La inesperada intervención de Serafall arruino el ambiente tranquilo de la ciudad de Kuoh, las personas que se recuperaban del mini apocalipsis al cual habían sobrevivido estaban tratando de volver a sus vidas cotidianas, aun cuando el 90% de la población logro sobrevivir sin muchas heridas, el otro 10% no tuvo mucha suerte, estas víctimas tuvieron la desgracia de estar en el centro del cataclismo haciendo imposible su supervivencia.

Cuando la oscuridad parecía reclamar la ciudad, un rayo de luz ilumino sus vidas, todas las personas que habían sobrevivido tuvieron la fortuna de recibir ayuda inmediata, varios donadores anónimos donaron comida, ropa, un refugio, etc. Todos los recursos que no pensaron que llegaría se les fue dado.

Aun con los recursos, la oportunidad de volver a una vida tranquila estaba muy lejos de comenzar, muchos edificios estaban destruidos y tomaría mucho tiempo volver a la normalidad, claro que no estaban solo, la ayuda vino de muchas formas, dándoles un soporte para que no se derrumbaran en la desesperación.

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-libérame ahora si no quieres que te mate- Serafall rechino los dientes muy furiosa, saber (okita) estaba sostenido los brazos de Serafall que luchaba por liberarse, los demás solo se quedaron inmóviles viendo como un Maou era sometido tan fácilmente –cuanto más estarás así, solo causaras más problemas Sona- Shiro se agarró la frente con frustración al ver como Sona lo abrazaba por la espalda, ignorando su semi desnudes, Sona parecía desesperada por aferrarse a él como si desapareciera al separarse, era una actitud similar a la que tuvo Asia en chaldea secundus.

-solo un poco más, yo creí que te había perdido- soltando unas lágrimas que comenzaron a mojar su ropa este suspiro, Asia hacia poco para ocultar su molestia, ya que estaba jugando con su pistola lista para matar a Sona, todo siendo visto por el pelirrojo y su sirvienta.

-lady Sona, debería comportarse y vestirse adecuadamente para el momento- con una mirada impasible, la sirvienta trato de hacer retroceder a Sona usando su aura para intimidarla, pero poco hizo para estremecerla, conocer de primera mano el verdadero poder la hizo replantear a quien temer o respetar, la sirvienta Grayfia era sin duda una hormiga comparado con el demonio que enfrentaron.

Olga solo se mantuvo en silencio tomando una taza de té hecho por archer que miraba divertido la situación, reunidos en una gran sala estaban casi todos los involucrados, los ángeles caídos a petición de Olga se fueron en busca de algunos materiales exóticos que volverían loco a cualquier magus. Lo bueno de estar en la era de los dioses, eran los materiales conductores de mana que en su mundo le tomo varios años producirlos con sus escasos recursos.

Pero ahora, el material era casi gratis y eso la emocionaba, sin duda chaldea saldría muy beneficiado y mejorado, además que su construcción no llevaría mucho tiempo, claro que tendría que buscar nuevos aliados o empleados que estuvieran decididos a someterse –no intervendrá maestro- archer giro la cabeza levemente para ver como en las escaleras se encontraba una chica de grandes pechos de cabello negro, a su lado dos chicas con orejas y cola de gato –no, dejare que todo siga su curso-

Con Sona no queriendo soltar a Shiro, tomo la decisión de llevarla a su habitación para vestirla, después de todo aún seguía usando su camisa sucia, al escuchar que la llevaría a su habitación, Serafall comenzó a soltar todo su poder desesperada y muy molesta –no te atrevas a ponerle un dedo encima, te matare- con un grito de batalla trato de zafarse de saber la cual no sentía algún cambio con su hielo, saber sintiendo como levemente su resistencia mágica era superada la hizo dormir con un golpe en la nuca –patético- con su cara sin emociones volvió al lado de Olga que miraba todo con diversión, sin duda los demonios eran un centro de entretenimiento. Mostrar ahora la fuerza que tenían podría darle un estatus superior o igual al de Shiro, ella no rogaría por un título o migajas.

-acaso tu- Sirzechs a pesar de mantenerse callado se mostró algo inquieto, para los demonios tener harén era algo común, pero saber que el esposo de su hermana está durmiendo con su mejor amiga, dejaba un mal sabor de boca, su inquietud solo aumento cuando Sona parecía feliz y radiante, incluso podía ver en sus ojos violeta como corazones se formaban, los demonios sin duda aman sin dudar –quien me crees que soy, solo iré a vestirla, ahora bajo-

Sin decir nada continuaron su camino a su habitación donde se toparon con sus dos piezas y una gata callejera –Shiro- Akeno se acercó para abrazarlo, pero este se hizo a un lado -luego hablamos Akeno– sin decir nada más, Shiro llevo a Sona a su habitación con la intención de vestirla ignorando a las dos nekomatas que lo miraban temerosas.

