Seychelles

Así que ahí está Irlanda... vaso de té en la mano... vestido con su saco verde y sus jeans... porque ha ido de jeans porque es un impresentable y seguro Inglaterra ya le vino a reñir un rato atrás, yendo a ver tooooodas las filas a ver si su nombre no se ha colado mal por ahí.

Seychelles... que ahora es un negrote de buena planta, con unos perfectos dientes blancos y sólo un par de centímetros más bajo que América y Canadá, lleva el pelo muy corto y traje de firma, se arregla la corbata, hablando y riendo con sus hermanos antes de ir a sentarse.

(Irlanda se sonroja sin poderse creer esto. Si te consuela, Seychelles siente esto rarísimo. Ahora la niña de todos sus hermanos es... Canadá.)

Cuando empieza a plantearse con preocupación si se habrá perdido demasiadas juntas y por ello lo habrán echado de la ONU... es que ocurren dos cosas a la vez, una es que encuentra su levemente modificado nombre "Sireland" y otra es que al quitarse la mochila del hombro y dar un paso atrás para dar la vuelta y sentarse, pisa a Seychelles que viene a su lugar.

—¡Eh! —protesta él apartando el pie, porque además le aprietan un poco los zapatos.

—¡Oh! Bloody hell, fíjate por... —levanta las cejas al notar que ha de alzar bastante la mirada para verle... entrecierra los ojos tratando de recordar quien es —. Never mind.

Who are you? —levanta una ceja.

—Aparentemente soy Sireland ahora —sonríe un poco de lado, enseñando el letrero.

—Suena como Sealand. England está ahí abajo, amigo —le señala—. Buena suerte con tu independencia.

—Nah, soy Ireland... Eire, en realidad. Y soy casi completamente independiente de la larva... creo que alguien me regaló una S de más en el nombre —especifica aun sin saber quién es él —. ¿Y tú ereeees...?

—Seychelles —le tiende una mano para que se la estreche.

—Oh... eres una isla también, ¿no? —sonríe un poco porque le agradan las islas, tomándole la mano sin vacilar.

—Archipiélago en el Índico. África —le explica porque está acostumbrado a América.

—Ya, ya… puedo imaginarme que África. Y muchas islitas pequeñas —sonríe más y se encoge de hombros —. ¿Debo asumir que eres uno de los infinitos hijos de mi hermano menor?

—¿Eso es... humor británico? —le mira no muy convencido. El británico se encoge de hombros.

—Por lo visto... —se mueve para sentarse en el lugar que le han puesto —. ¿Tú no tienes humor británico? ¿Existe el humor Seychellense entonces?

—De todos modos, sí, soy de la Commonwealth. Existe el humor del resto del mundo.

—Un humor que ningún británico entiende —se ríe un poco y saca de la mochila que trae un libro y un Ipod de esos modelos vieeeeeejos.

El africano sonríe un poco y mira lo que saca, levantando las cejas.

—¿Quieres oír música? Traigo uno de esos divisores de audífonos para poner otro. Le quedan los audífonos que dan de la traducción simultánea así que nadie va a notarlo

—Se supone que lo que hay que oír es la reunión...

—Nah, siempre dicen las mismas cosas... y aun así yo prefiero bajarla y leerla, que lo que me entra por los ojos se me queda, lo que es por los oídos, si no es música, no tanto —explica. Seychelles hace un gesto de asentimiento, un poco incrédulo.

Thank you, pero de todos modos prefiero usar mi tiempo libre para ir a tomar unas cervezas o algo así —responde pensando que eso es un montón de trabajo extra, y saluda a Senegal, que pasa para sentarse cerca también y era otro niño de Francia.

—Nah, bueno, hablo de en las noches y... bueno, es igual. ¿Te gusta la cerveza? Yo hago la mejor del mundo.

—Yo también hablo de en las noches. Todos los que hacen cerveza dicen lo mismo —sonríe de lado.

Yes, bueno, eso dicen todos... es cierto, peeeeeero... ¿sabes? No es que yo haga setenta y cinco cervezas que sean "las mejores". Yo hago una que es la mejor de todas y que TODO el mundo ha probado...

—Yo creía que el estereotipo era por el Whiskey —responde porque no se atreve a llamarle borracho así de directo.

—Ah... yes, bueno... el whiskey ahora lo toma más Alba, mi idiota hermano mayor... aunque lo preparé YO primero —sonríe —. ¿Estás pensando que somos unos borrachos?

—Sólo si tú estás pensando que yo tengo una polla de dos palmos.

El irlandés abre la boca un instante sin esperarse esa respuesta del respetable y muy trajeado chico que está sentado junto a él... se muere de la risa a continuación.

—¿Tienes una polla de dos palmos?

Seychelles, que lo ha dicho expresamente para ver qué con este tío, si es un estirado así como Inglaterra o no, sonríe un poco.

—De tres.

—Nah, no existen las pollas de tres palmos... casi. No me jodas.

—Entiendo que para un europeo pichacorta sea difícil de creer.

—¡Eh! Nada de pichacorta... sólo pienso que si de verdad tuvieras una polla de tres palmos serías actor porno o algo así —pone los ojos en blanco.

—Lo que se me da mal es la interpretación —sonríe. El pelirrojo se ríe más con eso.

—¿Desde cuándo eso importa en las pelis porno? Por dios —niega con la cabeza y se encoge de hombros, notando que Suiza sube al estrado y empieza a pedir silencio.

—Ahí está el chiste —sonríe y se gira a Suiza también.

—Y... ¿qué vas a hacer saliendo de aquí? ¿Quieres ir por unas cervezas a seguir hablando de tus tres palmos imaginarios?

—Joder tío, si eso no se hubiera escuchado tan gay te invitaría a venir con mis hermanos.

Irlanda parpadea descolocado porque... ¡o sea, no lo había dicho de esa bloody forma! Seychelles se ríe de esa cara.

—Pff…

El negro se gira a su tablet y empieza a buscar algo. Irlanda vacila un poco y se pone los audífonos... aunque le mira de reojo y estira un poco el cuello. Al cabo de un rato, sonríe él solo mirando la pantalla y se le acerca un poco para decirle algo. Irlanda se acerca también quitándose el audífono, y ha de admitir que no ha puesto la música.

