Queen Cinderella

Capítulo cuatro: El secreto

Luego de más de una semana de Senku dándole tutorías a Kohaku, finalmente ella aprobó un examen general con una nota satisfactoria, resultado que ambos presentaron con orgullo ante Gen y Ryusui.

—¡Excelente!~ ¿Hay más posibilidades de que pase sus exámenes ahora, no?

—No del todo, en los exámenes individuales de cada materia aún no logra ser constante en los resultados, pero nos estamos acercando, sin duda estará lista para la época de exámenes —aseguró Senku con una sonrisa despreocupada.

—¡Eso es suficiente para mí, JA, JA! —Ryusui chasqueó los dedos—. ¡Empecemos con la parte divertida, entonces!

—¿Parte divertida?

—Claro~, vinimos aquí a convertirte en la reina del baile, es hora de comenzar a juntar votos~. —Gen guiñó un ojo, pero notó que Kohaku de repente se tensó—. Para empezar, la clásica fiesta siempre es útil, podemos alquilar un salón, nosotros pagamos todo, claro, y decimos que Kohaku la organizó~, ¡te ganarás a mucha gente rápidamente!~

Kohaku tensó la mandíbula, mirándolo como si fuera el más grande idiota de todos los tiempos.

—Me niego. Y no vuelvas a repetir algo tan absurdo.

—Eh… ¿dijo algo malo? —Ryusui rascó su cabeza con confusión.

—Nosotros pagaremos todo y organizaremos todo, no tendrás que hacer nada realmente, es algo muy seguro para…

—Te equivocas, nadie irá a esa fiesta si piensan que yo la organice —aseguró Kohaku, apartando la mirada.

A su lado, Senku permanecía serio, pero se notaba que estaba de acuerdo con Kohaku.

"Quién sabe si es porque ella objetivamente tiene razón o porque simplemente es un cachorrito enamorado", pensó Gen con un bufido.

—¿Y por qué es eso, querida Kohaku-chan?~ ¿Acaso mataste a alguien o algo así?~ —bromeó con una risita, pero Kohaku se levantó bruscamente de su silla y se marchó pisoteando hacia la puerta.

—Eh… no entiendo, ¿sí dijo algo malo o no? —Ryusui alzó mucho una ceja, confundido.

Como toda respuesta, Kohaku cerró de un portazo al marcharse.

De inmediato, las miradas intrigadas de Gen y Ryusui se dirigieron a Senku, que chasqueó la lengua, rascando su oído con el meñique con fastidio.

—Ni se molesten en preguntarme, no es mi problema, pregúntenle a ella y si no quiere sigue sin ser mi problema. —Se dirigió a la puerta también luego de juntar sus cosas y las de Kohaku que había dejado su mochila allí en un descuido, pero por suerte ahora tenían la misma clase.

Gen y Ryusui bufaron al quedarse solos en el gran salón asignado para la película, solo con algunos miembros de la producción de fondo, demasiado lejos para escuchar lo que decían.

—Tenía que ser un perrito faldero de Kohaku-chan, siempre va a estar más de su lado que del nuestro, eso nos juega en contra~ —murmuró Gen con un puchero.

—Necesitábamos un príncipe para esta historia, pero este o es bastante antipático con nosotros o está total y completamente amaestrado por ella. —Ryusui rio divertido—. Incluso aunque ella no lo sabe.

—Yo digo que las dos cosas~. —Gen rio divertido—. Pero en fin, si ellos no nos van a decir nada, es hora de reunir información por nuestra cuenta~.

—Será fácil, se supone que es por algo que todo el mundo sabe. —Ryusui estaba emocionado por la tarea—. ¡Mandaré a mis sirvientes a buscar estudiantes al azar, alguno tiene que revelar la verdad!

Dicho y hecho, en la siguiente hora varios estudiantes comenzaron a desfilar por el salón estrella, entre cortinas, luces de escenario y cámaras apuntándolos desde todas direcciones, puesto que esto por supuesto que también iba a formar parte de la película.

