Gracias Señor Jesús por tanto amor.

El hijo sabio alegra al padre… Proverbios 15:20

Historia dedicada a todos aquellos que aún recuerdan mis historias y me han dado su apoyo ahora que volví. Dios los bendiga mucho.

Naruto no me pertenece, los personajes e historia son una creación de Masashi Kishimoto.

Capítulo 3. Sus alumnos.

Naruto se había vuelto loco.

Sakura sabía que la guerra dejaba secuelas, pero nunca pensó que se presentarían tan rápido en su amigo. Aunque Naruto siempre la había sorprendido al superar sus expectativas en todo aspecto.

Había llegado al hospital corriendo como alma que lleva el diablo, voceándola sin parar por el altavoz, obviamente corrió como loca hasta llegar a la recepción, después de recuperar el aliento, saberlo a salvo, descartar alguna probable invasión a la aldea y escucharlo decir que nada malo ni peligroso pasaba (y después claro de dejarlo inconsciente por tres minutos por darle el susto del mes), al fin pudo hablar solo para contarle un sinfín de incoherencias que ni entendía.

Sakura bostezó, estaba sumamente cansada, ojerosa y con ganas de acabar con el turno de 12 horas de ese día (faltaba solo media hora, a Dios gracias), así que pensó esperanzadoramente que quizá era que Naruto no había enloquecido, no aun, tal vez solo era que ella estaba muy cansada.

—¡Te digo que es verdad Sakura chan! ¡yo mismo lo vi en la torre!

Y ahí estaba de nuevo, hablando y hablando, no le entendía nada, no solo por lo rápido y emocionado que estaba soltando las palabras (igual a Lee cuando se entusiasmaba), sino por las tonterías que decía.

—¡Hey, te estas durmiendo! — la zarandeó, lo bueno que estaba en su pequeña y estrecha oficina (si, ya tenía una propia), evitando que quien pasara la viera luchar entre dormitar, no golpearlo o escucharlo hablar —¡cómo puedes dormir así en este momento! ¡Solo a ti se te ocurre dormirte cuando está pasando esto!

—Naruto, a diferencia de ti, ¡tengo doce horas trabajando!

—Debes estar acostumbrada, quien te manda ser doctora.

—Pues deberías agradecérmelo que por eso tu y Sasuke ya tienen brazos nuevos.

Naruto rio —Oh, no te enojes, Sakura chan— pero ella solo cabeceo resolviendo que por muchas ganas que tuviera, descartaba por completo golpearlo —. Si que estas cansada, te ves terrible.

—Mira Naruto, si vas a venir a criticarme y decirme tantas tonterías al menos no me sacudas como maraca, ¿sí?

—Pero es que te estás durmiendo. Se supone que estás trabajando, que irresponsable, durmiendo en el trabajo.

—¿Ahora me vas a dar clases de profesionalismo? Además, ya casi se acaba mi turno— dijo bostezando sonoramente.

—¡Que bien!, ¿cuánto te falta?

—Unos minutos, 10 o 15, no sé.

—¿Tienes hambre? ¿Qué vas a comer?

—Naruto, lo único que deseo con todo mi corazón es dormir hasta navidad, además faltan como tres horas para la comida, y conociéndote seguramente acabas de desayunar bastante bien. No creo que tengas hambre.

Uzumaki sonrió, Sakura aprovechó para colocar la cabeza en el escritorio, quedándose casi dormida, tenía la esperanza de que su amigo guardara silencio al verla tan cansada, pero tan pronto como pudo acabó con sus esperanzas y retomó su conversación. Nuevamente hablaba de Kakashi sensei, una junta, Gai sensei llorando, un tal colmillo blanco, ramen, comida, invitaciones, entrenamientos, madrugar, Tsunade, Shizune, la torre, un ninja igual de fuerte que Jiraiya, otro colmillo, y quien sabe que más.

—¿Colmillo blanco? ¿No es aquel lobo? ¿o mitad lobo y perro? — alegó medio dormida aun con el rostro en el escritorio, soñando despierta con imágenes de lobos en la nieve en un campamento indio —¿Cómo se llamaba el autor? ¿Jack qué? Ay no, siempre olvido los nombres de los autores.

