Gracias Señor Jesús por tanto amor.
El hijo sabio alegra al padre… Proverbios 15:20
Historia dedicada a todos aquellos que aún recuerdan mis historias y me han dado su apoyo ahora que volví. Dios los bendiga mucho.
Naruto no me pertenece, los personajes e historia son una creación de Masashi Kishimoto.
Capítulo 8. Pequeños avances.
Ciertamente a pesar de lo desagradable del resfriado para Kakashi aquello había sido muy bueno, recostado en su cama recordaba cuando su padre lo cuidaba y lo ayudaba a mejorar, se sentía bien que al enfermar tuvieras a alguien que cuidara de ti, solo faltaba su madre para completar el cuadro de sus recuerdos, aunque ella murió cuando él era muy pequeño y tenía poco para recordar.
En la sala Sakumo sonreía mirando el reloj. Estaba pasando un día bastante agradable, eso muy a pesar de que Kakashi seguía en cama y lo que eso podría significar ante su amada esposa, pero se las arreglaría, como siempre. Esperaba la visita de Sakura y aunque no había dicho una hora exacta deducía que obviamente seria por la tarde. Por eso cuando llamaron a la puerta corrió bastante alegre a abrir, pero toda sonrisa se borró al ver a Tsunade y Shizune paradas en la puerta.
—¡Hey, que tal viejo amigo! — saludó y entró sin esperar respuesta alguna.
—Hola, pasen por favor— dijo por educación, Tsunade ya estaba en la sala.
—Gracias—, dijo con amabilidad Shizune.
— Me enteré que tu cachorro se enfermó, ¿cómo sigue?
—Mejor, esta dormido, creo.
—Ah, vaya, se ve que ha mejorado mucho esta vieja casa, ya era hora, porque la verdad tenía miedo que se viniera abajo.
—Tsunade sama— murmuró Shizune, avergonzada.
—Ah, Shizune, Sakumo es casi de la familia, no te angusties por eso. Mira, como sé que eres un pesado cuando Kakashi está enfermo (no se me ha olvidado como te ponías cuando era niño) hablaré rápido e iré al grano: ¿cómo vas con lo de descubrir quién es la famosa mujer? No me salgas con que no me dirás nada, no pudimos sacarle ni una letra a Gai, se ve que lo tenías muy amenazado al pobre.
—Tsunade…
—Mira, solo quiero saberlo, ¿sí? Estoy retirada y no tengo nada mejor que hacer, pospuse (de nuevo) mis vacaciones por esto y, como te recordé el otro día, me debes bastantes favores, pero si aún no te convences, hoy te ofrezco algo más: podría ayudarte con tus planes— le guiñó un ojo, Sakumo lo consideró —, piénsalo bien, tengo muchos contactos y poder en esta aldea.
Antes de que contestara volvieron a tocar la puerta, esta vez fue Shizune la que abrió, era Sakura, por supuesto.
—Hola Sakumo san, ¿cómo sigue…? —Sakura guardó silencio, no esperaba ver a Shizune ahí, luego, al entrar y ver a Tsunade, no pudo sino solo angustiarse —, ¿Tsunade shishuo y Shizune san?, ¿qué hacen acá? ¡Oh no!, Sakumo san, ¿no me diga que Kakashi sensei empeoró? ¿Está delicado? Le dije que me avisara si…
—Tranquila linda, tranquila— sonrió Sakumo moviendo las manos para aliviar la tensión —están de visita, ¿sí?
—Fui a la torre y me enteré que el vago está enfermo, así que vinimos a ver como sigue, es todo.
—Nosotras también vamos llegando— le dijo Shizune.
—¿No tienes algo para tomar? — pidió Tsunade.
—Solo agua, creo— dijo Sakumo sin tener idea, la quinta era conocida por su paladar adepto al vino desde muy joven.
—Es lo más seguro— dijo Sakura más tranquila después del tremendo susto que se llevó —Kakashi sensei no es de bebidas alcohólicas.
—¿En serio? —preguntó Sakumo —, que bueno, me da mucha alegría saberlo, el alcohol no es nada bueno.
—Sí, sí, sí, el sermón de siempre— dijo Tsunade —, te aviso que tu hijo es un bebedor malísimo en toda extensión de la palabra y por muchos motivos, después te contaré algunas anécdotas para que te rías un poco. Pero, en fin, me puedes dar un poco de agua, ¿por favor?
—Claro.
Sakumo rápidamente atendió a sus visitas y se alegró en gran manera que estuvieran esas tres mujeres ahí, solo faltaba la bella Ino para completar el mejor personal médico que su hijo, y cualquiera, podría tener. Y como si la hubieran invocado, la rubia llegó.
—¿Ino? ¿Qué haces aquí? —cuestionó Sakura bastante preocupada al recordar aquella conversación sobre Kakashi sensei y su padre.
—¿Qué? ¿Uno no puede venir a visitar a su hokage de vez en cuando? — obviamente que no le creyó nada e Ino solo sonrió con astucia —, ya, ya va. En realidad, vengo con Sakumo san, él me mandó llamar.
—¿Qué?
—Sí, sí, yo le hablé, la estaba esperando.
—¿Pero, para qué?
—Ay Sakura, no seas tan curiosa — dijo Yamanaka entre risas, ella también recordaba muy bien la conversación —, recuerda que "la curiosidad mató al gato" y no quiero perder a mi amiguita.
Sakumo sonrió ante la cara de incredulidad y desconfianza de Sakura, así que interfirió en la conversación una vez más —Ino chan, que bien que has llegado, ya solo falta Naruto, apuesto que no debe de tardar.
—¿Naruto vendrá? — cuestionó Haruno bastante más confundida y sorprendida que antes, ¿para qué llamaría Sakumo san a Ino y Naruto?
—Si.
