Capítulo 90: Magia negra, típico de un villano.
.
Draco se encuentra en medio de la nada, de su espacio mental, lo cual no tiene sentido porque pensó que ya había terminado con todo esto de las cosas épicas y de deidades, ahora solamente quiere acabar con Voldemort y enviar a todos los demás a la mierda donde pertenecen.
Ya ha sufrido para toda una vida.
Solamente quiere dormir al lado de su novio, cree que se ha ganado esta parte de su vida para ser feliz.
Ir a casa con sus padres.
Entonces ve a alguien, parece una persona, un joven caucásico de dieciséis años de complexión media, con ojos azules y cabello oscuro y rizado.
Tenía acné.
Parecía estar llorando en la esquina y cuando Draco quiere acercarse para ver quien rayos es, el sueño termina.
.
Me duele el culo.
Es curioso como es el primer pensamiento que tiene cuando intenta sentarse, solo para resignarse a quedarse sobre el nido de mantas de la cueva. Esta un poco molesto porque quiere comer y porque no recuerda bien que ha pasado, pero ahora que la luz del sol entra, sabe que ha pasado la noche. Todo su cuerpo duele, lo cual es un poco vergonzoso, porque ha entrenado y luchado de manera que su cuerpo duele menos que lo que sucedió la noche anterior.
Mira de reojo notando a Potter dormido sobre su vientre.
Desnudo.
Tiene un culo bonito.
Se da una cachetada mental, porque no puede sentarse, porque la mano de Potter lo sujeta firmemente en su lugar a su lado. Quiere quejarse, pero no sabe que paso bien la noche anterior, apenas si había hablado Potter más interesado en follarlo.
No le molesto.
En absoluto.
Por fin puede decir que tiene la experiencia de haber tenido un nudo en su trasero, no es que importe, al menos no lo desgarro. Aun así, Draco piensa que tal vez es mejor comer un poco de néctar, o lo haría si pudiera levantarse y caminar lejos.
Intenta moverse.
Los brazos lo sujetan con fuerza.
—Potter pedazo de pulgoso, déjame ir, tengo hambre y hace frio—se queja Draco, antes de chillar cuando un cuerpo prácticamente lo aplasta.
Puede que este delgado, pero sigue siendo un peso muerto sobre él, intenta apartarlo, pero este no se deja solamente comenzando a darle besos suaves a su cuello. Draco deja de luchar para estremecerse, porque esta tocando sus puntos débiles que solamente lo hacen un poco de masa sin sentido en los brazos de Potter. No quiere ni empezar a ver la cantidad de marcas que debe tener en su cuerpo, siente algunas partes casi a carne viva y puede darse una idea de muchas marcas de dientes por todos lados.
Gime por bajo, pero se contiene cuanto puede, porque no van a tener más sexo.
No ahora mismo.
—Pensé que eras un sueño—susurra Harry contra su oído haciendo a Draco estremecer un poco, antes de verlo de reojo.
Lo puede sentir ahí, suspirando contra él, sobre su cuerpo cubriéndolo como una manta térmica que es demasiado pegajoso.
Lindo.
Draco cierra los ojos, porque entiende su pensamiento, durante mucho tiempo pensó que volver a estar en sus brazos era solo un sueño, algo estúpido a lo cual aferrarse en el viaje, pero que nunca podría ser de él; había estado demasiado cerca de la muerte para tener esto.
Regresa el abrazo, alegre de que al menos ahora parece en sus cinco sentidos.
Anoche parecía una bestia, debió estar asustado, pero era difícil asustarte cuando era follado de esa forma.
¿Siempre era tan intenso?
La ultima vez lo había sido, pero también muy torpe porque fue su primera vez, esta solo era la segunda noche juntos y era como un estallido por todos lados.
—Te prometí volver—
—Bueno casi mueres, perdón por dudar—
—Mi confiable novio, siempre puedo confiar en tu apoyo—
Le da una mirada de muerte cuando este voltea a verlo, sigue algo adormilado, pero sus ojos verdes parecen brillantes cuando acerca su rostro al suyo. Es jodidamente doméstico, ignorando la parte de que están en una cueva cerca de la playa en medio de la maldita nada, puede imaginarse esto más a menudo. En Hogwarts si su vida no se fuera al carajo cada mes, puede imaginarse escabullendo a la habitación del otro constantemente, amanecer de esta forma en las mañanas.
Es adictivo.
El aroma de Harry, la sensación de su cuerpo contra el suyo, como este besa su mejilla y Draco suspira.
Había querido tanto esto.
Una parte de él había tenido miedo después del tártaro, luego de muchas experiencias, que no pudiera sentir nada. Claro que con sus amigos sentía felicidad, aunque a veces era teñida de malos recuerdos. Ahora mismo solamente sentía una felicidad pura e infantil, casi demasiado bueno para ser cierto.
Quería esto.
Fundirse en el cuerpo de Potter y quedarse aquí, lejos de las batallas y las luchas.
No podían.
Era lindo soñar.
—Hay que levantarse, tienes que comer—dictamina sujetando la cadera del chico, está demasiado delgado.
Puede sentir que este frunce el ceño y arruga la nariz, por lo que imagina que hay una charla pendiente por ahí, que tiene que ver con comida. Puede que el mundo se este caminando a la chingada, al menos el mundo mágico, pero Draco no piensa dejar que su novio tenga problemas de alimentación.
Incluso si tiene que meterle la comida por la garganta.
—Estos meses no comí bien—admite este a regañadientes ante su mirada.
Si.
Eso suena mal.
Quiere reprenderlo porque no le conto sobre eso cuando hablaron en sueños, pero los regaños bien pueden venir más tarde.
—Bueno, trabajaremos juntos en eso—sus palabras hacen sonreír a Harry estúpidamente, Draco no entiende, pero este toma sus mejillas entre sus manos dándole un suave beso en ellas que lo hace sonrojar muy en su contra.
Idiota.
Es un idiota, deja de ser dulce, hace que Draco se sienta mareado, de una forma que no era mala.
Es raro.