—¿De que estas hablando Sakura chan?

—Pobrecito, nadie entendía al pobre Colmillo…

—Sakura

—Especialmente aquel tipo que lo pone a pelear, que horror, de estar yo lo mando a volar y adopto a Colmillo Blanco, oye ¿sabes si hay cachorros husky disponibles en la veterinaria?

—¿Qué? — dijo Naruto, su amiga no tenía coherencia en lo que hablaba, como todo aquel que está a punto de dormir.

—Seguro que Kiba tendrá alguno, son hermosos, pero muy inquietos.

Y Sakura siguió balbuceando quien sabe que tantas cosas, Naruto trató de seguirle el hilo de la conversación, pero pronto no pudo y la cortó de tajo. —Sakura chan, hablas puras tonterías, ¿de dónde sacaste eso del husky, los indios nativos y su desplazamiento forzado, los lobos o perros o que se yo?

—Tu empezaste con lo de colmillo blanco, ¿no?

—Si, pero ¿qué tiene que ver el papá de Kakashi sensei con los perros?

—Pues Kakashi sensei tiene 8, ¿sabías que me dicen la cura humanos y perros rosa? — y se rio —vaya mal educados, pero todo se parece a su dueño.

—Sabes que Sakura chan, creo que si estás más dormida que despierta. Jamás dije nada de un perro lobo o lobo, ni conozco nada de eso de lo que hablas ¿es una película o qué?

—Libro, aunque hay adaptaciones cinematográficas. Que inculto, no me sorprende — dijo apenas mirándole de lado.

—Sabes que, mejor duérmete un poco Sakura chan, duerme unos minutos, si ya vas a salir no creo que importe mucho, además, si alguien te necesita te hablo.

—¿En serio?

—Claro. Yo te cuido.

—Bueno, solo 10 minutos, ¿sí?

—Sí, sí, te lo prometo.

Y aunque aquello no le parecía muy prometedor viniendo de Naruto, tenía tanto sueño que rápido se durmió sin importar estar sentada en una silla tan incomoda con la cabeza en el escritorio y bastante entumida.

Despertó poco más de tres horas después. Resulta que, para sorpresa de nadie, Naruto estaba tan dormido como ella cuando la enfermera del turno los despertó a los dos, después de regañar a Uzumaki ante su gran compromiso con velar su sueño, él solo sonrió diciendo que estaba muy cansado por madrugar mucho y pasar varias horas entrenando con el papá de Kakashi sensei.

—¿Qué? — dijo ella parpadeando tantas veces que Naruto dejo a la mitad el bostezo —¿el padre de Kakashi sensei? ¿Que no está muerto desde que era niño?

—Nee, Sakura chan, ¿no me escuchaste nada de lo que te dije antes?, ¿verdad?

—Nada que tenga sentido, seguramente te has golpeado la cabeza como aquel día que practicabas el jutsu sexy y te diste tremendo golpe que te dejo todo tonto al grado de que confundiste y creíste que eras realmente una chica, lloraste como niña por estar desnuda y te ocultaste de los chicos detrás de mi pidiéndome prestada un poco de ropa. Estabas tan histérico y convencido que tuve que invocar un vestido, que ni me había estrenado, por cierto; me debes un vestido ¿eh? No se te olvide.

—¡Prometiste que nunca hablarías de eso otra vez! —gritó él completamente rojo —, eso nunca paso, ¿sí? Nunca

—Ya va, Naruto, no le he dicho a nadie— dijo acomodándose la arrugada bata —, solo lo sabemos Sasuke, Sai y yo, si ellos no han regado el chisme yo tampoco.

—Sólo fueron 20 minutos, ¿sí? Además, tu ropa ni me quedó bien, muy ajustada del busto y las caderas, y muy grande de la cintura. Y ese color no me va.

—No te quejaste esa vez, ahora me resultas un crítico de moda, ¿eh?

