Capítulo 14 Asamblea Extraordinaria (POV Syla)
"¡Funcionó! ¡POR MERLÍN! ¡FUNCIONÓ! —repetía Syla en su cabeza con felicidad.
Ese fue el primer pensamiento de Syla luego de la explosión.
"¡Y sigo entera! Más de lo que puedo decir de otros experimentos que he hecho"—se felicitó a si misma— "Puntos extras para ti Syla Vablatsky"
Ese fue el segundo pensamiento.
Estaba aturdida. La cabeza le daba vueltas y con justa razón. Un borbotón de sangre roja salía del costado de ésta. Su hechizo había logrado frenar el Cofringo modificado de Rowle, pero no había impedido que las ondas de choque la arrojaran violentamente al piso.
Un pequeño error de cálculo insignificante para Syla.
"¡Había funcionado!" —se decía una y otra vez. No podía parar de repetirlo.
Eran infinitas las sensaciones que una persona experimentaba en su vida, pero no había una que le diera más regocijo que descubrir una nueva magia.
En medio de la desesperación, Syla había logrado mantener la tranquilidad y pensar rápidamente en crear un encantamiento que la salvara de esa situación límite. Lo había logrado … ¡y de qué manera!
Obviamente no todo era improvisación. Ella sabía muy bien que las magias nuevas no son acto de suerte, sino el producto de horas de trabajo bajo el método mágico.
Formular una teoría, ponerla a prueba, ver los resultados, y en caso de ser negativos, probar otra vez hasta lograr un resultado nuevo y sorprendente.
La mejora continua día a día era la clave para lograr crear un hechizo que nunca nadie ha visto.
"Como Helga Hufflepuf"— se decía muchas veces Syla. No la más sabia, no la más talentosa, ni la más valiente… pero si la que más trabajo duro constante realizó.
Si bien crear un escudo de Protego de un solo micro casquete de alta densidad mágica en un punto muy reducido era teóricamente posible, estaba lejos de lo que la magia convencional de hoy en día podía lograr.
Los estudios recientes tenían hipótesis de que condensar energía en altos niveles de densidades (tomar magia y concentrarla en espacios diminutos) era posible, sin embargo, todos los modelos predictivos propuestos fallaban en cuanto a la inestabilidad mágica.
El formulismo no estaba completo, pero presumía que el nivel inestabilidad era inversamente proporcional al cuadrado, por lo tanto, en la práctica, resultaría imposible de concentrar una magia más allá de la mitad de su tamaño original.
"Eso en la teoría… pero es porque todos esos magos jamás experimentaron con los enlaces de covalencia mágicos" se refutó con una sonrisa.
Syla, en sus diversos intentos de probar los límites de la magia, había descubiertos que la clave para la estabilidad de los conjuros radicaba en la naturaleza de los hechizos mismos. Al comprimirse, estos tienden a desestabilizarse, por una serie de distintos factores. Dicho eso, había unos cuantos que eran producto de la alteración de los enlaces. Ella había logrado estabilizar el de uno o dos magias. Probó el mismo mecanismo en este hechizo sin saberlo. La posibilidad que fallara era alta, pero…
¿Vas a tomar mi mano o no Syla? —dijo Zaef aún con la mano extendida. Llevaba un rato ya viendo como ella balbuceaba mientras su mirada pérdida observaba a la nada.
"Rayos, otra vez" —se dijo mirando hacia el mago pelirrojo –"¡Ok, dejemos ese hilo de pensamiento investigativo para después!"
—Si, por supuesto —dijo incorporándose de un golpe— Nada mal para… wow.
El mundo giró de arriba abajo para Syla. Al parecer "estar entera" y "sin daño menores" no eran sinónimos como ella preferiría pensar.
Syla comenzó a caer hacia adelante, pero Zaef la detuvo mediante un abrazo.
"Gracias" —susurró Syla, sin estar segura del todo si las palabras habían salido de sus labios.
Era curioso. A pesar de ser una creación mágica, los brazos de Rowle eran cálidos como los de una persona de carne y hueso. A diferencia de Tom, con movimientos más fríos y precisos, Rowle tuvo el cuidado de tomarla con delicadeza para evitar apretarla demás.
—¡Tergeo! —alzó Rowle la voz— ¡Episkey!