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Dentro de la habitación, todo parecía lúgubre, las ventanas estaban destruidas cubiertas por una delgada capa de hielo, los muebles hechos pedazos, el piso lleno de botellas de vino, la ropa que había comprado con Akeno en su pequeña cita estaba tirado en el suelo. La cama que antes podía albergar a varias personas estaba partida a la mitad, el lado en el cual solía dormir estaba casi intacto sostenido por pequeñas cuñas de hielo.

Confundido por la imagen sintió como Sona se soltaba –lo siento, creo que me descontrole- con un tono avergonzado, Sona camino hasta el pedazo de cama que se mantenía a pie antes de sonreír –pensé que habías muerto- sus lágrimas comenzaron a caer lentamente por su mentón, la tristeza invadiéndola la hizo lucir muy devastada, levantando su mano sujeto su pecho con sus dos manos, el frio comenzando a rodearla.

-cuando un miembro del clan Sitri pierden algo tan cercano al amor verdadero, pierde el control sobre el elemento agua que caracteriza al clan Sitri, siendo reemplazado por el dominio del hielo, mi hermana tiene este poder por sus traumas en la guerra y ahora lo tengo yo al pensar que tu moriste- levantando sus manos, una figura de hielo que lucía similar a Shiro se manifestó en sus manos –te vi caer muy herido, tu cuerpo destrozado imposible de una recuperación, no sabía qué hacer y trate de comprar todas las lágrimas de fénix posibles, pero no logre conseguir nada ya que ellos estaban furiosos de darte algo por lo que les hiciste, desesperada pensaba llevarte al inframundo, para que mi padre te curara, pero cuando estaba viniendo con Tsubaki para llevarte, no te encontré, solo encontré una cama sangrante- apretando la figura de hielo hasta romperla, abrazo sus rodillas con dolor en sus ojos.

-mi hermana se enteró de mi matrimonio, ella quería matarte, pensé lo peor, la insulte y desprecie por lo que talvez te hizo, sé que le debo una disculpa por dejarme llevar por mis emociones y no por la racionalidad, pero estaba tan destruida que solo quería morir- levantando la mano mostro algunas heridas que estaban rojas como si hubiera comenzado a cortarse las venas lentamente –te busque y espere por ti un mes, el dolor que sentía era tan grande que estaba a punto de dejar esta vida y tener la oportunidad de volver a estar juntos en la otra vida si tuviera la oportunidad-

Levantándose de la cama se acercó a Shiro que la miraba sorprendido y conmocionado –hasta que sentí nuestro vinculo activarse- agarrando su corazón con su mano derecha y extendiendo su mano izquierda al corazón de Shiro –aunque lo niegues, estamos casados, nuestro vinculo está más allá que un simple contrato, nuestro vinculo nos une, tu eres mío y yo soy tuya-

Su mano derecha que agarraba su corazón fue directo a la mejilla de Shiro –cuando volviste, la marca e mi pecho brillo dándome la esperanza que necesitaba para no morir, sé que suena estúpido e infantil, pero soy un demonio que se deja llevar por sus emociones, puedo ser una engreída e intelectual, pero mis sentimientos siempre serán genuinos, sé que no soy tan hermosa como Akeno o Rias, incluso mi cuerpo no es tan llamativo- su mano derecha bajo hasta su pecho donde hizo a un lado la camisa para mostrar su delicada piel.

Sobre la delgada y brillante piel de Sona se mostraba una marca color azul oscuro, una marca que brillaba con intensidad -Shiro- aunque no lo aceptara, vio el pequeño hilo del destino unirlos, más que unirlos fue como una marca de propiedad, ya que al estar demasiado cerca de Sona, tuvo una marca similar en su pecho que fortalecía el brillo de sus marcas.

-lo vez, estamos unidos- con un tono divertido Sona toco la marca de Shiro sintiendo como su corazón se aceleraba –siento tanta felicidad que podría morir- la calma y calidez que podía sentir de su pareja demostraba su amor, perdida en su felicidad no espero que Shiro la besara.