—¡Ah, ya deja eso! Eso no pasó, ni sé de qué estás hablando. —Sakura solo asintió y se acomodó el cabello desaliñado —Volviendo al tema y ahora que estas en tus sentidos te cuento que resulta que el padre de Kakashi sensei está vivo, no sabemos por qué, ni como, pero está vivo y aquí, viviendo con él; al parecer Sakumo san tampoco sabe por qué, pero está en Konoha; y mira, está muy joven, no envejeció nada.

—Supongo que es la edad que tenía la morir, pero, ¿cómo y por qué no envejecería?

—Y yo que voy a saber, tú eres la doctora y científica. Lo conocí ayer en la torre, tenía una reunión importante con Kakashi sensei para ver algo de un asunto muy serio, y de repente, ¡plaz! Que entro y me encuentro que ahí estaba el padre de Kakashi sensei, ¡no puedes imaginarte lo sorpréndete que fue!

—¿Y qué era eso tan serio de lo que hablaron?, ¿qué pasó con la reunión?

—¡Y yo qué sé! ¡Cosas aburridas de los hokage! ¡A quién le importa eso! — Y Naruto la asustó al ponerse a escasos centímetros con aquella cara tan emocionada de siempre —¡Colmillo Blanco volvió, te digo que es verdad! Es un hombre maravilloso, y, acá entre nos, se parece mucho a Kakashi sensei, y lo mejor de todo, no usa máscara, ¡es como verlo a él! ¡Te digo que sí!

—Ay Naruto, ¿no lo habrás soñado todo?, ¿seguro que no estás confundido creyendo que el sueño era cierto como esa vez del vuelo? — dijo estirando los brazos con pereza —Recuerda que estabas super convencido que habías creado un jutsu de vuelo y te subiste al árbol del parque y diste contra el suelo como un tonto, después dijiste que probablemente fue un sueño muy real.

—Si, fue un sueño, uno genial y una revelación, y gracias a eso pronto voy a lograr dominar ese jutsu, ya verás.

—Pues no sé, yo te veo tan fijo a la tierra como yo, aunque tu mente está por las nubes.

—¡Solo espera, de verás! Pero te digo que es verdad, mira— y le mostró la mano, era un dedo quemado —ayer antes de irme de la reunión le pedí a Sakumo san entrenar con él. Obviamente que no desperdiciaría semejante oportunidad, y aunque fue muy difícil encontrar la forma (Kakashi sensei no estaba muy de acuerdo) al final pudimos ponernos de acuerdo, fue en la madrugada y parte de la mañana. Jiraiya sensei me había hablado de él, que era un gran ninja, de su nivel, y ¡wow! Vaya que tenía razón. Entrené con Sakumo san por la mañana y mira, mira —Sakura volvió a mirar el dedo, parecía una herida muy dolorosa —¡me chamuscó con un sable lleno de su chacra! ¡Puedes creerlo! ¡El gran Colmillo Blanco de Konoha me hirió el dedo! ¡Fue genial!

—¿Quieres que te sane eso? Debe dolerte mucho, ¿no te duele?

—Claro que sí, duele mucho, como el infierno.

—¿Por qué no me habías pedido curarte?

—No venia para eso, además quería dejarlo como recuerdo.

—Estás loco Naruto, déjame curarte eso, tonto.

—Está bien, pero solo si me queda una cicatriz como muestra de mi duelo con él— Sakura rodó los ojos y asintió —, el gran colmillo blanco de Konoha, la anciana Chiyo (que en paz descanse) tenía razón, es muy fuerte, es genial, ¡y como se parece a Kakashi sensei! — Sakura comenzó a sanarlo, y tan rápido como empezó terminó, aquello era bastante sencillo. —Pero no le digas a nadie nada de lo que he dicho, se supone que es secreto, Kakashi sensei dijo que requería absoluta discreción.

—Pues creo que eso ya se perdió contigo gritándole a todo el hospital.

—¿No me crees?, ¿verdad?

—¿Qué el padre de Kakashi sensei está vivo?, ¿qué entrenó contigo y qué tienes mejor cuerpo que yo y que me vas a comprar otro vestido?, sí, claro que te creo.

