Gracias Señor Jesús por tanto amor.
El hijo sabio alegra al padre… Proverbios 15:20
Historia dedicada a todos aquellos que aún recuerdan mis historias y me han dado su apoyo ahora que volví. Dios los bendiga mucho.
Naruto no me pertenece, los personajes e historia son una creación de Masashi Kishimoto.
Capítulo 7. Lo admite.
Sakura había pasado toda la mañana en el hospital, estaba bastante ocupada checando los pormenores que Ino le estaba diciendo. Obviamente ambas ya estaban por irse.
–Creo que eso es todo, Frentona– mencionó la rubia mirando por enésima vez el reloj.
–¿Qué pasa Ino, no te pareció una jornada divertida?
–No mucho, hubo bastante calma. Que dicha que ya me voy. Pienso irme de aquí en cuanto pueda, ir a casa y dormir como oso—. Seguía cansada aun, el turno de doce horas, la reunión en casa Gai y el jutsu en la mente de Naruto la tenían exhausta — ¿Y tú que harás?
—Pues tengo que ir a la torre por un pendiente con Kakashi sensei.
–¿Ah sí? — Aquello le quitó el sueño y la miró bastante más interesada de lo que aparentaba, había que actuar un poco. —Que aburrido, la verdad. Espero que ahora que tendremos más tiempo libre hagamos algo más interesante con nuestras vidas.
–Si, sería bueno. Aunque creo que regresar a entrenar, el hospital y algunas misiones no nos dejaran mucho tiempo, pero, en fin, mejor es eso que nada.
—Tú lo has dicho. ¿Y a qué vas con hokage sama?
–Un pendiente, ya te dije, ¿estas dormida o qué?
– Tal vez un poco. ¿Y qué hiciste ayer por la tarde?
–Ah, es cierto, no te lo he dicho, me encontré con Sakumo san, resulta que andaba de compras, y no me vas a creer, pero por fin encontré a alguien que es igual o más despistado que yo con las direcciones
–No te creo eso, no hay nadie peor que tú, de poder te perderías hasta en tu propia casa.
—Hum— gruñó —Lo ayudé a dar con la tienda esa de ropa para caballeros, la de la calle sexta, es ridículamente cara.
–Es la mejor de la aldea, ¿qué esperabas? Me alegra que hicieras algo interesante ayer, eso de andar con el legendario Colmillo Blanco no se hace todos los días.
Sakura rio asintiendo— Supongo que sí, mencionó algo de no querer traer siempre el uniforme.
—¿Y lo ayudaste tu?, ¿la que siempre anda vestida de kunoichi o doctora?
—Hey, mi ropa no me va mal.
—No dije eso, tu color es el rojo, definitivamente— Sakura asintió y ella continuo —, y no tengo nada en contra de los uniformes, pero siempre es bueno variar un poco. Aunque admito que el uniforme de ahora fue una gran mejora al anterior.
—A mí también me agrada más el de hoy.
—Claro que sí, aunque hay otros que me alegran que sigan igual.
—Si, como el de los anbus— dijo Sakura bastante sincera.
—Si, ya sé que ese te gusta mucho. ¿Sabías que Neiji es un anbu? —Sakura asintió — Yo apenas me acabo de enterar. Ah, pues como te decía, el uniforme es lindo, aunque creo que depende mucho de quien lo lleva. En lo personal, no me desagradaría que uno de ellos me llevara, aunque sea a un interrogatorio —Sakura puso cara de "no te creo, estaría muerta de miedo" — Solo es una broma, ¿sí? Pero volviendo al tema, dime ¿y qué tal con su nueva ropa? Apuesto que Sakumo san se veía muy guapo.
–Ino.
–Oh, vamos Sakura, el hombre es guapo, que se le va a hacer.
–Es el papá de Kakashi sensei.
–¿Y eso qué? Puede ser el padre de toda Konoha y eso no le quita lo guapo y bien conservado que esta. ¿O no tienes ojos?
–Bien, sí, es cierto, pero me parece extraño hablar así de él.
–Eres una exagerada, ni que fuera para tanto, no estoy diciendo que lo invitaré a salir, aunque no estaría mal, después de todo es un hombre soltero.
—Viudo—, corrigió.
—Es igual.
—Si, pero te comunico que al parecer sigue muy enamorado de su amada esposa (así le dice, es tan tierno). Así que cierra la boca, ¿sí?, solo te llevarías un chasco, aunque no dudo que seas capaz de hacerlo.
