El principio. Parte 4: El ojo de la tormenta

Era una hermosa mañana en Dream Land. Los pájaros cantaban (menos Tokkori, que no lo hace ni aunque le paguen), las flores florecían y los niños reían sin preocupaciones.

Entre esos niños estaban Kirby y Tuff. Ambos estaban jugando a la pelota en el patio del castillo con Falala y Fololo. Sentada bajo la sombra de un árbol estaba Tiff, quien intentaba leer un libro sin lograr concentrarse debido a que no podía dejar de darle vueltas a un asunto

Hacía varios días que Dedede y Escargoon no hacían ninguna de las suyas, por lo que el ambiente era más relajado de lo usual. Algunos cappies habían empezado a comentar que quizás el tiránico rey se había rendido en sus intentos de deshacerse de Kirby y que, por fin, podría haber un largo periodo de paz en Dream Land. Aunque si bien el reino no había estado en verdadero peligro desde la caída de eNeMeE, algunos de los robots y máquinas del tiránico rey y su mano derecha habían provocado varios destrozos e incidentes, por lo contra más tiempo estuvieran "ausentes", mejor para todos. Sin embargo, para Tiff esa ausencia de los "alborotadores" (por no llamarlos algo peor) locales, no era más que una fuente de preocupaciones.

—No se como podéis estar jugando tan tranquilos— dijo Tiff con irritación, dejando el libro que de lado. Los otros cuatro de jugar y se quedaron mirándola, Tuff agarrando la pelota para que no se fuera rodando.— Está claro que esta calma de tantos días se debe a que Dedede y Escargoon están trabajando en algo muy grande y peligroso.

—¿Y? Sea lo que sea Kirby lo destruirá en nada, como siempre— le quitó importancia Tuff, encogiéndose de hombros.

Tiff puso los ojos en blanco ante la actitud despreocupada de su hermano.

—¿Habéis averiguado algo?— le preguntó la niña a Fololo y Falala.

—Que va. Dedede y Escargoon evitan hablar de sus proyectos cuando estamos cerca— respondió Fololo.— Hemos intentado preguntarle al Capitán Waddle Doo pero o bien él tampoco sabe en que están trabajando o le han prohibido decirnos nada.

—Además, no parece que los Waddle Dees estén involucrados— siguió Falala.— Sea lo que sea lo que esos dos han estado haciendo estos últimos días, es algo que están haciendo en solitario. Supongo que eso significa que no es algo muy grande o habrían necesitado mano de obra extra— le quitó importancia.

—¿Ves? No entiendo porque te sigues alterando cada vez que traman algo. Necesitas aprender a relajarte— le recomendó Tuff.

—¡Tiff sieta, poyo!— insistió Kirby, para quien "siesta" era sinónimo de relajarse, puesto que esa palabra era demasiado complicada de decir para él todavía.

—¿En serio no os preocupa nada de esto? ¿Y si están haciendo un algo peligroso de verdad? ¡Esto podría ser la calma antes de la tormenta!— insistió Tiff.

—Vamos, Tiff. Es Dedede de quien estamos hablando, no eNeMeE— le recordó su hermano.— Incluso si Escargoon es un genio, Dedede siempre lo echará a perder de alguna forma. Además, Meta Knight nos ayudará si pasa algo grave.

Ahí Tiff tenía que darle la razón a Tuff. Aunque Meta Knight normalmente les dejaba resolver los problemas por su cuenta como parte del aprendizaje de Kirby, como mucho dando una pista a veces ambigua para ayudarles, siempre había líneas que el Guerrero Estelar no estaba dispuesto a permitir que se cruzaran. Pese a que en los incidentes del último año su intervención directa nunca había sido necesaria, habiendo aportado más que nada consejos y haberles enseñado más técnicas de autodefensa, Tiff sabía que podían contar con él y sus aprendices si la situación se volvía verdaderamente peligrosa.

—Creo que en verdad lo que me pasa es que no quiero que Dedede estropeé la sorpresa que le tenemos preparada a Meta Knight— admitió finalmente la niña, revelando la fuente de su actual ansiedad.

Y es que para celebrar su regreso y mostrarle algo de apreciación, a la familia Ebrum se le había ocurrido hacerle un pequeño homenaje. No sería algo muy grande ni llamativo, puesto que dudaban que al caballero le gustasen las cosas ostentosas, solo una tarta y un par de regalos hechos por los niños. Sword y Blade también habían colaborado y habían dado su visto bueno.

—Ya. Sería una faena— concordó Tuff.— Con lo que nos ha costado que Kirby no se comiera la tarta...

—Tarta—dijo Kirby mientras salivaba.

—Anda, mira lo bien que pronuncias esa palabra. Como se nota que te gusta,— comentó Falala tras soltar una risilla divertida. En los últimos meses Kirby había progresando con su habla, aunque seguía sin ser capaz de hacer una frase de más de dos o tres palabras. Bueno, tiempo al tiempo.

—¿A qué hora creéis que llegará Sir Meta Knight?— preguntó Fololo.— Quiero asegurarme de que estén todos los preparativos antes de ese momento.

—Sword y Blade dijeron que lo más seguro es que intentase prolongar su estancia en Floralia lo máximo posible, así que es no podemos predecirlo— respondió Tiff tras pensarlo un poco.— Me imagino que será antes de media noche.

—¿Crees que mamá nos dejará comer tarta a esas horas?— cuestionó Tuff.

—No creo que le importe por esta vez— respondió Tiff.—Además, Meta Knight podría llegar antes.

—¡Yay! ¡Tarta con Meta Nini, poyo!— celebró Kirby.

De pronto, el cielo se nubló y se levantó un viento ligeramente frío.

—Ugg, parece que va a llover de un momento a otro— se quejó Tuff. Las lluvias repentinas eran habituales en esa época del año, así que a nadie le preocupó de sobremanera. Kirby miró al cielo un poco desalentado. Le habría encantado echarse una siesta al solecito después de jugar. Aunque la lluvia también tenía cosas buenas.

—Más vale que guardemos la colada— dijo Falala antes de salir volando a toda velocidad.

—¡Os vemos en el almuerzo!— se despidió Fololo, siguiendo el ejemplo de su "hermana."

Justo en ese instante, finas gotas de lluvia comenzaron a caer del cielo.

—Creo que será mejor que juguemos dentro— le dijo Tiff a Tuff y Kirby.

—Paso— se negó Tuff. La lluvia aumentó un poco intensidad, lo que le llevó a decir:— vaya, no creo que a esos dos les vaya a dar tiempo de guardar la ropa antes de que se moje.

—¿Ves? Por eso digo que vayamos dentro— insistió la niña.— Esto podría convertirse en un aguacero de un momento a otro.

—Es solo agua, Tiff— replicó este.— Además Kirby le apetece jugar bajo la lluvia...

—Awita, awita poyo— reía el joven Guerrero Estelar mientras corría por el jardín. Estaba deseando que se formaran charcos para poder salpicar en ellos.

—Si luego tienes fiebre, no pienso cuidarte— advirtió Tiff mientras se ponía una mano en la cadera en un gesto de desaprobación. Obviamente, no lo decía en serio.