Atenta a todo Tsunade seguía mirando la nueva decoración sorprendiéndose de lo bello que estaba todo, por supuesto que no era ninguna tonta, que Ino y Naruto estuvieran por inmiscuidos se debía a algún plan de su amigo, por supuesto que ella no se iría de ahí hasta tener algo interesante con que pasar la tarde.
Sakura se dio cuenta de que no sabría mucho del asunto, después de todo Sakumo no habia dado muchas pistas, fue entonces que recordó el motivo por el cual estaba en la casa de Kakashi—Sakumo san, ¿cómo sigue Kakashi sensei?
El rostro de Colmillo Blanco pareció perder la alegría—Sigue malo, estaba dormido, pero sinceramente no sé si ya despertó.
—Mejor iré a ver cómo está— dijo Sakura, ninguna de las otras tres mujeres (que supuestamente debían estar preocupadas por saber el estado de su maestro) habían siquiera preguntado por él.
—Sí, por favor, está en su habitación y…— no terminó, Haruno ya se encaminaba para allá —bien, ya sabes donde es —. Ella asintió sonriendo, Sakumo estaba algo ansioso y nervioso, lo que lo hacía algo gracioso.
Entró al cuarto, Kakashi dormía, le tomó los parámetros médicos y encontró que aún estaba con fiebre alta, había una comprensa con agua tibia, la mojó y se la colocó en la frente. Verlo así le traía recuerdos; recuerdos de una misión cuando era niña, la enferma era ella y él la cuidaba, esa vez Kakashi renunció a la misión por consideración a su estado, apenas le bajó la fiebre regresaron, y fue una fortuna, pues llegando a Konoha Naruto y Sasuke también enfermaron; Sakura sonrió con nostalgia ante los recuerdos.
Naruto alegremente llegó a la casa Hatake y entró rápidamente llevándose una gran sorpresa al ver a todos ahí, pero actuó con prudencia y no mencionó nada, sólo saludó y preguntó algo relacionado a la conversación que tendrían.
—Permítanme un poco, por favor— murmuró Sakumo y fue al cuarto, tocó y Sakura abrió —¿cómo está?
—Con fiebre, pero con las compresas, el medicamento y un baño creo que pronto estará bien.
Sakumo asintió positivo, luego se rascó la cabeza con vergüenza—Oye Sakura, me da un poco de pena, pero, aprovechando que estas aquí…
—¿Sí?
—Eh, verás, ya tenía algo planeado para hoy…y bueno…
—¿Con Ino y Naruto? —él asintió y Sakura sonrió —, está bien, me quedaré aquí.
—¿En serio?
—Si, no hay problema— dijo saliendo, cerrando la puerta.
—Eres un ángel — le dijo con una bella y encantadora sonrisa que la hizo sonreír —, te prometo que trataré de no tardar mucho, ¿sí? No vayas a creer que soy un padre irresponsable.
—No lo creo.
Sakumo suspiró con pesar, aun no estaba del todo de acuerdo con la idea de irse —A decir verdad, no me gusta dejarlo así.
—No se preocupe, cuidaré bien de él.
—Lo sé, no hay nadie mejor que tu para cuidarlo. Creo que solo por eso es que podré irme tranquilo.
—Gracias, al menos trataré de llenar sus expectativas, Sakumo san.
—Estoy seguro que sí —ella entró de nuevo a la recamara y Sakumo salió a la sala, todos lo esperaban. —Sakura se quedará a cuidarlo, no quiero tardarme mucho, Kakashi me necesita, así que hagámoslo rápido.
—Si— dijo Naruto, estaba por hablar cuando Hatake lo silenció.
—Espera, no será aquí, iremos con Gai. Tsunade, tu y Shizune san nos acompañaran.
—¿Regresaremos a la torre? — murmuró Shizune, sin muchas ganas de volver de donde acababa de llegar.
—Por supuesto que si— enunció Tsunade, más que dispuesta si eso indicaba que por fin podían enterarse de todo.
-0-0-0-0-
Kakashi se sentía tan mal que le parecía ver a Sakura en alguna parte de la habitación, pero solo estuvo seguro que realmente estaba allí cuando olió su fragancia, olía a manzanas y flores, como siempre. —¿Sakura chan?
—Hey, ¿qué tal? —, estaba sentada en una silla al lado de la ventana, leyendo.
—Pues, no tan bien como quisiera.
—Si, el segundo día es el peor.
—¿Y papá?
—Dijo que tenía un pendiente y me dejó a cargo.
Claramente aquello no debía sorprenderle mucho —hum… ¿tienes mucho aquí?
—No tanto—. Y se levantó, se dirigió hacia él y le cambió la compresa —la fiebre está cediendo. Veo que su papá ha cuidado muy bien de usted. Me alegra mucho que tenga alguien con usted, siempre está tan solo.
—No siempre — dijo intentando sonreír —, no puedo creer que papá se fuera.
Sakura rio— oh vamos, va a decirme que se siente abandonado —. Fue por la silla y la puso a un costado de la cama, sentándose junto a él.
–No, no es eso, él… suele ser bastante…— estornudó, Sakura le paso un pañuelo—, aprensivo cuando enfermo.
—Es su padre sensei. Es normal.
—Perdona— se disculpó por limpiarse la nariz.
—Ay Sensei, no se disculpe por eso, he visto cosas peores.
—Hum… es que de verdad que no puedo creer que papá se fuera. Supongo que te has ganado su confianza muy rápido.
—¿Usted cree? —sonrió —Soy su doctora, el mismo lo dijo: "no hay nadie mejor que tu para cuidarlo"
—En eso tiene razón— Sakura se sonrojó, pero solo asintió —, gracias por estar aquí. Creo que se cumplió tu pronóstico, ¿me harás descuento en tus honorarios, aunque no fuera por el postre?
–Si. Claro. Solo le cobraré el extra de la visita a domicilio —luego sonrió — y, pensándolo mejor, también una cuota de niñera.
