Nᴜᴇsᴛʀᴏs ᴅᴇsᴛɪɴᴏs ʜᴀɴ sɪᴅᴏ ᴇsᴄʀɪᴛᴏ ᴇɴ ʟᴀs ᴄɪᴄᴀᴛʀɪᴄᴇs ᴅᴇ ɴᴜᴇsᴛʀᴏs ᴄᴏʀᴀᴢᴏɴᴇs. ɴᴏ ᴇsᴛᴀᴍᴏs ʀᴏᴛᴏs, sᴏʟᴏ ʀᴇᴛᴏʀᴄɪᴅᴏs.
Aᴍʙᴏs ᴘᴏᴅᴇᴍᴏs ᴀᴘʀᴇɴᴅᴇʀ ᴀ ᴀᴍᴀʀ ᴅᴇ ɴᴜᴇᴠᴏ.
Capitulo:3 ~ Los celos de Renji
Después de haber convivido juntos por casi una semana. Tanto Ichigo como Rukia se habían vuelto un poco más cercanos.
Ambos compartían experiencias similares relacionadas con su "relación no oficial".
En un principio a ambos les costó mucho el poder hablar del tema y de lo mucho que sufrían a causa de estas.
El primero en hacerlo fue Ichigo.
En cuanto el le confesó a la pelinegra lo sucedido con Nell, está simplemente no dudo en consolarlo pues ella mejor que nadie sabía lo que se sentía el ser rechazado por la persona que uno más ama.
Acto seguido ella también le confesó lo que había vivido con Renji.
- ¡Somos unos reverendos idiotas! - conjuro Ichigo con un poco de dificultad.
Eso debido al estado en el que se encontraba.
Ambos habían empezado a beber licor desde temprano, y los efectos de este ya se hacían presentes en los dos.
- ¡Que no es obvio! - le mencionó Rukia un poco melancólica.
Ella al igual que Ichigo, se encontraba ebria.
- ¡Los hombres se enamoran de lo que ven y las mujeres de lo que escuchan!. - añadió entre risas. - Es por eso que las mujeres se maquillan y los hombres suelen mentir.
El estado de embriaguez en el que ella estaba era un poco más que el de Ichigo.
- ¿Pero que estupidez estás diciendo? - le cuestióno el peli~naranja poco después de haberse terminado la botella de licor que sostenía en su mano.
- Digo que a los hombres solo les importa una cara bonita, unos pechos grandes y bien formados además de una buena retaguardia.
Tras oírla Ichigo no pudo evitar hacer un leve gesto de aprobación a lo que ella le había mencionado.
El sabía que había algo de razón en sus palabras pero al mismo tiempo no.
O al menos eso no aplicaba para el.
- ¡Se supone que el que dices las estupideces soy yo! - le señaló el un poco molestó.
- Sabes que digo la verdad - los animos de la chica se habían transformado. Pasaron de ser alegres a uno un tanto apagado.
Ichigo se había percatado de eso. Supuso que eso se debía a los rumores que se habían difundido sobre ella en la universidad.
Al parecer alguien había tenido la osadía de comentar que la razón de la fractura entre la relación de Rukia y Renji se había debido a que el simplemente se había aburrido de estar con alguien que no le daba la talla.
En pocas palabras se decía que Renji la había cambiado por Rangiku ya que está contaba con un mejor cuerpo que el de la pelinegra.
Eso hizo que la antes mencionada entrara en una crisis debido a su dismorfia.
Y no es que ella estuviera mal físicamente, o que su cuerpo no fuera perfecto.
Más bien era que al ser de baja estatura, su cuerpo era un poco mas delgado que el de las otras chicas de la universidad. Sus pechos no eran pequeños pero tampoco grandes. Su cintura era como el de una quinceañera y sus caderas eran una de sus más grandes cualidades. Ya que estás eran muy notorias al igual que su retaguardia.
Ichigo pensaba que Rukia no solo era una cara bonita; si no que también le parecía una mujer demasiado sexi.
Su manera de hablar, de mirar, de comer, de beber, le parecían simplemente hermoso.
Con Nell era distinto. Para el ella solo era una chica sexi y sensual que sabía muy bien como lucir su despampanante cuerpo.
Aun así el muy idiota se había enamorado de ella.
Regresando de sus pensamientos; Ichigo se levantó del suelo, pues era ahí donde el se encontraba sentado mientras que la chica lo estaba sobre su cama.
