(Hace unos minutos)
La ciudad en completa oscuridad vibraba con gran fuerza. El suelo lentamente comenzó a resquebrajarse, formando grietas irregulares que se extendían por todas las calles. Los vehículos estacionados se inclinaban y resbalaban hacia las rupturas, mientras las personas empezaban a gritar del miedo.
Los edificios más altos comenzaron a tambalearse. Después se escuchó un estruendo, ondas de choque resonaban en todo el cielo. Uno por uno, los muros de concreto cedían.
Un edificio comenzó a inclinarse lentamente, emitiendo un gemido metálico y aterrador. Desde su base, los gritos de las personas atrapadas eran desgarradores.
"¡No quiero morir! ¡Por favor, alguien ayúdeme!" gritó un hombre mientras intentaba desesperadamente liberar su pierna atrapada bajo un trozo de concreto. Una madre, sosteniendo a su hija pequeña, lloraba desconsolada mientras miraba hacia el cielo, rogando en voz baja: "Por favor, no… por favor… esto no puede estar pasando."
Por otro lado, una torre en la distancia emitió un crujido largo y profundo, su estructura interna colapsando mientras una lluvia de escombros se desplomaba sobre las calles. El polvo que levantó fue como una nube sofocante, envolviendo todo a su alrededor en una neblina gris.
En la gran destrucción del lugar, una chica estaba corriendo.
"¿Qué demonios está pasando, Goku?" Se preguntaba la joven maga notando una pelea en el cielo.
Uno de ellos era Goku y el otro era un individuo totalmente desconocido. Un ser que poseía emociones eufóricas,
"¿Pero…Por qué?"
En el momento en el que se concentró para sentir mejor las emociones del oponente de Goku. De repente ella estaba abrumada.
El aire estaba cargado, no solo de polvo, sino de las emociones de los aterrorizados habitantes. Raven sintió cómo cada grito y cada lágrima de las personas a su alrededor. "Esto no puede seguir así."
Desde su posición, podía ver cómo una mujer intentaba desesperadamente liberar a su hijo atrapado bajo los restos de un mercado destrozado.
Los estruendos continuaron. Las placas del suelo se levantaron como olas furiosas que consumían todo a su paso. Un edificio cercano cedió por completo. Primero fue una inclinación lenta, casi suspendida en el tiempo, pero luego se desplomó con fuerza, rompiéndose en fragmentos mientras una cortina de humo denso ascendía y descendía sobre las calles. Los gritos se intensificaron. Los civiles corrían, tropezaban, buscaban desesperadamente un refugio que ya no existía.
Raven cerró los ojos por un momento. Sabía que no podía detener el caos, que no podía enfrentarse directamente a la magnitud de lo que estaba ocurriendo. Pero no podía quedarse inmóvil. Desde la cornisa, descendió rápidamente hacia las sombras de una calle lateral. Encontró un rincón oculto entre los escombros, protegido del bullicio y las miradas. Allí, se concentró.
"Azarath Metrion Zinthos," susurró, mientras su energía oscura cobraba vida. Pequeñas ondas de magia se extendieron desde sus manos, buscando a los necesitados. En las calles, un grupo de civiles atrapados sintió cómo los escombros se levantaban suavemente, dejando un camino libre hacia la seguridad. La mujer que intentaba liberar a su hijo vio cómo una fuerza invisible movía los fragmentos de concreto que los rodeaban, permitiéndoles escapar. Pero Raven se mantuvo oculta, sus acciones marcadas por su anonimato.
El suelo tembló nuevamente, más fuerte esta vez. Otra torre comenzó a desmoronarse, y los fragmentos de vidrio se dispersaron como estrellas caídas en el caos. Raven extendió su magia, formando barreras oscuras para desviar los escombros. No había descanso, ni tregua, solo la misión de proteger en silencio. Desde las sombras, era una guardiana invisible.
La atmósfera parecía calmarse de repente. Raven, aún oculta entre los escombros y sombras, notó un cambio de presión en el lugar.
