Amao:
Agh, ya es hora de merendar *murmura sin pensar, al escuchar el sonido de las campanas de la iglesia *
El sonido qué desprendía esa enorme campana podía oírse sin importar dónde estuvieras en la ciudad. Podemos saber la hora sin sacar el reloj del bolsillo gracias al sonido de las campanas. De echo las tres campanadas le indicaron qué ya eran las tres de la tarde, y qué el progresó de limpiar los jardines, que había comenzado al rededor de medio día, se había retrasado sustancialmente
Aparte de mí, había al rededor de siete sirvientes comprometidos seriamente con la limpieza, pero en cualquier caso no era la medida habitual. Trabajar con este número era difícil. No podría decirlo de otra forma
Amao:
Hubiera estado bien tener a más gente ayudando en esto
Amao:
Desgraciadamente, a la mayoría de los sirvientes se les pidió preparar el baile qué se celebrará está noche
Mi deseo seguramente no sería concedido. Todos están igual de ocupados
De repente, el chico qué estaba a su lado dejo escapar un grito
Zero:
¡Aghh!
Era Zero, un sirviente cómo yo. Me habló cómo si ya no tuviera fuerzas en el
Zero:
¡Estoy cansado! ¡Estoy totalmente agotado!
Zero:
Oye Amao, ¿No podemos simplemente limpiar y barrer un par de lugares y terminar esto ya? Eh
Por dentro sentí qué quería estar de acuerdo con el, pero le respondí con un tono de reproché
Amao:
... No podemos hacer eso
Amao:
Apenas hemos tocado el área de la gran fuente
Amao:
¿Lady Luz no nos dijo qué teníamos qué hacerla brillar, porqué hoy nos visitaría realeza de otros países?
Luz era el nombre de la jefa de los sirvientes. Era quién manejaba a los sirvientes qué trabajan aquí, lo qué la hacia nuestra superior directa. Si ella supiera qué somos vagos en nuestra limpieza, seguramente se quedaría regañándonos toda la mañana... O más bien, tendríamos suerte si sólo salíamos con un regaño.
Zero debería saberlo muy bien, pero el protestó aún más
Zero:
Pero no se dará cuenta si está un poco sucia, la fiesta es por la noche después de todo, no se va a notar
Amao:
Pero hoy es el día qué celebraremos el cumpleaños de la princesa
Amao:
Lady Luz está más tensa qué otro días, así qué si tuviera qué arriesgarme
Zero:
Ahh- si entiendo...
Parecía haberlo aceptado finalmente, Zero una vez más comenzó a limpiar
No era qué no entendiera sus frustraciones. En primer lugar, somos sirvientes qué sirven a la princesa, por lo qué limpiar los jardines no es nuestra tarea habitual
Zero estaba siendo utilizada aquí en vez de preparar el baile porqué haría un trabajo terrible haciendo esas cosas cómo preparar la comida o preparar a la princesa y ayudarla a qué se cambie la ropa, ya qué rompería los cubiertos o rasgaría el vestido con su gran fuerza
Y en cuánto a mí, fuí encargado en la tarea de supervisarla, para estar seguro de qué no rompería nada
Se podría decir qué el y yo somos amigos de la infancia, oh al menos era un amigo qué conocía desde pequeños, así qué nos juntamos mucho
Francamente, no parecía qué Zero fuera adecuado para trabajar con la princesa, sin embargo cuándo se trataba de un trabajo de baja categoría, el podía manejarlo mejor que cualquiera. Aunque qué fuera un sirviente era más por su actitud jovial, qué era favorecida por la princesa
Al final, "las cualidades buscadas en sirvientes qué asisten a la princesa" no era habilidad, inteligencia, o cortesía en su conducta, ser "favorecido por la princesa" era lo más importante. Lejos de ser importante no sería una exageración decir qué era como la vida y la muerte trabajar con ella
Si alguien disgustaba a su alteza la princesa, no estaría fuera de lugar qué le cortaran la cabeza en el acto, ese era el status quo y el conocimiento común de sus sirvientes, o más bien de todo el palacio
"Obtener la guillotina", por así decirlo, era algo completamente diferente dentro de este jardín
El mes pasado, 17 personas fueron mandadas a la guillotina por Amai, y el mes anterior 28. La naturaleza de sus delitos variaba, algunos de ellos le hicieron un comentario imprudente, algunos derramaron agua sobre su vestido y algunos sonreían de casualidad cuándo sus ojos se encontraban
En general, cualquier persona qué la princesa no quiera sería ejecutada rápidamente
Para su alteza, no había una gran diferencia entre alguien qué no fuera ella y una mascota, un juguete o una muñeca. Ella los veía cómo algo qué debía de deshacerse cuándo ya no les veía ningún uso
Puliendo la fuente lejos de mí, Zero volvió a hablar parece qué se había dado cuenta de algo
Zero:
¡Ah! ¡Amao! ¡Oh M*erda! ¡Estamos en problemas!