—¿Por qué Hizashi Kohaku es odiada? —preguntó el primer entrevistado, un chico de segundo de preparatoria con una mochila llena de llaveros de anime—. No lo sé, escuché algunos rumores de que si te la cruzas te golpeará, así que si la veo me voy en otra dirección, pero es candente, eso nadie lo puede negar. —Sonrió como un baboso.

—¿Por qué Hizashi es odiada? Por violenta y bruta —dijo una chica de último año, después de pasar media hora maquillándose al saber que estaría frente a unas cámaras—. Golpeó a mi hermano por decirle un cumplido a su hermana, ¡es una loca, deberían odiarla más!

—¿Por qué todos odian a Hizashi? Pues porque es peligrosa, es capaz de matar a alguien, ¿no se la cruzaron alguna vez? Va por ahí como tigre listo para clavarle las garras a alguien.

—¡Todos la odian porque golpea gente! ¡Me golpeó a mí y a mi amigo por mirarla, pero ni que estuviera tan buena!

—Todos la odian porque hace la vida escolar un infierno, esta escuela será mejor cuando se vaya.

—Todos la odian porque es un desperdicio que una chica tan linda sea más bien un gorila, aunque yo podría aceptarla como mi novia si me promete cambiar, je, je.

—T-todos la odian porque es peligrosa, ¿e-ella no escuchará esto, no? M-mejor ya no digo nada, ¡no quiero que me mate esa salvaje!

—¡Todos la odian por violenta y loca! ¡Ella vive como si todos quisieran ver bajo su falda y la falda de su hermana, qué egocéntrica!

—Todos la odian por ignorante, bruta y cavernícola, debería irse.

—Todos la odian por lo que hizo hace un par de años, claro —dijo un chico de aspecto tranquilo, haciendo que Gen y Ryusui, que ya habían estado aburriéndose, se enderezaran en sus lugares.

—¿Qué dices? ¿Y qué fue lo que hizo? —Lo miraron expectante.

—Según escuche… ella intentó matar a alguien… —susurró, y Gen y Ryusui palidecieron.

—¿Q-qué?...

—No tengo los detalles, pero mucha gente vio como ella ahorcaba a un pobre tipo o algo así… ya eliminaron los videos por orden de la corte, pero recuerdo que lo vi, el tipo estaba morado, y parecía que ella en serio lo iba a matar… Fue aterrador, ella es una psicópata.

Después de eso, decidieron frenar las entrevistas, y se sentaron a hablar de esa información mientras mandaban un detective a averiguar sobre los antecedentes penales de Kohaku.

—D-debimos averiguar los antecedentes penales desde el principio… —dijo Gen, frotando sus sienes con nerviosismo—. Si casi contrato a algún criminal, los productores me colgaran.

—No creo que ella haya hecho algo malo, principalmente porque el detective ya me mandó un mensaje diciendo que los antecedentes están limpios —dijo Ryusui, pensativo—. Sin embargo, no encuentra rastros del video… pudo ser mentira o rumor falso.

—Aun así, si resultará ser cierto… —Gen hizo una mueca—. Tendría que despedirla como mi protagonista y buscar otra chica lo antes posible…

—No pasará, ¡mi instinto me dice que esta película se llevará a cabo con estos protagonistas, JA, JA! —chasqueó los dedos despreocupadamente.

—Envidió tu capacidad de estar tan seguro de las cosas, Ryusui-chan~.

—Si quieres estar tan seguro, preguntémosle a Kohaku. —Ryusui se pus de pie—. Se puso a la defensiva, pero tampoco es que nos dijera alguna mentira, si la presionamos, seguro nos dirá la verdad.

—Sí, o podría matarnos, y tú ya sabes lo fuerte que golpea. —Ante eso, Ryusui se estremeció y Gen rio—. Tengo una idea, busquemos a su hermana, la presidenta estudiantil, dijo que si necesitábamos ayuda podíamos contar con ella, y nos puede contar el lado de la historia de Kohaku-chan, ya que ella no quiere contarnos su versión.

—¡Excelente, hagámoslo! —Ryusui ni dudó y salió del salón estrella, con Gen siguiéndolo con un suspiro resignado.