Ambos estaban en la habitación de ella.
- Creo que no deberías darle demasiada importancia a lo que se dice de ti y ese cabeza de fresa en la universidad, ¿No crees? - le comento mientras se colocaba a un lado de ella.
Rukia al verlo más de cerca se soltó a reír a carcajadas. Su cara le parecía graciosa.
Eso hizo que el se molestara.
- ¡Oye que es lo que te causa gracia! - le recriminó poco después de haberse le acercado todavía a un más.
Mientras el la miraba reír como loca; sentía que su expresión era como la de un ángel.
Su piel blanca parecía de porcelana, sus mejillas rosadas le hacían verse como si de una muñeca se tratara. Sus bellos ojos color violeta le resaltaban a la perfección gracias al color negro azabache de su cabello.
Sus labios lucian como si estos estuviesen pintados con algún pintalabios o gloss.
Su rostro en si era perfecto.
¿Cómo era posible que un idiota como Renji no se enamorara de tan linda chica?
Se cuestiono el peli~naranja mientras permanecía observándola.
- ¿Que demonios me miras tanto? - le manifiesto está al descubrirlo.
Eso hizo que el regresará en si.
- ¿Que? - le expreso el a duras penas debido a lo nervioso que se había puesto.
- ¡No te hagas! - hablo de nuevo la pelinegra - ¡Es obvio que estabas mirándome!
Mientras le reafirmaba eso último; ella se giro para encararlo de frente pero tras no medirse en su fuerza, y sin que lo pudiera evitar. Ella simplemente se cayó sobre el provocando que ambos cayeran sobre la cama.
De pronto la respiración de ambos se elevó debido a lo cerca que se encontraban.
Ambos podían sentir como su ritmo cardíaco aumentaba, y como sus respiraciónes eran cada vez más profundas y entre cortadas.
Ichigo solo pudo reaccionar de las manos segundos antes de la caída de Rukia. Este sin que lo notará le había tomado de la cintura para tratar de evitar que se lastimara al caer.
Era justo por ese detalle que ambos se habían puesto nerviosos.
El por tocarla y ella por sentir sus manos en su cintura.
Un pequeño silencio se hizo presente ante tal escena.
Ichigo fue el primero en tragar en seco pues al parecer alguien más estaba por moverse sin su consentimiento o control.
"¿Por qué tiene que ser justo en este momento?"
Se cuestiono dentro de sus pensamientos al borde del colapso.
Por su parte Rukia solo se quedó perpleja tras haber sentido a ese "otro" moverse.
Aquello se encontraba justo donde ella menos se lo esperaba.
¡Vaya momento de incomodidad!
Pensaron los dos al no saber cómo reaccionar.
Ella estaba nerviosa y el lo estaba aún peor.
Por fortuna el sonido del celular de Rukia les ayudo a salir de tremenda incomodidad. Pues tras haber estado sumergidos entre sus pensamientos, en cuanto el teléfono sonó; ambos se asustaron provocando que sus cuerpos se movieran y gracias a ello lograron salir de aquella bochornosa situación.
- ¡Creo que es mi celular! - pronunció aún nerviosa la pelinegra.
Acto seguido se levantó de la cama y se dirigió hacia la mesa de su tocador. Era ahí donde su celular se encontraba.
- ¡Si bueno! - añadió al responder la llamada.
- ¡Hola Rukia! - se escucho del otro lado de la línea.
- ¡Hola Uryu! - expreso mientras intentaba mantener la calma.
- ¡Disculpa que te llame sin avisar! - le añadió el joven. - es solo que tenía días sin saber de ti y me preguntaba si querías venir de antro hoy en la noche. Orihime y las chicas están un poco preocupadas por tu ausencia en la universidad. Entonces me pidieron que te contactará para saber si podías o querías salir.
- ¿Tiene que ser hoy? - le cuestióno.
- ¡Si!, es que hoy toca en el antro la banda favorita de Orihime y bueno, no sé si sepas que está muy ilusionada con que tú estes con ella en esta noche.
"Con que la banda favorita de Orihime". Pensó.
- ¡Está bien! - añadió sin más. - nos vemos en la entrada a las 10, ¡Ok!.
- ¡Ok!.
Tras eso último Rukia colgó la llamada mientras su rostro mostraba un leve gesto de felicidad. Era como si de pronto su mente estuviera planeando algo.
- ¿Quien era? - le pregunto Ichigo con un poco de curiosidad.
