Otra cosa que encontré por ahí y que no había acabado por subir aun y... resulta que el día es hoy! Alguien dijo que ya no se podía escribir nada más sobre FrUK. Difiero. Ah, sí y... bueno Himaruya y todo eso.


Entente 2016: Big Ben

Tocan a estas madrugadoras horas la puerta de casa de Inglaterra justo al momento que a él le suena el despertador y pelea con el mundo entero porque se había pedido el día de fiesta para los... eventos habituales y podía dormir un poco más. Aunque es mentira, nunca logra dormir un poco más.

Una piedrecita cae en su ventana con bastante buen tino... Se te está haciendo tarde, querido. Inglaterra remoloneaaa protestando y hundiendo su cara en cojín, aunque sabe que igual ya no va a poder dormir más.

Hay un par de minutos de silencio y... Ahora tocan la puerta de su cuarto.

Lo que hace que Inglaterra, que, aunque estaba pretendiendo volver a dormir, no lo estaba logrando realmente al estar acostumbrado a levantarse a esta hora para ir a trabajar, dé un salto quedándose sentado en la cama y por algún motivo, tirando de las mantas hasta taparse por el cuello como si la manta fuera a protegerlo de... las balas o los espadazos o quien sabe qué. ¿En serio, Inglaterra? ¿Espadazos?

De nuevo no pasa nada en varios segundos... Hasta que vueeeeelven a tocar.

—W-Who? —pregunta en un susurrito buscando que tiene por ahí que pudiera servir como arma.

Alguien al otro lado de la puerta hace los ojos en blanco mientras Inglaterra saca un bate de cricket de debajo de la cama. Otra veeeez toooocan, ahora más impacientemente

Se arma con él y con... loodialoodialoodia una pistola que saca del ultimo cajón de su mesita de noche en el bolsillo del pijama y marca a América con el teléfono acercándose a la puerta con sigilo.

What? You ok? Iggy? Helloooo? —contesta América SOBRESALTADO... porque estaba durmiendo y ha sonado el teléfono con la alarma especial de urgencias (Inglaterra NUNCA le habla de noche).

—Shhhh, hay alguien en mi casa. Necesito que veas quien con las cámaras del pasillo, en la puerta de mi habitación —pide en un susurro, con voz clara y firme.

Francia te odia. Que lo sepas.

Anda que no haría él lo mismo con el historial reciente de atentados en Europa.

¡No hoooooy!

—Ohhh... Wait. Tengo un agente encubierto viviendo al otro lado de la calle... Va para allá. JOAAAAAAN! —grita al aire, despertándose de inmediato.

—¡Solo dime quien es! ¿Por qué tienes un bloody agente encubierto? —protesta al teléfono y trata de entreabrir un poco la puerta para mirar fuera.

—¡Para estos casos! Seguro quieren atacarte... ¿Dónde estás? Ve al año, ¡a la tina! —le riñe y vuelve a gritar en voz alta—. JOAN! Contacta al FBI y al MI6 y a... La policía esa, Scouts and... Yards o como se llamen!

—¡América solo quiero saber cuánta bloody gente hay! —protesta palmeándose la cara porque, en serio… y luego saca la cabeza por la puerta. No ve a nadie, solo con buena perspectiva quizás viera una cosa roja y verde tirada en el suelo.

—Ihhhh! ¡¿Hay mucha gente?! ¡Resiste! ¡Bill debe estar llegando! —chilla América levantándose de la cama y yendo a su odenador con veinte pantallas.

—¡Es lo que trato de averiguar! ¡No quiero a nadie del FBI aquí! —cierra la puerta otra vez gritándole al teléfono.

Wait! Wait! ¡Bill reporta actividad inusual en la calle! —responde América, sin escucharle, sentado en el ordenador tecleando como loco.

What? —Inglaterra levanta las cejas con eso.

—¿Ya estás en el baño? ¡Ve al baño y enciérrate! Go go go! —le apresura moviendo el ratón y pasando varias vistas de las cámaras de la casa—. Damn! Joan no detecta nada raro en la casa...

—América, deja de darme órdenes y dime lo que pasa o ¡te juro que te cuelgo y voy a matar a Bill! —grita Inglaterra en voz fuerte y pontente.

Kill bill... —América se ríe con eso—. OHHH!

What? —es que vuelve a darle un infarto a cada "oh" que hace sin contarle por qué lo hace.

—¡Sí había alguien! ¡Hace un segundo! ¡En el pasillo! No le vemos la cara porque trae algo en las manos... Algo grande —explica volviendo a sintonizar las cámaras de esa parte de la cámara intentando distinguir algo en alguna.

—What? —Inglaterra palidece apretando más fuerte el palo de Criquet y vuelve a girarse hacia la puerta.

Yes, Wait, se ha ido a... a... ¡Está en el cuarto de al lado! —sigue explicando, moviendo vistas de cámaras a las distintas pantallas.

—Voy a... voy a salir —decide Inglaterra frunciendo el ceño.

—Voy a decirle a Bill que entre —asegura América poniéndose un micrófono de esos de diadema y marcando a otra línea a la vez.

—¡No! —chilla Inglaterra, porque como mate a un civil y además americano esto si va a ser un montón de papeleo.

—¡Necesitas backup! ¡¿Qué vas a hacer si tiene una bomba?! ¿Eh? —protesta otra vez al teléfono, porque es que si traía algo sospechoso en las manos.

—Disparar —frunce el ceño, suelta el palo de cricket y empuña la pistola, porque América no ayuda. Abriendo de nuevo la puerta.

Ok, ok... Wait. Te cuido las espaldas... —cambia la vista de las cámaras de nuevo—. El pasillo está limpio.

Inglaterra abre más mirando a todas partes.

No hay nada especial a excepción de... Un camino de rosas por el pasillo.