—Ah, ¿a mi no y a Kirby sí? Ya te vale— le echó en cara Tuff al notar la ausencia de la bolita en las palabras de su hermana.

De pronto, un resplandor seguido casi inmediatamente por un fuerte ruido iluminó el cielo, haciendo que los tres niños se sobresaltaran. Ese rayo debía haber caído muy cerca.

—¡Tormenta! ¡Pensándolo mejor, creo que sí que que deberíamos o volver dentro!— exclamó Tuff alertado, la lluvia empezando a caer con más fuerza.

—¡Poyo!— asintió Kirby mientras corría a refugiarse junto a Tiff.

De pronto, Tiff tuvo una extraña sensación, como si el ambiente se estuviera cargando de electricidad estática. Antes de que pudiera pensar más en ello Kirby embistió tanto a ella como a su hermano, justo a tiempo para apartalos de un rayo que habría caído sobre ellos si el Guerrero Estelar no hubiera actuado. Todo había ocurrido tan deprisa que los hermanos no tuvieron ni tiempo para estar molestos por el empujón ni agradecidos porque este les hubiera salvado, dejando solo espacio para el pasmo.

Tiff se incorporó, temblando un poco. Ese rayo había estado demasiado cerca. Casi se sentía dirigido a ellos, como si hubiera sido un ataque. ¿No estaba todo incluso más oscuro que antes? En busca de una explicación a lo que acababa de pasar, la niña miró al cielo.

Lo que vio hizo que le hirviera la sangre.

—Por supuesto. ¡Por supuesto que Dedede encontraría la forma de estropear este día! ¿CÓMO LO HA HECHO? ¿COMO HA TRAÍDO A UN MONSTRUO DE VUELTA?— fue la inmediata y furiosa reacción de la niña al reconocer a Kracko, aunque el extraño efecto digital era nuevo. Estaba tan enfadada que en su cabeza no había espacio para el miedo.

Kracko se preparó para lanzar un segundo ataque, pero esta vez Tiff, sin pensárselo un segundo, agarró a la la bolita y a su hermano y jaló de ellos tratando de correr hacia el interior del castillo. Como si el monstruo lo hubiera visto venir, un nuevo rayo bloqueó su avance. El agua que mojaba el suelo aumentaba el radio el impacto de los rayos, por lo que los niños se vieron obligados a retroceder.

—¡La lluvia hace sus rayos más peligrosos!—informó Tiff a sus hermanos.

—Hay que pirarse de aquí encontrar algo que Kirby pueda usar para adquirir una habilidad de copia— dijo Tuff.

Tiff asintió. Con un poco de suerte, Blade y Sword se asomarían al oír la tormenta tan cerca y podrían darle una espada a Kirby al ver la situación. Aunque con la lluvia habiéndose convertido en aguacero, ¿no sería demasiado peligroso atacar a Kracko directamente? Por no hablar del riesgo de que la Estrella Remolque resultase dañada antes de que llegase a Kirby. Necesitaban un plan antes de llamarla.

—¡Retirémonos dentro!— decidió finalmente. Su hermano y Kirby asintieron.

Los niños pronto se vieron obligados a esquivar otro de los rayos, y otro, y otro. Kracko parecía estarse impacientando, y aunque no lograba acertar en sus ataques, siempre conseguía bloquearles el camino de huida. Uno de los rayos impactó en uno de los árboles del jardín, su caída provocando que Tuff tuviera que separarse de Kirby y Tiff.

Finalmente, Sword y Blade salieron al jardín a comprobar que pasaba, alertados por la violencia de la tormenta. Al ver al monstruo, Blade dijo algo que sólo Sword pudo entender, ambos caballeros sacando sus armas y apuntándolas hacia la nube. Kracko no se mostró impresionado y antes de que pudieran reaccionar les disparó un rayo que les impacto de lleno, ambos caballeros gritando de dolor. Al ver que pese a haber recibido la descarga eléctrica ambos seguían vivos, Kracko se preparó para lanzar un segundo ataque con el fin de eliminar a esos obstáculos, pero una pequeña piedra impactando en su espalda le distrajo.

Kracko se giró para buscar a quien le había lanzado esa piedra, más molesto que dolorido.

—¡Eh, cíclope! ¡Estoy aquí!— exclamó Tuff, tirachinas en mano. Pese a la lluvia, había logrado subirse en la fuente.

—¡Tuff! ¡¿Qué estás haciendo?!— le llamó Tiff, preocupada por la temeridad que estaba cometiendo.

—Distraerle— respondió mientras le dispara otra piedra, esta impactando de lleno de en el ojo de la tormenta, el cual se puso rojo.—¡Diana!

Aquello destruyó la poca paciencia que tenía la nube, por lo que acumuló una gran carga de electricidad y la liberó en dirección al niño que había osado causarle una irritación ocular.

Tuff saltó de la fuente para esquivar el rayo, pero al caer al suelo resbaló. Kracko se preparó para lanzar un nuevo ataque.

—¡Tuff!— gritaron Tiff y Kirby, ambos corriendo hacia él para intentar socorrerle antes de que Kracko volviese a disparar, aunque no era probable que llegasen a tiempo.

Kracko liberó su energía y Tuff se preparó para el impacto, pero este no se produjo. Como caída del cielo, una persona encapuchada se interpuso entre él y la nube. Sostenía un cetro plateado y otro dorado, cruzados en un cruz, con dos de ¿sus seis manos flotantes? Una extraña barrera mágica estaba alzada entre ella y el ataque del monstruo. Tuff no pudo evitar abrir la boca, admirando a quien acababa de salvarle.

—Corre— le dijo esa persona.

Tuff sacudió la cabeza para salir de su asombro y no dudó en obedecerle, corriendo directo a reunirse con su hermana y Kirby.

—¡No vuelvas a darme esos sustos!— le gritó Tiff a su hermano tras darle un abrazo.

—¡Kirby! ¡Tiff! ¡Tuff!— llamó una voz conocida tras ellos. Oírla les llenó de alivio.

Los tres niños se giraron hacia el lugar de donde había procedido la voz. Meta Knight acababa de aparecer en el jardín, aunque su máquina de Air Ride estrellada en el suelo indicaba que había saltado de esta antes de hacerla aterrizar por las prisas, y estaba ayudando a Sword y Blade a incorporarse. Blade parecía bastante aturdido y Sword parecía tener algo de dificultad para moverse, Meta Knight teniendo que sostenerle.

—¡Meta Knight!— exclamaron Tiff y Tuff, contentos de ver al caballero. Kirby dejó escapar unos alegres poyos.

—¡Vamos, dentro rápido!—gritó el caballero. No había tiempo para cálidas bienvenidas.

Los niños y caballeros se dirigieron al interior, la persona encapuchada cubriendo su retirada de los rayos. Sus barreras eran cada vez más débiles, por lo que pronto se vio obligarla a seguirles.

Ya fuera del alcance de los rayos, el grupo aprovechó para descansar un poco. Kracko seguía fuera, atacando los muros del castillo con sus rayos, en un intento de hacer que sus enemigos salieran de ahí. La estructura se mantenía firme, al contrario que los guardias, quienes temblaban de miedo.

