Hikaru y Yuri estaban tomando la merienda en el jardín central. Ya habían pasado unos meses, Yuri ya tenía seis meses de embarazo. Su ropa cambió a una cómoda ropa de maternidad. Hikaru cuidaba en todo momento a Yuri y, cuando no podía estar con ella, las tres damas de compañía que le asignó a Yuri le hacían compañía.
"Mmm, qué rico está"
"Sí, de verdad está delicioso"
Hikaru se para de la silla.
"Pero me temo que ya me toca irme. Tengo mucho trabajo que hacer, pero volveré a estar contigo antes de la cena"
"Está bien, suerte, Hikaru"
"Gracias"
Y con eso, la diosa de la muerte comenzó a irse del sitio donde se toma la merienda. Yuri baja su mano y se queda seria.
"Bueno… ahora, ¿qué haré? No hay mucho que pueda hacer como la diosa de la naturaleza"
"Lady Yuri"
dijo Hime mientras se acercaba a la diosa.
"Sí, dime Hime"
"Si me permite sugerir, le podemos mostrar el jardín principal. Hoy ya florecieron unas de las flores que Lady Hikaru mandó a sembrar no hace poco"
Yuri sonríe.
"Suena a una gran idea"
dijo Yuri parándose.
En el jardín
Yuri estaba viendo las variedades de flores que había en el jardín principal del templo de Hikaru.
"Ah, son tan hermosas…"
"Sí, de verdad son hermosas, Lady Yuri"
contestó Shijo, cortando unas rosas.
"Solo que hay un problema y es… ¡ACHÚ!"
Yuri hace aparecer lianas que agarran a Shijo, Hime y Shizuri.
"¡Inf! Y eso son mis alergias a la primavera. Inf, cada vez me molesta que…"
Yuri ve la liana que hizo y le sale una gota de sudor en la cabeza.
"Ya las bajo, chicas"
dijo la diosa, tocando la liana.
"Gracias por bajarnos, Lady Yuri"
"No es nada. Creo que no es una buena idea que esté en el jardín hoy… hay mucho polen"
Shijo se acomoda bien sus flores de la cabeza.
"Concuerdo con usted, Lady Yuri"
En ese momento apareció una figura misteriosa.
"Yuri"
"¡Hug! Ah, Whis"
Whis le pasa una canasta llena de cartas.
"Estas cartas son para usted. Son de su esposa, padre y sobrino. Ah, y de su mejor amiga, que tengo entendido que se está quedando en Ciudad República con su hija"
Los ojos de Yuri comienzan a brillar.
"¡Ah! Muchas gracias, Whis. Iré a leerlas"
Y con eso, Yuri se dirige a los aposentos donde se estaba quedando.
En el pabellón de invitados
Yuri estaba leyendo en la sala del pabellón las cartas que le habían mandado desde Konoha y Ciudad República. Yuri leía emocionada cada carta.
"Por su cara se ve que está feliz, Lady Yuri"
"Sí… mi papá me escribió la carta más rara de una conversación que tuvo con Lady Tsunade. Kurenai me escribió que estaba muy bien, que Mirai también está creciendo muy bien y me mandó esta cobija amarilla de regalo. Tendré que escribirle de agradecimiento, y…"
Yuri ve una carta no leída. Yuri la abre y la lee.
"Querida tía Yuri: ¿cómo estás? Yo y la tía Korra estamos muy bien. Por ahora, el frente está relajado. Hay batallas, pero no tan fuertes como pensábamos. Tía Yuri, no hay ningún día que no piense en ti y en tu pequeña. Te extrañamos un resto. PD: La tía Korra te manda una caja con tus galletas favoritas. Con amor y cariño, Naruto."
Yuri se pone un poco triste mientras abre la caja de galletas y prueba una.
"...Naruto… Korra…"
"¿Lady Yuri se encuentra bien?"
preguntó una de las damas de compañía.
"Sí… sí, estoy bien, no se preocupe"
Yuri hace un movimiento con la mano mientras se secaba las lágrimas con la otra.
"Pero… me gustaría estar sola, por favor"
"Pero…"
Yuri interrumpe a Hime.
"Por favor… es una orden"
Shijo pone una mano en el hombro de Hime y mueve su cabeza.