"Se han… ido," susurró para sí misma, sintiendo cómo la presión en el aire disminuía. Su magia, todavía activa como un reflejo automático, comenzó a disiparse lentamente mientras su cuerpo relajaba la tensión. Respiró hondo y se levantó de su escondite, examinando las ruinas alrededor.
La destrucción era abrumadora: el suelo estaba lleno de grietas, columnas de humo negro se alzaban hacia el cielo nocturno, y el silencio era roto únicamente por los llantos y murmullos de los sobrevivientes.
"Creo que ya se calmaron las cosas. Ahora tengo que ir a ayudarte."
Ella estaba lista para activar su hechizo, pero algo llamó su atención. Raven sintió una presencia. Giró lentamente, sus ojos agudos escudriñando entre el polvo que aún flotaba en el aire.
Desde las profundidades de las ruinas, una figura emergió. Era un hombre encapuchado, su rostro cubierto por una especie de máscara de color blanco con retoques de color negro.
Su postura era serena, pero su presencia era innegablemente intensa. Permanecía inmóvil, observándola detenidamente, como si evaluara cada uno de sus movimientos.
Raven no dio señales de sorpresa. Pero algo en él la incomodaba. Su aura era distinta, ni completamente hostil ni amigable.
Intentó sentir sus emociones pero no sintió nada. Aunque en ese momento noto un pequeño brillo de color amarillo en la máscara de ese sujeto.
¿Una máscara que te protege de poderes psíquicos? Ella necesita respuestas.
"¿Quién eres?" preguntó Raven, su voz calmada pero firme, mientras su magia comenzaba a rodear sus manos nuevamente, en caso de que fuera necesario. "¿Por qué me observas?"
El hombre no respondió de inmediato. Solo inclinó ligeramente la cabeza, como si estudiara sus palabras. Finalmente, su voz rompió el silencio. "No busco pelear… solo estoy aquí para observar. Tu forma de actuar es… peculiar."
Raven frunció el ceño. "No necesito ser observada. Si tienes algo que decir, dilo. Si no, márchate."
El enmascarado dejó escapar una leve risa, apenas audible. "Eres interesante, chica. Tu morfología de demonio es algo peculiar."
Raven no bajó la guardia, aunque algo en sus palabras la inquietó. "No te importa lo que soy. Ahora, ¿qué quieres realmente?"
La figura avanzó un paso hacia ella, lentamente, su aura apenas alterando el espacio a su alrededor y de repente el estaba enfrente de ella.
"Lo sabrás cuando llegue el momento, mestiza de Azarath." Dijo al tanto que usa uno de sus dedos para agarrar un líquido rojo que estaba en la mejilla de Raven.
"Por el momento deberías ayudar a Son Goku, está lidiando con otro espécimen interesante".
Antes de que la chica pudiera responder o actuar, la figura se desvaneció, como si nunca hubiera estado allí.
Raven permaneció quieta, con una mirada de pánico, mientras lentamente tocaba su mejilla manchada del líquido rojo. El líquido rojo era su propia sangre.
"¡Muy veloz!"
"¿Quién era ese tipo? ¿Cómo conoce a Goku?" Eran las preguntas que se hacía a sí misma.
"Schh, ¿Por qué siempre me pierdo en mis pensamientos? Ahora mi prioridad es ayudar a Goku.
(Interludio. Tiempo actual)
Polo Sur.
"Maldito suéltame," dijo Goku entre jadeos, notando cómo Parasite drena su energía mientras lo abrazaba con fuerza.
"No te voy a soltar, de hecho, estoy esperando que utilices tus transformaciones restantes".
"Schh, ¡Muy bien, entonces si quieres mi poder, tómalo!" dijo el Saiyajin, mientras agarraba los brazos de Parasite. Con un rugido que hizo estremecer el cielo, Goku desató un tremendo poder. Su musculatura aumenta, mientras sus cejas desaparecen. Y su cabello dorado comenzó a crecer, transformándose en la majestuosa melena de un Super Saiyan 3.
