Cuando Harry abrió los ojos, se encontró con Charlie acuclillado a su lado, por lo que se sentó de inmediato o al menos lo intentó pues su cabeza daba vueltas.
-Con calma Harry, tienes una herida en la cabeza -dijo Charlie ayudándolo.
Harry se tocó la nuca y luego miró su mano empapada de sangre.
-Mierda… -mascullo cerrando los ojos, más confundido que nunca.
-Probablemente tienes una conmoción por la caída.
- ¿Caída?
-Eso supongo ¿Qué hacías aquí? Es la bodega de suministros alimenticios.
Harry se puso de pie con ayuda de Charlie.
- ¿Qué pasó? -pregunto al verlo con medio rostro vendado.
-Vamos a tu habitación, hay que atender tu herida.
Harry se dejó guiar hasta llegar a su cuarto.
Cuando llegaron a su habitación, Harry se sorprendió al ver a Candance sentada a la mesa, con un brazo en un cabestrillo y su rostro con raspones como los de Charlie.
- ¿Qué demonios pasó, que hora es?
-Siéntate -dijo Charlie sacando su botiquín de emergencias.
-No, explíquenme que paso ¿¡es media noche?! -exclamó atónito al ver el reloj en la pared- ¿¡Y Draco?!
-A eso voy, si me dejas curarte acabaremos más rápido.
- ¡Pero…!
-Aplasta ya el culo en la maldita silla o no te cuento nada.
Exasperado y haciendo acopio de paciencia, no tuvo más opción que obedecer.
-Bueno -dijo Charlie sacando lo necesario de su botiquín- como sabes, Baxter se adelantó con algunos domadores al patio de Draco, luego nosotros terminamos nuestro trabajo; tu fuiste a su habitación y nosotros fuimos a alcanzar a los demás al patio, pero cuando llegamos encontramos al jefe Baxter discutiendo con Krueger, quien había llevado equipo nuevo y reforzado yendo en contra de las indicaciones de Lucius; todos los mirábamos discutir cuando Draco se transformó, pero esta vez no salió al patio, lo hizo dentro de su habitación… entonces Krueger comenzó a atacarlo con todo.
-Maldito hijo de puta, le romperé la cara cuando lo vea -mascullo haciendo gestos por la curación de Charlie, que no se andaba con delicadezas.
-No será necesario, Draco se lo comió.
- ¿Qué? -exclamó volteando a verlo.
-Si -dijo Charlie alzándose de hombros y girándole la cabeza para seguir en lo suyo- a él y a varios de su equipo, Baxter ordenó alejamiento total, pero ninguno de ellos le hizo caso, solo los domadores de la casa y nosotros, pero aun así no fue suficiente.
- ¿Qué quieres decir?
-Esta vez… estaba más furioso y salvaje que nunca, ciertamente solo lo hemos visto un par de veces, pero ninguna como esta.
- ¿Qué quieres decir con más salvaje?
-Pues eso Harry, más salvaje y destructivo que nunca -dijo mientras le vendaba la cabeza- incluso Baxter lo mencionó, no se fue como siempre al liberarse de las cadenas, esta vez comenzó a atacar a todos después de cenarse a Krueger y parte de su equipo, lanzaba fuego a diestra y siniestra mientras daba coletazos furiosos a todo lo que se cruzara en su camino, la verdad nos fue muy difícil escapar de sus ataques y de su fuego… y el fuego de un dragón es como el infierno en la tierra -concluyó jalando una silla y sentándose frente a Harry.
Harry ya tuvo el tiempo y serenidad de mirar bien a su amigo y compañero, la cazadora de Charlie estaba quemada y su rostro vendado le hizo preguntar con pesar:
- ¿Herida o quemadura?
-Quemadura… pero con el tratamiento adecuado las cicatrices serán mínimas o al menos eso espero.
- ¿Y tú Candace? -pregunto viendo a la magizoologa muy silenciosa- ¿cómo estás?
-Tengo un brazo roto, pero estoy bien -respondió sonriendo débilmente.