"Como quiera, Lady Yuri. La dejaremos sola"
Y con eso, las dos damas de compañía dejan la sala silenciosamente.
Minutos después
Hikaru estaba caminando con su dama de compañía principal.
"Haw, qué día… pero me alegra haber terminado antes de lo previsto"
"Sí, hoy fue un día largo, mi señora. Por eso, personalmente, pienso que debería descansar"
"Sí, de hecho iba a ir un rato a mis aposentos antes de…"
Hikaru ve a las tres damas de compañía limpiando el corredor.
"¿Ustedes qué hacen aquí?"
"Oh… no lo sé, mi señora, pero ya lo averiguaré… Shijo, Hime, Shizuri, ¿qué hacen aquí? Creí haberles dicho que su único trabajo es cuidar a la diosa de la naturaleza"
"Vea, señora Shin, la diosa de la naturaleza pidió que la dejaran sola por unos minutos"
"¿Qué? ¿Yuri pidió eso? ¿Por qué lo pidió?"
preguntó Hikaru con una ceja levantada.
"Bueno… es que le llegó unas cartas y cuando leyó la tercera se puso muy triste… creo que la carta es de su sobrino o de su pareja, pero no estoy segura. Luego de leerla, pidió que la dejáramos sola"
"¿¡Qué!? ¿Y con eso la dejaron sola?"
dijo Hikaru, poniéndose seria y preocupada.
"¿Acaso no saben que ella puede hacer cualquier cosa por su sobrino y su esposa? ¿Cómo se les ocurrió dejarla sola? Si ordené que nunca la dejaran sola, sino que la acompañen todo el tiempo, ¡era por algo!"
dijo Hikaru, un poco enojada, pero con paso veloz para llegar rápido al pabellón donde estaba Yuri. Hikaru llega al pabellón y abre la puerta.
"¿Yuri? Eh… no está aquí…"
Hikaru sube las escaleras y abre la puerta del dormitorio.
"¿Yuri, estás aquí?"
Hikaru comienza a ver por todos lados, pero no encuentra a Yuri.
"Dios mío… tampoco está aquí… ¿dónde estará? Hug, eh…"
Hikaru ve que una cobija rosada se estaba extendiendo en la ventana. Hikaru abre la ventana y dirige su mirada arriba.
"¿¡Yuri, qué haces en el techo!?"
"Solo estoy terminando mi cobija… y pensando un poco"
"¿Y te parece normal hacerlo en el techo cuando tienes un sofá o una cama para hacerlo? Por favor, Yuri, baja de ahí antes que te lastimes"
Yuri suspira.
"Está bien, ya voy a baja— ¡AH!"
En ese momento, Yuri se resbala con una de las agujas de tejer y cae del techo.
"¡YURI!"
Yuri cae en un arbusto como si nada hubiera pasado.
"Ah, mira… parece que caí en un arbusto cómodo"
Hikaru, aún en shock, reacciona a lo que dijo Yuri.
"¿¡Y es que querías caer en el piso o qué!? ¡No te muevas de ahí, Yuri, quédate ahí!"
Hikaru va hacia una cinta y la jala, haciendo sonar una campana. En ese momento llegó una dama de compañía.
"¿Necesita algo, mi señora?"
"¡Llama a los guardias y a Whis, rápido! ¡La diosa de la naturaleza se ha caído del tejado! Hazlo ya mismo, por favor"
"¡Sí, enseguida, mi señora!"
Minutos después
Whis mueve su varita para examinar a Yuri.
"¿Y cómo está, Whis?"
"No debe preocuparse, Lady Hikaru. Está bien. Claro que por ahora, Yuri, evita los techos. No es momento de hacer cosas peligrosas. Acuérdate que dentro de ti hay una vida"
Yuri, un poco avergonzada, se incorpora.
"Sí… gracias, Whis. Lamento si los preocupé"
Whis se va hacia la puerta y Hikaru se sienta en la cama.
"Perdón, Hikaru… debes estar muy preocupada"
"Bueno… digamos que sí me alcancé a asustar cuando no te encontraba por ningún lado"
Hikaru pone una mano en su pecho.
"Pero me alegra que estés bien, Yuri. Qué mal momento pasé"
"Eh… jeje… perdón"
Hikaru suspira.