–¿Por qué no? Eso de un hombre con experiencia no suena mal, imagínate todo lo que uno puede aprender.
—Eres imposible— le dijo golpeándole con una carpeta.
–Y tú una recatada mustia.
–No es cierto. Pero si me comparas contigo cualquiera diría que sí.
–Hey, cuidado con eso, no soy ninguna facilona y lo sabes—, Sakura asintió, su amiga era muy sensible al tema—, por mucho que muchas quieran tacharme de eso.
—Lo se Ino. Perdona, ¿sí?
–No te preocupes Frente, no lo digo por ti, sino por las otras. Pero ya me estoy acostumbrando, que se le va a hacer, como soy una mujer bastante sincera que no me gusta andarme por las ramas y muy hermosa, no suelo pasar desapercibida y eso siempre crea que se hable de uno, bien o mal.
–Ay Ino, no te preocupes por eso, ¿va? Solo un tonto se creería eso.
–Lo sé. Pero si al menos no me creara malos ratos, y lo peor, si no te los creara a ti.
—No te preocupes por mi Ino, yo estoy muy bien.
—Ya lo sé, es solo que sigo molesta por el tipo ese que aún está en la camilla 14.
—Bastante patán el tipo, ¿Tadae se llama?
—Si, de saber que era así en mi vida lo habría considerado para que te invitara a salir, el muy odioso, ¿qué creía de mí?, saliendo contigo y venir y pedirme una cita, como si no fueras mi amiga, que rabia me da.
—Ya Ino, no le des importancia a lo que no tiene importancia.
—Sí, ya se, es que a veces uno no sabe con que tipejo se topara, por algo dice el dicho: "más vale malo por conocido que bueno por conocer"
–¿No sería mejor: "más vale solo que mal acompañado"?
—Sí, el que sea de esos dos— le restó importancia y miró el reloj, faltaban poco minutos para su libertad, Ino rio– Oye, ¿de casualidad sabes si Kakashi sensei estará disponible?
–¿Kakashi sensei? —levantó la vista, estaba haciendo las ultimas anotaciones, —¿Disponible para qué?
–Para una cita, claro —dijo bastante alegre poniendo el rostro sobre las manos apoyándose en ese pequeño escritorio que ambas compartían.
–Y yo que rayos voy a saber eso —contestó bastante contrariada — Es más, ¿para qué querrías tu saber eso?
–Oh bueno, si Kakashi sensei se parece a su padre (que es lo más seguro), al menos si no es el padre el hijo, ¿no?
–Ino, por Dios.
–¿Qué?
–Es Kakashi sensei.
–¿Y eso que? Es tu sensei, no el mío.
– Es el Hokage
–¿Y?
—¿Cómo qué y…?, muestra algo de respeto
– Yo lo respeto, pero tengo ojos, el hombre es guapo. Lo era con máscara y un solo ojo al descubierto, con o sin sharingan. Y lo sigue siendo ahora que se le ven los dos ojos negros. Imagínate nada más si se quita la máscara —Aquello le dio risa a Sakura, su amiga siempre la llevaba de alguna u otra forma a reír — Oh, veo que por fin te has dado cuenta, ¿eh?
–Tengo ojos Cerda, claro que lo sé.
Ino sonrió, luego continuó –Entonces, ¿a qué viene todo eso del respeto y el miedo?, es un hombre, uno soltero y guapo. Y como ya te dije antes, debe haber mucho que un hombre con experiencia pueda enseñarle a uno — y le guiñó el ojo, Sakura solo negó con la cabeza avergonzada —¡Hey, si se da algo entre nosotros entonces ahora si sería mi sensei!
—Que pesada andas hoy— le dijo dándole con la carpeta en la cabeza.
–No seas egoísta, parece que solo quieres que él sea tu sensei, ¿eh?
–Ya cállate ¿sí? — dijo sonrojada, Ino y sus imprudencias también la llevaba a ponerse así —. No juegues con eso.
—No estoy jugando, en verdad es un gran prospecto, guapo y soltero. Ni que me fuera a pasar algo solo por decir lo obvio, como si todo el mundo no lo supiera. Además, si alguien lo sabe eres tú, ¿no?
—¿Yo? ¿Y yo por qué?
—Oh vamos, eres su alumna, su doctora, claro que lo sabes; acá entre nosotras, dime, ¿cómo es? sé que lo has visto sin la máscara, ¿no?