- ¿Segura?
Esta vez Candance no respondió, solo inclinó la cabeza y comenzó a llorar.
-Oh Candance -dijo levantándose y yendo a sentarse junto a ella- tranquila, ya todo está bien.
-Lo siento… yo… pronto estaré bien, solo denme un momento -balbuceó buscando un pañuelo en sus bolsillos.
-Eres una chica ruda pequeña ratatouille -dijo Charlie- esto no es nada para ti.
-No… -balbuceo mirando a Harry- ¿sabes porque Charlie esta quemado?... porque me salvó a mí, Draco se abalanzó a donde yo me refugiaba y por un momento me quedé congelada… no sé qué paso, no pude moverme y Draco me hubiese bañado en fuego sino es porque Charlie se arrojó y me apartó del camino…
-Si, sobre eso… -dijo Charlie apenado rascándose la nuca- no me he disculpado Candance, por el empujón se te rompió el brazo al caer, lo siento.
-Eso no importa -dijo limpiándose las lágrimas que no dejaban de fluir- me… salvaste la vida y fuiste herido por mi culpa…
-No fue tu culpa, tu hubieses hecho lo mismo por mí.
-Pero me quede congelada… nunca me había pasado… fue por eso que tuviste que intervenir… lo siento, no sé qué me pasó…
-Pasó que nunca te habías enfrentado a un dragón así -respondió Charlie- no te culpo, nadie lo haría por reaccionar así, yo mismo estaba aterrorizado.
-Lo siento…
-Además te has enfrentado a dragones enojados Candance, sabes que hacer en casos así, pero no olvides que este dragón no es como los demás… así que no es tu culpa, por favor no pienses así, además no pasó gran cosa, sino fuera por mi cazadora, tendría medio cuerpo carbonizado.
Ella miró a su compañero y amigo y le sonrió sin dejar llorar.
-Gracias Charlie.
-Te lo cobraré con una cerveza.
Ella volvió a sonreír débilmente mientras Harry le sonreía para luego ponerse serio.
-Así que más salvaje que nunca.
-Habrías de ver como quedó aquello, parece zona de guerra, parte de la casa quedó destruida… Lucius esta furioso y él y su esposa dicen que mañana a primera hora se unirán al equipo de rastreo.
-Pero ¿qué pasó? -pregunto Candance - ¿Por qué no llegaste con Draco?
-Si, eso es muy raro… no recuerdo bien -dijo cerrando los ojos en un claro intento de recordar mientras ponía su mano en sus ojos cerrados- no lo sé, no sé cómo fui a dar ahí, pero es más que obvio que fui atacado, al parecer todo fue un plan del bastardo de Krueger para poder tener el camino libre con Draco.
-Bueno, pues ya pagó su error.
-La dirección que tomó fue rumbo a su nido, creemos que está ahí pero no es nada seguro, Baxter no ha dado la orden de seguirlo, lo hará al amanecer -dijo Charlie.
- ¿Iba herido?
-Si, pero esta vez no como la vez pasada, Krueger no tuvo tiempo de más, solo le lanzó un par de picas de acero de cuatro metros de largo, solo una se le clavó en un costado y en su locura se le cayó después, entonces el infierno se desató y bueno, aquí estamos.
Harry suspiró suavemente y nadie dijo nada por un rato.
-Descansemos -dijo Charlie poniéndose de pie- mañana será un día muy pesado, estamos heridos y necesitamos recuperarnos para poder rendir mejor… vamos ratatouille -añadió tendiéndole una mano a Candance para ponerse de pie- aunque tu brazo sanará más rápido por la poción reparahuesos, necesitas reposo.
Ella asintió en silencio y dándole la mano se puso de pie.
-Me costará mucho pegar un ojo.
-Pedí poción relajante a los sanadores -dijo Charlie- la dejé junto a tu cama y tú Harry, no sé… dicen que no debes dormir después de un golpe en la cabeza, pero no presentas síntomas que indiquen que haya peligro.
-Estoy bien, incluso el dolor de cabeza ya disminuyó y no tengo nauseas ni mareos.
