Gracias Señor Jesús por tanto amor.

El hijo sabio alegra al padre… Proverbios 15:20

Historia dedicada a todos aquellos que aún recuerdan mis historias y me han dado su apoyo ahora que volví. Dios los bendiga mucho.

Naruto no me pertenece, los personajes e historia son una creación de Masashi Kishimoto.

Capítulo 9. Escenas prometedoras

Durante la mañana del día siguiente Kakashi se sintió bastante mejor, sí, ciertamente seguía enfermo, pero era como si hubiera avanzado el tiempo adelantándose dos días, por lo cual auguraba que al día siguiente ya podía presentarse a trabajar tal cual le había recomendado Sakura, y ese día sólo se dispuso descansar leyendo sus viejos libros, lo cuales, aunque los había leído quien sabe que tantas veces, seguían maravillándole como siempre.

Su padre no había salido en todo el día, de hecho, no le había dejado ni un solo instante preguntándole su estado, diciéndole si gustaba algo y haciéndole un sinfín de preguntas que ya le tenía bastante mareado, simplemente él ya estaba bien y su padre seguía preocupado.

Y es que a pesar de que todo resultó bastante bien, Sakumo seguía con el remordimiento de haberlo dejado solo, muy a pesar de que se trataba parte del plan de acercarlo a Sakura, él seguía siendo su padre y Kakashi seguía enfermo, así que obviamente seguía preocupado.

—¿Quieres jugar un poco conmigo?, hijo —era Sakumo apareciendo con algunos juegos de mesa, Kakashi aceptó y dejó la lectura.

Kakashi se dio cuenta de que su padre seguía olvidándose de una que otra regla de los juegos, excepto de uno, y claramente era el ajedrez, en el cual era bastante bueno.

—Deberías jugar con Shikamaru.

Su hijo le comentó que Nara era muy bueno en ese tipo de cosas y le mencionó que algún día lo invitaría a que jugara con él para que pasaran un buen rato y su padre tuviera algo más que hacer que simplemente andar haciéndola de cupido o acechándolo como un sabueso tras su presa.

—Hijo, no digas eso—dijo él —, después de todo, ayer no te vi tan molesto por haberme ido—. Le "reclamó" con una cortés y burlona sonrisa.

—Vamos papá, deja eso y concéntrate en el juego— dijo el hokage tratando de no mirar a su padre porque de hacerlo seguramente lo haría sonreír.

—Ah, por favor, ¿qué sería de la vida de los padres si no pudieran molestar a sus hijos?, o me vas a decir que tú no disfrutas de molestar a las personas de vez en cuando.

—Claro que sí, es algo divertido molestar a las personas, y, aunque no tengo hijos, debo admitir que es con mis alumnos.

—Ah, eso se puede solucionar fácilmente, aún estoy bastante entusiasmado con la idea de esos tres pequeños corriendo por aquí —miró al patio —, ya parece que los veo— dejó con un suspiro soñador.

—Ay papá, tu y tus cosas— dejó negando con la cabeza, su padre obviamente no desaprovechaba oportunidad alguna para hacer ese tipo de comentarios, se le veía tan seguro, feliz y entusiasta que en ocasiones Kakashi casi podía contagiarse con la idea, incluso casi veía a su padre corriendo con esos imaginarios nietos de los que tanto hablaba, por supuesto que jamás lo admitiría. Y es que ciertamente ya aceptaba un poco más las ilusiones de su padre, además solo estaban ellos dos, así que podía soportar un poco sus impertinencias cuando solo estaba él.

Y fue justo en ese momento cuando Sakura llegó.

Era bastante más temprano de lo que cualquiera de ellos hubiera podido pensar, apenas acababan de desayunar, ¿cómo era posible que hubiese llegado tan temprano?

Afortunadamente a Sakumo le había dado por medio recoger el desastre que habían hecho con los pañuelos, comprensas, pastillas y todo lo demás respecto al reciente resfriado. Pero a Sakura no le importó que estuviera un tanto desordenado, y comentó qué sorpresivamente todo parecía haberse solucionado bastante rápido en el hospital, e Ino seguía con su racha de buena samaritana y le había dicho que no se preocupara, que ella se encargaría y que se fuera pronto.

Sakumo solo sonrió y Kakashi se dio cuenta de que eso sólo significaba que de alguna manera su padre había hecho todo lo posible para provocar que estuviera ahí, lo cual seguramente auguraba un día bastante ajetreado.

—¿Y cómo amaneció sensei?

—Un poco mejor — comentó el —, en realidad me siento bien, creo que de seguir así mañana podré volver al trabajo, al parecer ese jutsu tuyo es bastante efectivo, aunque es muy difícil soportarlo.

—¿Por qué todos los hombres son unos llorones cuando se trata de tratamientos? — dijo negando con la cabeza, lo decía con toda la sinceridad del mundo, pues la mayoría de los pacientes varones a pesar de que no se quejaban mucho no solían ser buenos cooperando o para resistir el dolor, al menos la mayoría, y no estaba siendo feminista.

Sakumo rio y con gran alegría añadió —Pues en lo personal, no me importa que fuese doloroso si fue tan efectivo, estoy muy contento con los resultados, hiciste un gran trabajo. Además, estoy muy feliz con el hecho de que estés aquí, sobre todo porque sé que mi hijo se sentirá mejor.

Kakashi trató de no poner una cara tan avergonzada y sorprendida, su padre no perdía el tiempo, para fortuna suya, Sakura parecía no comprender del todo el sentido de sus palabras.

—¿De verdad? — dijo ella con diversión — Yo creo que es todo lo contrario, cada vez que enferma y voy a atenderlo parece que ve a uno de esos horribles payasos a los que les tiene miedo.

—Tenía miedo —corrigió Kakashi—, además, jamás te compararía con uno de ellos, por muy doloroso y experimentales que sean tus tratamientos.

Sakura sólo sonrió —, es todo un llorón, y ahora hasta un mártir.

—Hum, y te faltó conejillo de indias.