El primer hechizo limpió la sangre de la cabeza de Syla, mientras que el segundo disminuyó su dolor de cabeza.
Sus piernas tomaron nuevamente fuerza y su dolor de cabeza se aminoró. Pudo incorporarse por si sola y Zaef procedió a soltarla. No perdió el control y pudo estar de pie.
Ella le dio una mirada de agradecimiento. Syla no pudo evitar un sentimiento de curiosidad dentro de ella.
"Considerado y perspicaz" —pensó Syla recuperando las fuerzas en sus pies e irguiéndose nuevamente "¿cómo puede ser el espíritu… no, Zaef Rowle sea parte del diario de Tom Riddle?.
—Para tener solo contusiones después del choque de magias, estas bastante bien Syla.
—Me estoy acostumbrado. Suele ser una tónica en esta oficina —respondió con una risa en su rostro.
—Así parece —dijo Zaef alzando una ceja— Dime Syla… ¿Qué fue eso que conjuraste?
—¿El último hechizo? Ah.. este.. no tiene nombre, pero básicamente conjuré un hechizo de Protego modificado.
—¿De quien lo aprendiste? —preguntó el mago de cabellos de fuego con curiosidad.
—No lo aprendí. Lo cree.
—¿Antes de nuestra clase?
—No, aquí, 10 segundos antes que casi obliteraras la sala completa.
Zaef Rowle no pudo evitar una expresión de sorpresa. Estaba atónito.
—¿Aquí y ahora?
—Aquí y ahora. Las bases teóricas las tenía de otros experimentos que he tenido por supuesto, pero aplicarlas a un escudo de protego… pues esta fue la primera vez.
El mago pelirrojo comenzó a reír.
—Jaja, ¿me estás diciendo a que apostaste tu seguridad e integridad con un hechizo experimental que jamás habías lanzado?
—Pués…. ¿si?
—Definitivamente tiene el nivel de cordura que necesitaba para mi estudiante de duelos. ¡De eso no hay duda!
Puesto en esta perspectiva, su decisión no era tan genial como le había parecido en su cabeza. Si, le había funcionado de maravilla, pero… ¿y si hubiera fallado?
El corazón de Syla se apretó un poco. Había un sentimiento que le rondaba. No se lo iba a dejar adentro, pero tenía un poco de miedo de cuál sería la respuesta.
—Zaf….—dijo con un poco de temor— No dudaste de mandar ese hechizo hacía mi.. ¿cierto?
Syla esperaba un cambio de expresión de su maestro, pero no ocurrió.
—No —respondió si titubear— Sin embargo, tenía plena confianza que lo resolverías.
—Pero…—
—Déjame terminar —continuo Rowle— Si, fue un hechizo peligroso. No para acabar con tu vida, pero si para mandarte directamente al hospital San Mungo, tenlo por seguro. Y si, no tenía idea que crearías un hechizo para detenerlo… pero confiaba que podrías con ello Syla.
Ahora es ella quien alzaba una ceja.
—Es en serio Syla. Las soluciones eran varias: redirigir mi hechizo, interponer una pared de hielo creada a partir de mi hechizo de Glacius, haber conjurado Accio a un traslador de la sala… las posibilidades son siempre infinitas. Tenía la posibilidad de aminorar el hechizo Cofringo, pero vi que no era necesario. Había una razón sobre todo que era imposible que resolvieras la situación.
—¿Y cual es? —preguntó Syla con curiosidad
—Tus ojos nunca de dejaron de imaginar un escenario donde pudieras ganar.
Su corazón se soltó. Sus dudas se despejaron.
Ella, de verdad, podía confiar en él.
"Aún cuando estos sea exponerme a volar por los aires… lo importante es que confía en mí"—pensó
—Oh —exclamó Rowle— Creo que esta sesión de entrenamiento tendrá que ser más corta.
La forma difuminaba casi imperceptible que Syla había visto en los pies del espíritu del diario en sus pies cuando entró a esta habitación estaba ahora presente en todo su cuerpo.
Era como si el espíritu del diario estuviera desvaneciéndose frente a ella.
Rowle le había prometido una clase de tres horas, pero solamente había pasado 30 minutos desde que ella entró en esta habitación.
