Lección 4: Aunque hace frio también puede ser cálido

El año nuevo trae muchas cosas, como nuevos propósitos de año nuevo y que todo parezca reiniciarse. Draco piensa que es estúpido hacer una lista de propósitos, pero Percy estaba ahí luchando por hacer una, así que termino cediendo mientras el bebé gimoteaba entre sueños. No tiene la menor idea de que pedir, todas parecen cosas imposibles así que solamente intenta dejar algunas que no sean tan malas y que Jackson no pueda pensar en ellas y levantar sospechas.

.

1 hacer más ejercicio.

2 Obtener un hobbie.

3 Leer unos 10 libros al mes.

4 Escribirle una carta a mi madre.

5 Hacer que Scorpius diga primero papá que Percy.

6 Aprender a cocinar algo sin que se queme.

7 Obtener un titulo muggle de algo.

8 Aprender a conducir.

9 Obtener un estado de cuenta y ayudar a mejorar el dinero invertido.

10 Ir una vez a la playa con Scorpius.

.

—¿Qué es un muggle? —pregunta Percy ojeando su lista, pero Draco lo ignora viéndole de reojo antes de suspirar.

—Algo no tan malo como creía—es todo lo que susurra.

El chico lo ve confundido, cuando Draco intenta ver su lista este la esconde, este desgraciado es un hipócrita, pero no puede pelear porque tiene a Scorpius sobre sus piernas.

Se salva por eso.

.

.

Draco es llamado por el dueño del edificio, este quiere comentar algo sobre el incremento del precio de vivienda y cuando Draco va a quejarse, este le saca la carta "¿Cuántas veces has incendiado tu cocina este mes?" y camina de regreso a su departamento de mal humor. Ya ni siquiera es perder contra un muggle en una discusión, si no el que acaba de perder una discusión sobre sus habilidades de cocina que comienzan a ser algo delicado de tratar.

Tampoco es que él quiera apestar en la cocina.

Sus pasos lo detienen cuando hay otro par de personas frente al departamento de Jackson, lo cual últimamente comienza a volverse rutina. Esta vez es un chico alto con rizos rubios y algo bronceando que hace un total contraste con el chico más bajo que él con cabellera negra, pálido medio muerto y con ropas que gritan tendencia gótica.

Los ve curioso.

Tocan la puerta de Jackson, pero Jackson parece ya no vivir ahí, más bien esta en su departamento y si por algún motivo ese idiota vuelve a ponerle una caricatura rara a su hijo, estará por golpearlo, porque la idea de que vea animales o criaturas que salen de pequeñas bolitas para luchar no tiene sentido.

Llamo a Pokemon un clásico.

Draco lo llamo idiota.

—No se encuentra en casa, Jackson suele salir de ahí y no volver por horas o días—habla frente a la puerta de su propio departamento.

El talento de mentir es en decir la verdad y ocultar información, lo que dijo no es mentira, solamente omitió que esas horas y días que sale, usualmente las pasa en su departamento como un parasito.

El rubio alto parece triste, pero el chico de menor estatura tiene lo que aprendió a denominar como "cara de culo", la cual es una cara de mal humor constante.

Draco solía tener esa cara alrededor de la comadreja.

—Tu debes ser Malfoy—la forma en que el chico gótico habla, hace que Draco se detenga de abrir la puerta y lo vea curioso—Sally nos habló de ti, queremos hablar con Percy porque es un maldito idiota que tiene preocupado a todos sus amigos y entre ellos mi hermana—explica este aburrido.

Silencio.

Draco le da una mirada incrédula poco interesada.

Porque realmente no le interesa, Jackson es su amigo, si este no quiere ver a los demás, no es su maldito problema, es de ellos.

—Bueno entonces hablen con él—comenta de forma aburrida, pero la chispa de molestia en los ojos del mocoso lo congelan.

Peligro.