El británico levanta las cejas y de repente se acuerda que ¡hoy era la entente! ¡Claro! Se sonroja de muerte y baja la pistola.

Come on... No pasa nada. Camina... —le insta el americano, viéndolo a él en la camara.

—A-América, no quiero a nadie aquí—responde con la voz un poco temblorosa, ojos cerrados—. Dile a Bill que se largue, detén a la policía y vete a dormir o lo que sea. ¡NO MIRES LAS CAMARAS!

What? Pero si tienes a un terrorista ahí... De hecho, creo que ya está en las noticias —conecta Twitter en otra pantalla al igual que la BBC mientras Joan le ayuda a filtrar los reportajes que hablan sobre el tema.

What? No! —se lamenta, dándole la espalda a las cámaras.

Wait... —América se detiene y cambia completamente el tono, arrugando la nariz—. Oh... Ugh... Uuuuuuh. France dice en WA que... Uuuugh

—¡Deberías estar en la cama, young gentleman! —riñe Inglaterra, sonrojándose con la mención.

What?! Pero si tú me... —protesta con lo que sigue leyendo—. Ughhh! ¡Van a hacer cochinadas! ¡Son un asco! Ugh! Bye!

—No vamos a... no... ¡VETE A DORMIR! —chilla volviendo a sonrojarse con eso.

Ahí cuelga. Inglaterra se pone súper nervioso ahora, pasándose una mano por el pelo todo torpe.

Y... Es que no ocurre nada en tensión. Las flores del suelo lo llaman "Veeeen, sigue el raaaastrooooo"

Las flores lo hacen sonrojarse y darse la vuelta corriendo a su cuarto y es que... se va al baño y mea y se lava los dientes y la cara y se afeita un poco y luego va a acabar en el armario.

Francia completamente facepalm.

Luego sale, baja a asegurarse que la puerta está bien cerrada y vuelve a subir.

Sobre la cama va a encontrar un traje. Estás haciendo todo, todo al revés Inglaterra.

—¡Para de hacer cosas raras! —grita pero ha ido a esconderse a su cuarto, no al cuarto de al lado. Se sonroja con el traje igualmente, se va a esconder sin tocarlo y luego sale a por comida.

Luego sale, baja a por algo de comer.

Pero... Pero hay un caminito de rosas hasta la cocina... ¡Dejen de ignorarlo! En la cocina hay una charola de plata... Que debe de haber sacado de la buhardilla, con una taza de té... Ahora frío, un eclair de pistacho y una tarjeta escrita con letras doradas. Y otra rosa...

Se sonroja con el té y el eclair y se vuelve a esconder arriba.

Francia facepalm... Again.

Al caaaabo de un rato sale y vuelve a bajar con todo sigilo a robar el eclair porque tenía súper buena pinta y está muerto de hambre.

Francia le espíiiiia desde el cuarto de al lado, relajándose al ver que ha salido sin que tenga que ir por él, aunque ahora no está seguro de que vaya a ir por el desayuno... ¡si no había ido antes!

Cuando nota la nota se sonroja mucho y se bebe el té corriendo, toma el eclair y la nota y corre a esconderse otra vez. Y ahí en madriguera, escondido es que se come el eclair y lee la nota.

"Elegante y sofisticado. No olvides lavarte bien detrás de las orejas... ni mirar dentro del bolsillo. Je t'aime... F"

—NO VOY A VESTIRME CON ESO. ¡Y no me gusta que me beses detrás de las orejas, así que olvídalo! No que esté pensando en eso...

Francia hace los ojos en blanco sonriendo un poco y teniendo muchísimos problemas porque quiere ir... justamente, a besarle por todos lados, pero se ha dicho que esto sería más divertido... y le daría más ganas y más gusto cuando se vieran. Tiene que taparse la boca para no contestarle.

—ASÍ QUE NO VOY A HACER NADA DE LO QUE DIGAS PORQUE ERES UN IDIOTA Y ME HAS ASUSTADO UN MONTÓN —vuelve a gritar—. ¿Sabes que he llamado a América? ¡Seguro nos está viendo ahora! ¡Por tu culpa! Y no pienso ir y ducharme y vestirme para que salgas luego y me tenga que duchar de nuevo. ¡Así que no va a pasar! ¡NO QUE FUERA A PASAR IGUALMENTE!

—¿Es que no sabes qué día es hoy? —protesta Francia sin poder contenerse—. ¡¿Para qué le has llamado!?

—Waaaaaah! —vuelta al armario porque secretamente pensaba que estaba gritando solo. Francia se regaña a si mismo porque ¡NO DEBÍA HABLARLE! Ahora él lo ha arruinado todo. Lloriquea un poco sin saber qué hacer porque... hoy es hoy y es el mejor día del año y no le está saliendo bieeeeen.

Inglaterra sigue en el armario indignándose porque ¡NO VIENE! ¿Porque no viene? ¡Ya debería estar ahí haciéndole mimitos y dándole besitos!

—YA NI TE QUIERO NI UN POQUITO Y PENSABA QUE ERAS UN TERRORISTA —vuelve a gritar a ver si eso cuela.

Y esto debía ser una sorpresa y tenía más cosas preparadas y... ¡ahora no le queríaaaaaa! Solloza.

—¡Y ERES UN TONTO Y NO QUIERO QUE ESTÉS AQUÍ Y NO SÉ QUE HACES!

—No te enooojeeees... —lloriquea... por lo visto chibi!Francia.

—¡Y NO ME ESPIES! —ahí sale corriendo el británico y se lo encuentra hecho bolita en la escalera lloriqueando.

Se paraliza, al verlo y se sonroja de muerte porque se ha afeitado y lavado los dientes y arreglado.

—Y-yo no quería que te asustaras... —susurra.