—¿Estáis bien?—preguntó Meta Knight al resto. Tiff y Kirby asintieron.

—Sobreviviremos— dijo un dolorido Sword, hablando por él y Blade.

—Me duele un poco el trasero de la caída, pero sí— respondió Tuff.

Al ver que todos estaban empapados, Meta Knight sacó una antorcha y le dijo a Kirby:

—¿Te importaría?

Tras hacer un gesto que decía "¡déjalo en mis manos!", la bolita inhaló la antorcha, entendiendo lo que su mentor quería que hiciera. Pronto, su cuerpo se volvió rojo y una corona hecha de llamas apareció sobre su cabeza. Una vez terminada la transformación, la bolita indicó a todos los presentes que se acercaran a él con el fin de que se secaran, Sword y Blade teniendo que ser ayudados por Meta Knight.

—Por cierto, gracias, por salvarme— le dijo Tuff a la persona encapuchada.

—No es nada. Solo cumplía con mi deber— respondió esta en un tono profesional.

—¿Eres un Guerrero Estelar?— preguntó Tiff con interés al oír esa frase.—¡Oh, cierto! No me he presentado. Me llamo Tiff, y estos son Kirby y mi hermano Tuff.

—Encantada de conoceros. Mi nombre es Sectonia y me ocuparé de protegeros durante la misión— se presentó la recién llegada.—Oh, y siento haberos robado a Meta Knight durante unos días... Espero que eso no os haya causado problemas— añadió.

Tiff y Tuff no pudieron evitar ilusionarse al conocer en persona a la "ex-princesa de Floralia" de la que Meta Knight había hablado una semana atrás, pese a no era para nada como la había imaginado. Sin embargo, esa ilusión no tardó apenas unos instantes en tornarse en consternación. ¿Por qué había alguien tan importante para su tierra acompañado a Meta Knight en su regreso a Dream Land? Kirby en cambio no compartía la preocupación de sus hermanos adoptivos y estaba simplemente feliz de conocer a una nueva amiga.

—Espera, ¿cómo que protegernos durante la misión?— reparó Tiff en algo que acababa de decir la recién llegada.

—Ay, creo que me he adelantado— se quejó Sectonia, llevándose una de sus manos flotantes a la cabeza. A su lado Meta Knight suspiró.—Lo siento, mis habilidades sociales están un poco atrofiadas, sobre todo en cuanto a tratar con niños se refiere...

Antes de que la araña pudiese dar más explicaciones, un rayo bastante potente azotó el castillo, el eco y la reverberación del golpe retumbando por los pasillos. Parecía que Kracko no quería que se olvidaran de que seguía ahí.

—Meta Knight, ¿cómo es que Kracko ha vuelto si eNeMeE ya no está?— quiso saber Tiff. La reaparición de ese monstruo unida a la llegada de Sectonia no podía significar nada bueno. ¿Tendría algo que ver con la misión que la ex-princesa acababa de mencionar?

—Porque este no es el Kracko que conocimos— respondió el caballero.—Aunque parece alimentado por el mismo odio.

—Entonces, ¿qué es? ¿Un hermano perdido en busca de venganza?— preguntó Tuff, confundido.

—Podríamos decir que se trata de una recreación—dijo Meta Knight.

—¿Recreación?— repitió Tuff.— O sea, ¿es una especie de copia?

—Algo así, y hay más como ese. Se llaman Ecos, y su existencia es consecuencia de lo que esta poniendo a todos los universos en peligro— explicó Sectonia.

—¡¿Cómo que hay más?!—exclamó Tuff

—¡¿Cómo que lo que esta poniendo a todos los universos en peligro?— exclamó Tiff a la vez que su hermano, las preguntas solapándose.

—¿Poyo yoo?— ladeó Kirby la cabeza sin entender nada de lo que estaba pasando.

Meta Knight y Sectonia hicieron un breve resumen de la situación, el Guerrero Estelar mostrándole a los niños los tres cristales. Desafortunadamente para ellos, alguien había visto y oído toda esa conversación, y no iba a dudar en compartirla con su jefe.

—Así que sólo hay que desconectar esa máquina, ¿no? Muy bien, no creo que sea más difícil que derrotar a eNeMeE en su propia fortaleza— aceptó Tiff con confianza pese a la situación.

—¡Apaga, apaga, poyo!— repitió Kirby con energía y una expresión determinada que decía "podemos hacerlo."

Meta Knight estaba a punto de exponer los riesgos cuando, de pronto Lady Like y el Ministro Ebrum llegaron corriendo. A su lado flotaban Fololo y Falala.

—¡Niños! Menos mal que estáis aquí— dijo la mujer aliviada al ver a sus hijos intactos.

— Temíamos que aún seguíais fuera con lo mal que se ha puesto el tiempo— comentó el ministro Ebrum.—¡Oh, Meta Knight! Bienvenido de vuelta— saludó el hombre al guerrero Estelar, sorprendido al verle tan temprano.

—Y veo que tenemos una invitada. Encantada de conocerla, soy Lady Like, este es mi esposo, el Ministro Ebrum, y estos son Fololo y Falala, nuestros asistentes— presentó la mujer.

—Sectonia, diplomática de Floralia y aliada de la GSA— se presentó la araña de manera cortés, recordando sus lecciones de cómo debía de comportarse en la corte. Fololo y Falala se pusieron un poco nerviosos al oír lo segundo, dado su origen.

—Fololo, Falala, ¿podríais acompañar a Sword y Blade a nuestros aposentos y llamar al doctor Yabui?— les pidió Meta Knight.— Han recibido una descarga eléctrica muy potente y necesitan atención médica.

—Faltaría más, Meta Knight— dijo Falala mientras ella y su hermano se acercaban a los aludidos para ayudarles a moverse.

—¡Estamos bien!— exclamó Sword intentado apartarse de Fololo y Falala, un quejido de dolor traicionando sus palabras. Blade parecía estar demasiado mareado para protestar.

—No. No lo estáis. Un gran guerrero debe saber cuando retirarse, así que no quiero más quejas— dijo el Guerrero Estelar, sonando como un padre severo.

Sword dejó escapar un quejido abatido, pero finalmente dejó que los dos sirvientes del castillo le ayudasen. Los cuatro se marcharon de allí.

Un nuevo rayo azotó el castillo, el ministro y Kirby dando un salto debido al susto.

—Vaya. Esta tormenta es particularmente violenta...— comentó Lady Like, preocupada.

—Claro, porque es un monstruo— aclaró Tuff.

—¡¿Un monstruo?! Pero pensaba que el rey...— empezó a decir el ministro, un tanto atemorizado.

"¿Por qué ha mencionado al rey al hablar de un monstruo?" se preguntó Sectonia. No le gustaba un pelo la implicación de esas palabras.

—El rey no tiene nada que ver en esto. Lamento comunicar que voy a tener que volver llevarme a vuestra hija a una misión—anunció Meta Knight.—Sectonia y yo haremos todo lo posible por mantenerla a salvo— añadió.

