, como en un arma, para aumentar explosivamente su poder ofensivo. En cuanto a la defensa, se podía utilizar para emitir una gran cantidad de energía mágica a su alrededor que funcionase como un "colchón" que disminuyese o bloquease los ataques enemigos, por otro lado, una forma mucho más tiránica y costosa de utilizarla consistía en crear una explosión de energía mágica alrededor del usuario, la cual tenía como objetivo arrasar con los ataques enemigos y todo lo que se encontraba alrededor.
Pero… ¿Había podido Tachie utilizar la habilidad en tan poco tiempo para crear una defensa lo suficientemente buena? No lo creía, en ese tercer disparo había cargado más energía mágica qué en cualquier otro, y además, ese era el ataque más rápido que era capaz de disparar con Hrunting, todo en conjunto con que ella estaba ralentizada cuatro veces de su tiempo normal, ¡No debería de ser posible!
Y… tenía razón, no lo era si solo consideraba esto, pero no fue el caso.
Tachie había aumentado su firma mágica de forma explosiva, más de lo que ya la tenía inicialmente, pero no era una explosión de energía mágica, o al menos, no una normal, debía de ser una habilidad similar, pero diferente. Parecía como si Tachie estuviese creando una especie de barrera, pero no de la misma manera que se creaba una con la explosión de energía mágica con la que se podía crear un "colchón", ella estaba utilizando un proceso prácticamente instantáneo y mucho más eficiente, estaba transformando su energía mágica directamente en poder defensivo.
El ataque vino justo después de esto, y Tachie lo enfrentó con esta nueva habilidad, logrando salir viva y relativamente bien de este choque. Y aunque desde mi punto de vista, toda esta recreación había tardado un par de minutos, tal vez porque estaba siendo acelerado al doble de mi tiempo habitual, o porque estaba en un estado de extrema concentración en el que todo parecía ir aún más lento, o por las habilidades de mis ojos, o por todo lo anterior en conjunto, que todo este análisis me llevó solo unos cuantos segundos.
Tachie todavía seguía en esa azotea, al parecer, ya había recuperado el aliento. Ella intentó dar un paso hacia adelante, pero terminó tambaleándose, luego alzó su mirada y un ceño fruncido junto con una mirada de rabia se posaron en su rostro. No bajé mi arco, tampoco dejé de cargar mi siguiente ataque, aunque no pude evitar preguntarme: ¿había terminado el combate? Deseaba que la respuesta fuese un sí, porque si Tachie no tenía fuerzas para seguir luchando, entonces yo tampoco tenía razones para continuar con esta lucha, había cosas que quería preguntar, y una misión que todavía no había terminado. Desgraciadamente, no tuve tanta suerte…
Súbitamente, una luz brillante comenzó a emanarse desde mi oponente y lo cubrió por completo, la sangre que había caído al piso volvió hacia atrás, los cortes se cerraron, o tal vez desaparecieron, no lo sabía, el método me era desconocido pero el resultado era claro: Tachie se estaba curando. Y no solo se estaba curando a sí misma, la luz cubrió brillantemente su mano, tomando la forma del guantelete destruido, el cual emergió luego de que el brillo se atenuó, lo mismo ocurrió con las otras partes de la armadura que se encontraban dañadas, y así, de un momento a otro, mis esperanzas de que esto acabase aquí, se esfumaron.
Tragué saliva y fruncí el ceño, podía curarse. Tenía lógica, porque había llegado a las azoteas completamente ilesa, a pesar de haber sido aplastada por una parte de un puente. Pero no me desesperé, porque aunque pudiese curarse, sabía que sus habilidades estaban limitadas, limitadas por su suministro de energía mágica.
Sin embargo, ¿durante cuánto podría seguir así? Todo esto dependía de una mezcla entre su suministro de energía mágica y su gasto de esta; no obstante, no tenía forma de calcular esto, aunque Galahad en sí mismo debería de tener un suministro de energía mágica mucho mayor que el sirviente promedio, porque descendía de Lancelot y de la Dama del Grial, quien era a su vez descendiente de un elemental. Pero, considerando que estaba poseyendo a Tachie, el factor contenedor seguramente lo afectaría, por otro lado, no sabía cuanta energía mágica gastaba cada habilidad, pero si mis teorías eran correctas, entonces ella había utilizado estas habilidades de protección y curación únicamente dos veces, por lo que, el mayor desgaste venía de las explosiones de energía mágica qué había estado utilizado durante el combate y de ese ataque que la había visto hacer para salir de debajo del puente.
