Lloró hasta que sus lágrimas se secaron y su cuerpo se ablando…

Su madre la llevo a una habitación privada para descansar, Athena se recosto en la cama, su cuerpo se había encogido en una bola que parecía haber sido abandonada por el mundo. Completamente sola, dejándola solo a ella.

Levantó la mano y palmeó suavemente el hombro de Athena, queriendo pasarle un poco de calor de esta manera…

El tiempo pasó lentamente y no se movieron en absoluto, se habian dormido juntas hasta que un hombre con un traje negro se acercó.

Cuando Sakura vio que su mirada seguía fija en Athena, se puso nerviosa y lo miró.

Antes de que Saku pudiera preguntar quién era el hombre, se colocó frente a Athena, levantó sus dedos delgados y empujó la cabeza de Athena.

—Son las diez en punto. Es hora de ir a casa….

Athena al escuchar la voz de Iori se detuvo momentáneamente, pero su cabeza permaneció agachada, su mirada fija en el suelo, sin vida.

Al ver que ella lo ignoraba, Iori frunció el ceño, se inclinó y tiró de su manga.

—Athena, vuelve a casa conmigo.

Athena estaba muy cansada. Levantó la cabeza y miró a Iori.

—No quiero volver hoy….

Quería quedarse aquí, acompañando a su mama, para pasar tranquilamente un día viviendo sola.

Cuando Iori la escuchó decir esto, su expresión se oscureció.

—Repito otra vez, vuelve a casa.

Athena lloró hasta que se le hincharon los ojos y las lágrimas le rodaron por el rostro.

—Iori, mi padre se ha ido. ¿Lo entiendes, verdad?

Al escuchar esto, Iori frunció ligeramente el ceño. Su expresión no cambió mucho, pero se enderezo y dejó de tirar de ella.

Metió las manos en el bolsillo de su traje, miró hacia abajo y pronunció con frialdad y sin piedad.

—¿No tiene mucho tiempo que ha fallecido?

Athena bajó la cabeza, protegiéndose los ojos con los brazos mientras entraba la cara.

Cuando vio ese cuerpo agazapado en un rincón de la cama

Iori lanzó un largo suspiro.

—Olvidalo, te daré un día libre.

Después de decir esto, se dio la vuelta y se fue sin piedad

Sakura desvió la mirada y se giró para mirar a Athena.

— ¿Es él tu esposo? El que te salvo y te dio el corazon de tu hermana.

Justo ahora, Athena le había contado cómo sobrevivió. También mencionó que fue un hombre llamado Iori quien la había salvado. Sakura se dio cuenta de quién era la persona que acababa de llegar. Athena avanzando débilmente, incapaz de encontrar fuerzas para hablar. La culpa y la tristeza en su corazón la abrumaron, haciendo que sus ojos se pusieran en blanco y su cuerpo colapsara repentinamente.

Antes de perder la conciencia, le pareció escuchar a Sakura exclamar:

—¡Athena!

Cuando abrió los ojos, la deslumbrante luz del sol fuera de la ventana entraba a través de la ventana francesa.

Volviendo los ojos, miró el entorno desconocido pero cálido.

Justo cuando estaba pensando dónde estaba, la puerta se abrió y su madre entró con un vaso de agua.

—Athena, ¿estás despierta?

Cuando Athena vio que era su madre, supuso que ese era el hogar de su madre..

Obligó a su débil cuerpo a levantarse de la cara.

—No te muevas, acuéstate…

Después de apartar el agua, Sakura apoyó a Athena para que se recostara contra la cama, pero no la dejó bajar de la cama.

—Le pedi al médico que te examinará. Dijo que te habías desmayado porque estabas demasiado triste…-. Las comisuras de la boca de Athena se curvaron y forzó una sonrisa amable: —Gracias, mama.

Saku levantó la mano y se colocó el cabello desordenado detrás de la oreja mientras decía suavemente.

—Oh, cariño, ¿qué estás diciendo? Esto es lo que deberías hacer tu madre. Cuidarte ha sido mi responsabilidad desde que eras una niña de 5 años…

El corazón de Athena, que había estado frío durante tanto tiempo, de repente se calentó ante las palabras conmovedoras perdidas hace mucho tiempo y las relaciones perdidas, y sus ojos se enrojecieron una vez más.

Saku se sintió angustiada y le tocó la cara.

—Hija, no llores más. Yo también me sentiré triste.

Athena se acercó obedientemente y secó las lágrimas de los ojos.

Al ver que seguía siendo tan obediente como antes, Saku no pudo evitar sonreír.

Excelente. Su hija seguía viva, y su vida volvió a tener color…

—Bebe un poco de agua primero- Cogió la copa y la acercó a los labios de Athena.

Athena abrió la boca y bebió poco a poco. Su garganta seca se humedeció lentamente.

Después de que terminó de beber, le dijo a su madre.

— Mama, ¿puedes llevarme a la tumba de papa?

Saku dejó la taza y miró a Athena.

