𝐀𝐧𝐭𝐞𝐬 𝐪𝐮𝐞 𝐧𝐚𝐝𝐚 𝐝𝐞𝐣𝐨 𝐞𝐧 𝐜𝐥𝐚𝐫𝐨 𝐪𝐮𝐞 𝐧𝐢𝐧𝐠𝐮𝐧𝐨 𝐝𝐞 𝐥𝐨𝐬 𝐩𝐞𝐫𝐬𝐨𝐧𝐚𝐣𝐞𝐬 𝐝𝐞 𝐁𝐥𝐞𝐚𝐜𝐡 𝐬𝐨𝐧 𝐝𝐞 𝐦𝐢 𝐩𝐫𝐨𝐩𝐢𝐞𝐝𝐚𝐝, 𝐭𝐨𝐝𝐨𝐬 𝐲 𝐜𝐚𝐝𝐚 𝐮𝐧𝐨 𝐝𝐞 𝐞𝐥𝐥𝐨𝐬 𝐥𝐞 𝐩𝐞𝐫𝐭𝐞𝐧𝐞𝐜𝐞𝐧 ú𝐧𝐢𝐜𝐚𝐦𝐞𝐧𝐭𝐞 𝐚𝐥 𝐠𝐫𝐚𝐧 𝐌𝐚𝐧𝐠𝐚𝐤𝐚 𝐓𝐢𝐭𝐞 𝐊𝐮𝐛𝐨.

𝐋𝐚 𝐭𝐫𝐚𝐦𝐚 𝐞𝐧 𝐬𝐢 𝐞𝐬 𝐝𝐞 𝐦𝐢 𝐚𝐮𝐭𝐨𝐫í𝐚 𝐩𝐨𝐫 𝐥𝐨 𝐪𝐮𝐞 𝐪𝐮𝐞𝐝𝐚 𝐞𝐬𝐭𝐫𝐢𝐜𝐭𝐚𝐦𝐞𝐧𝐭𝐞 𝐩𝐫𝐨𝐡𝐢𝐛𝐢𝐝𝐨 𝐬𝐮 𝐜𝐨𝐩𝐢𝐚 𝐨 𝐚𝐝𝐚𝐩𝐭𝐚𝐜𝐢ó𝐧.

𝐄𝐬𝐭𝐢𝐦𝐚𝐝𝐨 𝐥𝐞𝐜𝐭𝐨𝐫:

𝐃𝐢 𝐧𝐨 𝐚𝐥 𝐩𝐥𝐚𝐠𝐢𝐨, 𝐫𝐞𝐬𝐩𝐞𝐭é 𝐦𝐢 𝐭𝐫𝐚𝐛𝐚𝐣𝐨 𝐲 𝐞𝐥 𝐞𝐬𝐟𝐮𝐞𝐫𝐳𝐨 𝐪𝐮𝐞 𝐞𝐬𝐭𝐞 𝐜𝐨𝐧𝐥𝐥𝐞𝐯𝐚.

𝐃𝐞 𝐚𝐧𝐭𝐞𝐦𝐚𝐧𝐨 𝐦𝐮𝐜𝐡𝐚𝐬 𝐠𝐫𝐚𝐜𝐢𝐚𝐬 𝐩𝐨𝐫 𝐬𝐮 𝐚𝐭𝐞𝐧𝐜𝐢ó𝐧 𝐲 𝐞𝐬𝐩𝐞𝐫𝐨 𝐪𝐮𝐞 𝐥𝐚 𝐥𝐞𝐜𝐭𝐮𝐫𝐚 𝐬𝐞𝐚 𝐝𝐞 𝐬𝐮 𝐭𝐨𝐭𝐚𝐥 𝐚𝐠𝐫𝐚𝐝ó.

Capitulo:1

- ¿Dime que demonios es lo que pretendes? - expresó el peli~naranja en un severo gritó mientras entraba de golpe a la habitación de su padre para encarar a la prometida de este.

- ¿Tu qué haces aquí? - le cuestionó esta un poco asustada luego de percatarse de su presencia.

Desde el momento en el que ella lo vio, supo Inmediatamente que este se encontraba hecho una furia.

- !Anoche después de haber regresado de tu estúpida despedida - añadió Ichigo - entraste a mi habitación casi semidesnuda con el propósito de que te follara hasta más no poder! - la rabia lo estaba consumiendo y sus acciones lo demostraban. Deseoso de saber que era lo que ella tramaba, Ichigo la acorraló hasta llevarla contra la pared de la habitación y sin más la tomo de los hombros para decirle - ¿Y para que? - añadió mientras sus manos la sujetaban con fuerza.

- ¿Dime asta cuando pensabas en decirme que no habías cancelado tu compromiso con mi padre?

Ante la actitud que este le mostraba, Rukia se mostró temerosa. Sabía que ella era la culpable de haber llevado a Ichigo hasta ese extremo de rabia.