Durante toda su vida había vivido principalmente protegido por sus padres y su apellido, pero luego cuando paso el desastre luego del torneo de los 3 (4 si contamos a Potter que se salta las reglas como siempre) magos, había aprendido lo que era el peligro.

Mortifagos.

Voldemort.

Tienen un aura, no precisamente mágica, que claramente grita peligro en tu cara y es estúpido de tu parte si no te alejas de eso.

La misma aura de ese niño.

Su cuerpo se tensa sin poder evitarlo, porque aunque sabe que es peligroso, no tiene forma de defenderse, porque ya no es mago; por primera vez en mucho tiempo su propia inutilidad lo golpea en la cara como un hipogrifo sin frenos.

—El problema es que se ha encerrado, pero parece que tu puedes ser una llave—

—Aléjate de mi vida—

—No puedo hacer eso hasta que tengamos a Percy y puedo ser un verdadero dolor de trasero si lo intento—

Draco le da una mirada de muerte al chico, que parece indiferente mientras el otro rubio parece intentar tranquilizarlo sin éxito. Incluso sin pelea, no puede dejarse intimidar, porque en el momento que demuestre alguna debilidad esta perdido.

Así que va a mandar al chico no tan sutilmente a la mierda cuando la puerta se abre de golpe.

Su puerta.

Todos quedan congelados cuando Percy esta ahí, con Scorpius en uno de sus brazos viéndolo emocionado, el hombre le da una mirada de muerte a los dos integrantes nuevos del paisaje, antes de darle una mirada de disculpa.

Bufa.

No es él quien tiene que disculparse, si no ese gremlin pequeño gótico.

—Percy es bueno verte luego de tanto tiempo—habla el chico con apariencia de surfista de película, animado como si no notara el pésimo ambiente.

—Will…Nico—el segundo nombre es del mocoso enano de mal humor, le alegra notar que Percy lo nombra enojado.

Eso es.

No es el único viendo cosas aquí.

El chico por otro lado no parece afectado.

—Apareciste, ya era hora, Hazel esta preocupada—

—Quiero estar a solas—hay advertencia en el tono de voz de Percy que hacen estremecer a Draco, porque realmente nunca pensó en el chico como alguien peligroso.

Tal vez es un buen momento para replantearse el peligro que representa Percy Jackson en la vida de otros.

Incluyéndolo.

Aunque es difícil pensar que pueda hacerle daño de alguna forma.

—Bueno ahora mismo no estas muy a solas—dice Nico señalando al bebé entre sus brazos.

Estos silencios comienzan a ser incomodos, Percy se ve un poco preocupado mientras pasa al bebé a Draco, quien lo toma cuando este toma parte de su cabello para morderlo, le ha crecido más de lo que le gusta admitir.

Ocupa un corte.

Pero los barberos muggles son un poco intimidantes aún.

—Ese bebé no es mío—dice Percy a la defensiva, pero luego parece dudar, lo cual Draco no entiende porque Scorpius es suyo no de Percy—es el hijo de Draco, pero también lo ayudo a cuidar, así que no soy su padre, pero paso tiempo con él y me agrada Scorpius…yo…—obviamente no es la persona más ágil con sus palabras.

Draco lo rescata aclarándose la garganta, Percy lo ve agradecido como si pudiera salvarlo de ser un idiota.

Tristemente para eso no hay salvación.

Ambos tienen un intercambio de miradas, Draco preguntándole si esos dos son buenas personas o si deberían dejarlos afuera, curiosamente el chico parece entenderlo ya que parece incomodo durante un momento antes de suspirar.

Nico y Will según tiene entendido siguen el intercambio mental de un lado a otro.

—Hablare con ellos—parece no querer hacerlo, pero sus ojos están determinados así que Draco no presiona mucho.

Le da una mirada de muerte a ambos antes de entrar con Scorpius a su departamento, la charla parece durar mucho, pero cuando ve el reloj solamente han pasado como unos 10 minutos cuando Percy vuelve a entrar.

