Su nombre en mi defensa
El cambio había sido gradual, como en efecto degrade, casi imperceptible para la mayoría de las personas a su alrededor, pero claro, Buzz lo había notado desde el primer momento.
Izzy ya no buscaba el contacto físico como antes, es mas, ya no lo soportaba. Si alguien la tocaba accidentalmente, se apartaba con torpeza. Si le daba una palmada en el hombro tras una misión, para felicitar o solo como decir "buen trabajo" su cuerpo se tensaba. Si en el entrenamiento él le ofrecía la mano para ayudarla a levantarse, dudaba antes de tomarla. Definitivamente era extraño.
Al principio pensó que quizá era algo pasajero. Tal vez estaba lidiando con el estrés de las misiones, o simplemente necesitaba espacio. Pero con los días, entendió que era algo más profundo. Y lo que más lo atormentaba era que ella nunca dijo nada.
La novata era fuerte. Siempre lo había sido. La conocía lo suficiente como para saber que, si estaba actuando así, era porque quería ocultar algo. Así que esperó, observó, buscó señales. Hasta que finalmente las encontró.
Connor Black.
Un sargento del equipo de entrenamiento avanzado. No tenía trato directo con Izzy, pues ella a pesar de ser una guardiana espacial, también asistía a capacitaciones y formaciones sobre la materia por órdenes del ojiazul, para seguir aprendiendo. Y para nada se vinculaba con los entrenamientos de Black. Pero él había escuchado el nombre de la novata varias veces entre los cadetes. Un hombre con una presencia intimidante, de esos que imponían respeto sin necesidad de decir una palabra. Su reputación era impecable.
Buzz empezó a notar cómo los ojos de Izzy evitaban instintivamente cualquier lugar donde estuviera Connor. Cómo sus pasos se volvían más rápidos cuando pasaba cerca de él. Cómo su postura cambiaba, como si tratara de volverse invisible.
Y luego escuchó los rumores.
Una noche, mientras revisaba informes en la sala común, dos soldados hablaban en voz baja en la mesa de al lado.
—La vio otra vez anoche.
—¿Y qué hizo?
—La siguió. No sé qué pasó después, pero la chica se veía mal hoy en la mañana. Aunque ya parece que logró actuar como si nada.
Buzz sintió que su sangre se helaba, pues no fue difícil atar los cabos. Izzy estaba siendo acosada.
•••
Esa noche esperó fuera del comedor, sabiendo que Izzy saldría tarde. No se sentía para nada cómodo con su actuar, ya que muy seguramente así mismo la esperaba el sargento Black. Sabría los días en que le tomaba más tiempo quedar libre. Quizás ya hasta se sabía sus horarios y los pasillos que recorría.
Estaba tan perdido en sus pensamientos que casi deja pasar el momento en que la morena apareció. Reaccionó al instante y la observó antes de querer acercarse. Tenía la mirada baja, caminaba con los hombros hundidos, su expresión completamente distinta a la muchacha que él conocía. Pero la dejó avanzar unos metros antes de llamarla.
—Izzy.
Ella se sobresaltó al escucharlo y, por un instante, pareció querer huir. Pero se detuvo y se relajó al identificarlo.
—¿Sí?
El hombre no habló de inmediato. Solo la observó, analizando su rostro, notando el leve temblor en sus manos que quería disimular. Quizás había días en que hacía un buen trabajo con ese, sin embargo, en este momento, estaba fracasando rotundamente en ocultarlo.
No necesitaba que ella le dijera nada. Él ya sabía la verdad.
—No quiero presionarte —dijo con voz calma—pero si hay algo que necesites... estoy aquí.
Izzy bajó la mirada automáticamente, captó enseguida el mensaje. Él ya estaba enterado ¿Pero cómo? Había intentado ser los más sigilosa posible, ahora solo se sentía avergonzada de la situación, no quería molestar a nadie.
—No es nada.—se defendió sin dudarlo. Definitivamente no iba a molestar a nadie. Mucho menos a su capitán.
Él suspiró.
—Izzy...
