MAL PRESAGIO.

Las tres mujeres se quedaron por un momento mirando la joya que yacía en el piso y Shaoran reaccionó a recogerla, era muy extraño que una joya de esas características se rompiera así.

- Señora Ierán, usted dijo que esta joya…

- Tiene una protección especial desde hace décadas - dijo la mujer en un tono que si bien trataba de no preocupar a Sakura, su hijo conocía lo suficiente para saber que se trataba de algo serio. - Pero no te preocupes, ya veremos qué fue lo que sucedió.

La otra mujer de origen chino siguió conversando con Sakura animadamente, tratando de darle un giro a la situación, inclusive la llevó a presentar a otros familiares quienes la recibieron con la misma familiaridad.

- Madre, ¿usted podría explicarme qué pasó aquí?

- Hijo - Ierán lo abrazó sin decir nada más aumentando la preocupación del ambarino, cuando ella se apartó sus ojos se veían cristalinos.

- Madre no quiero restar importancia a sus creencias… Pero creo que están exagerando un poco.

- No es así Shaoran, no es así. Pero tampoco quiero arruinar esta noche que es de los dos, además, mira la hora, se acerca la media noche. Ve por Sakura. En el jardín empezarán los juegos artificiales a las 12 en punto.

Shaoran asintió y se apartó de su madre para ir por su novia, seguramente estaría muy emocionada, con lo mucho que le gustaban ese tipo de espectáculos.

- Les invito para que se acerquen al jardín, ya casi es media noche.

Sakura se apresuró a ir con ellos pero su novio la retuvo.

- Tú no mi amor, primero debes abrigarte bien, vamos.

Shaoran la tomó de la mano y la llevó donde estaba su abrigo y todos sus elementos, la miró de arriba abajo - no, creo que no es suficiente - así que la llevó escaleras arriba hasta su habitación y buscó un gorro y guantes que obviamente le quedaban enormes.

- Shao… Mi peinado - dijo haciendo un puchero.

- Amor… Tus pulmones, te prefiero despeinada a enferma. Además - dijo con una sonrisa torcida - me fascinas despeinada, con tu cabello sobre mi almohada

- Shao… - respondió ella retrocediendo ante el avance casi depredador de su novio - estás loco.

- ¿Y si vemos las luces desde aquí? tú y yo solitos - dijo besándola suavemente

- Aquí no, Shao, literalmente toda tu familia está aquí.

El ambarino asintió soltando a su novia poco a poco, a él poco o nada le importaba su reputación, pero la de ella… Por supuesto no la iba a arriesgar a habladurías.

- Ya estás lista entonces

Él también se puso la bufanda que Sakura le dio y salieron de su habitación corriendo para alcanzarlos en el jardín.

- ¡Feliz año nuevo! - gritaron todos al unísono mientras las luces iluminaban el cielo y todos compartían sus buenos deseos. A pesar de los Li pertenecer una familia tradicional china, celebraban ambas fechas.

- Feliz año nuevo, mi amor, gracias por estar en mi vida. - dijo Shaoran al oido de sakura y abrazándola con fuerza - Me has cambiado la vida mi pequeño monstruo

- Te amo, Shaoran "todopoderoso" Li.

- Bueno ya, suéltala - repuso Touya a su lado.

- Ven acá monstruo - dijo Touya envolviendo a su hermanita pequeña en un abrazo cálido - que la vida nos permita tenerte muchos años más a nuestro lado

- Te deseo lo mejor Touya. Eres el mejor hermano que un monstruo podría tener

La noche en Tokio transcurría en una feliz celebración de amor y vida, esperando que el próximo año fuera cada vez mejor y todos sus proyectos se cumplieran.

- Hija, me alegra mucho verte mejor, te había visto algo deprimida en la tarde - decía la italiana a su hija al verla aparecer muy arreglada en la cena, aunque se notaban sus ojeras.

- Gracias mamá, es solo que estaba un poco… Indispuesta, pero ya pasará

- Ahora más que nunca debemos estar unidos, es lo que tu padre quisiera

- Lo sé mamá, lo sé.

La enorme familia italiana se había reunido para recibir el año nuevo. El señor DAngello continuaba sumido en un coma profundo que nadie lograba entender muy bien qué lo producía. Los hermanos de Isabella no podían hacer otra cosa que mirarla con sospecha, ella no estaba destinada a ser la heredera y de repente cuando su padre tuvo el ACV ella tenía unos documentos firmados por su padre quien le hacía responsable de todos sus bienes y aunque habían sometido el documento a escrutinio no había nada raro o ilegal. Pero todos sabían que allí había algo más.

- Vamos a cenar, hijos, saben que han sido meses muy difíciles desde… - La voz de la mujer mayor se quebró - quiero agradecer su apoyo y cuidados en todo este tiempo. Sobre todo durante el perioso que Isabella estuvo fuera, sentí su compañía

- Viaje que era totalmente innecesario, por cierto - replicó uno de los hermanos de Isabella ganándose una mirada de odio por parte de la mujer.

- Hijo, tu hermana ha sido muy entregada a la empresa y…

- Mamá, el negocio estaba perfectamente bien hecho con los Li cuando estuvieron en Grecia, todo era claro y transparente. Insisto, ese tiempo en Japón fue por completo innecesario, seguramente estabas detrás de Li

- ¡Cállate! - espetó la joven - no sabes lo que estás diciendo

- Claro que lo sé, para nadie fue un secreto tu bochornoso comportamiento en Grecia, persiguiéndolo y asediándolo, no dudo que lo hayas intentado en Japón, pero tampoco es un secreto que Li se encuentra profundamente enamorado de su hermosa prometida.

- ¿Su prometida? - preguntaron Fye y Beatrice al unísono.

- Hace un rato se anunció la noticia - dijo otro de los muchachos mostrando en su teléfono móvil la noticia sobre el feliz compromiso.

- Qué noticia tan sorpresiva - dijo Beatrice - pero me alegro mucho que un muchacho como Shaoran haya sentado cabeza con una señorita tan dulce y amable como Sakura. ¿Sabían que me escribe constantemente?

- ¿Y esa tonta por qué tiene que estar en contacto contigo?

- No te refieras así a ella hija querida, solo está al pendiente de la salud de tu padre, me ha enviado flores para ayudarme a sentir mejor, es en verdad una buena chica.

- Pues a ver cuánto les dura la dicha, el que es, no deja de ser - dijo la Italiana con ironía

- ¿Envidia hermanita?

- Vamos a ver quién sale ganando - dijo la italiana en voz baja acariciando su vientre.

- ¿Estás segura que no quieres quedarte?

- Mañana quiero ir temprano al templo, hace mucho que no lo hago y Tomoyo irá conmigo.

- Ah, ¿no piensas invitarme?

- ¿Quieres ir con nosotras al templo?