—Dice que son tres irlandeses que salen de un bar y van a buscar un taxi —empieza.

—Oh... vamos a ver cuánto tarda en salir la oveja en el chiste —ojos en blanco, divertido. Sey se ríe un poco y niega —. Sigue, sigue.

—El taxista ve que van súper pasados de copas y cuando acaban de subirse, conduce un par de metros y les dice que ya llegaron. El primero se baja y le paga, el segundo le da las gracias y el tercero le golpea.

Irlanda se ríe.

—El taxista... espera, tío, que no he acabado —le mira. Irlanda levanta las cejas... no le pregunten. Humor inglés. Le mira esperando que siga —. Total, que el taxista se queda así sorprendido, sobre todo de que le peguen y le pregunta por qué lo ha hecho y el otro le suelta "¡Porque a esta velocidad casi nos matamos!"

—¿Ves? Borrachos, borrachos pero bien que tenemos un perfecto control del tiempo —asegura sonriendo. El africano se ríe un poco y sólo se vuelve a lo suyo, negando un poco con la cabeza —. Yo me sé otro... ¿sabes por qué Dios inventó el whiskey?

Se acerca otra vez y levanta las cejas porque en realidad esperaba un chiste de negros y además ese acaba de leerlo.

—Como que ibais a dominar nada igual.

—Anda, ¿qué te hace pensar que no?

—Que fue England el que os manda.

—A mí England no me manda NADA.

Of course.

—Él CREE que manda porque es más conveniente —explica sonriendo —, y más cómodo. Pero ya no manda en las tierras libres de Irlanda.

—Conveniente...

—¿Qué sabes de la bonita relación que tengo con mi hermanito? —le mira de reojo.

Nothing, nunca habla de vosotros.

—Oh... I am heartbroken —sonríe un poco y se encoge de hombros —. Bueno, ¿y tú qué haces? Surfeas... ¿modelas para CalvinBoss?

—Lo haría, pero ya sabes esa mierda de tener un país y eso...

—Bueeeno, sí, pero no es como que no se puedan hacer otras cosas.

—No trabajo en mi tiempo libre.

—Yo tampoco... o sea a veces leo informes o así, pero...

—Y relees reuniones por lo visto.

—Hombre, pero en diez minutos se lee uno la reunión entera, hasta con comentarios... más aún si habla así como —señala al estrado —, la india que habla leeeento y pausaaaado.

—Demasiado tiempo para mí.

Irlanda levanta una ceja.

—¿Eres como esos... ejecutivos de alto nivel que apenas tienen tiempo de respirar en una vida agitada y sofocante? —pregunta porque, aunque no le parece que Seychelles pueda serlo... se viste e intimida bastante con su traje de marca, los dientes blancos brillantes y el pelito corto perfectamente recortado.

—Así como el tipo de Cincuenta sombras de Grey.

—No quería decirlo... —se ríe y se sonroja un poco sin notarlo, porque sí lo piensa, sí que parece el tipo intimidante, agradable y guapo perfecto para ser digno de seducir a... cualquiera —. ¿Tienes esos gustos?

—Nah, que va —se apoya en su silla y se ríe.

—Tienes pinta así como de tener seis novias a la vez entonces… ¿Eres como France, que se ha tirado a absolutamente todo el mundo?

—¿Quieres decir que se pueden tener menos? —finge sorprenderse. El irlandés suspira, porque él no tiene ni media. Ni una de hule.

—Ya deberíamos de salir tú y yo... a ver si se me pega algo.

—Sigues sonando tremendamente gay todo, todo el tiempo.

El británico se sonroja de nuevo un poco porque él no es propiamente gay... fuera de ese asuntillo con Francia. La cosa es que este chico no estaba tan lejos de ser Fra... ¡¿qué coño estaba pensando?!

—La mitad de la reunión estaría ofendida con tus acusaciones que suenan ligeramente homofóbicas... —responde nervioso, revolviéndose un poco y pensando en si realmente... bueno, si estaba tan urgido últimamente de sexo y contacto físico que estaba pensando en un tío negro que era de alguna manera su sobrino.

—Eso suena súper racista.

—¿Ra...cista? —levanta las cejas y el africano se ríe —. Bloody hell! —se ríe un poco rascándose la cabeza, porque el chico este es raro... pero no le cae mal.

—Vale, vale... entonces sí eres gay. Mmmm... —se lo piensa.

—Ehh... no. No soy... propiamente gay —inclina la cabeza y se sonroja porque... es que de verdad no le gustaban los chicos... ¡en general!

—Y además aun no has salido del armario, ya veo —asiente.

What? No! —protesta porque además es sumamente idiota... pensar en eso con un tipo que OBVIO no es gay.

—Suenas como England.

—No, en realidad me gustan las viejas.

—A él también, mira que devoción tiene por la reina.

El pelirrojo hace los ojos en blanco porque… nooooo.

—¿Y tú qué? Eres hijo de France también, ¿no?

—Lo soy.

—¿Y eres completamente heterosexual?

—¿Me estás proponiendo algo?

Irlanda aprieta los ojos con eso.

oxOXOxo

Después de la junta, la mayoría de los asistentes se fueron a un bar cercano. Pero poco a poco estos se fueron despidiendo, quedando muy pocos de los hermanos de Seychelles allí. Y con bastante alcohol encima.

Sí, de hecho, no creo que Canadá haya ido, Australia y NZ deben haberse retirado y América debe estar tirándose a Rusia en el baño o algo así de desordenado parecido.

De hecho, es posible que si ponen atención, puedan escuchar hasta allá los golpes en el baño.

Fuck con América... en serio, en general no suele ser así —trata de disculparse Seychelles con Irlanda, pidiéndose otra cerveza porque le da vergüenza pedirse una bebida dulce de las que le gustan, con coco y piña y caña de azúcar y cosas así y siempre se pide cuando va con una chica y puede decir "a mí lo mismo".