"¡Muy bien!"
"¡Muy bien!"
"¡De esto estoy hablando!"
Aumenta más tu poder, y yo…¡Lo consumiré todo!. Exclamó Parasite mientras su cuerpo lentamente empezaba a crecer e hincharse como un globo.
"Aaaaaaaaaa, Goku hizo un grito más fuerte".
"¿Qué? Espera…Espera".
"Es... ¡Es mucha energía!" Parasite trató de soltar al Saiyajin, pero le fue imposible, ya que la fuerza en los brazos de Goku era muy superior.
"Maldita sea", con irá, Parasite trató de separarse de él volando, pero también fue algo inútil.
"Argh".
"Aaaaa".
El dolor invade el cuerpo del monstruo, mientras su cuerpo se convertía en una masa amorfa que continuaba expandiéndose.
"No, no, no, yo no puedo morir aquí y mucho menos así," gritó Parasite mientras veía al saiyajin y lentamente abría su boca la cual comenzaba a brillar.
La luz apuntando al guerrero del cabello dorado. "¿Qué? ¿Estás loco?" gritó Goku cuando de repente fue expulsado por un gran rayo de energía.
"¡HAAA!" Con un grito de dolor monstruoso, Parasite apartó sus brazos de su propio aliento de ki, mientras aumentaba la potencia del mismo. El poderoso rayo destruía todo a su paso hasta hacer colisión en el mar, generando una gran explosión haciendo que una parte del mar se evaporara.
Después de realizar ese ataque, el cuerpo de Parasite había adquirido nuevamente su forma humana, sin embargo él todavía tenía mucha energía almacenada reflejándose en el sobre peso de su cuerpo, expulsando el exceso de energía de su cuerpo.
Con una mirada crítica, Parasite observaba el mar frente a sus ojos. Un gran agujero en el propio océano arrastrando el agua hacia el.
"Al parecer sigue con vida, debo admitir que eso fue peligroso, pero solo debo tener más cuidado, sobre todo cuando utilice sus formas divinas.
Con un nuevo entusiasmo, el individuo voló a gran velocidad directamente hacía la mancha en el mar.
Por otro lado, Goku, en el suelo marino lentamente se ponía de pie aún transformado en Super Saiyajin 3.
Debido a la gran cantidad de energía del ataque, el agua flotaba lentamente alrededor del saiyajin permitiéndole tomar aliento mientras aún estaba en el fondo del mar.
El revisaba el estado de su cuerpo, viendo que tenía algunos raspones y quemaduras, pero nada grave.
"Esto es un problema," pensó Goku. "Es capaz de absorber mi energía a gran velocidad y usarla al mismo tiempo. Así que no puedo usar la misma estrategia que hice con el monstruo sirviente de Babidi, simplemente cuando él esté suficientemente lleno, solamente expulsará el ki sobrante. Así no seré capaz de ganarle y mis transformaciones divinas quedan descartadas. No queda de otra que pensar en un plan sobre la marcha. Tal vez encuentre una debilidad así."
"¿Eh?" Goku fue interrumpido de sus pensamientos cuando sintió el ki de Parasite detrás de él. En un rápido movimiento, giró para dar un golpe, pero Parasite lo bloqueó con su mano. Con frustración, el Saiyajin agarró el brazo con el que fue interceptado su ataque y, con un gran salto, le dio una patada al rostro de Parasite.
Parasite salió volando, pero rápidamente se recompuso en el aire, acercándose para dar una patada. Sin embargo, el Saiyajin logró agarrar su pie y comenzó a girar hasta estrellarlo en el hielo, creando un gran cráter. "¡Argh!" Con un quejido de dolor, Parasite se puso de pie, solo para retroceder unos pasos cuando un golpe conectó justo donde él estaba.
"¡Taiyoken!" gritó Parasite, creando una luz cegadora que dejó ciego a Goku por unos segundos.