Luce de mal humor.

Saca su helado de vainilla favorito y toma asiento a su lado, no habla del tema, pero cuando Draco le roba un poco de helado sonríe un poco aliviado.

Los amigos de Jackson son muy raros.

.

.

—Voy a estar fuera unos días—es el inesperado comentario de Jackson un martes en la tarde.

Draco estaba sujetando a Scorpius para intentar que caminara, aunque el bebé parecía más divertido de reírse por ser arrastrado. Detiene sus movimientos antes de ver a Jackson confundido, porque sabe que no esta en periodo de exámenes, así que no puede imaginar que tiene que ver esto en todo el asunto.

El chico parece dudar antes de suspirar.

Mala señal.

Se pone derecho para verlo, pero este solamente parece incomodo apartando la vista.

Mala señal.

Muy mala señal.

—¿Fue por tus amigos? —pregunta tanteando terreno, Jackson que es un pésimo mentiroso arruga el rostro demostrando más de lo que le gustaría a Draco.

Es por ellos.

—Ocupan ayuda, una misión…sobre el padre de Nico, estaré aquí pronto—habla Percy un poco preocupado, no sabe de si se enoja o no, solamente que parece ansioso de dejarlo.

Es estúpido.

Draco probablemente ya ha robado todos los consejos de bebés que ocupa de Jackson, pero si bien aún lo tiene para aliviar su carga, esta perfectamente bien una semana sin este; o los días que sea necesario.

Además, están los teléfonos celulares.

Que ya casi domina, ignoren cualquier otra cosa que diga Percy.

Estarán bien.

—Está bien Jackson, no me moriré porque apartes la mirada de mi un día o dos—intenta bromear, pero hay algo en la mirada del chico que lo hace sentir curioso.

Percy lo borra antes que lo identifique.

—Si…todo estará bien—parece intentar convencerse más de lo que convence a Draco.

.

.

Percy se marcha, Draco no lo extraña, es Scorpius quien lo extraña, Draco piensa que es un idiota amigo del cual no tiene ningún lazo de unión que lo extrañe.

Quiere llamarlo.

No lo hace.

Porque es estúpido llamar a alguien que no has visto el primer día.

.

.

—¿Qué haces aquí? —pregunta Lavender Brown molesta de verlo regresar al restaurante, pero Draco se le antojo una hamburguesa.

No porque estas sean las favoritas de Percy que siempre piden por esa extraña magia que es Uber, sino porque quiere una.

Y odia estar en casa.

Porque Jackson había pasado mucho tiempo en casa.

Así que odia estar en casa sin él.

—No te pagan por hacer preguntas—dice de forma cortante a la chica, que rueda los ojos antes de ver a Scorpius con mirada curiosa.

Tiene preguntas, por suerte es suficientemente inteligente para no hacerlas en voz alta. Lo cual hace que esta sea aun una persona que a pesar de todo, no es tan idiota como espera, así que no dice nada cuando va atender a otras chicas. Es una chica rubia que habla con una de piel un poco más morena, ambas parecen sonreír de forma divertida sobre algo de romanos y griegos.

Nerds.

Le recuerda un poco a Minerva.

Eso no lo hace sentir mejor.

Cree escuchar que Lavender la saluda, parece un habitual, así que saluda a la chica llamada Reyna, pero Draco las ignora porque Scorpius parece querer vomitar.

Lo hace.

Lavender le ayuda a limpiar y solo por eso no la odia tanto.

.

.

Draco ve las estúpidas series y películas de Percy los días que no está, Scorpius se ríe especialmente con la sirenita y eso hace sonreír a Draco.

Pensó que solo ocupaba a Scorpius para tener una vida feliz.

Se sorprende de extrañar a Jackson.

Piensa en llamarlo, pero cuando lo hace, este no contesta.

Odia a esa perra.

.

.