Obviamente, el ataque debió de haberle costado una cantidad más que considerable de energía mágica, y en cuanto a las explosiones de energía mágica, era difícil de decir, pues si bien las había utilizado en la mayor parte del combate, no las utilizaba como Altria o como Mordred, quienes dependían de esta habilidad en gran medida para combatir cuerpo a cuerpo. Tachie utilizaba esta habilidad de forma más precisa, dependía más de su habilidad con la espada y su mentalidad durante el combate, así que el gasto de energía era relativo.
«No puedo confiar en que se agote rápidamente, además, ni siquiera es un sirviente común, ya que está viva, puede absorber mana del ambiente».
De repente, tuve un mal presentimiento, no estaba utilizando mis ojos todo el tiempo, porque eso podría llegar a traerme más problemas que soluciones, sobretodo en un combate, en el cual debía de estar firmemente en el presente. El futuro solo era una herramienta, pero no pude evitar deslizar mi vista, y lo que vi, me heló los huesos, ¡tenía que detenerla! Y dicho esto, comencé nuevamente con mi bombardeo, proyectando tantas espadas en el aire como pude, y las disparé contra mi enemiga.
Mientras lo hacía, continúe cargando mi cuarto ataque, era más poderoso que el tercero, al haber cargado más energía mágica qué en el anterior, pero era un ataque algo más lento. Esto último debido a que el ataque necesitaba de 30 segundos de carga, a la velocidad en la que estaba utilizando la aceleración progresiva, dejarla cargar por 30 segundos era equivalente a un Triple Accel, y estaba casi seguro de que Hrunting no lo aguantaría en conjunto con la cantidad de energía mágica con la que la había llenado. Obviamente, podía detener el Accel Progressive antes de que llegase al punto límite, pero en mi estado actual, estaba completamente concentrado en cargar el ataque, apuntar a Tachie, bombardearla para evitar su plan, y coordinar con mi segunda trampa, así que prefería no arriesgarme a detener el progressive equivocadamente.
Tachie sonrió ante el bombardeo, sinceramente, no era el mejor o más letal bombardeo que podía lanzar, en este momento no estaba lanzado proyecciones de alto nivel, pues estas requerían más energía mágica y más tiempo para proyectar, así que estaba priorizando la cantidad y velocidad con las que podía lanzarlas.
Ella no se movió, ¿acaso planeaba recibir el ataque de frente? Eso también era aceptable, pues al obligarla a tratar con todos esos ataques, ganaría tiempo, al menos el suficiente como para poder coordinar con mi segunda trampa.
«¡Maldición!». Gruñí, en un principio me imaginé a Tachie desviando o destruyendo las espadas con la suya propia; sin embargo, su respuesta superó con creces mis expectativas, ella decidió utilizar nuevamente esa extraña habilidad que le permitía aumentar enormemente su poder defensivo y resistió el bombardeo basándose en esta y, mientras aguantaba el bombardeo, envainó su espada y se colocó en posición de salto.
Lo supe, no podría evitarlo, ni viendo el futuro sería capaz de evitar que lo hiciese. Tachie tomó su otra espada y se preparó para desenvainarla, luego, su firma mágica comenzó a aumentar de forma insólita; explosión de energía mágica, lo iba a hacer, creo que solo lo había hecho cuando persiguió a Rouge, era la forma común en la que Mordred la utilizaba. No tendré tiempo, no podré coordinarme con mi segunda trampa, todavía no había terminado de cargarlo.
Saltó, cubierta e impulsada por una enorme cantidad de energía mágica, como una estrella fugaz inversa, que en vez de descender, ascendía, utilizando los edificios para impulsarse.
—¡Time Alter; Square Stagnate! —grité, la segunda trampa estaba colocada entre dos de estos edificios, colocada de la misma forma que la anterior, pero en horizontal. Mi plan original era hacer lo mismo que había hecho con la primera, congelando a Tachie en medio de sus saltos, de modo que no pudiese defenderse, y atacarla con mi cuarto disparo en ese preciso instante, desgraciadamente, eso ya no sería posible.
—¡Double Accel! —Primero aceleré el proyectil—. ¡Triple Accel! —Y luego a mí mismo.
Tachie entró en el área de mi trampa, pero a la velocidad a la que iba, el Square Accel solo la ralentizó durante un instante. Recobré los pétalos de mi escudo, y concentré energía mágica en mis botas, para generar una explosión de aire comprimido, y me impulsé rápidamente hacia atrás al liberarlo. La explosión fue lo suficientemente grande como para sacarme del área de la torre, justo antes de que ella llegase; no obstante, Tachie no se detuvo, piso y se impulsó, prácticamente sin detenerse, hacia mí.
Ambos estábamos a pocos metros de distancia, yo estaba a punto de caer, pero a la velocidad a la que estaba percibiendo todo, fue como si el mundo se hubiese paralizado, todo excepto por ella. Tenía que hacerlo ya, no había tiempo para pensar, si no lo hacía, desataría su ataque contra mi sin nada que se le interpusiese, y no sabía si mi escudo sería los suficientemente resistente como para detener su ataque de lleno.