Y el problema es que América le ha dicho de las cochinadas y ahora está pensando en ello y en que Francia también piensa en ello y que todos saben y que está haciendo el ridículo porque Francia ¡NO VIENE Y LE BESA! ¡TODO EL CULPA DE FRANCIA!

—¡TODO ES TU CULPA! —le chilla y se mete al cuarto otra vez cerrando la puerta.

—Ni que te enojaras... ni... —aprieta los ojos, más aún con el cierre de la puerta—. Angleteeeeeeeerreeee... —ahí se va detrás.

Pero no hay respuesta porque se ha ido al baño, con el traje y todo. Francia lloriquea desconsoladamente porque Inglaterra se ha enfadado hooooy y... el té estaba frío y... ¿Francia, estás en tus días?

Pues nada, lo harían al modo de Francia si eso quería. ¡JA! Si no quería nada, él tampoco. ¡JA! y que se preparara para oír al inglés más sarcástico y frío y crítico de todos. ¡JA! Ya iba a ver lo que era un inglés de malhumor ya... De todos modos, mira dentro del bolsillo del traje porque se muere de curiosidad pensando que como encuentre un condón, Francia se lo va a COMER.

Hay otra tarjeta en un sobre... Parpadea y la abre para leerla.

"Cada vez que lo veo creo que sigue viéndome mal… especialmente ahora que yo camino a tu lado y el sólo puede estar ahí arriba. Alto e inmóvil... solo oteando el horizonte"

Inglaterra parpadea con eso sin entender porque parece una especie de poesía o letra de una canción, pero no sabe muy bien cual. Por algún motivo piensa en América al leerlo de nuevo.

Inglaterra en pro del USUK hoy. Nah, se refiere a la persona que mira mal a Francia, porque camina a su lado.

Se mete a la ducha y se lava pensando en ello porque lo de otear el horizonte le suena raro, eso es de como cuando América esperaba por él llegar con los barcos y todo eso.

¿Qué puede querer decir entonces? ¿Será sobre su madre? No porque es en masculino... pero no puede ser sobre su padre porque él no mira mal a Francia en realidad. ¿Quién mira mal a Francia?

Él, él mismo es el que mira mal a Francia, ¿pero entonces quién es al lado de quien camina?

Con todos estos pensamientos el idiota sale de la ducha y se afeita OTRA VEZ por no estar pensando lo que hace.

¿Entonces quien más podía ser? Se pregunta mientras se viste, ¿tal vez, Austria? Solía quejarse de que Austria era malo con él y a Inglaterra le pone los pelos de punta que eso pase.

Sale vestido y repeinado del todo así con el pelo como Gales, ralla al costado porque lo ha hecho sin pensar, aun mirando la tarjeta mientras busca a Francia que está acostado en su cama hecho bolita (y arrugando su traje).

—Eh, ¿quién demonios te mira mal? —pregunta Draco Malfoy... digo... Inglaterra.

Quoi? —da un saltito le mira de reojo todo decadente. Levanta las cejas al ver el peinado.

—¿Quién demonios te mira mal? Además de mi —le enseña la tarjeta. Francia sonríe porque al final si se ha vestido y ha leído la tarjeta, aunque esté aparentemente del peor humor del mundo.

—Un hombre malo que está encima de una columna alta...

—¿En una columna? —levanta las cejas y parpadea porque pensaba que era alguien real.

Mais oui... es una pista, para que encuentres otra pista. Aunque ahora tiene menos gracia...

—¡Una pista! ¿En London? ¡Tiene que ser Lord Nelson en Trafalgar Square! —sonríe un poco porque le gusta investigar, así que sin esperarle ni nada se va a por su gabardina y las llaves del coche.

Francia sonríe un poquito igual, se levanta sacando su pañuelo y sonándose... yendo tras él.

—¡Eres un tonto porque no estás jugando como deberías! —protesta un poco, corriendo para alcanzarle—. Tengo el pelo hecho un desastre...

—Aunque más mal me mira a mí de dejarte entrar a mi casa, pero si es un hombre malo tiene que ser él —ni caso de las protestas, pero habla con él así que le espera a que llegue, tomando dos paraguas porque, además, como siempre, está diluviando—. ¿Te acuerdas de eso? Caían tus barcos COMO MOSCAS.

—No caían como moscas, no exageres... —hace los ojos en blanco y le pone las manos en la cintura ahora que no puede defenderse por traer dos paraguas.

—Of course yes —entra al garaje y abre el coche—. Y tú rabiabas un montón, siempre con cara de enfadado —sonríe de lado "Y venías y me follabas como si no hubiera un mañana todo frustrado y agresivo, no como ahora" añade para sí mismo y se le borra la sonrisa porque no ha ido a hacerle eso y está enfadado, aunque haya preparado un juego de detectives tan genial.

—Y sonríes... ¿Preferías la cara de enfado entonces? —protesta un poco, acercándole así queriendo tocarle más... Aún sin estar seguro de por qué se le ocurrió hacer esto en vez de solo ir meterse en su cama y darle besos... Muchos, muchos besos. ¡Pero no! Iban a jugar. ¡Fuerza, France! Se dice a sí mismo, soltándole.

Inglaterra se queda paralizado cuando le suelta porque ¡ni siquiera le ha empujado para que lo haga! ¿Qué se cree qué hace? ¡NO puede soltarle sin que él se lo pida! ¡A veces ni puede, aunque se lo pida! Francia le sonríe un poquito, pensando que a pesar de todo su enanito gruñón es muy mono...

Quoi?

Inglaterra frunce más el ceño y se sube al coche refunfuñando.

—Vengaaaa —protesta un poco Francia agachándose para mirarle—. No estés enfadado.

Le fulmina y enciende el coche, así que ahí va Francia a apresurarse a subirse.

—¿Estás bien, mon... amour? —extiende una mano y le toca suavemente el brazo, sonriendo.