Debería suponer que nada en su vida dura mucho tiempo, Draco sabe que tiene mala suerte y cuando esta caminando al supermercado y un tipo de aspecto sospechoso (tanto en el mundo muggle como mágico) se detiene para él, para definitivamente no preguntarle por la hora, esta en modo pánico. No por él, Draco ha aprendido que su vida no le importa mucho en algunos aspectos, pero ahora es padre y cuando Scorpius esta en sus brazos, se da cuenta que no puede tentar tanto a la muerte como antes.

Al final del día tiene razón.

Esto es un secuestro.

Y no cualquier secuestro.

Ares.

Es quien lo secuestra.

.

.

El secuestrador tiene dinero, Draco no entiende la clase de lugar que esta o si llegaron con magia, no puede evitar sentirse incomodo, tenso y nervioso por su hijo. Aunque luego de varios minutos en este elegante hotel, el hombre solamente parece aburrido tomando licor y usando el teléfono celular; comento algo de iniciar guerras en Twitter que prefirió no preguntar. Scorpius no parece intranquilo, en su lugar duerme pacíficamente contra su pecho.

Bien.

Quiere pensar positivo.

No los han matado.

O torturado.

Hay muchas torturas, cuando uno vive con Mortifagos aprende torturas.

Este hombre curiosamente, aunque tiene un aura de alguien que podría matarte, no parece estar interesado en matarlo, lo que lo deja muy confundido.

—¿Por qué estoy aquí? —pregunta cuando el hombre aparta el teléfono al fin.

El hombre usa jeans negros, botas de combate, un abrigo de cuero y camisa con un chaleco a prueba de balas y un collar con un candado de hierro. Lleva gafas de sol, tiene las mejillas llenas de cicatrices y un peinado al estilo militar.

No es feo.

Pero todo grita peligro.

Más que los hombres lobo o los idiotas que Voldemort solía reclutar.

—Mi novia está muy enojada contigo—explica el hombre con calma quitándose las gafas.

Hay un estremecimiento en el cuerpo de Draco y la sensación de que el aire desciende algunos grados, pensaría que luego de ver al tipo serpiente, nada podría ser peor. Pero el hombre frente a él, tiene ojos sin cuencas llenos de llamas, lo cual es una pésima señal.

Esta jugando en ligas mayores.

Sin magia.

Se mantiene sereno, aunque por dentro esta a un segundo de vomitar.

—¿Novia? —

—Afrodita—

La respuesta lo toma por sorpresa un momento, luego voltea a ver abajo a Scorpius, sube la mirada y tiene que recordarse que los dioses son reales y que de hecho tuvo un hijo con una. A veces era fácil olvidarlo.

Incluso como mago que creció sabiendo que existían.

A veces la vida de un olimpo parece distante, hasta que llega un recordatorio.

Si su novia es la diosa del amor…

—Ares—dice tragando saliva a lo cual este solamente le mira indiferente.

¿Por qué Ares lo quiere aquí?

Scorpius técnicamente seria una especie de sobrino, pero no siente que vaya por ese lado, comento que hizo enojar a su novia, pero no entiende como paso.

—Sabes un efecto mariposa es algo muy molesto, especialmente cuando se juegan con el tiempo y hay dioses para el tiempo—comienza Ares con tono molesto y Draco solamente se mantiene alerta, esperando que no haga nada en su contra, que Minerva no lo hiciera no significa que su hermano se compadezca igual—cada cierto tiempo algún mortal o mago se las arregla para joder la línea del tiempo, pero usualmente se puede rescatar, lo que sucede cuando alguien esta bajo control…pero a veces hay cambios sutiles que arruinan todo como un gran efecto mariposa—

Bien.

No tiene nada de sentido.

Draco lo ve a la defensiva.

—¿Eso que tiene que ver conmigo? —cuestiona Draco en un tono confundido.