Se dirigieron a la zona donde estaba el consejo estudiantil, sin tardar mucho en encontrar a Ruri en un escritorio encargándose del papeleo de la junta estudiantil, pareciendo estar planeando algunos eventos escolares.

Ella los miró intrigada al notarlos entrar, pero no sorprendida.

—Me imaginó que tu querida hermanita ya te contó que está trabajando con nosotros en nuestra fabulosa película~ —comentó Gen de buenas a primeras.

—Por supuesto, me dijo todo. —Dejó de lado la carpeta en su mano—. ¿Qué se les ofrece?

—Bueno, pues~ como ya sabes todo, debes saber que nuestro objetivo es volverla la reina del baile, y para eso necesitamos que sea popular, claro~, y parece que hay problemas con eso… así que intentamos preguntarle al respecto, pero ella no quiso decir nada, así que empezamos a preguntarle a estudiantes al azar y uno dijo algo muy interesante~…

—Dijo que Kohaku casi mata a alguien —reveló Ryusui de golpe, ignorando el chillido de Gen respecto a la "sutileza"—. Obviamente no creemos que sea verdad, parece una buena chica, pero queremos saber qué está pasando aquí.

Ruri los miró con mucha seriedad, pero algo más parecía nadar en su mirada, algo que ni Gen pudo identificar fácilmente, pero… parecía… ¿culpa?

—Eso… no es algo de que yo tenga derecho a revelarles, deben pedirle a ella que les cuente, y solo se los contará si le prueban que son de fiar, así que… ¿han probado con ser amables y no demostrar que solo se interesan por ustedes mismos? —preguntó con una sonrisa serena, pese a sus palabras que parecían tener un toque de mordacidad.

Gen y Ryusui intercambiaron miradas, sabiendo de inmediato que ella no sería fácil de manipular para que hablara.

Se despidieron con sonrisas galantes y se retiraron, ya comenzando a planear su próximo movimiento.

—Bien, al menos tenemos la forma de hacerla hablar: probarle que no somos tan malos. —Ryusui chasqueó los dedos con una risa divertida.

—Es un buen plan, pero como Ruri-chan piensa eso de nosotros sin conocernos, es porque Kohaku-chan no ha hablado muy bien de nosotros~, o sea que probablemente tenemos mucho trabajo que hacer para que ella nos acepte al punto de contarnos su pasado~.

—Bueno, eres el mentalista, ¿qué sugieres?

—Siempre se llega al corazón de la gente mediante sus interés y gustos, y gracias a la entrevista sabemos lo que le gusta~ .

—¿El jamón? ¿Le llevamos un sándwich? —Ryusui ladeo la cabeza.

—No, Ryusui-chan. —Gen se frotó las sienes—. Las artes marciales. Y podemos intentar combinar mis objetivos mientras lo hacemos de forma que ella se sienta a gusto~.

—Hmm. —Ryusui sonrió con interés—. Se nota que ya tienes una idea en mente. ¿Qué se te ocurre?

Gen rio por lo bajo, llevándolo a una pizarra donde se veían varios anuncios de actividades escolares, y señalando a un cartel donde se anunciaba un torneo abierto de kendo.

—Lo vi de camino a la oficina de la presidenta estudiantil, claro~, siempre presto atención a los detalles, y me parece que esto puede ser de gran interés para nuestra querida protagonista~. Ella dijo que su pasión es el kendo, nosotros le diremos que será para que los fanáticos del kendo la vean competir, la apoyen y consigamos algunos votos extra~.

—¡JA, JA, excelente! Algo que le gusta combinado con algo que nos conviene.

—Aunque le aclararemos que se nos ocurrió porque a ella le gusta, de lo contrario seguiremos pareciendo unos interesados~.

—Aunque si lo somos. —Ryusui rio divertido.

—Claro~ soy el hombre más superficial del mundo, después de todo. —Gen rio para sí mismo.

A la hora del almuerzo, volvieron a reunirse en el salón estrella donde le comentaron a Kohaku la idea del torneo libre de kendo libre, creyendo que se emocionaría, pero, para su sorpresa, ella se mostró algo insegura.