Tener cosas buenas en la vida, estaba acostumbrado a que todo se fuera al carajo, pero esto era algo bueno; incluso cuando se llevaban mal, Harry siempre fue una constante en su vida que lograba tranquilizarlo.
—Juntos, me gusta como suena eso, no quiero dejarte lejos de mí nunca más—lo escucha susurrar contra su oído.
Voz ronca por el despertar, voz cálida, cuerpo caliente, desnudo.
Maldición, si no se cuida va a terminar follandolo, de nuevo.
—No estaba dentro de mis planes alejarme de ti en un futuro cercano, y también tenemos que hablar, como tu pierna—señala Draco sin piedad, haciendo a Harry suspirar, porque hay muchas cosas que no quiere hablar.
Draco aprovecha para abrazarlo por la cintura y hacer un puchero, que parece debilitar cualquier respuesta de Harry estaba planeando usar como excusa para salirse de una charla incomoda; no es que Draco fuera a dejarlo. Pasaron mucho tiempo lejos y ahora quiere saberlo todo de él, porque había sido su principal motivante volver a su lado y no pensaba irse.
Todo.
Dime todo.
Quiero estar a tu lado para ayudarte.
Esperaba que Potter pudiera ver eso en su mirada.
.
.
Resulta que Dumbledore sigue vivo, su novio no aprecio el "chiste" sobre cuando se muere la reliquia, pero la verdad no era ningún chiste. Aunque según escucha bien puede estar muerto en vida, Amos logro controlar el deterioro de su mano, pero ha perdido mucha fuerza vital y duda que pueda hacer un 1 vs 1 contra Voldemort en este estado; aunque su historia de haber sobrevivido una maldición asesina ha llenado a otros de esperanzas en la guerra, también alejado a Voldemort de Hogwarts.
¿Por cuánto tiempo?
No lo sabe.
Harry y compañía habían estado viajando para eliminar los Horrocrux, pero hasta ahora solamente habían logrado terminar el relicario.
7 de ellos.
Una mierda.
Los adultos son tan malos como en el campamento mestizo lo son los olimpos, dejando todo el peso a cargo de niños.
La pierna de Harry había salido herida con magia negra cuando unos tipos al mando de Voldemort los habían encontrado en el bosque, Harry relata furioso que había podido olerlos, lo que querían hacerle a Hermione y las hormonas del aire; así que había atacado. Lo cual llevo a que el trio terminara secuestrado en la mansión Malfoy y Draco se sintió ofendido que ese estúpido sin nariz tomara algo de su familia.
Sus padres estaban lejos.
Pero esos hijos de perra.
—Voy a matar a ese hijo de puta—gruñe mientras termina de vestirse y comienza a caminar con Potter de regreso a la casa de Weasley mayor.
Camina renqueando un poco e imitando al chico a su lado, pero a diferencia de que sea porque esta herido como su novio, es porque su culo duele bastante. Espera encontrar a Theo, que le de un poco de ambrosia y que eso pueda solucionarse.
Joder.
No pensaba que tener sexo fuera tan salvaje.
—Tenemos entendido que hay uno en Gringotts, pero no hemos entrado, Hermione tiene un plan—
—¿Un buen plan? —
—Un plan—
Le da una mirada de desconfianza que este contesta con un encogimiento de hombros, pero no puede culparlo mientras llegan al porche.
Gringotts es un lugar muy seguro, probablemente de los más seguros del mundo mágico, aunque hay algunos otros aspectos que tienen muy descuidados según su padre. Draco medita sobre la mejor forma para entrar a ese lugar, pero realmente ocuparían a Nico de ser necesario y no va a llamarlo para esto.
Porque tendría que verlo cuando se ha escapado de nuevo.
No.
Prefiere mil veces el intentar un acto kamikaze en Gringotts que ir con Nico o con Percy.
Espera que Theo tenga un mejor plan que Granger.
Hay una gran cantidad de miradas cuando entran, puede ver de reojo a Harry sonrojarse abiertamente porque las miradas van descaradamente sobre las partes de su cuerpo (especialmente su cuello) que tienen marcas que indican que habían estado haciendo en la noche.
Theo le da una larga mirada incrédulo en la silla junto al desayunador.
Aunque Granger quiere decir algo la detiene con una mano, lleva a Harry al desayunador al lado de Theo y le quita el emparedado que tenía. Theo le da una mirada de infinita traición, pero aunque Harry no parece querer comer absolutamente nada, unos ojos de cachorro funcionaron con relativa facilidad; este parece comer a regañadientes, pero no es hasta que está comiendo que decide escuchar los planes de Granger.
Como esperaba.
Ridículos.
—Ir de esa manera es casi un suicidio, solo un idiota haría algo tan estúpido—demanda Draco golpeando a mesa con su dedo de forma insistente.
Nadie más está cerca.
Parece ser que el trio dorado de Hogwarts solamente habla de cosas a solas sin incluir a otros, lo cual no le importa, pero Draco piensa meterse en medio lo que sea necesario. Claramente estos chicos ocupan ayuda, además es más fácil prestarles atención, antes de la mirada claramente indignada de Theo como si quisiera decirle que ha hecho cosas peores.
Exagera.
Draco no haría nada tan estúpido…sin Percy probablemente.
Ignora ese pensamiento.
—No es fácil entrar a Gringotts—demanda Granger, luciendo más cansada de lo que ha visto nunca.
Al igual que Weasley comadreja, parecen cansados y más delgados de lo que estaban la ultima vez que los vio. Draco siente pena por eso, aunque su aventura había sido una locura que lo llevo hasta el mismo tártaro, siempre había tenido algo que comer; algo que no había notado hasta ahora.
Interesante.
Pequeños milagros.
Por otro lado, estos chicos parecen haberla estado pasando mal, supone que es una mala temporada para ser un adolescente con profecías. Draco se pregunta si ya su profecía al fin se cumplió y eso que significa en su vida por ahora.
Se suponía que podía romper profecías y que no le afectaban.
¿Pero ahora?
Tantas preguntas y tan pocas respuestas.