Irlanda está bastante contento con la música de fondo porque no ha tenido mucha mala suerte hoy y están tocando algo que le gusta. Pide para él lo mismo y le mira riendo.

—Si hasta yo que vivo casi en el exilio como monje tibetano y nunca me entero de NADA sé que sí que suele ser así, sus historias trascienden fronteras.

—¿Lo dices por lo de G8?

—Es legendaria esa historia... ¡a media junta!

—De todos modos Canadá estuvo ahí y todo eso suele ser culpa de Russia.

—Sea culpa de quien sea... aunque —se encoge un poco de hombros —, a ver no soy fan del exhibicionismo, pero no me dirás que no estaría bien que alguien quisiera tanto, tanto, tanto tener sexo contigo que no le importara que estuvieran a la mitad de... donde sea.

—¡Nah! Eso es lujuria desmedida, hay que ser más sutil... y a veces, aguantarse las ganas aumenta el deseo.

El británico le mira de reojo con ese comentario que parece más bien salido de la boca de... Francia. Se ríe otra vez.

—Ya, claro que es lujuria desmedida y un poco —se lleva un dedo a la sien haciendo seña de "loco".

—Es un psycho absoluto, pero a América le gusta —se encoge de hombros—. France dice que es por cómo se mueve.

—Pues por más bien que se mueva... no sé, creo que paso. Aunque no me tienes que decir eso de que le gusta, ya se nota que lo pasa muy bien. Me hace gracia además cómo lo lleva.

—¿A qué te refieres?

—Que está tan... tranquilo. ¿Sabes? Todos sabemos lo que pasó en el G8 y el está tan ancho...

—Ah... no te creas, es fácil molestarlo, sólo que no todos pueden.

—Supongo que eso pasa cuando es tu hermano.

—Exacto. Privilegios.

—Todos los tenemos con nuestros hermanos, ¿qué sería uno sin ellos? —se ríe y da vueltas a un portavasos sobre la mesa distraídamente.

—Con lo que England se queja de vosotros, no parece que tenga muchos

—Tiene los mismos que el resto, sólo que no los aprovecha lo bastante —se ríe.

—En realidad, por lo visto cree que todos le odiáis por el asunto de France.

—La verdad... —le mira y toma su cerveza que aún no se acaba y ya ha pedido otra... le da un trago largo y sonríe —, eso no es del todo mentira.

—Así que es cierto eso de que todos sois gays.

—Nah... De hecho él es el único realmente gay de todos. Y Cymru. ¡Que más puto gay no podría parecer! El asunto con France es que... —se revuelve el pelo un poco y toma otro traaago —. Es que no te sé explicar y no te puedo decir que si conocieras a France lo entenderías porque lo conoces pero France no cuenta porque es tu... bloody padre adoptivo o lo que sea.

—Aja, aja, ya veo que lo tienes clarísimo —asiente Seychelles en burla.

—Sí que lo tengo —se ríe por qué ya lleva varias cervezas —, es una cosa muy rara que hace France y nunca he conocido a alguien más que lo haga, eso de... Como... Envolverte.

—¿Envolverte en qué sentido?

—En... en... Como en todos los aspectos. No sé.

—Mmm...

—Sabes, mira... Hace algo súper raro, así como... —le mira y le toca un poco el brazo, girándose a él.

El africano se deja hacer, con curiosidad.

—Te mira, y te mira de manera muy, muy intensa, así como si sólo te estuviera mirando a ti en el universo, y sonríe, y te toca —le pone la mano en el pecho —. No sé cómo coño te toca, pero te pone bien bloody nervioso, y se te acerca, y no puedes pensar en otra cosa más qué en sus tontos ojos azules y esa sonrisa idiota. Ni siquiera te da tiempo a pensar que eres straight.

Seychelles sonríe un poco pensando que el pobre hombre es COMPLETAMENTE gay y no lo sabe.

—Suenas tal cual England... si acaso él fuera capaz de ser sincero.

—Es una cosa tremenda porque no tienes idea de cómo lo... What? Nah. Tú no lo sabes porque nunca te lo ha hecho, pero pregunta a cualquiera, CUALQUIERA y te dirá lo mismo.

—¿No me lo ha hecho? —sonríe de lado y da un trago a su cerveza. Irlanda parpadea descolocado y arruga la nariz.

—¡¿Te lo ha hecho?!

—¿Seducirme y enamorarme?

—¿No es como tú... padre?

—¿Y?

—Ugh! Vale, pues eso... Sí que son raros ustedes. ¿Y te acostaste con él?

—En realidad sólo se acostó conmigo con fines educativos, nunca me enamoré —miente.

Blimey! ¡Fines educativos! —levanta las cejas —. Pues... Eh... ¿Y no sabes de qué te hablo, de lo que él hace?

—En realidad... no.

—Hmm... Bueno, no sé —se sonroja un poco y se rasca la cabeza —. Quizás sea algo mío.

—Creo que tiene más que ver con que él me enseñó a hacer... justo lo que dices a los demás.

—Nah, nadie puede hacer eso más que él —le mira… y se ríe otra vez. Seychelles levanta una ceja —. Es decir, es como... Algo de él —y por eso es que estoy seguro de que no soy gay, porque es algo EXCLUSIVO de él. Pero eso no voy a decírtelo.

—¿Me estás retando?

What? —sale de su línea de pensamiento.

—¿Es eso?

—No. Estoy diciendo lo obvio.

—¿Qué es lo obvio?

—Que sólo France puede hacer eso.

—Elige una chica —deja su cerveza en la barra y se empieza a arreglar las mangas de las camisas.

—Con una chica no vale, seguro con ese traje y esa sonrisa así como de James Dean negro sí que puedes ligarte a cualquiera —hace los ojos en blanco riendo y buscando igual una chica.

—¿Cuál es tu moneda? ¿Libras? Te apuesto cincuenta, pero tienes que hacer lo que te pida y seguirme el rollo —le mira arreglándose la corbata, porque en realidad va a hacérselo a él, pero necesita que piense que la victima será otra para poder contar con el factor sorpresa.

