Luz se encontraba en su cuarto dibujando a Eda, King, Owlbert, Hooty y Lilith en su cuaderno, recordándolos y extrañándolos muchísimo. Luego, le dio una mirada a su huevo Taliamigo, que aún no eclosiona. Después, notó que el autobús de su escuela humana ya está estacionado frente a su casa esperándola, por lo que toma su mochila antes de salir de su cuarto.
Antes de salir de su casa, se despide de sus amigos, su novia y su mamá.
- Nos vemos después de la escuela, chicos.
- ¡Nos vemos, Luz! - Le responden Hunter, Willow, Gus y Vee.
- Te veo en la tarde, Batatita. - Le dijo Amity a su novia con mucho cariño y sus manos en la cintura de ella.
- Claro, Hermosa. Estaré pensando en ti todo el día. - Le contestó la niña latina, sin querer soltarla.
La brujita se sonrojó, y luego se dieron un besito rápido en los labios antes de soltarse.
Camila fue la última en despedirse de ella. - Ten un buen día, Mija. - Le dijo en la puerta.
- Eso espero. - Luz le sonrió de lejos a su mamá antes de decirse aquello a sí misma con algo de tristeza, y sin ganas ni ánimos de regresar a la escuela donde tuvo años de bullying y malos recuerdos, algunos de ellos siendo humillantes y traumáticos.
Para la niña Noceda, prefirió infinidad de veces su primer día de clases en Hexside que su primer día en el jardín de niños, en la primaria y secundaria en el mundo humano, en los cuales no le fue bien en ninguna ocasión; acorde a los demás, terminó haciendo el ridículo, de menor a mayor nivel, dependiendo de lo que se le ocurría.
No pasó un minuto entero en el pasillo, y ya escuchaba murmullos de sus compañeros y estudiantes de grados mayores y menores que ella.
- Ash, no puedo creer que la rarita de Luzer esté de nuevo en nuestro salón.
- ¿Qué onda con esa ropa? Creí que ahora usaba unas más femeninas.
- Espera, ese es un pin de la bandera … ¡¿bisexual?! Qué desagradable.
- No quiero ni pensar que trae otro asqueroso animal vivo dentro de su mochila o cualquiera de sus bolsillos.
La latina no toleraba escuchar ni una palabra más en contra de ella, por lo que sólo fue a su salón, se sentó en su lugar asignado, y aprovechando que no había nadie más ahí, sacó a su huevo Taliamigo y le dio un abrazo, un par de caricias y un besito antes de volverlo a guardar en su mochila, porque la clase ya iba a empezar.
Mientras tanto, en la casa Noceda, Hunter, Willow, Gus y Vee veían un programa de cocina en la televisión mientras que Camila secaba y guardaba los trastes del desayuno, con Amity ofreciéndose a ayudarla.
- Camila, no sé si sólo soy yo, pero no noto a Luz con alegría cuando estaba yendo a su escuela.
- ¿Por qué lo dices, Amity?
- Bueno, Eda inscribió a Luz en nuestra escuela de magia, Hexside, y luego de hacernos amigas, casualmente entrenamos en el mismo lugar para prepararnos para un examen de admisión que Luz tenía que hacer para entrar; sólo tenía que demostrar que dominaba dos hechizos como mínimo, y aprobó el examen de admisión.
- ¿Y cómo le fue en su primer día?
- Estaba muy feliz de haberse inscrito y estar en nuestra clase, pero hubo un problema.
- Ah, no es que quiera juzgar a Luz ni nada, pero, ¿ella no lo causó, verdad?
- No, Camila; de hecho, ella, junto con otros tres de nuestros compañeros, salvaron a las escuelas del Reino de los Demonios, que fueron atacadas por un basilisco que cambia de forma, como Vee, pero ese sí era peligroso, no como ella. También logró que nuestro director les permitiera estudiar más de un tipo de magia a quienes querían.
- Wow, ojalá hubiera visto a mi hija así.
Al terminar, se sentaron en la mesa del comedor para continuar con su charla.
- Luz es muy buena con la magia de glifos, y hemos combinado nuestros poderes en un par de ocasiones. Además, como ella estudia todos los tipos de magia en Hexside, va conmigo en la clase de magia de abominables.
- Awww, qué adorables. - Sonrió en cuanto vio a su linda nuera sonrojada. - Oye, entre tú y yo, ahora que me dices todo eso, ¿te puedo contar algo?
- Claro.
- Bueno, seguramente Luz te ha dicho que se ha metido en problemas muchas veces en la escuela antes de conocerse, ¿no?
- Sí, ¿por?
- No siempre ha sido así, fue mucho peor; un par de veces he tenido que irla a buscar antes de que terminaran las clases porque … ha sufrido bullying.
- ¡¿En serio?! ¿Qué pasó?