Yes — le mira de reojo, tan seco y sale del garaje.

Francia se humedece los labios y suspira, porque... hoy debía ser un día perfecto, con un plan perfecto, todo romántico y... ¿ha dicho ya que perfecto? Amaba este día desde hacía años y ambos habían hecho cosas muy bonitas los años anteriores...

—De verdad no quería asustarte, pensé que supondrías que era yo... —murmura.

El británico le mira de reojo porque obviamente ese no es el maldito problema, de hecho, más enfadado debía estar Francia con él que casi le vuela la cabeza con esa cosa... malditos ataques terroristas, parecía esto de nuevo el bloody siglo XVII pero sin la parte divertida y aún más importante, sin alcohol.

—Pero... es que deberíamos pasarla bien hoy, ¿sabes? —le acaricia un poquito la pierna.

"¡Pues es tu maldita culpa! ¡¿Qué te costaba llegar y acostarte con TU MARIDO y luego ir a jugar y a contar historias sobre los sitios de las pistas y resolver acertijos como Sherlock y Watson por toda la ciudad!? Es casi tu maldita obligación, ¿sabes? ¡Debería hacerte firmar legalmente esos bloody papeles para que lo sea!" Protesta para sí mismo, aunque nadie debería hacerle mucho caso en realidad.

—Eres la persona más frustrante del universo —responde finalmente. Lo que ocurre es que el plan de Francia no incluía ni que se vieran aún... Francia se humedece los labios otra vez.

—Bueno, al menos eso aún lo hago bien...

—Y tienes suerte de no haber salido con un palo de cricket en el culo —añade "Ah, no, que últimamente por ahí no se mete NADA" protesta interiormente para sí mismo fulminando la carretera.

—Pero si solo... quería sorprenderte. Qué trabajo te costaba salir tú del cuarto cuando toqué la puerta. SABÍAS que era yo, ¿qué merde tenías que estar llamando a Amerique?

—¡¿Cómo iba a saber que eras tú?! —protesta "si ni siquiera te metiste en la cama, ¿desde cuándo tú actúas así, tan educado tocando a las puertas y no a mí?"

—Porque es... hoy. Hoy siempre soy yo. Si me hubiera encontrado un terrorista ahí, yo lo hubiera echado con mis propias manos, ¡porque nadie tiene el derecho a robarnos el día del Entente!

—¿¡Y yo que iba a saber qué día era!? Ni siquiera había visto un bloody calendario —ahora, puedo decirte claramente que sé qué hace cuatro días que no vienes y haces cochinadas conmigo. Ciento nueve horas, treinta minutos y dos segundos exactamente. Porque además esta semana he decidido que no nos viéramos entre semana precisamente por hoy.

Francia le mira con ojitos desconsolados.

—P-Porque... bueno, no sé, quizás... se te olvidó que hoy era hoy... y eres idiota por eso —se cruza de brazos y frunce un poquito el ceño mirando ahora a la calle.

—¿Que yo soy idiota? —tan indignado, hasta le mira de reojo.

—¿Cómo te vas a olvidar de la entente? ¡Ni un solo maldito año he visto que te olvides de la independencia de Amerique, o de las navidades!

—¡No me olvidé del bloody entente, solo acababa de despertar! —sigue exclamando "solo y con la cama dramáticamente fría y vacía, ¡hasta América sabía que íbamos a hacer guarradas! ¿Y yo soy el idiota?"

—Pues... ¡pues! ¡Aun así no entiendo! No era mi intención que te asustaras, pero vale, ya has visto que no era eso, ¿por qué sigues tan, tan enfadado?

—¡Pues es porque eres idiota! —insiste aparcando en un parking del centro "y ni te mereces ser el país del amor nunca más. Yo voy a ser el bloody país del amor ahora y tú puedes ser el bloody país de la caca, la ropa fea y la comida asquerosa"—. ¡Y ni te creas que el eclair estaba tan bueno y el té estaba frío!

—¡Estaba frío porque tu tardaste horas en bajar! ¡Estaba a la temperatura perfecta cuando toqué la puerta!

—¡Pues debiste imaginar que no iba a bajar enseguida! —sigue mientras se baja del coche "y no es lo único que se te está enfriando, my dear!"

—No era tan difícil, ¿sabes? Abrir la puerta, ver que no estaba, seguir las flores... ver el bonito detalle del desayuno puesto ahí y caliente... ver la nota, subir con él, descubrir el traje, meterte a bañar... ¡y querer ir a descubrir qué era a ver si me veías al fin en la siguiente pista!

Inglaterra pone los ojos en blanco yendo hacia la calle "¿sabes que no era tan difícil tampoco? Meterte en mi cama, desnudarme, darme algunos besos de esos sobre los que los cantantes de rock escriben canciones, hacerme el amor hasta las doce y luego ir a por el desayuno. Entonces me hubiera dado igual que el té estuviera frío porque ni hubiera necesitado una tetera para calentarlo"

Francia suspira otra vez tratando de entender qué es lo que le molesta tanto.

—Podrías... —le alcanza y toma de la mano entrelazando sus dedos y apretándole un poco.

What?

—¿Explicarme el problema para que pueda arreglarlo antes de que siga pasando el día?

—Que yo te... ¡No! —se sonroja—. ¿Dónde está la bloddy pista?

—Non, no hay ninguna bloody pista hasta que no arreglemos esto, aquí y ahora —Francia tira un poco de su mano y lo acerca a él, mirándole a los ojos.

Whaaaat? Of course not! —protesta "sí vale, hagámoslo aquí, hagámoslo en público, en mitad de Trafalgar Square, en la fuente si quieres, sobre el viejo Nelson, seguro me odiaría para siempre, pero me da igual"

—Como me llamo France que Oui. ¿Cuál es el problema? —le abraza del cuello con la mano que tiene libre y trata de leerle.