- ¡Lo siento! - expresó débilmente - no fue mi intención que pensarás que yo ...

Apenada y con toda la intención de tratar de arreglar el malentendido que había provocado entre los dos la noche anterior, ella pensó que fingir amnesia era una buena manera de salirse de ese enredo en el que ella misma se había metido.

Creyó que de esa manera ya no tendría nada que explicar pero ante su intento solo logro que la rabia del peli~naranja aumentara todavía aún más.

Intento soltarse pero le fue en vano, pues para cuando ella hizo el intento Ichigo ya la había tomado entre sus brazos.

- ¿Que tu que? - le grito Ichigo aun mas furioso tras inrrumpir~la. Era evidente que nada de lo que le había dicho ella era verdad. "¿Acaso crees que soy estúpido?" pensó mientras la sostenía de los hombros .

- ¡Idiota me estas lastimando! - le señalo Rukia algo temerosa, pues nunca antes lo había visto de ese modo.

- ¡Mas me lastimas tu con tus jueguitos!- le respondió este con un tono mas bajo mientras colocaba su cabeza sobre la de ella.

Aún cuando la rabia lo había estado consumiendo, le fue imposible permanecer enojado con ella. El creía que tal vez lo que había sucedido la noche anterior solo había sido producto de la calentura y no del amor que Rukia sentía por el.

- ¿De que hablas? - le cuestionó la pelinegra confundida mientras lo miraba fijamente.

Sintiéndose culpable por todo lo que había ocurrido y al mismo tiempo miserable, Rukia intento portarse lo más indiferente que pudo para que de esa manera las cosas ya no se le siguieran saliendo de control pero le fue en vano debido a lo mal que se miraba Ichigo.

En ese momento su corazón se le estrujó de solo ver el daño que le había causado.

- ¿Dime por que razón sigues con el imbécil de mi padre? - le pregunto a duras penas con un estado de ánimo tan bajo. Era como si algo le hubiese impedido el poderse expresar bien.

Aun así el tenía y quería saber la verdad.

¿Por qué seguir con su padre?... si era más que evidente que entre ellos no había amor.

- Anoche cuando entraste a mi habitación - expresó - me confesaste que entre tu y el no a pasado nada.

Perpleja ante lo que sus oídos habían oído Rukia supuso que ya no podía seguir fingiendo.

Era evidente que decir que no pasaba nada entré ella y el peli~naranja era algo que sería inútil.

- ¡Demonios Rukia!, ¿Dime a que rayos estas jugando?.

Ante la impotencia y la rabia que Ichigo sentía, Rukia sabía que este estaba apunto de explotar, y de ser así las cosas se le podían salir de control.

Era más que evidente que entre los dos estaba pasando algo, la cuestión era saber si Rukia estaba dispuesta a tolerar más engaños y enredos o se dejaría llevar de una buena vez por sus sentimientos.

- ¡Suéltame o grito! - le señalo está mientras intentaba soltarse

- ¡Anda, Grita para que todos aquí descubran lo que hay entre los dos!

Cansado ya del estupido comportamiento que la pelinegra le mostraba, Ichigo sintió que debía de resolver aquella situación de una buena vez.

- ¿De que demonios hablas? - le cuestiono mientras continuaba forcejeando con el - ¡Entre tu y yo no hay nada! - añadió tras haber logrado su objetivo - !Eres un idiota! - soltó furica poco después de haberse arreglado su cabello.

- ¡Tal vez lo sea por querer tenerte entre mi cama aún cuando se que eso está mal! - añadió de nuevo el pieli~naranja con impotencia.

Aún cuando el moría de rabia por lo ocurrido, también sentía culpa y remordimientos. Pues como no sentirlos si el se había estado follando a la prometida de su único hermano.

- ¡Que diría tu novia si te escuchará decir tremenda babosada! - le expreso Rukia de nuevo mientras intentaba mantenerse con calma - seguramente se molestaría, pero como es su costumbre te perdonaría y actuaría como sin nada con tal de permanecer a tu lado - añadió - ¡Pero bueno!, que se puede esperar de alguien que acepto el amor de un hombre que de amor no sabe absolutamente nada - mientras continúaba hablando sin parar, Ichigo solo la veía fijamente sin decirle nada, sabía que ella estaba actuando así por lo nerviosa que se encontraba - pero ya que te andas imaginando cosas que no son, te voy a dejar claro una cosa. ¡Tu no despiertas nada en mi! - fingiendo que eso último era verdad, Rukia se tuvo que mostrar muy segura de lo que había dicho.

Aunque era evidente que eso solo era una tremenda mentira. Aún asi ella tenía que hacerle creer que eso era verdad para poder así terminar con el. Pues sabía que las consecuencias de no hacerlo serían desastrosas para ambos.