- Ya que insistes…

- Mi Kimono está en el apartamento, amor.

- Pues mandamos temprano a traerlo…

- Está bien, solo porque hemos bebido algo de champagne. No me gusta incomodar a tus padres

- Como se te ocurre que la futura señora Li va a incomodar en algo

Sakura miró la hermosa sortija en su dedo. Se sentía irreal lo que estaba pasando, todo en realidad, el lujo del que estaba rodeada, un estilo de vida completamente diferente al que había tenido siempre, pero estaba absolutamente feliz y lo estaría aún sin todas esas cosas, era la calidez de las personas que la rodeaban, de quienes serían su familia política… Su prometido, su guapo y maravilloso prometido. Pero un pensamiento cruzó su mente, lo sucedido con aquel bonito brazalete que la señora Ierán le había obsequiado, sin duda era muy extraño y mucho más la mirada preocupada de las dos mujeres chinas cuando eso sucedió.

- No puedo dejar de pensar en lo que pasó Hien - comentaba Ierán a su esposo

- Es muy extraño en verdad.

- La última vez que eso pasó…

- Lo sé, lo sé. A pesar de nuestro pasado y raíces culturales no soy muy asiduo a dejarme llevar por supersticiones.

- Sabes que no son supersticiones, Hien - dijo la mujer con voz seria

- Pero no estarán solos, somos una familia unida y sé que el amor que se tienen el uno al otro los ayudará a afrontar lo que sea que venga.

- No puedo sentirme tranquila, debemos estar alertas.

Hien besó con cariño la mano de su esposa, ella normalmente era muy ecuánime y racional, pero cuando se trataba de estas cosas… Aunque, sin querer aceptarlo en voz alta, también estaba preocupado, la última vez que algo como eso había sucedido… Un escalofrío le recorrió de solo pensarlo.

- Ierán… ¿Qué otra cosa sabemos sobre esa protección?

- No mucho, pero voy a investigar y una cosa te aseguro: cuidaré de la felicidad de mi familia, pase lo que pase.

- Wow Sakurita, te ves preciosa - decía una emocionada Tomoyo viendo a su amiga con un Kinomoto finísimo que la castaña estaba luciendo en el primer día de año nuevo.

- Exageras - dijo visiblemente sonrojada

- No lo hace, te ves hermosa - repuso Shaoran con una sonrisa y vestido en un elegante traje ya listo para acompañarlas al templo

- Tú no eres objetivo - repuso haciendo un puchero.

Eriol, Tomoy, Sakura y Shaoran salieron de la enorme mansión para hacer sus actividades de año nuevo. Ierán adujo un pequeño malestar por el que no podría aceptar la invitación de su amable nuera, pero la verdad es que estaba más interesada en salir de la duda que no la había dejado descansar bien. No podría simplemente ignorar lo que había pasado, porque ella misma tenía un presentimiento extraño.

- Vamos a ver el lago - dijeron los niños entusiasmados casi que arrastrando a Sakura.

- ¡Vamos! - respondía ella con emoción, la verdad es que la compañía de los tres pequeños traviesos más que importunarla o estresarla la llenaban de energía.

- ¡Tengan cuidado! - llamó la atención Shaoran

- Tranquilo tío, cuidaremos a tía Sakura - respondió la del medio que parecía ser un poco más tranquila y sensata (tan sensata como una niña de 7 años puede ser)

Los tres los miraban desaparecer entre la multitud que se había dado cita en el santuario aquella mañana de año nuevo.

- Será una excelente madre - comentó Tomoyo despreocupada a los dos interlocutores varones.

- Eso sin duda. Si puede con los tres terremotos chinos… - comentó Eriol

- Tiene mucha paciencia y energía, es cierto.

- Por cierto, ¿ya tenemos fecha para la celebración?

- No, aún no hemos hablado al respecto, apenas lo propuse hace dos días.

- Sería precioso en primavera - comentó Tomoyo con mirada soñadora - bajo las hermosas flores de cerezo cayendo sobre ustedes… Por cierto, ¿quieres una ceremonia grande al estilo Li?

- De ninguna manera y en esto seré firme, por lo menos ante mi familia, ya dependerá de Sakura, pero yo quiero algo pequeño e íntimo

- Tu casa sería perfecta, ya ves lo hermoso que se pone el jardín en primavera.

El ambarino se encogió de hombros - Te lo dije, no es una decisión unilateral y prefiero que Sakura elija lo que la haga feliz, a mí solo me importa que sea ella quien esté en el altar, lo demás me tiene sin cuidado.

- Yo sigo creyendo que esto es irreal mi querido amigo.

- Cuando llega, llega. Qué te puedo decir…

- Es cierto - dijo él apretando la mano de Tomoyo con suavidad.

Ambos se miraron con ternura. Desde que habían decidido reiniciar su relación había sido algo maravilloso, encontraban paz el uno en el otro, se sentían cómodos con la forma como estaba transcurriendo su relación, aún a pesar de la aparente reticencia de Tomoyo al matrimonio, pero Eriol no tenía prisa, con un papel o sin él, quería permanecer al lado de la mujer que tomaba su mano, pasara lo que pasara

No mucho tiempo después llegaron al lago donde los niños correteaban alrededor con unos globos que había comprado su dulce tía Sakura quien los miraba también atentamente.

- ¿No estás cansada? - preguntó el ambarino

- Un poco, ya había perdido la costumbre de caminar con geta

- ¿Quieres irte ya?

- No, mira lo felices que están, además todavía no hemos ido a leernos la suerte.

- Yo también quiero - Dijo Tomoyo entusiasmada.

- Iré por los niños entonces.

Todos juntos se dirigieron a una pequeña caseta donde podían adquirir los palillos para obtener sus Omikuji.

Tomoyo emocionada, indicó que le había tocado Daikichi (muy buena suerte), Eriol Kichi (Suerte)

- ¿Y ustedes chicos?

Ambos castaños se miraron, habían sacado el mismo papel:

Daykio (gran mala suerte)

- Querida, ¿has logrado averiguar algo? - preguntó Hien sirviendo una taza de té a su esposa.

- Cosas interesantes… La verdad hacía mucho tiempo no me tomaba la tarea de estudiar estos textos, pero todavía no tengo algo concreto.

- Ya llevas una semana tratando de descifrar esto, las cosas van bien con los muchachos, ya ves que fueron a Hong Kong a unas pequeñas vacaciones sin ningún contratiempo.

- Lo sé, querido y quiero pensar que en realidad no pasará nada, que son solo supersticiones o ideas… Pero tengo una sensación tan extraña que no sabría explicarte

Hien guardó silencio mientras tomaba el periódico y simulaba leerlo, no se lo diría a su esposa, pero…

los días de descanso que tuvieron les habían sentado de maravilla, era como una previa luna de miel, estuvieron en Hong Kong no solo compartiendo un poco con la familia de Shaoran, sino también paseando y conociendo lugares increíbles, eran las primeras vacaciones reales de Sakura en mucho tiempo y era la primera vez en muchos años que Shaoran no se desbordaba en excesos.