—Claro que si mi vida. Pero no hoy. - Saku tomó un pañuelo y secó las lágrimas. Acarició con ternura el cabello de su hija. —Aprovechemos al máximo nuestras vidas, es lo que tu padre hubiera querido de nosotras.

El dia paso volando, Athena le habia contado todo lo que habia sucedido desde que desperto del coma, omitiendo el hecho de que se caso obligada con Iori Yagami para no preocupar a su madre.

—Mama devo volver a la villa Yagami, mi esposo debe estar preocupado por mi.

—Esta bien mi niña, no olvides verme cada tanto..

Apenas Athena salio del Club fue directo a la villa Yagami, vio un vehiculo extraño estacionado en la entrada, bajo del auto para averiguar de quien se trataba cuando Kyo aparecio de repente.

—Ahora no puedes negarme que eres Athena.

— ¿Que haces aqui? - le pregunto ella con cansancio.

— Te vi entrar del Club de tu madre y por tu estado ya sabes que tu padre murio.

—¡Si! Mi padre murio ¿Estas feliz ahora?

—Athena sabia que eras tu..

—Eso no cambia nada, estamos casados y tienes un hijo con Yuki.

—Si es eso lo que te preocupa dejare a Yuki por ti. Mi hijo aun es pequeño, solo debo estar pendiente de el pero solo si estas a mi lado podre enfrentar a mi familia..

—Kyo.. - lo interrumpio ella. —No tienes que hacer nada de eso, yo entiendo que debiste sufrir por mi supuesta muerte y te refugiaste en Yuki.

—No, no es lo que piensas, cuando te fuiste no supe como controlar el dolor y una noche bebi demaciado, cuando desperte Yuki estaba a mi lado.. despues de eso ella quedo embarazada.

— Esta bien, no tienes que explicar..

— Yo te amo Athena, nunca pude olvidarte. -Kyo saco una vincha donde habia una estrella, la misma que ella usaba en los torneos kof y le habia regalado a Kyo cuando eran novios y se lo puso en sus manos. —Volvamos a empezar una vida juntos.

—¿Una vida juntos? ¿Vas a dejar a tu esposa y a tu hijo por mi?

— Lo haria por ti.

Cuando Athena escucho esas palabras se desepciono de el. ¿Dejar a su esposa e hijo por ella? No, no podia hacer eso.

Levantó la mirada y miró a Kyo, que había perdido el control de sus sentimientos.

Cuando ella le regalo esa vincha hace años, su relación ya había comenzado.

Después de un largo silencio, Athena levantó la mano y tomó la vincha en su mano.

Bajando la cabeza, miró la vincha en silencio por un momento antes de romper la tela sin dudar un segundo.

Cuando Kyo extendió la mano para recuperarlo, ya era demasiado tarde.

Solo podía mirar impotente mientras ella rompia la vincha.

Sus ojos estaban rojos mientras la miraba con incredulidad.

—¿Por qué?

Las comisuras de los labios de Athena se curvaron hacia arriba mientras le sonreía.

—Kyo, esta vincha para mi ya no significa nada. Ya pasaron 5 años, es mejor olvidar todo lo que pasamos.

El rostro de Kyo palideció y sus ojos rojos se fijaron en la vincha que yacía en el suelo. .

¿Cómo pasó estos 5 años, miles de días y noches sin ella?

Confiando en las pastillas para dormir y esa vincha de estrella le daban fuerzas para seguir, para él esa vincha significaba que ella lo amaba en su corazón.

Pero ahora, ella le dijo que eso no significaba nada, Kyo curvó sus finos labios y sonrió amablemente.

Esa sonrisa perdedora lo hizo parecer sin vida.

Levantó los ojos llorosos y miró a la tranquila Athena.

— Entonces ya no me amas ¿Eso quieres decir con tu actitud?

Athena penso que se lo había dejado bastante claro, pero él seguia sin creerle.

Ella respiro hondo y le dijo.

— Kyo desperte hace 2 años del coma y no te contacte porque vi que ya habias reiniciado tu vida y te deje ir. Me enamore de Iori Yagami es por eso que me case con el, ahora te pido que hagas lo mismo.

Kyo volvió a reírse entre dientes, sus ojos enrojeciendo y su rostro palideciendo de la risa. Cuando la miró, sus ojos perdieron todo el color.

Todavia se negaba, no dispuesto a creerlo.

Fue solo en este momento que finalmente él entendió todo claramente.

— ¿Porque lo dices?

—Por Akane, ella fue su esposa y el se caso contigo por tu parecido con ella no te engañes, el no sabe amar.

—¿Y tu si? - le recrimino ella. —No esperaste a que mi cuerpo se enfriara para ir a los brazos de Yuki y embarazarla.

—Ya te explique lo que en verdad paso. -Suprimiendo el dolor desgarrador en su corazón, se inclinó ligeramente para recoger la vincha que se partió en dos.

La fina tela se rompía fácilmente, como un matrimonio, y una vez que se rompe, significa que nunca podrían volver a ser como antes.

Él vino a buscar una oportunidad y ella solo borró su pasado personalmente.

