Hermano, mi hermano.

Advertencia: Saint Seiya, etc. NO ME PERTENECEN, ni gano dinero haciendo esto, tampoco es propaganda política para financiar a dos maliciosas personas que desean despertar a Hades con leche. AU humano, humor, slice of life, vida escolar, serie de diez oneshot's (no necesariamente conectados), con los hermanos más populares de la Orden Dorada (no, no son Saga y Kanon, pero ellos también van a salir). Una humilde disculpa a las personas que resulten ofendidas por el contenido aquí expuesto.

Sólo para aclarar, las ideas surgieron tras ver algunos videos de "Historias caseras con Cheems", al Fedewolf y las clásicas frases de mamá y los sketchs o memes que surgen de éstas. Tampoco es publicidad directa para ellos, pero ya mencionados se dan una idea de lo que viene.

Para los que dejaron review:

Aquarius No Kari: Gracias por tu review. Me da gusto que he haya hecho reír, y que te encantaran las travesuras de todos los implicados en la historia. La dupla de Kanon y Shura no estaba contemplada, pero me dio gusto apostar por ella, y sobre Saga, está tratando de que Aioros no pierda la cabeza, y es su amigo, un consejo no está de más. Espero que disfrutes este capítulo.

Mika: Gracias por tu review. Mu... Es tierno, pero recuerda que tiene su carácter. El motivo para el pegamento en la silla tiene su pasado, y lo de estrellar el auto fue por ponerse a jugar a conducir, con el auto encendido. Déjame ver cómo termino esta serie de oneshots, y si recibe suficiente aprobación, haré las aventuras de los mayores, cuando tenían la tierna edad de 8 años y el límite de las travesuras era el cielo. No puedo meter en concreto MiloxCamus, pero enfatizaré su amistad, dame tiempo porque tengo ideas para otros fanfics con ellos como protagonistas, ¿ok?

Bastian Baxt: Lo del puente fueron ideas que parecían buenas y terminaron muy mal, para los que saltaron. Lo de Saga y Aioros poniendo pegamento a la silla de Shion es una venganza infantil, y el ladrón de hermanos... Aquí está el capítulo, espero que lo disfrutes. Gracias por tu review.

Les recuerdo: Camus, Mu, Aioria, Shaka y Milo tienen 8 años, Máscara de Muerte, Aldebarán y Afrodita 10 años, Aioros y Shura 15, y Saga y Kanon 16. Y si, puse a Shion como familiar de Mu, aunque él se refiera a Shion como tío en esta serie. También se menciona a Kardia.

Hermano, mi hermano.

2.- ¡Ladrón de hermanos!

La última clase estaba por terminar, y el maestro Minos, quien sólo quería salir y aterrizar en el primer bar que se encontrara en su camino, reparó en una de las indicaciones que debía dar a los estudiantes.

-Les recuerdo que la próxima semana es la excursión escolar, consigan el permiso con sus padres y revisen en los pasillos las indicaciones y requisitos para participar. Y nada de contrabando, les estoy hablando, Shura y Kanon.

El español frunció, y sacó el dedo de en medio al maestro cuando éste se enfocó en una revista de chismes y moda; Kanon, por su parte, ya tenía en la pantalla de su celular los pormenores de la excursión, y la sonrisa de su rostro no auguraba nada bueno.

El sonido del timbre anunció el fin de las clases del día, y todos los estudiantes abandonaron con prontitud el salón. Menos Aioros y Saga, quienes como representantes de clase, debían ir a la oficina del maestro asignado para tratar los pormenores de la excursión de ese año.

-¿No te emociona, Saga?

-Me preocupa más lo que está planeando Kanon, y... ¿Tu hermano sabe que vas a irte unos días la próxima semana?

La sonrisa de Aioros se congeló en su rostro. Ya había hablado con sus padres, pero dudaba que su hermanito lo supiera.