—Ay Ino.
—Oh, por favor, soy tu amiga.
—Si, Ino, claro que sí, aunque solo pocas veces, y por favor no le digas a Naruto, que si se entera no me va a dejar en paz.
—Ok. ¿Y cómo es?
—Pues…tiene una nariz y una boca, como todos— dijo sonriendo, su amiga se moría de la curiosidad y ella se divertiría con eso.
—¡Ay Sakura! Anda si, por favor, si, dime… — Esa cara de cachorro a punto de llorar solo la hacía reír y hablar.
—Si, es guapo—, confesó simplemente sin mirarla, anotando más cuestiones en el reporte—, mucho, a decir verdad — y se ruborizó.
—¡En serio! —dijo con genuina sorpresa, no solo por la noticia, sino por la confesión de Sakura.
—Si.
—Entonces es un desperdicio usar esa máscara.
—Ay Ino, él es así, y ya.
—Si, lo dices tú porque ya lo has visto, pero uno que no, apuesto que antes de verlo andabas peor que yo, ¿no?
—Pues sí, la verdad que sí— dijo sonriendo recordando todas las aventuras que habían pasado los de su equipo queriendo averiguar el famoso rostro de Kakashi, — pensándolo mejor, tampoco se lo cuentes a Sasuke.
—Si, si, si. Pero dime más, anda, por favor, ya casi nos vamos. Al menos dime, ¿se parece a Sakumo san? Con eso me basta por hoy.
—Bien— Sakura pensó, recordando —Sí, y no.
—¿Qué?, ¿cómo es eso de si y no?
—Si se parece a su papá, pero Kakashi sensei también tiene cosas diferentes.
—¿Diferentes, diferentes como qué?
—Bueno, tiene un lunar.
—¿Un lunar? —Sakura asintió —¿feo o de los normales?
—Normal, supongo.
—¿Y dónde?
—Cerca del labio, justo aquí —se señaló el rostro al lado derecho, —no, no es ahí, es del otro lado, acá.
—¡En serio! Con lo que a uno le ponen los lunares, más si son cerca de la boca.
Sakura le golpeó con la mano, Ino solo sonrió —Otra cosa es su sonrisa— se quedó pensando, sin saber que decir —, bueno, es parecida, pero… no lo sé, supongo que Sakumo san es más abierto y Kakashi sensei no tanto, es más discreto al sonreír.
—¿Lo has visto sonreír?
—Pues por algo te lo digo, ¿no? Pero no solo es eso—dijo reflexionando —, sus ojos son distintos.
—Oye, oye, yo conozco sus ojos, y así como que muy diferentes no, la verdad; te creería si todavía tuviera el sharingan, pero ya no.
—Me refiero a su mirada Ino.
—Ay, ¿y eso qué?, esa también la conozco.
—Bueno, tu preguntaste.
—Claro que sí, pero es lo que no he visto lo que me interesa— Ino sonrió y Sakura siguió anotando los datos, después de unos minutos subió el rostro, su amiga no la había dejado de observar.
—¿Qué?
—Nada, solo pensaba que de verdad debe ser guapo para que pongas esa cara.
—¿Qué, cuál cara?
—Pues esa de tonta.
—Oye— enunció molesta y sonrojada —, yo no pongo nada.
—Sí, claro. Ahora ya me entró la curiosidad, ¿seguro que no me lo pasas de paciente?, ahora entiendo porque luego, luego lo elegiste.
—Yo no elegí nada. Él mismo fue.
—Y tú no te opusiste, ¿oh sí?
—Pues no, ¿por qué habría de hacerlo? Además, eso fue antes de verlo sin máscara, para tu mayor información.
—Te creo, pero no me imagino la cara que debiste poner cuando lo viste y te diste cuenta lo que ganaste de tenerlo de paciente.
—Yo no gané nada, déjate de tonterías, ¿va? No juegues con eso.
—Que sensible que estas hoy, frentona. Además, si ya le viste la cara, no dudo que todo lo demás también — y le guiñó un ojo, el único que se alcanzaba a ver.
—De verdad que no puedo contigo hoy Cerda—, gruñó bastante ruborizada.
—Ya va, suficiente hoy con Kakashi sensei— murmuró alargando el nombre —, además no estoy ciega, no necesitas decirme como se ve sin ropa, se ve que el hombre está bastante bien, tienes una suerte frente, siempre te tocan los mejores.