-Entonces duerme para estar listo mañana, también dejé poción en tu buró.
-Gracias.
-Descansa -dijo antes de salir seguido por Candance.
Cuando quedó solo, se acostó, pero no se durmió, su mente daba vueltas en todo lo que había pasado… ¿Por qué Draco había salido más furioso que nunca? ¿no se suponía que sus conversaciones habían ayudado o acaso se había equivocado en su teoría?
-Mierda… -masculló tomando la poción relajante, pues era obvio que no iba a poder dormir y necesitaba estar claro al día siguiente.
Al día siguiente, después de un desayuno rápido se unieron a los domadores de la casa, con Baxter al frente dando indicaciones, lo que les sorprendió fue encontrar al matrimonio Malfoy entre ellos, ya equipados con cazadoras y botas de piel de dragón como los domadores.
-Así que irán también -dijo Harry a Baxter cuando ya todos tomaban sus escobas para salir.
-Si -respondió el domador miniaturizando una bolsa de cuero y guardándola en su bolsillo al tiempo que tomaba la escoba que otro domador le daba- insisten en estar presentes esta vez, no pude convencerlos de lo contrario y lo entiendo… así que lo único que puedo hacer es equiparlos con lo necesario y designar a un par de domadores para cuidarlos y ponerlos fuera de peligro si hay necesidad- Harry asintió en silencio- vamos, por desgracia no está en su nido, está en el territorio de Jacob.
Treinta personas, sin contar a los Malfoy, volaron rumbo al Este, a la dirección que los rastreadores les habían indicado; Harry escuchó la voz de Baxter en su oído gracias al intercomunicador que se les había dado.
-Bajaremos en el próximo claro, detrás de esas rocas, Draco está a cincuenta metros y esta despierto, recuerden sus posiciones designadas, activen sus hechizos desilusionadores ahora.
Todos obedecieron y antes de tocar piso se esparcieron por la zona estratégicamente.
-Repórtame -dijo Baxter en cuanto tocó el pasto y uno de los rastreadores se le acercó corriendo.
-A estado volando por la zona, pero hace dos horas tocó suelo y al parecer descansa, su herida ha dejado de sangrar, pero esta despierto, temo que capte el aroma de Jacob, aunque ya aplicamos los hechizos desvanecedores.
-Lo hará, él ya sabe que hay otro dragón por aquí, solo que aún no sabe dónde… lo único que lo detiene de buscar es que está cansado y herido.
- ¿Cuál es la orden, jefe?
-Esperar y tener listos los rebaños, aunque él aún no está lo suficientemente familiarizado con el sonido del cuerno que indica la hora de comer; afortunadamente Jacob comió ayer, suele dormir un par de días pues ya es un dragón muy viejo y no sale mucho de su nido, esperemos que siga así.
Todos se establecieron vigilantes sin poder hacer nada en realidad, no podían ni acercarse a curarlo porque estaba despierto y era prácticamente un suicidio, así que sin más se dispusieron a esperar.
Draco tardo tres días en moverse de su sitio, tal parecía que la herida en su costado en verdad le dolía, sin embargo, eso no fue impedimento para que se levantara y oteara el aire.
-Maldición… -masculló Baxter- está buscando a Jacob.
Draco se levantó y desplegó sus poderosas alas, entonces a una señal de Baxter los cuernos que liberaban los rebaños de ovejas se dejaron escuchar; todos miraron expectantes la reacción del dragón y para su horror, éste no les hizo el mínimo caso y levantó el vuelo en dirección al nido de Jacob.
Todo domador sabía que, aunque los hechizos desvanecedores de olor eran efectivos en otras criaturas, en los dragones era más complicado, pues al ser criaturas con mucha magia natural no tenían el mismo efecto.
- ¡jefe, Jacob está saliendo de su nido, impedimos que el sonido de los cuernos llegara hasta aquí pero aun así parece que quiere estirar las alas! ¿¡qué hacemos?!