-deja de sentirte inferior, eres igual o superior a Rias- un poco molesta Sona dio una media sonrisa –lo dices porque sientes lastima por mí, sé que no tengo los pechos grande o la seguridad para mostrar mis miserias, pero….- los labios de Shiro volvieron a callarla dejándola inmóvil hasta que respondió profundizando el beso –sí que eres una tonta- agarrando su trasero la elevo hasta su cintura –pero soy tu tonta- Sona comento a duras penas, el beso amoroso comenzó a tornarse lujurioso, las manos de Shiro comenzaron a apretarla con tanta fuerza que sus manos quedaron marcadas en su pálida piel –vístete, tenemos una reunión a la cual asistir- jadeante la alejo para que se vistiera –dijiste que me ayudarías- con un tono coqueto se quitó los ultimo botones de la camisa que sostenían la ropa dejándola caer.

Cuando Sona se había puesto en medio de su esposo y su hermana, Shiro vio que Sona solo tenía una camisa puesta, volando sobre ellos fue fácil ver que no llevaba ropa interior de ningún tipo. Ambos se miraron y Sona noto como los ojos de Shiro brillaban con un tono carmesí, algo que la confundió ya que sabía que tenía los ojos de color bronce.

Antes de que pudiera preguntar sobre este extraño cambio, Shiro la tumbo contra la cama, su repentino acto la hizo sonrojar, al cerrar los ojos, a su cabeza le llegaron miles de imágenes y posibilidades que la hicieron babear, antes de si quiera comentar que fuera amable, sintió como algo caía sobre ella, abriendo los ojos se encontró con su uniforme de la academia Kuoh totalmente arrugado, siendo lo único entero en la habitación que pudiera colocarse.

Shiro estaba por irse, pero Sona lo agarro de la mano guiándola a su lado –vísteme- con una sonrisa feliz levanto su braga y se la coloco en sus manos, dudando por que hacer sujeto la braga mirándolo un poco antes de comenzar a colocarse, antes había vestido a niños y bebes del orfanato, pero vestir a una mujer adulta fue extraño, más cuando la mujer le lanzaba miradas tan picaras, seguidas de leves gemidos.

-porque tan rojo, tú ya me viste desnuda, además que me probaste- con un dedo en su labio lo lamio lentamente hasta que Shiro arrojo su falda a su cabeza –enserio todos los demonios son muy lujuriosos- sin decir nada más agarro su falda y se la coloco, el sostén no tuvo algún problema ya que le dio la espalda, colocado su camisa y chaleco pensó que todo lo malo había pasado, hasta que Sona levanto sus piernas –me faltan las medias y zapatos- estremeciéndose miro las medias tiradas en el suelo junto con sus zapatos que debía haber dejado en la entrada, pero talvez en su locura se olvidó de cosas tan mundanas.

Tragando algo de saliva y controlando sus hormonas agarro la media, acomodándola en sus manos comenzó con la punta de los pies, cada vez que Shiro tenía un roce con la piel de Sona, esta se agitaba emocionada –tomate tu tiempo- jadeante y con el corazón latiendo a su máxima capacidad Sona trago saliva desesperada, Shiro comenzó a subir las medias con lentitud, ya que si lo hacía bruscamente podía atorarse la tela y ocasionaría más pérdida de tiempo, cuando Shiro comenzó a subir las medias hasta su muslo Sona lo detuvo con sus manos, su mirada avergonzada hizo poco para que ambos se controlaran. Dejando su mano libre continuo con la otra media, sus corazones latiendo con fuerza y un sentimiento de felicidad los invadió, cuando Sona termino vestida

-sabes que no podemos estar siempre juntos ¿verdad? - Shiro que había retrocedido con las mejillas sonrojadas apenas pudo hablar de un tema –lo sé, pero ya no me separar de ti nunca más, no quiero volver a sentir tanto dolor- volviendo a abrazarlo por la espalda, Sona espero que Shiro protestara o auge la alejara, pero en vez de eso sus manos tomaron la suya –mi camino me lleva directo al infierno, tienes una vida por delante y…-

-no importa, soy demasiado egoísta como para perderte, siempre estaré a tu lado no importa lo que digas- tragando saliva Shiro aparto las manos de Sona, la cual se congelo sintiendo una punzada en su corazón, al girarse sus miradas se encontraron y el brillo carmesí en sus ojos volvió a ser más fuerte –no sé cómo sentirme ahora- levantando su mano hasta su pecho, toco la marca de Sona que brillaba con fuerza –yo puedo sentir tu amor y tu dolor, no sé qué me está pasando, pero puedo sentir tus emociones como si fueran una parte de mí, somos enemigos y talvez me vaya abandonándote en la oscuridad, pero solo imaginarte sola mi corazón se aprieta- apretando los dientes, la imagen de una Sona devastada llorando hizo que su corazón se destruyera –esto va en contra de toda posibilidad, pero creo que me he enamorado de ti-