—Ay Ino, por Dios.
—Ay Sakura, por Dios— imitó su tono y luego añadió —Esta bien, ya acabaré con mis cosas. Suerte la tuya, mira que ya estamos por salir, yo me voy a mi casa, y tu dónde tu "sensei" y su honorable y bien conservado padre.
–Hay Ino, nunca cambiaras.
–¿Y para qué? Te aburrirías a morir sin mí, admítelo.
—Es cierto.
—¿Por qué no vamos a comer algo?, sirve y me platicas lo que paso después.
–¿Después, después de qué?
—Pues después de acompañar de compras al legendario Colmillo Blanco, por supuesto.
—Supongo que nada que te interese mucho—, Sakura e Ino salieron de la pequeña oficina, entregaron lo necesario para finalmente retirarse del nosocomio.
–Fue un largo y tedioso día, ¿sí? Tengo hambre y debo distraerme en algo.
–Pues no podré invitarte hoy, ando algo corta de dinero.
–Entonces te invito yo, no sé si es el sueño o que estoy aburrida, pero te pago la comida.
–Ya me tocaba cortar una flor de tu jardín.
-0-0-0-0-0-
–Hokage sama, la señorita Haruno— dijo la asistente.
–Que pase.
Sakura entró y saludó con respeto y alegría, ellos le correspondieron de igual forma.
—Gai, ¿tienes lo que te pedí?
Maito se apresuró a sacar el famoso dinero que Kakashi le dio a Sakumo para salir de compras y que el legendario ninja olvidó, afortunadamente él lo tomó y guardó, Kakashi sospechaba que era cómplice de su padre en esto con una especie de plan secreto para involucrar a Sakura, pero Gai tuvo que jurar y perjurar que no tenía nada que ver y que simplemente su padre había olvidado el dinero saliendo tan rápido que cuando se dio cuenta ya no podía ir atrás de él. Aparentemente le creyó y él no pudo sino descansar un poco de todo ese asunto de ser doble agente.
–Oh si, aquí esta, toma Sakura. Me confirmas por favor si es el monto preciso.
–Gracias Gai sensei. Si, es correcto.
—Muchas gracias por tu ayuda Sakura chan— dijo Kakashi.
Sakumo suspiró —, ya puedo descansar a gusto, ahora solo le debo a Kakashi.
—Papá, ya te lo dije, no me debes nada.
Sakumo asintió, agradecido —, gracias hijo, gracias Sakura chan.
–No fue nada, en serio. Me divertí mucho con usted. Por cierto, Gai sensei, ¿puede tomar la mitad como abono? — Gai asintió contento y Sakura se alegró bastante al ver como lo restaba del adeudo de todo aquello que había acumulado por sus arranques de furia descontrolada.
—Oye Sakura, linda— habló Sakumo —ahora que estas aquí, ¿podrías checar el estado de Kakashi?
Kakashi solo se sorprendió, aquello no se lo esperaba.
—Si, claro que sí— Sakura hurgó entre su bata y extrajo el estetoscopio —, ¿se siente mal, sensei?
—No.
—Mentira, has estado estornudando y creo que pescaste un resfriado por la lluvia de anoche.
—Le dije que se cuidara— dijo ella molesta y se acercó sin tomar en cuenta cualquier otra cosa, simplemente estaba decidida; Kakashi solo suspiró resignado, sabía lo que esa mirada significaba. Sakumo sonrió y miró a Gai, Gai también sonrió.
—No puedo creer que con solo una lluvia enferme, debe andar bajo en defensas.
—No creo Sakura, tal vez es…
—No le estoy preguntando. Ahora deje de hablar— dijo ella, Kakashi calló inmediatamente y ella se acercó para escuchar —, respire profundamente.
Kakashi obedeció, y ella procedió a revisarlo algo enojada. Sakumo se divertía, obviamente, su hijo estaba serio y solo asentía u obedecía, como un pequeño niño regañado y resignado, le recordaba a la actitud que tomaba con su madre, cuando lo reprendía por alguna tontería.
—Bueno, todo parece bien con sus pulmones, pero se ve irritada la garganta. No traigo termómetro— dijo Sakura después de rebuscar entre sus bolsas, se acercó a él y le tocó la frente, con solo eso fue evidente que el Hokage estaba bastante incomodo, incluso esta vez Gai pudo notarlo y sonrió a la par de que le decía quien sabe que a Sakumo —, pues creo que si esta algo irritado, seguramente tendrá fiebre en unas horas —, después tomó su pulso y sonrió —, pero no es nada serio, algún un resfriado, algo viral. Debe guardar reposo y tomar muchos líquidos y esperar que pase, en unos días estará bien. Puede tomar analgésicos y antihistamínicos, los que siempre le doy.