Liberé la flecha, con los segundos que había ganado, logré cargarla por completo, la flecha voló, y, antes de que esta alcanzase a Tachie, ella desenvainó; lo único que vi antes de ser golpeado por la explosión, fue un destello rojizo chocando contra uno blanquecino.
Salí volando, la explosión destruyó lo que quedaba de la antena y el último piso de la torre. Caí, había movido mi escudo por delante de mi después de haber liberado la flecha, y apenas habían logrado cubrirme a tiempo de la mayor parte de la explosión. Sentí la curación de Avalon funcionando en aquellas zonas de mi cuerpo que habían sido las más desafortunadas. Me dolían los oídos, tal vez me había roto los tímpanos, me dolían los brazos y las piernas, y mi vista estaba borrosa, aquello era… ¿un destello blanco? ¡Mierda!
Separé velozmente mi arco en dos espadas y las blandí para enfrentar el ataque de mana. Gracias a las propiedades de mis espadas, no sufrí daño alguno; sin embargo, por el impacto, fui arrojado hacia abajo con mayor rapidez. Gracias al ataque, me despejé rápidamente, alcé la vista y la vi caer rápidamente hacia mi dirección, una vez más, había guardado su segunda espada y atacaba lanzando cortes de energía mágica de la misma forma en que lo había hecho durante nuestra persecución. A su vez, yo proyecté armas a mi alrededor y las lancé para interceptar los ataques de energía mágica, y aquellos a los que no pude intersectar, los bloqueé con los pétalos.
¿Qué debía de hacer? ¿Una pelea en el aire? Si tomase esta decisión, tenía como ventaja mi capacidad ofensiva, pues podía bombardearla, pero en cuanto mi arco, solo disparando a Hrunting tenía confianza en una pelea en movimiento, en cuanto a mis desventajas, no tenía ninguna experiencia luchando mientras saltaba entre edificios. Sin embargo, aquello que más me preocupaba, eran las ventajas que tenía mi oponente, había demostrado tener experiencia en este tipo de batallas, pero sobre todo, tenía su explosión de energía mágica.
Esta habilidad, por si sola, le daba una enorme ventaja de movilidad con la que yo no podía competir sin verme obligado a imitar a algún héroe que también la tuviese, pues, si bien mis botas habían sido equipada con una hechicería similar a la de Barrera del Rey del Viento, la cual me permitía acumular y comprimir el aire en la planta de mis botas y después liberarlo para impulsarme, y que tenía también la propia Barrera del Rey del Viento, la cual era mucho más poderosa y versátil que la hechicería en botas, debido a que la Hechicería en mis botas apuntaba más a la estabilidad que a la fuerza, aún con estas herramientas, la movilidad que estas me brindaban era menor que la que la explosión de energía mágica le daba a Tachie.
Además, ella también tenía la ventaja de la altura, la cual le daba una posición ofensiva mejor que la mía, y si llegase a acercase…
Me decidí, al estar en un estado de completa concentración, sumado a estar trabajando al triple de mi tiempo ordinario, el análisis me tomó solo un instante. Giré rápidamente, dándole la espalda a mi enemiga, un grave error en la mayoría de los casos, pero mantuve los pétalos detrás de mí, y continué proyectando espadas a mi alrededor, las cuales lancé hacia Tachie, y con mis ojos y su habilidad precognitiva, no tenía miedo de darle la espalda, podía interceptar sus ataques y defenderme sin tener que estarla viendo. Luego de esto, concentré aire en mis botas, y luego lo hice explotar para impulsarme hacia abajo, tenía que llegar rápidamente al suelo.
Una batalla en el aire era demasiado desventajosa, tomar la ventaja de la altura era demasiado riesgoso, solo podía llegar al suelo y plantarme firmemente, porque aunque ella todavía tendría la ventaja de la altura, Tachie no podía volar, así que, eventualmente, caería o haría maniobras para mantener su ventaja, y entonces sería vulnerable. Y todo ocurrió como lo había planeado, Tachie redobló sus ataques en el mismo instante en que le di la espalda, pero logre mantenerme a salvo, bloqueando o interceptando.
Metros antes de tocar el suelo, retorcí mi cuerpo y volví a concentrar aire en mis botas, esta vez utilizándolo como un colchón, al mismo tiempo en que me reforzaba para soportar la caída.
¡CRACK!