Los aludidos se miraron entre ellos, sin saber muy bien como reaccionar a lo que acababa de decir el Guerrero Estelar.

—E intuyo que lo que nosotros digamos no va a afectar en nada en esa decisión— dijo finalmente la mujer.

—Así es. Lo siento mamá, pero todos estamos en peligro y solo Kirby y yo podemos salvar el día—replicó Tiff. A su lado, Kirby asintió.

Sectonia se imaginaba que Lady Like iba a protestar y que intentaría convencerles de que buscasen otras opciones, pero su única reacción negativa fue una expresión resignada que claramente decía "¿por qué mi pequeña?"

—Muy bien. Confío en que la traeréis sana y salva— dijo finalmente la mujer, mirando a Sectonia y Meta Knight de una manera serie e intensa. Era una forma silenciosa de comunicar "más vale que no le pase nada."

—¡Eh, ¿ y yo qué?! ¡Ni penséis en dejarme atrás!— protestó Tuff al ver que no le incluían.

—Tú presencia no es necesaria— dijo Sectonia con algo de frialdad.— No es nada personal, pero es mejor que te quedes con tus padres.

—Déjale venir, Sectonia.

Sectonia se giró hacia Meta Knight, atónita ante lo que este acababa de decir.

—Es solo un crío— le discutió ella.—Llevarle con nosotros aumentaría los riesgos innecesariamente.

—Tuff fue una de las pocas personas que se prestó voluntaria a acompañarnos en el ataque a la base de eNeMeE. Tiff puede que sea la guardiana de Kirby, pero Tuff también le da fuerza— defendió el Guerrero Estelar.— Es más, incluso si le prohibiéramos seguirnos, encontraría la forma de hacerlo. Es mejor que lo tengamos localizado— añadió. A su lado, Tuff soltó una risilla traviesa y murmuró "vaya, si que me conoce bien."

La araña miró a Lady Like y al Ministro Ebrum, con la esperanza de encontrar respaldo en ellos, pero los padres de esos niños o bien eran demasiado irresponsables o bien sabían que nada de lo que hicieran podría hacer cambiarles de parecer. O quizás eran de una de esas culturas en las que estaba bien visto que los niños corrieran aventuras peligrosas. En realidad, ella era solo una recién llegada, así que, ¿quién era para juzgarles?

—Está bien. Tuff se viene con nosotros— se rindió Sectonia. Tuff celebró la decisión.

Los rayos no habían dejado de azotar el castillo durante la conversación, pero uno de ellos debía haber impactado de lleno en un ventanal, puesto que el estridente sonido de cristales rompiéndose se dejó escuchar por todo el castillo.

—Creo que antes de nada deberíamos destruir a ese Eco de Kracko— dijo Tiff.

—Estoy de acuerdo, pero es demasiado peligroso enfrentarse a ese monstruo con este clima— advirtió Meta Knight.— Muchos Guerreros Estelares cayeron cometiendo tal temeridad.

—Quizás deberíais esperar a que amaine la lluvia— sugirió el ministro Ebrum.

—¡No podemos hacer eso!— protestó Tiff.— Si se cansa del castillo y decide atacar la ciudad, podría destruirla. Espera... ¡las piezas de los robots de Dedede!— se le ocurrió.

—¿Qué pasa con ellas?— preguntó Tuff, queriendo saber a dónde quería ir a parar su hermana.

—¿Recuerdas que los últimos robots de Dedede están incluyendo pararrayos para evitar que Kirby los destruya fácilmente con la habilidad chispazo? ¡Seguro que tiene que tener algunos guardados por ahí!—expuso la niña.

—Oh, ¡pues es buena idea!— concordó Tuff. Kirby secundó la opinión de Tuff con un "¡poyo!"

—¿Por qué Kirby destruye los robots de vuestro rey?— quiso saber Sectonia. De nuevo, las implicaciones no eran nada buenas.

—Porque los usa para intentar deshacerse de él— respondió Tuff.—Desde que no puede pedirle monstruos a N.M.E...

—¿Qué acabas de decir?— le interrumpió Sectonia intentando tragarse la furia que subía por su interior, esperando haber oído mal.

—Que Dedede solía encargarle monstruos a N.M.E— repitió el niño con otras palabras.

Como si la ira de Sectonia lo hubiera atraído, un rayo impactó en los muros del castillo. Esta vez, retumbaron un poco. El único motivo por el que no se puso a gritar improperios en ese instante es porque había niños delante.

Sectonia recordaba las historias que sus padres le habían contado sobre dirigentes vanos, egoístas y avariciosos que habían caído en los engaños de NME, quienes debilitarían sus reinos poco a poco, como un parásito, hasta que eNeMeE decidiera conquistarlos o destruirlos. Sectonia no lo había entendido de pequeña. ¿Cómo podía un monarca dejarse corromper con promesas vacías y falso poder, poniendo en peligro a quienes debía proteger?

Y resultaba que el rey para el que trabajaba Meta Knight había sido uno de esos. Aquello completaba el puzzle que Sectonia había empezado a formar en su cabeza la primera vez que el Guerrero Estelar había hablado mal de su jefe. Pero, ¿por qué un Guerrero Estelar decidiría servir a alguien confabulado con su enemigo? No había muchos motivos razonables, y viendo la clase de persona que era Meta Knight, dudaba que hubiese renunciado a sus escrúpulos por un techo y dinero. Pero, ¿cuál era ese motivo? ¿Mantenerle vigilado?¿Proteger a los habitantes del reino? ¿O quizás había sido parte de un plan a largo plazo? Puede que fuera todo a la vez.

—Sectonia, por favor, te ruego te abstengas de hacer nada drástico— le pidió Meta Knight al notar el enfado de su compañera.— No dirijas tu ira hacia eNeMeE contra Dedede, al menos hasta que hallamos terminado con la crisis actual— añadió, su tono cargado de un hartazgo que iba, una vez, más dirigido hacia al monarca de Dream Land.

—Está bien. Le pediremos a tu jefe esos pararrayos y ya— cedió Sectonia, poniendo todo su esfuerzo en aplacar su furia. Luego, para sus adentros, añadió: "pero cuando esto acabe me va a oír..."

—¿Podemos ayudaros en algo?— preguntó Lady Like.

—No de momento, mamá— negó Tiff.

—En ese caso iremos a ver cómo están Sword y Blade— dijo la mujer.— Tened mucho cuidado, por favor— les rogó a los tres niños, preocupada .

—Ay mamá, ni que fuera el primer monstruo que nos ataca— le quitó importancia Tuff.

—No hagáis nada temerario y haced caso a Meta Knight y su compañera en todo momento— pidió el ministro Ebrum.

—Lo intentaremos, papá— replicó Tiff, sin prometer nada. Las cosas siempre se podían torcer de una forma u otra, así que prefirió no comprometerse.

Tras despedirse de los padres de Tiff y Tuff, el grupo procedió a dirigirse a buscar a Dedede. Meta Knight se acercó a uno de los asustados Waddle Dees para preguntarle acerca del paradero del rey y este gesticuló hacia la sala del trono. Tras darle las gracias, Meta Knight insistió al grupo que procedieran.