La inesperada confesión de Shiro hizo abrir los ojos de Sona, haciéndolas lucir como si quisieran salirse de sus cuencas –una parte de mi quiere alejarse de ti y seguir las enseñanzas de la iglesia- tragando saliva, Shiro dejo que su saliva refrescara su garganta -¿y la otra parte?- Sona casi desesperada quería escuchar esas palabras que la condenarían a estar enamorada de por vida –la otra parte- empujándola contra la pared Shiro comenzó a besarla y manosear cada parte de su cuerpo, Sona no previniendo esto soltó un gemido ahogado que apenas salió por el beso que la dominaba, apartándose unos centímetros de su rostro, sus alientos y jadeos fueron visibles par ambos que no aportaron la mirada –te desea, quiero estar a tu lado, abrazarte, besarte, son algunas pocas cosas que quiero hacerte, te deseo tanto que me vuelves loco, incluso me olvido de quien soy y solo pienso en ti, en tu cuerpo, en tu sonrisa…-

Sona estaba en las nubes, cuando su confesión fue pronunciada, escuchar esas palabras la conmovió tanto que quería tener sexo duro por varios días sin descanso, dejándose llevar por sus deseos carnales. Pero algo dentro de ella sabía que algo más estaba ocurriendo, pero no le importaría ignorar ese sentimiento a cambio de sentirse feliz –basta, debemos bajar- usando la escasa fuerza de voluntad que le quedaba, quería terminar la reunión con el Maou, después de eso no dormiría en toda la noche e incluso invitaría a Tsubaki a apoyarla –si continuas así, no podre resistirme mas, terminemos esto-

Aunque desesperados por saciar sus impulsos, usaron su voluntad para alejarse lo mejor posible, arreglándose la ropa y el cabello caminaron a la puerta de la habitación, para su sorpresa Serafall estaba ahí mirándolos con una rostro indescifrable cuando abrieron la puerta, ella tardo un poco en reaccionar a su presencia, incluso el aire gélido que siempre la acompañaba había desaparecido –hermana yo- tragando saliva y temerosa de una pelea, Sona dio un paso adelante decidida a intervenir si su hermana atacaba a su esposo, pero Serafall se dio la vuelta volviendo a la sala a paso lento –tenemos una reunión Sona, apresúrate- sin decir más Serafall camino por el silencioso pasillo dejando a la pareja perplejo en la puerta de su habitación.

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Cuando todos se reunieron en la sala se acomodaron en los distintos sofás de la sala, incluyendo al peerage de Shiro que estaba parado detrás suyo, Olga por su lado se quedó mirando como Serafall tenía la mirada baja, cuando Shiro bajo y pregunto que había pasado con Serafall, ella le había contado que Serafall fingió quedarse desmayada, cuando Saber se descuidó por un momento al ver una barra de chocolate, Serafall se lanzó a gran velocidad a su habitación, todos pensaron en ir a detenerla, pero al notar que no había ninguna explosión o que algo se congelara decidieron quedarse en la sala esperando, confundidos porque Serafall no congelo todo, solo la vieron sorprendida cuando bajo sin decir nada.

-bien, lo primero que tenemos que hablar ahora es sobre el futuro, me gustaría saber quiénes son ustedes realmente- el Maou carmesí miro fijamente a Olga que mantenía una expresión neutra, pero en el fondo sintió como su corazón se encogía al sentir el poder abrumador del demonio carmesí –porque deberíamos decírtelo demonio, no somos aliados ni nada por el estilo- Olga miro con la misma intensidad a Sirzechs que se sorprendido por la rudeza con la cual respondía. Grayfia se molestó ante su tono y antes de que lo defendiera, Sirzechs la detuvo ahora cambiando su enfoque a Shiro.

-¿acaso ustedes dos no son aliados?- Shiro al escuchar su pregunta sonrió levemente, negando con la cabeza se recostó cómodamente en el sillón, claro que era un poco incómodo con Asia y Sona a sus dos lados –para empezar ella y yo solo somos colegas, nuestras metas y organizaciones son muy diferentes- el silencio reino y el demonio carmesí no sabía cómo proseguir –basta, estoy demasiado cansada para tus juegos mentales Sirzechs- Serafall desde su asiento se acarició la frente con molestia.