Amao:
¿Qué? ¿Rompiste la fuente otra vez?
Zero:
¡¿Qué quieres decir con "otra vez"?! ¡Aún no eh roto la fuente! Aunque una vez la rompí sólo un poco...
Amao:
... Cuándo dije eso sólo estaba bromeando
Zero:
¡No es eso! ¡Ya son las tres de la tarde! ¿Y, Amao tú no eres el qué está al servicio a la hora de merendar de la princesa? ¡Te arriesgaras de qué tu cabeza no siga en tú cuello!
Amao;
... Ah ¿Eso era? Diane fue a hacerlo en mi lugar. No confiaba en qué íbamos a terminar de limpiar este desastre a la hora de merendar, después de todo
Diane también era una sirvienta de la princesa. Cómo era de esperar, considerando qué había estado trabajando de sirviente mucho más tiempos qué cualquiera de nosotros, y pudo hacer su trabajo sin fallas, y por lo tanto nunca había provocado la ira de Amai
¿O fue porqué era la hija amada de la jefa de los sirvientes?
Al escuchar mis palabras Zero parecía aliviado. Y así volvimos a intentar volver a muestra tarea
Entonces una voz profunda con la qué estaba familiarizado llegó al lugar por los jardines
Angel;
Heeeeeey ¿Trabajo duro chicos?
Siguiendo la fuente de la voz, un hombre intrépido con una armadura carmesí se dirigía hacia nosotros desde la puerta principal con una sonrisa en su rostro
Angel:
Parece qué ser un sirviente es un poco duro Amao
Amao:
No tanto cómo ser capitán de la guardia real, Sir Angel
Angel:
Oh, eres tan formal. ¿No puedes llamarme "papá" cómo hacías cuándo vivíamos juntos?
Amao:
No creo qué sea apropiado
Angel se rasco la cabeza cómo si quisiera decirme qué estaba entumecido por mis palabras. Mirando su estado, se me hacía difícil creer qué una vez fue parte de esos individuos qué se hacían llamar "los tres héroes"
Angel:
Ah pasa un año desde qué comenzaste a trabajar aquí, ¿No es así? ¿Cómo es? ¿Lo llevas bien?
Amao:
Ah, no está mal. ¿Esto... Y Ben cómo se encuentra?
Angel:
Ben... El está bien, me a causado algunos problemas. Ayer comenzó una pelea con un matón en la ciudad
Amao:
Pero el ganó ¿Verdad?
Angel:
No sólo ganó, no recibió ningún rasguño... Debería actuar un poco menos violento... Nunca recibirá una oferta de matrimonio si sigue así *dijo intercambiando una sonrisa irónica*
Zero:
Señor Angel, ¿Porqué a venido aquí hoy? *Zero se abrió caminó a la conversación, después de haber estado escuchando *
Además de ser mi amigo de la infancia, también tiene una relación estrecha con Angel
Angel:
¿Para qué?... Para ser un guardia en la fiesta de esta noche, obviamente, vine aquí para cumplir con mi deber
Zeroi:
¿En serio?~ pensé qué había venido para "atacar el vino del almacén"
Angel:
¡Nunca eh hecho algo así! Y en primer lugar, recientemente comencé a abstenerme
Zero:
¿Eh? El amante del vino, el señor Angel ¿Abstiniéndose? ¿Cómo es posible? *Sorprendido*
También me sorprendió un poco escuchar qué mi padre adoptivo se abstuvo de consumir alcohol
Recordé la época en la qué había vivido con Ben y él, su otro hijo adoptivo, después de que me considerará su hijo. Por lo qué pude recordar, no hubo un sólo día en qué los dos no se hubieran emborrachado
Angel:
... La escasez de alimentos de nuestro reciente fracaso en los cultivos se está haciendo cada vez más grave. Así qué toda nuestra gente está sufriendo de hambre. En estos tiempos, el capitán de la guardia real no debería estar disfrutando de tales lujos
Zero:
Me gustaría decirle eso a la familia real y a los nobles *murmura con una voz baja y oscura*
Amao:
¿Es esa la causa de qué la princesa sea tan horrible últimamente, después de todo?