"¿También puede hacer eso?" se preguntó Goku con fastidio mientras le ardían los ojos. En un rápido movimiento, su enemigo usó ataduras de ki que se dirigieron hacia las muñecas y rodillas de Goku. La gran fuerza del ataque hizo que Goku cayera al suelo, mientras las ataduras se incrustaron en el suelo.
No perdiendo la oportunidad, Parasite le dio un rodillazo en el estómago al rubio, haciendo que saque algo de sangre.
"¿Qué Sucede Contigo? ¿Por qué no usas esa transformación a la que llamas super saiyajin Dios?" preguntó Parasite algo desconcertado, mientras le apuntaba con su dedo, generando un punto de luz dorada.
Si llego a utilizar esas transformaciones, es más probable que pierda esta pelea. Justo cuando dijo ésas palabras él usó su ki para mover dos grandes rocas ubicadas a cada lado de Parasite. Y con gran velocidad, las estrelló contra él.
"¡HAAAAAA!" Con un gran grito, Goku rompió aún más el suelo al tratar de liberarse. El impacto de su grito resonó en el aire, haciendo temblar el hielo bajo sus pies.
Cuando Parasite se recuperó, recibió un ataque de una roca más y al mismo tiempo el puño del Saiyajin. "¡Shhh, maldito!" dijo Parasite, bloqueando con sus manos otra roca lanzada por el otro brazo del rubio.
"¿Eh?" exclamó Goku, solo para después crear una explosión de energía que apartó a los dos.
Ambos están distanciados por varios metros, solo observándose. "Pasó algo extraño," pensó Goku. "Es capaz de absorber energía incluso con un simple golpe, por eso mis ataques no eran tan fuertes como de costumbre, sin mencionar el hecho de que mi cuerpo se sentía extraño. Pero todas las sensaciones desaparecieron cuando lo golpeé con las rocas. ¿Acaso no puede absorber energía si hay algo lo suficientemente resistente?"
Por otro lado Parasite lo miraba con una mirada asesina.
"Al parecer, ya se dio cuenta de eso". "Esta pelea se pondrá mucho más difícil", pensó. "Entonces, para poder ganar, no me queda otra opción más que obligarlo a usar toda su energía. En verdad, este tipo es un monstruo. Probablemente yo termine antes sin energía que él, pero no importa."
Parasite, se decidió, y se puso en una posición de ataque. "Dijiste que estarías en problemas al usar tus transformaciones divinas. ¿Por qué? Preguntó el hombre morado.
Goku miró seriamente a su oponente, pero aun así decidió responder.
"El Super Saiyajin dios y el super saiyajin azul son formas muy poderosas, sin embargo ese gran poder no se debe a la cantidad si no a la calidad. El ki de los dioses es una energía bastante poderosa y eficiente. Por lo que si tu llegaras a absorber esa energía en verdad estaré en problemas". Respondió Goku con una sonrisa forzada.
"Comprendo, eso que dijiste sonó bastante tentador, ahora deseo tener esa energía aún más, así que… ¡te obligaré a usar el poder de los dioses!
Parasite levantó su mano y lanzó decenas de ráfagas de ki.
Notando esto, Goku decidió esquivar los ataques y contraatacar, asegurándose de apuntar a los ataques y no a su enemigo. Explosiones surgieron por todos lados, iluminando el campo de batalla con destellos de energía. El hielo del Polo Sur se fracturaba y derretía bajo la intensa presión de las ráfagas de ki, creando enormes grietas que se extendían a lo largo del terreno.
Los fragmentos de hielo volaban en todas direcciones, algunos tan grandes como edificios, mientras el suelo temblaba con cada impacto. Las ondas expansivas de las explosiones levantaban nubes de nieve y vapor, oscureciendo el cielo y dificultando la visibilidad. Los ecos de los choques resonaban en la distancia, como truenos en una tormenta interminable.
El mar cercano se agitaba violentamente, con olas gigantescas formándose y rompiendo contra los bloques de hielo flotantes.