La familia del ambarino había aplaudido su elección de esposa, no faltaron algunos comentarios ácidos sobre el origen y clase social de la castaña pero que fueron totalmente ignorados.

Llegaba la hora de volver a la realidad.

- El día de hoy tenemos reunión toda la mañana con el equipo legal que nos ayudará con los contratos iniciales con algunos proveedores Norteamericanos. En horas de la tarde tienes una reunión con el equipo de publicidad para presentar los bocetos de los renders para redes sociales.

Sakura suspiró.

- ¿Vaya que empezamos el año con toda, no es así Chihrau?

- Sin duda alguna. Pero si te sirve de consuelo, creo que todos estamos así según pude comentar con otros asistentes.

- Lo sé, pero lo mejor será empezar con el mejor ánimo. ¿Sabes quienes estaremos en la reunión de la mañana?

- Te ahorraré la molestia - dijo con un toque de picardía - El señor Li, es decir… tu novio estará en la reunión y sí… Rika y yo nos pusimos de acuerdo para apartar la hora de almuerzo y que ambos puedan estar juntos.

- Las dos son la eficiencia personificada, ¡muchas gracias!, ¿puedo abusar de tu confianza y pedirte algo más?

Chiharu la miró con un brillo en sus ojos.

- 2 café mocca grande, extra chocolate, un panecillo de canela y galletas de chocolate. Vienen en camino

Sakura sonrió - ¿soy tan predecible?

- Ambos, un poco… - sonrió la chica. Es hora de ir a la reunión, la asistente de Taka… Perdón, del señor Yamazaki les acompañará para el acta

- No lo sé, preferiría que fueras tú. No es que desconfíe de Kobayashi, de ninguna manera, pero confío más en ti.

- Tú eres la jefa. Aunque ella es la que tiene experiencia en temas legales.

- Lo sé y es muy buena en su trabajo, pero acompáñame por favor - pidió Sakura haciendo un puchero

- Claro que sí, pero… Recuerda que ya empezarán los viajes a EEUU y no voy a estar ahí.

- ¿Cómo que no? - contestó Sakura casi que con un bufido - Claro que estarás conmigo, está en el contrato

La muchacha se detuvo en el acto mirando incrédula a su jefa.

- ¿Yo?

- Chiharu, no me digas que… ¿No leíste el contrato?

- No recuerdo específicamente esa cláusula, pero…

Sakura se asustó, no podía perder a Chiharu, pero era fundamental que pudiera contar con ella siempre que fuera necesario viajar.

- ¡No lo puedo creer! - chilló la muchacha emocionada ¡Voy a conocer América!

Y Sakura soltó de pronto el aire que tenía retenido y luego sonrió.

- Claro que si, primero Norteamérica, y después Centro y Sudamérica, hay proyectos muy interesantes por hacer.

- Que felicidad, voy a preparar mis documentos.

- Ah sí, Tomoyo te indicará como hacerlo todo, fue de muchísima ayuda cuando yo tuve que hacerlo.

-¿Viajabas mucho el señor Li?

- En realidad fue solo uno - conversaban mientras se dirigían a la sala de la reunión - Pero fue… - dejó ir un suspiro

- No lo puedo creer, ¿tan así?

- Muy "así" - ambas rieron - no, pero no pienses mal, me refiero a que me permitió descubrir mucho del carácter de Shaoran en diferentes aspectos, no te niego que tuvo sus momentos complicados - recordaba su encuentro con la ex novia de Shaoran y lo sucedido con Isabella y Fye en la fiesta del cierre de negociaciones - pero en general fue un buen viaje.

Sakura rememoró aquella como si fuera un pasado lejano cuando apenas había sido hace algunos meses.

– En fin, luego te contaré

Arribaron a la reunión segundos antes de que Shaoran lo hiciera y saludó a su novia con un beso, sin ningún miramiento o disimulo.

- Shao - dijo ella en tono de regaño

- Nada de reclamos, eres MI PROMETIDA, no tengo porqué esconderme

La castaña rió divertida y ambos ingresaron a la sala de juntas. Chiharu se ubicó al lado derecho de Sakura, presta para recopilar la información necesaria. Pero hasta la distraída Sakura pudo notar el ligero rubor que se apoderó de las mejillas de su asistente cuando el alegre abogado ingresó en la sala.

- ¡Buenos días a todos! el enlace con mis colegas Estadounidenses está listo, así que empecemos.

La enorme pantalla del salón dejó ver un pequeño grupo de personas quienes saludaron amablemente. La reunión comenzó con la discusión de los borradores de los contratos revisándolos punto por punto, aunque cada tanto Yamazaki les hacía reír con algunas de sus ocurrencias, pero Sakura estaba un poco más atenta a su asistente y vaya si le había sorprendido su hallazgo.

- Shao… Te juro que lo vi - comentaba Sakura mientras estaba en el regazo de su novio y este acariciaba suavemente una de sus torneadas piernas

- A ver y ¿qué viste?

- Sus ojos… Brillaban de una manera muy especial, ¿crees que Yamazaki le corresponda?

- Lo conozco hace unos años, es de las personas más afables que puedas conocer, pero es demasiado reservado con su vida privada, cuando mucho le he conocido un par de novias.

- ¿Tú qué crees?

- Que hay que dejar que las cosas entre ellos fluyan mi amor, sé que quieres ver a todas las personas felices y le has tomado especial afecto a tu asistente, pero hay cosas en las que debemos mantener distancia.

- Obvio no creerás que pensaba intervenir… Por lo menos no directamente

- Sak.

- No es nada, tú tranquilo. - cerró ella la conversación con una risita inocente.

Shaoran disfrutaba de la paz que tenían en ese momento, era bastante tarde, pero ambos habían demorado en salir de la oficina y no tenían mucho tiempo. El ambarino sabía que su novia tendría que viajar a Estados Unidos y él no podría ir con ella, una cosa era no verla durante el día, pero otra muy diferente era no verla definitivamente por varias semanas.

Semanas - Pensó con un suspiro.

Además que no podía sacarse de la cabeza a ese sujeto idiota que siempre estaba revoloteando al rededor. Sí, sabía a la perfección cómo eran los occidentales y por supuesto que era más que consciente del carácter afable de su prometida. No quería desconfiar y de ella jamás lo haría, pero ese tipo se las traía y eso lo volvía loco. Afortunadamente ella viajaría con su asistente, no estaría sola del todo y conocía perfectamente la ciudad donde estaría instalada esas semanas, aunque también estaría en Vancouver y el invierno era tan frío allá… y ella que no se cuidaba lo suficiente… Si, no podía dormir.