—¡El bloody Euro! ¡Soy un país libre de un yugo y tomado por otro! —se ríe un poco y se sienta bien en la silla tratando de elegir a la chica a la que ÉL le entraría —. Vale, cincuenta euros que voy a perder si eliges una chica no tan guapa... Insisto en que tiene que ser un chico que parezca hetero.

—Euros, lo que sea. Normalmente hago esto con Canadá, así que va a ser raro usarte a ti, pero... —se arregla un poco las cejas peinándoselas con el pulgar y se mete un caramelito a la boca.

Irlanda hace los ojos en blanco al ver que el muy gay, ¡se peina las bloody cejas! Por el amor de dios, no podía ser más... ¿Delicadito ridículo? Se ríe un poco por lo bajini.

—Ya, ya, no chillonees tanto y dime a quién.

—Tú estabas eligiendo.

—Mmm... —busca al tipo más guapo que encuentra y le señala —. Ese de ahí.

—Ese...

—¿Qué?

—Bien, veremos...

—¿De verdad? Digo, no tengo problema ni nada —pero parece que el incluso está ahí con su NOVIA.

—Sí, hay que ver a ver cómo reacciona —le toma de la mano y se acerca hacia ahí.

Irlanda levanta las cejas porque sus hermanos no acostumbran esto de tomar la mano, pero... bueno, es un niño del toquetón de Francia. Se ríe un poco igual, con malicia al acercarse.

Mueve al irlandés hasta que este apoya la espalda en la pared y él pone una mano junto a su cabeza aprisionándole un poco, fingiendo mirar al chico en cuestión e ignorando al británico bastante cerca suyo de todos modos.

El pelirrojo levanta las cejas con la postura y le mira, porque sí que se ha puesto cerca y no entiende de qué va ni como pretende ligarse al tipo así, supone que hay que mandarle la señal de ser gays... Seychelles mira al chico un poco más y luego se vuelve al irlandés.

W-What?

—Shhh —le pone un dedo sobre los labios y le sonríe, mirándole fijamente a los ojos con cierta complicidad.

Irlanda traga saliva y sonríe un poco tontamente de vuelta, tentado a mirar al otro chico al que pretendía ligarse pero notándose a sí mismo incapaz de ello.

—Ríete un poco, como si acabara de decirte algo súper divertido —le pide en un susurro, riendo suavemente también y acariciándole los labios con el dedo.

El británico se queda un poco atontado con la caricia en los labios y la verdad es que se ríe un poquito de nervios sin necesidad de fingir demasiado. Seychelles sonríe más... riendo suavemente y un poco más tarde para. Se humedece los labios mirando los del irlandés y se los abre un poco con el dedo.

El pelirrojo vuelve a tragar saliva, mirándole los labios y sin poder pensar demasiado más. Se ríe otra vez suavecito, y se le acelera un poco el corazón. El africano vuelve a acariciarle el labio haciendo que lo abra un poco más y le mira a los ojos de nuevo.

Sonríe y le mira también, sintiendo que efectivamente le está mirando sólo a él, con esos ojos oscuros y completamente penetrantes, como si no hubiera nadie más en el mundo.

Seychelles le acerca hacia él cerrando los ojos y entreabriendo los labios, deteniéndose a un par de centímetros de los del irlandés, para que sea él el que se acerque el último trocito. E Irlanda sí que se le acerca con ciertas ansias, cerrando los ojos también. Seychelles sonríe y le besa.

Y a Irlanda se le derrite bastante el cerebro, besándole de vuelta sin oponer la más mínima resistencia.

El chico del archipiélago se recrea, tomándole de la barbilla. Y me le pasa por encima, besándole como mejor sabe, o mejor puede, con los ojos apretados y el corazón desbocado.

Al cabo de un rato es que se separa un poquito y el pelirrojo se le va un poco detrás, haciendo sonreír al otro chico con eso. Irlanda abre los ojos y un poco más los labios intentando besarle un poquito más.

Vale, ¿por qué no? No ha sido un beso tan terrible. Irlanda sube un poquito el brazo y se lo pone en el hombro, volviendo a dejaaarse llevar.

Él africano le toma de la cintura y lo aprieta hacia sí, con el que hasta le saca un suave sonidito gutural sin darse cuenta. Así que bueno, deja que sea el irlandés quien decida separarse.

Cosa que no ocurre hasta un par de larguísimos minutos más tarde, que se separa suavemente, y carraspea, tardándose en mirarle a los ojos. Seychelles no le suelta de la cintura, esperando a que le mire. Cosa que el británico hace a continuación, con el corazón muy acelerado y sonrojadito.

—Me debes cincuenta euros—susurra, sonriendo un poco.

B-Bloody... hell... —es lo único que alcanza a susurrar.

Se ríe más, suavemente, porque ha sido una broma. Irlanda sonríe un poco con la risa mirándole los dientes ridículamente perfectos, sin notar que en realidad está siendo aprisionado por los brazos del africano. Termina por reírse también.

—¿Estás bien?

—Ehm... yes. Yes. O-Of course —asiente moviendo un poco la mano en su hombro casi como una caricia, si le devuelves su cerebro, gracias... Seychelles le acaricia un poco la espalda —. I... I thought you were... kissing... the... guy.

Yes, justo eso hacía —sonríe. Al irlandés le da risita nerviosa otra vez.

The... other... one. O-Olvídalo —se relame.

Yes... I know.

—No que me... queje. Digo...

—Ah, ¿no?

—E-Es decir es... —vacila mirándole a los ojos —. Wh-What...

—¿Ajá? —sonríe. Irlanda se ríe otra vez, notándose idiota él mismo.

—Oh, bugger... —protesta cerrando los ojos. Seychelles le toma de la nuca y le hace apoyarse en su hombro como hace Francia con Inglaterra, para que se esconda —. C-Claramente... si te... ehm... ¿así besas siempre a l-los hombres?

—No...

—¿Sólo a los heterosexuales pelirrojos...?

El más alto se ríe. El irlandés se ríe también, quitándole la mano del hombro y volviendo a pensar que es como... Demasiado perfecto.

—B-Bueno, yo sí beso así a todos los hombres negros. Es decir, no a todos. A los que me besan. Qué es ninguno. Me refiero a...