—Sería todo por hoy Syla —comenzó a despedirse el mago pelirrojo—Las demás sesiones seguiremos con la práctica de duelo. Nos enfocaremos en esta magia que acabas de crear. Puede que hayas descubierto uno de los mejores hechizos defensivos que he visto… Ya veremos en los días venideros.
La boca de Rowle, no, del espíritu del mago comenzaba a desaparecer. Su voz se escuchaba aún, pero de forma lejana, como si viniera de otra habitación.
—Usa Reparo sobre los estantes y el escritorio una vez que hayas recobrado algo de reserva mágica —dijo con un hilo de voz— Tienes que lidiar con las responsabilidades de Tom. Estaré observando desde el diario.
Ya Rowle no era más que una versión traslucida de sí mismo cuando despareció de un momento a otro.
Una vez más Syla estaba sola en la oficina de Tom Riddle.
El diario yacía a un costado de escritorio volteado al fondo del salón.
—
Tres horas habían pasado y la oficina de Riddle lucía como siempre.
Los estantes apilados y con sus artilugios mágicos en orden (o desorden) característicos, la alfombra de basilisco cruzaba el salón de lado a lado y el escritorio se encontraba entero nuevamente, bien ubicado, acompañado del baúl y la silla en el fondo de la habitación, donde Syla yacía sentada.
Le tomó alrededor de dos horas acumular suficiente reserva magia para castear una seguidilla de hechizos de Reparo. Curiosamente el uso de un hechizo más complejo de reparación como Harmonia Nectere Passus no fue necesario. Los estantes y el escritorio no eran de naturaleza mágica por si mismos, sino el hechizo de protección general de la sala los hacía tener esa capacidad ridícula de resistencia mágica.
Mientras espero a tener su magia de nuevo, procedió a ordenar al estilo muggle. Los años con su tío Wax le habían enseñado que, si bien el uso de hechizos era más rápido, usar habilidades manuales para obtener resultados también era una herramienta a utilizar.
Una serie de pergaminos volaron desde el baúl a un costado del escritorio de Riddle. Estos estaban regados por el piso junto astillas de madera y polvo. Syla procedió a recogerlos con la mano, astillándose unos dedos, y sacudiéndolos para poder leer.
Los documentos que tenían eran diversos: Documentos oficiales de cambios de normativa del ministerio post guerra (ya no era necesario declara todo lo que entraba la ministerio); Finanzas del departamento de misterios (una cantidad de galeones no menores por cierto); Ordenes de compra de artilugios mágicos por parte de Tom (destacaban unos engranes que seguro eran para el reloj que reparó el otro día); Descripciones de las normativas de seguridad (con planos completos del departamento del áreas conocidas); y un par de pergaminos más sin relevancia.
Bueno, todos salvo uno.
Casi lo había visto al final, así que pudo tener el escritorio y la silla reparados y un ambiente limpio para poder revisarlo.
El título era prometedor, uno que Syla había escuchado de los labios de ministro Spencer en celebración de ayer.
—Prototipo de Traslador Variable, por Tom Riddle —leyó en voz alta.
En tan solo cinco planos de pergamino, se detallaba el invento en que Tom había estado trabajando últimamente para el ministerio. Uno bastante revolucionario a los ojos de Syla. Un traslador doble pequeño, no más grande que un puño, capaz de aparecer en el usuario en dos posibles lugares según elección.
Era un concepto simple, pero por las complejidades de mantener a dos hechizos idénticos en un espacio confinado, había resultado imposible a esta altura.
En el ensayo, Tom detallaba como había logrado idear un hechizo de aislación entre dos hechizos de Portus. Generando una pequeña barrera entre dos hechizos de traslación del tipo temporizador, el sistema era capaz de funcionar en armonía, pudiendo seleccionar el destino mediante dos pulsadores.
"Realmente eres un genio Riddle" —pensó Syla. Estas ideas estaban dentro de las cosas que Syla estudiaba y probaba por meses sin tener resultado. He aquí una persona que sabía hablar perfectamente su lengua.
En las últimas páginas estaban los bosquejos del prototipo del traslador variable que había fabricado para el ministro. Era funcional, sin embargo, debido a un problema de superposición de encantamientos, los destinos no podían ser más allá de 10 metros, lo que era bastante limitado.
Las últimas anotaciones de Riddle hablaban de posibles soluciones para este efecto.