—¡Hey, todo es verdad! ¡Mi jutsu sexy es perfecto! (tu vestido está intacto, no cuentes con eso) ¡Y Sakumo san es real, no lo soñé ni estoy loco, y te lo voy a demostrar, verás que no digo mentiras! — y miró el reloj — ¿Ya saliste?, ¿verdad?

—Si, hace tres horas y media. ¡Se supone que ibas a despertarme a tiempo! 10 minutos, como no. Menos mal que es el hospital y no el campo de batalla.

Naruto rio nervioso —Mira la hora, ya es hora de comer, te invito a Ichiraku.

—¿En serio?

—Si, vamos a Ichiraku, no te arrepentirás.

Claramente Naruto no aceptaría un no como respuesta, era obvio en su mirada, Sakura pensó que realmente si debía estar pasando por algún lapso de locura, porque eso de invitarla a comer no era muy seguido. Pero como tenía hambre y ya no estaba tan agotada, (y estaba un poco preocupada por la salud mental de Naruto) terminó aceptando su invitación a comer, después de todo si hacia alguna tontería debía estar ahí para ayudarlo, además claro de disfrutar el espectáculo de primera fuente.

Fue así como llegaron al amado y tradicional puesto.

—¡Oh, bienvenidos! —Saludó Ayame.

—¡Que tal Ayame san! — saludó efusivamente Naruto.

—Hola

—Mis primeros clientes de hoy, que buen inicio para este día —dijo el dueño del local.

—No me sorprende que Naruto aún sea el mejor cliente —Sakura bostezó.

—Jornada larga en el hospital, ¿verdad?

—Si señor Teuchi.

—Bien, un buen tazón de ramen caliente te levantará el ánimo pequeña Sakura, te haré mi especial para cansados.

—Nee, Sakura chan, ahora vuelvo, necesito ir al baño.

—Si. Te lavas bien las manos, por favor.

Naruto balbuceo quien sabe que mala palabra y Sakura bostezó cuando un hombre alto entró al local sentándose a su lado saludando cortésmente.

—Buenas tardes, ¿hey, acaso no eres Teuchi kun? —el hombre del ramen no dijo nada, solo asintió, parecía haberse congelado. Su hija apareció con el tazón de Sakura y saludó al recién llegado — Ahora entiendo porque me recomendaron tanto este ramen. Disculpe señorita, el joven Naruto me invitó a comer, ¿ya está aquí?

—Si. Esta en el baño —dijo Ayame muy extrañada de que su padre no hablara o se moviera.

Sakura se sorprendió al enterarse de que no era la única invitada por Naruto, así que finalmente prestó atención al recién llegado. Al verlo pensó que seguramente eso debía ser un sueño y estaba aún dormida en el hospital, no podía ser otra cosa, ¿oh sí?

—¿Kakashi… sensei? — dijo apenas.

El hombre a su lado sonrió y giró a verla, y con una linda sonrisa le dijo —, no, pero cerca, es mi hijo, soy Sakumo Hatake. —Sakura parpadeó completamente sorprendida —Realmente mi hijo se parece mucho a mí, ¿verdad?

Sakura solo siguió parpadeando y asintió pensando que tenía linda sonrisa. Sin poder evitarlo siguió observándolo, no quería ser grosera pero no podía dejar de ver a aquel hombre a su lado. A excepción de la máscara, de la longitud del cabello gris, tener unos cuantos años más, y una vestimenta distinta, era muy similar a su sensei.

—Apuesto que si me pongo una máscara mejoraría todo— dijo el hombre tomando los palillos, ella solo asintió de nuevo y Hatake la observó detenidamente, recordando algo —, disculpa, tu rostro me es familiar — dijo —, ¿dijiste Kakashi sensei? ¿no? Oh, que despistado soy, eres la niña de la foto de mi hijo, su alumna, es obvio, eres… perdona, olvidé tu nombre. A veces soy muy distraído y no se me da mucho lo de recordar nombres.

—Soy Haruno, Sakura Haruno.

Naruto apareció y después de gritar y saludar con gozo desbordante al recién llegado dijo —, nee Sakura chan, ya conociste a Sakumo san, es real, y no estoy loco, ¿ves?