—¡No es nada! —repitió con más firmeza. Pero Buzz vio el brillo en sus ojos, estaba asustada. Quizás fue muy directo al respecto. No pensó bien cómo abordar el tema.
Era la primera vez que le pasaba esto a una mujer que conociera. Si él mismo estaba inquieto no podía imaginar qué pasaría por la mente de su soldada.
Buzz apretó los puños con frustración. No contra ella, sino contra la situación. Contra Connor Black. Contra el hecho de que había tenido que lidiar con esto sola.
—Está bien —dijo en voz baja—No tienes que decirme nada si no quieres. Pero no tienes que enfrentarlo sola.
Ella lo miró con confusión.
El guardián espacial sintió un nudo en la garganta. Quería decirle cuánto le dolía verla así, cuánto le molestaba que tuviera que pasar por esto, que si fuera por él, Connor ya no estaría en la base. Pero la joven no necesitaba su ira, necesitaba seguridad.
—La próxima vez que lo veas —dijo con firmeza—dile que eres mi novia.
Los ojos de la chica se abrieron con sorpresa.
Cómo preferiría que no lo vea nunca más, pero si quería ayudarla sin que se sienta presionada, debía hacer las cosas desde lejos, tras su sombra.
—¿Q-qué?
—Dile que eres mi novia —repitió ahora un poco más avergonzado—Ser la pareja de un capitán te da protección.
Era cierto, si lo único que podía hacer como primera opción era usar su rango para que ella se proteja, estaba muy dispuesto a hacerlo. Claro que prestaría su título para que ella lo presuma si eso es lo que se requería para su seguridad.
Pero la cadete negó con la cabeza, como si la idea le resultara ridícula.
—Eso no tiene sentido.
—Sí lo tiene —Buzz la miró directamente—Porque lamentablemente un simple "no" no fue suficiente para un tipo como él. Y no debería ser así, pero lo es.
Izzy bajó la cabeza, apretando los labios. No le gustaba las molestias que se estaba tomando su superior solo para ayudarla. No sentía que fuera para tanto, ella misma sabía que era fuerte y hasta el momento había estado lidiando con esto, había estado resistiendo sin ayuda. ¿Pero por qué sentía tanta desesperación por ser auxiliada?
—Lo lamento. Lamento que necesites de un hombre para librarte de otro—suspiró él.
Silencio.
—¿Pero y si no funciona?—cuestionó temerosa, pero el mayor agradeció que al menos lo esté considerando —No quiero causar más problemas.
—Entonces yo me encargaré de él—sentenció decidido.
—¿Cómo sabes que la pareja de un capitán tiene protección? ¿Eso qué quiere decir?
—B-bueno, no solo la de un capitán—comenzó a explicar rascándose la nuca— También coronel, general, comandante... Son rangos superiores. No quiero menospreciar el título de un sargento o un teniente, pero en este mundo se respeta mucho la jerarquía. Ser capitán no es el puesto más alto, pero definitivamente está más arriba que un sargento. No te preocupes por eso.
Izzy recordó entonces que su abuela comandaba la base completa, era la máxima autoridad. Su abuela Kiko era una científica más del equipo de dicha especialidad. La cambiaban de sección cada vez que podían, no tenía estabilidad ni un área fija. Eso cambió cuando se emparejó con la comandante. Si a esos detalles se refería Buzz, esperaba que también influyera en un tema como con el que estaba lidiando.
Y Buzz Lightyear no era un capitán como los demás. Daba la casualidad que era el compañero de la anterior comandante y además, su nombre era conocido por cada habitante de la base. El capitán que no abandonó la misión. Quizás la persona más famosa entre todas las personas que conocía. Que viajaba al espacio, regresaba después de años, y nuevamente se veía su nave despegar por los cielos hacia alfa T'Kani.
No se atreverían a involucrarse con la mujer del gran Buzz Lightyear ¿Verdad?
El solo pensamiento la hizo sonrojarse.
—Debo verlo esta noche...—confesó. Buzz sintió su corazón golpearlo.
—Estaré contigo.
