Descargo de responsabilidad: Fate y sus derivados, no me pertenece, toda su historia y personajes pertenecen a Type moon.
Aclaratoria: Lo que está dentro de un guion es diálogo y lo que está dentro de comillas es un pensamiento o similar.
Capítulo 9, Ajuste de cuentas.
Ayaka
Llegamos al punto de reunión, el cual habíamos acordado antes del comienzo de la operación, no obstante, para nuestra sorpresa, solo Rouge se encontraba allí.
—¿Rouge? —pregunté confundida—. ¿Dónde se encuentra el resto?
Rouge, quien había visto claramente nuestra llegada, nos recibió con una sonrisa—. Rin no podía quedarse quieta, así que le pedí un favor. En este momento, la ciudad se encuentra a oscuras; sin embargo, si los aliados de Ernest interfieren, podrían volver a encender las luces. Esto sería perjudicial para nosotros, así que le pedí a Rin que se asegurase de que la electricidad no volviese hasta que acabásemos con la operación.
—Limpiamos lo mejor que pudimos, pero hicimos un desastre considerable… —expresó Sieg.
Asentí—. ¿Y mi hermana…?
—Está encargándose precisamente de esos desastres —me respondió—. Lo mejor sería que la ciudad se mantuviese a oscuras hasta entonces, sino… bueno, no creo que algo como una fuga de gas sea suficiente para ocultarlo todo…
—¿Lady Einzbern? —preguntó Sieg.
—En este momento, se está dirigiendo hacia la central eléctrica también —le respondió Rouge—. Rin se dirigió hacia allá primero, y si bien es una maga más que competente, no sabemos cuáles o cuántos aliados de Ernest podrían haberse dirigido allí, además, ella no es parte de nuestro grupo, y Shirou no quería que entrase en esto, así que sería problemático, en más de un sentido, si llegase a salir lastimada.
—En resumen, Lady Einzbern fue a apoyarla como refuerzo, ¿no es así?
Rouge asintió—. Me alegro que aprendas rápido…
—¿Jack? —pregunté.
—Tengo entendido que tu hermana la envió a perseguir a Ernest cuando Shirou e Illya se toparon con un enemigo inesperado. La última vez que la vi, me informó que Jack había conseguido ralentizar la huida de Ernest, pero no había conseguido asesinarle.
—¿¡Fue capaz de luchar contra un espíritu heroico!? —pregunté preocupada.
Ella negó con su cabeza—. Luchar no, pero parece que Jack no es capaz de asesinar a Ernest de forma definitiva.
—¿A qué te refieres?
—No estoy seguro de como lo ha estado ocultando hasta ahora, ya que no lo sentí hasta que abandonó el hotel, pero para ese momento, tenía que encargarme de cosas más importante —no explicó—. Lo que quiero decir es que, Ernest ya no es humano, es un apóstol muerto.
—¿Qué? ¡No había nada de esto en los informes!
—No, yo tampoco estaba consciente de esto… eso significa que no lleva mucho tiempo siéndolo.
—¿Ernest continua huyendo? —preguntó Sieg.
Rouge asintió—. Así es, parece que está determinado a tomar un vuelo, así que se dirige al aeropuerto más cercano. Jack lo sigue persiguiendo, pero como dije, es incapaz de asesinarlo definitivamente.
—¿Deberíamos ir a ayudar? —pregunté.
—Creo que sería lo mejor… —me respondió—. Yo acabó de enfrentar a un enemigo realmente problemático, así que necesito un rato para recuperarme, y todavía no sabemos si Ernest tiene más aliados o planes reservados. La trampa y destrucción del hotel, los diferentes autos para el escape, etc, deja en claro que lo tenían todo planeado. Sería bueno tener a alguien observando la situación y listo para contestar a cualquier plan que tengan bajo la manga.
Asentí—. ¿En qué dirección está el aeropuerto? —Altrouge estiró su mano y yo me coloqué en posición hacia esa dirección, después de la persecución y de nuestra lucha contra Hyouma Sagara, el cristal se había recargado medianamente, así que no tenía ningún problema en dar un salto en el trampolín—. Nos vemos más tarde.
—¡No se maten!
Y con eso, volvamos hacia el aeropuerto.
Rin
—Así que aquí es… —Me hallaba sobre la azotea de un edificio que se encontraba frente la central eléctrica, no sabíamos quien había manipulado la central para dejar a la ciudad a oscuras, pero no podíamos permitir que la electricidad retornase todavía—. No parece que haya nada extraño a simple vista, lo cual es preocupante, porque si simplemente hubiesen dañado gravemente a la estación, entonces debería de haber múltiples trabajadores corriendo de aquí para allá intentando reparar lo que sea que hicieron ¿no lo crees?
—Fou… —Con un asentimiento, el pequeño familiar apoyó mis palabras.
Sinceramente, me había sorprendido gratamente. Realmente no sabía a qué raza pertenecía, y obviamente, no me refería a raza canina, sino a que raza de especie fantasmal. Actualmente, por el estado del mundo, mantener a este tipo de familiares no era sencillo para los magos que no estuviesen bien dotados en términos de circuitos, aunque claro, todo esto dependía, al final, de los requerimientos en cuanto a mantenimiento, lo cual generalmente estaba relacionado a que tan poderoso fuese el familiar. Precisamente por eso era que mantener a un sirviente era un verdadero reto que pocos podían afrontar, y más aún, si se quería poder seguir utilizando Hechicería, y esta también era la razón por la que estaba tan asombrada de que Sajyou pudiese hacerlo con aparente facilidad.
Desde que había llegado a la Torre del Reloj, mis talentos con la hechicería habían sido ampliamente reconocidos, y en parte, fue ese reconocimiento el que me hizo rival de la troglodita. No es como que yo y ella fuésemos las únicas joyas que brillaban de la nueva generación, para poner unos rápidos ejemplos, Shirou era muy bueno en su propio terreno, Flat era un prodigio absurdo a nuestro nivel o superior, solo que no tenía la mentalidad necesaria para ser un mago, la familia de Svin había conseguido un logro encomiable, Gray tenía un enorme potencial, simplemente no se había dedicado a la Hechicería, pero Sajyou… había algo diferente en esa chica.
Lo primero que me había puesto nerviosa fue su repentina aparición, prácticamente había salido de la nada. Pero lo que realmente me tuvo en alerta desde el principio, fue su relación con Shirou, porque, si ellas dos eran realmente sus amigas de la infancia, y ahora Ayaka vivía en Tokio, ¿en qué momento se conocieron? Estaba la posibilidad de que Shirou hubiese ido a Tokio en algún momento, pero cuando le hice esta pregunta, él negó con su cabeza, y me aclaró que no había visitado la capital anteriormente. Eso significaba que ellas habían venido a Fuyuki, y si bien no podía confiar en la administración del falso sacerdote, estaba segura que su familia no había venido a presentarse en los últimos años. Así que, o no se presentaron cuando visitaron la ciudad, o no visitaron en la última década. Esto último tenía sentido, porque, al final, eran amigas de la infancia, es decir, de hace mucho tiempo, pero si ese fue el caso, ¿Qué atraería a una familia de magos a Fuyuki? Solo se me ocurría algo…
Sin embargo, incluso si la familia de Sajyou había venido a Fuyuki por la guerra del santo grial, eso realmente no cambiaba nada, es decir, actualmente mis sospechas sobre el asesinato de mi padre estaban sobre Kirei, así que solo tendría motivos para investigarlas si resultaba que Kirei no era el asesino, e incluso si su familia estaba involucrada… mi padre se despidió de mí como un mago, no como un padre, así que yo actuaría como una maga, no como una hija, eso era lo que había decidido. Si la familia de Manaka había participado en la última guerra del santo grial y había estado involucrada en el asesinato de mi padre, entonces no se podría hacer nada, pues era un ritual con sus reglas bien establecidas desde un principio, y mi padre sabía en lo que se estaba metiendo, pero, si se trataba de Kirei, entonces el asunto era diferente, porque Kirei fue el aprendiz de mi padre, si él estaba involucrado en su asesinato, eso sería traición, traición a mi padre, y traición a la familia Tohsaka, en ese caso, yo, como la actual heredera, tenía el deber de retribuirle adecuadamente.
Aun así, a pesar de que estuviese rodeada de compañeros talentosos y con linajes más distinguidos que esa chica, todavía no podía sacarme de la cabeza que había algo diferente con ella, tal vez fue porque la muestra de su talento fue demasiado abrupta, y mucho más cuando teníamos en cuenta que su vara de comparación, es decir, su hermana, apenas había obtenido el rango Conde hacía unos meses, mientras que ella llegó y obtuvo el rango Marca de un solo golpe. Esto traía a mi mente uno de esos casos donde los rangos de las familias y la de los herederos divergía enormemente, en esos casos, solían ocurrir tragedias. Afortunadamente para Ayaka, su familia no se había registrado con anterioridad en la Torre, porque, al ser una familia prominente con una forma de hechicería antigua, probablemente hubiesen alcanzado el rango Causa con el tiempo, siempre que tuviesen a un heredero adecuado.
No es como qué estuviese celosa de ella, para nada. Mi rango solo estaba un escalón por debajo (Por ahora), mi rango era Orgullo, el cual también era el rango de mi familia, quienes, junto con los Matou, lo habíamos alcanzado por nuestra participación en la creación del ritual conocido como la guerra del santo grial, algo que sería complicado para una familia con un linaje menor a los quinientos años, como era la mía. Mi talento con la Hechicería había demostrado estar a la par del rango familiar, así que no hubo muchas complicaciones en obtenerlo.
Además, si se trataba de irrupción en el ranking, Illyasviel (O Fillia en este caso) era más llamativa pues, ya que querían hacer de ella una Lord, era obvio que su rango familiar debía de estar, como mínimo, en Marca, pero además de eso, también hicieron coincidir su rango individual con su rango familiar. Los homúnculos de los Einzbern son de alta calidad, incluso los fallidos tienen suficiente energía para representar una amenaza para un ejecutor, y Fillia estaba lejos de ser un fallo, lo único que los hacía "débiles", era que su forma de Hechicería resultaba inadecuada para el combate, pero su maestría en la Hechicería no se podía juzgar por tales medios, sino por su capacidad de utilizar alquimia, y Fillia era lo suficientemente buena como para poder sostener el rango Marca sin que fuese cuestionada, a pesar de haber obtenido el rango Orgullo en las pruebas individuales. Esto último, probablemente, porque apenas estaba por alcanzar sus veintes, así que era más que obvio que, con el tiempo, lograría alcanzar habilidades de rango Marca.
No me molestaba el caso de Fillia, quien se podía decir que había hecho un poco de trampa, por la igualación de sus rangos, y porque los homúnculos tenían sus capacidades prediseñadas desde antes de su nacimiento. Entonces… ¿Por qué ella sí? Bueno, siendo sincera, no era la única, tenía la misma estimación por Rouge que la que poseía por la gorila, pero en su caso no tenía nada que ver con sus habilidades mágicas; sin embargo… giré mi mirada hacia su familiar.
Hasta ahora, nunca había tomado en cuenta las habilidades de Rouge, sabía que estaba más cerca de ser una maga que su supuesto profesor, y cuando le pregunté a este, a Shirou, quién era ella realmente, él me contestó que una asociada de su familia, con gran habilidad en la Hechicería Vinculante, algo que yo había visto de plena mano cuando tuve que firmar uno de sus Geis, pero más allá de eso, y de los debates que en su momento tuvo con el profesor, no mostró otras habilidades sobresalientes, al igual que este familiar; no obstante, ahora esta pequeña bestia fantasmal me había transportado de un lugar a otro en casi un parpadeo… no sabía qué tipo de misterio había utilizado, pero ahora estaba segura que era más de lo que aparentaba, y un amo no podía ser inferior a su sirviente, o sucedería una tragedia.
Súbitamente, un grupo de mujeres con habilidades, como mínimo, sobresalientes, se habían reunido alrededor de quien, originalmente, era mi aprendiz y compañero, y de repente, él había sido arrojado a todo esto de ser ejecutor de la Reina, a misiones, etc. Había sucedido tan rápido y precipitadamente que no había tenido tiempo de reaccionar, lo cual era realmente molesto. Tal vez no fuese su amiga de la infancia, su "aprendiz", o su hermana, pero éramos maestra y alumno, y precisamente por eso, ¿no debió ese idiota haberse apoyado un poco en mí? Todo había pasado demasiado rápido, pero si me lo hubiese pedido, aunque fuese solo por el orgullo de ser su maestra, ¿no era obvio de que lo ayudaría? Y antes de que pudiese decir algo, había aparecido todo esto de la facción Einzbern.
Obviamente, la noticia me había consternado, siendo sincera, no la creí hasta que dejó de ser un rumor y se convirtió en la comidilla de la Torre del Reloj. Sabía, desde el momento en que los Lores decidieron crear ese treceavo departamento, que las cosas iban a cambiar para Shirou y para su hermana, pues su hermana se encontraba en una posición de poder, y Shirou, por sus conexiones entre las facciones, también se encontraba en una posición de influencia.