- !Era Uryu! - le informo. - ¿Tienes planes para esta noche?
El tono de voz en el que está le había preguntado eso último sonaba como el tipo de voz que alguien utilizaría al planificar algún tipo de plan.
Ichigo se percato enseguida de eso y con algo de curiosidad intento preguntar que era lo que se traía entre manos pero al no obtener respuesta alguna por parte de esta, no le quedó de otra que aceptar su evidente invitación.
Después de eso Ichigo se retiró de su habitación, pues necesitaba con urgencia una buena ducha con agua fría para tratar de calmar a su "amiguito".
Rukia por su parte se quedó en esta pensando en que outfit le favorecería para llevar a cabo su plan.
Necesitaba lucir lo más bella y hermosa que le fuera posible si quería que su macabro plan le saliera a la perfección.
Después de dos horas ambos ya estaban listos para irse de antro.
Ichigo no era del tipo de hombres que le gustará mucho andar de antro. El más bien era un poco reservado.
Le gustaba más estar en casa ya fuera leyendo algún libro o mirando algún documental.
Aun así el se había tenido que acomodar al estilo de vida que Nell llevaba. Pues está era alguien que le encantaba andar de antro en antro, y ni hablar de los festivales de música electrónica.
El había optado por algo casual pero elegante, muy a su estilo. Mientras que Rukia se inclino más por un estilo un poco reservado.
Una vez listos; ambos jóvenes salieron de sus habitaciónes para avisarse que ya se encontraban preparados para irse.
Ichigo en cuanto la vio quedó encantado más de lo que ya estaba.
"Valla que sabe cómo lucirse". Pensó mientras la miraba fijamente.
Realmente aquel vestido negro le quedaba espectacular.
No era ni muy corto, ni muy largo.
El sweater que había escogido para complementar su outfit también era lindo.
"Son totalmente polos opuestos". Continúo pensando al ver la gran diferencia que había entre la personalidad y el estilo de vida de Nell y la de Rukia.
Está última contaba con una muy buena posición económica, lo que le hacía tener clase y unos muy buenos modales.
En cambio Nell, era de una clase más baja que la de ambos; y sus modales no eran del todo buenos.
Ni hablar de la clase, Nell se había criado en las calles durante su infancia. Por lo que tuvo que aprender a defenderse de los que en su momento intentaron profasarse con ella.
Es por eso que su personalidad era la de una chica ruda, segura de su misma, llena de sueños e ilusiones.
Todo lo contrario a Rukia.
Ichigo también venía de una muy buena familia, y su posición económica era igual a la de Rukia.
Sus padres en el pasado habían sido socios, y era justo por eso que el y Byakuya eran amigos.
Se conocían desde la secundaria y ambos habían estudiado juntos en la universidad.
Mientras el peli~naranja continúaba sumergido dentro de sus pensamientos. Rukia quien se encontraba en las mismas condiciones que el. Pensaba en lo guapo y bien parecido que lucia Ichigo vestido de esa manera.
Cuando lo conoció este vestía de una forma un poco más sencilla. Y durante los días en los que ambos habían convivido, este solo se había vestido con ropa deportiva.
Verlo ahora vestido con una ropa más casual y elegante, le pareció que lo hacía lucir más atractivo de lo que ya era.
- ¿Nos vamos? - le pregunto Ichigo poco después de que reaccionara y volviera en si.
- ¡Aja! - confirmo ella mientras se dirigia a la salida.
- ¿Nos vemos allá?, ooo ¿Cómo va estar la cosa? - le añadió confundido tras haber salido justo de tras de ella.
- ¿Que no es obvio? - le cuestionó. - nos vamos en tu coche.
Al oírla, Ichigo busco dentro de su bolsillo la llave de su deportivo.
- ¡Bueno, date prisa! - le ordenó mientras se acomodaba su cabello.
Este lo traía suelto.
- ¡Oh sí!, dame un segundo. - le pidió el mientras quitaba el seguro de su coche.
Después de haberlo hecho, Ichigo como todo un caballero le abrió la puerta que queda del lado del copiloto a la pelinegra para que está se pudiera subir al coche sin ningún problema.
Ese gesto le pareció un lindo detalle a la chica.
"Con Renji sería diferente". Pensó.
Pues este de caballerosidad no sabía absolutamente nada.
Una ves que ambos ya estaban abordo del auto; el peli~naranja encendido el motor de este y juntos partieron hacia su destino.