—Si— Sakura no podía decir otra cosa, ver a ese hombre ahí no era para menos. El que andaba por las mismas era el pobre cocinero, que seguía sin reaccionar.

—Naruto, eres un joven muy divertido y entusiasta— dijo el Sakumo, riendo ligeramente —Teuchi kun— habló Hatake, despertándolo por fin—, recuerdo que cuando eras un jovencito fuiste el aprendiz de Fing san, ¿me podrías hacer su especial, el de siempre, por favor?

—Si, Sakumo san. Haré lo mejor que pueda.

—Es un alivio, pensé que las recetas se habían perdido estos años, es una pena que muriera tu maestro; pero debe estar muy contento de que preserves su legado, siempre fuiste un excelente alumno. Apuesto que estará delicioso.

—Oh, muchas gracias, Sakumo san— dijo y con profundo respeto reverenció.

—¿Usted comió el ramen legendario de Fing san? —grito Naruto sumamente emocionado —, ese ramen es una leyenda, en el club del ramen hay cientos de historias sobre su gran sabor, dicen que durabas por horas con el delicioso y reconfortante sabor, algunos dicen que te hacia recordar tu infancia o ver al futuro.

¿Club del ramen? — pensó Sakura, jamás en su vida había oído de eso, ni imaginado siquiera.

Sakumo asintió divertido —digamos que era toda una experiencia —, y rápido como el viento Teuchi le sirvió, Sakumo comió y suspiró con un gran alivio — Aunque si me preguntas este ramen es casi idéntico, solo un ligero toque distinto, supongo que es la firma de Teuchi kun, pero no tiene nada que envidiarle al de su sensei.

Y Teuchi san se echó a llorar, sumamente conmovido y honrado.

—Quiero uno igual a ese, por favor— ordenó Naruto.

Comieron y se saciaron, Sakumo trató de explicar la curiosa e inexplicable situación por la cual estaba ahí, tan tranquilo y despreocupado que parecía conversar de la lluvia de la semana pasada y no de haber regresado a la vida después de tantos años. Antes de irse Naruto pidió discreción máxima y todos aceptaron muy contentos de guardar tan maravilloso secreto.

Después de despedirse del puesto caminaron un poco por la calle, Sakura no podía dejar de observarlo (como cualquiera en la aldea) y se preguntó como guardarían el secreto y la discreción si todo mundo los veía caminando por donde les viniera en gana, saludando y platicando con casi todo aquel que se encontraban, pero no quiso ser grosera, si a ellos no les importaba, a ella tampoco.

—Sakumo san, ¿irá donde Kakashi sensei? —preguntó Naruto.

—Sí— dijo él —, me pidió andar de incognito, y solo ir y regresar, por poco no me deja salir de la torre para venir a comer contigo, pero lo convencí, me pidió discreción y todo eso, ya sabes. Creo que Kakashi es muy paranoico y exagerado.

Sakura sonrió, a la verdad que ella no veía nada de discreción, incognito, ni preocupación en el padre de su sensei, lo cual le llevó a pensar que en eso también se parecía a Kakashi, tan despreocupado por todo.

—Sakura san, ¿puedo llamarte así? —ella asintió —, me da mucho gusto conocerte al fin. Tsunade me habló de ti y Kakashi ha dicho que eres muy talentosa, me alegra haberte conocido, eras el único alumno de mi hijo que me faltaba por conocer.

—¿Ya conoció a Sasuke? — preguntó Naruto.

—Sí, estuvo con Kakashi minutos antes de venirme para acá. Es un chico bastante callado, pero se ve que es bastante inteligente y fuerte.

—Si, algo así — dijo Naruto un tanto celoso.

Sakumo sonrió —Cada alumno de mi hijo es todo un talento andante, ha sido un gran honor conocerlos.

—Igualmente— dijeron ambos, correspondiendo.

—Sakura san, sé que está cansada, pero Tsunade mencionó que usted y su compañera— y no pudo recordar el otro nombre.

—Ino Yamanaka— completó ella.

—Si, Ino, gracias, Tsunade dijo que estarían encargadas de mi salud.