"¿Compatibilidad de la estructura del encantamiento Portus? ¿Uno hechizo de enlace adicional? ¿Variante de Portus en lugar del hechizo original? ¿Enlaces Covalentes?"—leyó Syla.
Ella sonrió
"Así que no soy la única que ha experimentado con enlaces covalentes, ¿eh Tom?"—se dijo Syla con picardía. No solo estos magos tenían hermosos ojos peligrosos, también tenían ideas a la misma altura.
El proyecto estaba fichado para el final del verano. Alrededor de 2 meses. Un tiempo más que suficiente para que ella pudiera probar estas teorías y las suyas propias. Probablemente Tom volviera antes y la ayudara, pero quería probarse que podía hacerlo antes que eso ocurriera.
"Quizás 6 semanas"—pensó. Ese tiempo ya era apretado, pero seguía siendo factible— "Veremos Tom, por ahora solo me queda una cosa más que probar".
—Special Revelio —alzó la voz.
Por su experiencia anterior con Tom, su hechizo lo imbuyó con toda la magia que pudo. El hechizo impacto no solo el pergamino, sino que a toda la mesa.
Si el pergamino tuviera un hechizo para ocultar información, al menos se aseguraría de que fallara por la calidad del hechizo, y no porque no tenía suficiente carga mágica.
Tal como esperaba, el pergamino no tenía nada. Ya estando en esta habitación era suficiente protección para el libro, considerando que su mismo diario estaba aquí presente. No resultaba raro que….
Un destello apareció en varita.
No fue del pergamino de los trasladores, sino que de una nueva hoja que se revelaba a un costado del escritorio.
Una notificación ministerial con fecha de hoy, entregada a las 8 de la mañana.
—¡POR MERLÍN! —grito Syla al leerla rápido.
Tomó solamente las llaves de la oficina y salió corriendo en dirección al Ascensor Ministerial.
La carta voló por los aires y cayendo a un costado del rostro del basilisco de la alfombra. En ella podía leerse la siguiente frase.
"Por los gastos excesivos en el subdepartamento de artilugios mágicos, por la falta de las asistencias en las juntas ministeriales y por no haber entregado ningún artefacto funcional para el departamento de defensa, nos vemos obligados a citar una asamblea para hoy a las 11:00 en la sala Hipogrifo Plateado, del piso -1, para una votación con el objetivo de disolver de forma permanente su subdepartamento.
Atte. Marcus Rufflus, jefe del Departamento de Defensa".
—
Ruidos se escuchaban desde el pasillo mientras Syla se acercaba a una de las salas de reuniones del departamento principal de Magia y Personal de Apoyo.
—Esto es un insulto Marcus. No es correcto haber citado a esta reunión sin el ministro Leonard o el joven Tom Riddle —decía una voz femenina— ¡Van a objetar la decisión!
—¡Pues tendrán que hacerlo a su vuelta! — dijo la voz masculina con firmeza— No es mi responsabilidad que los involucrados no puedan acudir a una cita. Es más, si quiera el mismo jefe del departamento de misterios, Ulrich, ¡está con nosotros! Es de esperar que….
—ALOHOMORA! —grito fuertemente Syla abriendo las puertas de par en par.
La sala de reuniones Hipogrifo Plateado se abrió de par en par, y todos los presentes se voltearon a ver como la joven de los cabellos dorados, vestida de camisa y de pantalones, interrumpía abruptamente su reunión.
En el interior solo se encontraban cinco personas, de los cuales, Syla reconocía a tres personas:
La señora Priscila Evermonde, jefa del departamento de accidentes de catástrofes; que había conocido el día de ayer en el palco del evento.
El señor Eldritch Jorkins, jefe del departamento de cooperación mágica internacional, quien había ejercido de anfitrión el día de ayer en la ceremonia.
El señor Grogan, de quién no sabía su apellido, pero sabía que era el jefe departamento de juegos y deportes mágicos y era quien había personificado el papel de mago blanco en la obra de ayer.
De los otros dos, había una mujer y un hombre a quienes jamás había visto.
Una era una mujer de edad, vestida con un traje largo gris. Su pelo castaño estaba atado con un moño peculiar, el cual resaltaba sus ojos azules. Su mirada se posicionaba en Syla con cierto desprecio.
"No es de mis fans imagino"- se dijo Syla.