Hatake sonrió y asintió –Hum… Estabas leyendo algo. ¿Qué leías?
–Estoy en su casa, cuidando de usted, ¿qué cree que estaba leyendo?
—Tus revistas médicas, siempre has sido fan de esas cosas, o alguna de esas de datos triviales.
–No. Quise entrar en ambiente, además no traje nada— y le mostró el libro —, así que le pedí prestado uno que encontré por ahí.
—Hum… Icha, icha, segundo tomo, no me lo esperaba.
—¿Qué más podría leer en su casa?
—Hum… Ahora me sentiré culpable por ello.
—No tiene por qué. No es la primera vez que lo leo. De hecho, tengo toda la serie en mi departamento.
—¿De verdad?
— Claro que sí, aunque, ahora que lo pienso, admito que si tiene algo de culpa, después de tantos años de verlo leyéndolo pues a uno le entra la curiosidad.
—¿Y qué tal?
—No está mal, por algo le digo que tengo la serie completa, pero definitivamente este es mi tomo preferido.
—Hum, buena elección, aunque a mí me gustan todos, no sabría cual elegir.
—Lo imaginé. Jiraiya era bastante bueno, la trama te atrapa rápidamente y es mucho más interesante y romántico de lo que imaginé, aunque creo que en algunas partes a veces es demasiado… descriptivo innecesariamente— se sonrojó un poco.
—Hum… No creo que sea innecesario. Por algo el autor lo incluyó.
—Ajá…Y nada que ver que el autor era Jiraiya (que en paz descanse) ¿verdad? Y como si con eso no fuera suficiente, nos viene a confesar en el tercer libro que algunos "hechos" eran autobiográficos —dijo con sarcasmo marcando las comillas en el aire, Kakashi sonrió, pero no agregó nada—. Sinceramente que esa descripción de la pelirroja del barco del primer tomo siempre me pareció sospechosa, ¡imagínese cuando me enteré de lo "autobiográfico"!, no creo poder superarlo nunca, todavía me inquieta un poco.
—Hum… creo que dejaste volar demasiado tu imaginación más allá del relato.
—Va, por favor — dijo ella, sonriendo —, es que… cuando nos dijo eso, pues… no me ayudaba en nada, creo que Tsunade shishuo nunca leyó esa parte porque si no Jiraiya no hubiera podido seguir la serie —Kakashi rio, Sakura también sonrió, aunque bastante sonrojada —¿Me va a decir que nunca sospecho nada?, ¿eh?
—Trataba de no pensar mucho en Jiraiya ni en Tsunade (o ambos) mientras leía, si soy sincero
—¿Y cree que yo no? ¿Lo logró? Porque yo no — dijo en un sonrojo sincero.
—Lo intentaba, lo cierto es que no me era tan difícil, nunca nos aclaró que cosas eran las autobiográficas; pero como suelen decir, la realidad supera la ficción, y no hay nada que más inspire que la propia realidad y experiencia.
—Hum, valiente manera de definirlo, me gustaría saber que opinaría Tsunade shishuo de enterarse. Pero bueno, ya no hablemos ni de Tsunade shishuo ni de Jiraiya.
—Hum… bien, si eso te hace sentir cómoda, por mi está bien.
Pasaron un tiempo platicando acerca de la serie, al parecer ella no mentía cuando se dijo lectora fiel. Mientras hablaban Sakura aprovechaba para cambiar la compresa y hacer algunas preguntas, Kakashi solo se limitaba a escucharla y contestar de vez en vez.
Fue así como la kunoichi logró disminuir un poco la temperatura lo necesario para que se sintiera mejor y considero que era el momento apropiado para utilizar los métodos físicos —-Sensei, creo que debe tomar un baño, eso le ayudará a estabilizar la temperatura más rápido.
—Hum… si eso te parece bien. Tomaré el baño aquí en mi habitación — y señaló el baño del fondo.
—Su recamara es enorme, sensei—. Dijo Sakura mirando el lugar con más atención — Debe ser muy cómodo contar con un baño completo en tu propio cuarto, mi departamento es tan pequeño que en mi pieza apenas quepo yo.
—En algo debe ayudarte ser tan pequeña.
—Otra vez con lo de mi estatura, yo estoy bien —Sakura salió —, cuando termine me avisa por favor — y cerró la puerta.
El baño fue agradable, y realmente funcionó, se sentía mejor y pudo quedarse sentado en la cama, Sakura regresó con nuevas ideas sobre un tratamiento que había escuchado, en ese poco tiempo que la dejó le dio por ponerse a pensar en algunas opciones para que mejorara.
—Recordé un tratamiento con chakra para estimular los glóbulos blancos y acelerar la recuperación. Estoy segura que es una buena opción. Sería la primera vez que lo hago para un resfriado, pero creo que podría ayudarlo dando buenos resultados.
—Hum… Dijiste que con esto solo restaba esperar.
—Y es verdad, pero probablemente podremos acelerar un poco las cosas.
—¿Probablemente? — dijo sin convencerse, estornudó y se limpió la nariz, no le agradaba mucho eso de ser conejillo de indias, pero Sakura estaba tan emocionada con la idea y él estaba tan harto de sentir la nariz irritada y adolorida que aceptó.
Sakura inició el tratamiento, duró un poco más de lo que Kakashi hubiera deseado, no era muy agradable sentir un montón de chakra como agua fría recorriendo tu cuerpo, por muy afiebrado que te sintieras.
—Creo que es suficiente— dijo ella suspirando, era bastante agotador —, si todo está bien, creo que mañana tendremos un gran resultado.
—Pues eso espero, porque no siento mucha diferencia.
—No sea pesimista.