De las grandes cortinas de humo y vapor, Parasite se preparó para lanzar su siguiente ataque, pero fue sorprendido cuando Goku ya estaba unos metros arriba de él. El Saiyajin, suspendido en el aire, golpeó con una fuerza devastadora, generando un torrente de aire que impactó en el pecho de Parasite, haciéndo escupir sangre. El dolor y la sorpresa se reflejaron en los ojos de Parasite mientras su cuerpo se doblaba por el impacto.
Sin darle tiempo a recuperarse, Goku lanzó otra ráfaga de aire con una precisión letal. Parasite, luchando por mantenerse en pie, logró conjurar una barrera de ki en el último segundo, bloqueando el ataque. La barrera vibró y chisporroteó bajo la presión, pero mantuvo a raya la poderosa ráfaga.
El rubio descendió al suelo, observando el estado de su oponente y esperando cualquier ataque.
Parasite notando la guardia de Goku decidió hacer su próximo movimiento.
Él levantó su brazo y lentamente empezó a girar. "Creo que está técnica te es familiar, ¿No? Con una sonrisa macabra y unos ojos brillantes, le dirijo estas palabras al saiyajin.
"¡Kienzan!" exclamó Parasite, mientras la cuchilla giratoria de ki se formaba en la palma de su mano.
"¡Cómete esto!", él gritó lanzando la cuchilla hacia Goku. El Saiyajin, al ver esto, se preparó para esquivar, pero notó que la cuchilla no iba hacia él, sino hacia el suelo.
Una vez que la técnica chocó contra el suelo, estalló y se dividió en cuchillas más pequeñas y rápidas. "¿Qué demonios?" se preguntaba Goku mientras esquivaba los ataques. A pesar de sus esfuerzos, una de las cuchillas logró cortar su hombro, dejando una línea de sangre en su piel.
"¡Argh!" se quejó el Saiyajin por el dolor en su hombro derecho. En ese momento de distracción, Parasite apareció frente a él y le dio un puñetazo en la mejilla, mandando a volar a Goku hasta estrellarse contra el suelo.
Parasite intentó acercarse a Goku para poder absorber su energía, pero el Saiyajin se levantó rápidamente y se alejó volando. "¡Estúpido cobarde!" gritó Parasite, mientras también comenzaba a volar. Acercándose lo suficiente para conectar varios golpes que Goku bloqueó y correspondió.
El fragor de la batalla resonaba en el aire helado. La energía liberada por sus ataques hacía que el hielo se resquebrajara y el mar se agitaba de forma violenta.
Los cuerpos de los dos combatientes chocaban y se separaban en el aire, dejando estelas de energía a su paso. Cada golpe resonaba como un trueno, cada patada hacía temblar el aire.
En un momento de desesperación, el saiyajin encontró una apertura. Con una velocidad sobrehumana, golpeó el cuello de Parasite. Apenas unos segundos después, una gran corriente de aire lo lanzó violentamente hacia el agua, estrellándose con una fuerza descomunal. El impacto levantó una ola gigantesca que se extendió por todo el lugar.
Goku, jadeante y exhausto, observó cómo el cuerpo de Parasite se hundía en las profundidades del mar. Goku cayó de rodillas sobre el hielo. Su cuerpo estaba cubierto de heridas y su energía estaba casi agotada, regresando al super saiyajin ordinario.
"Maldita sea, tengo que pensar en algo rápido si es que quiero derrotar a este tipo. Lo que yo necesito es un arma. En estos momentos, en verdad extraño mi báculo sagrado".
Sus pensamientos fueron interrumpidos cuando escuchó un grito a la lejanía.
"KIKOHO!"
"¿Eh? Ese fue el último pensamiento de Goku antes de que fuera expulsado por una onda de choque, rompiendo varios de sus huesos y causando desgarros dentro de su cuerpo, haciendo que Goku vomitara sangre en el proceso.
"¡UghI! Eso fue... eso fue el kikoho," dijo Goku con dolor mientras veía a Parasite desvanecerse lentamente como una ilusión.