Era muy justo …

Él no la culpó .

Se culpó a sí mismo por pensar que podia volver el tiempo atras.

Apretó la vincha con fuerza en su mano, se levantó firmemente y luego se dio la vuelta para irse.

Su espalda, distante y fría, parecía increiblemente fragil en ese momento.

Apoyándose con una mano en la puerta del coche, el escucho su habitual voz tranquila detras de el.

—Kyo..

Lentamente giró la cabeza y miró a la figura delgada y menuda que estaba de pie bajo la luz tenue de la farola.

Llevaba 5 años anhelándola, y bastaba una simple llamada de ella para que se olvidara de todo y corriera a abrazarla.

Sin embargo, tan pronto como él dio un paso adelante, ella retrocedio tres.

— No te acerques.

No habia emoción en su rostro, solo indiferencia y serenidad.

—Ya te he dicho lo que debía de decir. Por favor, te pido que no me vuelvas a buscarme.

Pensó que ella lo había llamado para detenerlo pero no había esperado que ella le pediria que dejara de buscarla.

El hermoso rostro de Kyo estaba pálido, y el dolor sordo de su cuerpo le dificultaba respirar.

A pesar de sus emociones, ella las ignoró y, sin más preámbulos, entró de vuelta en la villa.

Athena entró en la villa y vio a Iori sentado en el sofá del jardin, con una mano apoyando la cabeza mientras la miraba.

—¿Ya terminaste?

Athena asintió levemente, aparentemente sin ganas de decirle nada más. Dio un paso adelante y quiso ir a la sala de estar.

—Ven aquí

Iori levantó la barbilla hacia ella, indicándole que se sentara.

— No estoy de humor, estoy tan cansada.

Quiero dormir

Quería que la dejara ir.

—Ve a dormir

Athena, al oír esto, dio un solo paso hacia adelante, solo para ser detenida por la voz pausada de Iori que venía detrás de ella.

—A partir de hoy no se te permite salir

Athena, sabiendo que no sería tan amable, rechinó los dientes, se dio la vuelta y se sentó en el pequeño sofá frente a él.

Iori, sin enfadarse, cogió el vino tinto, vertió un poco en la copa y se la pasó, a pesar de sus gestos algo resentidos.

— No debería beber.

Era aconsejable, tras una cirugía tan importante y delicada, debía abstenerse de los cigarrillos y consumir alcohol.

Iori pareció considerarlo, y la copa que le entregó lo retiró lentamente.

Su expresión se volvió indiferente y sus ojos parecían estar llenos de tristeza, lo que provocó que todo su cuerpo se cubriera de tristeza.

Al verlo así, Athena supo que debía estar pensando en su hermana, por lo que contacto se quedó callada. Iori se quedó en silencio durante mucho tiempo antes de tomar la copa.

Después de que terminó de beber, miró a Athena

—Escuché lo que le dijiste a Kyo ahí afuera.

La expresión de Athena se congeló por un momento.

—¿Entonces?

¿Por qué debió decirle que escuchó la conversación?

Iori levantó una ceja casualmente.

—Parece amarte de verdad.

Las comisuras de los labios de Athena se curvaron y se burló.

—Te aseguro que ama mas pelear contigo en King of Fighters que a mi. -Esta frase pareció tocar los nervios sensibles de Iori, y su expresión se hundió de nuevo.

—Tu hermana dijo lo mismo antes

Athena se quedó momentáneamente atónita.

Cuando miró a Iori y vio el arrepentimiento en sus ojos,se sorprendió un poco.

—¿Qué pasó exactamente entre mi hermana y tú?

Rara vez habían hablado de Akane antes, pero ahora que había tomado la iniciativa de hacerlo, Athena se animó a hacer las preguntas que tanto le interesaban.

Los ojos llenos de culpa de Iori pasaron de su rostro a su corazón.

Después de mirar su corazón durante mucho tiempo, dijo a la ligera.

—El error de Kyo fue casarse con Yuki y tener uu hijo con ella sin amarla, ese error no es una décima parte de lo que yo le hice a tu hermana.

Dejó la copa de vino que tenía en la mano, se levanto y caminó hacia la sala de la villa, dejando a Athena atónita y confundida.

Sus ojos temblaron, cerró firmemente la ventana y recorrió las cortinas, bloqueando completamente el auto de su vista.

¿Entonces esta era la verdadera razón por la que su hermana tenia prisa por terminar con su vida?

¿Queria evitar a Iori?

¿Qué clase de persona era Iori?

Athena observó la figura solitaria desaparecer en la sala de estar, su mano instintivamente se llevó al corazón.

Athena suspiro profundamente. Akane ya se habia ido de este mundo y ya no podria encontrar la respuesta.

Se sentó en el sofá un rato, luego se levantó y volvio al dormitorio.

Al abrir la ventana, notó que el auto de Kyo aún estaba estacionado debajo.

Sus ojos temblaron, cerró firmemente la ventana y recorrió las cortinas, bloqueando completamente el auto de su vista.

...,.