Independientemente de si se tratase de magos aristócratas o de la nueva era, ambos eran iguales en un sentido: su ambición por escalar en la pirámide y obtener poder y reconocimiento. Lord Einzbern no debía de preocuparse por lo que los aristócratas denominaban como la plebe, pues estos no tenían nada que pudiesen ofrecerle, pero Shirou no estaba en la misma posición. El poder de Shirou era relativo, dependía de sus conexiones, y si bien no estaba dentro de la Nueva Era per se, su linaje todavía pertenecía a la Era Moderna de la Hechicería, la cual había dado comienzo hacía cinco siglos, es decir, que aquellos linajes de la era moderna que habían afianzado su posición dentro de la Torre, podían ofrecerle estabilidad a cambio de un compromiso, e incluso los magos aristócratas cercanos al borde de pertenecer a la Era Moderna de la Hechicería, podrían ver algún uso en él.
No sabía si Shirou estaba consciente de todo esto, así que decidí advertirle, pero, desgraciadamente, Shirou se encerró en su taller durante la semana previa al nombramiento de su hermana. Cuando le pregunté a Ayaka sobre eso, me enteré de que había sido atacada, y entonces mi mente hizo clic, obviamente, más allá de los Lores, los cuales tenían sus posiciones más o menos establecidas firmemente, el resto de magos aristócratas, familiares y familias filiales alrededor de ellos, no estarían contentos con el repentino ascenso al poder de los hermanos. El caso de Illyasviel, como Lord, probablemente era algo que podrían aceptar de mala gana, aunque estaba segura que tomarían cualquier oportunidad para impedir su ascenso, pero el caso de Shirou, debió de ser un insulto a sus ojos. Y si no podían evitarlo, porque atacar a un mago en su territorio era un suicidio, al menos podían atacar a las personas cercanas a ellos.
Fue por eso que no busqué a Shirou más de lo necesario durante ese tiempo, simplemente hablamos por teléfono para planificar nuestro viaje, y, entendiendo lo cabeza dura que podía llegar a ser, sabía que no entendería la gravedad de la situación con una simple charla de teléfono, así que mis planes eran aprovechar este viaje para explicarle cuál era su situación, y las formas en las que podía solventarla, es decir, anticipándose al resto y eligiendo él mismo con quien comprometerse para solidificar su posición.
También estaba dispuesta a darle consejos sobre qué tipo de maga debería de buscar, una con un linaje menor a los quinientos años, para que no fuese utilizado como un peón, pero con una familia con contactos dentro de la Torre, y que ya estuviese bien establecida. Finalmente, lo más importante, es que fuese una maga a la que conociese desde antes de la llegada de su hermana a la Torre, desde antes incluso de ser ejecutor de la Reina, o dicho de otra forma, de antes de que estuviese en una posición de poder, alguien en quien confiase para que esta no lo viese como un trampolín, esa sería el tipo de pareja adecuada para él.
Por desgracia, todos mis planes fueron inútiles, porque, antes de poder hacer cualquier cosa, se había anunciado la Facción Einzbern. En esencia, no era una mala jugada, de hecho, podía considerarse una excelente maniobra desde ciertos puntos de vista, pero… no tenía sentido.
La creación de un harén es algo, si bien no desconocido, si bastante inusual para los tiempo actuales, pues solo se produce en situaciones muy inusitadas, donde, por algún motivo, el heredero no ve como suficiente un único compromiso para resolver los problemas de la familia.
Generalmente, para poder formar un harén como Shirou lo había hecho, se debía de dar condiciones muy especiales, donde ambos pudiesen obtener algo. El mago que formase el harén tendría que tener poder y estatus en algún nivel, pero no el suficiente como para estar en la parte alta de la tabla, y probablemente debería de tener algún problema o percance con su linaje.
Los casos más comunes de este tipo de magos, eran magos con linajes con cierta trayectoria que, por una razón o por otra, habían comenzado su declive, mientras que, por otro lado, las magas a su alrededor no debían de poseer este poder y estatus, y generalmente se trataban de magas de la parte baja de la tabla, de modo que la familia del mago era la parte dominante de la relación, pero en cuanto a Hechicería, estas debían de tener algo que ofrecer, ya sea una fundación taumatúrgica, algún misterio desconocido, o ser una Portadora. Así, ambas partes conseguían algo que buscaban, el mago tenía más probabilidades de conseguir varios descendientes y contactos que, en colaboración, pudiesen revitalizar el linaje, y las magas obtenían recursos y estatus en algún nivel, ya sea por sí mismas o por sus descendientes.
Los magos de antiguos linajes usaban, más o menos, el mismo mecanismo en el caso de que se viesen en ese tipo de situación, pero debido a su alto nivel, estatus, recursos, etc, que ellos no necesitaban tener que rebajarse a buscar a más de una pareja de origines desconocidos pero con potencial para revitalizar sus linajes, simplemente les basta con buscar a otra familia aristócrata de un nivel ligeramente inferior, o a algún pariente lejano, y en su defecto, a una familia filial, o algo por el estilo, para poder lograrlo.
Es por eso que no veía como lógico la creación de un harén, para empezar, Shirou era quien necesitaba la estabilidad, no quien la proporcionaba, y las mujeres que lo rodeaban estaban lejos de estar en la parte baja de la tabla. Por eso llegué a la conclusión de que se trataba de una farsa, de una mentira creada para que tanto Shirou como Lady Einzbern no tuvieran que lidiar con compromisos arreglados, y esto también le serviría a Sajyou, a quien varias familias de antiguos linajes le habían hecho propuestas.
Sin embargo, cuando finalmente interactué con ellos, parecía que realmente tenían ese tipo de relación, y considerando que Shirou y yo teníamos una relación de confianza, al punto en que aceptó revelarme el secreto de su hermana, no veía ninguna razón para que ellos mantuviesen la farsa en mi presencia, mucho menos cuando me estaban pidiendo que me uniese a ellos.
Suspiré, realmente no entendía nada. Pero me sentía molesta, molesta por cómo se habían dado las cosas tan rápidamente sin que pudiese hacer o decir nada, y molesta porque ese tonto no me tomó en cuenta en ningún momento, ya sea para ayudarle directamente o para apoyarle. E incluso actualmente, él todavía se negaba a permitirme que le ayudase, lo cual solo me enojó aún más, pero no pensaba hacer una escena. Era más fácil recordarle que yo fui su maestra por una razón, y que incluso si ahora se había rodeado de personas talentosas, no podía ser ignorada tan fácilmente.
Un estruendo sacudió el área, y momentáneamente, un destello de luz se vislumbró desde la central. Y poco a poco, vi la luz comenzar a retornar a la ciudad.
Chasqueé la lengua—. Es tal y como imaginaba, no dañaron gravemente a la central, seguramente solo tomaron el control de esta –Tomé tres de mis joyas y comencé a absorber su energía almacenada—. Neun, Acht, Sieben. Stil, schießt Beschießen, Erschießung. —Tres carámbanos de hielo en forma de lanzas se formaron detrás de mí, luego, los lancé hacia tres de las grandes torres eléctricas cercanas a la central, con esto, las torres se congelaron al contacto, y la luz que volvía rápidamente a la ciudad, fue interrumpida.
—Será mejor que baje y me encargue de los aliados de Ernest, si los dejo hacer lo que quieran, eventualmente volverán a poner operativa la central —me dije a mi misma, antes de girarme hacia el pequeño—. ¿Me esperas aquí o vienes conmigo?
—¡Fou! —Como respuesta, él saltó y se colocó en mi hombro.
—Bien, entonces, sujétate fuerte, vamos a saltar —Dicho esto, reforcé mis piernas, tomé carrera, y salté hacia la central energética—. Es ist groß, es ist klein. Vox, Gott Es Atlas —Sentí como mi cuerpo se aligeraba y la gravedad era ajustada en concordancia, así, caí como una pluma sin hacerme daño.
No pasó mucho tiempo antes de que numerosos trabajadores se arremolinaran alrededor de las torres, y yo, por mi parte, me mantuve escondida durante todo este proceso, y cuando parecía que iban a comenzar a trepar las torres para intentar descongelarlas, aproveché y tomé tres esmeraldas, utilizando sus propiedades como la gema de venus, lancé un hechizo hipnótico de encanto sobre los trabajadores.
—¡Escuchen, este es el primer paso de nuestra protesta! —les hablé a todos los trabajadores, quienes me observaban atentamente embobados, con sonrisas algo estúpidas en sus rostros—. ¡No permitan que nadie descongele las torres, entonces habremos conseguido nuestro primer objetivo!
Luego de decir esto, todos aquellos que habían sido tocados por las luz de las esmeraldas, gritaron con clamor y comenzaron a rodear las torres, impidiendo que nadie se acercase a estas.
—Bien, eso debería de bastar para ganar más tiempo, prefiero no tener que destruir la planta y causar más problemas… —Después de ver como los trabajadores comenzaban con su protesta, gritando cosas como, ¡por mejores salarios!, y ese tipo de cosas, me alejé.
Mientras me alejaba, escuché al familiar de Rouge gruñir en una dirección—. Grrr….
Me giré y observé como tres trabajadores se acercaban a mí, en un principio, los tres parecían normales a simple vista, pero a medida que se acercaban, me di cuenta de algo extraño, de sus miradas vacías. Me reforcé tan rápido como pude, pero antes de que pudiese hacer algo, el más cercano a mí se lanzó en mi contra.
Esquivé hacia un lado y, rápidamente, contraataqué con un golpe de palma abierta con todas mis fuerzas, arrojándolo hacía atrás, mi ataque debió haber causado daños internos, pero el hombre, más allá haber sido arrojado, no pareció haber sufrido daños mayores.
El pequeño que había estado en mi hombro salto desde este y se colocó a una distancia segura.
El segundo más cercano cargó velozmente hacia mí, desvié sus ataques con mis antebrazos, y cuando estuve a punto de contraatacar nuevamente, de la espalda del trabajador, dos brazos blanquecinos emergieron, con cuchillas es vez de manos. Las cuchillas se balancearon contra mí, y salté hacia atrás para esquivarlas.
«Demonios, esas no son cuchillas normales, probablemente tengan algún tipo de maldición, o tal vez se trate de algún tipo de ácido», pensé, al ver como los brazos aplastaba y cortaban el concreto, el cual se ennegrecía y deterioraba con el corte de las cuchillas. «En este momento, desearía haberme quedado un poco más de tiempo con el sacerdote falso, mi entrenamiento en combate cuerpo a cuerpo quedó incompleto, y no tengo ni idea de cómo enfrentar a un oponente armado con cuatro brazos y dos cuchillas».
No podía enfrentarlo cuerpo a cuerpo, así que mi plan de ataque consistía en alejarme y atacar desde la distancia, pero no tuve mucho tiempo para intentar llevarlo a cabo, porque el tercer trabajador extendió sus manos hacia mí y, súbitamente, los dedos de las manos del que, seguramente, fuese un títere, se separaron de sus manos.
«¿Balas mágicas?».
Sí, eran balas mágicas, balas mágicas con una maldición corrosiva utilizando los dedos del títere. No tuve mucho tiempo para pensar—. ¡Sieben! —Lancé velozmente tres joyas, las cuales se deshicieron y crearon una barrera que bloqueó y desvió las balas mágicas.
—Gewicht, um zu Verdoppel ung —Lancé una serie de gemas de obsidiana hacia el cielo, las cuales brillaron y explotaron para hacer descender luces plateadas del cielo. Su poder destructivo fue lo suficientemente fuerte como para destruir los brazos extras de uno de los títeres, pero, sobre todo, bloquearon la visión del segundo títere. Me moví rápidamente en diagonal, y apuntando con mis dedos hacia donde había visto al títere, disparé varios Gandrs, los cuales golpearon al títere y los despedazaron, pero no me detuve allí, y me giré rápidamente hacia el segundo, sin detener mis disparos, provocando que este también cayese rápidamente.
—Espera, ¿¡Y el tercero!? —Obtuve rápidamente la respuesta. De mi lado, un puñetazo rugió en mi dirección, pero reaccioné rápidamente y alcé mi brazo para bloquear el golpe con mi codo; no obstante, su fuerza fue suficiente como para arrojarme hacia atrás. No me detuve, tomé impulso y utilicé mis antebrazos para desviar los ataques del títere, para luego propinarle una rápida serie de golpes cortos, destruyendo su pecho—. Ah… ah… ah… puede que no tenga entrenamiento sobre cómo enfrentar a un oponente armado con cuatro brazos, pero… no creas que es fácil ir contra mí.
Caminé hacia las marionetas destruidas he hice una mueca en respuesta a lo que observé.
—¿Fou? —exclamó el pequeño familiar, mientras se acerba a mi lado.
—No soy experta en marionetas, pero tengo entendido que no son algún tipo de forma de vida, sino construcciones místicas cuyas acciones son controladas directa o indirectamente por un mago, quien es llamado marionetista, o maestro de marionetas. Pero estás cosas… —Hice una mueca de asco y me acerqué más hacia las marionetas destruidas para verificar mis sospechas—. Están entre ser marionetas y autómatas, probablemente porque fueron construidos utilizando cadáveres humanos como base, todavía hay partes internas y completamente biológicas en funcionamiento… que mal gusto.