- Mira, hay una festividad que tenemos, que se llama San Valentín, y es una fecha especial para estar con nuestros seres queridos, y si se tiene pareja, mucho mejor, porque es de las mejores épocas del año para el romance.
- Awww, qué lindo suena.
- Bueno, en esa semana de San Valentín, Luz me dijo que se le declaró a alguien de una manera que, para ella, era muy especial, pero lamentablemente esa persona no sólo la rechazó, sino que también fue humillada delante de toda la escuela; no salió de su cuarto en toda la tarde, y tardó casi toda una semana en regresar a la escuela.
- Wow, no tenía idea de que Luz haya pasado por todo eso ella sola.
- Y yo no sabía que en serio ella quería quedarse en el Reino de los Demonios, ahora lo entiendo cuando me dijo que quedarse allá fue la mejor decisión que tomó. - Recordó Camila con algo de melancolía y tristeza. - En ese lugar, encontró todo lo que no pudo aquí: felicidad, amigos, a ti …
Amity se sonrojó otra vez antes de continuar. - Sí, y eso se lo debo a Luz; yo era alguien totalmente diferente cuando la conocí y no me gustaba cómo yo era, pero gracias a ella, soy quien quise ser desde siempre y la tengo como novia, además de que ella es la primera chica que me ha gustado.
- Me alegro mucho por ustedes, linda.
Se quedaron platicando las dos un buen rato, hasta que Camila vio el reloj. - Oh, ya tengo que ir a buscar a Luz.
- Eh, Camila, ¿podría ir yo también? Quisiera sorprenderla.
- Claro, ya entiendo por qué amas tanto a mi hija. - Sonrió al ver a su nuera soltando una tierna risita.
Camila y Amity se despidieron de los demás, dejando a Hunter y a Vee a cargo de la casa, para luego dirigirse a Gravesfield High, la escuela humana de Luz.
Al llegar, Amity la observó con curiosidad y detenimiento; se parecía mucho a Hexside en cuanto a estructura, pero su escuela de magia era mucho más grande y alta.
Se escuchó la campana de salida, y notaron a los estudiantes saliendo del edificio, unos caminando y hablando en grupos, otros yendo al bus escolar, dirigiéndose a sus vehículos o sus familias, y muy pocos iban solos, entre ellos, la niña Noceda.
Seguía igual de decaída que en la mañana, extrañando a sus amigos y familiares de lazo afectivo de las Islas Hirvientes, además de tener en su cabeza las voces de sus compañeros, y hasta de algunos profesores, criticándola, hablando mal de ella y con miradas que daban miedo.
Cuando notó el carro de su mamá, sonrió un poco caminando hacia él, pero se le amplió su sonrisa apenas vio a su asombrosa novia también, por lo que ahora fue corriendo al carro, y abriendo y cerrando la puerta.
- ¡Amity!
- ¡Luz!
Dijeron las novias justo antes de darse un tierno pero fuerte abrazo.
- Me alegra mucho que hayas venido con Mamá, te extrañé mucho cuando no estabas a mi lado en la escuela.
- Lo supuse, y yo también te extrañé.
- Bueno, tortolitas, a casa.
Al decir ello, sonrió al ver a su hija y nuera sonrojada antes de prender el motor del carro y dirigirse a su hogar.
- Luz, ¿cómo te fue?
La niña se entristeció al escuchar esa pregunta. - No tan bien, Mamá.
Amity tomó la mano de Luz para darle apoyo apenas la vio con la cara larga. - Apenas entré a la escuela, ya escuchaba a gente hablando mal de mí en el pasillo con los casilleros; en la cafetería, me senté sola, como siempre.
La brujita pelilila no podía creer las palabras que escuchaba salir de la boca de su novia, así que también le pasó el brazo por sus hombros para abrazarla; no había duda por qué su compañía y la de sus amigos en Hexside era tan importante para ella. No quería imaginarse una Luz antes de conocerla sentada sola y triste en la cafetería, cada día, toda su vida, antes de llegar a las Islas Hirvientes.
- Entiendo por qué eras más feliz en Hexside que ahí en tu escuela humana; tenías tus primeros amigos, y a mí, tu primera novia, ¿no?
- Claro, Batatita, y sí, eres mi primera novia, y la única que tendré. - La cara de la brujita se volvió totalmente roja al escuchar esa confesión, pero con una sonrisita.
- Ya entiendo por qué te querías declararme de la "mejor manera"; ya pasaste por eso, ¿no?
- Sip.
- Tu mamá ya me dijo que te le declaraste a alguien, y no salió como esperabas.
- Sí, creí que te burlarías de mí por ese túnel del amor que Hooty hizo.
- Oye, cualquier gesto romántico que venga de ti me encantará, y sólo será por tratarse de ti.
Después de eso, se dirigieron a su hogar tranquilamente, y con esperanza de que las cosas mejoren pronto, porque mientras se tengan entre sí, todo estará bien.