Ares por otro lado no lo ve a él, señala a su hijo y Draco se pone tenso, porque Scorpius es un bebé que no tiene ni un año muggle de nacido para ser un problema.

Lo sujeta protectoramente viendo a Ares de mala forma.

Olimpo o no olimpo, nadie tocara a Scorpius, sobre su cadáver; lo cual puede que sea el resultado, porque no tiene magia.

Minerva hija de puta, más le vale ayudar a salvar a su hijo y ser una madre para variar.

—Tu hijo es problemático, o al menos una versión de este que ya no existe—comenta Ares un poco divertido.

No entiende.

Nada.

—Se claro—ladra Draco con veneno que parece divertir al hombre.

—Entiendo un poco a mi hermana ahora—otra vez no dice mucho—Scorpius Malfoy altero la línea del tiempo, o al menos una de sus versiones que ya no existen, se puso a jugar con un gira tiempos con uno de sus amigos (Creo que se llamaba Albus, la verdad no me interesa, pero Afrodita se quejo mucho de él) en un posible futuro que ya no existe—

Parece esperar a que lo capte y lo hace con relativa rapidez.

El gira tiempo es un objeto mágico que permite retroceder en el tiempo. Tiene la apariencia de un reloj de arena pequeño y retrocede una hora por cada vuelta que le den. Es muy importante que el que usa un gira tiempo evite el contacto con su ser pasado porque podrían atacarse, llegando incluso a quitarse la vida por la confusión, o peor aún, el usuario podría alterar (nunca se sabe si en forma leve o drástica) su propio futuro o el de las personas con quiénes haya interactuado, causando que el curso de su vida, la de los demás, o incluso el destino del mundo (o al menos el destino de una parte de él) vayan en una dirección completamente distinta a la que se conoce en una determinada línea de tiempo, siendo absolutamente imposible predecir no sólo cuál será esta nueva dirección, sino también hasta qué punto se producirá la desviación de la línea de tiempo original en dicha nueva dirección.

Bueno.

Tiene sentido que si alguien sepa que un gira tiempos fue utilizado sea una deidad.

Aunque sigue sin saber porque Scorpius usaría uno.

¿Cuándo?

¿Cómo?

¿Por qué?

—Ese futuro ya no existe, el viaje al pasado hizo un pequeño contratiempo en tu juicio lo que ocasiono que un evento que pudo haberte ayudado no pasara, lo cual te llevo a perder tu magia, lo que te llevo América a ser vecino de Percy Jackson y créeme mi novia esta furiosa por eso—ahora parece casi divertido.

Otra vez.

Mucha información.

Especialmente sobre el tema de su juicio, lo que deja confundido.

—¿Mi juicio? —su voz sale temblorosa, odia la pequeña chispa de duda de su voz.

No se supone que dude.

Que demuestre debilidad, aunque las tenga, su padre le enseño eso mejor.

—Esos dos niños, Albus y Scorpius—no sabe quién coño es Albus—se toparon con un tal Harry Potter el día de tu juicio, este intento no ayudarles, pero tuvo que hacerlo, pero eso hizo que se retrasara a tu juicio y de una forma u otra eso cambio el rumbo del destino desapareciendo ese futuro. En este ambos nacieron, pero su encuentro será diferente, todo es diferente. Debido a tu presencia en este mundo cuando Jackson termino con esa chica Chase, bueno, se supone que volverían a estar juntos, son la pareja que más ha trabajado mi novia, pero tu presencia fue un efecto mariposa que lo evito—

Bien.

Sigue sin entender mucho.

Sujeta a Scorpius con suavidad, pero con firmeza contra él, porque tener a su bebé es lo único que ha logrado calmarlo realmente de esta pesadilla.

—Bueno, son dioses, cambien el futuro, háganlo para que mi juicio no termine mal y no pierda mi magia—aunque le da miedo que significa eso, tendría a Scorpius, siempre estaría a su lado, así que no debería tener miedo.