El otro era un hombre muy alto. Era bastante corpulento, más aún que el ministro Leonard. Más musculoso. Se notaba que tenía mucho entrenamiento físico encima, una cualidad no común en un mago. Su barba negra estaba recortada y ordenada, mientras sus ojos de un café muy oscuro, casi negros, se posaba en Syla.
En su pecho brillaba una insignia. Una gran con una balanza de ambos lados.
Sin haberlo visto con anterioridad, Syla sabía bien quien era.
"El jefe de departamento de Robbie, Marcus Rufflus"-pensó Syla- "El hombre que convocó esta reunión".
El hombre se dirigió a ella.
—¿Quién osa a interrumpir una asamblea del ministerio mismo jovencita? —dijo con firmeza el señor Rufflus.
—No he interrumpido nada porque yo mismo he sido invitada a esta reunión. Soy Syla Vablatsky, maga investigadora del subdepartamento de artilugios mágicos, y en nombre de mi jefe Tom Riddle, vengo en su representación.
El mago de la barba negra se hecho a reír.
—¿Tom? ¿Un asociado? ¿Tu jovencita? —dijo de forma burlesca— Veo muy difícil de creer que el joven Tom Riddle haya tomado a alguien a cargo y menos una chica.
Syla se enrojeció de ira. Estaba a punto de alzar su voz, pero fue otra voz femenina quien se alzo.
—Pues me temo que tendrás ampliar tu habilidad para creer Rufflus —dijo Priscila con desdén— La señora Vablatsky es efectivamente parte del reducido círculo del señor Riddle. Fue presentada a mi y a Leonard durante la ceremonia de conmemoración. Si no me crees, mira la lista de invitados. Te aseguro que la encontrarás.
El mago negro se cayó por un momento. Con su varita hizo un movimiento y un hechizo no verbal, para llamar a un pergamino flotante hacia él. Se acerco a él y susurró un nuevo encantamiento. Este hizo que dos nombres aparecieran sobre él.
"Tom Riddle, Syla Vablatsky".
—Maldición Leonard—dijo con molestia— Siempre saltando los protocolos de seguridad… muy bien, esta señorita es efectivamente parte del equipo de Tom Riddle. Sin embargo, no es la subjefa del departamento, por lo tanto, no tienes poder voz. Puedes quedarte a escuchar el resultado para contárselo a Riddle, pero…
"Código del Ministerio, Apéndice C, Artículo , Nota 14" —susurró la voz de Dorothy en la cabeza de Syla.
—Código del Ministerio, Apéndice C, Artículo , Nota 14—repitió Syla
—¿Qué? —dijo Marcus con extrañeza.
—"En caso de que un jefe de departamento o subdepartamento este ausente, no será capaz de reemplazarlo por alguien de rango inferior sin previa autorización escrita por el ministro u otro jefe departamento. Sin embargo, en casos de concilios de guerras o asambleas extraordinarias, el siguiente en rango podrá reemplazarlos en todas sus facultades que sean requeridas en la reunión especial" —dijo Syla, parafraseando la cita que había escuchado de su madre.
—¿Qué diantres habla esta jovencita? Ese artículo no existe—dijo Marcus con severidad— Muy bien jovencita, por su insistencia tendré que pedirle que abandone y ….
—La dama en cuestión tiene razón Marcus —dijo jefe Eldritch, quién había en un instante, convocado el libro de reglas y consultado por la frase en cuestión—
—¿Cómo existe una ley así? —
"Es porque jamás peleaste presupuestos y reglas con la gran Dorothy Vablatsky, subjefa del departamento de transportes" —dijo para sí.
Su madre, en todos los años que trabajo en el ministerio de transportes, solo perfeccionó dos habilidades.
La primera, y la mas obvia, conocía al revés y al derecho la matriz completa de transporte de la red flu. Era capaz de nombrar las 584 salidas operativas del sistema, e identificar con más rapidez que nadie si había un fluctuación o inestabilidad del sistema.
La segunda, y quizás mas impresionante, su madre se sabía cada uno de los códigos y leyes mágicos del ministerio de magia. No solo los del departamento de transporte, sino la extensión completa e interacción tanto a nivel de gran bretaña como los nexos que tenía con el resto del mundo.
¿La razón? Simple, necesitaba todo el conocimiento posible para pelear cada uno de los presupuestos que necesitaba para mantener la red flu en las condiciones que ella deseaba.