—Oh, si, si —Sakura sacó un pergamino de entre la bata —Tsunade shishuo nos mandó citar para hoy por la tarde en la torre, pero no decía nada del motivo, ni de usted.

—Si, se supone que es algo secreto — dijo Sakumo sonriendo —, habrá que ser muy reservados con eso.

Sakura sonrió y asintió —Bueno, sí le parece bien, creo que me iré con usted de una vez por todas

—¿De verdad? Aún faltan unas horas, creo que podrías ir a descansar un poco, cierto que eres muy joven, pero es bastante importante descansar para mantenerse bien — y de repente rio —Ya va, mira nada más, yo diciéndole a la alumna genio de Tsunade consejos sobre salud.

Sakura sonrió —No se preocupe, al contrario, tiene razón. Es bueno descansar. ¿Quién no está dispuesto a escuchar un buen consejo? Pero iré con usted, no pasa nada— dijo ella —, cuanto antes mejor, además dormí un par de horas en el hospital antes de venir y el ramen si me ayudó bastante.

—En ese caso, yo también voy —dijo Naruto.

—Si, entre más mejor — dijo el mayor.

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Gai miró a Kakashi una vez más, cualquiera diría que no había nada nuevo o diferente en la actitud de su mejor amigo, pero Gai no era cualquiera, y había notado cierta incomodidad en su eterno rival que no era muy común.

—Kakashi, ¿quieres calmarte? ¿Quieres un té de tila o manzanilla?

—Estoy bien Gai, no es para tanto.

Y cualquiera que viera al sexto hokage le hubiera creído, pero no su eterno rival.

—¿No para tanto?, no has sacado el libro hoy, y eso que no has tenido tanto trabajo como otros días, ¿qué pasa?

—Hum… es por mi padre.

—¿Tu padre? ¡Bah! No eres un crio de doce años para preocuparte porque tu padre te pille leyendo el icha icha, por favor.

—No, Gai, no es eso. Estoy preocupado por él. —Y Kakashi observó la puerta, como si estuvieran a punto de entrar.

—¿Por qué? No te preocupes, está bien que lo dejaras salir, no creo que vaya a tener problema alguno. Creo que eres un exagerado con eso de no querer que nadie lo vea, por favor. Digo, tu padre si tenía muchos enemigos, como todo genio ninja, pero creo que todos esos ya ni están y si siguen vivos, no creo que estén interesados en buscar a un muerto. Por otra parte, siendo tú el hokage todo eso del deshonor ya se arregló y tu padre al fin es reconocido como el héroe que fue, o es, así que no creo que debas tener que andar preocupado por nada de ese tipo.

—Tampoco eso, Gai— Kakashi se levantó y fue a la ventana, mirando a todos lados buscando entre las siluetas de la calle.

—¿Entonces que es? ¿Estás nervioso por lo que pasó cuando…murió? —dijo despacio, dudando un poco, era un tema muy sensible para su amigo —, pensé que ya habían superado eso y todo estaba bien entre ustedes —Kakashi asintió —, y si es por su salud, yo lo veo radiante, Tsunade y Shizune dijeron que está perfecto y no hay rastros de depresión en él así que…

—No lo entiendes Gai— dijo Kakashi con toda la seriedad del mundo, se acercó a su amigo y le tomó de los hombros, luego con tono lúgubre añadió —, mi padre es un monstruo Gai.

—¿De qué estás hablando Kakashi? Tranquilízate, creo que estas exagerando.

—Tu no lo conoces como yo— dijo soltándolo con fuerza, casi provocando que cayera, luego volvió a la ventana —, te digo que es un monstruo, un sabueso rastreador monstruoso de la investigación, un genio shinobi que no descansará hasta saberlo todo. Cuando se propone algo, no descansa hasta lograrlo.

—Bueno, en eso te pareces bastante a él, si me lo preguntas — dijo contrariado —, tú no eres necesariamente un cachorrito.

—Oh, no, tú no tienes idea de lo que hablas, ¿me ves? ¿me miras a mí? — se señaló —multiplícame por tres, y tendrás algo similar a mi padre.