Todos rieron y Sakumo quiso hacer su papel de buen anfitrión—Oye Sakura, linda, ¿quieres comer algo? Ya desayunamos, pero podría prepararte algo si quieres.

—Gracias, un poco de fruta estaría bien.

—Oh, Sakura chan, ¿no me digas que cuidas tu figura? Estas en excelente condición, no necesitas ponerte a dieta— dijo con sinceridad Sakumo.

Sakura sonrió y se sonrojó — La verdad es que desayuné muy temprano, y muchas gracias, ojalá muchos pensarán igual que usted.

—Pues al menos que estén ciegos no creo que piensen distinto.

Kakashi sólo negó con la cabeza, su papá ya había empezado con la estrategia de la adulación, era bastante bueno y la mayoría de la gente no lograba ver más allá de su amabilidad, aunque sinceramente todo lo que siempre decía era verdad.

Es importante reconocer lo bueno de las personas, eso te ayudará a pensar positivo y tener una mejor actitud hacia ellos, sobre todo si se complican las cosas en tu equipo.

Le aconsejó de niño cierto día que le preguntó por qué era así, por supuesto que Kakashi no era del tipo de líder (o persona) que andaba haciendo eso con nadie, por muchas cualidades que tuvieran las personas,

Además, te ayuda a llevarte mejor con las personas, y con ello conseguir algunas cosas que de otra forma no, también provocaras que ellos estén con mejor actitud y hasta salud. Eso logrará una buena sinergia y éxito en tu equipo; pero debes ser preciso, sincero y no muy exagerado, recuerda que todo debe tener buena medida y que nadie quiere a los mentirosos, lamebotas y aduladores exagerados.

Kakashi nunca pudo con esa habilidad, si bien su actitud mejoró con los años, no logró dominar muy bien esa estrategia de su padre, para muestra aquella vez que Naruto malinterpretó todo y pensó que lo estaba queriendo conquistar o algo peor.

Recuerda hijo que se pueden atrapar más moscas con miel que con hiel.

Padre… ¿Y yo para que querría un puñado de moscas? —dijo él con su cara de aburrimiento, Sakumo solo sonrió.

Kakashi sonrió al recordarlo —Ahora que lo dices padre, también quiero un poco de fruta.

—Déjame adivinar ¿pera?

—Hum… Sí, por favor.

—Muy bien, ya regreso.

—¿Y cómo pasó la noche? —, preguntó ella después de un tiempo en silencio.

—Hum, dormido

—¡Ay, sensei! En fin, me alegra que fuera así, indicativo que mejoró, por lo menos esta vez su respuesta no fue tan irritante como otras veces.

—¿Irritante? — preguntó —¿desde cuándo es irritante decir la verdad?

—Por favor, todo mundo sabe que a usted le encanta molestar a las personas.

—Pero es la verdad, pasé dormido toda la noche después de la tunda que me diste con ese jutsu, ¿qué esperabas, que estuviera con insomnio?

—Ay no, con usted no se puede, nunca cambiará, siempre será un hombre bastante exagerado cuando se trata de medicamentos y tratamientos, por eso no pude evitar reírme cuando le dijo a su padre que les tenía miedo a los doctores.

—Ya te dije que no le tengo miedo a los doctores, Sakura.

—No, claro que no, a los doctores no, pero a lo que ellos hacen sí.

—Solo a una parte.

—Ya, en serio, ¿cómo sigue?

Él le mencionó que la temperatura había cedido durante la noche y que las molestias habían disminuido en intensidad. Sakura obviamente se alegró y después de revisarle los signos anotó los datos en alguna extraña libreta que siempre cargaba.

—Hum… Sakura chan, por cierto, ¿a qué les tienes miedo?

—¿Y de qué le serviría saber a qué le tengo miedo? — dijo ella terminando las anotaciones y guardando la libreta en los bolsillos de la bata.

—Hum…, no lo sé, cultura general, investigaciones, variar un poco la conversación

—Sí claro, y nada tiene que ver que después lo use para molestarme.

—No, realmente solo quería variar la conversación. Desde hace tiempo sé que te dan miedo los truenos, los rayos, y por supuesto las arañas.

—Claro que no, nada de eso me da miedo.

—Pues es una gran ventaja, porque tienes algo justo ahí en el hombro.

—Ja, ja, ja, sí cómo no, sí cree que voy a caer en esa trampa que me ha dicho desde pequeña está muy, pero muy equivocado.

—Bueno, si no te importa, está bien.

Sakumo regresó con la fruta y la puso en la mesita a un lado de los juegos de mesa — Oye Sakura chan, — le extendió un pequeño plato con fruta picada —¿qué es eso que tienes en el hombro?

Sakura por instinto volteó y se dio cuenta de una terrible araña, así que evidentemente gritó como histérica arrojando toda la fruta (y plato) que el pobre Sakumo le daba, bañándolo con toda ella, pero Sakura estaba tan aterrada que ni siquiera se daba cuenta de todo el desastre que había hecho. En ese momento Kakashi solo pudo reírse de esos dos, lucían bastantes graciosos con todo ese montón de fruta por todos lados.

—Tranquila Sakura — pidió Kakashi, la pobre mujer seguía sacudiéndose arañas imaginarias en el cabello, la ropa y hasta los zapatos —, ya se fue, además ni siquiera era una araña, era un opilión.

—¡Y a quien le importa! Era horroroso — dijo ella bastante enojada—, pensé que bromeaba sensei, ¡eso no se hace!

—Hum… Yo te advertí y no me creíste, no me culpes.

—¿Y cómo saber cuándo demonios dice la verdad? ¡Siempre hace ese tipo de cosas! — y esta vez ni el estar enfermo evitó que le diera un sape, eso sí, sin la fuerza descomunal que le hubiera gustado aplicar.

—Ahh, si me dolió. Además, te informo que los opiliones no son arañas, por lo tanto, no te hacen daño por mucho que lo intenten, ni veneno tienen, son totalmente inofensivos.

—Pues créame que no tenía tiempo para averiguar qué tipo de insecto era —y prosiguió a quitarse la fruta que se les había pegado a su antes blanca bata de doctora.