—Calma, calma.

—Estoy calmado, sólo no sé donde dejé el cerebro… creo que se me perdió por aquí...

El africano vuelve a reírse.

—C-Claramente esto no fue como esperaba... —en ningún aspecto, piensa para sí, preguntándose si era normal sentirse atraído por esa risa. Si él siempre había sido heterosexual y le gustaban las tetas y las putas y Francia... Y este hombre, por lo visto. Se pone un poco nervioso con esa idea.

—¿Qué esperabas?

—Que fueras por el tipo ese y te dijera que no.

—Ya te dije que no me iba a decir que no.

—Eso... Veo —asiente llevándose una mano a los labios.

—¿Y qué vas a hacer ahora que sabes que eres gay?

Wh-What? —parpadea y le mira a los ojos.

—Lo tienes claro, ¿verdad?

—Que soy... What? No más que tú.

—Yo soy bi.

I... Was... Not gay. Clearly.

Seychelles vuelve a acercarse a besarle y el irlandés levanta las cejas y no sabe qué es lo que le hace no moverse y quitarse y hacerle la puta cobra. ¿En qué coño piensas, Irlanda? Se riñe a sí mismo.

Y ahí le deja, cerrando los ojos cuando está a punto de besarle, deseando secretamente que sí lo haga. Obvio que lo hace, entonces él le besa de vuelta, peleando un poco consigo mismo. ¡Es que besa muy bien!

Gay or european, it's hard to guarantee.

—¿Necesitas que lo haga otra vez? —pregunta al separarse.

I... I... —es que le remueve el cerebro.

—O mejor vamos a un sitio más discreto.

Irlanda se ríe tontamente con eso último porque es COMPLETAMENTE absurdo. Y aun así, Sey le toma de la mano otra vez para llevárselo.

—No soy gay... —es lo último que dice, dejando que le lleve.

—No es como que vaya a besarte cada vez que dices eso, ¿sabes? —bromea. El pelirrojo se ríe y se sonroja.

—Sólo estoy intentando convencerme a mí mismo... —explica y se pregunta si se quiere convencer de que lo es o de que no lo es.

—Se te da fatal, por lo visto —pide un taxi cuando están fuera.

—¿Convencerme? Es... Es que de verdad no soy gay, estoy seguro... —le mira de reojo y le aprieta un poco la mano.

—Podemos buscar otra palabra para esto si te sientes más cómodo.

—No, es que sólo... France... —se ríe igual.

Of course, of course.

Of course, Of course nada! Es que nunca me había besado otro... ¡Hombre! —levanta la voz y el africano pone los ojos en blanco —. ¡¿Qué?!

—¿Cómo te hace sentir eso?

—¡Pues perfectamente normal, y heterosexual! No se supone que deban... —vacila un poco —, subirte a un taxi.

Why not?

—¿Crees que sí? Quizás no debiera pensar tanto... O quizás debería bajarme.

—Si quieres bajarte, bájate.

Bloody hell... No me —aprieta los ojos poniéndose nervioso —. ¿Qué pasa si no me bajo?

—Que vendrás conmigo.

To have bloody gay sex, right? No en el bloody sentido... sangriento. Espero.

—Eso no depende de mí, yo seguro no sangro.

—Ah no... vaya. Entonces te suelen... dar por ahí a menudo —aprieta los ojos al oírse a sí mismo pensando en todo esto, toma aire... no es tan grave, hombre, si siempre quieres meterle el asunto a las chicas por ahí atrás, no es tan terrible. Vacila un poco y abre los ojos al notar algo, se gira a mirarle —. Wait. No querrás que yo sea el bloody muerde almohadas, ¿verdad?

Seychelles se ríe.

—What?

—Ya veremos.

Irlanda le da un codazo y se ríe un poquito de nervios, apretando los ojos.

—¿Esto es como un plan macabro para que abra mi mente o algo así?

—O para que sepas quién eres.

—Soy Eire. Por cierto.

Ireland

—No. Eire.

—Como sea.

—¿Tú quieres que sepa yo quien soy metiéndome la polla por detrás, y no me llamas por mi nombre?

—Mmmm... seh, más o menos.

Bloody hell! Voy a... tengo que... —se gira a él y se rasca la cabeza, y le entra una poca de risa fácil y tonta, sonrojándose —. ES que siento que cada vez que pienso "no soy marica" luego pienso que me has dado ese estúpido beso idiota y... Y no lo sé. Shite.

—A lo mejor deberías dejar de pensar.

El británico traga saliva y le mira a los ojos. Se humedece los labios y se le acerca un poco para intentar darle un beso. Seychelles levanta las cejas y sonríe sin echarse de atrás del todo.

Shut up... tú no eres menos marica que yo —protesta al ver la sonrisa.

—Yo soy bisexual.

—Pues yo... ¡bloody hell, sólo fue un beso! —aprieta los ojos porque considera que se necesita MUCHO más para convertirse en gay... claro... si es que acaso se estaba CONVIRTIENDO. Nunca lo había sido, nunca había visto porno gay, y le volaban las tetas, no los penes. Besa a Seychelles de igual manera.

Pero le besaaaaa y vaya que le besa, debe intentar plancharle contra el asiento. Un poco, lo hace, sí. Después de un ratito se separa de golpe.

Shite...

What?

El de ojos verdes se humedece los labios y le mira a los ojos porque pensaba que... bueno, que todo tenía que ver con todo el embrujo raro en el que le había metido, con el dedo acariciándole los labios y demás. Sin el embrujo raro tipo Francia quizás incluso le daba asco la idea de darle un beso. La cosa es que... lejos de darle asco, piensa que podría pasarse un buen rato más besándole.

Se sienta derecho otra vez y toma aire profundamente, sonrojándose un poco con esa idea.

—No pareces para nada Straight, ni siquiera te he besado yo ahora.

I fucking know... bloody hell.

—Me alegro que empieces a admitirlo.

—Shut... up. Sólo estoy nervioso.

Seychelles se ríe e Irlanda le da un codacito.

