«Unstoppable» de HollySnow
Beteado por PaAndreaBlack
Hermione y sus chicos entraron por las brillantes puertas magenta de Sortilegios Weasley, adentrándose en las risas y el caos absoluto, y a Hermione le encantó. Miró a todos los niños y adultos que llevaban cestas llenas de productos. Había fuegos artificiales estallando en algún lugar y más risas estridentes.
—Bueno, parece que les está yendo muy bien —comentó Adrian mientras miraba la estantería de Orejas Extensibles que volaban de los estantes al ser tan populares.
—¡Lo estamos haciendo genial, colega, gracias! —dijo una voz alegre detrás de ellos. Hermione se dio la vuelta para ver a George en su brillante traje naranja con su pajarita magenta. Sonrió cuando sus miradas se encontraron y él le devolvió la sonrisa.
—¡MIONE! —gritó con alegría mientras corría hacia ella, la levantaba y comenzaba a dar vueltas con ella—. ¡Hola, encanto! ¡FORGE! ¡Mira quién está aquí!
—¡ESPERA, GRED! —gritó Fred antes de saltar por encima del mostrador para ver sobre qué estaba gritando su gemelo. Cuando vio quién era, sonrió ampliamente también—. ¡MIONE!
Hermione se rio mientras Fred la alzaba en sus brazos.
—¡Hola a los dos! Quería venir a veros y saber cómo estabais.
—Me alegro de verte, encanto. Nos preguntábamos cuándo lo podríamos hacer después de lo que pasó con Ronald —dijo Fred mientras le daba un beso en la mejilla—. Lo siento mucho, bombón. No puedo creer que ese pequeño cabrón te haya hecho eso.
—Estoy bien. ¿Cómo estáis tú y los demás? —preguntó Hermione.
—No nos podemos quejar. Por supuesto que echaremos de menos a Ron, pero fue él quien se cavó su propia tumba. No había forma de que pudiera salir de eso. Pero estaremos bien.
—Sí, ¡somos más fuertes de lo que parecemos! Ya lo sabes —dijo George mientras ambos la abrazaban, entonces se dio cuenta de que los cinco Slytherins los estaban mirando—. Oye, Freddy, ¡mira esto! Tenemos serpientes detrás de nuestra pequeña leona.
—Madre mía, y también son cinco serpientes fuertes —se rio Fred—. ¿Cómo ha pasado esto, Mione?
—Me hacen sentir segura y me gustan mucho —respondió Hermione.
Fred y George sonrieron.
—También besan maravillosamente y dan unos abrazos increíbles —dijo Hermione con una sonrisa pícara.
Fred y George se rieron a carcajadas.
—Eso está bien. Aseguraos de seguir tratándola como el tesoro que es, chicos.
—O de lo contrario, tendremos que hacer ejemplo con vosotros. Hermione es nuestra hermana pequeña, sin importar qué. Aseguraos de que sea feliz.
Los rostros de Fred y George se oscurecieron de forma demoniaca cuando sonrieron. Hermione vio a los chicos asentir. Fred y George podían dar miedo cuando querían, especialmente cuando se trataba de quienes les importaban.
—Bueno, echad un vistazo si queréis. Ahora tenemos cosas geniales. Y tenemos una nueva línea de juguetes para adultos —dijo George moviendo las cejas.
—Está todo en la parte de atrás. Si tenéis alguna duda, solo preguntad y os ayudaremos —dijo Fred antes de que se alejaran para atender a otros clientes.
Todos miraron a su alrededor durante un rato, pasando bastante tiempo en la tienda antes de decidir que era un buen momento para ponerse en marcha si planeaban nadar un poco. El sol caía a plomo sobre todos ellos después de comprar algunas cosas y salir de la tienda.
—Entonces, ¿lista para enseñarnos esos tatuajes, nena? —preguntó Draco mientras envolvía su brazo alrededor de su cintura.
Hermione se rio mientras se inclinaba hacia él y Blaise cogía su mano derecha con la suya.
—¿Eso es en todo lo que has estado pensando hoy? ¿Mis tatuajes?
—Bueno, eso y en el cuerpazo que tienes —se rio Draco.
—¡Estoy de acuerdo con eso! —animó Blaise.
—No te preocupes, princesa, voy a sacar un montón de fotos —dijo Marcus con total seriedad, mientras sus ojos brillaban llenos de picardía.
—Esas también las voy a enmarcar —dijo Adrian mientras él y Marcus comenzaban a hablar sobre cuántas copias deberían conseguir.
—De hecho, me pregunto si llevas un bañador de una sola pieza o un bikini —dijo Theo mientras miraba la figura de Hermione, intentando averiguarlo.
Ella sonrió para sí misma.
—Tendrás que esperar y verlo, Theo.
Se dirigieron de vuelta a Hogwarts. Una vez que cruzaron las puertas, caminaron hacia la parte trasera del castillo, donde estaba el Lago Negro. Había estudiantes por todas partes descansando en el césped, ya sea con ropa de calle o trajes de baño. Algunos estaban tumbados a la sombra o bajo el sol en mantas de picnic o toallas. Hermione y sus chicos caminaron hacia un área apartada con suficiente privacidad si la querían. Theo y Blaise conjuraron algunas toallas mientras Adrian agrandaba una cesta de picnic después de sacarla de su bolsillo.
Hermione levantó una ceja hacia él.
Adrian sonrió encogiéndose de hombros.
—Marcus y yo la preparamos antes de irnos y le pusimos un hechizo de extensión.
Comenzó a sacar pan, queso, algo de carne y lo que parecía una botella de vino.
—Elegante —dijo Hermione con una sonrisa mientras comenzaba a quitarse las cuñas. Las colocó a un lado antes de desabrocharse el cinturón dorado y ponerlo junto a sus cuñas.