- Amor, ¿no puedes dormir? - dijo la voz ronca de Sakura abrazándose más a su pecho.

- No te preocupes mi amor, son solo cosas mías.

- Cosas nuestras, dirás.

- Solo pensaba en tu viaje mi amor, algunas cosas por las que quisiera no preocuparme.

- Te juro que me voy a abrigar bien, sobre todo en Vancouver, tengo reservas de mis medicamentos, conozco New York a la perfección, no me voy a exponer a situaciones peligrosas.

Y si, era como si pudiera leerlo por completo, sonrío en la penumbra acariciando suavemente el cabello de la castaña - Descansa mi amor - dijo ella dándole un suave beso.

- Te voy a extrañar demasiado - dijo Shaoran estrechándola en un abrazo en la sala VIP del aeropuerto de Narita

- Yo a ti

- me encantaría poder acompañarte, pero sé que te va a ir muy bien y aquí estaré esperándote cuando regreses.

- Lo sé mi amor, pero ya no te tendré para calmarme en el avión - respondió la castaña con ojos llorosos - tengo miedo - dijo casi que en un susurro.

- Solo debes tratar de distraerte en ese momento. Piensa en todas las cosas lindas que hemos vivido, piensa que te amo y te espero, piensa en mis manos tomando las tuyas…

Los pasajeros del vuelo 5378 con destino a New York, por favor abordar.

- Es hora.

- Te amo Sakura, y aquí estaré esperándote - le dijo para después besarla

- Yo te amo también, muchísimo, por favor cuídate.

El ambarino vio como su novia desaparecía agitando su mano por la pequeña puerta acompañada de su asistente.

- No te preocupes, Li. Yo la cuidaré - fue lo último que dijo Yue antes de desaparecer por la misma puerta.

- Maldito, más te vale no acercarte a mi novia. - masculló Shaoran en voz baja mientras su corazón se estrujaba viendo partir en ese avión al amor de su vida y por alguna razón que no lograba entender, sentía que ese había sido su último abrazo y el último beso.

3 AM. - Tokio - Japón.

- ¿Shao? ¿mi amor?

- Dios mío Sakura, ¿Llegaron bien?

- Si, ya estamos acá, son las 10 am y hace un frío terrible, afortunadamente pudimos llegar, pero el último vuelo fue terrible a causa de unas tormentas, tuvimos que aterrizar en Miami y quedarnos ahí algunas horas, no te imaginas el miedo que sentí.

- Mi amor lo siento mucho, pero me siento mucho más tranquilo al saber que llegaste bien.

- Así es, ya estamos en el auto de la compañía y vamos directo al hotel. A causa de los retrasos en los vuelos apenas tendremos tiempo de llegar a la reunión que inicia a las 2

- Sak, preciosa, no te excedas, si sientes necesario mover un par de reuniones, hazlo.

- No mi amor, eso retrasaría mi regreso, el itinerario está muy apretado. Y… Ya te extraño

- No más que yo, créeme, me haces demasiada falta y estas últimas horas han sido terribles, estaba muy preocupado.

- Bueno mi amor, ya puedes estar tranquilo y daré lo mejor de mi para regresar lo más pronto posible.

- Abrígate bien por favor, ya sabes que cualquier señal de alarma…

- Te amo Xiaolang Li. Tengo que irme, descansa.

Por fin podría dormir tranquilo… O casi, porque esa sensación que tenía dentro de su pecho, esa inquietud, ese… Miedo, no lo dejaba en paz.

18 días habían pasado desde que Sakura emprendiera su viaje, Shaoran había trabajado como poseso con dos objetivos principales: 1. Ocupar su mente por la ausencia de su novia (que no imaginó podría afectarle tanto) y 2. Contar con tiempo suficiente para disfrutar de su compañía cuando regresara.

Lejos estaba de imaginar que a esa misma hora la tragedia estaba ad portas de su vida viajando en primera clase.

Tomó su teléfono para llamar a Sakura, de verdad la extrañaba muchísimo y aunque el viaje estaba siendo todo un éxito y se habían cerrado negocios muy importantes, él no veía la hora de tenerla nuevamente entre sus brazos. Era extraño, no ingresaban las llamadas al teléfono de ella ni al de Chiharu. Pensó que quizá no había señal donde estaban, pero decidió continuar con su trabajo para enfocarse en ello y no llenarse la cabeza de ideas estúpidas, había hablado con ella unas 5 horas atrás y la notó distante, además que ya se estaba haciendo tarde en Canadá y seguramente pronto se iría a dormir.

- Rika, podrías traerme un café cargado, por favor - solicitó a su asistente llevando la mano a la nuca. Estaba cansado, pero más que eso se sentía mal, una sensación de desasosiego que no lo dejaba en paz.

- Shaoran, ¿estás bien?

- Si… Es solo que… No sé cómo explicarte, una sensación extraña que no me deja tener paz.

- Entonces creo que mejor te traeré un té y algo de chocolate para que te calmes, mira, todo va bien, acá las cosas están funcionando de forma correcta, según los reportes de Sakura el viaje ha sido todo un éxito… A veces nuestra mente nos juega malas pasadas, es todo.

De repente, la puerta de su oficina se abrió sin anuncio alguno, haciendo que ambos dirigieran sus miradas hacia ella extrañados de que alguien tuviera la osadía de pasar sin siquiera ser anunciado.

- ¡Buongiorno! - saludó entusiasmada Isabella.

- Tú… ¿Qué haces aquí?

La italiana ingresó a su oficina sin ningún problema y se sentó en la salida cruzando sus piernas, Shaoran quería sacarla de los cabellos si era necesario, así que de su escritorio se dirigió hacia ella con rabia contenida.

- Te hice una pregunta

- Mi vida, todo a su tiempo… Esperaremos que lleguen los demás

- ¿Los demás? - preguntó extrañado el castaño

- Si, si, no deben tardar. No comas ansias

- Disculpa Isabella, pero en ningún momento me indicaron que habría alguna reunión o…

- No, no, no - dijo negando también con su dedo - No es una simple "reunión"

En ese momento el señor Li ingresaba a la oficina de su hijo con expresión de sorpresa y el ceño fruncido, cosa que no era para nada común en él, pero detrás de él también venía su madre, la señora Ierán. Esto estaba demasiado raro. El ambarino les pidió tomar asiento y la sensación anterior de desasosiego ya se había convertido en una presión en su pecho casi insoportable, la visita de Isabella, su tono petulante, no podrían traer nada bueno.

- Ahora sí, estamos completos. ¿Podrías decirle a tu secretaria que nos deje solos?

Rika miró a Shaoran como esperando indicaciones y él con un gesto de su mano le indicó que se quedara.

- Bueno, allá tú - dijo despreocupada - Vengo con una información importante que sin duda cambiará el rumbo de las circunstancias.