Baxter sabía que el encuentro era inevitable, pero también sabía que, si intentaban impedirlo, tendrían muchas bajas.
-Mantengan su distancia.
Narcisa volaba junto a su marido, quienes al oír las comunicaciones de Baxter también, solo se miraron y se tomaron de las manos.
Baxter tenía razón, el encuentro fue inevitable y el resultado, el esperado… Draco se alejó de ahí con su plateada armadura manchada de sangre, tanto de él como del otro dragón… Jacob, que alguna vez fue un alegre muchacho lleno de sueños y esperanzas, yacía sin vida en el valle; su vida convertido en dragón había llegado a su fin.
Baxter dio indicaciones para ocuparse de él antes de ir nuevamente detrás de Draco, quien al parecer comenzó a buscar más dragones pues no se dirigió a su nido.
-Todos los domadores vayan a reforzar los cercos mágicos para que no salga del valle -ordenó Baxter a través de su intercomunicador y esta vez, incluidos Harry y su equipo y el matrimonio Malfoy, fueron requeridos para usar su magia en esos hechizos, que aunados a la magia ancestral del lugar lograron contenerlo.
-Es muy fuerte -dijo uno de los domadores cuando terminaron- hace mucho no había habido un dragón joven, los que había eran viejos y no se utilizaba tanta magia en los cercos.
Cuando terminaron, ya era media noche y Draco se había ido a un paraje, en donde en lugar de dormir o descansar, comenzó a dar fuertes bramidos que los hizo taparse los oídos con las manos; luego comenzó a lanzar fuego a diestra y siniestra dando un temible espectáculo en medio de la noche, todos permanecían ocultos mientras el dragón parecía atacar algo invisible, pero no era que atacara algo en específico, más bien parecía cuando un humano grita su dolor al viento.
-Mi niño… -susurró Narcisa con el rostro bañado en lágrimas- Lucius, fallamos de nuevo… nuestro hijo sufre y nosotros no podemos hacer nada.
Lucius miraba todo en silencio, con gesto endurecido, pero con los ojos grises arrasados de lágrimas.
Ya habían pasado tres semanas y media y el ambiente era por demás lúgubre, todos veían a los Malfoy sumidos en su tristeza, intentando mantenerse fuertes, pero sin lograrlo.
-Al menos ya está en su nido -dijo Charlie mientras comían alrededor de una fogata- vagó por el valle durante semanas, yo creo que buscaba otro dragón.
-Ni de chiste ponérsele enfrente -exclamó Candance tomando un vaso de té- ¿Qué pasa Harry? Últimamente te he notado muy silencioso.
Harry no tuvo tiempo de responder, pues un barullo llamó su atención, era Narcisa que había sufrido un desvanecimiento.
-Basta, estoy bien, estoy bien… -dijo rodeada de domadores y su marido.
-Cissy, debes descansar.
-No Lucius, estoy bien, ya no abandonare a mi hijo.
-Casi no duermes ni comes, debes descansar al menos un día para estar entera.
Ella no dijo nada sabiendo que su marido tenía razón.
-Yo puedo acompañarla a la casa -dijo Harry entonces- para que usted no tenga que irse también.
- ¿Estás seguro? -pregunto agradecido.
-Si, no hay problema.
-Gracias Potter.
-Aunque a usted también le hace falta el descanso.
-Yo soy más fuerte que mi esposa, estoy bien.
Harry asintió y luego se dirigió a Narcisa.
- ¿Nos vamos?
Sin más remedio, ella asintió.
Cuando llegaron a la casa se detuvieron un momento antes de entrar.
-Faltan tres días para la luna llena y esta vez Draco no ha regresado a su forma humana-dijo ella mirando el cielo- ¿y sabes que es lo más irónico? -Harry no respondió, sabía que no era necesario- el cuarto día es cinco de junio -al ver la confusión en el rostro de Harry, ella continuó con una triste sonrisa- ese día cumple veinticinco años.
-Oh… lo siento.
Antes de irse a su habitación ella le dijo:
-Gracias por acompañarme ¿puedo pedirte otro favor?
