Yuri estaba tejiendo unos botines sentada en la cama mientras comía un poco de fruta.
"Ah, qué lindas están quedando estas botitas… las he hecho de morado, ya que pienso que es un color universal. Sí, sí eres niño o niña los puedes usar"
Yuri deja las agujas al lado suyo para comenzar a consentir su estómago.
"Aunque entre nosotros dos, no veo malo que un niño use rosado y una niña azul… de seguro a ti tampoco te molestaría, siempre y cuando tus patitas estén calientitas"
Yuri ríe y sigue con su bordado.
"Ah, mi pequeño ángel… cómo me encantaría que ya nacieras. Estoy muy ansiosa de que nazcas para poder abrazarte y darte uno o dos besos… claro que ahora recomiendan que no lo hagamos. Quién lo diría… Hikaru sí tiene razón, qué cosas cambian"
dijo la diosa, siguiendo tejiendo.
"¿Sabes? En la época de cuando nació tu primo Naruto, se le podían dar besos a los recién nacidos. ¡Qué locura, ¿no?!"
Yuri siente un pequeño movimiento en su estómago. Se queda inmóvil y sus ojos comienzan a brillar.
"¿Acaso eso fue un movimiento de pateo?"
Yuri comienza a emocionarse.
"¡Pateaste por primera vez, pateaste! ¡Qué alegría, mi pequeño ángel, te pude sentir! ¡Escuchen esto, pateó…!"
Yuri dirige su mirada al cuarto, donde estaba sola. La sonrisa de Yuri comienza a desvanecerse.
"Cierto… aquí solo estoy yo, no está nadie más…"
Los ojos de Yuri comenzaron a aguarse.
"Korra…"
dijo la diosa, secándose las lágrimas.
"Ya sé… creo que escribiré una carta. Así no me sentiré tan sola"
Minutos después
Yuri estaba escribiendo en un escritorio una carta que contenía dos páginas.
"Ojalá que todo esté bien y que estén a salvo… eso es mi único deseo. Ah, por cierto… hoy por primera vez sentí a mi bebé patear. Es una sensación muy rara y cálida cuando lo sentí"
Lágrimas comenzaron a salir de los ojos de Yuri.
"Inf… ojalá estuvieran aquí conmigo para sentirlo… Por favor, cuídense mucho. Con amor: Yuri"
Yuri comienza a llorar fuerte, poniendo su cabeza sobre el escritorio. Una figura femenina entra al cuarto de Yuri y le comienza a acariciar la cabeza. Yuri levanta la cara para ver a la diosa de la muerte frente a ella.
"Hikaru…"
"Vamos, Yuri. Está anocheciendo y te tengo una sorpresa"
"¿Eh? ¿Una sorpresa? ¿Qué cosa?"
"Bueno… es una sorpresa. Si quieres saber, tienes que venir conmigo"
Yuri se seca las lágrimas y se para del escritorio.
"Está bien… te sigo"
Minutos después
Yuri y Hikaru caminaban por el jardín de la diosa.
"Por cierto, Yuri, ¿ya tienes todo lo que necesitas? Ya estás en tus últimos días de embarazo"
"Sí. Ya tengo cosas que me han mandado mis amigos de Ciudad República. Incluso Naruto me mandó un broche de flor"
"¿Un broche de flor como el tuyo?"
Yuri sonríe mientras pone una mano para tocar su relicario.
"Sí… él cree y está seguro de que será una niña"
"Ya veo…"
Hikaru se detiene de caminar.
"¿Qué pasa, Hikaru?"
Hikaru sonríe y apunta a un pequeño picnic.
"¡Tarán! Ceneremos haciendo un picnic viendo las estrellas"
"Ah, Hikaru, es una maravillosa idea"
"Me alegra que te guste"
dijo la diosa, ayudando a Yuri a sentarse.
"Sabes, Yuri… en estas fechas, en mi templo en el cielo no hay ninguna nube, así que podemos ver el espectáculo de las estrellas. Ya verás, te encantará. Estas estrellas no son como las normales"
"¿Eh? ¿A qué te refieres con eso?"
"Ya lo verás… ah, mira, ya comenzó el show"
"¿Eh?"
Yuri dirige su mirada arriba para ver un hermoso espectáculo con estrellas que cambiaban de colores y parecían que bailaban.
"Ah, Hikaru… ¡es hermoso!"
"¿Verdad? Son estrellas espirituales. Siempre están en el cielo, y en las fechas de finales de agosto y principios de septiembre no hay nubes… entonces se pueden ver"
"Ah, son hermosas… de verdad que lo son… ¡eh!"
Hikaru dirige su mirada a Yuri, que se quedó inmóvil.
"¿Yuri, te sucede algo?"
"¡Pateó! ¡Volvió a patear!"
"¿Eh? ¿Ya comenzó a patear y no me lo dijiste?"
Hikaru pone una mano en el estómago de Yuri y, cuando siente una patada, comienza a emocionarse.