—¡Que eres idiota! —porque además me estas preguntando, como demonios puedes estarme preguntando—. No importa, buscare la pista yo solo —total, tampoco pareces dispuesto a colaborar en nada más.

—Non, ¡no soy idiota! Tú... ¡Tú! Casi ni me miras, estás frío como un hielo y... ¿qué pasa?

—Que quiero mi pista —se cruza de brazos indignado "¿que yo estoy frío? ¿Y cómo demonios voy a estar? ¿Eh? ¿Eh? ¡Si no me tocas ni con un palo! ¡Se dice calor corporal, rana idiota!"

—Non. ¡No vamos a movernos de aquí hasta que no me expliques! —se acerca y le da un besito suave en los labios.

Inglaterra se sonroja y se queda paralizado. Francia le atrae más hacia sí y mete una pierna por entre las suyas. Querías que estuviera cerca, ¿verdad? Pues ahí le tienes...

—A-ah... —protesta un poco con eso, dando un saltito. "Piiiiiiiiiii…."

Francia sonríe de lado y el problema es que... él también tiene y tiene MUCHAS ganas... porque hace varios días que no le ve ni le toca. Y con la anticipación del día de hoy no ha dejado de pensar en él...

—Mira lo que me haces solo con un roce... —susurra rozándole el muslo con una bastante feliz Tour Eiffel...

—France, estamos en mitad del bloody trafalgar Square! —protesta sonrojándose más.

—¿Y? te tengo a ti para cubrirme... —sonríe un poquito porque si se sonroja es que no está TAN enfadado. De hecho, se le acaba de pasar todo el enfado de golpe—. Venga... mírame... y dime qué pasa— pide suavemente.

—E-Estamos en... en mitad de la calle y... y el juego... —balbucea muy poco convincente.

—Eso no me explica nada —besito en el cuello.

—Y... y... yo...

—Y me... dices que no me quieres... —besito, besito.

—N-No te... no... —es que cierra los ojitos y se pierde.

Francia le besa la mejilla y la comisura de los labios, y es que este cierra los ojitos también... y es peligroso que les pase esto aquí, chicos. Inglaterra se va detraaaaaás y ahí es que van a terminar besuqueándose a los pies de Nelson.

No creo que sea suficiente sinceramente. No, desde luego que no... Pero no creo que terminen teniendo sexo a los pies de Nelson. Espero... Luego dicen de Rusia y América.

Francia, el latino, es el que después de un raaaato de intenso besuqueo se separe un poquitiiito. Es que ahí va detrás Inglaterra. Hasta la estatua de bronce está escandalizada.

—P-Pero... —es que le cueeeeeeeeesta... y le da el beso. Pasa otra media hora...

Y es que Francia puede sentir también el Big Ben dando la hora solo para él. Francia se separa otra vez un poquito y se le acerca al oído.

—Creo que... ya no tienes que buscar la pista.

—W-What?

—Sin buscarla... tus regiones vitales... —sonríe malignillo el frotándole la tour, eso sí.

What? WHAAAAT? —el salto que pega separándose y llevándose las manos ahí cuando lo nota.

—Shhh... —protesta un poquito impidiendo que se separe del todo... sonríe más—. Bien, ya sabes a dónde llevarme entonces...

—¿Que te... que yo te... lleve?

—¿No quieres? En el coche... —por más cerca que esté, lo que quiere es sexo en el coche. Punto. Aunque piensa que sería mejor... En el Big Ben. Le toma de la mano.

—¡No! ¡En el coche no! —Boundaries, Frog.

—Bien, entonces vamos —le toma de la mano, se esconde un poco en el acomodándose las regiones vitales y tira para que caminen hacia el Big Ben.

W-What? —se cubre con las manos y mira al frente rojo como un tomate sin poder creer que no... no.

—Venga, mon amour, camina...

B-But... —da un pasito mirando al frente.

—Ven, quiero subirme al reloj... —entiéndanlo como quieran...

WHAAAT? —tan escandalizado, le mira de reojo.

—Ni parezcas tan sorprendido —le sonríe sonrojadito, abrazándole mientras camina.

B-But... But... —es que la pregunta brilla sobre su cabeza en letras rojas y amarillas fosforescentes "¿por qué no lo has hecho, entonces?"

—No me digas que no puedo en el Big ben por no sé qué de la reina.

—¡Pues desde luego que eso escandalizaría a la reina! —¡y a mí me escandaliza que aún no lo estés haciendo!

—Para eso vivo, para escandalizarla.

Frunce el ceño "no digas mentiras".

—¿Qué estás pensando? —Francia le da un beso en la mejilla y se ríe.

—Que eres un idiota —"Y yo más porque te habría dejado mancillar la bloody estatua de Nelson y demostrarle como puedes conquistar todo el Bloody United Kingdom y ¡tú estás ahí pensando en la bloody reina!"

—Para eso sí que vivo por lo visto, para conseguir que lo pienses —sonríe tan orgulloso.

—Pienso en muchas cosas —le fulmina.

—Como en lo mucho que me amas —propone.

—Como en lo mucho que te odio —tan apasionado, por una vez que es verdad.

—No me ooodieeees. No hoy —lloriquea un poco.

—¡Sí te odio! —"y no por lo que siempre te odio, hoy me daría igual si te fueras con otro. Visto lo visto tampoco harías nada" añade para sí.

—Non! ¡No puedes odiarme hoy y lo sabes! —protesta abrazándole más fuerte aun, va a estrangularte.

—¡Qué voy a no poder!

—¿Cómo ahora me amas diario, has decidido que hoy es el día de odiarme?

—NO! —"Esta completamente justificado, tiene que haber un estatuto para esto, de hecho, debería presentar un proyecto de ley que permitiera a un marido ir a denunciar a otro por IDIOTA e INSATISFACTORIO. Si no me diera una vergüenza de muerte solo pensarlo ibas a cagarte. ¡A CAGARTE, RANA FRANCESA!"