Peor aún, ignoraba cómo iba a reaccionar su hermano menor ese año.

-Supongo que se lo diré hoy.

Después de reunirse en la dirección con los otros representantes de cada aula por indicaciones del maestro encargado, cada adolescente se dirigió a su respectivo hogar; Aioros no fue solo, aún tenían un trabajo de una materia por hacer para el lunes, razón por la cual Saga, Kanon y Shura iban con él, y entre más rápido resolvieran ese pendiente, mejor para todos.

Cuando llegó a su hogar, Aioria y sus amigos esperaban afuera de la casa. La alegría que rodeaba a los pequeños era palpable y hasta contagiosa...

Hasta que el pequeño ateniense reparó en la presencia de Saga. Su sonriente boquita se arrugó, como si hubiera mordido un limón muy agrio. Kanon le tomó una foto.

Y todo se remonta a la tierna infancia del pequeño Leo, quien estuviera celoso de que su hermano se alejara de él, en especial, cuando se trataba de Saga, y los años no habían cambiado eso.

-Niños, vamos a hacer un trabajo de la escuela, así que van a ir al cuarto de Aioria después de comer, y traten de no hacer mucho ruido. -Dijo Aioros mientras abría la puerta, pero la curiosidad de los niños era mucha.

-¿Qué trabajo? -Preguntó Shaka.

-¿Van a construir algo? -Indagó Mu.

-¿Harán experimentos? -Cuestionó Milo rodeando al mayor.

Aioros soltó una risita ante las dudas de los pequeños, quienes dispararon preguntas a la velocidad de la luz, hasta que Saga intervino.

-Es una tarea que debemos hacer en equipo sobre Biología, vamos a necesitar silencio porque debemos leer mucho. ¿Comprendieron?

-¡Si señor! -Respondieron a coro los niños, menos Aioria, quien se fue directo a su cuarto y cerró de un portazo.

-¿Y a éste qué le picó? -Preguntó Milo, y Camus se encogió de hombros.

Mientras los adolescentes cocinaban algo, los pequeños hacían sus tareas y conversaban sobre lo que harían el fin de semana, una vez que sacaron a Aioria de su habitación.

-Mi tío Shion dijo que no puedo llevar tantos juguetes. -Dijo Mu coloreando el dibujo de lo que parecía ser un barco.

-¡Los llevamos nosotros entonces! -Milo estaba más interesado en la visita a la playa que en la tarea.- Y hay que llevar snorkel, googles, flotadores...

Aunque la idea de ir a la playa con sus amigos tuvo emocionado a Aioria durante toda la mañana, no podía pensar en eso. Sus ojos vigilaban desde la pueta de su habitación hasta el más mínimo movimiento de Saga.

Toda la vida, desde que vivían en la otra ciudad, su hermano siempre parecía prestarle más atención al más serio de los gemelos. ¿Una tarea? Estaban juntos. ¿Un mandado? Iban juntos. ¿Un castigo? ¡Los castigaban juntos!

Nadie le quitaba la idea de que Saga buscaba quedarse con su hermano, ¿por qué otra razón irían a la misma escuela?

Mientras el pequeño Aioria se ahogaba en sus propios pensamientos y teorías descabelladas, Shura y Kanon ya hacían planes, aprovechando la distracción de Saga y Aioros.

-¿Lo tienes? -Cuchicheó Shura sin quitar la vista de sus amigos.

-Si, ¿está listo "eso"? -Kanon tampoco bajaba la guardia, pero eso no significaba que los más pequeños, en un punto, se aburrieran e interesaran en los secretos que estaban susurrando los otros jóvenes.

-¿Qué es "eso"? -Preguntó Mu, y los demás empezaron a interrogarlos.

-¿Van a ir a la playa?

-¿Llevarán dulces y juguetes?

Y sucedió lo inevitable.

-Pequeños renacuajos. -Kanon lograba que los niños fruncieran a la vez con un par de palabras.- Nada de eso, hablamos de la excursión de tres días a la que iremos la próxima semana.