Ares sonríe, una mala señal, parece significar problemas.

—No puedo—

—¿Por qué no? —

—Primero no es mi especialidad, soy el dios de la guerra y segundo, las constelaciones lo prohibieron, especialmente la constelación de Escorpio y Draco se vieron en contra de eso—dice el hombre con diversión.

Su cuerpo se paraliza, debe ser una extraña coincidencia que las constelaciones por las cuales fueron nombrados tanto su hijo como él, fueran las que Ares menciono. Una parte de él piensa que esta bromeando, aunque no le encuentra un sentido para una broma para él. Tampoco nada de esto tiene sentido.

Dos constelaciones parecen que estaban en contra de volver a la anterior línea del tiempo.

¿Por qué?

—Pensé que ustedes creaban las constelaciones—dice Draco incrédulo a lo cual Ares se ríe.

—También mi estúpido padre era hijo de Cronos y le gano, el poder es relativo niño, te conviene no meterte con poderes que no conoces—

Eso no da seguridad en absoluto.

Ante toda esta charla.

Sigue sin saber algo.

—¿Por qué estoy aquí? —vuelve a preguntar Draco pensando que ya que no explico bien lo de la línea del tiempo que su hijo "paralelo" parece que destruyo, supone que tiene otro motivo.

La sonrisa de Ares sigue siendo perversa, sus ojos no parecen mejorar con el tiempo y ve con diversión su cuerpo.

Un gato y un ratón.

Odia ser el ratón.

Se pregunta si los muggles alguna vez se sintieron así a su lado, incluso cuando les llevo comida en las mazmorras, murieron al final del día y nada servía los castigos que recibía por su estúpido sentimiento de culpa.

—Me gusta molestar a Jackson—es lo que dice el hombre, lo que hace que el rostro de Draco se vuelva pálido.

—¿Qué? —pregunta casi sin aire cuando la puerta se abre de una patada.

Ares no salta a diferencia de Draco, lo que hace a Scorpius llorar. Ambos voltean a ver a la puerta donde una silueta esta ahí presente, es de la misma estatura de Draco, pero en este momento puede jurar que Percy Jackson sobrepasa los dos metros de altura, aunque no hay sombras, todo el ambiente a su alrededor parece oscuro y una gran sed de sangre que nunca ha visto parece salir de cada poro de su cuerpo.

Es el rostro más aterrador que promete muerte que ha visto en su vida.

Lo cual es un logro.

La espada en sus manos era una manera de decir que no mentía, que iba a matar a alguien.

Cuando ve a Scorpius llorar y a Draco, su intensidad asesina se voltea a Ares que se levanta sacando su propia espada de la nada.

Joder.

.

.

Aparentemente Percy Jackson sabe luchar, mucho más experimentalmente de lo que espera, al nivel de poder darle lucha al mismo dios de la guerra.

O y es un semidios.

Hijo de Poseidón.

Interesante.

Parece la clase de cosas que deberían decir al ser amigos, pero Draco no es nadie para juzgar.

En lo que puede entender de la lucha hay una especie de rencilla sin saldar entre ambos, pero Ares desaparece cuando Percy le hace un corte en el brazo que lo hace bufar antes de evaporarse en el aire aburrido.

Hay tanto por lo que charlar.

.

.

Están en medio de regreso al departamento de Draco, aunque había dicho que podían ir al de Percy si este se sentía más calmado ahí, parecía que el hombre solamente quiso entrar a su departamento, al de Draco. Cuando entro tenía algunas heridas, no parecía darles importancia cuando tomo a Scorpius entre sus brazos y termino en medio del suelo frente al sofá abrazando al bebé. No podría abrazarlo mucho tiempo, pronto tendría que cambiarle el pañal y darle de comer, pero en su lugar dejo que Percy aprovechara esto un tiempo más.

Draco solía hacerlo.

Cuando todo era mucho.