-para empezar, desde que tu grupo llego a la ciudad comenzaron a suceder cosas extrañas, nuestras hermanas salieron muy perjudicadas y humilladas, además que hace solo un mes la ciudad fue completamente arrasada, Shiro ¿de qué lado estas? ese día que los ángeles bajaron del cielo para detener la masacre que posiblemente ocurrió negaron que te conocieran o que pertenecieras a la iglesia, nosotros mismos no logramos encontrar ninguna información sobre tu existencia, es como si te hubieras manifestado de la nada- tragando saliva Serafall refresco su garganta antes de ver a su hermana –por los miembros de Sona se lo que sucedió en esta ciudad y el nombre del pilar demoniaco al que te enfrentaste- cruzando sus dedos miro pensativa a Sirzechs –el inframundo se enteró que uno de nuestros antepasados revivió y que fue asesinado por los miembros de la iglesia ayudado por los mismos demonios- Shiro miro a Olga buscando algún indicio para que dijera algo o diera su opinión, pero Olga que miraba atentamente sus sellos de comando se levantó –estamos del lado de la humanidad- esa afirmación confundió a los demonios en la sala no entendiendo a que se refería.

-Nuestra organización se llama chaldea y estamos aquí para preservar la historia humana de criaturas como ustedes- Sirzechs enfrió mas su mirada –nosotros no somos enemigos de la humanidad- el tono frio y sin emociones puso en guardia a saber que estaba agarrando su espada, archer mismo estaba listo para invocar su arco y poner una flecha entre sus cejas del pelirrojo –dices eso cuando tus demonios están esclavizando a los humanos al reencarnarlos como demonios, no me vengas con tu estupidez de que es para salvar su raza o que los tratan bien, sé que ustedes para perfeccionar sus piezas malvadas, tuvieron que experimentar con humanos, no trates de negarlo ya que tengo muchas conexiones y testigos que afirman lo que sucedió en los laboratorios de Ajuka Beelzebub, sin contar como ahora tratan a los reencarnados en el inframundo- Sona que se mantuvo callada ante Olga, trato de decir algo antes que Olga la mirada e hiciera un signo de silencio con su dedo.

-Cómo crees que el inframundo tiene electricidad o agua potable, quien crees que construyo todos esos edificios, quien trae la comida a tu mansión, quien extrae los minerales para construir sus ciudades- Sona lo pensó y no sabía que decir, ella sabía que todo se podía hacer con magia así que pensó que era eso.

-si piensas que es por medio de la magia es un error, ustedes apenas saben usar la magia para invocar y para la guerra, solo para eso, incluso los demonios tienen granjas y cosechas de distintos alimentos que van al inframundo, acaso crees que el tomate crece en el inframundo o que el agua es un elemento natural de ahí, pues te equivocas, todo lo que tienen es gracias a la esclavización humana y no solo son ustedes- con una sonrisa molesta y asqueada se giró para ver la ciudad –incluso los dioses y demás razas están usando a la humanidad como un juguetes, ustedes no son dueños de nada y sepan que evitamos matarlos a todo a petición mía, ya que Shiro aquí presente quería matarlas el primer día- los dos hermanos mayores miraron a Shiro con sorpresa y rabia, Shiro solo les devolvió la sonrisa más infantil posible, pero Serafall que giro un poco más la cabeza espero ver la cara de miedo o decepción de Sona, pero esta solo tenía una mirada resignada.

-Sona, tu sabias- sonriendo levemente miro a su hermana feliz –claro, él fue sincero cuando nos conoció, menciono incluso que la única razón por la que no nos mataba, era para evitar pérdidas humanas durante la guerra de facciones si volvía a surgir, Rias también lo sabía-

-que sucederá ahora- Sirzechs miro a Olga que se volvía a sentar en su asiento –nada, que más pueden hacer, la ciudad esta reconstruyéndose y a diferencia de ustedes que dependen de la magia y esclavitud, ellos reconstruirán- Grayfia dio un paso adelante, sintiéndose ofendida por sus palabras –en el inframundo, hay demonios que son sirviente- Olga sonrió diabólicamente lamiéndose el labio –enserio, acaso los demonios de clase baja pueden tener un sirviente si no pertenecen a un clan importante, deja de mentirte, los demonios que sirven en tu mansión lo hacen por obligación ya que son demonios de clase alta, nacieron y crecieron con esas enseñanzas, solo viven para un propósito que es servir a la alta cuna-

-mencionaste que no mataron a nuestras hermanas, para evitar una guerra de facciones ¿verdad? - asintiendo con la cabeza, la atención de Olga se fue a Serafall –por la forma en que te expresaste por la humanidad y tu aberración a los demonios, supongo que los ángeles del cielo no son un aliado potencial- levantando la mano Olga señalo a Shirou.