—Te dije hijo que ibas a enfermar — Sakumo se acercó preocupado y enojado —. Espero que mejores pronto, ¿qué me dirá tu madre si se entera que enfermaste otra vez por andarte bañando en la lluvia?
—No fue un baño, y no fue mi culpa.
—Da igual, el regañado voy a ser yo, como siempre— murmuró Sakumo —, es como aquella vez que te lleve al lago y te metiste sin que me diera cuenta y tremendo escándalo que tu madre armó, ni te imaginas lo que se me complicó contentarla, dos noches sin dormir con ella, y todo por tu culpa.
—¿Mi culpa? Me caí sin querer, además que yo recuerde jamás te vi dormir lejos de mi madre.
—No me refiero a eso cuando digo "dormir" — dijo sonriendo y suspirando, Kakashi solo gruñó más avergonzado que nunca, Sakura sonrió algo sonrojada y Sakumo retomó su tono exigente y agregó —, más vale que te comportes que no quiero que me arruines todo ¿sí?
—Entonces creo que la tendrá difícil, Sakumo san— dijo Sakura anotando en una libreta quien sabe que — Kakashi sensei es bastante malo con eso de seguir indicaciones. No sé porque no hace caso de lo que uno le dice, también le pedí que se cuidara porque se podía enfermar, y ya ve.
—Bueno, perdónenme por favor por enfermarme ¿sí? —rodó los ojos, primero lo regañaba su padre y ahora Sakura, como si fuera un pequeño niño malcriado —Soy humano.
Sakura rio —Debe ser por el estrés y exceso de trabajo, debe descansar y alimentarse bien.
—Es lo que digo yo— mencionó Sakumo —, trabajas demasiado y te está afectando la salud.
—Si, si, ya se—. Enunció molesto, aquellas atenciones-regaños de esos dos no le agradaban mucho —Fue una semana difícil ¿sí?
—¿Semana? —habló Gai —, meses diría yo, es una suerte que no hayamos enfermado antes—. Kakashi solo lo miró con la cara de pocos amigos y él solo sonrió nervioso,
—, pero el trabajo ya está reduciéndose y estábamos acomodando las cosas para tener menos carga y no desvelarnos más.
—Sí— dijo Kakashi perdiendo aquella cara de matón que traía.
—Pues me alegro mucho hijo, pero es una pena que tuvieras que enfermar para darte cuenta que necesitas bajar la carga de trabajo.
—No lo hice por eso— dijo sincero —, ya te había dicho que solo quiero pasar más tiempo contigo, papá.
—Oh— dijo Sakura enternecida—, que lindo. Me alegra que se esté tomando un tiempo para estar con su papá, de hecho, tiene suerte porque le recomiendo que se tome al menos dos días en casa para que repose — y le extendió una improvisada receta que Kakashi apenas y entendía.
—Excelente. Yo cuidaré de mi hijo.
—Cuento con eso— dijo Sakura —, aunque tenga las precauciones necesarias para no contagiarse. Yo iré a darle una vuelta para ver cómo sigue.
—No es necesario —, dijo Kakashi —dijiste que no era nada serio, ¿no?
—No lo es, pero si no se cuida podría empeorar, y conociéndolo como lo conozco…
—No te preocupes Sakura chan, yo me encargaré que te haga caso.
—Puede llamarme para cualquier duda.
—Gracias. Claro que te mantendré al tanto.
Sakura sonrió, Sakumo actuaba como esos padres primerizos sumamente preocupados cuando llevaban a sus hijos a chequeo.
—Creo que ya me voy, bonita tarde y que estén muy bien, cuídese mucho sensei.
Kakashi asintió en respuesta, pensando que ya estaba empezando a sentirse más cansado y con fiebre. Sakura salió y Gai siguió hablando de los ajustes de la agenda y que no se preocupara, que él se encargaría de hacer todos los pendientes esos dos días de reposo y otro más de cosas, para fortuna de Kakashi logró callarse después de media hora y dijo que saldría a tomar un poco de fresco, al menos eso había dicho.