—¿¡Entonces que, mon amour?!

—Te odio porque eres odioso —"y ni te creas tanto que ya quisiera ver entonces quien se te acercaba porque, aunque te los hayas tirado a todos (¿cómo? es un bloody misterio, hoy) nadie más iba a volver a querer a acercársete y todos me culparían por haberte roto o algo así"

—No soy odiosoooo, ¡tú eres el odioso por odiarme!

—Jum! —"¡Por lo menos yo no te dejo a ti insatisfecho! Ya quisiera saber lo que diría cualquiera de mis brothers, como que ibas a seguir interesándoles nada... o a esos idiotas amigos tuyos, Spain and Prussia. ¡No! Of course not! ¡Porque yo soy el único que te aguanta, aunque seas un estrecho!" (Creo que nadie nunca ha pensado antes jamás que Francia sea un estrecho)

—Ni siquiera sé por qué eeeeees que me odias taaaantooo.

—Porque vienes y haces cosas idiotas —"y te dejas por hacer otras muy importantes, ¿lo de OBLIGATORIO de la mañana no te dice nada?"—. Y me haces llevar esta ropa idiota —¿porque no vestirnos de curas, ya puestos?

—No te gusta lo que he planeadooooo... —lloriquea un poco.

Ooooojos en blanco.

—Pero Angleterreeeee.

—¿Pero hay que subir al Big ben o solo es en el parlamento? —no es como que parezca que tengas intención de hacerlo igualmente.

—Subir...

Yes —le mira de reojo. "Es cuando te desnudas y dejas que yo te haga cosas pervertidas que solo dicen que son pervertidas porque si no lo fueran estaríamos en eso todo el tiempo todo el mundo. Te va gustar, de verdad... a lo mejor te has olvidado de como se hacía después de todo este tiempo, pero yo no"

—¿No quieres subir conmigo ahí y ver London desde ahí? —y tener sexo fantástico allá arriba... Claro... Aunque no era el plan inicial. Aprieta los ojos

—No, sube tú solo —suelta sin darse cuenta y se sonroja, tapándose la boca.

Quoi?

Git! —chilla… porque algo tiene que chillar.

—¡Cómo que git! ¡Tú eres el que dice que no!

—¡Pues solo dame la pista! ¡Me has dicho que era aquí! —a ver si así podemos acabar con esto y... aprieta los ojos dándose cuenta que está siendo un imbécil. Francia había preparado todo un juego genial para él y lo único que hace es quejarse porque no han tenido sexo.

—Pero hay que subir... ¿Quieres subir tu solo? —pregunta un poco desconsolado.

—No, no... Vamos —suspira pensando que... parece que sea uno de esos idiotas que solo iban con él por sexo. Uno de esos a los que tanto odia, no solo por los celos que le daban porque los muy imbéciles no eran capaces de valorar al hombre maravilloso que hay detrás de todo ese sexo genial.

Francia sonríe un poquito con eso y le da un beso en la mejilla.

Se sonroja... o bueno, tal vez debería decir "en vez de todo ese sexo genial", en este caso... ¡pero ese no es el asunto! El caso es que seguramente Francia solo quería que lo valorara por quién es y no por sus habilidades sexuales, así que no pasaba nada si... no pasaba nada.

Está bien, no pasaría, ya está. Debía poder aguantar sin estos dramas, cuando era más jovencito podía aguantar meses enteros, por ejemplo, en alta mar y ahora solo habían sido cuatro días... claro que normalmente lo hacía borracho y gritándoles a todos sus marineros, pero esa es otra historia que ahora no viene a cuento.

—¿Estás bien? —Francia le pone una mano en el culo para hacerlo más difícil.

What? — Inglaterra da un respingo separándose.

—Pareces en otro mundo.

—Eh? No, no... —desvía la mirada.

Je t'aime... —le acaricia el pelo un poco—. Aunque estés de enanito gruñón.

—No estoy de enanito gruñón —gruñe, sonrojándose. "Lo estaría aún menos si hubieras hecho lo que… joder, England, ¡ya basta!" se riñe a sí mismo.

—Estas totalmente... ¿No dormiste bien? ¿Estabas... Pensando en mí?

What? ¡No! No todo en esta vida se reduce al sexo, ¿sabes? —le riñe como si Francia fuera el que ha estado pensando todo eso toda la mañana.

—Yo no... Quoi? —descolocado porque justo está haciendo todo esto para demostrarle que no solo piensa en sexo.

—¡No estaba pensando en ti! —chilla, un poco a la defensiva porque eso ha sonado más a reñirse a si mismo que a él.

—¡Quizás no en sexo! —protesta el francés.

—¡HE DICHO QUE NO PENSABA EN SEXO! —vuelve a chillar, mintiendo con todos los dientes y además sintiéndose culpable por ello.

—¡Pues por eso digo! —frunce el ceño.

—¡Pues yo digo que no! —chilla una vez llegan a la torre.

—¿Estabas pensando en sexo? —pregunta parpadeando, porque es que debe ser eso, no puede ser otra cosa.

—¡NOOO! —vuelve a chillar. ATRAPADO.

—Anda, deja de chillar y pídele al guardia que nos deje entrar —sonríe un poco haciéndole un gesto con la mano.

Inglaterra frunce el ceño todo sonrojado se va con el guardia refunfuñando que al final, que más daba si estaba o no pensando en sexo si él era evidentemente el único en hacerlo.

Francia le mira ir y se agacha un poco notando que el culo se le ve exactamente como pensó que se vería. Sonríe mordiéndose el labio.