–protegemos a la humanidad de sus enemigos, pero él es un miembro de la iglesia que lucha contra los enemigos de dios, la iglesia que antes se encargaba de exterminar a toda amenaza, se mantiene en sus tierras adorando a los ángeles, no conozco cómo será su gobierno interno, pero por palabras de Shiro, la iglesia perdió el rumbo al dejar de proteger a los humanos con tal de ganarse el favor de los ángeles y acceder al paraíso-

Sirzechs suspiro pesadamente, se levantó de su asiento mirando a todos los reunidos –veo que incluso los ángeles no tienen las manos limpias- divertido por sus pensamientos se rio levemente llamando la atención –solo tengo una pregunta más- caminando hasta estar en frente de Shiro, su intención asesina y poder de la destrucción se hizo más fuerte, los mas débiles comenzaron a jadear cayendo desmayados, Olga ayudada por sus servant se mantuvo firme, pero Shiro que estaba comenzando a jadear abrió los ojos completamente negros y con una rabia que prometía derramamiento de sangre.

Olga miro atentamente como Shiro abandonaba su forma humana en un parpadeo, transformándose en la criatura que devoro al dios demonio, aunque tenía un tamaño reducido este comenzaba a crecer lentamente –ya tengo mi respuesta- cuando su poder de la destrucción se disipo, Shiro salto contra Sirzechs, toda racionalidad desapareció y Grayfia tuvo que congelarlo evitando que varias garras perforaran el rostro de Sirzechs –que demonios estás haciendo- Grayfia grito molesta tratando de ayudar a su marido, pero cuando se acercó para ayudar noto como el hielo comenzaba a agrietarse.

Todos entraron en pánico al notar que la trasformación no era como las anteriores que podía controlar, esta versión parecía más oscura y salvaje –archer- Olga con un chasquido de sus dedos hizo que Shiro fuera empalado por varias lanzas doradas dejándolo inmóvil, Sirzechs por su cuenta solo miro divertido toda la situación- parece que mis teorías se hicieron verdad Serafall-

-a que teorías te refieres- Olga comento inquieta, viendo como la reunión comenzaba a tornarse sangrienta –la llegada del pilar demoniaco se sintió en todo el mundo, cuando nos enteramos que atacaba la ciudad no sabíamos que hacer, por un lado, es nuestro líder proclamado y por otro una amenaza, no se parece en nada a lo que alguna vez conocimos, Serafall por más molesta que este, sabe que este chico protegió a su hermana contra una deidad que no podríamos derrotar fácilmente, ella un está en negación con sus sentimientos, pero parece que ya está aceptando a su yerno- Serafall refunfuño desde su asiento notando como las heridas hechas por las lanzas doradas no dejaban que se curara.

Cosa que no duraría mucho cuando el metal comenzó a desgarrarse –antes que una batalla estalle- Sirzechs agarro a Sona que estaba impactada con toda la información reciente, ella estaba tan sumida en su desesperación que no se había enterado de nada de lo que sucedía en el inframundo, pero cuando fue llevada al lado de Shiro, la marca de su pecho ardió y un pequeño destello de luz cubrió la mano de Sona, cuando lo toco comenzó a calmar a Shiro convertido –que sucede- Olga comento confundida por como Shiro perdía la trasformación ante el toque de Sona.

-lleve una de las muestras de carne y sangre del chico a mi amigo Ajuka, el dudaba de que este niño fuera realmente humano por la fuerza que demostró tener, pero después de unos días de análisis supo que era humano- Olga inflo el pecho con orgullo ante su activo más fuerte sonrió emocionada, si Shiro seguía mostrando una fuerza superior todos lo tomarían en serio.

-por el momento-

¿que?

La sala se volvió silenciosa, ignorando el sonido de vapor que salía de Shiro –no sé si lo sepas, pero Shiro se está trasformando en demonio- Olga dejo caer sus hombros con cansancio, Shiro siempre hacia cosas problemáticas.