—Creo que te debo una explicación— le dijo Meta Knight de pronto a Sectonia mientras caminaban. La araña le miró intrigada.— Decidí trabajar para Dedede porque tenía la esperanza de que la presencia de monstruos atrajera a una nueva generación de Guerreros Estelares. Hasta que Kirby llegó, me encargué junto a Sword y Blade de evitar o al menos paliar los daños que causaban los monstruos que ordenaba— reveló el Guerrero Estelar, Kirby asintiendo para confirmar las palabras de su mentor.

—Imaginé que sería algo así— replicó Sectonia. "Pobre. Lo que habrá tenido que aguantar con lo que parece detestar a ese tipejo..." añadió en su mente.

—Por cierto, ¿cómo vamos a convencer a Dedede de que nos deje los pararrayos?— se le ocurrió a Tiff. Dudaba mucho que el rey quisiera ayudarles teniendo en cuenta lo mucho que los detestaba.

—Al rey nunca le ha gustado que los monstruos destrocen sus cosas. No creo que quiera que este Eco de Kracko ronde por aquí, sobre todo si él no lo ha ordenado— respondió Meta Knight.

Tiff pensó que ese podría ser un motivo razonable, pero era de Dedede de quien estaban hablando y con él nunca se sabía. Al final, dependería de si estaría de buen humor cuando se lo encontraran.

—Además, me tenéis a mi— dijo Sectonia. Los niños la miraron con curiosidad.— Como su empleado Meta Knight no puede exigirle nada por contrato, pero como gobernante de otras tierras, debe escucharme y guardarme respeto si no quiere problemas diplomáticos.

—Pero pensaba que habías renunciado a tu título. O al menos eso dijo Meta Knight— comentó Tuff, recordando lo que el Guerrero Estelar les había contado la semana anterior.

—Él no tiene por qué saber eso, o que Floralia no tiene fuerza militar en este momento— con una sonrisa algo traviesa, mientras se llevaba el dedo índice a la boca, como pidiéndole que guardara el secreto. Tuff estaba encantado de respaldarla en su plan.

Se produjo un nuevo impacto particularmente potente, lo que provocó que el grupo acelerará el paso hacia la sala de trono. Cuando llegaron al lugar a la carrera, Tal y como había indicado el Waddle Dee, encontraron a Dedede acompañado de Escargoon. El rey parecía estar intentando ocultar su miedo de la tormenta debajo de una máscara de irritación, mientras que Escargoon tenía una expresión pensativa. Al notar la presencia del grupo, el rey se giró hacia ellos.

—¿Se puede saber a que viene tanto jaleo, panda de mocosos? ¡Estamos haciendo trabajo honrado aquí!— gritó Dedede enfadado, como si ellos tuvieran la culpa de lo que estaba pasando.

—Usted no sabe ni lo que es trabajo ni lo que es honrado— murmuró Escargoon. Afortunadamente para él, sus palabras fueron tapadas por otro rayo y no llegaron a oídos del rey, por lo que se libro de una reprimenda en forma de golpe.

—Anda, ¿y tú que haces aquí tan pronto?—preguntó Dedede a Meta Knight al verle, visiblemente sorprendido.— Esperaba que llegaras tarde.

"Para poder despedirte de una vez" pensó Meta Knight que añadiría el rey, pero parece que Dedede se guardó ese comentario para si mismo.

—¿Y quién esa? ¿Te has echado novia mientras estabas de vacaciones?— preguntó Escargoon con sorna.

"Menudos modales para ser el consejero de un rey," le juzgó Sectonia, mirándole con cara de pocos amigos. "Supongo que un monarca impresentable, merece alguien impresentable."

—Disculpe, mi rey, pero necesito pedirle un favor— le pidió Meta Knight a Dedede con total educación y cortesía., decidiendo ignorar el comentario del caracol. Escargoon gruñó por lo bajo al ver que ni la reacción del caballero ni la de la recién llegada había sido la que esperaba,

—¿Otro? ¿No te parece que ya te he hecho bastantes favores con esa semana libre?— replicó el rey, con desdén.

—¡No era una semana libre! ¡Estaba trabajando para la GSA!— le gritó Tiff, enojada.

—Si no es para mi, entonces no cuenta como trabajo— replicó Dedede, dándose aires de importancia.— ¿Qué es lo que necesitas...—comenzó a preguntar en voz alta, para luego añadir en un murmullo—...para asegurarme de ponerlo fuera de tu alcance?

—Necesitamos los pararrayos que usan vuestras máquinas— respondió el caballero, con toda la paciencia del mundo.

—¿Con qué fin?— preguntó Escargoon, arqueando una ceja con sospecha.— ¿Qué estás tramando?

—La tormenta que nos azota no es normal. ¿Recuerdan a Kracko? Ha regresado y no se detendrá hasta destruir el castillo— expuso el caballero. Convenientemente, un rayo acompañó el final de las palabras, aumentando el efecto dramático.

Meta Knight, los niños y Sectonia esperaban que esos dos reaccionaran a esa revelación con un aterrado "¿Qué? ¡Eso no es posible!," pero el rey y su mano derecha se mantuvieron con su (mala) actitud habitual. Casi parecía que ya sabían lo que estaba pasando y les daba igual, cosa que se confirmó con las siguientes palabras del rey.

—Ah, ya. Pero eso no va con nosotros.

—¿Qué?

—Ese bicho quiere destruir a Kirby, ¿no? Pues entonces, ¿para qué vamos a involucrarnos?— dijo Escargoon, desentendiéndose de la situación y dándole la espalda al grupo.

—¿Y si cae el castillo?— intentó insistir Meta Knight, atacando a la única cosa que debía importarle a esos dos

—Pues se repara y ya— respondió Dedede. Los demás, salvo Escargoon, le miraron con desaprobación.— Oh, vamos. ¿De verdad pensábais que iba a ayudaros? Antes le pongo a Kirby un lacito y se lo sirvo a Kracko en bandeja de plata— rió el rey con malicia, deleitándose en el enfado de los presentes.

—¡¿Pero se puede saber qué diablos le pasa a este tipo por la cabeza?!— estalló Sectonia finalmente, su ira acompañada por un rayo. Aquello había sido el colmo de su paciencia.

—Nada. Ese es parte del problema— se burló Tuff del rey en un tono lo suficientemente bajo para que este no lo oyera.

—Y tú eres...— dijo el rey, reparando en ella por primera vez.

Sectonia tenía claro cómo debía actuar desde ese momento. Si ese energúmeno que se autodenominaba rey se negaba a colaborar, era la hora de jugar la carta de la amenaza diplomática

—Mi nombre es Sectonia, y vengo en representación del reino de Floralia— comenzó a actuar la araña, hablando con la dignidad y autoridad que se espera de alguien de la realeza. Kracko seguía azotando el castillo con sus rayos, pero ya nadie le prestaba atención, puesto que todos estaban atentos a la araña.— Vine en busca de una alianza mercantil que podría beneficiar a nuestras tierras en su desarrollo económico en una galaxia liberada de las garras de N.M.E., pero ante este recibimiento tan descortés estoy considerando retirar mi propuesta y cortar toda relación diplomática con Dream Land de raíz.