Kakashi asintió y se recostó en la cama escuchando la conversación de Sakura sobre una operación que había presenciado días antes, claramente no entendía nada, y no precisamente por estar enfermo, sino porque no sabía ni un poco de la terminología que ella tan fácil y llena de entusiasmo decía, pero se esforzaba en mantenerse al tanto, porque en realidad él solo quería estar con ella. Fue ahí cuando pensó en las palabras de Gai y su padre, y se dio cuenta de que quizá no había cometido un error al darles su "consentimiento" (además no tenía opción, lo harían con su aceptación o no), y resolvió que no quería pensar en nada, solo vivir el momento y era todo. Debía admitir que tener la compañía de Sakura siempre era agradable, aunque le doliera todo el cuerpo y moqueara como loco.
—Sensei, ¿Qué le iba a decir?
—Hum… Ni idea, aun no leo la mente.
—Ay, sensei… es un decir. Ah, ya se, me estaba acordando de aquella vez que enfermé en la misión y usted canceló todo para regresar.
—¿Cuál? ¿Cuándo Naruto y Sasuke también enfermaron? —ella asintió —, fue la mejor decisión que pude tomar.
—Siempre me pregunté, ¿lo regañaron y sancionaron por renunciar?
—Si. Pero no fue tan grave, unos cuantos días de servicio comunitario denigrante y es todo.
—¡No me diga que por eso fue que estuvimos limpiando retretes por dos semanas!
—Hum— asintió —Aunque en realidad solo era por una semana, la otra yo la propuse porque me dio bastante gracia verlos todos entusiastas con la higiene de la comunidad.
—Usted…, ¿de verdad fue capaz? — dijo admirada y enojada, era de los peores recuerdos de "entrenamientos fuera de lo tradicional" que su maestro les había exigido.
Kakashi asintió sin pena, era total verdad —, de alguna manera tenía que recuperar el pago de esa misión, y bueno, necesitaba el dinero para ese tomo que estabas leyendo — Sakura no pudo sino solo gruñir, el recuerdo de los baños aun la perturbaba cuando pasaba cerca de ellos—Vamos, no fue tan malo, además les ayudó a coordinarse mejor como equipo de trabajo, a estrechar lazos y priorizar el tiempo y, según recuerdo, esa semana ninguno de ustedes peleó con el otro, fue una maravillosa experiencia para nosotros, el equipo 7 se fortaleció con esos hermosos recuerdos.
—¿Fue para nosotros? — él asintió —¡Mentira, sensei! Usted no lavó ni uno solo
—Pero supervisé, asesoré y coordiné todo.
—¡Ay! — Sakura quiso darle su merecido, pero recordó que estaba convaleciente así que se contuvo —, que suerte tiene de estar enfermo.
—Si, mucha suerte— dijo con sarcasmo tomando la pastilla que le tocaba.
—Pues sí, porque por eso es que no le doy una tunda como la que se merece.
—¿Hum? Pensé que ya me habías dado una con ese jutsu experimental.
—Oh, no sea llorón, eso no cuenta. Pero ni crea que lo olvidaré (por mucho que quisiera) — luego suspiró y ordenó —, recupérese pronto para darle su merecido.
—Hum… con esa motivación, creo que no tardaré.
Sakura rio.
-0-0-0-0-
Cuando Gai miró regresar a Tsunade y Shizune junto a Sakumo, no le quedó más que aguantarse las ganas de contarle al equipo "tornado rubio" (que también llegaban con ellos) sobre la gran noticia de que Kakashi les confirmó lo de Sakura, así que Ino y Naruto podían esperar un poco más, y él también, por supuesto, tomando en cuenta su anterior error debía tener mucho cuidado, sobre todo porque Sakumo había sido muy tolerante con sus errores. Por eso se llevó una gran sorpresa (y desilusión) cuando Sakumo le ganó la primicia y lo dijo todo abiertamente y sin rodeos.
—Tengo buenas noticias— dijo —Kakashi por fin lo ha admitido—. Por supuesto que aquello había sorprendido a todos —, incluso no obstaculizará nuestras actividades.
—¿En serio? — dijo Ino
—¿De verdad? — preguntó Naruto
Gai asintió corroborando las noticias, él también estaba bastante motivado y emocionado —, claro que no quiso saber nada de lo que planeamos, ni será participe, pero es una gran noticia.
—Ok, ok, ok— lo interrumpió Tsunade bastante ansiosa de irse al grano y corroborar si entendía de lo que estaban hablando —. ¿Ya admitió que hay una "ella"? — ellos asintieron—, genial. Pero si van a contar el chisme por lo menos cuéntelo completo, ¿quién es?
Sakumo sonrió —¿de verdad no tienes idea?, ¿tú que siempre has dicho que soy bastante de quisquilloso respecto a la salud de mi hijo? ¿No te parece extraño que lo haya dejado solo… con Sakura?
—¿Qué? — dijo Tsunade más que sorprendida y emocionada —¿No me digas qué es ella?
Shizune también se emocionó y no pudo evitar soltar un "ahhh" algo fuerte por lo inesperado de la noticia, no podía creerlo.
—Sí, así es — dijo Sakumo contento de por fin tener la certeza de presumir que tuvo la razón todo ese tiempo.
—Vaya, vaya, vaya, ¿quién iba a decirlo? — mencionó la quinta tratando de moderar la sorpresa y admiración que le provocó la noticia —, ese Vago sí que sabe dar sorpresas, aunque debo decir que no me sorprende del todo. Es bastante lógico ahora que lo pienso.
—Sí, como no, ahora resulta que usted siempre lo supo, claro que si…— dijo Naruto con burla, pero inmediatamente cerró la boca al notar la mirada de resquemor de la antigua hokage.
—Por cierto, ¿cómo sigue Kakashi? —preguntó Gai, hasta ahora nadie le había dicho nada sobre su estado.