-Claro.
- ¿Me esperarías?... mañana estaré lista.
-Si, no se preocupe, mañana nos vamos después del desayuno, por ahora vaya a descansar.
-Gracias -respondió aliviada.
Cuando Harry se dirigió a su habitación para aprovechar y descasar también, paso por la sala encontrando a los dos hermanos tomando té mientras veían una revista de yates; por un momento se detuvo, pues a él no lo había visto.
-Harry, no había habido oportunidad de presentarte a mi hermano Santino, vino a acompañarme en estos días tan difíciles.
Santino se levantó y le dio la mano a Harry, quien la estrechó con un asentimiento de cabeza.
-Es un honor conocer al legendario Harry Potter.
Harry solo sonrió, había conocido a tanta gente falsa que reconocer a uno cuando lo veía no era tan complicado.
-Nos vemos -dijo sin más y se fue de ahí.
-Gigi -dijo el elfo Peach a una elfina que pasó junto a él levitando una torre de toallas limpias- ¿ya arreglaste la nueva habitación del señor Santino?
- ¿Otra vez Peach? ¡ya sería la tercera vez! Ninguna habitación es de su agrado, simplemente la casa no le gusta.
-Eso no es de tu incumbencia, tu solo hazlo.
-De acuerdo, lo haré en cuanto deje estas toallas en los baños de los domadores.
-No, hazlo ahora, yo me ocuparé de las toallas.
-Bien.
-Además no sería la tercera vez -dijo Peach levitando la torre de toallas hacia él- es apenas la segunda.
-No es cierto, la segunda vez me la pidió recién llegó, justo me lo encontré cuando iba saliendo de la habitación del amo Draco, dijo que su habitación era oscura; lo pase a la que ocupa actualmente, tiene un gran ventanal, pero creo que mi elección fue inútil.
Harry, quien iba pasando rumbo a su cuarto, se quedó quieto.
A la hora de la cena, Yelena y Santino se encontraban viendo una revista, los dos solos en el comedor.
- ¿Un chalet en Suiza? -preguntó Yelena viendo la revista en la mesa, entre los dos hermanos.
-Si, podemos usarla para quedarnos ahí cuando vayamos de vacaciones.
- ¿Más té, señorita? -preguntó Gigi tetera en mano.
-Si, pero llámame "ama" -respondió molesta- también soy una Malfoy.
-Pero no reside en la casa señorita.
- ¿Cómo te atreves?
-Gigi -dijo Peach apareciendo a un lado de Santino- sirve el té y pide disculpas.
-Esta elfina tonta pide perdón -respondió Gigi sirviéndole té a ambos.
Yelena hizo una mueca y volvió a su asunto con Santino.
-Elfina estúpida… -masculló antes de tomar un trago de té.
-Yo no quiero té, quiero vino -dijo Santino.
-A la orden -respondió la elfina desapareciendo y apareciendo un minuto después con una copa de cristal con un aromático vino rojo.
-Por nuestro chalet en Suiza -dijo él sonriendo antes de beber.
-Salud -respondió Yelena chocando suavemente su taza y bebiendo en medio de sonrisas.
-Buenas noches -saludo Harry entrando, sorprendiéndolos- Peach ¿me servirías la cena por favor? -dijo al elfo mientras tomaba asiento.
-En seguida señor Potter -respondió desapareciendo y apareciendo unos segundos después, un plato con estofado en la mesa.
-Espero no interrumpir, sigan con lo suyo -dijo tomando cuchillo y tenedor mientras los hermanos lo miraban incómodos forzando una sonrisa- y dime, Santino… -continuó Harry cortando su carne como si nada- ¿tuviste algo que ver con la terrible transformación de Draco?
-Por supuesto, yo lo provoqué -contestó sin más haciendo que Yelena lo mirara con ojos bien abiertos al tiempo que él se tapaba la boca con las manos mirando a Harry con la misma expresión de su hermana.
Harry sacó su varita y sin necesidad de apresurarse, los apunto diciendo:
-Atabraquium.