"¡Sí, y patea fuerte! Qué lindo…"
"Sí, de verdad que sí…"
Hikaru mira fijamente a Yuri.
"Entonces… por eso te encontré llorando cuando fui a verte"
"¿Eh?"
"Creí que era solo por las hormonas… pero en serio te pasaba algo, ¿verdad? Estabas pensando en Korra, ¿no?"
Yuri se pone un poco triste.
"Solo en ese momento… me hice una ilusión en mi imaginación"
Yuri cierra los ojos.
"Estaba en la sala de mi casa… y mi bebé pateó, y Naruto lo estaba tocando emocionado, mientras Korra miraba con ojos de ilusión…"
"Yuri…"
Hikaru pone una mano encima de la de Yuri.
"Sé que esto es difícil y te sientes muy sola. Pero no olvides que yo siempre te ofrecí pasar conmigo en la sala del trono. Aunque estaría haciendo trabajo, te estaría acompañando"
"Sí, lo sé… y te lo agradezco, Hikaru. Pero no sé por qué nunca lo hago…"
Hikaru sonríe dulcemente.
"Bueno, creo que la soledad que sientes no se cura con mi presencia… porque tu corazón pide el acompañamiento de otras personas"
"Perdón, Hikaru…"
"No te disculpes, Yuri. Es normal que te sientas así"
dijo la diosa, volviendo a ver las estrellas.
"Creo que en serio extrañas tu hogar… y no está mal que lo extrañes. Pero solo recuerda que aquí también estás teniendo un hogar temporal"
Yuri sonríe.
"Sí, lo sé… gracias, Hikaru. En serio, no sabes cómo me siento de agradecida contigo. Creo que nunca te lo podré recompensar"
dijo Yuri, volviendo a su posición para mirar las estrellas.
"Sí que son hermosas… estas estrellas titilan muy bonito. Es como si estuviera mirando ojos parpadeando desde abajo…"
dijo Yuri, estirando su mano hacia arriba, como si intentara coger una de las estrellas.
"¿Sabes, Yuri? En la aldea donde yo vivía había una vieja leyenda sobre estas estrellas"
"¿Qué? ¿En serio?"
"Sí. ¿Te gustaría que la contara?"
"¡Sí, por favor, cuéntame!"
"La leyenda decía que cuando una niña miraba las estrellas podía pedir tres deseos. Y si las estrellas parecían brillar encima de ella, era símbolo de que la estaban observando como un hermoso ojo protector. Si eso pasaba, significaba que los tres deseos de la niña se volverían realidad cuando fuera adolescente o mayor, dependiendo de su deseo y de lo que pidiera"
Yuri sonríe mientras las miraba.
"¿Y eso sí pasaba?"
"Es solo un viejo mito y una leyenda, Yuri. Solo se contaba para que las niñas se volvieran buenas personas… y esposas"
"Eh… ya veo"
Yuri mira las estrellas y ve cómo una titila fuertemente.
"Los ojos que te observan, ¿verdad? Hermosos ojos…"
Yuri cierra sus ojos y comienza a pedir sus deseos.
"Hikaru… ¿vas a pedir tres deseos?"
"Sí"
"¿Eh? ¿En serio? ¿Entonces qué pides?"
Yuri cierra un ojo y pone un dedo en su labio.
"Es un secreto"
"Eh… ya veo…"
Yuri termina de pedir sus tres deseos y dirige su mirada a las estrellas.
"Ah, mira, Hikaru. ¡Esa estrella comenzó a parpadear, haciendo que el cielo tenga colores como si estuviéramos viendo las auroras boreales!"
"Sí, en verdad que es hermoso. Por eso adoro tanto esas estrellas… siempre me dan una sorpresa. No importa cuántas veces las he visto… siempre me sorprenden"
Yuri ve cómo las estrellas titilaban como si fueran unos hermosos ojos parpadeando.
"Qué hermosos ojos… que nos miran con alegría y nostalgia… Hermosos… ojos… ¡Ah, ya sé!"
"¿Sucede algo, Yuri?"
"¡Ya sé qué nombre ponerle a mi bebé si es una niña!"
"¿Eh? ¿En serio? ¿Qué nombre le pondrás?"
"Y es un nombre muy hermoso… con un significado igual al de la leyenda"
"¿En serio? ¡Ya dímelo, Yuri, me matas de curiosidad!"
Yuri susurra el nombre en voz baja al oído de la diosa, haciéndola sonreír.
"Eh… qué hermoso nombre. De verdad… es uno de los nombres más bonitos que he escuchado"
"Sí, ¿verdad? Es el nombre más hermoso para este pequeño ángel"
Yuri se toca su estómago y vuelve a ver las estrellas con una cara de alegría y esperanza.
¿Cuál será el nombre que nuestra hermosa diosa haya escogido para su bebé, si nace niña, con el significado de "bellos ojos"?