Parece que Granger no sabe sobre su viaje, agradece internamente a su novio que parece no haber contado de su viaje, no es algo que quiera que otros sepan. Ahora mismo el campamento debe saberlo, pero no es algo que quiera compartir abiertamente con otros de afuera, menos que cuente a su novio, que a él si quiere contarle. Se pregunta también sobre las aventuras de este, hay tanto que aun no cuenta y sabe que tendrán una larga charla después de esto.
Deja eso de lado en su mente.
—No debe ser tan imposible—medita Draco, aunque no cree que Hades lo ayude cuando todo el olimpo esta en caos sin ser visto mal por Zeus, piensa en llamar a Orion, pero ya este le acaba de salvar el culo.
¿Hestia?
Podría intentarlo tal vez.
Si no es mucha molestia, ella lo había utilizado para su lucha contra Nyx, tal vez tenga la decencia de poder ayudarlo esta vez como un poco de pago.
—Es el lugar más seguro del mundo—gruñe la comadreja por bajo.
Draco rueda los ojos.
—También Hogwarts y entra un loco nuevo cada año—desestima Theo quien ha encontrado algo más de fruta para picar.
Punto a su favor.
Ahora si tan solo pudieran saber como sortear a los duendes, son realmente una molestia y Draco sabe que podría estar en peligro. En medio de una lucha podría ir contra ellos, pero su magia es muy poderosa, por lo que no seria totalmente rentable. También la bóveda de su tía Bellatrix, se pregunta si algo tan peligroso estaba ahí, porque hasta ahora nadie lo…
Un momento.
—Soy un Black—dice Draco como si hasta ahora pudiera haberlo adivinado.
—¿Sí? —pregunta Potter como siempre ajeno a todo lo referente a familias mágicas y quiere lanzarle uno de los muchos libros que le enseñaron a los 5 años.
Es el heredero Potter.
Joder.
Hay tanto que enseñarle.
Theo rápidamente salta más emocionado captándolo incluso antes que Granger.
—Cuando Bellatrix termino en azkaban, todos sus derechos sobre su bóveda quedaron desestimados, dejándolo a manos de tu madre y tu como su único hijo tiene la sangre capaz para abrirla cuando quiera ahora que eres mayor de edad—jadea Theo emocionado y Draco asiente.
Las familias mágicas eran raras, también daban mucho poder al hijo mayor (o unigénito) de una familia de sangre pura, pero en caso de familias sin hijos, los parientes y herederos cercanos eran los que mejor se beneficiaban. Bellatrix era una Black, aunque ahora era una Lestrange, pero si la bóveda era principalmente de su familia, ya que su esposo duda que tenga alguien vivo ahora; su madre Narcisa quedo con toda la potestad de manejar ese lugar.
Nunca lo hizo.
Ella tenía su propio dinero, a los Malfoy de su lado, nunca tuvo la necesidad de tocar una bóveda que podría bien estar maldita.
Ahora que ella se ha desaparecido del mundo mágico, Draco su único hijo ahora mayor de edad ante el mundo mágico.
Sonríe de forma maliciosa.
Granger parece pensativa, pero asiente cuando lo ve, aunque duda que la comadreja y Potter lo entendieran, parece ser que su amiga es más inteligente para comenzar hacer un plan en su mente.
.
.
Harry esta en contra del plan, aunque ir solamente con Theo haría todo más rápido, Harry insiste en ir y todo se hace un caos por unos momentos, así que toman un día para planificar todo. La comadreja y Granger se quedarán fuera de Gringotts, mientras que Harry ira con la capa de invisibilidad, Theo parece no importarle meterse en otra misión suicida con Draco.
No debería.
Esto es como un juego de niño comparado a todo el caos que han pasado últimamente.
Draco saluda amablemente a los anfitriones de la casa, Bill Weasley y Fleur anteriormente Delacour, que parecen no importarles tener que alimentar a dos jóvenes más. Ignora un poco a Lovegood y Thomas, para charlar con la mujer veela que esta encantada de un joven que hable francés y que parezca inmune a sus encantos.
Harry ve el intercambio con ojo de águila, pero cuando se acerca, Draco mete una galleta a su boca, siempre que está cerca lo está alimentando.
Su novio no parece feliz, pero Draco no le importa.
—No puedes darme comida por siempre—
—Cariño, he tenido rodeos peores que este, créeme que puedo si quiero—
—Me gusta cuando me llamas así—
Draco sabe que Harry era un novio pegajoso, cuando estuvieron en Hogwarts el chico no había dudado en dejarle en claro a quien se acercara que eran pareja o besarlo frente a los demás. Estos meses alejados le hizo olvidarlo por un momento, tal vez porque dentro de él siempre estaba la duda de si Harry realmente quería que siguieran siendo una pareja o si tal vez se hubiera cansado de él.
Podría pasar.
No se sentía del todo cómodo con la calidez de los demás, le gustaba ser abrazado, pero en general después del tártaro a veces ocupaba mucho espacio de todos; pero con Harry no parece pasar eso, simplemente su presencia es como una llama a la cual no puede evitar acercarse.
Aunque todos parecen incomodos, parece que Harry no ha estado pasando una buena temporada, porque nadie le dice que se aleje del chico.
Bueno.
Solo uno.
—Deja de chuparle la cara frente a nosotros—dice Theo que había estado leyendo un libro que no tiene idea donde secuestro.
Granger y la comadreja le dan una mala mirada, quien sabe que tanto han tenido que soportar de Harry deprimido, para que ellos fueran los primeros en defender ver a un Harry tan azotado por él. Mira de reojo a su novio preocupado, pero este sigue abrazándole por la espalda en su posición frente a la chimenea, dentro de dos días irían a Gringotts, podrían haber ido ese mismo día, pero Harry había insistido en alargarlo todo lo posible.
No queriendo moverse de ahí si no era necesario.
Sus amigos habían parecido aliviados, pero Draco comenzó a preocuparse por Anthony, había vuelto a Hogwarts y si bien no parecía haber un ataque inminente según escucho que informaron.
Bueno.
Draco aun quería estar en movimiento, malas costumbres de estos últimos meses.