—¡Fou!
—Será mejor que le demos una vuelta a la central, para asegurarnos de que no haya más marionetas peligrosas deambulado —suspiré—. Esperaba poder probar el estilo de Hechicería que había desarrollado con ayuda del profesor, pero es inútil contra este tipo de enemigos. Supongo que tendré que conformarme con probar el resto de mis Hechizos.
Tachie
El fuego, el aire lleno de humo, el olor a muerte…
Todo este ambiente era completamente discordante con la presencia de este hombre. De cabello rubio, casi castaño, con un traje blanco, corbata y zapatos blancos… esta persona lucia como un perfecto caballero inglés. ¿Qué demonios hacía un hombre como este en medio de este infierno? Por qué no parecía mínimamente afectado, como es que parecía tan ajeno a todo lo que ocurría a su alrededor. Sin duda no parecía parte de lo que le rodeaba, pero era imposible alejarse e ignorarlo cuando lo estaba envolviendo completamente.
Me dolía hablar, así que no pronuncié ninguna palabra cuando lo vi aparecer a la distancia. El permanecer en este infierno, me debilitaba, me sentía tan frágil. Mi mente, al verlo, trabajo inmediatamente para informarme que esta era mi oportunidad, que si lograba llamar su atención, podría pedirle ayuda; sin embargo, mis instintos me dijeron algo completamente diferente, me advirtieron que tuviese cuidado, que esta persona era peligrosa, que no me iba a ayudar, y que, seguramente, era un monstruo igual o peor que los que me habían perseguido.
Me quedé en silencio y no hice ningún ruido, pero no me quedé sin hacer nada, si esta persona era un enemigo, entonces debía tener cuidado, así que oculté mi espada detrás de mí, por si acaso, y me quedé observando al hombre, con los ojos entre abiertos. Fue entonces cuando pude ver sus acciones, y agradecí seguir a mis instintos, en vez de a mi razón…
Ese hombre caminó por el infierno de una forma anti natural, su apariencia era totalmente inmaculada, lo cual no tenía sentido en medio de este sitio, ni siquiera sus zapatos se manchaban con cada paso que daba, pero no sentía ninguna pureza en este hombre, en cambio, sentía que se trataba de un lobo en piel de oveja.
En su caminata, el hombre miraba hacia los alrededores, parecía estar buscando algo, o a alguien, luego, escuché un tintineo en la distancia. Giré ligeramente mi mirada y pude ver como el tintineo provenía del collar de un par de sabuesos, los cuales se acercaban arrastrando algo entre los dos. ¿Qué era eso? Me acomodé un poco mejor, para poder ver la situación, y, al hacerlo, divise la escena, quedándome completamente consternada, y me pregunté si estaba viendo mal, si me fallaban mis ojos.
Allí, siendo arrastrada por los sabuesos, se encontraba el cadáver de aquella chica a quien había intentado salvar minutos atrás. El hombre se acercó, y su expresión impasible cambió ligeramente, había cierto toque de emoción en sus ojos, lo cual me dio escalofríos y un poco de asco. El hombre empezó a toquetear el cadáver de la chica, como si fuese una muñeca, un juguete. La desvistió y comenzó a mover sus manos por su cuerpo, movió sus extremidades, revisó su cuello, y… otras partes.
¡Rasht!
Trague saliva, súbitamente, "el cadáver" se movió y, velozmente lanzó sus brazos y sus uñas hacia el cuello del hombre; no obstante, antes de que sus manos pudiesen desgarrarlo, los sabuesos se abalanzaron sobre ella, mordiendo sus brazos e inmovilizándola.
Vi como el hombre suspiró con malhumor—. Maldición... Vine a este lugar porque me dijeron que este ritual terminaría en una carnicería, al igual que los otros, pero esta maldición los corrompe y los consume, dejándolos inservibles —lo escuché maldecir—. Todos estos cadáveres listos para ser utilizados, pero completamente desperdiciados. Que lamentable…
¿¡Cadáveres!? No me digas que… No parecía un doctor, entonces… ¿un traficante de órganos? Espera, dijo que alguien le había dicho que esto pasaría? ¿Entonces, esto estaba planeado? Y este hombre, ¿¡había venido a aprovecharse de esta desgracia!? ¿¡Había gente tan malvada en este mundo!?
Entonces, ¿Qué hago? Inicialmente pensé en hacerme la muerta, creyendo que no me tomaría en cuenta si lo hacía, pero ahora sabiendo que este hombre buscaba cadáveres, hacerme la muerta solo llamaría su atención, y tampoco importaba si estaba viva, porque este hombre fácilmente utilizaría a sus perros para desvivirme.
Miré hacia el cielo, allí arriba, se encontraba brillando la Luna, un brillo extraño y azulado, y, alrededor de esta, había haces de luz de color morado y azulado, los cuales se dirigían hacia la Luna, y al verlos, me sentí reconfortada, «Alguien, por favor, ayúdeme».
«¿Qué hago? ¿¡Qué hago!?». No lo sabía, pero deseché la idea de hacerme la muerta, porque eso me pondría en desventaja. Tragué saliva y esperé, con algo de suerte, tendría una mínima oportunidad, «¡Viene!».
Los perros ladraron en mi dirección y el hombre se giró y, al verme, su expresión volvió a mostrar emoción.
El hombre caminó hacia mí, y al verme, sonrió—. Vaya, vaya, parece que mi suerte acaba de cambiar. Incluso está viva, lo cual significa que la maldición todavía no le ha afectado. —Luego de unos pasos más, el hombre finalmente se plantó frente a mí—. Te duele el simple hecho de estar viva, ¿verdad?
Me sorprendió que me hiciese esa pregunta, pero lo que más me sorprendió, fueron sus perros, o mejor dicho, los cadáveres de estos perros, porque sí, estas cosas no estaban vivas. Y esto no solo lo podía ver en sus ojos muertos, sino en las numerosas cicatrices cocidas por sus cuerpos. Pero finalmente, asentí como pude.
Él me sonrió, pero no era una sonrisa consoladora, era una sonrisa que me heló los huesos—. Comprendo… este sitio es, en sí mismo, casi una esfera de realidad antihumana, así que el solo hecho de estar aquí te debilita, incluso si no entras en contacto con la maldición, así que solo puedes sobrevivir si vienes preparado.
No entendía nada de lo que me estaba diciendo, ¿esfera de realidad antihumana? ¿Qué era eso?
—Pero puedes tranquilizarte, seré piadoso contigo —me dijo, pero estaba segura que no sé refería a ayudarme. Luego, uno de sus perros se adelantó, pero él lo detuvo con uno de sus brazos—. No, podrías dañarle, tenemos que ser lo más delicados posibles. —Mis pensamientos fueron confirmados cuando el hombre sacó un estuche de su bolsillo y, de este, una pequeña daga—. Tranquila, me encargaré de acabar con tu sufrimiento…
Lo sabía, este tipo era un traficante de órganos, no le importaba si estaba viva o no, solo quería que mi cuerpo estuviese intacto.
Mi corazón comenzó a latir rápidamente, el hombre se acercó, se agachó y, lentamente, acercó su daga en mi dirección, como si disfrutase de la expresión que estaba mostrando, y, cuando estuvo a centímetros de perforarme…
¡SLASH!
Blandí mi espada…
«¡No!», mi espada cercenó rápidamente, la blandí con todas mis fuerzas…
—¡MALDITA PERRA!
Los perros se abalanzaron sobre mí, y coloqué mi katana entre uno de ellos y mi cuerpo, provocando con uno se empalase, pero el terror me invadió cuando, a pesar de estar empalado, la cosa se seguía moviéndose. El otro perro se lanzó contra mí, pero tomé los escombros que estaban detrás de mí y se los arrojé frenéticamente; sin embargo, esto no bastó, y mientras le lanzaba los escombros, también lo pateaba con el pie que no me dolía. Desgraciadamente, debido a que me estaba fijando en los perros, no noté las acciones del hombre.
¡PUNCH!
—¡Aaahh! —grité, no pude evitar el puñetazo del hombre que me vino desde un costado. Debido a mi estado, no pude oponer resistencia, y acabe cayendo contra el piso y girando varias veces—. Cof… Cof… —Alcé mi mirada, y pude ver su rostro trastornado por la ira, mientras se sujetaba su brazo amputado, parecía estar intentando hacer algo para detener el desangramiento. Originalmente, había apuntado a su cuello, pero el hombre logró reaccionar lo suficientemente rápido como para evitarlo, y lo único que había podido hacer fue cortar uno de sus brazos.
Intenté levantarme, al menos sentarme, pero me encontraba muy débil, ni siquiera tenía fuerzas en mis brazos para apoyarme.
—¡UUUCCKKKKK...! —Una patada en el estómago, el hombre corrió hacia a mí y no se lo pensó dos veces para pegarme herirme—. ¡Cof… Cof…! —La patada me arrojó varios metros hacia atrás—. ¡N-No, N-No, N-No! —exclamé al ver mi posición actual.
Tan rápido como pude, intenté arrastrarme lejos del lugar, la patada me había acercado mucho a un charco de esa extraña lava; no obstante…
—¡A donde crees que vas! —No tuve oportunidad, el hombre se acercó y me agarró con su único brazo del cuello, evitando que me moviese—. ¿¡Crees que voy a dejarte huir después de cortarme un brazo!?
—¡UCK, P-Para, ¡Para por favor! —supliqué, mientras intentaba liberarme.
—¡Lo único que va a parar son tus gritos! —Utilizando su fiero agarre, el hombre me arrastró hacia la lava.
—¡N-No, N-No, N-No! ¡ ¡P-PARA, PARAAA! —grité, pero el hombre no tuvo piedad, y, de repente… El infierno se desató en mi cerebro.
La condena inicial es cinco: condena de vida, condena de cuerpo, condena de privación de libertad, condena de fama, condena de fortuna. Eliminación de los derechos humanos, exilio, ejecución, tortura y sadismo, negación por consenso de la sociedad, desprecio por perjuicio, pena de muerte, suicidio, diagnóstico errado, incumplimiento por amor, incumplimiento por respeto, rencor, ataque, ataque, ataque, sucia, sucia, sucia, estás sucia, paga, paga, paga, paga por cada violencia, por cada crimen, paga por todo. Conoce la conciencia para reformar los crímenes, conoce la pena para reformar los crímenes. Aquí se encuentra la maldad de la gente, aquí se encuentra la bondad de la gente. Un centenar de bondades y una única maldad. La maldad brilla más para mantener el balance y existe como un gran mal para competir contra las masas de bondad, para, para así, para así, para así incentivar, perjura, mentira, incumplimiento, sucia, sucia, sucia, sucia, sucia, sucia, sucia, sucia, sucia, estás sucia, paga, paga, paga, paga, paga, paga, paga, paga, por cada violencia, por cada crimen, por cada víctima, paga, paga, paga, paga por todo, ¡PAGA CON TU MUERTE!
La lava, no, el lodo, la maldición, sí, una maldición, una hecha de millones, seis mil millones; corroyeron mi cuerpo, arraigándose dentro de este y robándome mi calor sin piedad, fui aplastada por seis mil millones de maldiciones que se filtración a través de mis cinco sentidos, una oscuridad a la que no quiero mirar, una fealdad que no quiero reconocer, crímenes de los que quiero huir, cada crimen cometido en este mundo, para pagar por ellos, voy a morir, me carcomeré a mí misma dentro de esta oscuridad hasta la muerte debido al odio y al dolor.
Yo… Yo… Yo… Yo… Yo… Yo… Yo… Yo… Yo… Yo… Yo… Yo… Yo… Yo… Yo… Yo… Yo… Yo… Yo… Yo… Yo… Yo… Yo… Yo… Yo… Yo… Yo… Yo… Yo… Yo… Yo… Yo… Yo… Yo… Yo… Yo… Yo… Yo… Yo… Yo… Yo… Yo… Yo… Yo… Yo… Yo… Yo… Yo… Yo… Yo… Yo… Yo… Yo… Yo… Yo… Yo… Yo… Yo… Yo… Yo…
Yo… no quiero morir…
«AYUDAAAAAAAAAAAAAA!».
Duele, duele, duele, duele, duele, duele, duele, duele, duele, duele, duele, duele, duele, duele, Duele, duele, duele, duele, duele, duele, duele, duele, duele, duele, duele, duele, duele, duele, Duele, duele, duele, duele, duele, duele, duele, duele, duele, duele, duele, duele, duele, ¡DUELEEEEEE!
«Sálvenme, ¡Sálvenme!, ¡Sálvenme!, ¡Sálvenme!, ¡SALVENME! ¡Quien sea! ¡PAPA, MAMA, SHIROU, QUIEN SEA!».
No me importaba quien, no me importaba como, pero por favor, alguien que me salve, alguien… por favor.
Súbitamente, el dolor comenzó a disminuir, y, a medida que el sentimiento de ser violada por el lodo negro disminuía, mis sentidos me fueron devueltos, embotados, corroídos, pero todavía funcionales.