—No te preocupes por él— dijo Sakumo con alegría, claramente él era el más feliz con todo eso —. Ni por nada. Kakashi estará bien y no creo que vaya a andar preocupado por lo que estamos haciendo o planeemos hacer, de hecho, seguramente en este momento seríamos lo último que pasaría por su mente.
Maito sonrió, tomado en cuenta quien le estaba haciendo compañía era muy probable que así fuera.
—¿Y cuál es el plan? — dijo Tsunade, sabía que seguramente su antiguo amigo no estaba ahí nada más porque sí.
—Paciencia Tsunade, para ya voy. Haremos todo muy rápido, quiero regresar con mi hijo cuanto antes — seguía angustiado, aunque estuviera en manos de Sakura.
—¿Y para qué? Para ir a hacer mal tercio, mejor no— dijo Uzumaki, siempre con su sinceridad desbordante y su practicidad implacable.
—No es bueno ser tan obvio en algunas cosas Naruto, aún estamos iniciando — dijo Hatake, bastante divertido con la opinión del rubio —¿Ino chan, has averiguado algo?
—Sí, por supuesto que sí. A decir verdad, creo que tenemos grandes probabilidades de éxito.
—¿En serio? — preguntó genuinamente admirado Naruto, aun no estaba muy convencido de todo eso.
—Por favor Naruto, no me insultes dudando de lo que estoy diciendo — pidió Ino bastante molesta, ¿cómo se atrevía a dudarlo?
—Uy, discúlpame, no pensé que estuvieras tan sensible el día de hoy, compañera mía.
—Pues no te disculpo, compañero mío; Por supuesto que no voy a decir nada al azar cuando se trataba de algo tan importante para Sakura.
—Tranquilos ustedes dos, por favor — solicitó Gai — Ino, ¿puedes seguir, por favor?
Yamanaka suspiró y decidió que lo mejor sería ignorar a Uzumaki —En realidad he tenido grandes avances si tomamos en cuenta el poco tiempo en el que he estado trabajando y…
—A lo que vas tornado rubio dos— dijo Naruto más que dispuesto a ahorrarle la presunción a su compañera rubia.
—Si, ya voy señor futuro Hokage— dijo con sorna —Digamos que, de acuerdo a mi experiencia, deduzco que la frentona no es tan indiferente a su maestro como nos hace pensar. Estuve interrogándola y fue sumamente claro que lo aprecia y admira mucho.
—Oh si, nadie lo sabía— murmuró Naruto un tanto aburrido.
—Ya sé que esto también lo sabemos todos los presentes —, dijo con elegancia, ignorando a Uzumaki y su impertinencia —, pero gracias a mis investigaciones he averiguado que ella lo aprecia más que antes, a un nivel que resulta ser bastante alentador para lograr nuestro objetivo.
—¿Y cómo hiciste eso? — preguntó el tornado rubio número uno.
—Tengo mis métodos — dijo ella contenta de que Naruto le prestara finalmente atención — Concluyo que Sakura solo necesita un poco de ayuda para darse cuenta de cuanto a cambiado lo que siente por él.
Ino tenía mucho entusiasmo en la misión, era la oportunidad que estaba buscando desde hacía tiempo para dejar de ver a su amiga en aquel mar de negatividad que siempre le dejaba el historial de Sasuke. Y, sinceramente, todo lo que le había dicho a Sakura durante la conversación en el hospital era real. Sabía que Kakashi era un gran partido y estaba muy segura de que él estaba muy enamorado de ella, así que no era para nada mala idea reunirlos, sobre todo si tomaba en cuenta que el hokage no le haría daño en ninguna forma.
—Tal vez, si hacemos un buen trabajo — pronóstico Yamanaka —, incluso pueda tener la libertad de permitirse comprender y evolucionar sus sentimientos y dar el primer paso.
—Pero, ¿cómo es que deduces todo eso? — preguntó genuinamente interesado Naruto, evidentemente ante sus ojos Kakashi sensei y Sakura chan seguían en iguales términos, ¿Cuándo rayos se habían enamorado uno de otro?, o al menos Kakashi sensei de Sakura (lo cual aún le sorprendía), pero ¿Sakura también?, porque al menos eso era lo que Ino insinuaba con sus "investigaciones", que para él solo eran chismes, por supuesto.
—Todo está en mi reporte — dijo ella con tinte serio —, puedes leerlo y convencerte, pero, para tu descanso y como sé que no te gusta mucho leer — agregó acomodándose el largo cabello —, te diré lo más esencial: como evidentemente Sakura no está ciega, me confesó que sabe perfectamente que Kakashi sensei es atractivo.
—No se puede negar lo obvio— dijo Sakumo, muy orgulloso y alegre.
—No interrumpas, por favor— le dijo Tsunade dándole un sape en la cabeza.
—Es la verdad — dijo Colmillo Blanco adolorido, el golpe le bajó un poco el ego, Tsunade seguía tan fuerte como recordaba, o tal vez más —, continua, Ino chan.
—Lo importante en esto es que logre que lo admitiera y con muy buen pronóstico. Así que tomando en cuenta lo que todos sabemos: que ellos dos tienen una buena relación, estoy segura de que efectivamente lo quiere, tal vez más de lo que ella se ha dado cuenta. Así que recalco mi postura: lo que necesitamos es que Sakura pueda entender realmente qué es lo que siente, aunque esta parte es complicada, y, personalmente, creo que sólo le corresponde a ella, aunque eso no nos quita el poder ayudarla un poco.
—Estoy de acuerdo — enunció Sakumo— Haremos lo posible para lograrlo. Yo también estoy muy interesado en saber que tanto congenian estos dos; igualmente concuerdo contigo, tenemos muchas expectativas de éxito; muy buen trabajo Ino chan, estoy sorprendido con tu reporte.