—Ni las arañas, ni los opiliones son insectos — la corrigió Kakashi, Sakumo asintió limpiándose la ropa —en realidad son diferentes tipos de arácnidos.

—Sí, ahora resulta que usted es bastante conocedor de todo eso. Al menos ahora sé que ya se siente mejor que ayer, ya anda con sus arranques de torturador; por lo menos es mejor que verlo como ayer, que se veía peor que sus pobres plantas en pleno verano.

—Oye, mi jardín está bien cuidado.

—¿Cuál jardín? — dijo Sakumo terminando de limpiarse —¿eso es un jardín?

Sakura rio completamente alegre.

—Pues sí padre, es un jardín.

—¿Y cómo rayos voy a saberlo si no me lo aclaras? De saberlo desde cuando lo hubiera podado, regado, abonado y desherbado, ni me ofrecí a ayudarte porque me decía: Kakashi ha remodelado la casa, pero aún le falta el jardín, seguramente en estos días le da por ponerlo al cien. Por eso es que no te había dicho nada, debiste pedirme ayuda.

—No tienes por qué padre.

—Vamos Kakashi, siempre fuiste malo con las plantas, el único jardín que pudiste cuidar fue de unas plantas de desierto que terminaron por secarse en un mes.

—Pero he mejorado, de verdad, lo que pasa es que estamos pasando por una sequía y…

—¿Sequía, sensei, cual sequia? — Sakura negó, y con burla dijo — qué mentira, además está resfriado porque precisamente llovió y viene a decir que estamos pasando por una sequía.

—¡Oh, es cierto! — dijo Kakashi alegre —Qué buena noticia, es bueno que llueva en estos tiempos en donde no hay agua.

—Oye Sakura ¿y a ti te gustaría tener un jardín? — preguntó Sakumo.

—Por supuesto que sí, pero mi departamento no tiene espacio para eso, salvo una pequeña maceta que me dio mi mamá y que tengo en mi ventana— Y Sakura se dispuso a ayudarle a limpiar la pequeña mesita, quitando todo rastro de fruta y algunas cajas de los juegos de mesa que estaban sucias — Mi madre tiene un excelente jardín, es muy bonito. Apuesto que mi mamá le podría dar clases de jardinería sensei, por si le interesa.

—Sí claro — dijo él — con todo el tiempo libre que tengo bien puedo practicar un poco de jardinería — el sarcasmo hizo reír ligeramente a todos ellos, entonces Kakashi fue a apilar las cajas de los juegos al mueble del fondo donde tenía algunos libros.

—Pues fuera de broma hijo, si te hace falta algún hobby.

—Padre, ya tengo un pasatiempo: la lectura.

—Si, lo recuerdo, pero yo me refiero a otro, ¿Y la fotografía? ¿Ya dejaste?

Kakashi se tensó un poco con eso, casi nadie sabía de su afición a la fotografía y no quería que Sukea anduviera inmiscuido en todo eso.

—¿Le gusta la fotografía sensei? No sabía.

—Si, un poco.

—¿Un poco dijiste? ¿Desde cuándo? Hijo, si te gustaba mucho, por eso eras tan bueno.

—Me gusta más la lectura — dijo pronto, dispuesto a que se acabara ese tema —, es más sencillo y se puede hacer en cualquier lado y no ocupas equipo.

—¿Y cuál es tu hobby Sakura? — preguntó Sakumo, lo cual fue un respiro para Kakashi.

—Pues también me gusta leer —dijo ella —, estudiar, bailar y cantar. Aunque no canto muy bien, pero me ayuda a relajarme.

—¿Sabías que Kakashi canta muy bien? — dijo con orgullo.

—No, ¿en serio? — la cara de sorpresa de Sakura solo llevo a Sakumo a emocionarse aun más, por el contrario, a Kakashi solo le llevo a avergonzarse más.

—Papá… — dijo Kakashi.

—Lo heredó de su madre—, dijo Colmillo Blanco, sin hacer caso a la petición de su hijo — ella era toda una artista, cantaba como los ángeles y bien podía haber sido profesional, pero nunca le intereso la fama.

—¿En serio sensei? — Sakura estaba tan interesada que solo hizo sonreír a Kakashi, su cara emocionada le pedía total verdad en sus comentarios.

—Hum… esa parte es cierta, es poco lo que recuerdo de ella, pero tengo muy claro que ella si cantaba muy bien.

—Y tú también— lo corrigió su padre, y siguió hablando muy feliz — De niño lo hacía muy bien, aunque siempre fue muy tímido y nunca participó en concursos de canto; y no te preocupes, que, aunque le cambió la voz, sigue siendo igual de bueno.

—¿Y tú como sabes eso? —cuestionó incrédulo sentándose en el sillón y cruzándose de brazos en clara muestra de no estar de acuerdo — ¿Cuándo me escuchaste cantar?

—El otro día cuando te bañabas, siempre cantas cuando te bañas, lo haces desde pequeño — le dijo sin darle importancia.

—Pues ayer yo no lo escuché — dijo divertida Sakura, Sakumo la vio con extrañeza y diversión, fue entonces que se ruborizó al darse cuenta de que podía haber una mala interpretación de sus palabras —, bueno, él estaba en su baño de la recamara y yo estaba acá en la sala así que no se oía — aclaro rápidamente ante la mirada graciosa de Sakumo.

—Pues que raro—, dijo Sakumo aun divertido—, porque tiene buena voz y aunque se bañe en el cuarto se escucha acá en la sala.

—Estaba enfermo ¿sí? — dijo Kakashi deseando usar un pasamontaña en vez de una máscara —, no canté nada ayer.

—Ah, es verdad, es normal. — dijo Colmillo Blanco bastante comprensivo —Que bien que ya te sientes mejor hijo. ¿Sakura chan, no te gustaría escucharlo cantar? —Sakura asintió muy feliz, más que dispuesta, estaba muy curiosa descubriendo esa nueva cualidad en su maestro —, Kakashi, ¿por qué no te das un baño?

—¡Papá! — esta vez Kakashi no pudo evitar sonrojarse, su padre no le ponía nada fácil.

