Día 20: ¡Sálvame, Mckinnon!


El Potterverso es de Rowling


Este fic participa en la dinámica Blackinnonfest 2025 de de la cuenta Blackinnonfest en Tumblr


Prompt: cita falsa


Sirius está en la tienda de quidditch de Hogsmeade con James y Marlene.

— Vamos a pagar. — pide James. — Ahora no hay cola y quiero ir a ver a Lily. A ver si acepta una cita conmigo en Madame Pudipié.

— ¡Venga, esta vez si acepta, Cornamenta! — le anima Sirius.

Todos van a pagar y James se va corriendo de la tienda.

— Mary y Lily están en la librería, Peter en Zonko's y ¿dónde está Dorcas?

— Comprando algo para el club de Gobstones. — responde ella.

— ¡BLACK!

Sirius y Marlene se giran y ven a un chico mayor de Ravenclaw dirigirse hacia ellos con cara de muy malas pulgas.

— ¿Es cierto que te acostaste con mi novia? — le pregunta el chico.

— No sé quién es tu novia, pero no, estoy teniendo una cita con Marlene. — Sirius pasa el brazo por los hombros de la rubia.

— ¿En serio? — el chico se dirige a ella para saber si es verdad.

— Sí. — miente ella.

— Llevamos saliendo desde hace dos semanas. — explica Sirius.

— Entonces, ¿no te acostaste con Chloe?

— No.

El chico se va confundido y Marlene se gira hacia Sirius con una ceja alzada.

— ¿Es verdad o no la acusación del chico?

— No. Muchas chicas les dicen a sus novios que me he acostado con ellas para que sus novios les hagan caso o porque quieren ver a dos chicos pelear por ellas.

Marlene se sorprende, pero no dice nada. Ambos salen de la tienda y van a Las Tres Escobas a esperar a sus amigos y ven al chico de Ravenclaw con su novia. Ella le dirige una sonrisa a Sirius y su novio lo fulmina con la mirada.

Sirius agarra a Marlene de la cintura y se dirigen a una mesa en la otra punta de donde están ellos.

— Finge esto, Mckinnon. Te lo compensaré. — le suplica él juntando las palmas de sus manos.

— Me debes un favor muy grande. — le rebate ella.

— Sí, sí. Tranquila. Yo siempre cumplo mi palabra, aunque mi fama diga lo contrario.

— Si yo fuera ese chico, cortaría con ella. — concluye Marlene mirándolos de reojo. — No me parece bien usar a otra persona para que tu chico te haga caso.


¿Opiniones?

Hasta la próxima