Yamato estaba tratando de leer un libro en el sofá de la sala mientras Taichi estaba nervioso, arreglando su cabello en el espejo de la entrada, arruinándole la poca concentración que tenía.
"Taichi…¿qué pasa? Te ves…estresado." Yamato no pudo evitar preguntar.
El moreno se sentó en el sofá frente a él y suspiró. "¿Es tan obvio?"
"Bueno…sí…" Yamato musitó una respuesta. "¿Vas a salir?" preguntó, mirándolo meticulosamente.
"Sí. Iré al departamento de Mimi…cenaremos juntos." Respondió.
"Sales con ella todo el tiempo…¿por qué estás nervioso ahora?" preguntó, confundido.
Taichi estaba actuando raro desde que empezó a salir con Mimi, lo cual era algo natural; pero esto ya era demasiado.
"Es que…no planeo regresar a dormir." Sentenció y Yamato entendió de qué iba esto.
"Oh…" musitó su respuesta; de súbito sintiendo como si hubiera sido golpeado por algo. Había pensado que eventualmente ellos lo harían, pero prefería evitar pensar demasiado en eso.
Para empezar Taichi era su amigo, Mimi lo confundía y…bueno, era obvio que no quería imaginarse nada.
"Sé que no es nada que no haya hecho antes…de hecho, desde que empezamos a salir he estado pensando en esto…y no puedo esperar a tenerla debajo d-"
Yamato lo interrumpió tosiendo; no quería escuchar el resto. No, definitivamente no quería escuchar lo que quería hacer con Mimi.
"¿Mucha información?" Taichi preguntó, riendo.
"Sí…por favor…ahórrame los detalles." Yamato habló con tono burlón. De hecho no quería hablar de esto para nada no porque estuviera asqueado o porque pensara que estuviera mal, pero le fastidiaba en cierto punto – aunque no quería ser grosero con Taichi tampoco. Si él era su mejor amigo, se suponía que debía escuchar y dar consejos; solían hacer eso cuando salían con chicas antes, entonces ¿por qué ahora no?
"¿Cuál es el problema entonces?" Yamato preguntó, tratando de dejarle saber a Taichi que lo apoyaba.
"Bueno, si evitamos los detalles…" Taichi sentenció con tono burlón. "Me preocupa que no vaya a gustarle. Va a ser nuestra primera vez juntos, y bueno…"
"Ya veo…" no sabía qué decir o qué pensar…todo se sentía tan asfixiante…podía entender el problema de Taichi pero…
¿A Mimi le gustaría?
No quería pensar en eso…
De cualquier forma, aunque se sentía perdido, Taichi seguía esperando alguna reacción de su parte, así que solo dijo lo que se suponía debía.
"No creo que necesites preocuparte por ello. Le gustas a Mimi, ¿no? A ella no le importará nada en tanto sea contigo."
No le gustaba cómo sonaba…se odiaba a sí mismo por no poder ser honesto con Taichi. De cualquier forma, sonrió para asegurarle que todo estaría bien.
"Lo que has dicho es tan cursi pero…tienes razón…gracias Yamato." dijo y palmeó su hombro pasándolo de largo.
Yamato suspiró y frotó su rostro con sus manos antes de escuchar a Taichi saliendo.
'¿Qué demonios me pasa? ¿Por qué me importa lo que hagan? ¿Por qué me importa tanto Mimi?'
-.-
Mimi preparó la cena con mucha dedicación – desde que conoció a Taichi disfrutaba cocinar – y esperó que llegara.
Habían estado saliendo desde hacía algún tiempo, pero aún no habían hecho nada más allá de besos.
Pero hoy, estaba lista. Lo estaba. De verdad le gustaba Taichi y esto era algo normal entre las parejas. No dejaría que sus sentimientos por Yamato se interpusieran. Sí, sabía que tenía sentimientos por Yamato; pero no eran correspondidos…
Después de esta noche, sería de Taichi; y sus dudas no le molestarían más.