—Tú también eres... half gay —esto por alguna razón le parece importante, porque está esperando que se burle de él por serlo, y eso quizás es lo que más nervioso le pone. Serlo... y admitirlo.

—Suena como si trataras de molestarme —sonríe.

—Estoy estableciendo que TÚ no te puedes burlar de mí por ser half... anything. Half dudoso...

—No me parece que tú seas half nothing.

—¿Sigues con eso de que yo soy gay?

—Yep.

Why?

—Veamos, ¿qué te gusta de las mujeres?

Everything! Me gustan los pechos, y... las piernas largas. ¡Los tacones! Y cuando se pintan los labios, ese gesto que hacen para... besarse a sí mismas, ¡yo que sé qué coño es! ¡Y que no tengan una bloody verga! Que sean lisitas y perfectas.

—Aja... ¿y qué te atrae de mí?

El pelirrojo frunce un poco el ceño, se sonroja y le mira de reojo.

N-Nothing... I... Think.

—No te mientas a ti mismo —le sonríe, seductor. Irlanda aprieta los ojos y se gira a la calle.

—Ugh... ok. Your bloody smile. Podría darte un puñetazo y arrancarte todos perfectos dientes, por ejemplo.

—¿Lo ves?

Why are you here? —pregunta sin mirarle.

—No te gustan las mujeres, sólo te gusta la idea de que te gusten. Las cosas que te atraen son puras ideas preconcebidas.

What?! —se gira a mirarle —. ¿Y que tú digas que me gustan los hombres me hace gay?

—Yo no, tus argumentos.

—¿Como argumentos de las cosas que me gustan de las chicas pueden querer decir que las chicas no me gustan? Tú tienes la idea firme de que soy gay desde que me viste, ¿por qué no crees que puedan gustarme las mujeres?

—En realidad, creo que no te desagradan y seguro puedes disfrutar con una en la cama, pero creo que tiene más que ver con lo que crees que debería gustarte, que con lo que te gusta. Estoy seguro que no las entiendes y te sientes incómodo entre ellas... y hasta te resulta difícil hablarles.

El británico se revuelve en su lugar y aprieta los ojos, recordando más de una mala experiencia.

—Yo no creo que eso cambie si es con una mujer o con un hombre, ¿sabes? No tiene que ver con que esté incómodo con ellas... o no. Tiene que ver en sí con... conmigo. Soy un desastre y ya —se encoge de hombros y sonríe un poco mirando afuera otra vez.

Seychelles se encoge de hombros. El irlandés carraspea un poco llegando al tema que le... extraña más de todo esto.

—Ehm... ¿y yo te gusto por algo?

—No —tajante. Irlanda se gira a mirarle algo sonrojadito.

—¿Y qué haces aquí?

—Me has retado.

—No te he retado a subirme a un bloody taxi —protesta a ello, incomodándose más.

—Me parece que requieres esto.

Irlanda parpadea.

—Tienes sexo con una persona que no te gusta... sólo porque crees que lo requiero. A cambio de euros.

—Mmm... No, no exactamente.

—O sea, no eres así como un... ¿cómo se les dice a las putas en hombre? —sonríe un poco encontrando esto divertido.

—No, lo que hago es tener una noche interesante con un tipo extraño y ver en qué acaba esto.

—Yo creo que France te ha dicho lo maravilloso que soy en la cama... y bueno, si todo sale mal puedo matarte mañana.

France NUNCA me ha hablado de ti —igual se ríe.

—Ugh! Pues NADIE me había hablado de ti a mí tampoco.

—Eso me queda claro... —el taxi se detiene.

Irlanda le pregunta al taxi cuanto es y propone dividirlo. Seychelles le dice que pague su parte de lo que le debe, a lo que el británico hace los ojos en blanco y paga todo, saliendo del taxi, pensando que no le vendría mal un poquito de alcohol.

—Ehm... bueno... —vacila un poco y se le acerca chocando hombro con hombro con suavidad.

What?

Come on, vamos adentro que empiezo a hartarme de tanto misterio y tanta ñoñez con esto —le empuja de los hombros.

—¿Directamente al asunto?

—¿Directamente al bar? Un whiskey te relajaría más el culo...

—Ni pensaba pasar por el bar, pero si a eso te ayuda el whiskey...

—¡Y yo qué sé si a eso ayuda el bloody whiskey!

—Tú lo has propuesto, quién si no lo iba a saber.

—¿Cuántas veces te tengo que explicar que no tengo IDEA de las cosas gays? ¡A saber si la leche afloja más el puto culo, sólo lo he dicho por decir algo! —¿leche Irlanda? ¡¿LECHE?!

—¿Sabes qué no lo afloja? Tus nervios. Pero a mí ya me gustan los culitos prietos —mano al culo.

—¡Oye! No es... ¡no! Fuck! —pega un SALTO.

—Tranquilo, no voy a violarte. ¿Cuál es tu cuarto?

—Mi cuarto... es... el... wait, lo tengo aquí —rebusca la llave en su mochila sacando varios libros y el ipod y... cosas. Un montón.

—Cielos...

—Shush... tú debes traer cosas iguales en tu bolsa.

—Desde luego que no, no soy una mujer.

—¿Ahora me estás diciendo que soy una mujer? —ojos en blanco —. Cielos... me atrapaste.

—Mira todo lo que traes en el bolso. Me pregunto si tendrás un pintalabios por ahí que no has sacado.

—Sí, traigo pintalabios y ese de las pestañas...

—Deberías ponerte un poco.

—Ugh... ¿De verdad te gusta eso?

—Te quedaría bien a ti.

—De eso sí puedes irte olvidando desde YA, que no va a pasar —asegura encontrando la llave y sonriendo con ello —. Ala, dame mis cosas.

—Pues tú te lo pierdes—se encoge de hombros y el pelirrojo se ríe con ese razonamiento.

—Me arriesgaré esta vez —le plancha la tarjeta de llave contra el pecho —. Vamos.

—Va... le. Calma tus ansias, muchacho.

—¡No son ansias! Es... ¡Ah, come on, tú has dicho que fuéramos directo! —se sonroja.