—Ya va— rio a carcajadas, Kakashi estaba muy sonrojado y Sakura parecía una manzana con todo el rojo que podía dar — era una broma. No te pongas así. Puedes cantarnos aquí.

—No voy a cantar padre— dijo aun ruborizado —, ni aunque quisiera hacerlo podría (que no quiero), apenas y me sale la voz— y era verdad, todavía andaba bastante ronco.

—Ya te aliviaras y podrás demostrarlo, no te preocupes. ¿Y qué te gusta leer, Sakura chan?

—Ah…— dijo ella, seguía algo sonrojada —, pues la literatura en general, aunque prefiero los artículos de investigación, revistas de medicina y algunas de datos curiosos.

—Perfecto, así que te agrada aprender cosas.

—Sí, la verdad que sí, por cierto —dijo ella ya recuperada — en pocos días por fin estará el concurso de la trivia trivial.

—¿Otra vez? —dijo Kakashi —hum… no puedo creer que ya haya pasado un año.

—¿Verdad? — dijo ella completamente emocionada, tenía un brillo intenso en los ojos, señal de que no captó el sarcasmo en las palabras de Kakashi —yo tampoco puedo creer que haya pasado ya el año, estoy tan emocionada, lo he esperado tanto. Kabuto no va a ganar este año, estoy segura.

—Hum… No puedo creer que Kabuto y Karim vengan de tan lejos solo para participar.

—¡Claro que sí! La trivia Trivial es el mejor concurso del mundo, y es una gran suerte que se haga en Konoha. Si yo viviera en el fin del mundo, claro que vendría; es el concurso más maravilloso que hay y nadie se lo perdería simplemente porque sí.

—Hum… por lo que veo no te lo perderías por nada del mundo, buena suerte este año.

—¿Y tú Kakashi, por qué no participas? — dijo Sakumo listo y veloz de aprovechar todo lo que se pudiera cada oportunidad que tenía —, eres bastante inteligente y sabes muchas cosas, apuesto que serías un gran competidor.

—¡Sí, es verdad! —gritó ella saltando —, usted sabe demasiadas cosas, ¿por qué no participa? Es cierto que aumentaría la competencia, pero eso lo hace más divertido.

—Es una gran idea hijo, sirve y te distraes, no creo que te pase nada por una tarde que te salgas de esa torre.

—Ah… no sé, ese tipo de competencias no me van mucho.

—¡Pero que rayos dice! — gritó Sakura sumamente apasionada —, ¡antes se la llevaba por toda la aldea con los retos de Gai sensei y ahora me va a decir que no puede competir en la Trivia Trivial!

—Pues… no lo sé— dijo nervioso, Sakura andaba muy emocionada, parecía Gai antes de su reto de la semana —Por lo que veo te gusta mucho ese concurso, ¿cierto Sakura chan?

—¡Bromea! Lo he esperado todo el año, es lo mejor. Es una lástima que alguien con su sapiencia no quiera participar sensei.

—Si Kakashi, anímate.

La mirada ansiosa de Sakura y la pacifica de su padre solo le hizo suspirar —Pues ya que…tal vez vaya — resolvió al fin, Sakura gritó de felicidad y aplaudió completamente emocionada, Sakumo solo sonrió con satisfacción.

—Me parece bien, yo iré contigo— dijo Sakumo provocando que su hijo solo se incomodara más, seguramente este seria otro de sus planes. Era evidente que Sakura era fanática de ese tipo de cosas, así que para Sakumo aquello aumentaba la expectativa y emoción. —Sakura chan, creo que no tengo nada más que ofrecerte, la fruta que quedaba terminó en mi ropa, así que no hay mucho que pueda brindarte por el momento, me da mucha pena.

—Ah, no se preocupe por eso, ya le dije que había desayunado temprano.

—¿Por qué no te quedas a comer? Al menos así te daré algo.

—Pues… no lo sé.

Kakashi solo lo miro con cara de "se más discreto, por favor" pero su padre obviamente lo ignoró, como siempre.

—¿Ya tienes planes para hoy? — preguntó Sakumo —, de ser así no me sorprendería. No me parecería extraño que tuvieras alguna cita.

—¿Cita? No, que va— dijo ella sonrojada y divertida.

—¿Por qué no? Eres una jovencita muy bella y talentosa, ¿verdad hijo?

—Hum…si— murmuró avergonzado, su padre era todo menos sutil.

—Ah, gracias— murmuró ella aun ruborizada —, no tengo planes de nada, la verdad.

—Entonces quédate, ¿va?

—Está bien — accedió finalmente, la sonrisa amable de Sakumo era otro de sus talentos que muy pocos podían evadir —-me quedaré a comer con ustedes, además lo mejor será retomar una vez más el tratamiento para que Kakashi sensei mañana este completamente recuperado.

Kakashi quiso negarse, lo intentó, pero Sakura le dijo que de esa manera estaría sano y listo para retomar su labor de hokage, además de pedirle que la dejara experimentar para tener una mayor certeza en los resultados para usarse con futuros pacientes.

—Kakashi, déjate de tonterías y acepta el tratamiento, la doctora es ella, no tú.

—Soy el paciente, ¿no?

—Sí, pero no es opción que estes saludable para mañana— ordenó Sakumo enojado ya cansado de la necedad de su hijo —deja que te atienda, además Sakura chan solo lo dice por cortesía — Sakura asintió y Kakashi solo suspiró.

—Hum… Bien, bien, bien.

—Gloria Dios— dijo Sakumo alzando las manos al cielo, su hijo era un pesado y testarudo —, bueno, los dejo solos para que hagan lo suyo —luego carraspeó ante la mirada de pocos amigos que le dio Kakashi —, me voy a dar un baño, que creo que aun traigo manzana y hasta mango en el cabello.

—Lo siento, Sakumo san— dijo ella claramente avergonzada y sin tomar mucha importancia a la anterior frase de Sakumo —Iniciemos con el tratamiento sensei.

—Hum… sí. Todo sea por la ciencia, además, con esto me deberás un favor.