El sonido del cemento resquebrajándose; apreté mis dientes y aguanté el dolor. Salí rápidamente del área de impacto y me giré para luego elevar mi mirada, ¿arco? ¿Pistolas? ¿Rifles? ¡Ninguna de ellas! Necesitaba ser rápido, ¡solo proyecta y dispara! Me dije a mi mismo. Pero cuando alcé mi mirada, no pude hacer otra cosa que maldecir, ella también se había lanzado.
Era lógica sencilla, en un combate entre un atacante a larga distancia y una atacante a corta distancia, si el atacante a larga distancia lograba mantenerla, tendría más probabilidades de ganar, mientras que si el de corta distancia lograba acortarla, tendría más probabilidades de ganar. Dicho de otra forma, Tachie no me iba a dar la más mínima oportunidad de alejarme.
Una vez más, utilicé mis botas para impulsarme y quitarme del lugar donde me encontraba, segundos después, el cemento de esa zona también se había resquebrajado cuando una "estrella fugaz" se estrelló contra este. Ni siquiera un instante, ni siquiera un instante de descanso, ella salió disparada desde la zona de impacto en mi contra.
Una vez más, tuve que aumentar la salida de energía de Liner, al menos lo suficiente como para que su efecto de mejora para el combate físico surtiese efecto, y Tachie no me arrollase con sus estadísticas.
¡CLINCK!
Nuestras espadas colisionaron produciendo un sonido metálico, en cierta manera, suspiré internamente, había diseñado las espadas para ser resistentes por sobre todas las cosas, e incluso utilicé el fragmento de Ascalon para asegurarme de aumentar su poder defensivo. Sin embargo, considerando quienes eran mis enemigos, todavía tenía miedo de que, al chocar con un Tesoro Heroico, estas cediesen sin oposición. No obstante, mis creaciones demostraron que mi miedo era infundado, y estuvieron a la altura de su misión.
Tachie presionó, y bien no presioné en contraposición, tampoco me dejé empujar, así, nuestras espadas se deslizaron y el sonido del acero comenzó a hacer eco con cada golpe. ¿Batalla a corta distancia? Sabía que no era una buena idea, pero ella no me iba a dar una oportunidad de retirarme. Entonces, ¿qué podía hacer? Para un combate a corta distancia, ¿volver a utilizar a Liner y Clarent? Era un estrategia suicida, incluso si tenía la energía mágica respaldándome, y Avalon para sanarme, mi cuerpo no resistiría una batalla de tan alto nivel prolongadamente. Al final, la resistencia me fallaría, y las heridas internas y externas se multiplicarían, esto daría paso a múltiples aberturas, y esta persona debería de saberlo, o al menos, intuirlo, que un ataque a mi cabeza era suficiente para liquidarme.
¿Entonces qué? ¿Qué podía hacer? Una batalla de alto nivel que me obligaste a autodestruirme no era una buena opción, pero no podía huir, así que necesitaba una forma de luchar sin llegar a esto. ¿Qué podía hacer? ¿Qué podía hacer?
Mientras me destruía la cabeza haciéndome esta pregunta, no me permití vacilar ni distraerme en ningún momento, porque eso significaba que mi cabeza rodaría. Por lo que, nuestras espadas continuaron chocando una y otra vez, pero yo estaba completamente a la defensiva, y ella completamente a la ofensiva. Algo, necesitaba algo… tenía dos cartas bajo la manga, pero… una nunca la había utilizado a su máxima capacidad, y no me atrevía a utilizarla sin saber las consecuencias, Liner, y la otra todavía estaba incompleta, mi esfera de realidad.
Si tenía que arriesgarme, prefería utilizar mi esfera de realidad incompleta, pero… esa no era una opción, porque necesitaba algo de tiempo para concentrarme y conectarme con quien era Muramasa Emiya Shirou, al mismo tiempo en que decía los cánticos, y Tachie no me iba a dar esa oportunidad.
¿Entonces solo me quedaba esa opción? ¿Solo podía arriesgarme a autodestruirme? Espera, ¿autodestruirme? Súbitamente, sus palabras cruzaron mi cabeza como un destello feroz.
«Nunca me lo enseñó… pero tampoco me enseñó sobre la capacidad retrocognitiva de los ojos… si la maldición está funcionando adecuadamente, entonces… aunque nunca lo haya hecho, no significa que no pueda hacerlo».
¡Entonces inténtalo!
Busqué y lo encontré, la forma de hacerlo, pero eso era solo una parte de la ecuación, luego, mis conocimientos también se juntaron para ayudar a completar esta parte de la ecuación, a fin de cuentas, estas eran mis creaciones. Pero el conocimiento solo era la mitad de la ecuación, necesitaba la otra parte si quería llevarlo a cabo, experiencia, la experiencia estaba siendo imprimida en mi cuerpo mucho más rápido gracias a la posesión, ahora, debía probar si había sido transmitida con la suficiente velocidad.