—¡Maldición! ¡No puedo creerlo! ¡En serio se está resistiendo a la corrupción de la maldición! ¿¡Cómo es posible!? ¿¡Algún don!? ¿¡Una condición especial!? ¿¡Algún poder psíquico excepcional!? ¡No puedo creer que haya encontrado a un ejemplar tan sobresaliente, tan increíble! —Escuché los gritos casi delirantes del hombre—. ¡Perder un brazo por un ejemplar tan único es un precio muy barato! ¡Así que no mueras todavía, necesito que sigas viva para garantizar que te sigas resistiendo a la maldición!
«¿Resistirme a la maldición? ¿De qué me está hablando? Yo… voy a morir…».
—¡Quieres mantenerte con vida, ¿verdad?! ¿¡Quieres!?
«Quiero… pero… duele mucho…».
—¡Mantente consciente! ¿¡Entiendes!? ¡Mantente consciente, maldición!
«Mantenerme consciente…».
Sí, debía mantenerme consciente, debía mantenerme con vida, se lo prometí a mis padres…
Hice todo lo posible para mantenerme consciente, mis ojos podían vislumbrar el brillo azulado y morado de los haces de luz hacia la Luna, un brillo realmente extraño, yo… quiero vivir. No obstante, debía morir, pero aquel día, mi destino se resistió a abandonarme, me dio fuerzas para resistirme.
¿Qué precio estás dispuesta a pagar?
«¿Precio? No importa, solo… por favor… alguien que me ayude, haré lo que sea, por favor…».
Bien, entonces te convertirás en la guardiana de la Luna, ¿estás dispuesta?
«¿Guardiana de la Luna? ¿Cómo en ese anime de chicas mágicas…?». Sonreí de forma cansada, probablemente estaba delirando, ¿cómo podía convertirme en una chica mágica si estaba muriendo? Pero… la idea no me disgustaba, tener el poder para proteger a los inocentes que habían sufrido catástrofes como esta, y para castigar a los que habían provocado este infierno, y a los que se aprovechaban del sufrimiento de los inocentes, como este hombre. «Sí… quisiera ser una guardiana de la Luna…».
Bien, entonces, como pago por salvar tu vida, te convertirás en la Guardiana de la Luna, ¿aceptas?
Sonreí, «Sí, quiero ser una chica mágica, quiero ser una guardiana de la Luna».
Bien, el trato ha sido aceptado.
—¡B-Bien, así se hace! ¡Ya he eliminado casi totalmente la maldición, ahora solo debo-! —De repente, su voz se cortó, y luego comenzó a gritar—.¡E-Espera, ¿C-Cómo es que todavía hay sirvientes?! ¿¡No había terminado ya el ritual!? No, espera, ¿¡Eres un sirviente!? ¿¡Por qué tienes esa forma!? ¡No te me acerques!, ¡Aléjate de mí! ¡E-ESPERA, AAACKK!
…
Eso fue lo último que recuerdo de aquel día, luego, la Moon Cell, usando su capacidad de cálculo, la cual le permitía actuar como un Santo Grial, calculó un futuro que me permitiese convertirme en su guardiana, en el que luego sería conocida como el Escudo de la Luna.
El resto de mi vida fue… extraña, para empezar, se podía decir que había nacido aquel día, mis recuerdos sobre esto eran tan claros como el agua de un manantial, pero mis recuerdos antes de este eran, cuanto menos, difusos. Había nacido como consecuencia de nuestra exposición contra esa aglomeración de maldiciones. B nos había dado un diagnóstico médico cuando tuvimos la capacidad para entenderlo, no me importaron los términos técnicos ni el proceso, solo lo que ocurrió y sus consecuencias.
Según lo que nos dijo B, a pesar de que la maldición fue eliminada de nuestro cuerpo, y si bien gracias al futuro calculado por la Moon Cell tuvimos la oportunidad de sanar físicamente, la maldición fue lo suficientemente poderosa como para afectar nuestra alma, lo cual produjo mi nacimiento, y, a su vez, nuestra extraña condición. B la llamó: Inversión Espiritual, y, cuando le preguntamos sobre la razón del nombre, ella nos había explicado que existía un fenómeno parecido al nuestro, llamado Impulso de Inversión, una condición que poseían los mestizos, seres nacidos entre humanos y Especies Fantasmales, en el cual, factores de su cuerpos mestizos afectaban o dominaban sus mentes. Lo nuestro era parecido, pero inverso, era nuestra alma la que afectaba nuestra cuerpo; no obstante, nosotras no éramos normales, ese tipo había dicho cosas como bendiciones y poderes excepcionales, como también había dicho mi madres, en ese entonces no sabíamos que era un Poder Psíquico, pero B nos lo explicó.
Psíquico, un término bastante conocido, generalmente se refería a personas con poderes mentales como la telequinesis o la telepatía, y desde el punto de vista de la sociedad, no era un término muy alejado de los magos. Sin embargo, eso era un error, los Psíquicos y los magos eran diferentes, de hecho, actualmente, los Psíquicos eran mejor conocidos como Espers.
Los Psíquicos eran humanos nacidos con habilidades innatas especiales, poderes anormales. Estos poderes anormales interferían con la naturaleza de forma tan natural como lo es el respirar, y se podía considerar como la capacidad suprema e inherente de los seres humanos. Se supone que estos poderes están limitados a una única generación, así que tenía lógica que no hubiese aparecido anteriormente en mi familia.
Generalmente los Psíquicos poseen dos "canales" de percepción en su cerebro, un canal normal que les permite vivir en la sociedad, y un canal anormal mediante el cual utilizan sus poderes. Había todo tipo de poderes Psíquicos, y si bien el cerebro del Psíquico posee siempre ese canal anormal, este no era necesariamente la única diferencia que poseían sus cuerpos en comparación con una persona normal. Por ejemplo, hacía un tiempo me había topado con una monja con un Poder Psíquico que provocaba qué su condición genética fuese anormal, y que reaccionase a personas que habían sido poseídos por Daemons.
Esta monja, para mi sorpresa, tuvo una reacción durante nuestro encuentro, cosa que, después de analizarlo un poco, no me era tan extraño, había estado en contacto con Angra Mainyu, quien había dejado una marca en mi alma y la cual afectaba a mi cuerpo, y, si bien Angra Mainyu era un espíritu heroico, para el momento en el que entramos en contacto, ya se había convertido en algo diferente.
Existen todo tipo de poderes Psíquicos, como por ejemplo, todo tipo de capacidades visuales, cosas como la telequinesis y telepatía, Combustión Espontánea, etc. Todas ellas habían sido registradas en los registros de la Moon Cell. En cuanto a mí, recuerdo como mi mamá me había dicho que mi talento con la espada era solo una de las muchas bendiciones que me habían sido otorgadas, y que seguramente mis ojos eran otra bendición. En ese entonces, realmente no le creí, pero al final, resultó tener la razón; no obstante, no había sido la única que había tenido razón, mis compañeros también.
De todas formas, desgraciadamente, debido a nuestro estado actual, cada una de nosotras solo podía utilizar uno de estos dos canales especiales, porque cuando cambiábamos entre nosotras, nuestro cuerpo también resultaba afectado. Era realmente molesto, porque esto no solo aplicaba a nuestro poder ESP, sino a casi todo en general. De hecho, una vez que nos habíamos transformado en un sirviente, esta había aparecido como una habilidad, y dictaba así:
Doble Clase (Inversión) rango B+: Una variación de una rara habilidad personal que solo poseen unos pocos sirvientes, la cual es otorgada a los sirvientes que son el resultado de la fusión de dos sirvientes de clases diferente. En mi caso limitado, eran el mismo sirviente en dos clases distintas, pero considerando que, en una de esas dos clases, el sirviente había sido invertido y podía ser descrito como un Saint Graph creado basado en la simulación de un, "que hubiese pasado si", que ambos aspectos eran tan distintos que podían considerarse como diferentes. Además, esta habilidad se podía considerar como incompleta, porque si bien ambos aspectos estaban "unidos", no se habían fusionado, razón por la cual creo que obtuve una variación, en vez de la habilidad original.
En cuanto al poder de esta habilidad, ya que esta provenía de mi "impulso de inversión espiritual", ejemplificaba el poder de cambio que teníamos ella y yo, y con ello, el cambio entre los dos Galahads, y el cambio entre las clases Shielder y Saber. Desgraciadamente para mí, el cambio entre ambas también cambiaba tanto nuestras habilidades activas como pasivas, y solo existían un par de excepciones, las habilidades que habíamos heredado como propias y que se habían grabado en nuestro saint graph mediante la habilidad Tesoro Exitoso; Herencia de Posesión. Heredamos una habilidad por cada aspecto, así que teníamos un par de habilidades extras que ambas podíamos utilizar.
Esta habilidad también tenía sus problemas, el primero era el que ya había explicado, el que las habilidades no se conservaban con el cambio de clase, y esto también se aplicaba a los Tesoros Heroicos. El segundo problema radicaba en el cambio entre estos aspectos, pues al afectar mi cuerpo, generaba una gran presión durante el proceso de Inversión y, después de este, quedaba debilitada y mis parámetros disminuidos durante un tiempo, mi cuerpo era capaz de manejar la dureza de este proceso, en parte gracias a mi disposición natural para convertirme en Demi de Galahad, en parte por mi transformación en Demi Sirviente, y en parte, debido a todos los procesos y tratamientos por los que había pasado durante mi recuperación y durante el proceso que la Moon Cell había calculado para convertirme en su escudo.
A nivel estadístico, B nos había demostrado que este proceso provocaba que, en todos nuestros parámetros, apareciese un modificador negativo, y, de llevarse a acabo repetidamente durante intervalos de tiempo muy cortos y continuos, podría duplicarse ese modificador, e incluso, podía provocar que nuestro cuerpo fallaste.
El ultimo problema era que, si bien podíamos escoger "dormirnos" para realizar el cambio, los cambios también sucedían por aleatoriedad, lo cual era un verdadero riesgo dependiendo de la situación.
Luego de ese evento, luego de la guerra y de mi encuentro con Gravehill, mi vida dio un cambio radical, nos sacaron del lugar de la guerra y nos llevaron a un lugar completamente distinto al que llevaron al resto de sobrevivientes del incendio. Después de eso, tuve una especie de "vida nómada", saltando entre diferentes complejos y establecimientos, siendo utilizada como conejillo de indias para varios tratamientos de punta, o, "tratamientos experimentales", aunque realmente, nada de esto se había hecho al azar o por casualidad, fue el futuro calculado por la Moon Cell llevándose a cabo.
Este proceso de recuperación y transformación llevó tiempo, si bien mis primeras misiones las llevé a cabo con once años, fue a partir de los trece que el Escudo de la Luna empezó a resonar entre aquellos que, a pesar de las advertencias, intentaron tomar posesión de la Moon Cell. Y sobre mi vida en general, nunca pude volver a Fuyuki, solo se me permitía moverme por el mundo cuando tenía una misión, a veces incluso me veía obligada a salir del mundo, es decir, a viajar a la Luna, para evitar que se estableciesen bases en esta, pues, mediante la exploración y explotación, se podía dañar físicamente a la Moon Cell, además, también tenía que evitar que encontrasen aquello que la Moon Cell había sellado hacía milenios y que podría causar una hecatombe de proporciones planetarias.
Podía sobrevivir en la Luna durante un tiempo limitado, que podría ampliar con la ayuda de herramientas y apoyo tecnológico, pero me era imposible mantenerme allí durante prolongados periodos de tiempo, a diferencia de un espíritu heroico normal, al menos, por mi parte, ya que la otra podía mantenerse allí siempre que tuviese mana, gracias a su Tesoro Heroico. Dicho esto, la mayor parte de mi tiempo lo viví dentro de un complejo aislado del resto del mundo, en una zona poco explorada por la humanidad, en la Antártida. Aun así, gran parte de mi tiempo no lo pasé allí propiamente hablando, si bien mi cuerpo si permaneció allí durante la mayor parte del tiempo, mi espíritu, o, mejor dicho, una proyección de este, normalmente se encontraba dentro de la Moon Cell.
Tenía entendido que la otra yo usaba mucho de ese tiempo dentro de una simulación de un "qué hubiese pasado sí la cuarta guerra no se hubiese llevado a cabo". Desde mi punto de vista, era un poco patético aferrarse a esa ilusión; no obstante, considerando lo que habíamos vivido, lo que habíamos perdido, y, lo que habíamos sacrificado para mantenernos con vida, nuestra libertad, realmente, no podía criticarla. Yo tomé un camino distinto, no me interesaba una ilusión que nunca se hará realidad, y, para mi fortuna, había muchas más cosas que hacer dentro de la Moon Cell, nunca me había gustado particularmente estudiar, pero estaba dentro de la parte alta de la table de mi clase, y ahora, en lo que, además de ser una super cámara de vigilancia alienígena futurista, también se podría considerar como una gigantesca biblioteca llena de registros con miles de años de antigüedad, por lo que, tenía de donde escoger.
Pasé mis años visualizando estos registros, informándome sobre aquellas cosas que eran de mi interés. Así, me enteré sobre que era la Guerra del Santo Grial, como y porqué esta se había creado, como funcionaba, e incluso la historia sobre cada una de las que se habían llevado a cabo. Por supuesto, esto me llevó a adquirir otros conocimientos, como, por ejemplo: la Tercera Magia, las familias fundadoras, las facciones y demás participantes de las guerras. También fue entonces cuando pude observar los límites de la Moon Cell, y conocí el concepto de lo que es la Verdadera Magia.