—¿Qué? Recuéstese en el sillón, por favor — Kakashi obedeció y ella inició con el jutsu —¿deberle un favor a usted? ¿por qué?

—Hum… soy tu conejillo de indias, no me sorprendería si mañana amanezco con orejas y cola de perro.

—Ah, bueno, eso sería una gran mejora para usted —dijo ella —, con eso sus perros por lo menos ya no me dirían la "cura humanos y perros rosa" — Kakashi rio —, ahora solo sería "la cura perros rosa".

—Otra vez con eso, no te enojes Sakura chan, lo dicen con amor, no metas a mis pobres perros en esto, déjalos tranquilos.

—Dejados están sensei. Guarde silencio, por favor, quiero concentrarme mejor.

Cuando terminaron Sakumo ya volvía, traía el cabello suelto y mojado, bastante más largo de lo que se veía con esa cola de caballo que usaba. Kakashi se sentó en el sillón tratando de recuperar el aliento, esta vez la sensación fría fue más fuerte, sin la fiebre era más terrible que el día anterior. Sakura estaba algo cansada y fue a la cocina a tomar un poco de agua, de regreso les trajo algo de beber.

—¿Sabes que recordaba hijo?

—No Padre, no leo la mente.

—Hijo…— susurró en un suspiro, pero después sonrió —Pensaba en tus fotos, mira — sacó una pequeña caja — aquí las traigo.

—¿Para qué? —Kakashi casi se vuelve de piedra — Ya las vimos el otro día.

—Si, pero…

—Nadie quiere ver eso, padre.

Kakashi quiso evitar poner esa cara de preocupación y vergüenza sin éxito alguno, y de verdad trató de detener a su padre, de hecho, logró arrebatarle la caja de las fotos, pero ya era muy tarde y Sakura terminó por quitársela tan rápido que ni se dio cuenta.

—Yo si quiero verlas, sensei, no sea grosero.

—Si Kakashi, no seas grosero — se burló Sakumo, su hijo estaba convertido en una estatua de piedra.

—Qué bonita caja — dijo ella, era sumamente hermosa y tenía un tallado muy lindo de flores y pájaros. Sakura se sentó en la sala y colocó la caja en la mesita del medio comenzando a sacar una y otra fotografía; entre ellas había la de un pequeño bebé que obviamente era Kakashi, este bebé era cargado por una mujer muy hermosa, que obviamente era la madre.

Cuando Sakura la miró mencionó lo guapa que era.

—Es la mujer más hermosa que he conocido en toda mi vida—, dijo Sakumo —, sin ofender, por supuesto

—No es ofensa— contestó Sakura —, es verdad que era muy bella.

—Murió muy joven—, mencionó Kakashi —, no tengo tantos recuerdos de ella como quisiera, pero lo que recuerdo es muy agradable; cantaba mucho y solía cocinar todo el día, le gustaba mucho la cocina y alimentar a las personas. Solía decir que era una manera de demostrar su amor.

—Es cierto, por eso fue que Kakashi paso de esto — y mostró al bebé recién nacido — a esto — y el bebé era unos meses más grande, pero con mucho más peso.

—Ay, que lindo —murmuró Sakura—, de verdad que tenía sobrepeso, pero era sumamente tierno, ¿cuántos meses tenía aquí, unos ocho o diez meses?

—No, cuatro — corrigió Sakumo.

—¿Cuatro? —dijo Sakura admirada, luego miró a su maestro y después al bebé de la fotografía, al menos por tres ocasiones, Kakashi seguía tan incomodo que deseaba salir corriendo de ahí —parece de al menos siete.

—Si, fue un niño regordete de talla grande, por eso lo pusieron a dieta; aunque nunca entendimos como era posible porque mi amada esposa solo lo amamantaba.

—¿En serio? Que extraño, la leche materna es muy saludable, lo natural es lo mejor

—Si, es lo que ella decía.

Sakura miró otra foto donde salía toda la familia, Kakashi apenas tenía un año —Sensei, que lindo, era un niño sumamente hermoso.

Colmillo Blanco asintió muy orgulloso —Todos los bebés Hatake suelen, o solemos, o solíamos, ser bastantes hermosos, y no es por presumir, lo puedes mirar aquí por ti misma.

Kakashi no dijo nada, estaba muy concentrado preocupado porque Sakura no viera ciertas fotos que guardaba de ella.

—No ponga esa cara sensei, sí era un bebé lindo, sobre todo aquí — dijo burlona y mostró la clásica foto de todo bebé que está recostado boca abajo, desnudo y con las pompitas al aire —, me preguntó si los chicos opinaran igual.

—Esta foto no, por favor — dijo Kakashi arrebatándosela —jamás la menciones, jamás Sakura, ya es demasiado estar lidiando con este tipo de cosas contigo, imagínate que será con los otros.

—Muy tarde sensei, ya nunca la voy a olvidar y se los voy a contar a todos en cuanto pueda, así que por mucho que la haya escondido no servirá de nada — y de poder reiría como una villana de película, pero solo se limitó a reírse por lo bajo.

—¿Y qué tiene de malo Kakashi? No creo que esté mal que los demás sepan que como eras de bebé, no le veo nada de malo, al contrario, eras un bebé sumamente hermoso.

—Pues en eso tiene razón —dijo Sakura—, era un bebé muy tierno a pesar de que estaba bastante gordito, la verdad.

—Sí, no importa su edad, mi hijo siempre ha sido guapo toda su vida.

—Ya deja eso papá, por favor.

—Pero es verdad hijo, todos los niños Hatake lo son, o han sido, por eso es que ya me muero de ganas por tener mis tres nietos. Aunque a este paso creo que mejor me sentaré a esperar porque este hijo mío ni siquiera tiene novia así que quién sabe que tanto tarde en dármelos—, Sakura sonrió y Kakashi solo suspiró, Sakumo continuó con timbre melancólico —, es muy triste, porque con esto de que no sé cuándo he de regresar con mi amada esposa, pues la verdad que no tengo muchas esperanzas.