- Desconocemos por completo el motivo de su regreso y mucho más de esta intempestiva reunión, señorita - intervino Hien - Podría por favor ser breve, tenemos mucho trabajo.

- Breve será. Estoy embarazada y es de Shaoran.

Decir que los 4 estaban pálidos era poco, Shaoran tuvo que sostenerse de su asiento al sentir que el mundo se le iba al piso. ¿Qué acababa de escuchar? ¿embarazada? ¿de él? eso jamás, hacía mucho tiempo que no tenía nada con ella y… ¡No, era imposible!

Ierán y Hien voltearon a ver su hijo esperando una respuesta que por supuesto no se hizo esperar.

- A ver, Isabella… Tú y yo, si bien nos vimos envueltos en… Bueno, una relación pasajera y sin importancia, eso fue hace mucho, no tiene sentido que vengas a decir ahora que estás embarazada.

- Pero lo estoy y es tuyo, tengo pruebas

- Yo quiero ver esas pruebas - dijo Ierán sin perder su tono imperturbable.

La italiana sacó de un sobre una serie de fotos que los mostraban a ambos en la cama del ambarino, presuntamente sin ropa

- Solo les mostraré esas… Las demás son un poco más… Ya saben, para mi disfrute particular.

La mirada de Hien sobre su hijo era dura y a la vez turbada, mientras Shaoran miraba aquellas fotografías totalmente anonadado, eso no podía ser cierto, no podía ser él.

- Es un vil montaje… Además, la fecha, pueden ser fotografías viejas.

- No mi amor, no lo es. Tengo los archivos originales para que tú mismo veas que no hay nada extraño.

- Pero es… Esto es en mi casa.

- Tu cama mi amor, siempre la preferí a las de cualquier hotel.

Ierán se llevó las manos al rostro, era increíble lo que estaba presenciando.

- Oh, lo olvidé, estos son los exámenes de laboratorio que confirman mi estado y una primera ecografía, aunque no se ve nada, en fin… Felicidades, serán nuevamente abuelos - dijo la mujer fingiendo dulzura pero con una expresión de satisfacción que solo sería interrumpida por el golpe seco que se sintió tras ellos.

- Shao… Shao, ¿qué está sucediendo? - el sonido había sido producido por la maleta de Sakura al caer, había entrado y nadie se había dado cuenta.

- Amor, Sakura - saltó el ambarino de su asiento y corrió a abrazarla, ella correspondió a su abrazo sin salir todavía del estupor que le generaba lo que acababa de escuchar.

- ¿Qué está pasando? - dijo ella suave a su oído con voz trémula- ¿de qué está hablando? ¿por qué está aquí?

- Oh, Sakura - se adelantó la italiana con gesto compungido - Lo siento, lo siento muchísimo, fue un desliz, una situación que ninguno de los dos pudo preveer.

- ¿De qué estás hablando? - respondió la castaña con sus ojos cristalizados por las lágrimas.

- De Shaoran y yo y… - dijo tocándose el vientre - nuestro bebé.

Sakura sintió que algo se rompió dentro de ella, sintió los brazos de Shaoran rodeándola pero no podía reaccionar, simplemente no podía.

- Cállate Isabella, cállate, todo lo que dices son mentiras.

- Señorita DAngello, tome asiento por favor y tú Shaoran, saca a Sakura de aquí.

- Pero… - quiso protestar la italiana

- Silencio por favor - dijo el hombre con voz serena pero firme - este asunto es tremendamente penoso, pero creo, que por respeto a mi hijo este caso debe ser estudiado con lupa.

- ¿Está usted acaso dudando de mi honorabilidad? - contestó ella con gesto ofendido.

Hien alzó la mano, indicando de nuevo que se callara.

- De ninguna manera es mi intención ofenderla, pero comprenderá que no es la primera vez que esto sucede - con esa información no contaba la italiana - Aunque debo admitir que… - dijo dando una hojeada a las fotos y documentos que certificaban su estado - Todo parece muy claro, pero es nuestro deber investigar.

La italiana hizo un mohín de niña chiquita mientras el hombre hablaba.

- Shaoran está comprometido en matrimonio con una mujer que es absolutamente maravillosa y que cuenta con todo nuestro respaldo, no pensará que vamos a echar por tierra todo esto…

- Es su nieto de lo que hablamos señor Li, usted que siempre ha exaltado los valores familiares y ha dado cátedra de la importancia de la palabra y el honor… Me parece increíble escucharlo ahora tratando de tapar lo que su hijo hizo.

- No estoy tratando de tapar nada, solo le doy a mi hijo el beneficio de la duda.

Isabella recogió furiosa todo el material que había traído y se encontraba sobre la mesa.

- De todas maneras, no piensen que me quedaré quieta… No me interesa el dinero, tengo de sobra, solo quiero que mi hijo no crezca como un paria debido a la irresponsabilidad de su padre. Mi hijo, como el suyo, merece tener un padre presente en su vida, no solo un cheque - finalizó limpiando una lágrima imaginaria de su mejilla y aparentemente compungida - Que tengan buen día - se despidió para salir rápidamente de la oficina.

Cuando subió al elevador respiró, había empezado el show y apelaría al consabido "honor de los Li" para lograr sus planes. Claro que lo haría.

- Dime ¿cómo te fue? ¿cómo fue que llegaste antes? estaba tan preocupado por ti - decía Shaoran sin soltar a su novia del abrazo en cuanto llegaron a la oficina de la castaña.

- Yo solo… Decidí adelantar el viaje, me maté trabajando, adelantando reuniones para sorprenderte pero… La sorprendida he sido yo - dijo con lágrimas en sus ojos.

- Mi amor, ven - El ambarino la llevó a la salida de la oficina, se sentó a su lado, y tomó sus manos - Ni siquiera yo lo sé, pero los hechos son estos: Isabella llegó diciendo que… Está embarazada y que yo soy el padre.

Sakura trataba de contener sus lágrimas ante lo dicho por los propios labios de su novio.

- Sakura, mírame a los ojos - pidió el ambarino - Yo jamás tuve nada con Isabella desde que tú y yo estamos juntos, inclusive la última vez que… Bueno, tú y yo llevábamos un par de días de conocernos. Desde eso no estuve con ninguna otra mujer y te lo puedo jurar por mis padres. No sé por qué ahora viene con eso.

- Shaoran, yo…

- Por favor, mi amor, por favor… Dame tiempo de aclarar todo este asunto, te juro que yo… - La castaña puso sus dedos en los labios del ambarino para detenerlo

- No digas nada, confío en que me estás diciendo la verdad. Entiende bien, te estoy dando toda mi confianza, por favor, no me defraudes Shaoran.

El ambarino besó las manos de su novia, respiró tranquilo, ella creía en él, la verdad es que nada más importaba.

- Bueno, yo venía para darte una sorpresa, pero estoy muy cansada, estaré en el apartamento.