Decidí apostar a esta posibilidad; me paré firmemente y decidí cambiar el flujo de la batalla. Contrataqué, tenía el conocimiento y ahora comprobaría si había heredado la experiencia, así que mi espada se movió ferozmente. Tachie fue tomada por sorpresa ante mi cambio de ritmo, pero no cambió su estilo, respondió mi ofensiva con una ofensiva aún más feroz que la que había desatado con anterioridad, pero, cuando nuestras espadas chocaron….
¡CRASH!
Mi espada se resquebrajó luego del impacto, y finalmente, se autodestruyó. Y Tachie… ella fue enviada a volar por el impacto, sonreí, funcionó, lo había heredado correctamente, el método de mi familia para la prueba de espadas, aquel del que me había hablado mi padre, un método para extraer el máximo poder dotado a las armas hasta el punto de la autodestrucción. Esto no era lo mismo que la autodestrucción forzada que utilizaba con mis flechas al sobrecargarlas con energía mágica, era sacar el 100% del arma, algo que generalmente no podía hacerse porque sería perjudicial para esta. Forzar un arma hasta sus máximos niveles, como con cualquier maquina, provocaría daños en esta, y forzarla a sus límites absolutos, causaría su destrucción.
Tachie se recuperó velozmente, pero para entonces, ya estaba sobre ella una vez más.
¡CRASH!
Una vez más, la segunda espada se autodestruyó, forzándola a retroceder nuevamente, pero esta vez, ella ya estaba preparada, así que no fue enviada a volar.
Nuevamente, proyecté. Las armas que proyecté, también era espadas dobles, pero estas eran diferentes a las anteriores a las que conformaba mi arco, eran más parecidas a las Gaps, eran falcatas. Estas espadas eran especiales en varios sentidos, el primero de estos fue que eran espadas qué habían alcanzado el Reino de los Dioses.
Las armas que habían alcanzado el Reino de los Dioses se podían catalogar como el mayor logro que un herrero humano podía llegar a lograr, se podía decir que era un término equivalente a la Hechicería perteneciente al Reino de la Verdadera Magia, solo que para las armas. Por ende, cuando se trataba únicamente de mi capacidad de proyectar, no era capaz de proyectarlas de la misma forma que el resto de mis proyecciones, pero no eran prácticamente irreplicables, como las Construcciones Divinas, solo que no podía proyectarlas a su nivel habitual, o dicho de otra forma, eran incluso más imperfectas que el resto de estas. Ahora, con mis ojos, y mis nuevos métodos para maximizar la calidad de las Construcciones Divinas, podía proyectar armas que habían alcanzado el Reino de los Dioses con mucho mejor nivel.
La razón por la que las escogí, fue porque tenían una clasificación relativamente baja como armas que habían alcanzado el Reino de los Dioses, por lo que el costo de tiempo y energía no eran extremadamente elevados, pero aún así, eran mucho más poderosas que las anteriores espadas que había utilizado, y, cuando se utilizaban en su propio nicho, podían desatar un poder mucho mayor. La segunda razón por la que eran especiales, era porque, si bien eran espadas extraordinarias, no eran Tesoros Heroicos en sí, pues nunca habían sido portadas por un héroe, así que nunca se habían convertido en símbolos de uno. ¿Y porqué esto las hacía especiales? Pues porque, al no ser Tesoros Heroicos, aquellos que negaban la historia humana, anulando los dichos tesoros portados por humanos, no gozaban de dicha ventaja contra estas dos.
O dicho de otra forma, estas dos, Kashou y Bakuya, quienes no podían ser doblegadas por los vampiros, y las cuales, cuando eran utilizadas en su nicho, es decir, contra monstruos, podían desatar un poder mucho mayor, se habían convertido en mi opción predilecta para tratar con los apóstoles muertos.
Una vez más, volví a lanzarme contra mi oponente, y Tachie ahora, consciente de mis planes, no continuó su ofensiva de la misma forma, en cambio, usó su explosión de energía mágica para cubrir su arma y aumentar su poder destructivo, pero su estilo de combate cambió, ya no iba al choque directo, era más evasiva, y bajo ningún concepto permitió que golpease su espada en el mismo punto dos veces seguidas. La explosión de energía mágica le ayudó a mantenerse en la ofensiva, pero su estilo era mayoritariamente defensivo. ¿Por qué? Por su arma.
Ya no debe faltar mucho, si sigo así alcanzará su límite. La espada de Tachie, la espada de los Extraños Colgantes, no era un arma frágil en lo absoluto, pero, como Tesoro Heroico, su debilidad seguía siendo su durabilidad intrínseca.