Sakumo tomó la receta e intentó leerla —, ¿por qué los doctores escriben tan mal? ¿Eso no generaría más problemas a los pacientes? No entiendo nada — y le extendió la receta, Kakashi sonrió y la tomó —, ¿cómo te sientes?
—No tan mal, pero aun cansado— dijo, la pastilla le había ayudado a bajar la fiebre.
—Sakura me cae muy bien— dijo Sakumo mirando las cajas de pastillas, la secretaria había salido a comprarlas apenas Sakura se marchó —, es una gran mujer.
Kakashi asintió —, ¿qué pretendes padre?
—¿Qué estes sano, que más?
—Papá, sabes a lo que me refiero. No creerás que me trago eso de que fue "casualmente" que la encontraste ayer.
Sakumo sonrió y tomó un kunai, jugando con él —Yo necesitaba ropa, no iba a usar siempre la tuya, tú mismo me dijiste que podía ir, ¿o no?
—¿Y de verdad crees que fue "una suerte" que supieras lo del postre?
—Si, ¿por qué no? Ella mencionó el postre y yo sabía cómo hacerlo, qué más daba. Por cierto, estaba bastante malo.
—Horroroso— dijo completamente sincero — ¿Qué es lo que pretendes, papá? — volvió a preguntar.
—Nada.
—No te creo.
—No lo hagas— dijo él, seguía pasándose de una mano a otra el kunai —. Sólo falta que digas que quería que enfermaras o que fue mi culpa que lloviera anoche.
—No. Claro que no.
—Eso solo fue un golpe de suerte— dijo Sakumo, con total sinceridad —, y, como siempre te he enseñado, hay que saber adaptarse y aprovechar toda oportunidad para lograr tu objetivo.
—¿Tu objetivo? ¿cuál es el objetivo esta vez? —esperó, pero Sakumo no contestó, entonces suspiró —¿Desde cuándo lo sabes? —dijo Kakashi, rindiéndose al fin.
¿Para qué seguir con eso? Él lo sabía y su padre también; su padre no lo diría y él estaba muy cansado y algo enfermo para seguir dándole vueltas al asunto.
—Desde que vine con ella de Ichiraku y la viste — dijo él —, tu mirada es diferente cuando está ella, pero tenía mis dudas. Después, cuando te vi hablando con tanta confianza con ella fue que estuve seguro. Además, la cuidas mucho, es evidente que te hace feliz porque sonríes más cuando te habla. La miras demasiado y de forma especial, quieres ser discreto, pero no puedes —Kakashi se sonrojó, sería la fiebre o la pena, quizá ambas —, eres bueno para engañar a los demás hijo, pero no tanto para engañarme a mí.
—Hum… Nunca he podido.
—¿Y qué piensas hacer?
—¿Hacer? ¿Qué quieres que haga?
—Algo. Todo es mejor que rendirse y ver la vida avanzar arrepintiéndote de no saber si ganas o pierdes.
Kakashi suspiró, removió los papeles —, no lo sé— dijo simplemente —, ella es maravillosa, pero… no creo tener oportunidad.
—¿No tener oportunidad? — dijo Sakumo, completamente sorprendido —, eres un pesimista hijo, no te menosprecies así, ¿va?
—No lo hago, soy realista, — Gai entró, pero a Kakashi aquello no le importó y continuó — ella es muy joven para mí y…
Gai abrió y cerró la boca, obviamente se refería a Sakura, ¡lo había admitido al fin! Y Sakumo tenía razón, por supuesto.
—No te rindas hijo— dijo Sakumo —, ella te quiere, es bastante obvio si me lo preguntas.
—Lo sé, pero no creo que de la forma que yo quisiera.
—¿Le has preguntado acaso?
Kakashi sonrió —claro que no.
—¿Entonces?
—¿No lo has leído ya? ¿O no te ha contado Gai? —dijo sin enojo o siquiera cinismo, había tristeza y resignación en sus palabras y eso le dolió bastante a Gai— Ella está enamorada de Sasuke desde que la conozco, es más joven que yo y otras tantas cosas más, todo hace que no tenga buen pronóstico; no hay muchas probabilidades de éxito y el riesgo es muy grande. No quiero perderla, es muy importante para mí. No puedo imaginar lo difícil que es para ti no tener a mi madre, no sé cómo es que pudiste superarlo.
—Aún no le he superado del todo, ni siquiera creo que algo así se pueda.