Tal vez psicosomáticamente, tal vez por mala suerte, aprovecha ese momento en que Francia le está mirando el culo para llevarse la mano y acomodarse los calzoncillos antes de llegar con el hombre y refunfuñarle que quiere subir a la torre a ver las vistas de Londres porque está claro que hoy la Tour Eiffel está cerrada al bloody público.

El guardia no entiende un pimiento, pero accede a dejarles pasar cuando Inglaterra se identifica. Francia levanta las cejas y sonríe pensando lo que siempre, que Inglaterra es muy sexy sin enterarse.

El británico se gira a él y hace un gesto con la mano para que vaya. Francia sonríe atrapado y ahí va dando unos saltitos.

—Es mi marido —le dice al guardia en la puerta.

Mientras Inglaterra va delante refunfuñando, que claro a este bloody Big Ben sí se sube el muy maldito, ni que tuviera nada tan genial ni se creyera tanto por ser duro como una piedra, al final solo daba la hora en punto una vez cada hora e igual ni tenía una curvatura perfecta.

Estupendo Inglaterra, te estas poniendo celoso de tu propia torre del reloj.

Y además ni labios tiene... y si supiera que más sigue a la curvatura perfecta también se lo restregaría por las manijas de dar la hora, pero siempre alguien interrumpe a Francia antes de que lo diga.

—¡Espérame! —protesta Francia abrazándole por la espalda.

—¡Ja! —le hace Inglaterra a la torre recargándose en Francia cuando le abraza y le saca la lengua a una pared.

—¿Qué haces? —Francia se ríe.

—¿Eh? —le mira de reojo.

—¿Sacas la lengua a un hada? —le da un beso en el cuello.

—No, se la saco a la torre porque se lo tiene muy creído —mueve un poco la cabeza para que llegue mejor.

—¿La torre de lo tiene creído? ¿Por? —levanta las cejas porque esto es nuevo.

—Bien que lo sabe ella —fulminación a la pared.

—Pero yo no... ¿Algo de qué preocuparme? —le sigue la corriente.

—¡Ni vas a saberlo! —se sonroja notando lo que está diciendo.

—¡¿Por?! ¿Te está seduciendo? —le mira a los ojos.

What? ¿A mí? —tan indignado.

—Ah Non? ¿A mí? —pregunta inclinando la cabeza. La cara de horror del británico—. A mí me seduce OTRO Big Ben.

Whaaaat? —sonrojo otra vez, aunque vuelve a respirar hasta que Francia le pone la mano encima

¡¿EnCIma De quéEe?!

De eso justo.

Waaaaaaaaáaaaaah!

Mala genteeeeeeee. Inglaterra lloriquea y dice que se rinde, que os llevéis lo que queráis.

Francia se lleva un beeeeeso y le mete la lengua a la oreja.

Que guarro, lo de la oreja, es así asquerosito.

Un poco, pero Inglaterra quería que le metiera sus partes a algún lado.

Ugh! ¡No! ¡Quería meterlas él!

Pues... Puede intentar hacerlo él, puede meterlo en otro lado si quiere. Francia se va a las escaleras que bien que sabe dónde está y pregunta si no hay un elevador. Lo que hay es otro Big ben MEJOR al que subirse, insiste Inglaterra... para sí mismo y sin elevador. Es que el problema es que Francia va a llegar a punto de morirse

Sí que tiene elevador, su dueño tiene un par de fuertes y potentes brazos que pueden elevarle.

Claro que el dueño del otro big ben, el grande, también los tiene y podría cargarle en brazos, ya que de hecho son los mismos brazos en todas las ocasiones, pero hasta la cándida y pura Galia sabe que semejante acto de caballerosidad implica que el caballero... bueno, cabalgue.

Y nadie está hablando de caballos.

Francia se echa encima de Inglaterra, falto de aire.

—E-Esta subida es... Uff…

—Si hicieras más ejercicio no te costaría tanto —seguimos con los dobles sentidos. Ejem. Ejem.

—Perdí condición estos cuatro días —cejas, cejas.

—Pffff —suelta, nervioso, pensando que Francia no puede saber que él está pensando en eso... ¿verdad?

—Espera, detengámonos un poco... —pide casi echado del todo sobre él, jadeando un poco.

—¡No! ¡Eres un idiota! ¡Y esto es tú culpa! —chilla súper nervioso porque Francia suele poder leerle la mente ni sabe cómo ¿Y si ha estado leyéndolo todo? No, seguro se habría burlado de él... ¿Seguro? ¡O más bien se hubiera estado comportando exactamente así para desquiciarle hasta el punto de hacerle quebrar! ¿Cómo podría estar seguro?

—¿Ahora por queeee? —pregunta, desconsolado, notando otra vez que el inglés se ha puesto súper nervioso... ¿Serían esos cuatro días sin sexo?

—¡Porque lo haces expresamenteeeee! —prácticamente lloriquea.

—¿Qué hago expresamente? —levanta las cejas.

—¡Todo esto! —protesta—. ¡No tiene nada que ver con el matrimonio!

—¿Matrimonio? ¿El nuestro? —Francia parpadea y se revuelve un poco sin saber bien a qué se refiere.

Yes! —chilla porque ahora piensa que no tienen sexo porque todo el mundo dice que al cabo de un tiempo el matrimonio hace a la gente caer en la rutina y el aburrimiento y se pierde la pasión. Aunque él no siente haber perdido la pasión para nada ¡Tal vez Francia sí!

Mon amour, de verdad hoy no sé de qué hablas —confiesa preocupado. ¿Qué del matrimonio? ¿Pasaba algo de lo que no se había enterado con su matrimonio?

—¡Porque eres idiota! —chilla pensando, ¿y si se va con otro porque ya se aburrió? ¡Nunca debió decir nada de la boda a nadie! ¡Es un idiotaidiotaidiota! Y todos van a burlarse por creerse que podía casarse con Francia y ser una pareja normal. Francia le mira preocupado pasándole una mano por el pelo y acercándose a él.