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Shiro se despertó confundido nuevamente, otra vez un techo diferente, sin duda tener una cama fija era algo imposible –despertaste- levantando la cabeza Shiro miro a Olga –que sucede- sentada en una silla, Olga dejo la esfera de cristal que tenía en una mesa cercana para acercarse a el –desde cuando sabias que tu cuerpo está dejando de ser humano- Shiro se mantuvo en silencio mirando los ojos enojados de Olga –desde que devore al último dios demonio- sin ocultarlo más Shiro soltó la bomba –me estas jodiendo verdad-

-tu misma tuviste esta teoría, no me culpes de todo-

-pero tenías que avisarme idiota-

-que importa, seguiré luchando en nombre de la humanidad, que problema hay- Olga agarro su frente antes de soltar un grito, para luego golpear en la frente a Shiro, el cuerpo reforzado de Olga hizo posible que la cama se destruyera ante el impacto –claro que hay un problema, ahora debes comenzar a meditar y evitar usar tu hechicería- confundido por sus palabras Olga volvió a golpearlo con más fuerza –sin duda eres un idiota-

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Después de una pequeña reprimenda que termino con Shiro cayendo al piso inferior por la fuerza de Olga, se tomó la decisión de comenzar una nueva etapa de su vida –Asia ¿enserio no te molesta que vaya con Akeno a comprar la cena? - la pregunta de Shiro fue valida en ese momento, como no preguntar a su esposa si estaba bien salir con otra chica a la calle. Asia por su lado miro con ojos fríos como Akeno tenía una sonrisa radiante como el sol, mientras sostenía una bolsa de compras.

-debo quedarme aquí, sino quien agarrara a esta loca- con una mano agarro la cabeza de Sona que se agitaba como un gusano, después de la reunión y reconstrucción de su habitación, Sona no se separó de Shiro en ningún momento, incluso se metió a su cama en la cual estaba descansando después de su trasformación.

Mientras Sona se agitaba en el suelo logro zafarse de su mordaza que le impedía hablar –debo estar al lado de Shiro, debe estar a mi lado- Asia molesta volvió a taparle la boca –según las indicaciones de Olga, debes mantenerte en calma y dejar las peleas por ahora, no queremos que la ciudad vuelva a la destrucción de antes- con un asentimiento de cabeza por parte de Shiro, este no se movió al verla. Asia por su lado se sintió conmovida por cómo se preocupaba por ella.

-no te preocupes, estoy bien- antes de que Shiro protestara otra vez, Akeno le tapó la boca con su mano y comenzó a alejarlo, Asia y Sona vieron con ojos inyectados en sangre como Akeno presumía de sus pechos al chocarlos contra la espalda de Shiro –ya volvemos, no se preocupen, lo cuidare muy bien- con un tono coqueto al final de sus palabras, Asia por poco salta sobre Akeno para arrancarle los pechos de vaca que tenía colgando.

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Caminando en las desoladas calles de Kuoh una pareja algo diferente de lo habitual caminaba en silencio por la ciudad –porque vamos por aquí- Shiro pregunto por qué iban por la zona abandonada de la ciudad –es un camino más rápido hacia el centro de comida, además que me gustaría hablar contigo a solas- con su tono coqueto natural, Shiro olvido que hace poco había despertado de un coma.

-sabes donde esta Rias, no la he visto- Akeno sonrío levemente caminando unos pasos más adelante –hablar de otra chica en tu cita es algo inapropiado- Shiro se paró mirando incrédulo ¿cita? La confusión hizo que Akeno se parara y diera media vuelta –veras, cuando dejaste de ser esa cosa monstruosa, tu cuerpo era apenas un gran manojo de carne, a pesar de su cansancio y dolor, Sona y Rias estaban desesperadas por ayudarte, incluso rogaron y suplicaron por lágrimas de fénix- soltando un suspiro cansado continúo caminando, Shiro comenzó a seguirla en silencio esperando a que continuara.

-cuando ya no tenían esperanzas y creyendo que morirías, Sona pensó en llevarte al inframundo para que Lord Sitri te curara, para que sepas los Sitri son considerados por sus hospitales y muchos centros médicos donde tratan distintas heridas-

-que paso- algo dentro de Shiro hizo que se sintiera agitado, sabia de sobra que los Gremory eran los más sentimentales, Sona aun no siendo tan sentimental estaba a punto de quitarse la vida, así que las muchas posibilidades inundaron su mente al imaginarse a Rias devastada –¡si nos quieres! puedo sentir y escuchar tu preocupación-

Deteniéndose en su camino, levanto su mirada al cielo con una media sonrisa –no puedo evitarlo, me eh acostumbrado mucho a vivir con ustedes y sus tonterías, por más que niegue o trate de odiarlas, me acuerdo de los momentos simples que vivimos, estar en una mansión no es lo mío realmente, prefiero una casa pequeña- Akeno caminando hasta estar al frente de Shiro lo miro fijamente a los ojos, su diferencia de tamaño era poca sí que estaban casi a la misma altura –tu nos ves como amigas o como mujeres-