Luego de que entendí por qué había pasado todo lo que había vivido durante el final de la cuarta guerra del santo grial, y mi camino se hizo más claro. En un principio me planteé vengarme de las familias fundadoras del ritual, pero decidí desistir por dos razones: al menos dos tercios de los fundadores diseñaron el ritual específicamente para salvar a la humanidad utilizando la Tercera Magia, y si bien al final les salió el tiro por la culata, nunca tuvieron intención de causar este tipo de desastres. Y la segunda razón era, porque ya no había nadie contra quien vengarme, no era partidaria de asesinar a los herederos de dichas familias, a menos que éstos decidiesen continuar llevando a cabo el ritual a pesar de todas las tragedias causadas, e incluso si decidiese asesinar a la masa de gusanos, el único de los fundadores que se encontraba con vida, este hacía bastante tiempo que había "muerto" cuando el Dios Demonio había emergido desde la profundidad de su ser.
Luego estaba Shirou, a quien había salvado y quién me había traicionado abandonándome para que muriese. Si fuese por mí misma, no habría mucho que debatir, obviamente quería cobrarme lo que me había hecho con la misma moneda; sin embargo, sabía que la otra no me lo permitiría, e incluso dudaba de lo que podría llegar a hacer si se enterase de que había matado al imbécil. Además, aunque odiaba admitirlo, no sabía si todo había sido su culpa, y no me refería al hecho de que fuese un niño viviendo en un infierno, porque yo también lo era y aun así le salvé el culo. Me referí a que, durante su escape, Shirou había sufrido un estado de completa conmoción en el que ni siquiera era capaz de moverse, y luego la puta esa le había encantado para forzarlo a que siguiese caminando, incluso en su estado de casi inconsciencia. Finalmente, Shirou retomó el control de sí mismo y siguió su camino, ignorando a todos los que le pidieron ayuda, hasta su encuentro con Emiya Kiritsugu. No sabía si Shirou me había abandonado consciente o inconscientemente, pero el hecho de que también abandonó a todos los que le pidieron ayuda cuando había recuperado completamente la conciencia, no me trajo ninguna confianza. Finalmente, decidí que lo utilizaría para obtener nuevamente mí, no, nuestra libertad.
Con respeto a la puta, odiaba admitirlo, pero para qué mi plan funcionase y pudiese recuperar mi libertad, tenerla como aliada sería mucho más ventajoso, de hecho, no podía negar que incluso podría llegar a ser indispensable. Pero mientras que con Shirou estaba dispuesta a perdonar su vida si lograba pagarme su deuda con mi libertad, con Sajyou no estaba dispuesta a tener tal piedad. No podía asesinarla, al menos, no antes de obtener mi libertad, pero no permitiría que sus acciones permaneciesen sin castigo, iba a pisotear su intento bastardo de cuento de hadas, y la haría sufrir tanto como me fuese posible. Y lo mejor era… que ella misma me había dado los recursos para hacerlo.
Luego estaba Ernest, quien, para mi desgracia, había sobrevivido al ataque del sirviente sombrío, pero con él las cosas eran sencillas, lo odiaba y quería vengarme, y a diferencia que con los dos anteriores, él era completamente culpable, mi otra yo ni siquiera se acordaba de quien era, y no era necesario mantenerlo vivo para conseguir mi libertad, en resumen, cuando tuviese la mínima oportunidad, lo asesinaría y me cobraría lo que me había hecho durante el final de la guerra.
Luego estuvo mi plan, era algo relativamente reciente, una idea que había surgido con los intentos de pirateo hechos por los Alquimistas de Atlas, actualmente este ya estaba en proceso, y estaba segura de que, en un rango menor a dos años, podría llevarlo a cabo, y una vez obtenido el Regalía, finalmente sería libre una vez más. Sin embargo, para que este se llevase a cabo efectivamente, primero necesitaba verificar que pudiese participar adecuadamente en este, y no planeaba luchar con un peso muerto arrastrándome hacia abajo, así que decidí arriesgarme un poco y "engañar" a la Moon Cell con la ayuda de B, gracias a esto pude matar dos pájaros de un tiro: acercarme al idiota, y vengarme de Ernest.
Había llevado a cabo múltiples misiones a lo largo de mi vida, muchas de estas realmente peligrosas para personas que no ejerciesen el poder de un Espíritu Heroico, no, incluso con el poder de uno, algunas seguirían siendo consideradas como peligrosas, había luchado contra el gobierno de los Estados Unidos y su organización de magos, había enfrentado al MI5 y a los hackers de la Torre del Reloj, había enfrentado a los Alquimistas de Atlas, e incluso a organizaciones no relacionadas con países o con la Asociación, como lo fue el Complejo Harwey y su empresa militar privada, e incluso a un miembro molesto de los veintisiete apóstoles muertos y a unos Xian entrometidos. Y últimamente, una nueva organización conocida como la Familia Yggdmillennia, había estado merodeando, y, de seguir así, tendría que darles una advertencia. Pese a todo esto, estaba segura de que ninguna de las misiones previas sería tan riesgosa como mi plan para conseguir mi libertad.
Fue por eso que había decidido que, con lo que había experimentado, no era suficiente, que, si iba a enfrentarme a esos monstruos, no podía ser negligente, tenía que ser más poderosa, tenía que estar más preparada. Para esto decidí entrenar, pues más allá de las habilidades de Galahad, tenía que entrenar aquellas que había heredado y mis propias habilidades, pero, sobre todo, decidí que no dejaría mi pasado olvidado, o, dicho de otra forma, hacía ya unos años que había retomado mi entrenamiento. Muchos, incluyendo a B, pensarían qué retomar mi entrenamiento era una pérdida de tiempo teniendo las habilidades de un Espíritu Heroico, y más si ese espíritu heroico era Galahad, quién tenía una habilidad como Caballero Destinado, pero para mí, era justo lo opuesto, con una habilidad como Caballero Destinado, el retomar mi entrenamiento era más que provechoso.
Así que utilicé los registros de la Moon Cell para ayudarme a completar mi entrenamiento, gracias a estos pude aprender las técnicas transmitidas por mi familia durante generaciones, fue entonces cuando me enteré que Miyamoto Musashi nunca había llegado a transmitir los secretos de su estilo. Aprendí aquello que había sido transmitido, pero quería aprender aquello que no, así que decidí utilizar las capacidades de la Moon Cell para conocerle, conocer a Miyamoto Musashi.
Nuestra reunión fue… todo menos agradable, le expliqué quién era y que quería, pero desgraciadamente, ese hombre y yo no podíamos ser más diferentes. En resumen, cuando le pedí que me enseñase, me arrojó los volúmenes de los cinco anillos, y después me abandonó…
Había comenzado a leer los libros de los cinco anillos antes de conocerlo por orden de mi padre, pero no había completado dicha lectura, así que sabía que en estos se explicaban muchas cosas que Musashi había aprendido en vida, desde estrategia hasta técnicas, así que no me tomé su abandono como un rechazo, sino como un paso previo que debía cumplir antes de recibir sus enseñanzas. Así que leí los cinco volúmenes, muchos de sus consejos me fueron útiles, y aprendí tanto de estrategias para el combate como de técnicas que no me habían enseñado. Una vez que termine mi lectura, medité y reflexioné, y luego lo busqué nuevamente.
No nos dijimos nada, materialicé dos katanas utilizando datos almacenados en la Moon Cell, y ambos nos dispusimos a luchar. La primera vez, perdí miserable y patéticamente, a fin de cuentas, no estaba utilizando las habilidades de Galahad para respaldarme, pues esto no era un combate a muerte, sino uno de aprendizaje, no tenía valor emplear las habilidades de Galahad durante este. Y así, combatimos incontables veces, el resultado era importante, pero el combate en sí mismo lo era aún más. Nunca llegué a ese punto en que podría decir que estaba satisfecha, pero sabía que, a medida que combatíamos, estaba aprendiendo, y, al mismo tiempo, a medida que combatíamos, también me estaba estancando, cuando noté que ya había sido demasiado, le agradecí por todas las lecciones, y le prometí volver para mostrarle mi crecimiento.
Durante todo este tiempo, no fue como si no hubiésemos hablado nunca. A veces él me aconsejaba durante los enfrentamientos, a veces, lo hacía entre estos, así que, junto con leer sus libros, creo que pude entenderlo un poco, por lo que, no había necesidad de muchas palabras, yo había venido a aprender el camino de la espada, y si tenía que decir algo, tenía que hacerlo con mi espada, no con mi boca. Verbalmente, no me enseñó mucho, pero durante nuestros combates me enseñó un montón de cosas. Después de luchar por última vez, le informé que no volveríamos a luchar por un tiempo, porque necesitaba ampliar mis horizontes, luchar con oponentes diferentes.
Para mi sorpresa, fue la primera vez que lo vi sonreír, y antes de despedirse, me retó a convertirme en un oponente que pudiese derrotarlo totalmente, algo que, retadoramente, acepté. A partir de allí, comencé a invocar a sirvientes que, en los registros de la Moon Cell, tuviesen habilidad blandiendo katanas, y armas blancas semejantes. Nunca le pedí a ninguno que me enseñase sus respectivos estilos, ni tampoco me esforcé por formar algún tipo de relación cercana con ellos, simplemente quería una cosa de estos: que me enfrentasen. Fue entonces que me di cuenta de que, después de haber terminado de leer el libro de los cinco anillos, había terminado de atravesar el Shu, y a partir de allí, había comenzado a atravesar el Ha.
Todo este proceso no solo me beneficiaria a mí, sino que también la beneficiaria a ella, a mi otra yo, pues, si bien no compartíamos la memoria episódica y retrospectiva, si compartíamos la memoria semántica, procedimental y muscular, así que cualquier cosa que aprendiésemos, la otra también lo aprendería.
Y así, transcurrieron casi diez años desde la tragedia, después de nuestra recuperación y transformación, nuestra vida se dividía entre las misiones que realizábamos para la Moon Cell, y nuestra vida en ese complejo en la Antártida, o dicho de otra forma, entre las misiones y las simulaciones, ya fuese un: ¿Qué hubiese pasado sí? Por parte de mi otra yo, y las de combate, por mi parte.
Ahora, finalmente, iba a poder vengarme de uno de mis enemigos.
…
…
Giré mi mirada mientras corría y sonreí, me seguía de cerca. Shirou y yo habíamos comenzado a perseguir a Ernest con las indicaciones que B nos había dado, y a pesar de que ambos no estábamos en nuestro mejor estado, no tardamos mucho en llegar al aeropuerto, pero lo que encontramos allí fue, cuanto mínimo, impactante.
—Qué demonios… —escuché a Shirou decir a mi lado, al ver a los típicos familiares de los apóstoles muertos.
—Bueno, esto explica muchas cosas… —expresé.
—¿A qué te refieres? ¿Sabes porque hay Muertos en este sitio?
—Ernest tiene relación con cierto apóstol muerto, pero no imaginé que fuese de este tipo.
—¿La Asociación nunca se dio cuenta? —me preguntó.
—Probablemente se convirtió hace poco. He seguido los pasos de Ernest durante los últimos años —expliqué—. Él cambió su forma de actuar, antes actuaba como cualquier mago de un linaje reconocido, pero luego de esto, comenzó a actuar como un Trabajador Autónomo. Comenzó a trabajar al borde de las normas de la Asociación, y permanecía en Londres el menor tiempo posible, y cuando permanecía en la ciudad, lo hacía mayoritariamente encerrado en su mansión, la cual es, a su vez, su taller. Entiendes lo que quiero decir, ¿no es así?
—¿Ha estado intentando ocultar su condición como apóstol muerto…? —Eso me recordó algo—. La Reina dijo que pronto la familia de Ernest sería desacreditada, creía que se refería únicamente a los medios estándar, pero seguramente también los desacrediten desde el punto de vista de los magos.
—Tal vez del resto del mundo, pero Lorelei es de las personas a la que es más complicado ocultarle este tipo de cosas, pero no es tan irracional como para asesinarlos a todos solo por serlo, si tienen algo que ofrecer, puede dejar pasar por alto su condición, esto es algo que ha hecho antes, y por eso dos de los grandes chupasangres están trabajado en conjunto con la Asociación. Así que no creo que hayan llegado a este punto solo por su condición, seguramente lo que estuvo ocultando fue su relación con Estados Unidos y con los apóstoles. Probablemente acabaron descubriendo su relación con Estados Unidos y, durante su huida, se vio obligado a transformarse para sobrevivir —expliqué, sin revelar que tenía a la Moon Cell de mi lado para confirmar estos hechos.
Lo vi asentir—. Blackmore y Zelretch son la prueba de esto… ¿¡Espera!? ¿¡Conociste a la Reina!? —Lo escuché preguntar anonadado.