—Lo siento, no estoy comparando mi amor fallido con tu duelo, es solo que tampoco es muy fácil amar y no ser correspondido —suspiró —, es que el imaginarme ya no poder estar cerca de ella me ayuda a darme un poco la idea de lo que debes sufrir.
—No te preocupes tanto por mí, hijo. Tenerte a ti me ayudo muchísimo. De no ser por ti, simplemente no sé qué hubiera pasado conmigo, tal vez hubiera caído en depresión más rápido. Se que eres un hombre más fuerte y valiente que yo, y sé que podrías vivir así sin ningún problema si te lo propones, pero no serias feliz, por eso quiero que no estes solo, creo que al menos mereces darte una oportunidad.
—Hum… No lo sé. Tú me enseñaste a valorar mis batallas, a veces es mejor no pelear cuando no hay ventaja alguna en hacerlo.
Sakumo no supo que decir, solo se quedó sereno, sin saber cómo apartar el dejo de culpa que Kakashi le creó con sus palabras, para fortuna de todos Gai estaba ahí.
Maito caminó con decisión y posó las manos en el escritorio despertando a esos dos de sus pensamientos pesimistas —¡Tú no eres así Kakashi! Mi rival nunca se ha negado a un reto, por muy soso, estúpido y vergonzoso que fuera.
—Esto no es un reto, Gai.
—¡No eres ningún cobarde!
—Gai.
—¡No digas que Sakumo te enseñó eso! ¡No has entendido la lección!¡Ay valor en renunciar! ¡Se necesita más valor para decir que no!
—Gai, estas confundido, creo que no entendiste que es eso lo que estoy diciendo.
—¡Como sea! Kakashi, no eres ningún cobarde, no te comportes como tal ni te creas uno. Además, no estás solo.
—¿Qué es lo que quieres decir? No te entiendo.
—A lo que voy es que no te rindas sin pelear. No debes subestimar el amor que Sakura tiene por ti, ¡ni siquiera la has tomado en cuenta! Además, si Dios no lo quiera, no funcionaran las cosas entre ustedes dos, no creo que ella se olvide por completo de ti o te ignore, no eres tan desagradable.
—Gracias, creo.
—Estas tan acostumbrado a pasar por malos ratos y prever todo que simplemente te pierdes del hoy, no veas tan a futuro y considera que tal vez ese futuro puede ser mejor de lo que piensas. Vive el hoy Kakashi—. Dijo tan emocionado que sus ojos casi parecían arder — Además cuentas con tu padre y conmigo ¿No eres tú el que se jacta de la filosofía de trabajo en equipo? No estás solo en esto Kakashi, claro que no, nosotros te ayudaremos.
—No lo sé. No sabría qué hacer.
—Por el momento no tienes que hacer nada, disfruta de tu padre y solo vive día a día, relájate y déjanos ayudarte en lo que podamos. Cuando llegue el momento y estes listo díselo, el resto déjaselo a ella.
—Hum…
—Vamos, piensa que es un reto, solo eso —Kakashi suspiró, no muy seguro —, o si prefieres una misión, lo que te quede mejor.
Kakashi sonrió —, no importa lo que diga, creo que no podré detenerlos, ¿verdad? —Sakumo y Gai asintieron, estaban completamente decididos a continuar —, no sé si es porque estoy enfermo y cansado, pero, ok, hagan lo que sea que quieran hacer.
Gai pareció irradiar dicha —¡De verdad!
Él asintió — Pero no quiero saber nada, al menos no por el momento, es mejor así ¿sí? —y se tocó la cabeza, le dolía un poco, seguramente por el resfriado o todo eso —Sólo quiero descansar—, Kakashi se incorporó—, será mejor irme a casa antes de que me arrepienta, ¿vienes padre?
—En un momento hijo —, Kakashi salió y Sakumo palmeó a Gai —Gracias Gai, sé que te lo he dicho mucho, pero de verdad que eres el mejor amigo que mi hijo pudo tener.
—No es nada, Sakumo san.
—También eres el mejor compañero de caza que pude elegir—. Y esta vez no pudo más y se puso a llorar —, cuando esta misión termine, prometo que te compensaré.
—Gracias.
Ambos sonrieron saliendo de la oficina bastante entusiasmados, Gai completamente aliviado de haber dejado de ser un doble agente y Sakumo con bastante expectativas de lo que vendría después, su hijo ya había aceptado todo y hasta le autorizaba actuar, todo marchaba bastante bien, además, ahora tendría que idear otro plan más para el futuro de Gai (si es que se le permitía seguir en este mundo lo suficiente), todo lo cual era bastante emocionante, esperanzador y divertido.