—¿Podemos hacer algo?, a este punto Potter va a follar a Draco frente a mí y ya fue traumático escucharlos la noche anterior en las paredes—dice Theo realmente afectado y preocupado.
Siente un calor subir rápidamente a sus mejillas viéndole mal, pero este lo ignora. La noche anterior no había querido hacer nada, estaba un poco adolorido, pero ahora que Potter no estaba en la especie de "Rut" que se generó de forma espontánea luego de ver a su pareja después de meses, había sido extremadamente tierno. También había podido follar en una cama, lo cual vergonzosamente era la primera vez que hicieron, lo que hizo maravillas con su espalda.
La comadreja se ríe y Draco podría haberlo pateado, si Harry que parecía ignorar todo no estuviera dándole suaves besos en su cuello donde dejo una marca de mordida la noche anterior.
Marcado, había dicho Harry con una sonrisa brillante y Draco se hizo una idea de que podría significar para el hombre lobo.
Idiota.
Le da una mala mirada, pero este parece enamorado de esa marca con orgullo, así que Draco dejo de pensar que este podría ayudarle para ver a los demás serio.
—Podríamos jugar juegos de mesa—comenta Luna con una extraña mirada soñadora, que siempre le hizo pensar que era algo rara.
Como muy rara.
Luego recuerda su vida y supone, que no tiene derecho a juzgar a nadie por la clase de vida que tiene. También su comentario de juegos de mesa, le hizo recordar a la noche de juegos de mesa organizados por la cabaña de Ares, donde una vez Percy casi había perdido la oreja cuando hizo trampa frente a Clarisse, lo que significo más huevos de lo que Draco había visto a un chico antes.
No quería jugar juegos de mesa.
Si fuera por Draco estaría besándose con su novio toda la noche y terminarían probablemente follando, lo cual no era nada malo, pero sin duda ocupaba no tener el culo adolorido cuando fueran Gringotts.
Así que se une rápidamente.
Además, eran Gryffindors y Ravenclaw, claramente podrían ganar.
.
.
—Maldita comadreja de mierda, haces trampa—gruñe Draco cuando en un mal giro de los acontecimientos, termina con otro +4 cuando deciden que un juego tranquilo sería una buena idea.
¿Qué tiene de tranquilo "Uno"?
Es una forma de sacar su enojo.
La comadreja solamente suelta una carcajada y Draco le lanza una almohada que este no puede esquivar, provocando que ambos pudieran entrar en una lucha mortal. Harry tuvo que sentarse lejos de él, porque no dejaba de besarlo y tocar su cuerpo, así que todos votaron por alejarlo.
Eso no lo hizo feliz.
Luna por algún motivo había ganado 7 veces seguidas y ahora que todos se dieron cuenta que la chica parecía tener un talento para eso, comenzaron a luchar por el segundo lugar. Theo y Granger no parecían un problema real, probablemente porque Weasley y Draco no habían dejado de enviarse +4, reversas, saltar el turno y tenían una clara competencia por el tercer lugar.
Harry no parecía importarle jugar, solo hacia pucheros sobre querer estar a su lado.
Lindo.
Pero ahora no, Draco iba a ganar esta vez.
—¿Tal vez cambiar de juego? —pregunta Bill Weasley de forma encantadora (parece que se ha llevado toda la belleza y amabilidad de su familia) con algunos otros juegos de mesa en su mano.
Draco deja de intentar ahorcar a la comadreja contra el suelo, mientras este chilla por auxilio que nadie parece aceptar en ofrecer, Theo incluso comenta sobre lo poco que podría vivir si Draco realmente quisiera matarlo y eso termina asustando al chico.
Granger intenta hacer otra sutil pregunta sobre semidioses.
Draco y Theo gimen al mismo tiempo.
El idiota que le dijo parte de la verdad a Granger, no pensó que ambos tendrían que hacer las respuestas sobre el tema. Granger parecía encantada con saberlo todo, le habían explicado sobre los campamentos, el mestizo y Júpiter, aunque de este último no sabían tanto. La chica parecía tener un genuino interés por ese mundo, por bajo la comadreja acepto que antes que se fueran, había hostigado a Sadie y Carter todo lo posible para saber sobre el mundo egipcio.
No les tuvo envidia.
—¿Quién es tu padre divino? —pregunta Granger curiosa.
Aunque ve la clara burla de la comadreja, ante el hecho de que no es sangre pura, Harry lo empuja para silenciarlo.
—Zeus—dice con una sonrisa traviesa.
Eso hace a la comadreja ahogarse con su saliva.
Granger toma notas, antes de saltar a Theo, que gimotea incomodo sobre Trivia y hay muchas, muchísimas preguntas más.
Tal vez deberían grabarse, para no repetir lo mismo.
Draco nota que no muere por aceptar en voz alta que su padre es Zeus, así que se ríe maliciosamente por dentro.
Genial.
.
.
El duende Griphook no parece muy feliz sobre el hecho de que Draco no pareciera interesado en usarlo en su plan, claramente si no estuviera aquí seria la mejor opción (a medias, porque darle una espada que destruye Horrocrux no es la mejor forma, ocupa hablar seriamente con su novio y amigos sobre límites de negociaciones) si Draco no estuviera presente. En su lugar realmente no ocupan de mucho trabajo o plan apresurado, no sabe si el rostro del trio de oro es de alegría o decepción cuando Draco indica que duda que ocupen algo más que su presencia y la de Theo como ayuda emocional; Theo casi lo maldice por compararlo con un perro muggle para personas con ansiedad.
No hay mucho caos que hacer.
No todo tiene que explotar.
Y maldita sea que ninguno de estos idiotas pudo haber sido un Slytherin, porque eran unos imbéciles que buscan la muerte.
—Eso es hipócrita viniendo de ti—habla Theo aburrido mientras caminan hacía la entrada del banco mágico.
Hasta donde sabe no está en un cartel de buscados, se pregunta si Voldemort no le dio importancia o pensó que había muerto.
Debe saber que Nyx murió.
Era su principal benefactora.
Tal vez piensa que Draco huyo del mundo mágico, lo cual habría hecho sin dudar, si su novio no fuera el dueño de una maldita profecía para derrotarlo.