Asentí—. Hace un tiempo, el mismo chupasangre con el que Ernest tiene relación, se interesó por la Moon Cell e intentó piratearla. Como con todos los demás, me dispuse a darle una advertencia antes de tener que eliminarlo, era… bastante escurridizo, y también bastante adaptado a la modernidad. Durante esa casería, me tope con Lorelei.
—¿Trabajaron juntas para cazarlo?
Bufé—. Ya quisiera ella. Es fuerte, a su manera, pero también un estorbo. Nunca he necesitado ayuda para completar mis misiones, salvo por B.
—¿B? ¿La chica de cabello morado?
—Una inteligencia artificial encargada de cuidarme, es la única persona que ha estado a mi lado los últimos diez años… —expliqué—. En fin, ¿te parece si comenzamos de una vez?
Shirou asintió—. Si no nos apresuramos, Ernest escapará.
—Si quieres, puedes colocarte detrás de mí —expresé y comencé a andar.
—¿Todavía piensas tan bajo de mí? —lo escuché preguntar en un tono enfurruñado, y me pareció un poco divertido.
—No para un humano relativamente normal —le contesté—. En cuanto a fuerza, eres un socio decente; sin embargo, yo soy especialmente buena lidiando con estas cosas.
—Sé que tienes una espada sagrada, pero necesitarás un tiempo para que vuelva a estar en plenas condiciones, el mismo tiempo que necesitarás para recuperarte, y no creo que sea buena idea que sigas usando tu explosión de energía mágica si quieres que eso ocurra rápido.
Sonreí de mala gana—. Todo lo que dices es cierto, pero… si bien mi espada puede estar en malas condiciones para enfrentar a otra arma legendaria, no es lo mismo contra simples muertos y títeres. Así que tampoco necesito impulsarme con mi explosión de energía mágica, además, también tengo otra habilidad especialmente buena contra estas cosas… —expliqué—. Pero… si quieres ayudar, cuida de la retaguardia y de los costados.
—¿Otra habilidad? ¿Cuántas habilidades tienes? —me preguntó sorprendido—. Tenía entendido que lo normal era que los sirvientes tuviesen las habilidades de clase como habilidades pasivas, y que había casos extraordinarios donde podían tener una o dos habilidades personales más que podían ser pasivas o activas, siendo el mejor ejemplo la habilidad, Divinidad, y además de estas también pueden tener, al menos, tres más como habilidades activas. Los sirviente suelen tener dos habilidades de clase, más dos posibles personales, y tres activas, hace un máximo de siete… ya que eres Saber, tienes Equitación y Resistencia Mágica, esas son dos, luego, has mostrado, Explosión de Energía Mágica, una habilidad te permite crear barreras y aumentar tu defensa, y una habilidad que te permite curarte. Eso ya hace que tengas las cinco habilidades que los sirvientes generalmente suelen tener, por lo que, significa que eres de esos casos extraordinarios, ¿no es así?
En ningún momento nos habíamos detenido, así que mientras conversábamos, nos adentrábamos en el aeropuerto, y obviamente, los muertos y cadáveres reanimados no tardaron en abalanzársenos. Desgraciadamente, no era más que eso, muertos y cadáveres reanimados, contra enemigos normales, seguramente serían una amenaza por cantidad, pero contra un sirviente, incluso si era uno que no se encontraba en su mejor estado, no eran la gran cosa. Lo que si debía de admitir, era la creatividad con la que Ernest armaba a sus cadáveres. En cuanto a los muertos, la mayoría se encontraban en la primera etapa, y solo me había encontrado con un par en la etapa dos, significa que probablemente acababan de ser convertidos.
—No estás equivocado, pero tampoco tienes completamente la razón —le contesté—. Por ejemplo, tal vez las siete clase usuales solo tengan como máximo dos habilidades, pero las clases extraordinarias, como la clase Ruler, tienen hasta tres, y hay sirvientes cuya mejor clase puede ser cualquiera menos Berserker, pero los cuales, por algún evento durante su vida, pueden ser invocados en dicha clase, esos casos suelen mantener las habilidades de su clase predilecta y se les suele sumar el Encantamiento de Mejora por Locura. —Los muertos y las marionetas nos atacaron, y lo único problemático, fueron sus números, pero realmente no eran una amenaza—. Lo que quiero decir es que, cuatro suele ser el mínimo, cinco lo normal, y de allí en adelante, son casos que van desde lo anormal hasta lo extraordinario, pero siete no es el límite, aunque no voy a negar que siete son casos de sirvientes de muy alto nivel, y más allá, seguramente de monstruos absurdos. Aunque no te recomiendo juzgar la fuerza de un sirviente por el número de sus habilidades, sino por cuales sean estas, y en que rango las tenga.
—Hablas como si hubiera habilidades inútiles —le escuché decir.
—Bueno, eso depende de para que consideres útiles las habilidades —expliqué—. Hay habilidades que no tienen o tienen poco impacto en una batalla, desde el punto de vista de los magos, supongo que las considerarían como inútiles. —De repente, un estruendo sacudió el aeropuerto. Giré mi mirada hacia el cielo, y pude ver a… ¿eso era una bruja? ¿Cómo la de los cuentos de hadas? Realmente se parecía a una—. Hey…
—¿Sí?
—¿Entre tus aliadas hay una que haga cosplay de bruja? —pregunté.
—¿Aya? —me respondió con dudas.
—¿¡Aya!? —exclamé sorprendida—. ¿¡Esa es Aya!?
Okey… esto no me lo esperaba. Aya era probablemente la única persona de mi pasado que continuaba con vida y a la cual no le tenía ningún tipo de rencor. Si mi memoria no me fallaba, Ayaka era una chica bastante dulce, algo introvertida, pero amigable. Aun así, nunca esperé que fuese el tipo de persona que pudiese hacer ese tipo de cosplay, o hacer cosplay en absoluto. Además, la guerra nos había afectado a todos, y podía apostar que, incluso si Ayaka había sido la menos afectada, todavía debería de haberle afectado en algún nivel. ¿Realmente se había convertido en ese tipo de persona con los años? De ser el caso, sería un poco irónico, que, la más apagada de nosotros, terminase siendo la más… ¿alegre? ¿extrovertida? Bueno, o que sea, si era feliz, como su amiga, no podía desearle otra cosa.
Shirou asintió—. Probablemente hayan venido a ayudarnos.
—Ahora que lo dices, hay una persona detrás de ella… por su apariencia, parece un homúnculo Einzbern…
—¿Conoces a los Einzbern?
Ladeé mi cabeza—. No personalmente.
—¡GRREEEWW! —Giré mi mirada hacia la dirección de la cual había escuchado una especie de gruñido extraño.
—Más títeres , que molesto… —Avancé hacia los nuevos enemigos—. Déjamelos a mí.
No tuve que caminar mucho, porque las cosas se lanzaron en nuestra contra. Saqué mi espada y me dispuse a partir en dos a los tres títeres.
—¡No, espera! —Shirou rápidamente se movió desde detrás, por un momento, me pregunté si estaba intentando alguna jugada, pero no le veía sentido, si me iba a volver a traicionar, y atacar por la espalda, no lo haría gritando de antemano.
Para mi sorpresa, Shirou me agarró del hombro, echándome hacia atrás, y pasando a mi lado. Él movió rápidamente sus manos hacia adelante, y con este movimiento, las placas flotantes que utilizaba como escudos se adelantaron y se colocaron delante de ambos. Quise preguntarle, ¿qué demonios estaba haciendo? Pero antes de que pudiese esbozar palabra, vi como los pétalos se unificaban en un solo escudo y tres destellos surgieron desde las entrañas de los títeres. El brillo colmó toda la habitación del aeropuerto, y de repente, un gigantesco estruendo sacudió todo el lugar.
«Ese maldito, parece que aprendió el significado de lo que es un kamikaze de la última vez que nos vimos», gruñí. Shirou había utilizado su habilidad precognitiva para predecir las explosiones de los títeres, por eso había corrido delante de mí, para colocar su escudo. Generalmente, no me preocuparía por ataques de este tipo, pero, en mi estado actual, estos ataques podrían dañarme considerablemente. Las explosiones fueron bastante fuertes, lo suficiente para resquebrajar la primera capa defensiva del escudo.
—¡Rápido! —Ahora fui yo quien actué velozmente, Shirou estaba completamente cegado por el polvo de los escombros, pero yo, al estar más atrás, pude ver el estado en el que había quedado la habitación. El piso, paredes, techo y columnas habían quedado gravemente afectados por las explosiones, y no necesitaba ver el futuro para saber que esto seguramente se nos vendría encima rápidamente.
Tomé el brazo de Shirou y, para mi desgracia, no me equivoqué, la estructura se vino abajo poco después de que comenzamos a correr. Atravesamos los cristales de un gran ventanal y salimos hacia la pista de aterrizaje. Me detuve y giré para ver como la estructura principal del edificio colapsaba.
—Realmente, tiene unos trucos desagradables debajo de la manga… —Giré mi mirada hacia Shirou y lo vi con el ceño fruncido—. ¿Qué ocurre?
—Todos los que estaban en este aeropuerto fueron convertidos en Muertos, pero todavía tenía esperanza en que alguien hubiese logrado ocultarse…
Eso también me causó molestia, pero llegados a este punto, no podíamos hacer nada, salvo por una cosa—. Llegados a este punto, solo podemos asesinar a Ernest, para así evitar que más personas sigan muriendo por sus acciones.
Shirou asintió, pero antes de que pudiésemos decir cualquier cosa, fuimos interrumpidos.
—¡Shirou! —Ambos alzamos la cabeza hacia arriba, solo para ver como la bruja descendía.
Shirou se acercó a donde se encontraban tanto la bruja como el homúnculo, quienes, si bien habían descendido, no habían aterrizado.
—¡Aya! ¿¡Han visto a Ernest!?
—Lo hemos estado buscado desde arriba, pero… ¿Eh…? ¿¡Eh…!? ¿¡T-Tachi!? —Aya, quien había estado dirigiéndose a Shirou hasta este momento, y quien no había reparado en mi presencia, al acercarme, dirigió su mirada hacia mí y, bueno, la palabra sorpresa estaba grabada en todo su rostro—. ¿¡E-Eres tú!? ¿¡R-Realmente eres tú!?
No pude evitar sonreír, casi parecía querer bajarse de su escoba para tomarme de los hombros y verificar que no fuese un fantasma o una ilusión—. Hola, Aya. Ha pasado un tiempo, ¿Cómo has estado?
—¡P-Pero tú! ¡T-Tú estabas…!
—¿Muerta? —completé divertida—. En tu mundo, es mejor que no des nada por sentado.
—¡Pero tú..!
Asentí—. No soy una maga, pero ahora también formo parte de este mundo loco.
Ayaka parecía tan sorprendida como frustrada—. ¿Cómo es que estás…?
—¿Prediciendo todo lo que dices? —completé con una sonrisa, y aunque se veía ligeramente molesta, Aya asintió—. Creí que eras la que más había cambiado de todos nosotros, pero parece que no es el caso.
—¿Eh? ¿P-Por qué creíste eso?
—Bueno… —Me rasqué detrás de la cabeza—. La Aya que yo conocí, jamás hubiese hecho cosplay de bruja, fue por eso que… bueno, todos los magos están locos en algún nivel, así que, creía que también te había afectado a ti.
Ante mis palabras, el rostro de Aya se volvió colorado—. ¡N-No es mi culpa! ¡Yo no lo diseñé!
—Cof, cof… —Tosió falsamente el homúnculo—. Disculpen que las tenga que interrumpir, pero… todavía no encontramos a Ernest.
—¿No lo han hecho? —le preguntó Shirou.
Aya negó con su cabeza—. Lo hemos buscado desde arriba, pero no hemos visto nada más allá de los Muertos.
—Nosotros lo buscamos dentro, y solo encontramos lo mismo —respondió Shirou.
—Bueno, dudo mucho que se encontrase dentro del edificio principal —dije mientras señalaba con el pulgar al edificio destruido.
Súbitamente, una nueva explosión, y desde esta pude ver a una… ¿niña? Sí, era una niña, la cual salió de la explosión.
—¡Jack! —gritó Shirou.
La niña se giró al escuchar su voz, y sonrió al ver verlo, para luego acercarse rápidamente.
«Esta chica... es un espíritu heroico. Pero no la reconozco… ¡Maldición! Si mi visor no se hubiese destruido durante la batalla, ahora podría identificarla». Maldije, «Además, ¿la llamó Jack? ¿Jack Frost? ¿Jack el destripador? ¿Jack… y las habichuelas mágicas? ¡Ninguno debería ser una niña!».
—¡Papi!
—¿¡PAPI!? —exclamé, conmocionada.
Shirou se giró rápidamente—. ¡No es lo que parece, te lo explicó después! —Luego volvió su vista a la extraña niña, porque sí, era extraña, y no me estaba refiriendo solo a su vestimenta, pues parecía tener mucho más desarrollada ciertas partes de su cuerpo para lo que debería de ser una niña de su edad, y además, tenía cicatrices en algunas partes de su cuerpo—. Te enviaron a perseguir a alguien, ¿verdad?
—¡Sí, mami nos envió a matar a un hombre rubio! —expresó la niña con perturbadora alegría.