—No creo que sea una buena idea…

—¡P-pero eres muy fuerte, Kohaku-chan! S-seguro que te ganas admiradores y eso te sumará votos lo cual nos ayudará en la película mientras tú te diviertes~ ¿no te encanta?~

Kohaku apartó la mirada, sin decir nada.

Ryusui y Gen intercambiaron miradas, preguntándose si su plan no funcionaría.

Senku rodó los ojos, antes de tomar el panfleto que les habían dado y leerlo detenidamente.

—Cualquiera menor de veinte años puede participar, estudiante de esta escuela o no, es mixto, si ganas el premio es una katana real —leyó, y los ojos de Kohaku brillaron con interés innegable—. Je, se te nota en la cara que quieres participar, leona.

—¡N-no soy una leona!

—Deberías pensarlo bien. —Senku le tendió el panfleto—. La escuela tiene acceso a katanas de calidad, y vendrá incluida con permisos, es más fácil y rápido que comprar una. Si no tuviera la habilidad física de un elefante en patinaje artístico sobre hielo, yo lo haría, pero la que es increíblemente talentosa y asombrosa en eso eres tú.

Kohaku soltó una risa suave, su postura tensa relajándose un poco.

—Bueno… creo que podría… es un sábado por la mañana y solo serán dos horas, p-podría ser divertido. —Suspiró, antes de sonreír un poco.

Se notaba que extrañaba mucho el kendo, dato que Gen tendría en cuenta para más adelante.

Al finalizar las clases, Kohaku decidió practicar un poco en el salón estrella después de la hora de tutoría de Senku, con una espada de madera algo desgastada y un kimono rojo viejo que Ruri le prestó, ya que era más cómodo que el uniforme escolar.

Se puso a entrenar en un lado del salón, y Gen notó con una sonrisa que Senku se quedó a mirar a pesar de que su hora de tutoría ya había terminado.

"Vaya~, él está totalmente en la palma de su mano~", pensó, e hizo una nota mental de narrar ese pensamiento luego para que apareciera en la película también.

Los tres observaron impresionados sus movimientos rápidos y precisos, parecía ser que la espada era una segunda extensión de su cuerpo, su mirada era de concentración pura y la sonrisa en su rostro delataba lo mucho que disfrutaba de entrenar.

Y, la verdad, era muy buena, Gen había visto algunos torneos de kendo y esta chica estaba a nivel de profesionales, menos mal que la estaban filmando.

—¡Excelente, excelente, Kohaku-chan!~ —Gen aplaudió con entusiasmo una vez ella se detuvo a beber agua—. ¡Eres realmente increíble, apuesto que ganaras al menos unos fans en el torneo!~

—Ja, no lo creo, pero quiero esa katana. —Por suerte, ahora parecía de mejor humor.

—Cuando ganes el torneo y tus notas mejoren, seguro que podrás volver al club de kendo —dijo Ryusui con un chasquido de dedos—. ¡Podrías llegar a ser profesional, tienes grandes habilidades, las deseo!

—Ja… aunque mis notas mejoren, no creo volver al club… —murmuró Kohaku con voz suave, confundiendo a los tres.

—¿Por qué, ya no te gusta tanto el kendo? —preguntó Gen con cautela.

—Claro que sí, me encanta, pero… ya no me llevo bien con mis compañeros. —Apartó la mirada—. El kendo no es solo un deporte, es un estilo de vida, y es también sobre compañerismo, confiar en tu equipo, y ahora… mis compañeros creen que soy una mala persona, así que ya no encajo con ellos…

—Tsukasa no lo cree… —susurró Senku por lo bajo, y Kohaku le dedicó una sonrisa suave.

—Hay un par de personas que no lo creen, pero son solo un par, no la inmensa mayoría. —Guardó la espada de madera enganchándola en el lazo en su cintura—. Todo se fue al diablo en mi vida escolar por culpa de un solo bastardo…

Gen y Ryusui la miraron con interés, preguntándose si acaso por fin les diría la verdad.