Su mejor amigo y novio van hacerle la vida imposible.
Solo quiere una vida tranquila, en una playa lejos de todo el mal del mundo.
—Me gustaría tener una vida tranquila, llena de dineros y margaritas—dice Draco de forma soñadora viendo a la distancia.
—Como si alguna vez tuvieras la vida fácil—
Draco le da una mirada enojada, que su amigo ignora mientras entran al banco. No siente la presencia de Harry como tal, pero sabe que va detrás de ellos con la capa de invisibilidad. Es una capa bastante útil, se pregunta si podría servir para entrar al tártaro y que nadie los notara, Luke había logrado robar el rayo de Zeus con el yelmo de Hades.
¿La capa serviría igual?
O tal vez puede que sea como la gorra de Annabeth.
Gringotts es el único banco de los magos, ubicado en el callejón Diagon y controlado por duendes. Fue fundado por el duende Gringott. Muchos magos y brujas británicos guardan aquí su dinero y cualquier objeto de valor en sus seguras bóvedas subterráneas. En 1865, el Ministerio de Magia cedió el control total a los duendes, medida que todavía hoy es criticada por algunos magos. Está situado en el Callejón Diagon, en Londres, cerca de su intersección con el Callejón Knockturn. En el banco de Gringotts, los duendes también acuñan monedas e intercambian dinero muggle por dinero mágico. El dinero muggle lo acaban poniendo en circulación, pues los duendes son "gente furtiva". Los duendes tienen prohibido hablar de los secretos de Gringotts. En Gringotts también se pueden realizar donativos. Hay quien dice que el banco de los magos fue el primer edificio del callejón Diagon, estableciéndose los demás alrededor. También existen rumores de que Cornelius Fudge quería tomar el control del banco, aunque podrían tratarse sólo de un rumor, pues fueron publicados por El Quisquilloso.
Su padre nunca confió en los duendes del todo.
Draco no pudo culparlo, pero tampoco fue un idiota para hacerlo conocimiento público, hay muy pocas personas que su padre realmente desconfiaba.
Su padre.
Lucius.
No el bastardo de Zeus.
Al entrar no se sorprende lo que ve.
Bajo una alta e impresionante fachada recubierta de mármol blanco, unas grandes puertas de bronce bruñido se hayan tras unas escaleras. Las escaleras están flanqueadas por un duende a cada lado, uniformados en oro y escarlata. Tras esas puertas está el vestíbulo, una sala pequeña que tiene otras puertas. Cruzando las otras puertas del vestíbulo, también flanqueadas por duendes, se entra a la sala principal. Es una cámara de mármol muy larga con más de cien duendes sentados taburetes altos tras largas mesas. Estos duendes se encargan de contar y pesar monedas, escribir con la mayor reserva, examinar monedas preciosas, etc. Hay más puertas por las paredes. Para poder entrar en una bóveda, hay que presentar a alguno de estos duendes la llave y tus intenciones, si la cámara es de un cierto nivel de seguridad, o identificarse como dueño de la cámara y decir tus intenciones, si es de un nivel de seguridad mayor. Los duendes te llevan a su vez hacia una de las puertas de salida, según la ubicación de tu cámara.
—Señor Malfoy, es un placer verlo nuevamente, hace tiempo no sabemos nada de sus padres—habla el duende Bogrod apenas lo ve llegar a su puesto.
Draco sonríe de forma encantadora y el duende ni siquiera se estremece.
Le dará un punto.
Su apariencia ha cambiado mucho, pero logro trasfigurar un poco de su ropa (técnicamente Theo lo hizo, quien es mejor en esos hechizos) para tener una ropa más formal. Un Malfoy siempre tiene ropa elegante, y si bien no tiene interés en usar una túnica que le sería más difícil correr, una especie de ropa formal Muggle podría hacerlo aparentar formalidad.
Ahora extraña sus tenis.
Quién lo diría.
Su yo de 11 años debe estar maldiciéndolo en su interior.
—¿Por qué hay humanos aquí? —susurra Theo viendo hacía los guardias que usualmente no estaban aquí.
Draco lo ignora para ver a Bogrod con una sonrisa.
—Vengo a ver la cámara de mis padres, ya sabes soy mayor de edad mis padres por motivos mayores no pueden venir aquí—se pregunta cuanto tiempo tienen.
Si alguien ya le aviso a Voldemort.
¿Si este le importa lo suficiente para aparecer?
Espera que no.
Todo su plan esta basado en esto y en tener tiempo suficiente, ya que, al no estar con Harry, realmente no es un blanco totalmente conocido.
Cuando el duende pide su varita se la entrega sin mucho problema, usualmente tendrían una llave especial para la bóveda, pero su padre tenía tratos con los duendes para acceder con las varitas de su familia y una pequeña prueba de sangre que lo demuestre como heredero de su fortuna.
Puede que avisen a Voldemort.
Pero la verdad, es que los duendes son extremadamente codiciosos y prefieren a los dueños de las bóvedas con vida, para poder seguir moviendo su fortuna.
—Todo en orden señor Malfoy, temíamos que sus padres no volvieran, pero con usted nos encantara hacer negocios como siempre. Hay muy buenos negocios que manejar y algunos intereses que se han estado moviendo en los últimos años. Su padre fue uno de nuestros mejores clientes e inversionistas, esperamos que pueda seguir sus pasos—habla Bogrod caminando para poder guiarlos, Draco los sigue con una sonrisa tranquila con Theo a su lado.
Su amigo tiene un ojo en los guardias que no se aleja de ellos en todo momento.
Hasta que llegan al carrito que los guiara por las bóvedas, porque solamente puede ir el dueño, un duende y quien el dueño decida.
Theo.
No un guardia.
—Sabes Bogrod no me desagradas, realmente espero en el futuro poder hacer negocios contigo—habla Draco justo cuando el coche está en movimiento.
El duende gira confundido a verlo, pero Draco quien tiene guantes blancos, ya lo ha tocado en el hombro.
Imperius.