—Cálmate Kakashi —dijo Gai, sobándose el hombro, le había tomado con fuerza —, ya me estas asustando.

—Eso es bueno, ten miedo Gai, mucho miedo.

—¿De tu padre?, por Dios, sé que es un genio ninja al nivel de los tres sannin y todo eso, pero es tu padre, no te va a cazar, por favor, ni invadir la aldea o algo como eso.

—No me refiero a eso, Gai. Esos casos son imposibles, además, eso no sería tan terrible ni tan difícil de lidiar para mí.

—Te prepararé un té, definitivamente —alegó —, tu padre un monstruo, un sabueso rastreador, ¡bah!, tu padre es un sol Kakashi, un gran hombre, uno muy amable, nadie se hace amigo de todos los de la torre en unas horas, todos los aman.

—Si, suele ser encantador — dijo serio entornando los ojos.

—Por favor Kakashi, hablas de él como un criminal de alto rango, cálmate ya, en serio. Tu padre es maravilloso, nadie se hace amigo de Neiji Hyuuga en dos días —el primo de Hinata era el anbu que resguardaba la entrada, y efectivamente, le había tomado estima — ni hace reír a Morino Ibiki tan solo por saludarlo.

—Te digo que es un monstruo, viste a Sasuke, quedó fascinado con mi padre.

—Yo creo que estás confundido y alterado, tal vez un poco celoso. ¿Has dormido bien?

—Como un bebé.

—Los bebés no duermen bien Kakashi, se despiertan a cada rato y…

—Es un decir, Gai, es un decir.

—Lo sé Kakashi, quería hacerte reír y relajarte un poco. Tal vez solo es que estás alterado con eso de que regresó, y te entiendo, si mi padre estuviera aquí — y lloró limpiándose las lágrimas —¿No me digas que no estas contento con tenerlo de vuelta?

—Gai, no te equivoques, yo estoy muy feliz con verlo otra vez, siempre quise eso. Amo a mi padre como no te imaginas, y lo admiro completamente, me siento afortunado de ser su hijo y es gran honor y responsabilidad llevar su apellido.

—Entonces ¿por qué estas así? Tan ansioso y alterado. ¿Es por lo que dijo el otro día? Sobre lo de "ella" — preguntó al fin. Kakashi desvió la mirada —, dijiste que no había ninguna "ella", ¿no? —Kakashi asintió y Gai continuó —¿Ves?, si es así, no creo que tengas porque preocuparte, si no tienes nada que ocultar, ya sabes lo que dicen, "el que nada debe, nada teme" —Kakashi solo suspiró, mirando el piso con infinito interés, aquello sorprendió a Gai. —Kakashi, dijiste que no había ninguna "ella", no la hay, ¿cierto? —El hokage se talló los ojos, sin contestar, esa fue la mejor respuesta que pudo tener su amigo —Kakashi… — El Hokage se encaminó por enésima vez a la ventana y Gai se sintió bastante preocupado por todo aquello. —Bien —dijo al fin, rompiendo el silencio —Te recuerdo tus palabras, lo que siempre mencionas en estos casos: "si el problema tiene solución ¿para qué te preocupas?, y si no lo tiene, ¿para qué te preocupas?

Kakashi sonrió y aceptó el té de Gai.

—Hum, tal vez tienes razón y solo estoy exagerando, después de todo ya no soy un niño, ¿verdad? Además, no es como si papá anduviera hurgando por toda Konoha en los archivos de todos y eso.

Gai agradeció estar de espalda y que no lo viera, porque habría sido muy difícil el explicarle a Kakashi que su padre le había preguntado donde tenían los archivos de los habitantes de Konoha, contando como en sus tiempos, los hermosos viejos tiempos, el papeleo era horroroso y suponía que todo eso había avanzado con la tecnología y que seguramente era más sencillo ahora. Obviamente que como Gai estaba bastante emocionado (y conversador), le comentó que no era el caso, porque por seguridad había un respaldo físico y digital, también comento donde estaban y que solo podían acceder ciertas personas, como Kakashi y él, por ejemplo.