—Hum… Ya deja de hablar de eso, solo me estás avergonzando.

—¿Este es usted, sensei? —dijo Sakura señalando una foto de Kakashi de niño —, no puedo creer que desde tan pequeño ya usara la máscara.

—Sí, desde que decidió ser shinobi se la puso alegando que quería ser como aquellos antiguos héroes ninja que veía en los libros — en la fotografía Sakumo lo cargaba en brazos y Kakashi tenía una cara de pocos amigos.

—Pues lo logró — dijo ella divertida.

—Hum…

—Hey, mira Sakura chan, este fue el primer día que iba a ir a la academia.

—Oh, que bien salieron los dos.

E inevitablemente Kakashi volvió a sentirse apenado ante la mirada de ternura que ella le daba, lo veía como si se hubiera convertido en aquel niño de la fotografía.

—Pero tengo una duda sensei, ¿por qué en todas sus fotos de niño tiene cara de enojado?

—No tengo cara de enojado —dijo él adquiriendo el mismo gesto de las fotos.

—Claro que sí, tienes la misma cara de ahorita — describió Sakumo. —Solía tener muy mal humor.

—¿En serio?

—No— dijo Kakashi.

—Sí— dijo Sakumo.

Sakura solo sonrió y sacó otras fotos, —Hey, ¿y estas fotos?, ¿son suyas?, ¿son las que decía su padre?, la verdad se ven muy profesionales

—Sí, son de Kakashi. Aquí tengo otras fotografías, todas son muy hermosas.

Había de todo tipo, atardeceres, el mar, la nieve entre los árboles, la lluvia, incluso había de un rayo, de su padre con el sable lleno de energía, flores, árboles, plantas, la aldea, personas que iban y venían, animales, había especialmente una foto muy hermosa en la cual salían en ninken de cachorros con Sakumo. Pero todas las había tomado de niño, Kakashi suspiró completamente aliviado al darse cuenta de ello, y agradeció a su padre internamente por no mostrar ninguna de las actuales.

—Sensei, su padre tenía razón, son sumamente hermosas. ¿Por qué ya no ha tomado fotografías?

—Hum… Si lo hago, pero no las tengo a la mano.

Obviamente no mostraría las fotografías que tenía de los últimos dos años. Afortunadamente su padre no mencionó nada de eso, al parecer tuvo un poco de caridad con él, hubiera sido demasiado vergonzoso, sí, aún bajo los estándares que su padre manejaba, que mostrara como en muchas de ellas Sakura era la protagonista o salía en alguna parte, y es que al parecer su padre tenía razón con eso de las fotos y las mujeres.

Todo eso era cierto, pero en realidad Sakumo no descartaba mostrárselas a Sakura, ya habría tiempo cuando tuvieran una relación formal, además, por el momento, no quería avergonzar a su hijo y asustar a la pobre Sakura haciéndole creer que su hijo era una especie de acosador. Aunque debía admitir que las fotos eran demasiado hermosas y en todas ella salía sumamente agraciada.

Repentinamente Kakashi notó una fotografía de su antiguo equipo.

—¿Es su equipo, verdad sensei? — preguntó Sakura.

—Oh sí —dijo Sakumo —Minato, Obito y Rin. Su maestro siempre fue excelente y sus compañeros eran sumamente talentosos.

Sakura no quiso preguntar mucho, ya conocía el destino del padre de Naruto y de acuerdo a lo que había sucedido durante la guerra tenía una idea de quién era Obito, sabía que le había donado el sharingan, así que no quiso ahondar mucho en ello. Pero la única mujer de la fotografía acaparó su atención,no sabía nada de ella y no se atrevió a decir mucho, su maestro era sumamente discreto y reservado para cosas como esas.

Sakura permaneció en silencio, ni Sakumo ni ella hablaban. Colmillo Blanco no había dicho nada, estaba al tanto de lo que había sucedido con su hijo yse había limitado esta vez debido a la gran importancia y sensibilidad que este tema tenía para él.

—Ella es Rin — dijo el sexto hokage contestando la pregunta muda de su alumna.—Era una gran amiga —comentó —, era ninja médico, como tú.

—¿De verdad? Que emocionante, no he escuchado nada sobre ella.

—No hay mucha información—, dijo Kakashi —, cuando vi que cortaste tu cabello durante los exámenes me la recordaste mucho — su rostro emitió una tristeza que a Sakura le pareció agobiante y prefirió no preguntar nada.

—Iré a preparar la comida —mencionó Sakumo saliendo rumbo a la cocina.

Kakashi tomó las fotografías, las guardó y fue a dejarlas a su cuarto. Sakura se quedó sola en la sala, en silencio sin saber muy bien qué hacer, al parecer había algo muy triste en todo eso. Pensó en su sensei, no podía negarse que había tenido una vida muy complicada.

Sakumo la llamó desde la cocina y le pidió su ayuda en la elaboración de los alimentos, ella aceptó, después de todo no quería estar con Kakashi, al parecer su maestro no se sentía tan bien y no quería hablar, y por supuesto ella no quería cometer ninguna imprudencia, así que simplemente se retiró a cocinar

—Haremos la comida favorita de mi hijo —Sakura asintió sin tener idea de que sería, y cuando se enteró entendió por qué casi siempre ordenaba eso cuando salían de misión. —¿Estás preocupada por él?

—¿Qué, por qué lo dice? — dijo sorprendida, habían pasado al menos 10 minutos después de empezar a cocinar.

—No has dicho nada desde que hablo de Rin, es obvio que te preocupa.

—Es que… Kakashi sensei lucía muy triste.

—No te preocupes por él.

—Lo sé, es sólo que… no quiero hacerlo sentir mal… tal vez fui un poco imprudente.

—No es tu culpa. Nada lo es. Pero te entiendo, me sentí igual cuando leí sobre su equipo.

—Sí. Cuando supe sobre su vida, me sorprendió mucho conocer la historia que Kakashi sensei escondía, pero pude entender un poco su soledad, su silencio, fue cuando me di cuenta de que es un hombre que ha sufrido mucho; por eso jamás me atrevería preguntar qué sucedió con ella. Cuando miré la foto y empezó a hablar de ella me sentí sumamente mal.