—Sólo, relájate un poco, esto no va de "cuanto antes acabe mejor".

El británico se rasca la cabeza porque sí está nervioso.

—Vale, vale, me relajo —levanta las manos.

—Bien —igual se dirige al ascensor.

—Ehm... ¿Tú traes condones?

—Extra grandes —tan orgulloso. Irlanda aprieta los ojos con eso.

—¿Sabes qué creo? Que la debes tener pequeña de tanto que la presumes.

—Enseguida la verás —aunque eso se lo ha dicho a propósito para que protestara, busca en su cartera uno para mostrárselo.

—Eso me... Temo. BLOODY HELL! Nunca pensé que nadie usara de... ¡Estos!

El africano se ríe de la reacción del pelirrojo.

—Creo que esto va a valer la pena sólo por fines... Didácticos —asegura demasiado sincero —. Una verga de ese tamaño no sirve con ningún chico.

—Desde luego que sirven y sirven mejor de lo que crees.

—Mmmm... —pica el botón del piso en el que está y se recarga en la pared del ascensor, sonríe un poco —. Ya veremos...

—¿Qué te preocupa tanto?

—¿La verdad? Tú extra grande en mi... Zona —mira hacia… la zona. Seychelles niega con la cabeza, sonriendo. El británico se humedece los labios y le mira a los ojos —. Quizás podríamos empezar por... Que tú qué estás más habituado a eso...

El más alto se acerca y le hunde una mano en el pelo. Irlanda le deja hacer, poniéndose un poquito tenso.

You know...

—Estás pensando demasiado —le acaricia con cuidado hasta echárselo un poco atrás. Irlanda sonríe un poco porque es verdad y no hay ni cómo negarlo.

I... Know —asiente y cierra los ojos, siguiendo la caricia.

Y el ascensor se detiene con el clásico ding, qué hace que Irlanda salte un poco y medio le empuje.

Shite.

—Shhh... ¿Y si te prometo que si te duele, paro? —se va detrás.

—No sé si... No sé si el problema sea el dolor. Es decir, ¿quién demonios quiere que le duela?, pero... Creo que es un poco el concepto —admite.

—¿El concepto? —pregunta extrañado dirigiéndose al mueble bar.

—El concepto de acostarme con un tío —cierra la puerta y agradece que esto sea un hotel y las cosas estén medianamente recogidas.

—Te sorprenderás —le guiña un ojo y empieza a servir bebida en un par de vasos.

—Eso dices —sigue aún planchado contra la puerta cerrada.

Cuando acaba de poner las bebidas, se acerca y le tiende una. Irlanda traga saliva y toma el vaso. El africano le acaricia un poco con el dedo índice al dársela y sonríe. El pelirrojo quita la mano y hasta hace olitas su trago por la violencia al alejarse un poquito de la caricia.

—Si reaccionas así sólo con eso... —se ríe.

—Shh! ¡No es ESE tipo de reacción! —asegura sonrojadito, llevándose el vaso a la boca y creo que tomándoselo entero de un trago.

Seychelles se ríe más, dando solamente un traguito. Después de los dos tragos de alcohol decente, Irlanda suelta el aire.

Much better...

—No bebas mucho más, no quiero que no se te levante y luego vengas con que es mi culpa.

—No se me va a no levantar con dos tragos.

—Vale, vale —se gira y mira alrededor.

—No se me va a levantar por tu culpa, que es distinto... —sonríe levemente bajando su mochila y poniéndola en la silla.

—Por lo menos no has dicho que no se te va a levantar con un tío... —añade a la vez. Irlanda se ríe.

—¡Lo dije! ¡Tarde pero lo dije! —se ríe.

—Creo que no vale —niega.

—¡Sí que vale! —unas pocas más de risas —, casi se me va, pero lo dije.

—Y aun así, aquí estamos —se acerca a ver alguno de los libros. Irlanda le mira y sonríe un poco, acercándose.

—¿Te gusta leer?

—No —vuelve a dejarlo donde estaba.

—Oh... Ugh. ¿Y la música?

Yes, como a todos. ¿Todos estos libros son tuyos o estaban aquí?

—Son míos, claro. ¿Qué te gusta de música?

—No lo sé, rock? ¿No son como un montón? Intuyo que no planeabas hacer nada más en todo el congreso.

—No, sí... Bueno. Leo bastante y bástate rápido, como suben chico... ¿Qué me has dicho hace rato? ¿Raro?

Yes, me siento como el chico apuesto y deportista típico de peli americana, con el tipo freak.

—De hecho es justamente así... Sólo que en general el tipo ese de tu película, el que haces tú, no es el gay intentando convencer al otro —sonríe un poco y levanta la mano como para tocarle de alguna forma. Se sonroja y arrepiente quitando la mano de ahí.

Él levanta la suya y se la toma. Irlanda se paraliza un poco pero se deja, sonriendo un poquito aún, aunque sonrojadito. Seychelles le mira a los ojos, sonríe y le acaricia con el pulgar en la muñeca.

El pelirrojo traga saliva pero el alcohol, aunque poco, ayuda a que no le quite la mano de golpe. Se sonroja un poco. El africano aprovecha para empujarle un poco y hacerle caer en la cama, subiéndosele encima.

—Y-Y ahora viene el momento e-en... ¡Oh! —empieza y se calla cuando ocurre este movimiento. Se ríe un poco, nerviosito, al tenerle encima.

What? —sonríe y le pasa una mano por el pelo, acariciándole la cabeza.

—En realidad me impresiona haber conseguido a alguien tan guapo para acostarme... Gratis.

Seychelles se queda detenido un instante, sin esperarse eso, parpadeando.

—Es una pena que no seas chica porque me habrías volado del todo los sesos... —agrega el británico.

Seychelles se sonroja un poco, aun tomado por sorpresa. El de ojos verdes le pone una mano en el muslo, y se ríe suavemente porque está haciendo una cara de sorpresa que es bastante mona.

W-What?

El africano sacude la cabeza y le besa, a lo que el británico se deja, cerrando los ojos y abrazándole. Seychelles profundiza un raaaato, porque además no lo hace mal, antes de empezar a desnudarle.