"¿Un clon?" Se preguntó Goku, mientras un pequeño y herido Parasite aparecía detrás de él.
Con gran velocidad agarró a Goku con sus pequeños brazos, y comenzó a absorber su energía.
En un intento desesperado por liberarse, Goku voló hacia atrás a gran velocidad, provocando que ambos se estrellaran contra el suelo y se separaran.
Parasite, con una sonrisa siniestra en su rostro, había recuperado por completo su estatura original gracias a la energía absorbida. "Es una lástima que no haya podido experimentar el poder de los dioses", se lamentó.
"¡Pero no importa, me contentaré con consumir hasta la última gota de energía que tienes en tu estado actual!", exclamó Parasite, su voz resonando con un eco aterrador mientras adoptaba una pose de pelea y sus ojos brillaban con una intención asesina.
Goku, sintiendo un escalofrío recorrer su espalda, se dio cuenta de que no tenía otra opción que convertir lo que quedaba de su ki en poder divino y usar el Hakai.
"¿Todavía no te rindes a pesar de tener todo en tu contra?", se burló Parasite mientras se lanzaba hacia Goku. Sin embargo, una cuchilla de energía oscura interceptó el ataque de Parasite, cortando el aire en una explosión.
"¿Qué?" Se preguntó Goku, girando la cabeza para ver quien lanzó ese ataque.
"¡Goku!" exclamó Raven, su voz resonando con una mezcla de alivio y reprimenda. "¿Qué demonios estabas pensando?
"Ehhh"
"¿Cómo que ehh? ¡Dejaste la ciudad en ruinas!"
Goku, aún jadeante y herido, se puso de pie lentamente, evitando la mirada de Raven. Sabía que estaba en problemas. "Lo siento, Raven," murmuró, rascándose la nuca con nerviosismo. "Se me fue de las manos. Este tipo era muy fuerte y..."
"¿Fuerte?" interrumpió Raven, cruzándose de brazos. "¡Eso no justifica la destrucción que causaste! ¿No podías haber alejado la pelea de la ciudad? ¿Pensaste siquiera en las personas inocentes atrapadas en el caos?"
Goku bajó la cabeza, sintiéndose avergonzado. "Tienes razón," admitió en voz baja. "No pensé con claridad. Estaba tan concentrado en pelear que olvidé todo lo demás. Lo siento mucho."
Raven suspiró, suavizando su expresión. Sabía que Goku no lo hizo a propósito, pero eso no significaba que no debiera ser responsable de sus acciones. "Lo sé, Goku," dijo con un tono más suave. "Sé que no eres malintencionado, pero debes ser más cuidadoso.
Goku asintió rápidamente, sintiéndose un poco intimidado por el regaño de Raven, pero también agradecido por su preocupación. "Entiendo," dijo con sinceridad. "Lo prometo, tendré más cuidado la próxima vez. De verdad lo siento."
Raven lo miró a los ojos, buscando sinceridad en su mirada. Después de unos segundos, asintió lentamente. "Está bien," dijo finalmente. "Pero no quiero que esto vuelva a suceder. Ahora, descansa, Goku," dijo con voz suave pero firme. "Estás herido y exhausto. Yo me encargaré de esto."
Goku intentó protestar, pero Raven lo interrumpió. "No discutas," insistió, colocando una mano sobre su hombro. Una suave luz púrpura envolvió a Goku, y sintió cómo sus heridas comenzaban a sanar lentamente. "Necesitas descansar y recuperar tus fuerzas. Déjame luchar esta vez."
Goku, sintiéndose cada vez más débil, finalmente cedió. "Está bien," murmuró, "pero ten cuidado, Raven, este tipo absorbe energía. ¡No dejes que te toque!"
Raven asintió, su mirada fija en Parasite. "Lo sé. No permitiré que se acerque."
Con un último vistazo a Goku, Raven se giró hacia Parasite. Su aura oscura crepitaba a su alrededor, y sus ojos empezaron a brillar de un color blanco. "Ahora… yo seré tu oponente."