Pregunté y mi padre adoptivo se encogió de hombros
Angel:
No es probable, aunque hay hambre, las reservas en el palacio todavía son suficientes, deberíamos dividirlo entre la gente, pero la Princesa y el ministro no están de acuerdo conmigo en eso
Zero:
Usted es el único qué puede aconsejar a la princesa, señor Angel *dijo aturdido*
Angel:
Aunque se lo comenté ¿Qué crees qué dijo? "Si no hay pan qué coman pasteles"
Amao:
Eso es porqué la princesa ama muchos los pasteles más los de fresas
Angel:
Ese no es el problema, la princesa no entiende el valor de nada, ella no sabe qué las comidas qué sus ciudadanos alinean todos los días en la mesa son mucho peores qué la comida qué le dan a su amada yegua. Esa niña apenas puede ver los qué le rodea
Está no era la primera vez qué hubo fricción entre Amai y mi padre adoptivo, era un Alcohólico borracho desaliñado, pero cuando se trataba de sus deberes y devoción al pueblo. Pude ver muchas escena en el palacio en las qué se enfrentaba a Amai, quién se permitió todos los lujos posibles sin saber de nuestro mundo diabólico o preocuparse por los ciudadanos de su pueblo
Angel:
La princesa Amai tiene trece años, hoy cumple catorce
Angel:
Aunque sea una joven gobernante de un país, debería pensar más en su gente...
En cuánto a eso, pude entender lo qué estaba diciendo.
Pero interiormente no pude estar de acuerdo
Amao:
Pero, ¿Realmente todo es culpa de Amai?
El me miró en silencio, pero está claro qué por la expresión en sus ojos qué se había sentido un tanto disgustado y decepcionado conmigo
Aún así seguí hablando
Amao:
Es cierto qué la atención de la princesa no está centrada en su gente
Amai:
Pero si ese es el caso ¿No deberían hacer sus asistentes hacer sus asuntos gubernamentales de manera más confiable? Si la princesa es demasiado joven, ¿No es el papel de sus criados apoyarla?
Angel:
Entonces, en otras palabras, quieres decir qué los problemas del país no son de la princesa, sino porqué el primer ministro, qué sólo obtuvo el puesto a través de su filiación, y yo, un capitán borracho de la guardia, no lo estamos haciendo bien *respondió en broma pero sin una sonrisa en el rostro*
Amao:
Por supuesto, entiendo qué ha estado haciendo un esfuerzo para mejorar la situación actual, Sir Angel, Pero-
Angel:
Ahh, es suficiente, Amai podría serlo también, pero tú eres un niño. No entiendes de verdad los problemas de este mundo *la irritación pareció mostrarse en su rostro*
Siempre fue así.
Bueno o malo nunca fue flexible. Nunca cedió a sus convicciones, ni siquiera intentó escuchar el consejo de otra persona
Sería una buena persona si no fuera por eso...
De pie, entre nosotros, estaba Zero había empezado a parecer un poco incómodo. Al darse cuenta de esto, Angel se aclaró la garganta en un intento de cambiar su ánimo
Angel:
Bueno... Por cierto *tratando de cambiar el tema , antes de venir aquí pase por los establos... ¿La princesa Amai se ha ido a pasear?
Amao:
Yo... No lo creo. Ella nunca abandonaría el palacio el día qué se celebra la fiesta de su cumpleaños...
Tuve una desagradable premonición
Angel:
Supongo qué si, pero Josephine no está en los establos
Josephine era el nombre de su caballo favorito
Amao:
¿Crees qué Josephine a sido robada?
Angel:
Niega * imposible, la seguridad se a vuelto más estricta hoy, nadie puede entrar al palacio tan fácilmente...
Amao:
Has mejorado la vigilancia hacia los intrusos... Pero ¿Qué hay de los fugitivos? ¿Les han estado prestando atención?
La expresión de mi padre cambió. Parecía qué él también se había dado cuenta de la gravedad del asunto
Angel;
Imposible...
En ese momento escuché el grito de una chica en el palacio
Era Diane. Ella se suponía qué había manejado la hora de merendar de la princesa en mi lugar, hacia qué su voz desesperada se escuchará hasta el jardín
Diane;
Princesa Amai~ ¡¿Dónde has ido?! ¡Princesa Amai!~
Angel y yo nos miramos, y luego corrimos hacia donde se escuchaba el ruido
Entramos en el palacio y encontramos a la dueña de la voz justo afuera del salón de los espejos
Claramente, no era un asunto trivial lo qué la había molestado en este grado
Después de una breve pausa, me calme y me acerque a ella para hablar
Amao:
Diane ¿Qué le ha pasado a la princesa?
Diane:
Al borde de las lágrimas * Amao... ¿Qué debo hacer?... La princesa Amai ha desaparecido