Los Tesoros Heroicos eran armas legendarias, misterios cristalizados, símbolos de los espíritus heroicos, por lo que, si eran armas, generalmente, tendrían una gran durabilidad, y no se romperían fácilmente, incluso si se enfrentaban a un Tesoro Heroico superior. Aun así, si la diferencia entre dos Tesoros era considerable, y eran obligados a un combate directo prolongado, dicho evento podía llegar a darse, pues la durabilidad de un Tesoro Heroico también se encuentra ligada a la energía mágica de su portador.
Por su propia naturaleza, los Tesoros Heroicos tenían las mismas fortalezas y "debilidades" que sus leyendas, por ejemplo, Caliburn se rompió cuando Altria rompió las reglas de la caballería y llenó a Caliburn con una cantidad excesiva de energía que la espada no podía soportar en ese momento. Otro evento similar ocurrió con Gram, cuando al chocar contra Gungnir, se hizo pedazos. Al igual que uno se podría aprovecharse de las debilidades de los Espíritus Heroicos, por ejemplo, utilizando veneno contra un espíritu heroico que había muerto envenenado, uno podía hacer lo mismo con sus armas.
La espada de los Extraños Colgantes no se había rotó en su leyenda, no tenía una debilidad en especifico, pero como su leyenda y la leyenda de la Espada del Grial se habían entremezclado íntimamente, la Espada de los Extraños Colgantes había recibido como efecto de rebote este particular demerito. Si bien esta debilidad no sería tan absoluta como lo sería con la Espada del Grial, al haber sido obtenida únicamente por relación, habría cierta tendencia a cumplirse si se daban las condiciones necesarias. Y, para la Espada de los Extraños Colgantes, o mejor dicho, para la Espada del Grial, la condición variaba ligeramente de leyenda en leyenda, pero la mayoría tenían un par de elementos en común: se rompería al ser utilizada en combate, en un momento crucial.
Luego de reanalizar la situación, modifiqué mi plan original: Ahora debía de seguir mermando el suministro de energía mágica de Tachie, y en consecuencia, desgastar la durabilidad de su Tesoro Heroico, para luego, arrinconar a Tachie y llevar el combate a un momento crucial. Si bien no había una certeza absoluta de que la espada se rompiese, si habría una fuerte tendencia a que sucediese. Ese era mi objetivo, romper la Espada de los Extraños Colgantes, porque eso me acercaría a la victoria, porque, aunque no era su única arma, en las condiciones en las que se encontraba mi oponente actualmente, sabía que no podía utilizar libremente su otra espada, no estando agotada, no con su suministro de energía mágica disminuido.
Fue entonces cuando me di cuenta. Por mi entrenamiento como herrero y por mis esfera de realidad, tenía mucho conocimiento sobre armas, pero hasta ahora, no había utilizado este conocimiento específicamente con el objetivo de destruirlas o de buscar sus debilidades; pero esta vez lo hice, y se sintió extremadamente natural, ¿acaso esto también era obra de la maldición? ¿Era algo proveniente de la experiencia de mi abuelo? No lo sabía, pero tampoco me importaba, en este momento, este método para sacar el máximo rendimiento de mis armas, y este conocimiento y experiencia para apuntar a las debilidades de las armas, eran mis cartas de victoria.
¡Clash; Clash!
El acero siguió chocando contra el acero, ya había destruido un par de pares de Kashou y Bakuya.
«¡Vamos, cae de una vez!».
Estaba seguro, solo un poco más.
«¡Mierda!». Una de mis espadas había vuelto a autodestruirse, pero Tachie se había preparado de antemano, contraatacó la fuerza del impacto de mi ataque, que debería haberla hecho retroceder, con una explosión de energía mágica, la cual la mantuvo en el mismo sitio, y luego, con esta misma habilidad, contraatacó, no con su espada, la cual ya estaba listo para interceptar, sino con una patada a toda velocidad. No fue que no la hubiese visto de antemano con mis ojos, era que, en la posición en la que me encontraba, completamente a la ofensiva, a poca distancia de ella, y con una velocidad inferior, esquivarla estaba simplemente fuera de mis opciones. Así que no esquivé, sino que me defendí, aumenté la producción de Liner para simular el efecto defensivo de la explosión de energía mágica, y si bien el colchón no fue lo suficientemente fuerte como para detener el ataque y mantenerme en el mismo sitio, si disminuyó su poder y solo me arrojo un par de metros hacia atrás.