—¿Y qué pasó? —preguntó Shirou—. ¿Lo lograste?
La niña asintió—. ¡Sí! ¡Nosotros lo perseguimos y le dimos caza! ¡Lo matamos!
—¿¡En serio!? —pregunté, entre conmocionada y molesta.
—¡Sí, tres veces!
—¿¡Tres!? —preguntaron tanto Aya como el homúnculo.
—El bastardo es un chupasangre así que, no pudiste matarlo definitivamente, ¿verdad? —pregunté.
La niña frunció el ceño—. No… las tres veces se volvió a levantar.
—Los apóstoles muertos son realmente complicados de matar, necesitas algo que sea fuerte contra ellos, o alguna forma de anular su maldición, como arrancarles el corazón —explicó Shirou—. Jack no tiene ninguna habilidad que sea especialmente eficaz contra un apóstol, pero bastaría con arrancarle su corazón, ¿No pudiste hacerlo?
Jack asintió—. ¡Lo hice! Pero volvió a levantase…
—Hmn… —Fruncí el ceño—. Ernest es un nigromante y un maestro de marionetas, no me sorprendería si modificó su propio cuerpo de alguna forma para que, incluso con su corazón destruido, su sangre pudiese seguir fluyendo, y por ende, su maldición funcionando.
—Jack, ¿Dónde está el hombre? —preguntó Aya.
—Huyó hacia ese sitio —contestó señalando al avión más lejano de nosotros—. Intenté perseguirlo, pero entonces todas estas cosas comenzaron a lanzarse contra nosotros, y algunos comenzaron a explotar.
Justo cuando Jack terminó de explicarse, el sonido de las turbinas resonó por todo el lugar, el avión había sido encendido, y comenzó a moverse.
—¡Maldición! —grité, e intenté correr hacia el avión, pero un montón de cadáveres, ya fuesen títeres o Muertos, me cortaron el paso. Salieron en oleadas desde lo que quedaba del aeropuerto, rodeándonos y bloqueándonos el paso—. ¡Quítense del medio! ¡No voy a dejar que huya! —Comencé a luchar contra todos ellos, y si bien no eran un peligro, me impidieron abrirme paso fácilmente.
—¡Jack, protege a Aya y Sieg! —escuché gritar a Shirou, antes de saltar por los aires, yo también lo intenté, pero ellos también saltaron y se aferraron a mí, podría destruirlos con facilidad, pero no podía seguirme agotando.
A Shirou no lo detuvieron, porque, para mi sorpresa, no había saltado hacia el avión, sino hacia uno de los edificios del aeropuerto.
«¿¡Qué demonios está haciendo!?», me pregunté, mientras luchaba contra una oleada tras otra.
El avión ya había comenzado a recorrer la pista, había comenzado a tomar velocidad y solo era cuestión de segundos antes de que alzase el vuelo.
«¡Maldición!».
Fue entonces cuando lo vi, Shirou proyectó una gran espada, la cual después se dividió en dos, tomando la forma de su arco. Entonces lo entendí, saltó hacia el edificio para poder tener perspectiva, luego, proyectó otra, ¿espada? ¿Esa cosa era una espada? ¡Parecía un taladro!
De repente, el taladro se comprimió, estrechándose, y volviéndose más alargado, como una gran flecha, aunque se parecía más a una jabalina. Ya había visto los ataques de Shirou, sabía que tenían un poderoso alcance destructivo, así que si se trataba de derribar el avión, estaba segura de que podría lograrlo. El avión comenzó a tomar vuelo, pero cuando estuvo a punto de despegar…
—Deleita tus ojos con un verdadero arcoíris… —Escuché la voz de Shirou resonar en el aire, el cual, súbitamente, comenzaba a arremolinarse, luego, una gran cantidad de energía mágica empezó a concentrarse en la flecha, retorciendo el aire, y, de repente—. ¡Caladbolg!
La flecha fue disparada, retorciendo todo a su alrededor, incluso el espacio mismo parecía estar siendo distorsionando. No fue tan rápida como Hrunting, pero, en el momento en el que esa cosa tocó el avión, lo despedazó. Desde el ala hasta el cuerpo principal, partidos a la mitad, la flecha lo atravesó como si de un taladro se tratase, y continuó su camino, chocando contra el suelo y destruyendo gran parte de la pista.
El avión había sido detenido, o destruido, para ser exactos. Y la gran masa de cadáveres, títeres o no, disminuyeron rápidamente debido a la niña. Era obvio que era de clase Assassin, y un asesino llamado Jack… no quería saber por qué demonios Jack el Destripador era una niña.
El avión continuó patinando hasta finalmente detenerse, y yo me apresuré hacia su dirección, pues no creía que eso fuese suficiente como para matar a Ernest, pero cuando estuve a punto de alcanzarlo…
—¿¡Qué demonios!? —exclamé, al mismo tiempo que me detenía. El avión, el suelo y los escombros comenzaron a concentrarse y a tomar una nueva forma: un gigantesco Golem, hecho de todo lo que nos rodeaba—. Esto… ya lo he visto antes, es de…
—Me preguntaba quien demonios podría enviar a un sirviente tras de mí, pero ahora tiene sentido —Sobre uno de los hombros del golem, se encontraba Ernest—. Realmente debí haberte matado cuando tuve la oportunidad, pero he de admitir, que te has vuelto un futuro títere aún más maravilloso que antes.
Sonreí—. Parece que perder un brazo, ser apuñalado y sacrificar tu libertad a Van-Fem para poder sobrevivir, no fue lo suficiente como para quitarte lo imbécil —me burlé—. Pero tranquilo, si hay una cura para la estupidez, y he venido a saldar esa cuenta.
La expresión soberbia que Ernest había mostrado hasta ahora se esfumó, y dio pasó a una sonrisa asesina—. ¡Sí, tienes razón! ¡Toda la maldita razón! ¡Voy a tomar tu cuerpo y recuperar todo lo que me perdí por tu culpa!
No pude ni contestarle, porque el golem me atacó inmediatamente después, así que salté para esquivar su puño, el cual impactó contra el suelo y lo destruyó.
Aya se alzó nuevamente en el aire con su escoba, y observé como ella y el homúnculo, rodeaban al gigantesco golem. Aya lanzó algo y, de repente, numerosas enredaderas comenzaron a crecer y a intentaron retener a la criatura, el homúnculo, al cual Shirou había llamado Sieg, comenzó a disparar ataques cargados de energía mágica, no hacia el golem, sino hacia Ernest, quien modificó en respuesta el cuerpo de su creación para así poder protegerse. Shirou, por otro lado, se mantuvo en su posición, y continuó atacando al enemigo. Y yo… yo me mantenía esquivando.
«¿¡Por qué todos los malditos ataques vienen hacia mí!?».
Tanto los ataques del golem, como los disparos con maldiciones que Ernest comenzó a disparar después de ser atacado, e incluso los pocos muertos y títeres que quedaban por el , todos comenzaron a ir en mi contra.
«Maldición, que molesto». Continué corriendo, mientras atraía la atención del enemigo. Ernest estaba controlando directamente al golem, así que a pesar de los múltiples ataques, el golem respondía de forma inmediata y efectiva.
Las enredaderas de Ayaka podían dificultar su movimiento, pero no eran capaces de retenerlo, los disparos del homúnculo mantenían Ernest ocupado, y Shirou lograba destruir las extremidades de la criatura, pero yo sabía que esto era inútil. No obstante, todavía teníamos un as bajo la manga, y ojalá actuase rápido.
—¡Desgraciada!
«¡Bien hecho!», la sirvienta, quién había desaparecido, reapareció de la nada y atacó Ernest en un punto ciego. Seguramente utilizó su habilidad, Ocultamiento de Presencia, no sabía en qué nivel la tenía, pero debía de ser extremadamente alto, pues no era sencillo encubrir la presencia contra otro sirviente, a menos que se tuviese en un rango extremadamente alto, y aun así, sin importar el rango de la habilidad, esta disminuía al momento de atacar, pero yo… nunca llegué a detectarla, hasta el momento en el que Ernest fue cortado. «Es peligrosa».
Ernest fue cortado, y obligado a separarse del golem.
—¡Aya! —grité—. ¡Ataquen a Ernest! ¡Shirou y yo nos encargaremos del golem!
—¡Bien! —Afortunadamente, Aya siguió mi plan y, tanto ella como su compañero, centraron sus ataques en Ernest. Con la sirvienta, Aya y el homúnculo, Ernest no volvería a acercarse al golem, y no podría retomar su control sobre este. Gracias a esto, el golem solo podría atacar de forma simple y predeterminada.
Sonreí, al parecer, si había cambiado, o tal vez debería decir que había crecido. Ayaka no solo siguió mi plan, lo hizo mejor de lo que esperaba, pues mientras atacaba a Ernest, apoyando a la sirvienta, hizo que dos cuervos continuasen atacando al golem, llamando su atención, y permitiéndome tomar distancia.
Aproveché el momento, salté y llegué hasta donde se encontraba Shirou.
—Es complicado, da igual que le arroje, se regenera —me dijo al llegar.
—Sí, ya me he enfrentado con estas cosas antes —respondí—. Mientras haya material en su entorno, y su núcleo funcione, se seguirá regenerando.
—El núcleo… es esa cosa que se encuentra en su pecho, ¿verdad? —Asentí—. Lo he atacado un par de veces, pero se protege rápidamente con sus extremidades, luego las regenera.
—Necesitaremos dos ataques: Uno para romper sus defensas, y otro para atravesar su núcleo.
—Tú espada…
—No resistirá realizar un ataqué de ese nivel —confirmé—. Por eso necesito que me hagas una, porque no quiero tener que desenvainar la otra para algo como esto.
—Otra Espada de los Extraños Colgantes… —Shirou bajó su arco y se preparó para proyectar, pero lo detuve.
—Sería mejor si me dieses una espada que haga daño en un área amplia, y no es necesario que sea tan poderosa, al menos, no contra este enemigo…
Él pareció aturdido—. Son… Tesoros Heroicos, Tachie. Para activarlos, se necesita ser su propietario original, hay ciertos tesoros que pueden ser prestados en ciertas condiciones, pero son realmente raros, y en este momento no poseo ninguno con esa cualidad.
—No, Shirou —contesté—. Generalmente se necesita ser su propietario original, pero no es mi caso —expliqué—. Así que dame una espada, ¿quieres?
Él todavía parecía aturdido, pero no se negó a hacerlo, en cambio, me preguntó—: ¿Algo más que necesites, además de que no sea demasiado poderosa?
Fruncí el ceño, no quería dar más detalles, pero si proyectaba una espada demasiado rara, ni siquiera Caballero Destinado me permitiría blandirla. Suspiré—. Qué sea la espada de un caballero, por favor. —Una vez que dije eso, Clarent fue manifestada delante de mí—. Hmm… no está mal, además, estoy segura que puedo utilizarla mejor que Mordred, aunque… no es que eso sea digno de alabanza.
—Prepárate para disparar —Tomé la espada y me precipité contra el enemigo—. ¡Aya, diles a tus cuervos que se alejen! —Por mucho que Ernest no pudiese ser asesinado definitivamente por Jack, eso no significaba que pudiese luchar contra ella… incluso si era una sirvienta con una técnica tan lamentable como lo era la de esta niña, y más aún, cuando estaba siendo apoyada. Así que, en manos de esos tres, Ernest estaba siendo constantemente apalizado desde todas las direcciones, sin posibilidad de escape. Aya hizo que sus cuervos se retirasen, y ahora tenía camino libre para destruir al golem.
«Un sirviente con más de siete habilidades, es algo excepcional, pero más excepcional es que se vea obligado a utilizar la mayoría en una sola noche».
—¡Esta es la espada que denota el derecho a tomar el trono…! —A diferencia de cuando Mordred la utilizaba, cuando yo la llené con energía mágica, Clarent brilló con luz plateada—. Más brillante que cualquier plata… ¡La brillante Clarent!
El poder amplificador de la espada se manifestó en un ataque de energía mágica en forma de torrente, del mismo color que la espada. El golem se protegió automáticamente con sus extremidades, pero no fue suficiente como para detener el ataque, las extremidades fueron obliteradas, el pecho del golem, hecho con los materiales más duraderos, recibió el impacto. El golem intentó moverse, para no ser atravesado, y si bien lo logró, el ataque había sido lo suficientemente poderoso como para exponer su núcleo. Y entonces, solo se necesitó un disparo…
La flecha impacto contra el golem, y tuve que cubrirme de los escombros cuando esté estalló en pedazos. Finalmente, había terminado, ahora solo quedaba Ernest.
No me detuve allí, sin pensarlo dos veces, me dirigí hacia Ernest, para mi fortuna, se encontraba en el piso, desangrándose, justo antes de que su maldición se activase, y volviese a la normalidad. No obstante, antes de que pudiese levantarse, lo empalé contra el suelo con la Espada de los Extraños Colgantes, atravesándole ambos brazos.
—¡AHHHHH! ¡MALDITA! —gritó con una voz completamente distorsionada.
—Esta es una espada sagrada… no esperes sobrevivir como lo has hecho hasta ahora… —le contesté, sonriendo alegremente—. No te importa, ¿O sí? —pregunté, mientras me giraba hacia Shirou, quien me había seguido poco después.