—¿Qué reporte? — preguntó Naruto. El rubio realmente pensaba que era una especie de broma cuando el tornado número dos lo mencionó, Sakumo lo mostró e Ino se irguió orgullosa ante su nivel de profesionalismo, aunque a Naruto solo le parecía un interés que rayaba en el chisme, bienintencionado, eso sí, pero chisme, al fin y al cabo, y por supuesto que él no haría un reporte para esta misión. — Claro que no haré un reporte escrito, de verás que no—. Sin importarle la cara de Naruto, Yamanaka agradeció bastante orgullosa por reconocer su trabajo. —¿Y se puede saber cuándo empezará lo bueno? — dijo algo aburrido —Porque ya estoy que me voy a correr sólo para tener algo que hacer.
—No desesperes, también el saber esperar y buscar el momento pertinente es importante para ser un gran ninja — dijo Sakumo palmeándole el hombro.
—¿Y se puede saber qué voy a hacer yo? — dijo la quinta bastante más aburrida que el propio Naruto; además, sospechaba haberse perdido muchos detalles divertidos. Y por supuesto que no estaba dispuesta a seguir lejos de la diversión.
—Por el momento planeo lograr que ellos tengan encuentros cotidianos, además de algunas intervenciones extras para que de esa manera la pequeña Sakura tenga mayor oportunidad para definir sus sentimientos respecto a mi hijo; tengo algunas ideas, pero su contribución puede ser bastante buena y no quisiera dejar ni una sola piedra sin voltear, tomen en cuenta que la aldea es distinta a la de mis tiempos y quizá me haga falta algo de ayuda para ver todas las oportunidades posibles.
Y, por fin, Naruto pareció iluminarse como solía hacerlo cuando usaba su jutsu más poderoso —¡Lo tengo! — gritó completamente feliz. —Dentro de poco van a hacer ese concurso aburrido que a Sakura tanto le gusta, no ha dejado de hablar de él desde hace meses —dijo bastante alegre.
—Es cierto— apoyó Ino tronando los dedos, se le había olvidado por completo —Está obsesionada con la trivia no sé qué.
—¿La trivia Trivial? — preguntó Shizune hablando por primera vez en todo ese tiempo.
—Si, ese es su nombre — corroboró Gai, él era experto en cuestiones de competencia y se había inscrito muchísimas veces a la trivia, aunque nunca había ganado, era bastante malo, a excepción de la sección de deportes, shinobis y ballet.
—Es una gran oportunidad. Sakura ha querido ser la campeona desde siempre — dijo Naruto —Aunque ese tipo, ese el de los lentes, ese raro, siempre ha ganado.
—Ah, sí, es un tipo sumamente extraño—, dijo Ino con repulsión, Kabuto era muy inteligente y buen shinobi médico, pero no le daba ni un poco de confianza, ni antes, ni durante, ni después de la guerra.
—¿Te refieres a Kabuto? —continuó Gai —Es bastante inteligente e ingenioso. Él y Karim fueron los campeones del año pasado.
—La frentona ya me había invitado, pero la verdad que a mí me da pereza, ¿para qué participar si de todas maneras ese tipo va a ganar? Sakura nunca ha tenido suerte en ese concurso, siempre le tocan parejas malas para el juego, o es algún tonto o uno que quiere hacerla de simpático y la pobre nunca ha salido del tercer lugar.
—Es cierto —corroboró Naruto —, pero aun así le encanta ese juego. Ya tiene tiempo preparándose para la competencia de este año. No sé qué tantas revistas ya leyó, está bastante obsesionada, es hasta algo enfermizo y a veces me da algo de miedo cuando se pone así, toda loquita con eso— y tembló al recordar su experiencia cuando la hizo perder varios puntos, algo que, evidentemente, sus huesos se lo recordarían siempre.
—Sabía que la joven Sakura disfruta de este tipo de cosas—, comentó Sakumo —, pero no tenía idea de que la trivia trivial seguía siendo parte de los concursos de nuestra aldea, me alegra que haya un poco de cultura entre tantas tonterías que ven y hacen los jóvenes hoy en día, sin ofender —, pero ni Naruto ni Ino se ofendieron, ni dijeron nada, porque simplemente a ellos aquello no les tenía ni un poco de interés; aunque si hubo algo en lo que todos estaban de acuerdo, y era que todo eso del asunto de la trivia sería una excelente idea para unirlos.
—Hasta que algo divertido va a salir de ese concurso de tontos—, comentó la quinta. Ciertamente ella también sabía un montón de cosas y la trivia no era muy difícil desde su punto de vista, pero ese tipo de cosas simplemente no iban con ella.
—Necesitaremos meter nuestras manos en el asunto— dijo Gai —, eso sin tomar en cuenta que tendremos que lograr que Kakashi asista, pueda participar, y más aún, que quiera hacerlo.
—Creo que podemos hacerlo bastante fácil— opinó Shizune interviniendo por fin en todo eso y sorprendiéndolos por completo, ella no era generalmente la clase de persona que hace trampa ni que manipula un concurso de ese tipo, ni de ninguno otro.
A diferencia de su maestra, Shizune si había participado, de hecho, era experta en todo lo que se refería al concurso desde que era niña, siendo tan amante de la lectura era bastante buena, pero siempre había declinado favoreciendo a los otros simplemente porque no le gustaba mucho estar estresada, contrarreloj, frente a un presentador con un montón de personas que sólo estaban esperando a que te equivocaras.
Sin embargo, a pesar de su temple tranquilo, estaba bastante emocionada con lo relacionado con Kakashi y Sakura. Francamente en esos pocos minutos desde que se enteró se formó grandes expectativas respecto a una relación entre ellos; y es que desde que escuchó aquel discurso de Sakumo donde le decía a Kakashi que merecía ser feliz y si estaba enamorado debía buscar formar una familia, el imaginar al actual hokage tan solo y enamorado en silencio le tocó la fibra sensible, y por supuesto que todo se incrementó al saber que era Sakura, ¡Oh Dios! ¡Sakura! ¡Podría ser más romántico y conmovedor!