Nuevamente, no es tan fácil como en el tártaro, pero se siente menos adolorido que en anteriores ocasiones. La magia negra sale de su cuerpo y aunque siente una opresión en el pecho, es solamente un duende el que tiene que controlar y no un ejército, por lo cual su dolor de cabeza es casi inexistente cuando siente la voluntad del duende desaparecer.
Un cascaron vacío que estaba a su control.
Que podría llevarlos a la bóveda de la tía Bella.
—Va a querer matarte cuando se entere—susurra Harry detrás de ellos, Draco solamente sonríe de forma poco intimidada.
¿Alguien de su familia quiere matarlo?
Esperaba que le contaran algo nuevo, después de tener a Zeus detrás de él queriéndolo muerto, cree que puede con una tía loca.
No debe ser tan difícil.
Aunque eso pensó de Voldemort la ultima vez y decapito a Bianca, así que tal vez debería estar cuidándose mejor. Tenía dudas de como enfrentar a Voldemort, aunque Harry aparentemente era quien debería hacer eso, Draco no sabe que tanto podría ayudar. Esto de las profecías no son lo suyo, la suya indicaba que lucharía contra Nyx y así fue, la de los chicos era estar contra los titanes, Leo se encargo de Gaia, tampoco pudo derrotar a Cronos.
Cuando llegaron a las cámaras de su tía Bellatrix, estaba deprimido.
Para llegar a esta bóveda, uno debe ser escoltado por un empleado de Gringotts en un carro, que será mojado por la Perdición del Ladrón si esta defensa es activada por los duendes de Gringotts. Un dragón vigila la puerta y solo retrocederá ante el sonido de los cachivaches de un duende. Con el toque del empleado, la puerta se abrirá. Para esta bóveda, se requería que el empleado duende pusiera su palma entera en la puerta, en lugar de solo un dedo, para abrirla.
Su tía es una paranoica.
Encantadora.
Al menos se parecen en algo.
—¿Por qué un dragón? —pregunta Theo cuando entran, revisando rápidamente sobre cualquier posible maldición o hechizo.
—Al menos no es un Drakon—anuncia Draco con una sonrisa divertida.
—¿Qué es un Drakon? —ahora quien pregunta es Harry quien se quita la capa y la oculta rápidamente en la mochila que traía, mira a Bogrod con precaución, pero este parece una marioneta viviente.
Debería lanzarle un borrado de memoria.
Por si las dudas.
—Nada importante—asegura Draco pensando en la guerra contra Cronos, a Clarisse arrastrándolo para enfrentar a esa bestia y lo asustado que había estado.
Su novio le da una mirada poco convencida, a lo cual Draco le da una mirada completamente inocente antes de tomar una de sus manos y besar sus nudillos.
La mirada de este se suaviza, pero no se evapora por completo.
Maldición.
Y no puede dejar que lo folle con Theo presente.
— Todo el tesoro que está dentro ha sido maldecido con gemino y flagrante, si alguien intenta robarlo, será un caos—dice Theo luego de unos minutos, luciendo un poco molesto por el hechizo, seguramente con ayuda de Lavender y Anthony podría quitar la maldición sin mucho problema.
Draco por otro lado en lugar de esos hechizos, es más a magia de combate, magia negra y lucha cuerpo a cuerpo.
Lo mira con disculpa, pero Theo se encoge de hombros.
—¿Qué haremos? —susurra Harry un poco incomodo, como si quisiera que Hermione estuviera aquí, quien claramente podría ayudar más.
Bueno.
Tampoco es que sea un ladrón.
—Soy miembro de su familia, las guardias no deberían afectarme por tomar algo—expresa un poco inseguro, los tres se ven preocupados un momento y al final del día.
Supone que un poco de emoción es necesaria.
Camina en busca de la copa sin tocar nada, alegre que nada se active y luego de unos minutos buscando, escuchando a Theo molestarlo desde lejos y Harry describiendo lo que se supone que están buscando, encuentra la copa.
Era una pequeña copa de oro con dos asas finamente labradas con un tejón grabado en el costado y algunas joyas.
Cuando la tiene en sus manos, se preocupa un momento, es el alma de Voldemort, una parte al menos y no siente energía negativa.
Harry había hablado del medallón, que con el tiempo los hizo actuar de mala forma.
¿Esto también estaría maldito de esa forma?
Y si fuera el caso.
¿Qué otros Horrocrux podrían haber tenido cerca sin notarlo?
Su ceño se frunce confundido mientras regresa a Harry y Theo, que ambos se tensan al ver la copa en sus manos, Theo rápidamente la coloca dentro de su bolsa; habían pensado que hacerla pequeña o algo, podría alertar a Voldemort, así que la llevarían tanto como fuera posible sin cambios.
—Tenemos que irnos—susurra Harry buscando su capa, pero Draco lo detiene.
—¿Cuáles Horrocrux han encontrado hasta ahora? —
Silencio.
Theo lo ve confundido como Harry, pero este último se apresura en contestar.
—El diario que destruí en segundo año, el guardapelo de Salazar Slytherin y Dumbledore logro destruir el anillo—explica Harry de una forma que indica que ya lo había hecho, pero algo no cuadra—ahora tenemos la copa, Dumbledore ha estado buscando uno que tal vez este en Hogwarts y creemos que Nagini la serpiente puede ser otro más—
—6—susurra Draco con duda.
—¿Qué pasa? —pregunta Harry nervioso.
Pero no tiene sentido.
¿Por qué 6?
Al igual que en los olimpos el 12 era algo que tomar con mucho cuidado, como sus 12 vínculos, entre los magos el numero 7 también era algo que tener en cuenta. 6 no era un numero completo, muchos fallos en aritmancia podrían suceder con el número 6, por lo cual la mayoría de hechizos tenían como base el numero 7 que daba una consistencia más sostenible.
Alguien como Voldemort no seria tan idiota para pasarlo por algo.
Aun así, su novio no menciono 7.
Su ceño se frunce, antes de que el duende comience a caminar al carrito, tienen que irse ahora y Draco lo sabe, aun así, es raro. Harry lo ve algo preocupado antes de ponerse la capa y puede notar de reojo que Theo parece haber captado la idea también.