A Aioros se le cayó la cuchara de las manos. Se volteó rápidamente, descubriendo que su hermano tenía una expresión indescriptible en el rostro.

-¿Se van a ir? -Preguntó el pequeño griego con un tono acusador, mirando a su hermano con tal intensidad, que si tuviera visión de calor, ya habría quemado la cocina y la casa del vecino.

-De eso teníamos que hablar, cachorro. La escuela organiza la excursión, y como representantes de clase, Saga y yo no podemos faltar, además, sólo serán un par de días, vamos a...

Pero el menor dejó de escuchar desde que su querido hermano mayor dijo "Saga y yo", incluso se repetía como un eco infernal en su cabeza.

Aioros se detuvo cuando vio que su hermanito agarraba aire y lo sostenía, con las claras intenciones de dejar de respirar.

-Cachorro, no hagas eso.

-Déjalo. -Interrumpió Kanon.- Quiero ver si supera la marca de los 22 segundos.

-¡Kanon!

Milo movió la mano frente a la cara de Aioria, pero éste último no soltaba el aire.

-Señor Aioros, creo que Aioria se está poniendo morado. -Dijo Mu preocupado.

-¿Se va a morir? -Preguntó Shaka volteando hacia ambos hermanos de forma consecutiva.

-¿Me puedo quedar con sus juguetes? -Preguntó Milo con una sonrisa, logrando sacar carcajadas del español y del otro gemelo.

-Niños, por favor...

En eso, el sonido de un teléfono los desconcertó. Mientras Aioria soltaba el aire y respiraba desbocadamente, Kanon se quejaba de que no llegó a los 20 segundos, y que debía practicar más, a pesar del gesto de desaprobación de Aioros, y Camus contestó su teléfono.

-¿Cómo es que ese mocoso tiene un Ipho…? -Shura señaló los celulares propios de él y sus amigos de escuela, comparados con el costoso aparato del niño francés.

-...Si. -Camus terminó la llamada y recogió sus cosas.- Tengo que ir ahora mismo a casa, o no llegaré a tiempo a mis clases de violín.

-¿Y no tienes también clases de ballet, de equitación y etiqueta, mocoso? -Preguntó en tono burlón Kanon.

-Recibo clases de etiqueta los domingos, ballet lunes y miércoles, y equitación los sábados.

-Sólo... preguntaba.

Una hora más tarde, el resto de los amigos de Aioria se dirigieron a sus casas. Los adolescentes todavía estaban trabajando en sus deberes, ya que Aioros se detenía de vez en cuando a ver a su hermano, quien insistía en vigilarlos desde su habitación.

-Sólo es un viaje escolar, igual que el del año pasado.

-¿Y no puedes faltar?

-Aioria...

En eso, Saga cerró su cuaderno y se acercó a los hermanos, Kanon y Shura prepararon los celulares para grabar.

-Aioros, no necesitas darle explicaciones a tu hermano. Es una actividad escolar y no es negociable.

-¡Tú no me hables! ¡Traidor! ¡Ladrón de hermanos! -Sin agregar más, Aioria cerró la puerta en la cara del recién llegado.

-¡Aioria! -El mayor trató de abrir la puerta, pero no pudo. Sintió la mano de Saga en su hombro, quien hizo un gesto de negación.

-Déjalo, y vamos a terminar de una vez el trabajo.

-Si. -Agregó Kanon.- Antes de que a Saga se le ocurra robar al hermanito de los vecinos, al niño ese de cabello verde que no se despega de su hermano mayor.

-Cualquier día te reemplazaría por los dos. -Contestó Saga volviendo al cuaderno.- Pero sería injusto para la madre de los pequeños.

Al día siguiente, en el parque de la localidad, los niños trataban de levantarle el ánimo a Aioria, menos Milo, quien presionaba a Camus para que les prestara su figura de acción.