Y como ella era toda una romántica, ya empezaba a imaginarse todo el romance, no pudiendo otra cosa sino emocionarse mucho. Realmente deseaba verlos juntos pareciéndole lo más romántico del mundo, así que evidentemente tenía toda la disposición por ayudarnos. Y si a eso le añadías que ya necesitaba algo en que distraerse que no fuera simplemente shinobis, muertos, enfermos, borrachos, un sinfín de deudas, y otras tantas cosas, pues todo era muy conmovedor y estimulante.
—Adelante, Shizune san, ¿tiene algún plan? —, preguntó Sakumo, había leído en los ojos de ella un brillo prometedor, seguramente tenía todo un plan armado sobre lo que sería la primera cita informal de su hijo con Sakura.
—Muy bien — dijo ella sentándose en el sillón contenta de tener la atención de todos —, lo primero que necesitamos será arreglar la asignación de parejas, creo que eso será bastante sencillo y necesitaremos a Ino y Naruto para...
—¿Yo, y yo por qué? — preguntó Naruto interrumpiéndola —Yo no sé nada de eso y la verdad que me da bastante flojera ir a ese concurso. En una ocasión Sakura me invitó y casi muero de aburrimiento, además, lo peor de todo fue que fuimos pareja...
—Les dije que le han tocado puros tontos o simpáticos — dijo Ino.
—¡Oye!
—Pero si tú mismo lo confirmaste hace rato.
—Ah… sí, es cierto — dijo recordando sus palabras —Pu…pues sí, pero yo era la excepción, obviamente— dijo con orgullo —, pero bueno, no volveré a participar, porque Sakura pasó enojada conmigo diciendo que era el tipo más ignorante que conocía y que jamás, pero jamás, me iba a volver a invitar.
—No te preocupes Naruto— dijo Shizune —, tú no serás la pareja de Sakura, ese va a ser Hokage sama.
—Obvio, pon atención, futuro hokage— dijo Yamanaka como si fuera lo más evidente del mundo, por supuesto que Naruto, siendo Naruto, distaba mucho de lo que otros lograban entender como obvio.
—¡Va!, claro que lo sabía— dijo él con presunción —, solo quería saber si estabas poniendo atención.
—Si, como no— le regresó la quinta, —, ahora resulta que ya lo sabias —, Naruto solo se hizo más pequeño, era claro que ninguno de los presentes le creía.
—Pero bueno, ¿qué es específicamente lo que quieren que hagamos el equipo tornado rubio? — dijo Ino, ya empezaba a tomarle cariño al apelativo, aunque le hubiera gustado ser la numero uno y no la dos.
—Creo que ustedes solo ayudarán a arreglar algunas cosas —predijo Gai.
—Exacto— dijo Shizune —, y Naruto, ni te preocupes, ni siquiera participaras.
—Pues es un alivio, de veras.
—Creo entender bien por donde vas— dijo Sakumo —, la habilidad de Ino chan servirá para manipular que estén juntos.
—Perfecto— dijo Ino —pero necesitare que…
—Lo sé— dijo veloz Shizune —, por eso Naruto estará contigo, él se encargará de lo que necesites.
—Pues ya qué, si lo que consigo es ver la cara de Kakashi sensei todo valdrá la pena— la cara de todos lo intimidó un poco y tosió con timidez —, ah, y claro que lo más importante es que si los dos se quieren logren formalizar, claro.
—Así se habla— dijo Yamanaka —tornado rubio uno.
—Me gusta la idea — dijo Sakumo —, pero si arreglamos el juego de tal manera que ellos ganen sin esforzarse será demasiado obvio y probablemente se arruinará. Así que recomiendo limitarnos a que lleguen a ser pareja y dejar que todo lo demás fluya.
—Eres todo un genio, Shizune— habló Gai completamente sincero y admirado de participará en ese tipo de cosas, según él, ella no era capaz de engañar a nadie.
—Gracias Gai —le agradeció con un tierno sonrojo que los hizo sonreír a todos.
—Pues ya que estamos en esto — dijo Tsunade —También sería bueno que pudiéramos manipular los premios de la Trivia para asegurarnos que después logren tener algo más.
—Excelente— dijo Shizune muy positiva y con muchas ganas de sacar provecho al fin de un concurso que nunca pudo ganar.
-0-0-0-0-
Cuando Sakumo finalmente regresó a casa se encontró con la agradable escena de ver a su hijo sentado en la sala, ya no estaba en su recámara encerrado con aquel ambiente a enfermedad. Inclusive se veía mejor, resfriado pero sonriente. Al parecer la visita del doctor le había sentado bastante bien.
—¿Qué tal? — Saludó al llegar. — Lamento haberme tardado, no era mi intención.
—¿Y de qué iba tu reunión, padre? —preguntó Kakashi con perspicacia.
—¿Recuerdas que me dijiste que saliera a comer con Tsunade?
—Así que fueron a comer…— Kakashi evidentemente no creía ni un poco lo que su padre había dicho.
—Sí, a recordar viejos tiempos, ya sabes. Pero hicimos algunos ajustes para invitar a los demás chicos. Después te cuento. ¿Además, cómo sigues, cómo has estado?
—Ha estado bastante bien—, dijo Sakura —El medicamento ha ganado terreno sobre la fiebre. De seguir así considero que para mañana estará mucho mejor gracias al jutsu experimental ¿O usted cómo se siente sensei?
—Hum… un poco mejor, pero no tan diferente, la verdad —sinceramente no sentía alivio más allá de simplemente pasar ese tiempo con ella — Pero espero que el tratamiento funcione y mañana amanezca mucho mejor, tal cual dijiste.