-¡qué directa!-

Girando la cabeza a un lado evito mirar los ojos de Akeno que estaban ansiosos de una respuesta –dime, que somos para ti- Shiro tragadnos saliva no sabía cómo responder a esa pregunta, el amor que sentía por Alessa y Asia eran muy profundos, verdaderos, pero el amor que sentía a Sona y Rias fue un poco más diferente –no lo sé, me creerías si te dijera que mis emociones están algo extrañas, desde que desperté no sé qué sentir realmente, me siento diferente- Akeno retrocedió con una mirada triste casi lista para llorar, quedando en silencio los minutos comenzaron a pasar hasta que varias pisadas se escucharon acercarse.

-pero que tenemos aquí, dime bella damisela no quieres divertirte con hombres de verdad- varios hombres que emergieron de las sombras rodearon a Akeno que tenía la mirada triste, al verlos sonrió levemente –lo siento, pero pueden dejarnos a solas- con las emociones de Akeno empezando a burbujear, quería completar su meta antes de volver a casa –oh vamos, estoy seguro que te divertirás, además que olvidaras a este pequeño niño-

-que pasa Moscoso, acaso no sabes apreciar a una mujer de verdad-

-estoy seguro que su miembro no la satisface-

-vamos linda, te aseguro que no te arrepentirás- cuando la mano del sujeto más grande toco el trasero de Akeno, este grito en jonia cayendo al suelo, incluso Akeno que no esperaba tal movimiento se sorprendió cuando una llave negra estaba incrustada en la mano del hombre, con fuertes gritos de dolor, todos los demás se pusieron en guardia cuando una inesperada llave negra impidiera que el sujeto se moviera.

-qué demonios hesite imbécil- uno de los más cercanos ataco con un bate de béisbol que tenía oculto, el palo se agito directo a la cabeza de Shiro, pero este nunca llego a acercarse cuando un repentino rayo cayó sobre ellos. El estruendo fue tan fuerte que hizo temblar los edificios que apenas se sostenían –que demonios está pasando, quienes son ustedes- aterrados los hombres que estaban sedientos de lujuria retrocedieron al ver como la mujer que lucía como una súcubo sonreía diabólicamente con rayos girando en sus dedos.

-todo es un truco, acaben con ese nivel y tomen a la chica, esta noche esta maldita perra se convertirá en nuestro retrete personal- con un grito de guerra uno de sus miembros que lucía como el típico Otaku gordo que no se baña, se lanzó al ataque detrás de la mujer que era en si el sueño húmedo de todo hombre.

Con su nariz agitada y casi desmayándose, sintió como un pie era introducido en su abdomen dejándolo sin aliento, toda resistencia que podía llegar a tener desapareció, en su mente pensó que podía sorprender a la chica a la cual con algunos toques en su cuerpo se derrumbaría, gritando para que la dejaran.

Pero no paso, cuando los demás vieron caer a su segundo miembro pervertido caer, todos fueron detrás de la mujer ignorando al chico que miraba a Akeno, con un toque de elegancia levanto su pierna, todos se congelaron al ver levemente unas bragas negras, todos están tan patéticos que solo hizo falta un poco de pie para que cayeran embobados, con un rápido movimiento de su pierna, hizo caer a todos los hombres, en el suelo tirados se dieron cuenta que la mujer era más de lo que demostraba, cuando sus dedos brillaron con el rayo, las nubes en el cielo soltaron un destello dorado que hizo explotar un fuerte estruendo.

Todos los hombres en el suelo estaban electrocutados y no solo eso, sino que su misma piel se volvió negra por la electricidad, algunos simplemente murieron en el acto, pero otros comenzaron a agitarse al sentir un dolor nunca antes visto –Shiro, acaso tu- con las palabras formándose en su garganta, Shiro rio levemente negando con la cabeza –me creerías si te dijera que no me gusta que toquen mis cosas-

Akeno al escucharlo le devolvió la sonrisa –a nadie le gusta que toquen sus cosas- mirando los cuerpos carbonizados, se cubrió la nariz –aquí está apestando, deberíamos irnos- agarrando la mano de Shiro comenzó a jalarlo fuera de la calle que olía a carne quemada, cuando giro su cabeza en dirección de Akeno, vio como ella tenía las mejillas sonrojadas, Akeno levantando la llave negra que había recogido del suelo se lo entrego a Shiro –siento una parte de mi cuerpo está sucio, podrías limpiarme- cuidadosamente agarro su mano llevándolo a su trasero –¿me ayudaras?-