Al oír todo eso, Escargoon tragó saliva al darse cuenta de lo mucho que había metido la pata. Dedede, en cambio, permaneció impasible.

—Señor, debemos tener cuidado al tratar con esta persona. Igual deberíamos disculparnos...— le susurró el caracol a su señor, con voz temblorosa.

—Nah. Parece amigucha de los mocosos y a mi no me interesa una alianza mercantil, sea lo que sea eso,— le quitó importancia Dedede.— Además, ¿ qué podría hacernos si me niego a colaborar con ella?

—Pues podría, por ejemplo, hacer que fueras declarado como enemigo de mi reino por tu pasada colaboración con eNeMeE, algo que podría acabar en una declaración de guerra con el fin de liberar esta tierra— se le ocurrió a Sectonia, tratando de sonar todo lo amenazadora posible sin perder la postura diplomática

"Creo que ahí se ha pasado un poco..." consideró Meta Knight. Por el rabillo del ojo, vio a Kirby estremecerse. Tiff le recordó a la bolita que Sectonia solo estaba actuando para intentar serenarlo.

—¿Yo? ¿Colaborar con eNeMeE? En la vida— mintió el rey descaradamente.

—¡¿Pero cómo puedes seguir negándolo después de...?!— le saltó Tiff.

Tiff no pudo terminar de decir su frase, puesto que Escargoon le tapó la boca con la mano. Sectonia tuve que contenerse para no atacar al caracol por la manera en la que estaba tratando a la niña.

—Esa es una acusación muy grave, para alguien que no tiene pruebas— le dijo Escargoon a Sectonia, con cierto retintín en su voz mientras Tiff intentaba zafarse de él. En realidad, ella podría liberarse dándole un codazo al caracol en cualquier momento, pero prefería no recurrir a la violencia, sobre todo cuando no sabía cómo podría afectar al trabajo de sus padres.

—Entonces, ¿si usase mi magia no encontraría un transportador de su compañía escondido en esta sala?— inquirió para acorralarles. Sectonia conocía bien el sistema que la empresa usaba para transportar los monstruos dado que ella había saboteado y hasta destruido los instalados en Floralia en varias ocasiones.

—¡¿Magia?!— repitieron Dedede y Escargoon, alertados. Esa palabra les había causado más temor que las amenazas diplomáticas.

—Sectonia no es sólo la princesa soberana de Floralia, también es una hechicera excelente— dijo Tuff, recordando la barrera mágica, con el fin de reforzar la actuación de esta.

Por desgracia, Dedede no se fijó en la parte de "hechicera", sino en la de "princesa soberana."

—¿Una princesa? ¡¿Por qué no lo has dicho antes?!— exclamó Dedede con entusiasmo, un rubor viniendo a sus mejillas. El rey hizo un ademán de acicalarse antes de hacer un gesto que él consideraba "seductor" hacia Sectonia.

—Borra esa expresión de tu cara. Ahora— fue la respuesta de la araña. Sus palabras habían estado cargadas no sólo de rechazo, sino también de asco, desprecio y amenaza.

—Eww, esta es incluso peor que la última que vino— retrocedió Dedede, amedrentado por el aura intimidante de Sectonia. A continuación, tosió para recomponer su postura "autoritaria."— Igualmente, no vas a encontrar el teletransportador por mucho que busques.

—¿De verdad?— preguntó Sectonia con una sonrisa ganadora, intuyendo que el rey estaba a punto de cometer un error.

—De verdad de la buena. Lo despiezamos para uno de nuestros proyectos— respondió Dedede sin reparar en lo que había dicho. Fue el sonido de Escargoon palmeándose fuerte la cara, lo que hizo darse cuenta de que básicamente acababa de confesar su culpabilidad. Tiff aprovechó el gesto para escaparse del caracol.—Upsies—dijo tras una risilla nerviosa. Viendo que se había metido en un callejón sin salida, e incentivado por un nuevo rayo impactando en los muros, Dedede finalmente se rindió.—Ugg, está bien, está bien. Os prestaré esos pararrayos. ¡Pero tenéis que libraros de esa cosa antes de que destroce el castillo, ¿está claro?!

—Gracias— dijo Meta Knight, aunque más que agradecido con el monarca estaba agradecido de que la discusión hubiese llegado a su fin.

Dedede se acercó a su trono y pulsó un botón. Un año atrás pulsarlo habría desplegado una pantalla en la que habría aparecido cierto vendedor con malas intenciones, pero ahora tenía otro propósito. En vez de activar todo el despliegue que N.M.E había instalado en el castillo, abría una compuerta secreta que daba a unas escaleras descendientes. Dichas escaleras daban a una puerta.

—Ni penséis que ahora que sabéis donde esta nuestro taller vais a poder entrar como Pedro por su casa. Pienso instalar un cierre con clave en cuanto esto termine— dijo Escargoon al resto con aire altanero, mientras abría la puerta para revelar su taller secreto.

"Debieron construir esto cuando restauraron el castillo," dedujo Tiff.

El taller de Dedede y Escargoon era una sala subterránea bien iluminada, bastante más grande que el antiguo taller del caracol. Una enorme mesa de trabajo ocupaba el centro y sobre ella reposaba un objeto tapado con una lona. Al fondo había una extraña plataforma, que recordaba vagamente al transportador de monstruos, aunque su diseño era más plano, sencillo y pequeño. Por último, varias cajas de diferentes tamaños se repartían por la habitación, todas decoradas con un logo que llamó la atención de Tiff.

"¿H.W.C? ¿Qué es esto? No me digas que Dedede se acaba de afiliar a otra compañía malvada..."

Meta Knight también había reparado en el logo de la caja, sus ojos volviéndose verdes en contemplación.

—Indagaremos sobre esto cuando lidiemos con la Cultivadora— le susurró el caballero a Tiff, quien asintió. Apagar la máquina era algo mucho más urgente.

—Esa caja tiene los pararrayos— dijo Escargoon mientras arrastraba una de las cajas con el extraño logotipo hacia ellos. Dedede por su parte se había acercado a la mesa central y había puesto las manos sobre la lona. Estaba de espaldas a ellos, por lo que no podían ver su expresión.

Sectonia retiró la tapadera y comprobó que el contenido era el correcto. En su interior descansaban una serie de artilugios metálicos que distaban mucho de los pararrayos habituales. Eran bastante compactos y en lugar de una toma de tierra, tenían instalado una especie de célula de energía, probablemente diseñada para almacenar la electricidad. La araña agarró uno de ellos para examinarlo.

El supuesto pararrayos era sorprendentemente ligero, tanto que incluso un niño podría llevarlo sin problemas. En uno de los lados había una pieza que parecía retirable, aunque dado que la etiqueta que había a su lado rezaba "llave de seguridad: no retirar hasta la correcta instalación de la pieza" decidió dejarla en su sitio. Seguramente, dicha llave serviría para evitar que los pararrayos atrajesen la electricidad mientras estaban siendo instalados. Además, había unas partes plegadas que parecían ser "piernas" para que pudieran acoplarse en cualquier sitio.