Angleterre... —empieza dulcemente tratando de no entrar en pánico el al notarlo otra vez asustado y nervioso... Y otra vez sin saber por qué—. ¡Por qué no me dices que está pasando hoy?

—¡No! —le empuja y hasta tiene los ojos llorosos.

Oui! —se detiene de él como puede, cada vez más preocupado, haciendo fuerza para no soltarle, abrazándole como pulpo—. ¡No me apartes, no te cierres!

Shut up! ¡Suéltame!

—Non! Non! ¡No voy a soltarte! Hoy no puedes irte ni dejarme —se le abraza al cuello con fuerza, casi como si pudieran fusionarse uno con el otro. Aprieta los ojos y espera.

—¡Sí que puedo! —hace fuerza para apartarle.

—Noooon —lloriquea deteniéndose de él como puede—. Por favooor. Estamos bien, estoy intentando hacerlo bien, solo ayúdame a saber cómo.

—¿Hacer bien qué? ¿Decirme que te vas con otro porque te has aburrido de mí?

—Hacer... Quoi? Non... ¿¡De qué estás hablando?! No me quiero ir con nadie, ¡te quiero a ti! —protesta, incrédulo.

—¡Tuuuú!

—¿Yo? ¡Tuuuuú! ¡Dejaderesistirteaserfelizconmigo!

—¡Tú deja de ser un idiota!

—Eso intento... Hoy no quiero ser un idiota, de verdad... —susurra.

—Pues ¡pues! —protesta sin siquiera saber qué decir.

—¿Por qué tú no me quieres a mí hoy? —frunce el ceño.

—¡Porque haces cosas raras! —le acusa.

—Solo quería hacer algo distinto y misterioso y que a ti te gustara... Y que tuvieras muchas ganas de verme cuando al fin me encontraras, ¡y todo me ha salido mal hoy!

—¿Cuándo te encontrara? —se detiene con eso.

—Debías hacer todo esto solo y encontrar las pistas sabiendo que estaba por ahí, misteriosamente y sin que me vieras... Y... Debías querer encontrarme... Y querer saber la siguiente pista para ver si estaba ahí al fin. Al final la expectativa sería muy alta y vernos iba a ser... Bueno, lo mejor y más romántico del día. Pensé que esto te gustaría más que una fiesta llena de gente...

—¿Y? —parpadea porque… ehm, sí, vale, todo eso es cierto.

—Y... Nada. Creo que fue mala idea —se separa un poquito de él, suspirando.

—¿Porque no estás al final de las pistas, entonces? —pregunta sin entender.

—Porque te enfadaste y... pensé que era un poco idiota pasarnos el día extrañándonos. Que podría ir contigo por las pistas y ya... —se encoge de hombros.

Inglaterra aprieta los ojos y deja caer la cabeza, derrotado.

—Quizás podríamos olvidarnos de todo esto que ha ido mal y... Mañana te llevo a comer o... ¿Qué te apetece hacer? —propone el galo intentando recomponerse.

—¡No está yendo mal! —chilla Inglaterra, en negación.

Non? —Francia levanta un poco las cejas.

—¡No! ¡Tú haces drama todo el tiempo y no quieres hacer nada! —le acusa.

—¿Cómo que YO no quiero hacer nada? ¡Tú estás permanentemente enojado y no te entiendo! —acusa de vuelta.

—¡Porque tú no quieres hacer nada! —se defiende.

—¿Cómo qué no? Si este es mi plan... ¿Que no he querido hacer hoy? —le encara, ceño fruncido.

Inglaterra se sonroja y no responde.

—Estas... Diciendo que estás enfadado porque... — Francia se humedece los labios y le mira a los ojos con el sonrojo—. ¡Pero siempre dices que yo pienso solo en eso!

WHAT? —se sonroja más, atrapado. Francia sonríe y le abraza porque es tremendamente absurdo y hubiera sido muy fácil de resolver.

—Eres mi otra mitad, de verdad —se ríe suavemente—. Je t'aime.

Se deja un poco desconsolado, sin entender.

—Cada vez que intento darte gusto haciendo cosas como creo que te gustarían distintas a como las hago me sale mal... Eso solo quiere decir una cosa...

—W-W-W... —solo logra balbucear.

—¡De verdad te gusto como soooooy! —se ríe un poco más y le aprieta.

—Waaaaaaaaah!

—Tú también me gustas así, mon petite lapin. Enojón y caliente como nadie más... —se le repega.

—No me... no estoy... no... waaaah!

Je t'aime... Cuando me deseas y me quieres y te enfadas porque no... Hacemos eso, pero aun así estás aquí... — Beso en el cuello, mano al culo.

—No te... no estoy... no quería... —lloriquea.

—Yo SÍ que quería, pero pensé que preferías... Esperar o yo qué sé, siempre te quejas de que pienso en ESO nada más y... Somos unos tontos.

—¡Tú eres el tonto que siempre piensa en eso! ¡Yo ni quería! —miente.

—Angleterre...

—Shut up!

Francia sonríe porque eso mismo le iba a decir, se acerca y le da un beso en los labios. El británico se lo devuelve con desesperación.

Es que ahora si todo va a ser con esa desesperación y ganas que querías, Francia. Él lo estrella contra la pared e incluso lo levanta un poco del culo e Inglaterra responde incluso un poco más para llevar hoy la voz cantante porque al final, el que quería era él

Francia le deja, porque le gusta mucho cuando Inglaterra le deja claro lo mucho que quiere

Que no es por esooooo.

Sí lo eeeees.

Que noooooo.

Creo que todo va a acabar muy rápido y muy ansioso, pero tremendamente satisfactorio ahí en las escaleras del Big Ben... como siempre, Inglaterra, mancillando a la reina. La torre de la reina.