Pero, después de esto, Tachie no continuó con su ofensiva, no podía hacerlo. Finalmente, su espada había alcanzado los límites de su durabilidad, si volvía a chocar contra un arma de nivel similar, acabaría rompiéndose. Entonces, ¿qué podía hacer ella? No mucho, podía decidir seguir luchando, descartando su espada y luchando cuerpo a cuerpo con las explosiones de energía mágica para respaldarla, pero, ¿Cuánto aguantaría? Estaba seguro de que su suministro de energía mágica también estaba llegando a sus límites, y parecía que, aunque podía absorber mana del medio ambiente, la cantidad que podía absorber no era suficiente como para compensar la cantidad qué gastaba mientras luchaba. Así que, contra mí, un oponente armado, con un suministro constante, eventualmente, Tachie debería de ser derrotada. ¿Su segundo Tesoro Heroico? Por lo que sabía, esa espada era de naturaleza similar a Caliburn y Excalibur, así que, sin un suministro de energía mágica decente para utilizar, su uso no era muy diferente al de una espada común.
—Eres… lamentable, asqueroso y desvergonzado… —expresó Tachie entre jadeos.
Yo también estaba jadeando, pero al escuchar sus palabras, no pude evitar sonreír cínicamente—. Sí, debe ser lamentable ser arrinconada así por alguien con mucho menos talento. Siempre has sido una prodigio con la espada, incluso sin la necesidad de ser poseída por Galahad. ¿Cómo quieres que un simple herrero tenga una oportunidad contra ti sin usar estos trucos? —Me burlé.
—Ah… justo a eso me refiero —me contestó con veneno en su voz.
—¿Hmm?
—Eres un maldito hipócrita —me contestó—. Te mientes a ti mismo, diciendo que no es importante, pero, al mismo tiempo, te aprovechas de las ventajas del pasado que desechaste. ¿Qué es eso sino pura hipocresía? —Luego, ella me miró con una mirada llena de desprecio—. Si hubieses decidido hacer borrón y cuenta nueva, deshacerte de todo lo que te ataba a nosotros, te hubiese considerado un bastardo despreciable, pero todavía un bastardo despreciable con determinación. Sin embargo, al final, cuando tuviste la oportunidad de reconectarte con tu pasado, la tomaste, pero sin tener la determinación para enfrentarlo, solo tomando los beneficios, y negando el resto diciendo cosas como: Ya no son importantes. ¡Cobarde!
«Ah, ya veo… Lo sabe, y probablemente lo recuerde todo, en ese caso, puedo entender su odio y su dolor. Yo… me lo merezco completamente». Bajé mi mirada, y suspiré cansadamente. Pero luego, una repentina sensación aplastó mi cuerpo, como si la gravedad me estuviese pisoteando, como si mi cuerpo estuviese perdiendo fuerzas, «E-Esto es… ¿otra habilidad? ¡Si me ataca en este momento, en el que casi no me puedo mover, estaré acabado!».
Pero ella no me atacó, en cambio, me preguntó—. Dime… ¿Cuando desapareció tu amnesia? ¿Desde cuando te has estado mintiendo? —me preguntó con los puños apretados.
Bajé mi mirada—. Desde ya hace algunos años… al principio, los recuerdos volvieron como pesadillas. En ese entonces, no era lo suficientemente fuerte como para enfrentarlo.
—¿En el pasado? —Tachie me respondió con una sonrisa cínica—. No parece que puedas hacerlo ahora tampoco.
Sonreí pesadamente—. Sí, eso parece. Pero también parece que ya no importa si soy lo suficientemente fuerte como para enfrentarlo o no. No obstante, tanto Emiya Shirou, como Muramasa Shirou, no se pueden permitir morir en este momento —declaré firmemente.
Ella me sonrió con desprecio—. ¿Aunque te lo merezcas, traidor?
Tragué saliva, sabía a que se refería, pero asentí y sonreí con algo de cansancio e ironía—. Sabes, últimamente, parece que le debo la vida a muchas personas….
Tachie bufó—. Entonces tienes varias deudas que pagar.
—Sí, pero las deudas por una vida no son fáciles de saldar…
—Ese no es mi problema, y tu deuda conmigo viene primero que cualquier otra, es una deuda de hace casi 10 años —contraargumento ella.
—¿Y cómo puedo saldarla? —pregunté, realmente quería ayudarla, realmente no podía soportar verla frente a mí, con el recuerdo de haberla traicionado durante nuestro último encuentro, me había comenzado a torturar desde entonces, y si no hacía algo, me torturaría por toda la vida. En cierto sentido, era irónico, cuando creía que por fin podría dejar mi pasado atrás, volvió para golpearme con todas sus fuerzas.
—No sé como piensas pagar el resto de deudas, pero yo quiero tu vida como pago —me contestó resueltamente.
Fruncí el ceño—. Ya te dije, no puedo morir ahora.
Ella sonrió—. Tienes razón, no ahora, todavía tienes que pagarme los intereses de estos diez años, pero una vez que todo haya terminado, me cobraré tu deuda, te guste o no.