"Por cierto, Yuri, ¿qué hacías allá arriba?"
Yuri suspira y dirige su mirada hacia abajo.
"Quería ver si podía ver Konoha desde arriba…"
"¿Eh? Yuri, este templo queda muy lejos de las aldeas ninjas. Ni subida a un techo las verías"
Yuri aprieta los puños con los ojos llenos de emoción.
"Lo sé… sé que estamos lejos… pero no sé por qué, después de leer la carta de Naruto, me dieron unas ganas de ver mi hogar…"
Hikaru, compasiva, sonríe y abraza a Yuri.
"Ya veo… es normal extrañar tu hogar. Pero no estarás para siempre aquí, y lo volverás a ver. Además…"
Hikaru pone una mano en el corazón de Yuri.
"Tu hogar siempre estará aquí contigo. Y las ganas de tus pensamientos de ver tu amado hogar… es lo que hace que tu corazón desee no olvidar que tu hogar te espera"
Yuri sonríe, aún un poco triste. Hikaru se voltea y mira hacia arriba.
"Es como yo sé que Félix siempre estará conmigo"
"¿Eh?"
"Sí, es cierto. Cuando nació nuestra hermosa Lilith, él vino a vivir aquí hasta que Lilith se casó. Pero ahí descubrimos que no queríamos ser pareja, y aunque nuestros corazones latían de amor… era mejor seguir como amigos y vivir en nuestros templos por separado. Después de todo, somos opuestos, y los opuestos no siempre se llevan bien todo el tiempo"
Yuri se incorpora un poco más y toca su estómago.
"Ya veo… es por eso que ustedes nunca me respondieron cuando me enteré que tenían una hija juntos si eran pareja o no…"
"Sip, correcto. Aunque vivamos lejos, Yuri, el amor que nos tenemos está con nosotros en nuestros corazones, diciéndonos que no es que no nos volvamos a ver… sino que pronto volveremos a vernos. Eso es lo que te pasará a ti con Korra y tu familia, ya lo verás"
Yuri sonríe un poco más y suspira.
"¿Puedo hacerte una pregunta?"
"Sí, dime"
"Aunque haya criado a Naruto… no sé por qué… me siento nerviosa y asustada"
Hikaru mira a Yuri con una mirada maternal y la vuelve a abrazar.
"Es normal, Yuri. Después de todo, este es tu primer embarazo. No sentiste esos nervios con Naruto porque al final él es tu sobrino… no lo tuviste dentro de ti por nueve meses"
dijo Hikaru sonriendo y dirigiendo su mirada al estómago de Yuri.
"Pero ¿sabes? Esos nervios y miedo se te pasarán cuando nazca. Yo recuerdo estar asustada, pero cuando Lilith nació… se me quitó todo el miedo que tuve por nueve meses"
"¿Y a Félix?"
"Ah, Félix… bueno…"
Se muestra un recuerdo de Félix cargando a su hija
"Esto solo le pasará a tu pareja, creo. Pero cuando Félix sostuvo a Lilith por primera vez… por alguna razón entendió todo el miedo que pasé en mi embarazo. Y no podía dejar de ver a Lilith… quedó fascinado. Bueno, creo que era más porque… después de todo, éramos unos niños. Aún no sabíamos cómo cuidar bebés"
"Sí… creo que en eso tienes razón. Cuando Naruto llegó a mi custodia tenía mucho miedo, también era una niña… pero por alguna razón sentí que debía protegerlo"
Hikaru sonríe.
"Eso es lo que le pasa a cualquier madre, Yuri… siente una forma de protección hacia la persona que su cuerpo cuidó por nueve meses"
Yuri dirige su mirada hacia otro lado.
"¿En serio?"
"Sí, en serio, Yuri"
Hikaru pone su mano sobre la mano de Yuri.
"Descuida. Yo te ayudaré y te daré consejos para que estés tranquila en tu embarazo. Después de todo, no son tiempos para sentir miedo"
Yuri sonríe a Hikaru.
"Sí… gracias, Hikaru"
El embarazo de Yuri comenzó duro, con decisiones que se tuvieron que tomar para protegerla a ella y a su bebé. Pero no está sola. Hikaru estará cuidándola durante todo este tiempo y le dará consejos… como si de verdad ellas dos fueran madre e hija.