Los hermanos se pusieron rígidos cuando cuerdas invisibles los inmovilizaron en sus sillas.
- ¿¡Qué demonios…?! -exclamó Santino comenzando a forcejear.
Harry dejó los cubiertos e hizo su plato a un lado, luego colocó cómodamente sus antebrazos en la mesa y mirándolos alternativamente preguntó:
- ¿Ustedes fueron los responsables de la reacción de Draco?
Sin poderlo evitar, ambos asintieron con la cabeza sabiendo que era imposible luchar contra el veritaserum.
- ¿Por qué?
-Para heredar el Apólyti gnósi -dijo Santino.
- ¿Cuál fue el plan?
Yelena se mojó los labios nerviosamente antes de responder:
-Los espié una noche, escuché tu teoría sobre domarse a sí mismo y entonces llamé a Santino.
- ¿Qué le dijiste a Draco? -preguntó mirando ahora a Santino.
-Yo… yo le dije que era un asesino que nadie nunca perdonaría… que… que mis tíos estaban avergonzados de él y que tu… y que tú…
- ¿Yo que?
Santino cerró los ojos con fuerza mientras decía:
-Que tú nunca te fijarías en alguien como él, que solo te gustan los chicos buenos que no tienen un pasado tan sucio y lleno de sangre.
- ¿Por qué dirías eso? -preguntó frunciendo el ceño.
-Yelena dice que es gay y que tu… y que tú le gustas…
- ¿Es cierto? -pregunto mirándola.
-Si… estoy segura de que si… y su reacción nos lo confirma.
Harry se quedó en silencio unos momentos, luego volvió a mirarlos.
- ¿Todo esto por un libro?
- ¡No es cualquier libro! -exclamó Santino furioso forcejeando de nuevo en la silla- ¡Draco no tiene hijos, es el último heredero de la rama de Brand Malfoy! ¡soy el siguiente en la línea, es mi derecho, es mi maldito derecho!
Harry solo lo miró en silencio, se mordió el labio inferior pensativamente, luego se puso de pie.
- ¿¡A dónde vas, hijo de puta!? ¡regresa y suéltanos!
Harry regreso quince minutos después, pero no iba solo… Narcisa lo acompañaba con ojos enrojecidos por el llanto; los hermanos se congelaron al verla, tanto así que solo atinaron a quedarse callados.
Con un movimiento de varita, Harry giró la silla de Santino haciéndolo quedar frente a Narcisa.
-Tía, yo…
Una fuerte bofetada lo hizo callar.
- ¿Cómo te atreviste?... -mascullo Narcisa entre dientes mientras las lágrimas no dejaban de caer- ¿Cómo se atrevieron? -continuó mirando ahora a Yelena, que solo atinó a desviar la mirada- van a arrepentirse hasta de haber nacido… nadie destruye a mi hijo y queda impune…
-Tía, por favor… -susurró Yelena con voz quebrada.
Pero Narcisa se giró y salió del comedor tomando a Harry del brazo.
-Ve con Lucius y cuéntale todo, dile que venga, lo necesito aquí,
-Claro -respondió dándose la vuelta, pero ella lo detuvo una vez más.
-Gracias.
-No hay nada que agradecer, señora Malfoy.
Entonces se giró y se fue y en el pasillo a la salida se encontró con Peach y Gigi.
-Gracias por su ayuda, me facilitaron mucho el trabajo, no tuve que emplear la fuerza para administrarles el veritaserum.
-Lo que sea por los amos -respondió Gigi.
Pero antes de irse, fue a los cobertizos donde los domadores guardaban herramientas y cosas necesarias para el oficio, ahí encontró a algunos ayudantes preparando algunos alimentos que llevarían a los domadores que vigilaban a Draco.
- ¿Qué pasa Harry? -pregunto uno de ellos preocupado al verlo ahí- ¿sucede algo?
-No Tom, solo necesito tu ayuda.
-Lo que necesites.
-Necesito hacer algo, pero necesito los materiales.
-Vamos.
Una hora después partió al nido del dragón.