Tal vez solo está sobre pensando las cosas.
Cuando regresan a la zona de la entrada, no hay duendes, tampoco hay humanos, hay una mujer sentada indiferente en una de las mesas donde anteriormente había duendes. Draco sonríe de forma encantadora, aunque su cuerpo como el de Theo se tensan de inmediato.
Podría describirla como una mujer de cabello oscuro, espeso y brillante, pestañas largas y ojos muy encapuchados... estaba sentada en la mesa como si fuera un trono.
Su tía Bellatrix.
—Pero si es mi querido sobrino Draco, ha pasado tiempo que he visto al pequeño hijo de Cissy—habla la mujer con una sonrisa algo maniaca.
Bellatrix tenía la clásica " gran apariencia " y el porte arrogante común entre los miembros de la Casa Black. Su rostro tenía una mandíbula fuerte, una boca delgada, y ojos oscuros, de párpados pesados y pestañas largas. Su tía portaba la Marca Tenebrosa en la parte interna de su antebrazo izquierdo. Sin embargo, su prolongado encarcelamiento en Azkaban afectó su apariencia. Su rostro se volvió un poco demacrado y esquelético, pero aún logró conservar vestigios de su gran belleza.
Había un parecido notable entre Bellatrix y su hermana (y su madre): a primera vista, Draco fácilmente podría confundirla con Andrómeda Tonks; solo al observarlas más de cerca notó las diferencias (Andrómeda tenía el cabello castaño más claro, un rostro más amable y ojos más grandes). Sin olvidar que la marca en su mano era un claro distintivo que portaba con orgullo.
—Hola tía ha pasado tiempo—asegura con una sonrisa calmada, pero manteniendo todo su cuerpo en alerta máxima como sabe que esta Theo y su novio detrás de ellos.
Mala idea.
Harry no debería estar aquí.
Incluso si Voldemort no lo considera importante y tal vez tenga razón (en su última lucha se había paralizado y tal vez eso de alguna manera era una bendición disfrazada y motivo por el cual no lo buscaban activamente) hasta cierto punto, pero Harry es otro tema completamente aparte.
Lo buscan.
Tienen que salir de aquí pronto.
Tampoco sabe si hay otros que vienen en camino y eso no lo hace sentir cómodo en lo más mínimo, le encantaría decirle a Harry que se fuera, pero duda que le haga caso.
—Pensábamos que estabas muerto—su tía es un encanto de persona, solamente ella vería el que estuviera vivo como si fuera una ofensa.
Su familia es un encanto.
—No tengo mucho que hacer por aquí, pensaba irme pronto, solo ocupaba dinero—
—El padre del niño Nott dijo que su hijo era desheredado, pero veo que te juntas con esa plaga…supongo que al igual que tu padre eres un traidor—
Draco siente su cuerpo tensarse, ve a Theo observarlo nervioso, sin importarle el claro insulto y más como actuaria Draco, no puede culparlo, ha insultado a su padre y amigo en la misma oración; tal vez matar a Bellatrix no sería tan malo.
Ella había matado a Sirius.
Podría vengarse de muchas personas si la asesina.
Tampoco trajo a la serpiente, así que no hay nada que impida que pueda darle una paliza a esa mujer en este momento.
—Ya nos íbamos, pásale mis saludos a tu lindo jefe—
—¿Qué hay de tu novio?, ya sabes, la desgracias que mi señor está buscando—
—¿Novio? ¿tengo novio?, no recuerdo tener novio—
Puede sentir la indignación de Harry desde su espalda, pero espera que la idea de mantener su culo con vida signifique que no sea un idiota por negarlo frente a su tía. Mientras menos relacionado pareciera frente a otros, probablemente pueda darles más margen de maniobra.
Si se enoja se lo puede follar más tarde.
Gryffindors.
No saben jugar a la larga.
La sonrisa de Bellatrix se ensancha y Draco se tensa un poco, sabe que en una batalla puede contra su tía, pero eso no evita que no quiera meterse en una batalla que pueda suceder. Había reprendido a Harry y sus amigos por hacer un plan que pudiera exponerlos a terminar en una batalla o en un caos, conociendo a los estúpidos como lo hacía, probablemente terminarían escapando en un dragón o algo así.
Suena imposible.
Pero conociendo a su novio como lo hace.
—Sabes, mi señor había querido que te unieras a su bando—dice Bellatrix saltando al suelo y caminando hacía él en tono depredador.
Draco frunció el ceño.
Puede ver de reojo a Theo tensarse cuando Bellatrix sujeta su cuello, no de una forma que lo lastimara, más bien en una forma que quisiera someterlo.
Agradece que Harry hasta el final siguiera su petición de no actuar y hacer una locura.
—Un semidios, la familia Black tenía una deuda con Zeus, quien diría que sería a mi hermana a quien finalmente aceptara—
Un momento.
—¿Qué? —dice en un susurro, pero la mujer solamente sonríe de forma escalofriante.
—¿Crees que Cissy fue la primera en invocar el contrato? No, durante años la familia Black quiso hacerse con el poder del rey del olimpo, pero solamente eligió a Cissy, porque ella cumplió con las partes necesarias para el trato—alego Bellatrix con una sonrisa divertida, pero Draco se quedo congelado y no pudo negarlo, con la curiosidad rebosante—mi señor quería ese resultado del pacto, un mitad dios, del dios más fuerte de todos…si vienes con nosotros tu futuro estará lleno de gloria—
Vale.
Eso no tiene sentido.
Ya tiene toda la gloria que necesita y si fuera ese el caso, el hombre no hubiera intentado matarlo anteriormente en el ministerio de magia.
Algo miente su tía, es una mitómana bastante consumada.
Así que no se sorprende que solamente juegue con él, es una Slytherin, es una Black y esta del lado de los Mortifagos. Todas sus habilidades serian utilizadas para ayudar a un psicópata de mala manera y sin contar la más importante de todas las cosas.
Esta loca.
Aunque hay algo en lo que ha acertado.