-¿Y si se va para siempre? -Soltó Aioria, completamente preocupado.

-Entonces te quedarás solo en casa, y tendrás que hacer todos los deberes, y cocinar, y hacer la tarea solo. -Razonó Shaka tras meditar un momento.- Yo estoy solo y me va muy bien.

-¡Pero yo quiero a mi hermano! ¿Por qué tiene que irse?

-A lo mejor es un plan malvado de la escuela, los hacen viajar a otras escuelas para que vayan allá y nunca regresen a casa, como al tío Kardia, que se fue a la universidad y jamás regresó.

A pesar de que no lo dijo con malas intenciones, Milo notó que Aioria estaba a punto de ponerse a llorar, por lo que trató de quitarle el juguete a Camus para consolar a Aioria.

-¡Suéltalo!

-¡Camus, tu tienes muchos juguetes y Aioria se va a quedar solo, no seas gacho! ¡Préstaselo!

-¿Ahora por qué se pelean? -Los chiquillos voltearon a ver a Afrodita, quien iba acompañado de Máscara de Muerte y un niño alto que no reconocieron.

-¿Qué pasó, gato naranjoso, tu hermano Aioros finalmente consiguió una novia y no tiene tiempo para ti? ¿O acaso Saga se le declaró y ahora son novios? -Se burló Máscara de Muerte, y la respuesta de Aioria, aparte de una mirada muy enojada, fue una piedra lanzada con fuerza.- ¡Tranquilo, solo era una broma!

-Creo que es un mal momento. -Dijo en voz baja el niño más alto, pero los demás lo rodearon.

-¿Y tú quien eres? -Preguntó Mu.

-Me llamo Aldebarán y soy nuevo, Afrodita y Máscara de Muerte me están mostrando los lugares divertidos.

-Si, lo mejor que este asqueroso agujero tiene para ofrecer, vamos a ir a jugar a las máquinas, ¿quieren ir? -Les invitó el italiano, haciendo sonar una bolsa transparente con algo de cambio.

Pero los chiquillos, aparte de que tenían el tiempo medido y los bolsillos casi vacíos, estaban más preocupados por Aioria.

-Aldebarán, ¿tienes hermanos? -Preguntó Shaka al ver que nadie más hablaba.

-No, pero el vecino tiene muchos niños.

Afrodita y Máscara de Muerte intercambiaron miradas cuando los menores empezaron a interrogar al nuevo, y dedujeron que todo era un drama de Aioria a causa de su hermano.

-Entonces, ¿tu hermano se va a ir y no volverá, igual que el tío de Milo?

-¡Es culpa de Saga! ¡Él quiere robarme a mi hermano! ¡Es un roba-hermanos!

-O a lo mejor es una excusa. -Afrodita obtuvo la atención de los niños.- ¿Será que tu hermano consiguió una novia, pero para que sus padres no lo regañen, usa a Saga como coartada para salir con ella sin que lo sepan? Lo vi en la Rosa de Gua...

-¿Novia?

-¿Cortada?

-Mi mamá ve ese programa, pero mi papá dice que se le secará el cerebro si no lo deja. -Aldebarán comprendió de inmediato la situación.- No creo que quieran robarte a tu hermano, además, si tuviera novia, tus padres deberían estar felices, y ya te lo hubieran dicho.

-Tienes razón, ¡eres muy inteligente!

-¡Pero no puedo confiar en Saga!

Una sonrisa burlona se dibujó en el rostro del chico más bello.

-Entonces, ¿por qué no lo sigues? -Ante la atónita mirada de los demás, Afrodita continuó.- Escóndete en el equipaje, y vigílalo de cerca.

-Y toma muchas fotos, te servirán de evidencia. -Completó Máscara de Muerte.

Sin cuestionar, agradecer, replicar ni nada, Aioria puso los pies en polvorosa rumbo a su casa, y los niños decidieron invitar a Aldebarán a quitarle el juguete a Camus.