Esa noche, Taichi estaba más atento con ella y cuando después de cenar vieron una película, la abrazó presionando suaves besos en su mejilla y cuello de vez en cuando. Pero mucho antes de que el fin de la película llegara esos besos se volvieron más íntimos y frecuentes hasta que por fin Taichi dejó de fingir que estaban viendo la película.
Los ligeros besos se volvieron más apasionados y sus manos se deslizaron bajo la camiseta de la chica, acariciando la piel. Rompió el beso solo para crear un camino a su cuello y volver a subir, presionando húmedos besos en su oreja.
Mimi no pudo evitar excitarse con sus acciones, gimiendo suavemente entre pesadas respiraciones.
Por un momento, pensó en Yamato y se sintió culpable por alguna desconocida razón.
No estaba haciendo nada malo. Deseaba a Taichi pero…después de esta noche la presencia de Yamato desaparecería de su mente.
'Adiós, Yamato…'
-.-
A pesar de las horas que pasaron, Yamato tuvo dificultades para dormir. Culpaba a las golosinas que había comido y no a cualquier otra razón ilógica; pero el que no pudiera dormir estaba haciendo que su mente fuera a temas que no quería pensar; como lo que Mimi y Taichi podían estar haciendo ahora mismo. Estaba seguro de lo que estaban haciendo; y solo deseaba no saberlo. No quería imaginar a Taichi besando a Mimi, desvistiéndola, tocándola, colocándose sobre ella y-…
¡No! no quería esas imágenes en su cabeza.
Suspiró por centésima vez y giró en su cama – otra vez – siguió haciéndolo hasta que el sueño llegó junto con la mañana no mucho después.
-.-
La mañana siguiente no fue mejor para Yamato. Estaban reunidos para almorzar y dio lo mejor para ignorar lo que era muy claro. La actitud sumamente feliz de Taichi y el chupetón en el cuello de Mimi…
Estaba tratando de alejar sus ojos de ello, pero se encontraba regresando la mirada, preguntándose dónde más estaba marcada…por Taichi…
Para su alivio, aún nadie había traído el tema a colación; tal vez no era tan obvio como pensó.
"Parece que alguien tuvo suerte anoche~"
Estúpido, Tomoya…
"¡Oh cállate!" Taichi dijo pero siguió sonriendo.
"¡Oh vamos! Deberían darnos los detalles." Tomoya insistió y Yamato solo quiso golpear su cabeza contra la pared más cercana.
"¡De ninguna forma voy a dejarte tener fantasías con Mimi al darte detalles! ¡Tienes a Ai pero no confío en ti!" Taichi movió la cabeza aún con una sonrisa burlona.
"Prometo que no fantasearé con ella…" Tomoya no pareció rendirse. "Al menos no hasta estar solo…" siguió riendo y recibió un golpe en el hombro por parte de Ai. "¡Ouch! ¡Eso dolió!"
"Idiota." Le dijo entrecerrando los ojos.
"¡Gracias a Dios, sé que bromeas, de otro modo ya te habría golpeado!" Taichi amenazó pero pareció sentirse entretenido.
Todo esto mientras Mimi estaba ocupada tratando de esconder la marca en su cuello.
Yamato no pudo evitar mirarla antes de sentir que el corazón se le apretaba.
Cuando escuchó la amenaza de Taichi se sintió preocupado, y se dio una idea de por qué debería estarlo.
Esto no podía ser…
Estaba mal.
No podía estar enamorado de la novia de su mejor amigo.
Hola! El capítulo 4 finalmente ha llegado~ espero sea de su agrado *-bows-*
Adrit126: Definitivamente es complicado ñ.ñ podemos ver a un Yamato a quien Mimi no le es indiferente, tenemos a un Taichi enamorado...y a una Mimi que aunque novia de Taichi no evitó pensar en Yamato en un momento de ESA índole :/ ¿Cuánto tomará antes de que alguno sucumba a esa atracción (a pesar de un tercero), y qué tanto van a estar dispuestos a renunciar?
Ah~ ya quiero traer el siguiente capítulo :D