Los alimentos eran preparados por ambos en un agradable ambiente, aunque melancólico y nostálgico.

—No te sientas mal, no es tu culpa. Yo cometí el error de traer esas fotografías — y realmente estaba arrepentido de no haber tomado también esas y sacarlas, pero con las prisas simplemente no se le ocurrió pensar en lo mucho que afectaría a su hijo.

—No se preocupe Sakumo san, no fue su culpa, no creo que usted quisiera hacerle daño a su hijo, por el contrario, usted es un gran padre y ha demostrado que si algo quiere es su felicidad y bienestar. Definitivamente es una suerte que haya vuelto y creo que los dos se merecen esta oportunidad.

—Gracias Sakura chan, eres una mujer muy amable.

Sakumo no estaba muy seguro de lo que iba a hacer, pero sabía que si Sakura en algún futuro llegaba a ser la esposa de su hijo (que era lo más seguro) en algún punto tendría que saberlo, además se le veía muy afectada para dejarla en ese estado. Y Sakumo se atrevió a contarle la historia de Rin que él mismo había investigado (no fue fácil encontrar esa información).

—Ella fue secuestrada para usarla como arma contra Konoha — dijo atrayendo la atención de Sakura —, habían logrado usarla como portadora de la bestia de tres colas; Kakashi fue asignado para rescatarla y él aceptó sintiéndose responsable por su seguridad debido a lo que sucedió con Obito. Kakashi logró su objetivo, pero… lastimosamente — pausó sin saber cómo decirlo, lo que seguía podría cambiar lo que Sakura sentía hacia su maestro y definiría si era la indicada o no para su hijo — ella ya era la portadora. Planeaban usarla para liberar la bestia y atacar Konoha, unos anbu llegaron y Kakashi quiso detenerlos para protegerla, utilizó su técnica, pero Rin se interpuso entre ellos. No pudo resistir el chidori, y murió.

—¿Qué? — dijo Sakura dejando de cortar la verdura, sus ojos abiertos completamente demostraban que estaba sorprendida y asustada.

—Rin sabía lo que iba a suceder y decidió interponerse y usar el chidori para lo que pensó sería lo mejor para todos—, dijo él sin dejar de preparar los alimentos — por eso estuvo dispuesta a morir antes que dañar a su aldea, dio su vida por la de otros, aunque eso… no fue fácil para mi hijo.

Sakura apuñó las manos, con enojo, tristeza y un sinfín de sentimientos más —¿Cómo pudo hacerle eso a Kakashi sensei?

—Supongo que fue un momento extremo, ella pensó que no había más opción que esa.

—Lo entiendo, pero… eso no evitó que Kakashi sensei…

—Las personas a veces hacemos cosas sin pensar en los demás y en el daño que podamos provocar —dijo Sakumo, él mismo le hizo algo similar a su hijo con su muerte. Sakura asintió recordando como ella lo había hecho un sinfín de ocasiones, no solo con su maestro, también con Naruto y otros más.

—Es verdad… — dijo ella y recordó aquella vez que Kakashi la salvó del chidori de Sasuke.

Siguieron preparando los alimentos. Sakura no podía hablar después de semejante historia, todas las situaciones que había vivido el sexto hokage la tenían en gran manera preocupada, y eso no hizo sino aumentar un poco más la gran admiración y gran agradecimiento que desde tiempo atrás ya le tenía.

Todo esto le hizo pensar que ella también sufrió desde niña, como todos en esa aldea ninja, no había ninguna familia que no tuviese una historia triste por contar, era parte de ser shinobi, o vivir entre ellos. Pero lo cierto es que ella había sido bendecida al no sufrir desgracias tan grandes como la Naruto, Sasuke e incluso Kakashi; y lo agradecía, pues dudaba que su corazón simplemente pudiera resistir tanto dolor, y no era que menospreciara su propio sufrimiento.

Cuando los alimentos estaban casi listos (sólo faltaba una ensalada que Sakumo se ofreció a terminar) Sakura regresó a la sala y se encontró con su maestro mirando por la ventana el supuesto jardín. Ese jardín sólo estaba compuesto por varias malezas (muy frondosas y florecidas), uno que otro rosal bastante triste y los vestigios de unas plantas secas. Lo único que adornaba bellamente todo era el hermoso y gran árbol de lilas de la esquina.

Sakura suspiró al ver a su sensei tan serio mirando hacia el exterior. Las recientes revelaciones la seguían perturbando, no sabía qué hacer, pero se acercó a él, Kakashi mencionó algo respecto a las plantas que ella ni siquiera logró entender, sólo asintió como respuesta. Y repentinamente todas aquellas sensaciones se agolparon en su cuerpo y la llevaron a hacer aquello que deseaba hacer desde hace rato: lo abrazó.

Kakashi se sorprendió, no se lo esperaba y claramente no sabía el porqué de ese emotivo, inesperado y sorpresivo abrazo; sin saber que hacer se quedó quieto, ella seguía sin hablar así que simplemente correspondió su abrazo, pasaron unos minutos y Sakura seguía solo así, abrazándolo sin poder hablar, Kakashi se atrevió a colocar la cabeza sobre la de ella, y fue cuando se dio cuenta que ella lloraba.

—Hum… ¿estás bien? — susurró sorprendido.

—No mucho, la verdad —-dijo ella entre sollozos —, estoy muy preocupada por usted.

—¿Por mí? — preguntó sonriendo —yo estoy muy bien, me has ayudado mucho y mañana de seguro estaré completamente sano, seguramente me presente en la torre, solo espero que si tengo cola y orejas de perro nadie se asuste y me saquen de ahí y me quiten mi título de hokage antes de tiempo, Naruto aún no está del todo listo.

Sakura sonrió a pesar de que se sentía muy triste, como pudo se limpió las lágrimas aún sin dejar de abrazarlo, seguía sin poder decirle tantas cosas, sinceramente no sabía qué hacer salvo simplemente abrazarlo.