Shaoran no dijo más, tampoco sabía qué más podía decir, él mismo estaba conmocionado con lo que había sucedido minutos atrás. Subió a su piso suspirando.

- Señor Li, su padre lo espera en su oficina - dijo Rika mostrándose apenada

- Voy ahora mismo - mientras subía la escalera hacia la oficina de su padre su mente iba a millón por segundo, no sabía qué había pasado, esas fotos, todo lo que estaba pasando.

Siga joven Shaoran - indicó la amable mujer secretaria del señor Li.

- Padre

- Ven acá - dijo sin más el mayor de los Li, Ierán también se encontraba entre ellos - Ahora si, necesito una explicación - dijo arrojando sobre la mesa todo lo que Isabella había dejado.

- Padre no hay ninguna explicación que no sea la lógica, todo esto es un montaje, yo no he tenido nada con Isabella desde hace… Casi 10 meses. Es imposible

- ¿Y las fotos?

- Deben ser un montaje.

- Más te vale Shaoran, porque lo que está pasando aquí es gravísimo. Yo… Yo pensé que habías cambiado - había un dejo de reproche y dolor en la voz de Hien -

- ¡Y Cambié! te lo juro, lo hice, yo mismo no sé qué está pasando, de dónde salió eso, yo… Era feliz, yo solo… - no pudo decir más porque las lágrimas invadieron su garganta y lo siguiente que sintió fue el abrazo de su madre.

- Tranquilo hijo, resolveremos esto. Creo que debemos traer unos peritos que establezcan la validez de esas fotos.

- Pase lo que pase, yo… Yo no pienso casarme con ella - dijo decidido el ambarino

- Y yo no te pienso pedir que lo hagas, pero hay que manejar esta situación con pinzas, no podemos exponernos al escándalo.

- El escándalo…

- Shaoran entiende, no nos referimos al escándalo solo por temas mediáticos o de apariencia, es por los negocios que ya tenemos y los que vendrán en el futuro, negociamos con personas de mi edad, que no solo buscan que la empresa en sí sea estable, sino que quienes están en frente de ella sean también intachables y sabes que esa… Señorita no es cualquier persona.

- Lo sé papá, pero no entiendo cómo pasó todo esto, yo… Era feliz, todo estaba bien, ahora… Todo se puede acabar para mi.

- Shhhh hijo tranquilízate - repuso Ierán acariciando su cabello - Todo va a estar bien.

- Por ahora… Creo que lo mejor es que vayas con Sakura e intentes calmarla, se veía muy afectada por todo esto, debes darle la seguridad de que todo se va a resolver.

- Gracias papá y mamá. Yo me comunicaré con ustedes.

El ambarino salió de la oficina un poco más optimista pero con el mismo revoltijo de emociones, esto parecía una pesadilla, horrible pesadilla, pero era la realidad y aquí sí había cosas que podía hacer.

Tomó su teléfono e indicó a Rika que saldría de la oficina el resto del día para luego pasar por la oficina de Eriol y sonsacarlo de sus responsabilidades.

- Necesito tu ayuda - dijo apremiante

- El inglés totalmente perdido de la situación acompañó a su amigo en el elevador mientras este le contaba lo que estaba sucediendo.

- Estás metido en tremendo Lío - dijo Eriol

- ¿Y crees que no lo sé? y me rompe el corazón saber que Sakura se enteró de esta forma tan… Horrible, humillante, no sabes lo mucho que detesto a Isabella por lo que está haciendo.

Ambos abandonaron el elevador en el parqueadero e ingresaron al vehículo de Shaoran.

- Ahora si, dime la verdad, nadie nos está viendo ni escuchando y para ayudarte, necesito saberlo todo.

- ¿Tampoco me crees?

- Amigo no es eso, solo que…

- Yo sé, sé perfectamente cómo ha sido mi vida, lo que está pasando yo lo construí ladrillo a ladrillo, pero te juro por mis padres, por Sakura que es mi vida, yo no tuve ningún enredo con ella.

- Cabe la posibilidad de que el bebé sea de otro y te están implicando - reparó el inglés.

- Pero las fotos, esas asquerosas fotos, Eriol, estamos juntos en mi cama y según el archivo que entregó con las originales, no hay montaje alguno.

- En primer lugar, tenemos que pensar con cabeza fría Shaoran, ver de dónde partir. En este momento el embarazo es muy temprano para hacer una prueba de ADN y no creo que Isabella se vaya a quedar quieta.

- Sakura, hermano, es Sakura y nuestro compromiso lo que me preocupa.

- Lo sé… Y si… Piensas en la posibilidad de suspen…

- No lo digas, ni se te ocurra.

- Shaoran, mientras todo se calma, todo se hizo muy mediático respecto a su compromiso y ¿no crees que esta noticia también se va a filtrar? y ¿quién será la más perjudicada?

- No tiene por qué filtrarse, solo sabemos mis padres, Sakura tú y yo

- Y la involucrada, no lo olvides, y está en capacidad de armar un escándalo de proporciones monumentales.

- No digas más… Tengo que hacer algo, no puedo dejar que esto escale más allá

- ¿Tienes la información de las fotos? ¿sabes qué fecha tienen?

- Aún no, mi padre… Él me enviará la información, debemos buscar al mejor experto informático para que desvirtúe esas fotografías.

- Debemos conseguir la fecha, ya eso nos permitirá saber qué pasó

- Mi padre me dijo que fuera a casa para estar con Sakura, pero no tardaré, necesito aclarar toda esta situación.

- Pobre Sakura

Y justo en ese momento su teléfono sonó, era Tomoyo y por Dios que no quería un sermón más, no de ella. Contestó rápidamente.

- Shaoran…

- Tommy

- Solo te preguntaré dos cosas

- Dime

- Primero: Dime que no es cierto por favor, y segunda: ¿Estás bien?

El ambarino suspiró cansado.

- La respuesta a ambas preguntas es un rotundo: No.

- Dime cómo puedo ayudarte

- ¿Hablaste con Sakura?

Su amiga guardó silencio por un momento

- Tomoyo…

- Lo hice. Tenemos que aclarar esta situación.

- Yo voy camino a casa, ya estamos contactando a un experto que nos ayude a verificar la validez de esas fotografías

- Dime cómo te ayudo.

- Por ahora solo… Ayúdame a cuidar de Sakura, no me puedo sacar de la cabeza su expresión cuando pasó todo esto, fue un desastre.

- Lo siento muchísimo. Y… ¿Sabes dónde está Isabella?

- No lo sé y no me importa

- Debería importarte. ¿No se te ocurre que podría buscar a Sakura y llenarle la cabeza de ideas?

El ambarino se puso serio, recordó de golpe cómo la italiana había intentado por semanas ganar el favor de Sakura antes de volver a Italia, la forma como había cambiado su actitud hacia ella y las opiniones de Sakura misma pensando que no era "tan mala".