—Oh — suspiró Sakura un poco contrista, tenía bastantes esperanzas en que su jutsu surtiera efecto. —Sabía que no era nada milagroso, pero había leído que se lograba avance en pocas horas si se hace correctamente —. Tal vez ella no había aplicado la suficiente cantidad de chakra y eso que, sinceramente, fue bastante agotador.
—No te aflijas, voy a estar bien — dijo Kakashi.
—Pues yo veo que has mejorado mucho, al menos en tu animo — dijo Sakumo —, lo cual me alegra mucho, supongo que tiene que ver con la compañía.
Kakashi no dijo nada, se limitó a solo mirar a su padre con ese dejo de vergüenza que siempre le nacía cuando Sakumo hablaba con esa libertad de ese tipo de cosas.
—Ah…bueno —dijo ella algo incomoda—, creo que es tarde; nos vemos mañana, vendré quizás para la tarde noche, es que no sé a qué horas me vaya a desocupar, como ya tenemos completo el personal se hará la reprogramación y no sé qué tanto tardará.
—No te preocupes Sakura chan, acá te estaremos esperando, y no importa si llegas en la madrugada, seguramente nos despertaremos solo para saludarte — bromeó Sakumo, Sakura rio y Kakashi solo suspiró.
—Hum, hablando de eso — dijo el hokage —, ayer me informaron y me alegro que han llegado todos tus colegas, así estarás más tranquila y tendrás más tiempo libre.
—¡Ay sí, gracias a Dios! — dijo alegre —, vieran lo contenta que se puso Ino, hasta me invitó la comida, ¿pueden creerlo?, ella invitándome a comer, no me lo podía creer, así que aproveché y pedí lo más caro, y la verdad ni siquiera me gusta esa comida, pero no podía desaprovechar la oportunidad de sacarle provecho a la generosidad de la cerda.
—Hum, te entiendo— dijo Kakashi —Hacia lo mismo cuando Gai perdía.
Sakura rio y se despidió feliz, se sentía bien eso de haber compartido la tarde con su maestro, aunque hubiera sido de esa manera que no distaba de tener otro paciente enfermo a quien cuidar. Tenían unas semanas, incluso tal vez meses, de no pasar tiempo de calidad con él, aun antes de que lo nombraran hokage; lo cierto es que no se había dado cuenta de cuánto lo extrañaba hasta ese momento.
—Hum… Papá, por favor, al menos cuando este Sakura con nosotros trata de ser más discreto y no ponerme en evidencia de esa manera tan poco sutil. Cierto que te dije que hicieras lo que quisieras, pero no significaba que me puedes dejar en ridículo frente a todo el mundo.
—No te preocupes hijo, no creo que "todo el mundo" te hubiera visto, además, era bastante evidente sin que yo lo dijera — y sonrió —Vamos, no tienes por qué sentirte mal, por mucho que lo intentes no puedes negar que pasaste un buen rato con ella ¿o sí?
Kakashi quiso evitar sonreír, pero simplemente no pudo, así que sonrió y asintió aceptando que su padre tenía razón, después de todo algo bueno tendría que tener el estar enfermo.
—Al menos no debiste tardarte tanto — dijo Kakashi —, y trata de ser menos obvio al dejarnos solos.
—Oh, ¿así que si quieres que te deje a solas con ella?, ¿eh? Vamos progresando— Kakashi trató, en verdad trató de no sonreír, pero su padre tenía esa gran habilidad de hacerlo cambiar de ánimo de un momento a otro —Y para acláratelo, en realidad hice todo lo posible por regresarme cuanto antes. Me fue muy difícil irme, casi no podía de dejar de pensar en tu madre y en lo enojada que iba a estar si se enteraba de que te había dejado solo; pero luego pensé: vamos Sakumo, si está con Sakura supongo que mi amada esposa no estará tan molesta, de hecho, apuesto que ella me recomendaría tardarme un poco más.
—Papá, por favor.
—Vamos hijo, ya sabes que tu mamá siempre priorizaba tu bienestar por sobre todo y ante todo, así que no creo que hubiera estado en desacuerdo; además considero que Sakura le caería bastante bien. Sinceramente ya es hora de que sientes cabeza y necesitas una mujer como ella para eso, me han dicho que eres bastante vago, lo cual me parece un poco extraño. Al parecer por fin lograste ser un poco más relajado, es un alivio, eras un niño estricto, gruñón y algo enojón.
—Hum… Por supuesto que no, era simplemente adorable. Lo que pasa es que todo el tiempo estabas distraído con muchas cosas, así que tenía que estar al pendiente de ti —y se limpió la nariz por enésima vez.
Sakumo sonrió y admitió que tenía razón en algunas cosas, pues realmente si era bastante distraído, por algo era que su amada esposa casi siempre lo estaba regañando por situaciones que eran bastante fáciles de prever y resolver diciéndole que no podía creer cómo es que él siendo un genio en cuestiones muy complicadas como guerras, peleas, conspiraciones y cosas así, no podía simplemente recordar donde dejaba las llaves, donde estaba las cosas que acababa de dejar en tal o cual lugar y cosas como esas.
Kakashi también sonrió, quizás su papá tenía razón, no, no era quizá, realmente tenía razón, pues desde hacía mucho no se había sentido tan feliz de estar enfermo por muy incómodo que fuera. Primero su padre lo atendía, después Sakura estaba con él, eso era más de lo que alguna vez hubiera imaginado.
-0-0-0-0-0-0-0-0-0-
Saludos desde Sinaloa, México.
01-09-24
Hola:
Acá otro capítulo del fic del "Señor don suegro Sakumo sama", ajajaja, así le decíamos en algún chat hace unos ayeres. Espero les gustara, la cosa va lenta, pero no se me dan mucho las cosas muy rápido, me gusta tomarme mi tiempo.
Saludos y espero estén muy bien.
Dios les bendiga.
Hasta pronto.
Cristo vive.