—¿Qué fue lo que pasó? —preguntó Gen otra vez con sutileza.

Kohaku bajó la mirada, y cuando la alzó y pareció a punto de hablar, la puerta se abrió de golpe y un chico castaño que Senku les había presentado como Chrome en su club de ciencias entró con una mirada frenética que rápidamente se posó en Kohaku.

—¡Kohaku, tienes que venir, unas chicas con máscaras le jugaron una broma pesada a Ruri y la encerraron en la oficina de… de ya sabes quién! —gritó, y Kohaku jadeó, su mirada llenándose de rabia asesina, para luego correr a gran velocidad saliendo del salón estrella y dirigiéndose al otro edificio de la escuela, que estaba compuesta por dos edificios unidos por un puente.

Chrome corrió tras ella, y Gen, Ryusui y Senku también corrieron siguiendo a Chrome, llegando mucho más tarde que Kohaku y encontrándola pateando con fuerza la puerta de lo que parecía ser una oficina.

—¿Qué hace?... —preguntó Gen, confundido y algo atemorizado, pero asegurándose de que la cámara en su chaqueta grabará bien todo.

Una pequeña multitud se estaba juntando, todos mirando con desaprobación a Kohaku.

—No puede ser, ¿otra vez?

—Qué violenta…

—Es una loca salvaje, ¿sigue resentida?

—Sigue con sus delirios…

Kohaku no hizo caso a ningún comentario, pero de pronto dio una patada tan fuerte que rompió el área de cerradura de la puerta y entró.

Salió a los pocos minutos, con Ruri cubriéndose la cara avergonzada, llorando amargamente, a lo que Chrome rápidamente fue a abrazarla.

—¡¿Quién demonios hizo esto?! —rugió Kohaku con fría peligrosa, mirando sospechosamente a un grupo de chicas que reía, pero ellas pronto se fueron corriendo.

Kohaku pareció a punto de perseguirlas, pero entonces llegó el director.

—¿Otra vez, Hizashi? ¿Quieres ser expulsada? —La miró con cansancio.

"Oh, no, nadie nos quitará a nuestra estrella", Gen le hizo una seña a Ryusui y ambos se acercaron al director con grandes sonrisas.

Solo tomó dos minutos convencerlo de no impartirle castigo alguno a Kohaku a cambio de que ellos cubrieran los gastos y que publicitaran la escuela en su película, por lo que pronto estuvieron de regreso en el salón estrella, con Kohaku sentada en un rincón abrazada a sus rodillas, seguramente pensando en lo último que dijo el director antes de dejarla ir:

—Un incidente más así, Hizashi, y serás expulsada no me importa quién quiera protegerte.

Kohaku suspiró de pronto, poniéndose de pie y mirando su celular.

—Tengo que irme… —informó, refiriéndose seguramente a su trabajo en aquel restaurante—. Gracias por pagar los daños, hubiera sido molesto pedirle a mis padres adoptivos otra vez…

—No es molestia, pero quizás deberías explicarnos qué pasa para entender mejor la situación y el peligro de perder a nuestra protagonista —dijo Ryusui, con seriedad inusual en él—. ¿Qué fue todo eso?

Kohaku apartó la mirada.

Senku dio un paso más cerca de ella.

—Tarde o temprano se enterarán, ¿prefieres que sea por ti o por otra persona?

Kohaku lo miró fijamente por un momento, en silencio, antes de suspirar y voltear hacia Gen y Ryusui.

—Está bien… Todos lo saben, realmente. —Se abrazó a sí misma—. Hace un par de años… yo…

Gen y Ryusui la miraron ansiosamente, preguntándose cuál sería el dichoso secreto.

—Hace un par de años —repitió ella, con su mirada ensombrecida— casi asesiné a un profesor… —confesó, helándoles la sangre—. Y no me arrepiento.

Continuará...

Holaaaaaaaaaaa :D

Aqui otro cap! Muchas gracias a mi querida Maryfer por comisionarlo nwn

Gracias a todos por el apoyo!

Me despido!

CELESTE kaomy fueraaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!