—Hum… No te preocupes — volvió a hablar él —, si he podido sobrevivir a tantas cosas no creo que un simple resfriado vaya a hacerme mucho daño.

—En eso tiene razón — dijo a duras penas, aun se sentía muy agobiada. No podía contarle porque estaba así, no deseaba que se sintiera peor al hablarle sobre lo mucho que le dolía todo lo que había pasado, aunque sentía arder de tristeza su corazón, Sakura sabía que tenía que hablarlo para poder sentirse mejor, pero aún no era el momento.

—Hum… ¿Qué te pasa?, ¿qué tienes Sakura? Estabas muy bien hace apenas unos minutos… ¿qué es lo que te sucede? — preguntó preocupado.

—Sensei… no sé si se lo pueda decir, es que… no quiero causarle más daño…de lo que ya… — sollozó sin poder continuar.

—Ok. Tranquila, no tienes que decirme nada por hoy. Solo quiero saber que estas bien.

—Claro que estoy bien— dijo ella —aquí el que está malo es usted, no yo.

—Lo sé, pero yo no estoy llorando.

—¿Llorando? No… no estoy llorando, seguramente está lloviendo. Y que bueno, con eso se acaba de una buena vez la sequía.

Él sonrió —Qué curioso, nunca me había tocado que lloviera en la sala.

—No diga tonterías, deben ser goteras.

—Hum…, acabo de remodelar y ya hay goteras. Sólo espero no volver a enfermarme.

Sakura sonrió y lo miro, Kakashi sonrió, se le veía más tranquila —, me agrada más cuando sonríes, aunque debo admitir que también te ves bien cuando lloras — Sakura rio ligeramente y él aprovechó para limpiarle las lágrimas con ternura y paciencia.

—Oye hijo, ¿no sabes dónde quedó la ensaladera? — Sakumo había entrado sin dirigirles la mirada, y cuando los encontró en esa posición tan prometedora (como él mismo definió) se quedó callado. Sakura sonrojada no dijo nada y se apartó rápidamente, Kakashi solo se quedó mirando hacia la ventana, al supuesto jardín.

—¿Ya probaste en la alacena? — dijo Kakashi.

—Ah… perdón —dijo sin saber otra palabra más apropiada —¿interrumpí algo?

—No, no interrumpes nada; —dijo Kakashi rápidamente — iré a buscarla porque seguramente no vas a encontrar nada — y salió rumbo a la cocina.

Sakumo se acercó a ella y se dio cuenta de que estuvo llorando, luego sonrió y con mucha amabilidad y cortesía le dijo —Muchas gracias Sakura chan por querer tanto a mi hijo.

Sakura subió el rostro, ya no había llanto, solo una ligera sonrisa que no se veía muy alegre —no es nada, creo que su hijo es una gran persona y se merece realmente toda la felicidad que alguien pudiera merecer, realmente espero que Dios le conceda vivir una vida dichosa.

—Gracias. Espero lo mismo — ambos sonrieron y Kakashi los llamó a comer.

Comieron muy bien y el transcurso del día fue bastante ligero, por decirlo de alguna manera, al parecer su padre había determinado dejarlo descansar un poco de todas esas cosas vergonzosas que lo hacía pasar. Francamente no era intencional de parte de Sakumo, pues, aunque todo lo que decía era bastante agobiante para su hijo (y vergonzoso), no dejaba de ser verdad.

Sakura se despidió no sin antes agradecer por todos los bellos detalles que habían tenido con ella, después de comer jugaron uno de esos juegos de mesa, Sakumo era muy malo para la mayoría de los juegos, así que no ganó ningún partido, a excepción del ajedrez, donde pudo competir con Sakura; ella estuvo cerca de ganarle, pero él supo recuperarse rápidamente y finalmente derrotarla, fue entonces cuando se dio cuenta de que no sólo sería una gran esposa, sino también una gran nuera, pues jamás se aburriría con ella.

—Papá — dijo Kakashi cuando ella se retiró —¿qué fue lo que hablaste con Sakura en la cocina?

Sakumo suspiró, era un tema sumamente sensible para él, así como todos los demás relacionado a su pasado. —Hijo — le comentó de manera pausada yseria — no estoy seguro de cómo te tomaras esto; pero ella estaba demasiado alterada por tu reacción después de mirar las fotos de tus compañeros, me habló de cómo conocía la historia de tu sensei y Obito, estaba muy preocupada por ti, pero no se atrevía a preguntar...

—Hum… ¿le comentaste lo de Rin?, ¿verdad?

—Sí, siento ser tan imprudente, tienes razón, debí ser más discreto. Pero créeme que nunca ha sido mi intención…

—No te preocupes padre—, lo interrumpió —, me imaginé desde un inicio que era por eso, y la verdad, si me molestó un poco, pero después me di cuenta de que hiciste lo correcto. Aunque me hubiera gustado que no sufriera tanto por mi culpa.

—Sakura es una gran mujer Kakashi, también ha pasado por cosas no muy sencillas desde niña, he leído todo de su historia, y sé que es lo suficientemente fuerte para resistir eso y muchas cosas más, además debo felicitarte.

—¿Felicitarme?, ¿por qué me felicitarías?

—Realmente supiste escoger muy bien.

—¿Qué? —dijo él.

—Sé que ya te he dicho que siempre has tenido buenos gustos y que las mujeres de las cuales te has… prendado, por decirlo de alguna forma, siempre han sido muy hermosas, lo cual es cierto, pero Sakura es más que simplemente una mujer hermosa, realmente creo que no hay nadie mejor para ti. Hiciste una gran elección.

—Bueno— dijo Kakashi sonriendo — supongo que eso también es de familia—, Sakumo sonrió y asintió completamente de acuerdo con su hijo.

-0-0-0-0-0-0-0-

Saludos desde Sinaloa, México.

07-09-24

Hola, ¿cómo están?

Este ha sido de los capítulos que más he disfrutado escribir, me encanta. Poco a poco el plan del señor suegro da sus frutos ¿ud que opinan?

Nos vemos en el siguiente cap. Hasta pronto.

Cristo vive.