Los personajes son de DC Comics, solo me pertenecen los OC.
Símbolo de Esperanza
(Este es un Capítulo solo con Supergirl al frente)
11: Supergirl y la Sombra de Krypton
La ciudad de National City dormía bajo un cielo despejado cuando un estruendo sacudió la tranquilidad de la madrugada. Desde lo alto de un rascacielos, Supergirl observó cómo una silueta oscura emergía en medio de la calle, rodeada de un resplandor rojizo.
—Siempre es a esta hora… —murmuró Kara Zor-El, ajustando su capa mientras descendía en picada.
La figura en el suelo la esperaba con los brazos cruzados. Su armadura negra tenía el emblema de la Casa de El… pero distorsionado, como si alguien lo hubiera quemado y retorcido.
—Sabía que vendrías, prima —dijo el villano con una sonrisa burlona.
Supergirl aterrizó con fuerza, resquebrajando el asfalto.
—No puede ser… ¿Ja-Zod?
El hijo del general Zod, un Kryptoniano desterrado a la Zona Fantasma, al igual que su padre, pero por realizar ciertos experimentos con un artefacto misterioso llamado Star'Ro, ahora estaba allí, con una mirada de fuego y un poder que parecía haber crecido exponencialmente. —Mejorado, en realidad —corrigió él, cerrando los puños. Sus ojos brillaron con un fulgor carmesí.
Antes de que Kara pudiera reaccionar, Ja-Zod se movió como un relámpago, propinándole un golpe brutal en el estómago. Supergirl salió disparada como una bala, estrellándose contra un edificio. Su cuerpo atravesó varias paredes antes de caer en medio de una avenida destrozada.
La Kryptoniana se levantó con esfuerzo, pero no tuvo tiempo de recuperar el aliento. Ja-Zod apareció frente a ella en un parpadeo, sujetándola por el cuello y elevándola en el aire.
—Eres más débil de lo que esperaba —dijo, apretando su agarre.
Supergirl jadeó, pero con un movimiento rápido, le lanzó una ráfaga de visión de calor directa al rostro. Ja-Zod gritó y la soltó, llevándose las manos a la cara. Kara aprovechó el momento y le propinó una patada giratoria que lo mandó volando contra un camión estacionado. Pero no se detuvo. Antes de que pudiera levantarse, Supergirl se impulsó con su vuelo y lo golpeó con un puñetazo descendente que lo incrustó en el suelo, dejando un cráter en la calle. —No subestimes a una chica que ha peleado con Superman —espetó ella, respirando con fuerza.
Sin embargo, en lugar de estar herido, Ja-Zod sonrió. — ¿Superman? —dijo, riendo—. No eres él.
En un instante, sus ojos brillaron y una ráfaga de visión de calor más intensa de lo normal impactó a Supergirl de lleno en el pecho. Kara gritó mientras el ataque la empujaba hacia atrás, desgarrando su traje y quemando su piel. Pero no se rendiría. Recuperando el equilibrio en el aire, esquivó otro rayo y aceleró a toda velocidad hacia Ja-Zod. Chocaron con un estruendo ensordecedor, provocando una onda expansiva que rompió ventanas en un radio de dos manzanas.
Los dos Kryptonianos se elevaron al cielo mientras intercambiaban golpes a una velocidad imposible de seguir para el ojo humano. Cada impacto resonaba como truenos, sacudiendo los edificios a su alrededor.
Supergirl logró sujetar a Ja-Zod y, girando sobre sí misma, lo lanzó con todas sus fuerzas contra el océano. Sin perder un segundo, lo persiguió en picada, alcanzándolo justo antes de que cayera al agua.
Lo tomó por la espalda y lo arrastró a la superficie a una velocidad supersónica. Justo antes de llegar a la ciudad, lo soltó y lo golpeó con un rayo de visión de calor que lo hizo estrellarse contra una fábrica abandonada.
Supergirl aterrizó con un estruendo.
Cuando el polvo se disipó, vio a Ja-Zod arrodillado entre los escombros, con una expresión de furia pura. —Voy a destruirte —gruñó. Con una explosión de poder, salió disparado de los escombros y se abalanzó sobre ella con una velocidad descomunal.
Kara apenas tuvo tiempo de bloquear el primer golpe antes de recibir otro directo al rostro. Su cuerpo fue lanzado contra una grúa de construcción, pero en lugar de detenerse, la kryptoniana usó la estructura como impulso, giró en el aire y volvió con un golpe descendente que estrelló a Ja-Zod contra el suelo con tal fuerza que la tierra tembló.
Ambos respiraban con dificultad, cubiertos de polvo y con sus trajes rasgados.
Supergirl sabía que tenía que acabar esto ya. Se elevó en el aire, absorbiendo la energía del sol. Su cuerpo comenzó a brillar con un resplandor dorado. Ja-Zod intentó atacarla de nuevo, pero esta vez ella se movió más rápido, esquivando su golpe y atrapándolo por el cuello. —Suficiente. ―Lo lanzó al aire con todas sus fuerzas y, en el momento exacto, disparó su visión de calor en un haz concentrado. Ja-Zod gritó mientras el impacto lo desestabilizaba, dejándolo vulnerable.
Supergirl no perdió la oportunidad. Con un vuelo supersónico, lo alcanzó y le propinó un último golpe devastador en el pecho. La onda de choque resonó en toda la ciudad mientras Ja-Zod caía inconsciente, estrellándose en un descampado.
Kara descendió, respirando con dificultad, pero manteniéndose firme.
La DEO llegó minutos después para asegurar a Ja-Zod con tecnología de contención Kryptoniana, que les fue entregada por un hombre llamado Rip Hunter, que aseguraba ser del futuro. Mientras lo subían al vehículo que lo llevaría a una prisión especial, Supergirl sintió una punzada de tristeza. —No tenías que ser así… —murmuró. Pero no había tiempo para lamentaciones. Sabía que este no sería el último enemigo que enfrentaría.
El sol comenzaba a asomarse en el horizonte cuando, una vez más, Supergirl se elevó sobre la ciudad, lista para el próximo desafío.