—Debería sacar mi radio y poner algo de música para este striptease tuyo —dijo Blaise con una sonrisa traviesa.
Hermione y los demás se rieron.
—Si estuviera haciendo un striptease para ti, Blaise, no lo haría en público la primera vez —le dijo Hermione con una sonrisa desafiante mientras desabrochaba la parte de atrás de su vestido.
Los cinco Slytherins miraron embelesados cómo el vestido de su bruja se deslizaba por su pecho y brazos hasta sus caderas, revelando no solo un bikini negro con ribetes de color rosa neón, sino también un piercing en el ombligo con un diamante y un colgante de una orquídea. Deslizó el vestido hacia abajo lo que quedaba de camino antes de quedar frente a ellos sin nada más que su bikini.
—Impresionante —dijo Theo en nombre de todos después de que todos se quedaran en silencio por un instante.
Todos asintieron, porque Theo tenía razón.
—Eres maravillosa, amor —dijo Draco antes de que más color llamara su atención. Miró hacia allí para ver el brazo que su loca tía había tallado.
Hermione lo vio mirándolo antes de levantar el brazo, para que lo viera mejor, con una suave sonrisa. Aún no se podía creer que hubiera logrado deshacerse de la cicatriz. Claro que había pequeñas cicatrices aquí y allá, pero el tatuaje mágico era capaz de cubrirlas. Hermione miró a Draco, Theo, Marcus, Blaise y Adrian antes de tomar una respiración profunda y soltarla. Cerró los ojos y dejó que su magia la envolviera, revelando los tatuajes que tenía cerca de su corazón, unos que se había hecho en sus viajes durante el verano.
El segundo tatuaje estaba en sus costillas, a lo largo de su lado izquierdo. Era de un fénix en color naranja, rosa, púrpura, verde y azul. Era absolutamente impresionante ver cómo batía sus grandes alas contra la piel de Hermione mientras el fuego se arrastraba a lo largo de la cola de plumas que bajaban hasta el costado de su muslo. Su cabeza emplumada se movía como si saludara a los cinco Slytherins que se acercaban para verlo más de cerca.
El tercer tatuaje estaba en su tobillo derecho. Era de un Hipogrifo con un Giratiempo alrededor del cuello, el que Hermione le había hablado a Pansy y Daphne. El Hipogrifo estaba pateando en su sitio, mirando con majestuosidad mientras graznaba silenciosamente hacia ellos. Theo y Blaise se arrodillaron para verlo mejor. El Giratiempo dorado brilló y centelleó por un momento antes de que el Hipogrifo comenzara a volar alrededor del tobillo de Hermione, dejando un rastro de destellos dorados y plateados detrás, junto con algunas plumas doradas.
El cuarto tatuaje era una calavera de azúcar que Hermione se había hecho en Estados Unidos. Se enamoró del diseño que vio al pasar por una tienda de tatuajes de magos con algunas brujas con las que se había hecho amiga. Era muy colorido y brillante, lo que la hacía feliz. Estaba en la parte interna de su muñeca derecha y se había convertido en uno de sus favoritos.
Su quinto tatuaje era en realidad bastante más pequeño que el resto. Estaba detrás de su oreja izquierda. Era de un libro y una pluma, ya que a Hermione le encantaban los libros. La pluma se movía alrededor del libro mientras se abría antes de cerrarse y desaparecer para luego volver a aparecer.
Su sexto tatuaje estaba situado en la parte superior de su columna, entre sus omóplatos. Era un tatuaje geométrico muy detallado de las fases de la luna y eclipses, con el sol y los ocho planetas orbitando a su alrededor, además de algunas constelaciones estelares. Era uno de sus tatuajes favoritos, le había llevado mucho tiempo terminarlo cuando estuvo en Rusia. Se había sentado en esa silla todos los días hasta que era hora de irse. Cada detalle estaba dibujado con mucho amor, determinación, tiempo y amistad. Hermione sonrió al pensar en su querido amigo Colton, quien le había hecho el tatuaje mágico.
—Creo que este es mi favorito —dijo Marcus mientras acariciaba suavemente el tatuaje con los dedos. Observó cómo los planetas brillaban en diferentes colores mientras giraban alrededor de las fases lunares—. Es un trabajo increíble, princesa. ¿Quién te lo hizo?
—Colton Von Croft. Es un mago de Rusia. Fue el primer amigo que conocí cuando fui allí. Se convirtió en un gran amigo mío. Me encanta su trabajo.
—He oído hablar de él. ¡Mi padre es amigo de su padre! —dijo Draco mientras miraba el último tatuaje—. Todos son increíbles, nena —susurró él mientras le besaba el hombro.
Hermione sonrió.
—Me alegra que os gusten. Entonces, ¿estáis listos para ir a nadar? Porque estoy sudando a cántaros.
—Bueno, no podemos permitir eso, ¿verdad? —gritó Draco mientras se desvestía rápidamente hasta quedarse en un bañador verde oscuro que le llegaba por encima de sus rodillas, antes de levantar a Hermione y correr hacia el agua riéndose.
Hermione gritó de alegría mientras envolvía sus brazos alrededor de su cuello, riéndose también. Los demás se quitaron las camisetas, los pantalones y las botas. Marcus comenzó a sacar fotos antes de que Hermione lo llamara para que entrara al agua. Colocó un hechizo en la cámara para tomar fotos mientras jugaban y nadaban.
Hermione flotaba, de espaldas con una sonrisa en la cara, pensando en lo genial que estaba siendo su primera cita en grupo. Se preguntaba qué planearían cuando tuvieran citas por separado. Estaba segura de que también sería divertido.