—¿Y para que querría tu padre algo como eso? —preguntó tratando de modular su voz para no parecer asustado.

—Oh no— Kakashi dejó en la mesa la pequeña taza y fue donde su amigo —, ¿qué fue lo que le dijiste? Te advertí que no le dijeras nada, Gai.

—Solo fue un instante Kakashi, solo eso— dijo asustado, el ninja copia parecía más aterrador que nunca, quizá como ese monstruo rastreador de información que Kakashi imaginaba.

—¿Cuándo fue? ¿Cuánto tiempo ha pasado? ¿Qué le dijiste?

—Fue la mañana siguiente de que llegó, cuando tuviste que ir al baño…

—Te dejo solo 3 minutos Gai, tres.

—Empezó hablar de la burocracia, y lo mucho que ha cambiado todo y eso, no pensé que…

—¿Le diste la ubicación del piso de archivos?

—Ah… no sé, creo que no, o si, la verdad no estoy seguro. Pero tranquilízate, no ha pasado tanto tiempo, suponiendo que haya ido, ¿Cuánto pudo averiguar en tan poco tiempo?, y has estado sobre él siempre, no creo que haya investigado nada aun, ni tiempo le has dejado solo, ¿sí? Tampoco es como que pueda burlar la seguridad y acceder a ellos.

—Es un buscador insaciable de la verdad, Gai. Un monstruo insaciable hambriento de información Gai, no descansara hasta lograr su objetivo.

—Cálmate sí.

—Para ti es fácil, no eres su objetivo actual, pero te advierto, apenas se aburra de mí, o logre lo que sea que está tramando, vas a seguir tú, y entonces yo me moriré de alegría al verte igual que yo.

—Cálmate, si, ya me disté miedo otra vez.

—Oh, si Gai, ten miedo, mucho miedo de mi padre.

Gai tragó grueso y asintió, no podía menos con aquella advertencia del actual hokage. Y estuvo a punto de soltar la lengua, pero recordó la recomendación de Sakumo, el acuerdo estaba hecho y no podía echarse para atrás.

Sakumo le había recomendado que por ningún motivo hablara nada con Kakashi, porque su hijo era un genio para obtener información, el mismo lo había entrenado desde pequeño y era una especie de depredador obsesivo, sutil y sumamente perseverante; capaz de destrozar la mente del hombre, él lo había entrenado, después de todo.

Al parecer era algo de la familia, pensó Gai. Y eran bastantes buenos en eso, para empezar el sacarle la información de los archivos había sido antes de tener cualquier trato con Colmillo Blanco. Y supo que estaba en un gran problema, en medio de esos dos. Se había metido en ese lio (cualquiera que fuera) de una forma tan sencilla que parecía una broma (una cruel, por cierto).

Aquel momento, cuando Sakumo lo convenció de ser su aliado en su plan (del que aún no sabía nada, por seguridad para ambos y éxito del plan) no tenía idea de lo que se le venía encima por andar de hablador, fue durante un instante, cuando Kakashi tuvo que salir a tomar una llamada privada de escasos 5 minutos, Kakashi obviamente le mando esa mirada de "no digas nada sin mí", y realmente no debió ignorarla o menospreciarla.

Pero Sakumo había sido tan amable y tenía tan buenas intenciones, ¡solo quería que su hijo fuera feliz! ¿Qué de malo había en eso? Simplemente no pudo decir que no.

Así que, aunque lo de los archivos fue antes del trato, no importaba, porque hizo un pacto de honor con el padre de Kakashi y no era ningún hombre que deshonra un compromiso, menos uno tan noble e importante como ese.

Solo esperaba que las palabras de Kakashi no fueran ciertas, porque realmente no quería tener a un hombre como Colmillo Blanco detrás de él. Lo que sea que significara eso.

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Saludos desde Sinaloa, México

10-08-24

Bueno, pues acá otro cap. Estoy de vacaciones, aun me queda la semana entrante asi que deseo finalizar el fic, ya llevo unos cuantos capítulos, espero les siga gustando y a petición de ustedes pues acá les dejé el tercer episodio.

Me agradaría mucho saber sus comentarios.

Dios los bendiga.