—¿Cuándo todo haya acabado? —pregunté con curiosidad.
Ella asintió—. Sí, para eso he venido. Yo…
—Ta-chan, lamento interrumpirte, pero si pierdes más tiempo, no podrás capturarlo —Súbitamente, una voz interrumpió a mi oponente. Y esa voz venía de… ¿mi bolsillo?
Tachie gruñó y frunció el ceño. De repente, la fuerza que quería aplastarme, desapareció, luego, ella comenzó a acercarse a mí. Yo me puse en guardia, preparado para retomar la pelea, pero, cuando solo estuvimos a unos pasos de distancia, ella extendió su mano hacia mí.
—¿Eh? —exclamé.
—Tu celular, dámelo —dijo ella.
—¿Disculpa? —pregunté.
Ella rodó sus ojos—. Tu jodido celular, ¡dámelo!
—Pero… mi armadura…
—Desactívala imbécil, no me interesa continuar esta batalla, ya comprobé lo que quería.
Obviamente, estaba consternado, ella estaba actuando muy extraño de un momento a otro...
—Senpai, esto te conviene también a ti —volvió a hablar esa voz—. Ernest está a punto de tomar un avión.
Al oír ese nombre, no pude evitar reaccionar rápidamente. No devolví a Yamato a su forma casual, pero manipulé la parte que cubría mi bolsillo para darme acceso, metí mi mano y saqué mi celular, del cual parecía salir esa voz. No obstante, antes de que pudiese hacer cualquier cosa, Tachie me lo arrebató de las manos.
—Eres una maldita molestia —le dijo para mi sorpresa, a la persona al otro lado de la línea.
—Yo también te quiero, Ta-chan —contestó la voz con un toque de ironía.
—¿Dónde está el bastardo? —preguntó Tachie.
—Por el tiempo que han gastado, ya debería de estar de camino a Estados Unidos —Estas palabras me alarmaron, porque eso significaría que había fracasado.
«Mana y Rouge dijeron que no me lo pondrían fácil, pero… ellas no dejarían que Gravehill huyese, ¿verdad?». Me pregunté a mí mismo, preocupado.
—Pero no lo ha hecho, o nos hubieses interrumpido antes, ¿verdad? —preguntó Tachie sin alterarse.
—¡Exactamente! ¡Así que muévanse rápido! Algo ha estado ralentizando a Gravehill, y solo recientemente ha llegado a las cercanías del aeropuerto —explicó la voz.
—En este momento, probablemente todos los vuelos estén cancelados —murmuré.
—Llegados a este punto, dudo mucho que le importe —expresó Tachie—. Dame la dirección, vamos a perseguirlo. — Y así, la voz le indicó como llegar—. Bien, gracias.
—Para servir —comentó animadamente, y luego su voz cambió de tono, era similar a cuando Rouge iba a hacer una broma—. ¿Ahora… puedo hablar con senpai?
—No. —Dicho esto, la vi apagar mi celular, antes de arrojármelo—. Bien, movámonos.
—¿Así cómo así? —pregunté, completamente consternado.
Ella se giró hacia mí—. Creí que tenías una misión, ¿vas a dejar que el bastardo escape?
—Yo… no… pero… —intenté argumentar, todavía sin entender el cambio de ritmo tan absurdo.
Ella sonrió irónicamente—. ¿Qué? ¿Quieres decir algo más? —preguntó—. Y más te vale que no sea una estupidez del estilo: ¿acabas de intentar matarme, crees que te dejaré ir así como así? —dijo de forma burlona, pero luego habló seriamente—. Si lo haces, más te vale apretar los dientes.
—¿Entonces? —No pude evitar preguntar, y sinceramente, no sabía si se lo preguntaba a ella, o a mí mismo.
—Entonces nos movemos… —me contestó, y así como así, comenzó a correr.
…
Me quedé en silencio unos segundos, luego negué con mi cabeza rápidamente, ¿Qué demonios había sido todo eso? No lo sabía, pero en este momento no importaba, tenía que detener a Gravehill. Una vez aclaradas mis ideas, me dispuse a perseguir a Tachie.
Notas de autor:
¡Buenas gente! ¿Cómo han estado? Espero que hayan pasado un excelente fin de año y una excelentes fiestas, y que hayan comenzado el 2024 de la mejor manera posible. Aquí les traigo el nuevo y primer capítulo del año, tengo que aprovecha porque ya comienzo las clases XD.
Espero que hayan disfrutado el capítulo, y bueno, sin mucho más que decir, agradezco a todos los lectores, a los mecenas para los que los capítulos están listos una semana antes, o incluso antes y por partes, y a todos los que comentan en cada capítulo, no vemos en el siguiente cap.