Abrazar a Scorpius y aferrarse a él como si fuera lo único cuerdo de su vida, tal vez lo era, o tal vez solamente era otra locura más.

Tomo unos momentos antes de ir a la cocina y preparar té, Jackson no era fanático de este, así que lo hace extra dulce para él. Regresa a la sala de estar donde lo deja frente a ambos, pero este no hace el mínimo intento de separarse del bebé y Draco simplemente no hace intento de quitárselo.

No va a lastimarlo.

Algo dentro de Draco puede ver a Jackson que preferiría atravesarse con su extraña espada antes de hacerle daño a Scorpius.

Confía en él.

La confianza es peligrosa.

—Cuando quieras puedes empezar o no hacerlo, tengo una idea de muchas cosas y no es necesario charlar—explica Draco tomando su té amargo, puede que tenga curiosidad y siempre haya sido muy partidario de un buen chisme.

No piensa obligarlo.

De todas las personas, Jackson es quien menos merece eso.

El silencio se posa sobre ellos y Draco tiene tantos pensamientos que al final del día ninguno parece posarse realmente lo suficiente para analizarlo, en general es un vuelta nuevamente a todo lo que paso ese día y en como su mundo se acaba de expandir nuevamente.

Una parte de él supone que nada es bueno para siempre, que Jackson no podría ser tan perfecto y que realmente ocultaba algo al final del día.

—Estoy cansado—las palabras de Percy lo atraen a la realidad y si sus palabras no fueran una verdad, sus ojos que demuestran una carga podrían serlo—tantos años, siempre era yo sabes, incluso aunque a veces tenía amigos…siempre yo, siempre Percy Jackson, solamente quiero dejar atrás ese mundo, pero parece que no soy rápido—

—¿Mundo? —

—De los semidioses, lo creas o no, he tenido misión tras misión, una y otra vez, ya no quiero, simplemente no quiero, pero siempre soy yo—

Es un adulto.

Pero parece un niño perdido en este momento, nota Draco curioso.

Mira el té entre sus manos, pensando que no hace mucho así se sintió Draco, era un adulto, pero al mismo tiempo con Scorpius en sus brazos y sin conocimiento de como cuidar un bebé, solamente se sentía como un niño tratando de llenar los zapatos de un adulto.

Ve al chico.

Este ve a Scorpius que duerme cómodamente sobre el pecho de este.

—Los semidioses tienen una vida difícil, lo sé desde que tengo 12 años, siempre han sido misiones, el fin del mundo a la vuelta de la esquina y cuando todo parece terminar, siempre hay una misión sabes…nunca me dejan, nunca me sueltan y…—no termina la oración.

Puede que sea malditamente egoísta porque el chico tiene claramente una crisis emocional, pero Draco no puede evitar ver a Scorpius dudoso.

Los semidioses tienen vidas difíciles dijo Jackson.

Scorpius es un semidios.

Su rostro se siente pálido ante la idea de que algo malo pueda pasarle realmente a su hijo y que no pueda hacer nada para evitarlo. Muerde su labio antes de tomar un poco más del té, preguntándose si todo este cambio de vida, de realidad, de historia fue para bien.

Ares dijo que las constelaciones lo aprobaron.

¿Qué significa eso?

Se pregunta si alguna vez sabría que pudo haber sido su vida o si solamente será un pensamiento que vaya a atormentarlo el resto de su vida sin una respuesta.

—Scorpius es hijo de un dios—dice Draco y por la falta de sorpresa de Percy, supone que ya lo sabe.

Ares lo comento durante la batalla intentando distraerlo, pero Jackson no dejo de caer la lucha en ningún momento.

Había sido un asesino.

Listo para matar.

Draco no estaba asustado por eso, el pensamiento que más bien este se alejaría una vez supiera su historia lo mantuvo más preocupado.