"Perfecta y Prolija" —recordó Syla, o doble P como decía su madre.
En los transcursos de los años, mientras su padre se deleitaba hablando de sus grandes frases y sus nociones de la clarividencia, su madre recitaba los problemas de la red flu y las peleas diarias que tenía con respecto a las aprobaciones presupuestarias.
"Código Ministerio Artículo 3.3.1, Solicitud especiales de prórroga de presupuesto; Artículo 6.1.2 Adquisiciones Internacionales; Artículo 8.1.1 Reuniones Especiales para Fines Varios".
A su madre le gustaba pelear cada galeón, sickle e incluso knut, con tal de conseguir el sistema que quería. Dorothy no se amedrentaba por pelear con lo suyo.
Syla tampoco lo haría.
Alguien había tendido una trampa a Tom para sacarlo del ministerio y quedarse con sus artilugios. Esa carta enviada con un hechizo de ocultación era prueba de ello. No sabía si toda la culpa era del jefe de departamento de defensa, no le importaba, tenía que pelear lo que ya se había decidido en la asamblea.
Sería difícil
"Cada ley tiene su excepción" decía su madre.
"Gracias madre"-respondió al a voz de su cabeza.
—Bueno jovencita —prosiguió Marcus— Puede que tengas poder de voz e incluso voto, pero has llegado tarde. La votación ya se realizó, fue 3 contra 2 por la disolución del subdepartamento de artilugios mágicos. Solo nos queda dar la sentencia y el veredicto.
"Código Ministerio Apéndice F Artículo 3.4.5" susurró su pensamiento
—El veredicto no tiene poder de resolución si no están al menos 6 de los 8 jefes principales de departamento —objetó Syla— Aquí no veo tales seis.
—A menos que sea el mismo jefe de departamento de defensa quien la solicite —mencionó el jefe Eldritch, citado directamente del libro el párrafo mencionado—
—¡Un tecnicismo! Dimos esas atribuciones durante la guerra —refutó Priscila— Esto no tiene nada que ver.
—Apoyo, esto es un circo Marcus —dijo Grogan el ministro de juegos— Todos sabemos muy bien que esto lo haces porque estas enojado con Leonard y su favoritismo con Tom.
La mujer que no conocía Syla habló por primera vez desde que llegó.
—No es instancia para hablar sobre fundamentos morales —dijo la maga— Es bien claro, con mi voto el de Marcus y Eldritch, tuvimos la mayoría con respecto a los cargos. Por lo tanto, solo nos queda dictar la sentencia.
Grogan se mordió los labios mientras Priscila hizo un gesto de incesantes al paradigma. Los cargos presentados por Marcus no eran para nada graves, pero le permitían disolver el subdepartamento de Tom y dejarlo fuera del ministerio.
El ministro Leonard podría llegar y solicita la reapertura de subdepartamento de artilugios mágicos, sin embargo, esto se podría demorar meses por la burocracia del ministerio.
"Hay dos cosas sumamente duras. El cuerno de un Graphorn y la burocracia del ministerio... y de la primera no estoy tan segura" era un refrán de su madre.
No solo eso. El departamento de defensa tendría posibilidad de confiscar las cosas de Tom y revisarlas. Era el escenario más peligroso que Syla podría imaginarse partiendo por el diario de Riddle.
"Código Ministerio 2.1.4" dijo la voz de su madre.
"… estamos en modo de desesperación, ¿no?".
—Cito el artículo 2.1.4, para escuchar una última vez las acusaciones previas la sentencia y poner en tela de juicio, su veracidad.
Marcus se echó a reír.
—Eso si quiero verlo señorita... ¿Vablastky, correcto? —dijo el hombre de la barba negra— ¡Muy bien, enumeremos!
El jefe del ministerio de defensa levantó su primer dedo.
—¿Algo que decir contra el gasto excesivo del departamento? El señor Riddle ha gastado 10000 galeones en tan solo seis meses. Casi un cuarto del gasto de todo su departamento—dijo Marcus.
"Hay Tom, ¿en qué gastaste esa brutalidad de dinero? Nada que decir con respecto a eso"-pensó.
—Siguiente —respondió Syla.
El hombre de barba levantó su segundo dedo.
—A los subjefes se les pide ir a al menos un 40% de todas sus reuniones —continuo— El señor Tom Riddle solo ha dio al 11% de ellas. ¿Algo que objetar?