—¿Puedes acabar con él?
Rodé los ojos—. Sería realmente lamentable que hubiese venido aquí a matarlo y no tuviese las capacidades para hacerlo, ¿no crees?
Él se mostró un poco avergonzado, pero asintió, luego se dirigió hacia Aya y el homúnculo—. Mientras Tachie se encarga, nosotros tenemos que quemar todos los cuerpos, tal vez el edificio también, no podemos dejar que nadie sepa lo que paso aquí.
—¡E-Espera! —Para nuestra sorpresa, fue Ernest quien interrumpió—. Eres el perro de la Reina, ¿¡Verdad!? ¡Seguramente te recompensará mejor si me llevas con vida!
Giré mi mirada hacia Shirou, dependiendo de su respuesta, tendría que seguir blandiendo mi espada.
—Tal vez… —contestó Shirou—. Pero viendo lo que hiciste con las personas en el hotel y en este aeropuerto… no me quiero arriesgar a que salgas con vida de esa reunión de alguna manera —Luego se giró hacia los otros dos—. Vamos —Pero antes de irse, me dijo una última cosa—. Si puedes, deja algo de él.
—¿Hmm? ¿Por qué?
—No es la primera vez que forjo una espada con un cadáver.
—Oh… espeluznante. Pero está bien, no pienso darle una muerte rápida, y debería quedar algo de él para cuando acabe. —Sonreí, y me giré hacia el hombre. El odio era palpable en su mirada—. Por un momento, temí no poder darte una muerte adecuada, después de todo, estos ojos consumen bastante energía … —Y entonces, los activé. Mis ojos brillaron con intensas tonalidades de rojo, y simplemente tomé asiento y me quedé allí, observándolo.
—¿¡Q-Qué me estás haciendo!? —preguntó, al notar el cambio en su cuerpo, pero al no poder identificarlo, era bastante lógico que el terror lo invadiese—. ¿¡QUE ME ESTAS HACIENDO!?
—Pronto lo averiguaras… Pero de una vez, te diré como pienso matarte… ¿No te parece gracioso, que, al igual que con cualquier otro ser vivo, cuando a un apóstol se le quita el alimento, puede morir de hambre?
—¡Tú maldita zorra, detente! ¡DETENTE, DETENTE AHORA!
—Por lo que oigo, ya empiezas a sentirlo, como tus células se descomponen, pero, tú tranquilo… lo mejor está por venir…
Mis ojos gastaban mucha energía mágica, pero su velocidad de efecto era proporcional a la energía consumida. Los apóstoles muertos no eran fáciles de asesinar, o al menos, no los poderosos. Con los más débiles bastaba con arrancarles el corazón, los fuertes tendrían contramedidas en el caso de que eso pasase, o para evitar que pasase. Otra de las formas de matar "fácilmente" a un apóstol, era dejarlo sin comida durante mucho tiempo, eventualmente, se comenzaría a degenerar, y finalmente moriría. Esto último, con los débiles, no era muy complicado, pero con los más poderosos, era poco realista, razón por la cual, la Iglesia prefería sellarlos completamente.
La apariencia de Ernest comenzó a degenerarse. Rápidamente, comenzó a perder peso, su carne comenzó a oscurecerse, sus ojos empezaron a perder su brillo.
—¡DETENTE, DETENTE, DETENTE, DETENTEEE!
Su cuerpo perdió tanta masa que sus huesos comenzaron a ser visibles, mientras su cuerpo se desmoronaba, Ernest comenzó a retorcerse en el suelo, como un pez fuera del agua, intentando "nadar" sobre el concreto. No obstante, por mucho que se retorciese, la Espada de los Extraños Colgantes lo mantenía clavado al suelo.
—¡PARA, PARA, PARA , PARA!
Fue tanto su desesperación, que comenzó a morderse sus brazos, intentando arrancárselos, para así poder librarse de mi espada. En respuesta, con Clarent, que todavía no había desaparecido, atravesé su carne, hincando mi espada en su espalda.
—¡AHHHGAHHHGAHGAHHGA! —gritos mezclados con gruñidos distorsionados inundaron el lugar, si seguía así, sería problemático. Así que fije mi mirada en su cuello, y la descomposición se aceleró, pronto, Ernest se retorcía, pero ya no podía gritar.
Después de unos segundos, la carne se deshizo por completo, ya no importaba si Ernest tenía un segundo corazón o algo que le permitiese mantener su sangre fluyendo, porque ya no había sangre que hacer fluir. De su cuerpo, solo quedaron sus huesos, Ernest había muerto de hambre, y por ende, se había degenerado y descompuesto.
Suspiré—. Uff… bueno, nunca pensé tener que utilizarlas todas en una sola noche… Necesito descansar.
Shirou
—Sí, bien… te llevaré todo lo que pueda recuperar… ¿Puedes encargarte del resto? Bien, gracias. Te lo detallaré todo en el informe. Gracias.
—¿Cómo fue todo? —me preguntó Sieg.
—Mejor de lo que esperaba —respondí—. No podemos limpiar lo del hotel y el aeropuerto, pero al matar a Ernest, todos sus muertos se desvanecieron. Por otro lado, Mana y Rouge se encargaron de limpiar tanto como les fue posible, devolvieron la parte del puente a su lugar e hipnotizaron a todos los que estuvieron en los alrededores, y… bueno, la Asociación y la Iglesia se encargarán del resto.
—¿Lo ocultaran todo? —me preguntó.
Asentí—. Son buenos haciéndolo, y considerando que hubo un apóstol muerto involucrado, la Iglesia nos está ayudando. Ayuda que todo haya ocurrido durante un apagón general.
—Eso es bueno… han hecho este tipo de cosas durante siglos —expresó Ayaka, antes de preguntarme—. ¿Como es que Tachie está…?
Ella, Sieg y yo nos encontrábamos recuperando todo lo que quedaba de los títeres, pues necesitaba pruebas del asesinato de Ernest.
—Yo… no lo sé —suspiré—. Pero voy a averiguarlo.
—¿Y ahora?
—¿Ahora?
—Me refiero a que ya no es la misma, tiene… ¿poderes?
Asentí—. No te sabría decir que es exactamente, pero está ejerciendo el poder de un Espíritu Heroico.
—¿Como Illyasviel?
—Algo así, pero no estoy seguro de cuál es su condición.
—Y… ¿Ha vuelto? —preguntó—. Es decir, ¿volverá con nosotros, cómo onee-chan?
—No estoy seguro. Ni siquiera sé porque odia a Ernest, y por qué quiere matarlo. —Apreté los puños—. Hay muchas cosas que no sé.
—Entonces… tendremos que averiguarlo —me contestó, y cuando me giré hacia ella, me sonrió levemente—. Al fin de cuentas, Tachi también es mi amiga, Shi-kun.
Intenté devolverle la sonrisa, no quería preocuparla—. Sí, es nuestra amiga.
—Shirou… —Me giré hacia Sieg, y pude ver como estaba señalando hacia una dirección. Allí se encontraba ella.
Me acerqué y le pregunté—. ¿Estás bien? Escuché gritos.
Ella asintió—. Sí, fue bastante ruidoso, así que lo silencié para que no pudiese seguir gritando.
—¿Qué fue lo que le hiciste? —pregunté.
—Lo maté de hambre —explicó—. Quería que fuese más lento, pero… —De repente, ella señaló hacia detrás de mí, me giré y pude ver como los edificios cercanos comenzaron a recuperar la electricidad—. No tenemos más tiempo. Por cierto, toma —Dicho esto, ella me entregó una bolsa—. Son sus huesos, espero que te sirvan.
—Bien, crearé algo bueno, el resto se los enviaré a la Reina —dije mientras tomaba la bolsa—. Un apóstol muerto no morirá de hambre en cuestión de unos pocos minutos —expresé.
—No normalmente, pero tengo mis métodos…
—¿Y ahora? —pregunté.
—Ahora mi misión ha acabado, y espero tener suerte —me contestó—. Si la tengo, siempre y cuando cumpla con un par de normas, puedo estar un par de semanas tranquila.
Esto me extrañó—. ¿Misión? ¿No lo hacías por venganza?
—Por supuesto que lo hacía por venganza —me contestó—. Sin embargo, en parte, también era una misión, solo que eso era secundario para mí.
—Una misión muy delicada, por cierto —De repente, escuchamos esa misma voz que nos había hablado antes. Solo que, esta vez vino de, ¿Ayaka?
Ayaka se miró sorprendida, y sacó su celular de su bolsillo—. ¿Eh? ¿Quién eres? ¿Qué haces en mi celular?
—Eh… Ta-chan…
—Te lo explico después, Aya. Por ahora, podrías prestarme tu celular —pregunté, y Tachie extendió su mano.
Ayaka me miró, y yo simplemente asentí. Por lo que, ella le ofreció el celular.
—¿Y bien? ¿Cómo estuvieron las cosas? —la escuché preguntar.
—Para nuestra fortuna, tendremos un par de semanas… —contestó ella con un par de pulgares arriba.
—¿Pueden explicarme que está ocurriendo?
—¡Oh, yo lo hago senpai! —expresó alegremente la de cabello morado—. Está misión era muy delicada, debido a que Ernest era un agente triple, y además, de tres organizaciones que habían intentado piratear a la Moon Cell en el pasado: Estados Unidos, la Asociación y el apóstol muerto, Van-Fem. Pero más importante aún, era delicada porque Ta-chan se vería obligada a interactuar con personas de su pasado, a los cuales, además, había visto por última vez en eventos muy traumáticos. Así que, como la encargada de la salud de Ta-chan, y simplificando mucho lo que hice, logre intervenir para que se le permitiese tener un par de semanas de vacaciones después de la misión y fuera de su estancia habitual, donde pudiese recuperarse de su "condición mental inestable" y sanar sus "heridas pasadas", de modo que se pudiese garantizar su buen desempeño futuro, y evitar problemas mayores. Resumiendo las cosas, si conseguíamos eliminar a Ernest sin demasiados daños colaterales, y mientras Ta-chan cumpliese con ciertas normas, se le permitiría tener un par semanas con ustedes, si la misión se convertía en un escándalo, Ta-chan se vería obligada a regresar inmediatamente, para no afectar aún más al desarrollo de los eventos.
—Entonces…
Tachie asintió—. Significa que estaré con ustedes durante un par de semanas. Sin embargo, parece que eso es todo por ahora…
—¿A qué te refieres?
—Que el tiempo se me acabó —me contestó—. Te quedarás con la otra —Luego se dirigió hacia la otra—. B, explícaselo, y no hagas nada estúpido —Luego de eso, se me acercó, y me susurró al oído—. Pase lo que pase, no me dejes sola con Manaka mientras esté inconsciente, ¿entiendes? A menos claro, que quieras volver a traicionarme, no sería la primera vez, ¿verdad?
Fruncí el ceño al escuchar su burla, pero estuve de acuerdo y contesté—. Me quedaré contigo en todo momento.
Ella sonrió—. Bueno, mejor tarde que nunca. —Luego, se alejó y se aceró a Ayaka—. Me alegró de volver a verte, Aya. Habláremos más tarde. —Para nuestra sorpresa, Tachie la abrazó, y Ayaka, con un poco de incomodidad, devolvió el abrazo. Luego de eso, volvió a dirigirse hacia mí—. Puedo confiar en ti esta vez, ¿verdad? —No entendí del todo lo que estaba sucediendo, pero al escuchar su preguntar, asentí decididamente—. Bien, porque parece que no tengo otra opción. Por cierto, una última cosa: No le hagas daño o cuando regrese te patearé en los bajos. Estoy… a tu…
—¡Atrápala! —gritó la chica desde el celular.
—¿Eh? —exclamé, pero rápidamente, entendí a que se refería. Corrí rápidamente y la tomé en mis brazos, Tachie se había desmayado.
Notas de autor:
¡Buenas a todos! ¿Cómo están? Con esto terminamos esta primera etapa de este primer arco.
Cómo pueden ver, si bien sigo bebiendo del canon, últimamente estoy... digamos que... innovando, para que el mundo se sienta más unico y consistente según las mismas cosas que no son canonicas pero que, por x o y, he incluido. Lo que quiero decir es que, a diferencia de antes (Donde a veces parecía biblioteca xd), pregunten antes de tomar información como canonica, porque voy a seguir inventando cosas que, si bien estarán en concordancia con el Nasuverso, serán mías y por ende, no canonicas.
camilo navas: Gracias, intento que la progresión sea estable y los combates distintos entre sí.
orocontra2012: Muy bien, gracias. Y bueno, eso intento, que vaya creciendo sin que se vaya de las manos.
PD: He subido dos historias en Wattpad, una que es original, y una serie de omakes de alternative (los subo por allá porque me permiten poner imagenes en los cuales están inspirados los omakes), así que si les interesa pueden pasarse por allí, el link de mi perfil de allí se encuentra en mi perfil de acá, pero pueden encontrarme facilmente como RinaruW.
Sin más que decir, agradezco todos vuestros comentarios y espero que hayan disfrutado del capítulo, nos vemos en el siguiente.