-¡Ya déjenme en paz!

Por su parte, Aioria volvió a su casa y fue directo al cuarto de su hermano. Aioros tomaba una ducha, así que el pequeño se fijó en todo lo que estaba en la habitación, y se metió en una bolsa que tenía algo de ropa adentro.

-Aioria... -Dijo Aioros al salir del baño, y ver a su hermano dentro de un saco.- ¿Qué haces dentro de la bolsa de la lavandería?

El pequeño griego se puso rojo hasta las orejas, y empezó a saltar para salir del cuarto cual conejito, de no ser por la puerta cerrada, que impidió su escape.

Aioros fue a auxiliar a su hermano, sacándolo de la bolsa y quitándole un calcetín que se le pegó en la espalda, y se dispuso a hablar con él.

-Mira cachorro, lamento no haberte dicho antes sobre la excursión, he tenido mucha tarea y pensé que nuestros padres lo iban a mencionar, pero no te preocupes, te traeré un recuerdo.

-Entonces, ¿no te vas para siempre con Saga?

Aioros se dio una palmada en la cara.

-No, los dos vamos a una excursión escolar, con nuestros compañeros, y tenemos que regresar a la escuela y a nuestras casas. Además, ¿por qué te molesta que vaya Saga?

Aioria bajó la mirada al suelo, inflando ligeramente sus mejillas.

-Saga quiere robarte.

-¿¡QUÉ!? Cachorro, ¿de dónde sacas esas ideas?

Y como si hubiera abierto una manguera, Aioria empezó a llorar como magdalena.

-¡Es que Saga siempre contigo...! ¡Y la Rosa de Gua...! ¡Y el tío de Milo que se fue...! ¡Y la novia y la cortada...!

Una vez que escuchó todo lo que su hermanito tenía atrapado, Aioros comprendió que sólo era un caso de celos. Acarició con cariño la cabeza del menor, dándole una sonrisa confortante.

-Querido hermano, te juro que si algún día llego a tener novia, tú serás el primero en saberlo, y no te preocupes, no te reemplazaré ni te olvidaré, soy tu hermano y te quiero.

-¿Y si Saga realmente quiere robarte?

-No te preocupes, me liberaré y volveré a casa.

-¿Me lo prometes?

-Te lo prometo.

La semana pasó volando, y aunque Aioria extrañó a su hermano, por las tareas y la convivencia con sus amigos, el tiempo pasó más rápido de lo que el pequeño Leo imaginó.

-¡Regresé! -Fue el saludo con que Aioros entró a su casa, al regresar de la excursión, y Aioria de inmediato fue a recibirlo.

-¡Volviste! ¡Te extrañé mucho!

-¡Claro que si! y Te traje recuerdos.

Durante la cena, el mayor comentó sobre las actividades que realizaron, el regaño para Kanon y Shura, quienes estaban llevando golosinas y otras cosas que no debían llevar en la excursión, y de cómo él y Saga recibieron, junto a los otros representantes de clase, un pequeño regalo.

-También tomé algunas fotos, Kanon insistió en subir a la estatua de un jinete y posar, la policía lo regañó. Luego Shura también lo hizo.

Todo iba bien, hasta que una de las fotos mostró a Aioros y Saga, ambos en pijama, y sonriendo muy juntos.

-Ah, Shura insistió en que hiciéramos una pijamada con el grupo, y aunque no duró mucho, fue divertido.

Pero Aioria no lo tomó bien.

-¡Traidor! ¡Manipulador de amigos! -Y se fue a su habitación, cerrando de un portazo.

FIN de este oneshot.

Ningún hermano fue robado en la producción de este oneshot.

En el próximo capítulo...

De inmediato, Milo y los demás se lanzaron para inmovilizar a Aioria, antes de que le pegara a Argol.

-¡No lo hagas, o te volverás un abusivo!