- ¿Tan segura estas de eso? - le cuestionó Ichigo de nuevo al acercarse. Tenía que hacer su último intento.

- ¿Que haces? - le expreso la pobre toda nerviosa mientras tragaba en seco.

- Dime, ¿Acaso no sientes nada? - le añadió el peli~naranja al haberla acorralado de nuevo. El estaba dispuesto a demostrarle que ella estaba equivocada con respeto a que el no le hacia sentir nada y de que su cercanía no la provoca en lo más mínimo.

- ¡Por favor detente! - le imploro desesperada mientras se contenía de no caer ante el deseo de ser tomada por el.

- ¿Por que? - le cuestionó Ichigo mientras sus manos le acariciaban el rostro lentamente.

- ¡Te parece poco saber que estoy por casarme con tu padre! - le recordó un tanto cortante mientras trataba de controlar sus nervios y la evidente exitación que su cuerpo sentía con cada acaricia que este le daba.

- ¡Y entonces por que anoche me pediste que te hiciera mía así sin mas! - añadió de nuevo Ichigo de manera jadeante mientras sus manos la manoseaban. El estaba decidido en calentarla y de esa manera provocarle un orgasmo.

- ¡Estas loco yo nunca dije eso! - le respondió a duras penas entre gemidos.

Rukia intentaba resistir lo mejor que podía. Sabía que de caer, muy posiblemente su conversación terminaría con ambos en la cama.

- Quizás no con esas palabras pero si con otras - le señaló de nuevo al mismo tiempo en el que sus manos le sujetaban ambos muslos. Estos eran suaves pero firmes.

- ¿Que crees que pensaría Orihime de todo esto? - le cuestionó de nuevo con dificultad debido al éxtasis que ya desbordaba por todo su cuerpo.

- Ella no tiene por que enterarse a menos que prefieras estar conmigo.

Su respiración era cortante debido a lo excitado se encontraba. La sensación que el sentía al apretarle los muslos era sumamente exquisita.

- ¿Estar contigo?.

Rukia simplemente ya no podría soportar más. En su rostro se reflejaba el deseo desmedido de ser tomada por el nuevamente.

- ¡Si!, entiende que mi deseo no es tenerte solo una noche, mas bien es tenerte todas las que sean necesarias

Ambos cuerpos reflejaban el deseo de estar unidos en uno, pero al mismo tiempo sus dueños evitaban de cierta forma caer ante todo.

Lo que en un principio los motivo a ambos a estar juntos ahora sería su principal problema.

¿Sus deseos de venganza pesarían más que el deseo de estar juntos?

- ¡Estas loco! - afirmó Rukia al ya encontrarse al borde del colapso.

Su respiración estaba cada vez más elevada debido a lo excitada que se encontraba.

- ¡Si! ... si estoy loco pero es por ti.

- ¡¡Ichigo suéltame!!

- Lo haré si me dices mirándome a los ojos que tu no sientes lo mismo que yo estoy sintiendo, dime que no sientes nada por mi y te dejaré ir

El silencio se hizo presente ante las últimas palabras que Ichigo hablo.

Rukia sabía que fingir ya no era una opción. Tenía que ser sincera con el pero al mismo tiempo con ella misma.

Mostrándole una leve sonrisa. Fue como Rukia le dejo saber a Ichigo que efectivamente ella estaba loca por el.

Este al saber que su amor si era correspondido no dudo ni un segundo en tomarla entre sus brazos y besarla tan apasionadamente que sin más preámbulo ambos al fin se dejaron llevar por el deseo que sentían el uno por el otro.

Rukia sabía que después de eso ya no habría marcha atrás. Su compromiso con el padre de Ichigo, y su venganza estarían de más por lo que tendría que terminar con ambas cosas para poder estar con su amado sin ningún inconveniente.

Por su lado Ichigo tendría que olvidar aquella promesa que había jurado sobre la tumba de su madre. Y al mismo tiempo dar por terminada su falsa relación con Orihime.

Si antes no lo había echo era por qué creía firme mente que la mujer de la que ahora estaba locamente enamorado era la principal culpable de lo sucedido con su hermano.

Obviamente todo eso cambio tras conocerla más a fondo.

Ahora el sentía que tal vez su inocencia era verdad y que solo se había tratado de un mal entendido.

Desde el primer día en que Ichigo la vio, había quedado encantado con su belleza. Luego tras la convivencia de ambos, mas la cercania que habían tenido durante los últimos 5 días. Bastaron para que el se enamorara de ella.

Aun cuando está fuera la prometida de su padre y la presunta culpable de la muerte de su hermano.

- ¡Te amo idiota! - expreso Rukia mientras Ichigo la despojaba de su ropa.

- ¡Y yo a ti pequeña imbecil!

𝑪𝒐𝒏𝒕𝒊𝒏𝒖𝒂𝒓á