Si Orion y Zeus hicieron un trato alguna vez, se sorprende que luego de años fuera su madre la única en poder conseguir que este aceptara a ayudarle; los Black no habrían dudado en aprovechar esa ventaja sobre los demás desde antes de la primera guerra.
¿Por qué existe Draco?
Ignorando las profecías.
Ignorando sus anteriores vínculos.
No había pensado mucho sobre su nacimiento, siempre queriendo ignorar la idea de haber sido concebido por su madre (ningún niño quiere pensar en sus padres teniendo sexo), pero ahora las preguntas parecen estar frente a él sin poder evitarlas.
¿Por qué Zeus acepto tener un hijo con Narcisa?
¿Fue solamente por el trato que tenía con Orion?
¿Cuál exactamente fue la manera en que fue aceptado ser concebido?
Quiere obligar a Bella a decir la verdad, tiene que saber algo, y es más fácil obligar a su tía a base de tortura que ir en este momento a preguntarle a su madre; siente que es algo que tuvo que hacer antes, pero ahora no hay tiempo para retroceder. Tiene que trabajar en lo que tiene ahora en sus manos, así que como la prioridad es acabar con un mago oscuro y ayudar a su novio, toma el misterio de su nacimiento y le coloca un pin mental para trabajarlo después.
Desearía poder decirle a Harry que se escape ahora, pero aunque tuviera la opción mágica para decirle, duda que este lo escuche.
Algo sobre leones tontos.
—¿Qué pasa si me niego? —susurra divertido, su tía aprieta la garganta con más fuerza y sus ojos demuestran lo mucho que lo quiere muerto al mismo tiempo que quiere reclutarlo.
Interesante.
Si aceptara (algo que no piensa hacer) toda su vida por delante la pasaría con el temor de que su tía decidiera matarlo.
Es un encanto.
—Mi señor no es un juego pequeño sobrino, aunque hicieras algo contra ese ente primordial, no significa que él no estuviera preparado y sus cartas estén a su favor—susurra contra su oído congelando un poco a Draco.
Eso, no suena nada bien.
Todo el tiempo pensó que era Nyx quien usaba a Voldemort como una marioneta, lo cual puede ser verdad, pero eso no evita que el uso pudiera ir en ambas direcciones. Después de todo el mismo Draco había tenido la sospecha interna de que deidades como Hestia o Hades, querían algo de él y que por eso lo ayudaban, así que los utilizo de igual forma para su conveniencia.
Un trato de ambas vías.
Voldemort no era idiota.
Algo quería también y se pregunta con que tanto de su poder anterior pudo mantener, ahora que Nyx no estaba, dudaba que Orion siguiera el contrato; pero que pasa si Voldemort no lo ocupaba. Su ceño se frunce ante la sonrisa de su tía y decide que ya ha tenido suficiente.
Entonces.
Sonríe.
De forma inocente, confundiendo a su tía por un momento antes de tomarle la muñeca con fuerza y entonces, la magia actúa. Puede que no fuera buena idea usar la magia negra dos veces en pocas horas, pero una parte de él simplemente no puede resistirse. Bellatrix rápidamente se congela, parece luchar, se pregunta si es su locura la que hace que esta pueda resistirse y que Draco deba usar más de su propia magia para que pueda someterla.
Siente calor en sus manos, deben estar negras debajo de su traje y guantes.
No importa.
Al final Bellatrix termina soltando su mano y quedándose congelada delante de él, Draco sonríe de forma calmada antes de sacudirse el traje; no ha pasado nada que no pueda controlar. No pudo hacer que hiciera una orden más que quedarse quieta, pero por ahora será suficiente, está meditando si debería matarla, cuando Theo salta sobre él haciendo que escapen de un hechizo.
Joder.
Cae al suelo con Theo sobre él, ambos viendo hacía la derecha.
¿Un mortifago?
No.
No parecía un mortifago.
Draco se congela aterrado porque parece ser una mujer, pero también parece ser una serpiente y por un instante tiene una neurona consciente para culpar a Voldemort de esto; también medita si se trata de una coincidencia o si realmente ha pasado adrede. Quiere pensar que es una mitad mujer, más que es una mitad serpiente, porque Draco aun tiene este pequeño gran pánico con las serpientes que aun no ha podido trabajar en ello.
En su defensa.
Ha estado muy ocupado.
La mitad serpiente tiene ojos verdes brillantes con ranuras serpentinas. Sus dedos se arrugaron y endurecieron y sus uñas se convirtieron en garras de lagarto cuando extendió su mano. También tiene dientes de cocodrilo. Lo que hace que sean muchos animales en los que pensar, pero su mente ha decidido jugarle una mala jugada y pensar solamente en la parte serpiente.
No puede luchar.
Joder.
Es un maldito héroe, se ha enfrentado a la misma noche y ganado, pero contra una serpiente está paralizado.
Esto va a salir mal.
—Lamia—susurra Theo a su lado preocupado—fue una vez una semidiós griega, hija de Hécate y reina de Libia, pero fue convertida en un monstruo por la diosa Hera en venganza…Zeus intento cortejarla—admite Theo con un poco de incomodidad.
Zeus.
Claramente el culpable de todo.
Espera.
Es una medio hermana de Theo, tal vez puedan hacer algo.
El monstruo sisea claramente con ganas de matarlos, así que Draco voltea a ver cuándo detrás de él Harry saco la capa de invisibilidad y usa un hechizo que lanza a la mujer monstruo contra la puerta principal.
Silencio.
—¿Correr? —pregunta Theo, que parece no tener intenciones con luchar contra una de sus medio hermanas.
Draco asiente tragando saliva.
—Correr—repite antes de dar media vuelta, levantar a Harry sobre su hombro que se queja, pero que conociendo su pierna no podrá correr,
Antes de adentrarse de nuevo dentro de las bóvedas del banco para alejarse de los gritos y rugidos del monstruo detrás de ellos.
Saben.
Escapar en un dragón ahora no sonaba mala idea.
Continuara…
¿Algún capitulo Draco podrá tener paz?
Esta difícil xD
90 capítulos dicen lo contrario.