Irlanda le deja, pensando que el besa muy, muy bien y se le olvida que es un chico, abrazándole con ciertas ansias, desfajándole después de un rato e intentando quitarle la camisa. Más o menos lo que intenta Seychelles.

Y creo que es hasta que consigue quitarle todo que repentinamente se queda un poco... De... ¡Para, para!

Bloody hell!

Seychelles tarda un poco en notar que le está deteniendo. El pelirrojo le está mirando sin ningún pudor a la zona en cuestión. El chico de África mira también y se sonroja un poco otra vez, algo incomodo.

Irlanda se humedece los labios y respira agitadamente.

—E-Es... Enorme de verdad —susurra directamente, sonrojándose más.

—Ehm... —tiene que cubrirse, con ambas manos.

—E-Eso no va a caber... —le pone una mano sobre las suyas.

—Cálmate y no te preocupes por eso.

—Si me preocupo es... A ver —intenta quitarle las manos de encima —. Es como de actor porno.

Seychelles se las quita, un poco nervioso por esto. Y es que Irlanda está... Feliz. Completamente. Y se mira la suya en comparación de la del africano y sí que se ve pequeñita. Empieza a pensar que... Es que... Mira que está contento y lo está pasando muy bien... Pero, pero... ¡Es que esto es un bloody tronco!

—Cálmate, cálmate please —pide el africano, nervioso.

Irlanda mira la puerta y se piensa que podría sólo largarse de ahí y... Ya. Irse y hacer su vida feliz hetero... Pero él era divertido. Aprieta los ojos y se inclina hacia el pegando frente con frente.

—No te haré daño, de verdad —le acaricia la cara.

El pelirrojo traga saliva y suelta el aire, acercándose a él un poco mas y dándole un beso suave en los labios.

—¿Seguro? —la voz le sale algo sofocada. Seychelles asiente.

—No tendría gracia entonces.

El irlandés toma aire profundamente y aprieta los ojos, tratando de no entrar en pánico.

—Voy a... Tocarte, ¿vale? —propone bajando la mano hasta ahí...

Seychelles aprieta los ojos pero no se opone. El británico tiembla un poquito y mueve la mano. Le mira a los ojos y se sonroja tres veces más, por cierto.

—¿Estás seguro de que puede gustarme lo que hagas con... eso?

Yes —responde firmemente.

—Estoy cagado de miedo —le confiesa riéndose de nervios y escondiéndose un poco en él —. Más miedo del que cualquier chica me ha hecho sentir nunca. Tú ganas... Vamos a intentarlo.

—Eso veo, relájate, seguro has cagado cosas más grandes sin desgarrarte nada —esa palabra, Seychelles.

Bloody fucking hell! —le da un golpecillo bastante fuerte en el pecho, riendo.

What?! ¡Anda ya! —sonríe un poco igual.

—Como me desgarres algo yo voy a sacarte los ojos.

El menor pone los ojos en blanco, pero se ríe. Irlanda le acaricia la espalda y el brazo y es él el que se le acerca por beso. La peor parte es que va a gustarle mucho y va a idiotizarse contigo y a echarte un poco de menos mañana en la mañana.

Y lo peor de todo es que esta escena merece un poco de descripción del A en B. Irlanda se muere de la vergüenza con la idea mientras creo que suelta un gritito ahogado e incrédulo.

No, es decir... Asumíamos que en el... Momento clave del A en B. Quizás le desmonte un brazo con lo fuerte que se sostiene de él... Y quizás apriete demasiado a A… Con B. Por no estar lo bastante relajado, se lo ha dicho MIL veces.

Puede que ir tras lo medio estrangula se lo tenga que recordarle una vez más y que con un poco de esfuerzo y unos besos, termine al fin relajándose. Seychelles se esforaráaaaaaaa. Entonces sí que le termina gustando más de lo que creía, súper espantado.

Seychelles (chica de nuevo) dice que SIEMPRE lo supo. Irlanda la mira siendo chica y la abraza con fuerza apretándole contra sí. Ella se asusta un poco sin esperarlo.

What?

—Ahh... Sey, Sey, Sey, Sey. SEY. I bloody love you... And YOUR BREASTS!

—Ugh, you psycho! ¡Estás para que te encierren!

Yes, yes, yes! ¡Lo que sea, pero eres TÚ otra vez! A GIRL! ¡Me gustas más así!

—¡No te creo! —se ríe.

—Muchísimo más... —levanta una mano y se la pone en un pecho y se ríe como idiota, apretándoselo suavecito —. Mira qué bonita eres... ¡Y tan suavecitos tus pechos!

—¡Ah! ¡Qué guarro eres, sólo te gusto por eso!

Le acaricia un poco más el pecho con cuidado y sonríe de lado, separándose un poquito y mirándole a los ojos.

—Nah. Eres suave y delicada. Y me haces reír y confiar en ti y puedo ser raro y freak contigo, aunque protestes... y te gusto... —sonríe y la abraza de nuevo —. Y eres niñaaaaaa.

—Qué idiota —ojos en blanco, pero sonríe.

—Eres más bully como niña... —agrega yendo a meterle la mano a los calzones para cerciorarse de que no haya NADA raro ahí.

—Tú eres... menos... —no sabe cómo expresarlo porque lo que pasa es que estaba asustado y no quiere demostrar que estaba un poco preocupada, a ver qué se va a pensar.

—¿Menos qué? —detiene la mano.

—Menos... fuerte —pica. Irlanda se ríe.

—Eso te parece porque así eres una escuálida y bonita debilucha y por contraste te parezco menos fuerte —le mete la mano al calzón directo y puede que un dedo no sólo al calzón sino a... ahí.

Ella da un respingo pero no se quita.

—Ahhh... —sonríe encantado y le da un besito en los labios —. Tú eres mucho, mucho más mona así. Te prefiero.

—Tú no —igual hace para besarle más.

El chico se ríe, dejándola tan contento ahora, moviendo los dedos como ella le ha enseñado que haga y creo que podemos dejarlos solos.


¡No olvides agradecer a Josita la edición!