- Demonios - dijo Shaoran antes de colgar - Tienes razón, hablamos después.

- No lo había pensado - Admitió Eriol - De verdad me parece increíble pensar que haya personas así. No entiendo cuál es la maldita obsesión contigo.

- Su ego, nada más que eso, no hay nada más temible que la ira de un narcisista.

Shaoran llegó al edificio dejando su auto a Eriol quien empezaría inmediatamente con la labor investigativa. Se dirigió entonces hacia el apartamento de Sakura. Llamó a la puerta sin recibir respuesta alguna y pensaba en dos opciones: O estaría dormida (que esperaba que así fuera) o definitivamente no quería verle.

Tomó las llaves y abrió la puerta lentamente. Se encontró con las maletas en la sala y siguió hasta la habitación, la cual estaba intacta.

- Sak, amor… - No recibió ninguna respuesta y después de buscarla un rato se dio cuenta que efectivamente el lugar estaba vacío. ¿dónde había ido?

- Sakura, disculpa que te cite aquí, me enteré que acabas de llegar de un viaje muy largo, debes estar cansada

La castaña asintió aun con sus ojos enrojecidos por el llanto

- Si, la verdad es que estoy muy cansada. Así que si pudieras ser breve, te lo agradecería.

Isabella sacó de su bolso un sobre, en él se encontraban una serie de fotografías, las mismas que habían estado sobre la mesa de la oficina de Shaoran unas horas antes.

- ¿Y para qué me enseñas esto? - preguntó la castaña fríamente

- Sakura, estoy embarazada, hoy se lo dije a Shaoran y obviamente no me creyó, pero… Tengo pruebas, quizá si fue solo una vez, no podría decirte que hemos estado engañándote a tus espaldas porque sería una mentira. Yo vine a Japón con la idea de recuperar a Shaoran, pero al ver que se trataba de una relación seria no quise interferir más, creo que tú te diste cuenta, inclusive traté de acercarme a ti porque sé que eres importante para él

La castaña frunció el ceño en gesto de sospecha, pero la italiana continuó

- El caso es que… Pasó, fue una noche de copas, pero lastimosamente no usamos protección y… Bueno, estas son las consecuencias. Y no pienso deshacerme de mi hijo solo para no incomodar a Shaoran - se detuvo sollozando - Perdóname, es muy difícil para mí todo esto.

Y justo ahí, dio en el punto débil de Sakura. Su empatía.

La castaña suavizó su expresión y se sintió conmovida por la situación de la italiana, ella tampoco querría verse en esa situación si… ¿Acaso Shaoran sería capaz de hacer lo mismo con ella en algún momento?

- ¿Él acaso insinuó?...

- No, aún. No le he dado tiempo de reaccionar, pero estoy segura que me lo pediría si sabe que eso arruinaría sus planes de matrimonio contigo. ¿tú crees que en todos los años de abierta promiscuidad no existieron otros "accidentes" como este?

- Yo… No, lo creo, Shaoran es incapaz de algo como eso.

- Yo si, son personas con muchísimo dinero, capaces de callar conciencias y mantener una imagen impoluta ante el mundo, pero yo también tengo mucho dinero y no es eso lo que busco - se mostró desesperada - yo solo quiero al padre de mi hijo, que no crezca sin la figura de su padre a su lado solo eso - terminó llorando.

Sakura no sabía qué hacer, cómo actuar… Isabella tenía razón, ella no carecía de recursos para hacerse cargo de su hijo, y aún así estaba segura que Shaoran también se haría cargo financieramente… Pero someter a una criatura inocente a crecer sin un padre solo por ¿egoísmo?

- No sé qué quieres que haga o cómo puedo ayudar - preguntó la castaña

La italiana no dijo nada, solo la miró con sus ojos llorosos

El teléfono de Sakura sonó. Era Shaoran, así que solo desvió la llamada e hizo lo mismo todas las veces que intentó comunicarse mientras caminaba por las frías calles de Tokio sintiéndose desesperada y sin salida. Había apagado su teléfono, necesitaba estar sola, realmente sola para pensar o por lo menos intentarlo.

Fue a la estación del tren, necesitaba estar alejada, por lo menos unas horas.

Shaoran caminaba de un lado a otro desesperado, no tenía noticias de Sakura, no sabía a donde había ido, ya había anochecido y hacía mucho frío, no había ido a casa de su hermano, quien, por supuesto, ya sospechaba que algo malo estaba pasando. Tomoyo tampoco sabía nada, pero luego llegó Eriol a su casa

- ¿Qué pasó, sabes algo? - preguntó Shaoran angustiado.

- Mira esto - le enseñó unas fotografías de su teléfono, allí estaban Sakura con Isabella en un café.

- No puede ser, ¿Qué demonios estaban haciendo juntas? - Bufó desesperado

- Tal como Tomoyo lo dijo, pero yo tomé la precaución de contactar a un investigador desde que veníamos de la oficina y ha estado encargado de vigilar a Isabella e investigar todo lo que está pasando.

- Y aún no tengo noticias de Sakura, pero no sé a dónde pudo haber ido… Mira la hora, está haciendo mucho frío, no sé qué hacer.

Y en ese momento, como si la estuviera invocando, llegó un mensaje a su teléfono.

"Por favor no te preocupes por mí, estoy bien, es solo que necesito estar sola y pensar. Te amo"

- Te amo - susurró él sintiendo que las lágrimas salían sin control, ¿en qué momento había pasado todo esto? estaba dañando a la persona que más amaba y se había jurado no lastimar, ella, que a pesar de todo aún decía amarlo. Se sentó y lloró amargamente, como hacía mucho tiempo no lo hacía mientras su amigo lo apoyaba en silencio.

Suspiró. Ahí estaba de nuevo y solo desearía que la vida fuera tan simple como en ese entonces.

El cuarto amarillo, inmutable, su clóset donde todavía estaban sus uniformes, los muñecos sobre la mesa al lado de la ventana, el escritorio que tenía una ligera capa de polvo… Todo estaba allí.

Ya estaba muy cansada, no solo el jet lag del viaje, sino lo mucho que había llorado y todo lo que estaba pasando.

- Shaoran - susurró antes de empezar a llorar desesperadamente, en su mente estaba claro lo que debía hacer, aunque no quería soltarlo… La habían despertado a golpes de un hermoso sueño, más hermoso aún de lo que habría podido imaginar.

Afortunadamente no pasó mucho tiempo hasta que se quedó profundamente dormida.

- Buenos días Chiharu - saludó serio Shaoran dirigiéndose a la oficina de su novia muy temprano en la mañana, pero fue interrumpido por la asistente.

- Eh… Señor Li, la señorita Kinomoto se reportó enferma.

- No me digas…

A Chiharu le extrañó que no supiera algo así de su prometida. El hombre desapareció rápidamente por el ascensor y buscó a Rika.