—¿De verdad esto un pararrayos?— preguntó fascinada por el extraño aparato en sus manos.

—Pues claro que lo son— respondió Dedede, girándose a mirarla.— Gracias a esas cosas, si Kirby usa la habilidad chispazo en vez de destrozar nuestros robots los potencia— añadió con una carcajada de superioridad.

Sectonia se giró hacia Kirby, quien miraba la pieza enfurruñado. Eso corroboraba lo que el rey acababa de decir.

—Interesante— comentó finalmente, mientras empezaba a repartir los pararrayos a Meta Knight, Kirby, Tiff y Tuff. Eran piezas muy prácticas y seguras, justo lo opuesto a lo que N.M.E solía comercializar.

—¿Tu no llevarás uno?— cuestionó Tuff.

—Alguien tiene que distraer a Kracko mientras los instaláis, y gracias a mi magia soy la que menos peligro correrá en el proceso— respondió la araña.

—Bien, ¡manos a la obra!— exclamó Tiff. Acto seguido, los tres niños y los dos adultos que les asistían abandonaron el taller corriendo, dejando a Dedede y Escargoon a solas.

—No nos han dicho nada de los cristales o de la máquina esa— comentó Dedede, sonando algo decepcionado, mientras apoyaba su espalda en la mesa de trabajo.

—Era de esperar. No se fían de nosotros— le replicó el caracol.

—Lo que quieren es llevarse toda la gloria por salvar los universos— gruñó Dedede, cruzándose de brazos. ¿Cuando llegaría su turno de ser adorado? "Pronto," se aseguró a si mismo.

—¿Aún cree que deberíamos acoplarnos a esa "misión"?— preguntó Escargoon.

—Pues claro que sí. Recuerda lo que nos contó el Capitán Waddle Doo: ¡van a ir a un lugar donde se pueden observar realidades alternativas! ¿Y si encontramos una que nos muestre como derrotar a Kirby?— insistió el rey con ansías.— Por no hablar de que podríamos robar algunos cristales y venderlos. A la máquina no le va a importar una vez la desconecten— añadió con avaricia.

—No sé. La cosa podría ponerse peligrosa por lo que han dicho— su voz llena de dudas.

—Sería una buena ocasión para estrenar el juguete nuevo— trató de convencerle Dedede con una sonrisa de diversión, señalando con su cabeza al objeto bajo la lona. No sabía si tenía más ganas de usarlo o si de ver las caras que pondrían los mocosos y ese Guerrero Estelar pretencioso al verlo.

—Pues nada. Espero que no salgamos escaldados de esta...—se resignó Escargoon, temiendo por su seguridad.

Dedede ignoró el temor del caracol y volvió a girarse hacia la mesa de trabajo.

"Con esto no se atreverán a volver a subestimarme," pensó el rey, apretando con ansía la lona bajo la que estaba su última esperanza.

— — —

Ignorando la conversación que estaba teniendo lugar entre el monarca y su secuaz, el grupo de Kirby ejecutó su plan rápidamente. Sectonia salió al patio del castillo y llamó la atención de Kracko, quien decidió descargar su frustración sobre ella. Una vez comprobaron que la nube estaba distraída, el resto fueron instalando los pararrayos en varias ventanas del castillo. Sectonia había dejado pegadas una tela de araña en cada llave de seguridad para retirarlas con magia una vez recibiera la señal de que estaban instaladas.

Gracias a un hechizo de levitación, Sectonia se movía con fluidez con el aire, permitiéndole sortear la desventaja del suelo mojado. Al flotar, esquivaba y bloqueaba los rayos del Eco de Kracko con tanta elegancia que parecía que estaba bailando, cosa que sólo enrabietaba más a la nube. Aún así, sabía que no podría aguantar mucho tiempo así, puesto que mantener el hechizo de levitación, mermaba sus reservas mágicas constantemente, y los hechizos defensivos aumentaban más el consumo. La falta de magia en la superficie agravaba a un más la situación.

—¡Estamos listos Sectonia!— oyó decir a la voz de Tiff, llenándola de alivio. Sectonia hizo chocar sus bastones para activar la magia de las tela de araña que había instalado, retirando así las llaves de seguridad.

El Eco de Kracko no parecía ser consiente de lo que sus enemigos habían hecho, por lo que no pudo evitar sorprenderse cuando su rayo en lugar de impactar sobre la persona que debía eliminar, se desvió hacia uno de los ventanales del castillo y fue misteriosamente absorbido.

—¡Kabu! ¡Envía la Estrella Remolque!— invocó Tiff

Una vez la Estrella Remolque acudió a su llamada, el resto del combate fue un visto y no visto. Los pararrayos atraían todas las descargas eléctricas de Kracko, por lo que Kirby podía maniobrar sin problemas y con un solo tajo de su habilidad espada partió al Eco por la mitad. El monstruo no tardó en desvanecerse en partículas digitales.

Y así, tan súbita como había empezado, acabó la tormenta, aunque la lluvia siguió cayendo como indicador de que aún no estaban a salvo. Ahora llegaba la parte más complicada: desconectar a la Cultivadora de Destinos antes de que más Ecos hicieran acto de destructiva presencia.

Terminado el combate, la Estrella Remolque se encogió y Tiff la guardó en su bolsillo, puesto que lo más seguro es que la volviesen a necesitar pronto. Una vez todos se reagruparon en el interior del castillo, y tras devolverle a Meta Knight la espada de práctica, Kirby volvió a tragarse una antorcha para activar la habilidad fuego y secar al grupo. Una vez estaban todos los listos, Meta Knight se dispuso a comenzar a dibujar el portal que les llevaría al Vacío Intermedio.

Pero fue bruscamente interrumpido.

—Eh, parad el carro. ¡No vais a ir a ningún sitio sin mí!— prohibió Dedede. Detrás de él, Escargoon arrastraba el objeto oculto que habían visto antes en el sótano. Todos lo miraron con frustración. La única excepción era Kirby, cuyos ojos se iluminaron al creer que Dedede quería ayudarles.

—¿De qué hablas?— preguntó Sectonia, confundida. No se había podido enterar de lo de la Cultivadora, ¿verdad?

—¿De verdad pensabais que no nos enteraríamos de vuestra misión secreta? ¡Sé a dónde vais y pienso acompañaros lo queráis o no!— clamó el rey.—¡Y Escargoon también viene!

—Ugg. No. Después de lo que ocurrió la última vez me niego—se negó Tiff en rotundo, recordando a cómo la mera presencia de esos dos casi les había arruinado la incursión a la fortaleza de eNeMeE un año atrás.

—Oh. ¿ Y cómo vas a prohibírnoslo?— la desafío Escargoon con soberbia.

—Como princesa de Floralia...—comenzó a decir Sectonia.

Dedede levantó una mano para detenerla y contraatacó diciendo:

—Si no nos dejáis ir con vosotros, despediré y exiliaré a Meta Knight por sus continuas traiciones a mi persona

—¡No serás capaz!—le gritó Tuff, con una rabia que era compartida con su hermana.