Al día siguiente Gai seguía contento, se había librado de un peso enorme cuando Kakashi les dio algo así como su autorización, era todo un milagro.
¡Gracias a Dios por ello!, ¡él y su salud mental estaban muy agradecidos!
Kakashi se tomó los dos días de descanso y a decir verdad la oficina sin él se sentía muy sola, aunque para Gai era una bendición, estar solo le ayudaba a planear los detalles que se le habían escapado y por supuesto que fue la excusa perfecta para "sacar a Sasuke de la jugada", una simple misión lejos de la aldea como las que el realizaba desde la guerra, se le dijo que de requerirse se le avisaría y que regresara inmediatamente.
Uchiha simplemente aceptó sin sospechar nada, comentó algo sobre el padre de Kakashi, al aparecer Naruto le había contado del encuentro que tuvo con él, presumiéndole cierta cicatriz o algo así, al parecer el joven quería también tener su propia sesión de entrenamiento, y no lo culpaba, incluso él (que seguía en recuperación y no podía) desearía hacerlo, pero a Sasuke no le quedó de otra que aceptar la negativa cuando Gai le explicó que ni Kakashi ni Sakumo podían atenderlo antes de marchar, pues el hokage estaba enfermo y Sakumo lo atendía.
Sasuke se retiró con todo el respeto que Maito Gai le provocaba, que era muchísimo después de aquella valiente y maravillosa pelea que tuvo con Madara, realmente era el hombre más fuerte de todos, por mucha cojera que le quedara.
Lo que Gai nunca se esperó fue que Tsunade apareciera y con ella la linda Shizune, ambas con bastantes ideas de sacarle todos los detalles de lo que había ocurrido.
—¿Y ya saben quién es ella? —Tsunade se sentó en el sillón negándose a siquiera mirar el asiento de Hokage, le tenía cierta aversión que deseaba no recordar por nada del mundo —Oh vamos, tienes que decirme Gai, por los viejos tiempos.
—No sé si estoy autorizado para eso, Tsunade sama.
—¿Escuchaste Shizune? Significa que ya lo saben, pero lamentablemente no está autorizado para dar información— dijo con burla —, ahora resulta que no puedes. ¿Qué soy yo? ¿Una tonta que no se merece nada? Ni todo el tiempo y chakra que di para salvar a muchos y lo mucho que hemos invertido en tratarte la pierna vale un simple chisme.
—Tsunade sama, no es eso, usted sabe que yo estoy muy agradecido, pero, Sakumo san me ha dicho que…
—Oh, ya va, el viejo Hatake te tiene con la boca cerrada, obviamente— dijo claro —, creo que debo hablar con él, a todo esto, ¿dónde están esos dos?
—El Rokudaime está indispuesto, tiene un resfriado y Sakura le dio dos días de descanso, así que están en la casa Hatake guardando reposo.
—¿No están?
—No.
—Entonces ¿por qué rayos no me has contado todo? — Gai no dijo nada y Shizune solo sonrió —, bien, si no vas a hablar no perderé aquí mi tiempo, vamos donde el vago, apuesto que Colmillo Blanco no me negara nada.
Gai solo suspiró aliviado al verla marcharse, sabía que la quinta no descansaría hasta obtener la información del avance de todo ese asunto, había estado yendo a la oficina con alguna tonta excusa solo para "noticias frescas" pero Sakumo era muy hábil evitando revelar los detalles, pero Tsunade estaba resuelta y bastante cansada de aplazar la famosa revelación, así que no pudo alegrarse cuando la miró marcharse. Si se llegaba a enterar, no sería por él, claro estaba.
-0-0-0-0-
Saludos desde Sinaloa, México.
25-08-24
Hola.
Acá el siguiente cap. Donde por fin Kakashi nos revela la "misteriosa" identidad de la susodicha (si como no) jajajaja, en fin, algo debe avanzar la historia, lamento tanta tardanza, siempre me extiendo más de lo que quisiera en mis historias, pero no puedo cambiarlo, en fin, espero les guste y me sigan apoyando con los comentarios.
Los siguientes episodios se viene más de Kakasaku y bueno, a divertirnos con el equipo de Sakumo.
Dios les bendiga y hasta pronto.
Cristo Vive.