—Buzz, eso no...
—Me ocultaré—interrumpió— Le dirás que estas conmigo y si no respeta eso, no sabe lo que le espera. No voy a dejarte sola.
La joven no respondió de inmediato. Solo miró el suelo, como si intentara procesar lo que acababa de escuchar. Si esta era su única oportunidad de librarse de su gran peso, debería aprovecharla.
Y luego, muy despacio, asintió.
Podría descansar por fin de ese monstruo. No podría sacarse de la cabeza sus horribles caricias y sus asquerosos besos de inmediato. Mucho menos... olvidarse de las veces que tuvo que entregarse a ese rufián.
Pero solo imaginar que era muy probable que ya no sucedería más, ya le brindaba paz. Gracias a Buzz.
•••
A la noche siguiente, Lightyear esperó.
Sabía que su novata se encontraría con Connor en el pasillo del ala oeste, el pasillo camino a los dormitorios. Era un sinvergüenza. Sabía que él la estaría esperando, como siempre lo hacía.
Y cuando los vio a lo lejos, sintió la furia arder en su pecho.
Ella estaba ahí, de pie, con los puños apretados. Connor la miraba con esa sonrisa que le daban ganas de borrar de un puñetazo. Tenía mucha confianza, se había acostumbrado a vulnerarla.
Y entonces, la escuchó decirlo.
—No puedo seguir viéndolo. Estoy con alguien.
Connor Black ladeó la cabeza con burla. Supo enseguida que no era cierto.
—¿Ah, sí?
La chica ni siquiera lo miraba a los ojos, era fácil entender que era mentira. Pero no podía culparla. Aquello debía ser muy difícil. Estar frente a ese hombre debía ser una tortura en primer lugar.
—Sí. Con el capitán... Lightyear.
La expresión de Connor cambió. Su burla se desvaneció y en su lugar apareció una mueca de irritación. Mientras que Izzy tragaba saliva, la vio nerviosa, pero mantenía su postura.
—Así que con Lightyear, ¿eh? —Connor escupió el apellido con desdén—No me digas que en verdad estás con él.
Izzy no dudó.
—Lo estoy.
Buzz no pudo evitar sonreír con orgullo.
Connor se tensó. Miró alrededor, como si buscara una excusa para no creerle, pero el hecho de que lo hubiera dicho con tanta seguridad parecía bastar. Además, tenía sentido. Ella era de su escuadrón. Se la pasaban en misiones juntos y entrenaban juntos.
—Tch. Vaya problema —dijo sacudiendo la cabeza con fastidio—Espero que no le molesten mis sobras —susurró con indiferencia.
El ojiazul no alcanzó a oír sus palabras finales.
Entonces Black se fue. Dejando a Izzy tensa. A penas pudo soportar que se le acerque al oído y definitivamente no espera ese último comentario.
Le dolió. Porque verdaderamente tenía sentimientos por su superior y le encantaría ser su novia de verdad, pero también porque en efecto, se sentía como sobras tiradas por ese bastado. Como algo que él había tomato y luego tirado a la basura. Y no sabía si Buzz, en un escenario hipotético en el que ambos eran pareja, aceptaría que la primera vez de ella haya sido con el sargento.
Buzz esperó hasta que Connor desapareciera antes de acercarse. Ella no se había movido. Tenía la cabeza gacha, respirando con dificultad. Le colocó una mano en su hombro con cuidado.
—Lo hiciste bien.
Izzy soltó una risa temblorosa.
—Fue horrible.
—Pero funcionó.
La cadete asintió lentamente. Y luego, para su sorpresa, se volvió hacia él y lo abrazó mientras él se quedó inmóvil.
No era un abrazo normal. Era un abrazo desesperado, necesitado.
Después de días evitando el contacto, después de tanto miedo, ella se aferraba a él con fuerza. Sintió algo romperse dentro de él y sin pensarlo, la rodeó con los brazos sujetándola con la misma fuerza con la que ella lo hacía.
Por primera vez en mucho tiempo, sintió que Izzy podía respirar tranquila.