—Siguiente —respondió Syla sin vacilar. No había nada contra ese tema y las desapariciones de su jefe.
Marcus levantó su último dedo.
—Para tener una subsección, es imprescindible crear artefactos o hechizos revolucionarios —sentenció Marcus—Tom Riddle no ha generado ninguno.
"Esta es mi única oportunidad"- pensó
—¡Objeción a ese punto! Tom entregó un artefacto mágico al ministro Spencer —respondió— El subjefe Riddle creo un traslador dual capaz de llegar a dos lugares al mismo tiempo. Esto debería ser suficiente.
Marcus sonrió con malicia. Syla no le gustó nada ese gesto para sus pretensiones. El estaba al tanto de ello.
—Si, es correcto —dijo sin darle mucha importancia— Es verdad creo el prototipo. Sin embargo, estoy al tanto que solo funciona en un área reducida, por lo que no tiene usos prácticos en batalla.
—Pero…—trató de decir Syla.
—No es lo que requiere el ministerio —interrumpió Rufflus— Además, debes saber que el mismo ministro de defensa debe darle su aprobación. Bajo mi visión, no es más que una obra sin acabar. ¿Algo más que decir?
Syla sabía que tenía razón. Si el objeto no lo satisfacía, no podría hacerlo. Realmente estaba sin salidas. Se llevarían las cosas de Tom.
—Repito, ¿algo más joven Vablatsky? —preguntó Marcus.
No puedo perder a Tom… y no puedo perder al diario, a Zaef.
"¿Hay algo más?" pensó para sí.
Hubo un breve silencio en su mente… antes que la dulce voz de su madre apareciera una última vez.
"¿Hay algo más?" pensó
"Código Ministerio " dijo la voz.
"Pero… sería imposible. No hay suficiente tiempo…"
"Código Ministerio " repitió la voz con dulzura.
"… ¿es la única manera, no?"
"Código Ministerio " dijo una última vez esa voz.
—Bueno —alzó la voz Marcus— En vista que la señorita Vablatsky no tiene más que decir, es hora de sentenciar al departamento….
— Código Ministerio .
Hubo una respuesta de asombro de los jefes de departamento, con excepción de Marcus.
—¿Qué es ese artículo, Eldritch? —alzó la voz Marcus.
El jefe hizo una sonrisa antes de hablar.
—Pues el artículo dice que cualquier mago que realice una creación excepcional antes de 6 meses de su ingreso, tiene facultades extraordinarias en el departamento… como tener una subjefatura sin necesidad de una aprobación de la jefatura.
—Bueno, no es aplicable acá. Riddle entró en el invierno. Ya han pasado más allá de seis meses—alzó la voz Marcus.
—Te equivocas Marcus. El joven Tom esta desde Enero, pero su ingreso a las escrituras del ministerio es posterior —dijo Priscila con seguridad— Deben faltar al menos 3 semanas para que se cumpla tal plazo.
—Ella tiene razón. Y si es otro mago quien termina su creación es igualmente de valido —agregó Eldritch— Necesitaría la aprobación de todo los aquí presentes, de forma unánime… pero esta en lo cierto. No importa si hacemos una sentencia ahora. Su subdepartamento estaría protegido hasta esa fecha, si asevera que puede hacerlo. ¿Es así señorita Vablastky? ¿Puede hacer tal hazaña?
—Si, sin ninguna duda. Tres semanas, en esta misma sala lo tendré.
Ya había dicho que seis semanas para crear el traslador doble ya era una locura… pues tendría que llevar su demencia hacia nuevos horizontes.
La cara de Marcus estaba rojísima, tanto que a Syla le recordó el pelo de Rowle. Este miró a la maga de gris, pero esta hizo una negación con la cabeza.
Sin ninguna otra opción, Marcus tomó el martillo mágico.
—Muy bien. Syla Vablastky, maga investigadora del subdepartamento de artilugios mágicos. Tienes hasta el atardecer del vigésimo primer día a partir de este momento para lograr completar la creación de Tom. En caso contrario, tu subsección del departamento de ministerio será disuelto y confiscado por el ministerio. Cerrada la sesión.
"Bueno, Syla, a trabajar. Solo nos quedan 20 días"-se dijo antes de dejar el salón.