—¿Qué no? Madre mía te digo yo a ti que sí— replicó el rey.— Llevo años deseando hacerlo y mis motivos son más lícitos teniendo en cuenta todo lo que ha hecho a mis espaldas, como esa nave de guerra— expuso.

—Me quedo muerto. Ha usado bien una palabra formal—se quedó pasmado Escargoon. Dedede le lanzó una mirada que le decía "cállate o ya sabes lo que toca," haciendo que cerrase su boca.

—¿Y qué motivos son esos si puede saberse?— le desafió Meta Knight con calma, creyendo que era una amenaza vacía.

—Pues, por ponerte un ejemplo, está esa nave de guerra que construiste bajo los jardines del castillo sin mi consentimiento— respondió Dedede.—¿Cómo sé que no la habrías usado para derrocarme si no hubiera sido destruida en el asalto a esa fortaleza espacial? Por no hablar que con tu salario es imposible que los costes salieran de tu bolsillo. ¡Seguro que desviaste fondos del castillo para hacerla!

"Vale. Ese es un buen punto," concedió Meta Knight para si mismo.

—¿Cómo te atreves? ¡Meta Knight nunca haría algo así!— defendió Tiff al Guerrero Estelar. Kirby la secundó con unos poyos de protesta.

—Y luego están las pequeñas cosas. Que si los consejitos a Kirby, que si empujar mi vehículo con la excusa de que me estabas protegiendo, que si burlarse de mi a mi espaldas... ¿ de verdad creéis que un caballero que se precie debe tratar a su rey de esa forma?

—¡Te trata cómo te mereces! ¿Cómo pretendes que un Guerrero Estelar trate bien a un colaborador de N.M.E?— le echó en cara Sectonia.

—Je. ¿Crees que eso es un argumento?— repuso Dedede.— Dejar que su asuntos personales interfieran con su trabajo, que es obedercerme y servirme, demuestra su falta de profesionalidad.

Dedede, Escargoon, Sectonia y los niños comenzaron a discutir acerca del comportamiento Meta Knight, los dos primeros en contra y los otros tres a favor. El rey no se esforzaba en ocultar su menosprecio hacia el caballero y aunque a Meta Knight nunca le había molestado e incluso lo había usado para moverse con libertad delante de las narices de su jefe, por alguna razón desconocida, en ese momento su terrible actitud se le hacía intolerable y le estaba dando hasta jaqueca.

"Meta, sabes que te confiaría mi vida..."

Meta Knight apretó los puños. No. No era "alguna razón desconocida." Siempre había dado por hecho de que Dedede era así y que nunca cambiaría, puesto que todas las oportunidades que se le habían dado para hacerlo habían acabado desaprovechadas y desechadas. Pero la existencia del otro Dedede demostraba que las cosas no tenían que ser así. Ese reino merecía algo mejor. Esos niños merecían algo mejor.

Por primera vez, el pensamiento de derrocar al falso rey de Dream Land pasó por su cabeza. Pensamiento que rápidamente mandó a lo profundo de su mente. Ese tipo de conspiraciones eran impropias de un Guerrero Estelar.

—He tenido suficiente de esta discusión— rompió su silencio Meta Knight, liberando su frustración con un enfado frío que se reflejaba en sus ojos rojos.—Muy bien, mi rey. Puede acompañarnos, pero la seguridad de los niños primará en todo momento sobre la suya— dio por zanjado el asunto, diciendo la palabra "mi rey" con una falsedad tangible. Tiff, Tuff y Kirby le miraron, un poco sobrecogidos. No era habitual ver a Meta Knight enfadado de esa manera con Dedede.

El rey sin embargo no le dio importancia a la reacción de su empleado.

—Je. ¿Crees que necesito tú protección?— se rió Dedede.— Escargoon, ¡muéstrales nuestro proyecto!— ordenó a su vasallo.

Escargoon retiró por fin la lona del objeto, revelando un enorme martillo mecánico, hecho del mismo extraño metal que los pararrayos. Aunque parecía imposible dado su tamaño, Dedede lo levantó sin apenas esfuerzo, mirando al grupo con orgullo propio.

—¡Lo sabía!— gritó Tiff al ver el arma como una confirmación de sus sospechas acerca de la prolongada ausencia de Dedede y Escargoon.

—Pues tengo que admitir que mola bastante— comentó Tuff, sin poder ocultar su admiración. Hasta Kirby y Sectonia parecían impresionados. Meta Knight en cambio estudió el martillo detenidamente, sus ojos brillando de un color verde intenso.

—¡Tuff! ¡No te pongas a su favor!— le reprendió Tiff.

—Tranquila, no pienso hacerlo. Pero tienes que admitir que es guay.

Tiff no definiría un martillo equipado con propulsores y algo que parecía un lanza-misiles como guay, sobre todo en las manos de Dedede, pero entendía que alguien como su hermano estuviese atraído por el concepto.

—Bueno, creo que ya hemos perdido más tiempo del necesario— dijo Sectonia.

—Cierto. ¿Alguien más tiene algo que decir o hacer antes de irnos?— preguntó Meta Knight. Todos negaron con la cabeza.— Bien. Una vez se abra el portal, hay que cruzar rápido— explicó antes de, ahora sí, comenzar a dibujar el portal que los llevaría al Vacío Intermedio.

Mientras Meta Knight trazaba, una de las manos de Sectonia agarró el cuello del abrigo de Dedede y lo bajó a su altura.

—Déjame dejarte claras las cosas— le susurró la ex-princesa de Floralia al monarca de Dream Land.— No pienso correr más riesgos de los necesarios, así que da un paso en falso y estás acabado. Haz algo que no apruebe, y estás acabado. Por mucho martillo que tengas, te podría lanzar un hechizo y estarías acabado. Así que no causes ningún problema ahí dentro, ¿entendido?— le amenazó con severidad.

—Sí...— respondió Dedede, amedrentado.

"Sí que le ha durado poco la valentía," pensó Escargoon, decepcionado.

Meta Knight terminó de trazar la estrella, el portal abriéndose ante ellos. Todos se apresuraron en cruzarlo, el Guerrero Estelar siendo el último en hacerlo. "Pongámosle punto y final a esto," fue el último pensamiento que cruzó su mente antes de adentrase por segunda vez en el Vacío Intermedio.

Ni el ni sus acompañantes sabían lo mucho que se iban a torcer las cosas.


F por la tarta y la sorpresa que le tenían preparada a Meta Knight.

¿Recordáis hace un par capítulos cuando dije que ese era el capítulo más largo del fic? Pues con este se me ha ido la pinza pese a tener claro lo que quería hacer desde el principio xD Y ahora algunos lectores os preguntaréis, "espera, ¿este es el último capítulo del arco pero no se muestra lo qué ocurrió en el Vacío Intermedio?" a lo que respondo con una risa malvada. Ahora en serio, necesito que ocurran un par de cosas más en el presente del fic antes de que llegue ese momento, así que os pido un poco más de paciencia.