- Rika, ven a mi oficina por favor.

La amable asistente le siguió de inmediato

- Rika… Viste lo que pasó ayer aquí, ¿no?

- Fue inevitable - respondió ella parcamente

- No logro contactar a Sakura, desde ayer se fue para el apartamento y cuando fui a verla ya no estaba, hasta anoche me avisó que estaba bien, pero no sé dónde se está quedando, no vino a trabajar hoy, se reportó enferma - A estas alturas era evidente la desesperación en el semblante de Shaoran -

Pero justamente el teléfono reclamó su atención, lo tomó rápidamente esperando que el nombre de su novia estuviera allí, pero no.

- Shaoran, podrías venir a mi oficina por favor - la amable voz de su padre se dejó escuchar.

El ambarino suspiró.

- Por favor ayúdame a localizarla, llámala, dile que solo quiero… Necesito saber cómo está. Mientras tanto, estaré donde mi padre.

Shaoran abandonó su oficina con rumbo a la de su padre mientras una preocupada Rika contemplaba todo sin decir nada.

- Padre- se presentó Shaoran con una reverencia.

- Toma asiento por favor - Dime, ¿cómo has estado?

- Creo que no tengo mucho que decir al respecto. Sakura no quiere verme, no fue a casa en toda la noche, aunque me pidió que estuviera tranquilo pero que necesita tiempo y yo… No sé, cómo pudo pasar todo de una felicidad tan grande a este infierno - Shaoran metió la cabeza entre sus piernas en claro gesto de desesperación mientras el brazo de su padre le rodeaba.

- Hablé con Sakura esta mañana

El ambarino levantó su rostro asombrado.

- Ella está bien, me pidió que no te diera su ubicación y pidió un par de días de licencia. Teniendo en cuenta que regresó antes de lo esperado de su viaje consideré que era lo más prudente.

- Padre, yo…

- Shaoran, entiendo que estés desesperado, es una situación muy difícil. Me reuní con Eriol está mañana quien está llevando a cabo una investigación muy exhaustiva. Pero necesito que seas sincero. ¿Qué fue lo que pasó?

- No tengo ni la más mínima idea, yo no la he tocado, te lo juro.

- ¿Sabes cuándo sucedió?… Ya sabes.

- No lo sé papá, nos indicaron que en los archivos de las fotos saldría la fecha y hora exacta.

- Creo que tengo algo - dijo el Señor Hien revisando su teléfono - Me indican que las fotos son del… 21 de diciembre

- La fiesta benéfica - susurraron ambos.

Una muy abrigada Sakura se encontraba en el parque Pingüino de la ciudad de Tomoeda mirando a la nada. Miró el precioso diamante rosa que reposaba en su dedo y no se quitaba más que para dormir, sonrió con melancolía, había sido el día más feliz de su vida, pero había tomado una decisión.

A su lado, alguien ocupó el columpio de al lado.

- Perdóname por hacerte venir hasta aquí - recibió un apretón en su mano en silenciosa señal de apoyo.

- Es lo menos que puedo hacer.

- ¿Tardaste mucho en llegar?

- No, traté de salir temprano y tomé la autopista. Hacía mucho no venía a este lugar y este sin duda era mi parque favorito.

- No entiendo cómo pasamos tanto tiempo viviendo en el mismo lugar y sin cruzarnos

- O quizá sí lo hicimos - respondió la muchacha - recuerda que soy mayor que tú - sonrió.

- Es cierto. Vamos a casa, prepararemos chocolate - indicó Sakura levantándose a duras penas del columpio.

- Sakura… - Tomoyo llevó su mano a la barbilla y guardó silencio

- No te guardes nada, pregúntame lo que quieras

- ¿Qué piensas de todo lo que está pasando? ¿En serio crees que Shaoran hizo eso de lo que se le acusa?

La castaña suspiró

- Yo… Confío en Shaoran, aunque las evidencias muestren lo contrario.

- Entonces ¿por qué decides alejarte de él?

- Necesito ser objetiva. Haya pasado lo que haya pasado, esto no se trata de mi o de él… Hay un niño en camino, Tomoyo.

- ¿Tú crees que ese embarazo sea real?

- Si, estoy convencida de que está embarazada. Pero también estoy convencida de que Shaoran no va a dejarme por eso, sé que él siempre buscará la forma de ser responsable sin tener que terminar conmigo

- Veo que tienes las cosas claras… ¿Qué piensas hacer entonces? porque no puedes quedarte aquí, escondida del mundo por siempre.

- Lo haré yo. Yo terminaré con Shaoran.

- Sakura… Pero…

- Mira, tenemos dos caminos aquí. Someter a toda la familia a un escándalo mediático o hacer todo de la manera más diplomática posible. Pienso pedir al Señor Hien, si es posible, que me traslade a Estados Unidos, al fin y al cabo… Es ahí donde están los proyectos, creo que sería conveniente para la empresa.

- Para la empresa o para ti

- Ambos, no podría soportar el estar aquí y verlo… - la castaña se limpió una lágrima de su rostro

- Sakurita me parece que estás siendo un poco radical. Si todo esto resulta cierto, estoy segura que Shaoran no va a desentenderse de sus obligaciones como padre, no es el primer niño en el mundo que crecerá sin tener a sus dos papás casados o viviendo juntos.

- ¿Tú crees que el señor Li y toda la familia permitirían algo así?

- Esa es una decisión que solo le pertenece a Shaoran, Sakura y estoy segura que él haría todo lo que estuviera en sus manos para estar contigo.

- Tomoyo, me siento en una encrucijada enorme - soltó a llorar la castaña - No sé qué hacer

- Estás tomando decisiones por él, ¿no te parece que es un poco injusto?

La castaña guardó silencio… Era cierto, pero si ella permanecía ahí sería más difícil para él hacerse cargo de la situación.

- Gracias por estar acá conmigo - dijo Sakura a Tomoyo con una sonrisa rota, tan rota que hizo llorar a su amiga

- Y aquí estaré, por favor no tomes decisiones a la ligera. Los señores Li han estado muy preocupados por ti

- Quisiera hablar con ellos pero no en su casa.

- Estoy segura que ellos vendrían si se lo pides.

Sakura suspiró.

- No quiero que Shaoran se entere.

- Yo hablaré con ellos. Tú solo preocúpate por descansar esta noche, te haré un té que es muy efectivo para dormir, por favor escríbele a Shaoran, él necesita saber de ti.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOo

N.A

Dios mío! llevo subiendo este capítulo días, siempre pasaba algo pero aquí está.

Sí, lo sé, todo era demasiado lindo para permanecer así. En fin, no tengo mucho más que decir, mas que faltan muy pocos capítulos (2 o 3 ya no me acuerdo jejeje) estoy escribiendo justamente el final.

Un abrazo grande!