—¿Quien? —

—Atenea—

Por un momento Jackson parece algo sorprendido, antes de soltar un leve bufido y cuando Draco lo mira confundido sin saber que es tan gracioso, este tiene una sonrisa. Sus rostros y hombros aun parecen cansados, pero esa pequeña sonrisa, hace que el nudo que no sabía que tenía en su vientre se afloje un poco.

—Annabeth mi ex novia es hija de Atenea—dice y quiere decir algo más, pero parece pensarlo mejor y detenerse.

Es un milagro.

Un momento.

Draco pestañea divertido ante la idea de que Percy saliera con una de las medias hermanas de Scorpius, aunque intenta no pensar en que Scorpius probablemente tenga algunos hermanos por ahí perdidos sin conocer. Draco siempre fue hijo único, nunca quiso cambiar eso, ya que siempre había obtenido las mejores cosas.

Los sangre pura suelen tener solo un hijo o dos.

Los Weasley son un tema aparte.

—Supongo que tienes una manera de meterte en estos asuntos por tu cuenta—expresa Draco casi resignado cuando Percy suspira—¿Qué harás ahora? —pregunta antes de poder pensarlo bien y detenerse.

No debería decirle que se quede.

Claramente el chico quiere huir de este mundo y parece ser que Draco apenas esta por entrar a este, no es que pueda contenerse, Scorpius forma parte del mundo de lo sobrenatural en temas del olimpo y aunque tiene miedo de no poder defenderlo, no piensa dejarlo solo.

Ahora si esta feliz de no haberlo dado en adopción.

Duda que sus padres postizos pudieran soportarlo y la idea de no tenerlo a su lado, es simplemente desgarradora.

—¿De qué hablas? —pregunta Jackson inocente y perdido.

Rueda los ojos.

Es un idita.

—Bueno no quieres ser parte de este mundo, así que sería mejor que te fueras lejos a otro departamento, porque realmente no pienso mudarme, me gusta este lugar—

—¿Quieres que me vaya? —el chico no oculta claramente lo que le duelen esas palabras.

Adorable.

Draco aleja ese pensamiento intrusivo porque no tiene nada que ver ahora mismo, antes de suspirar. Ocupa hablar de forma clara para que este idiota no piense o malentienda nada, así que medita un momento lo que hace a Percy lucir miserable.

Aun más de ser posible.

—Acabas de decir que no quieres formar parte de ese mundo, Scorpius es un niño y si lo que dices es verdad, temo que eventualmente entre al mundo de su madre; estar a nuestro lado te llevara de regreso aquello que quieres huir—sus palabras intentan ser lo más claras posibles.

Parece que lo comprende, la comprensión llega a los ojos de Jackson antes de ver al bebé dormido entre su pecho.

—No quiero alejarme de Scorpius o de ti—admite en voz baja como si fuera un secreto.

Lo ve fijamente, Draco admite que hay una calidez por sus palabras que no debería sentir, pero siente. También sabe que es suficientemente egoísta para que en lugar de ayudarle o decirle que no tiene que hacerlo, se queda en silencio.

Toma asiento a su lado en el suelo, Percy lo ve de reojo tímido, pero Draco solamente se queda ahí.

Es como volver a estar en año nuevo, sus brazos tocándose por la cercanía.

Un breve consuelo.

—Fui un mago—también parece un secreto, algo que lo avergüenza y que parece atraer la atención de Percy.

—Yo conocí un mago una vez, bueno eran dos hermanos, eran de la casa de la vida—

—Es una familia de magos muy importante, aunque muy cerrada, incluso los Malfoy no sabemos mucho de ellos aparte que son poderosos—

—¿Por qué dices fuiste? —

—Porque mi magia fue sellada—

Es casi vergonzoso admitirlo, porque si lo piensa de forma más profunda, Jackson no es un mago pero pudo irse de un 1 vs 1 contra un olimpo logrando mantener la lucha, en cambio Draco ahora es tan inútil como un muggle cualquiera.

No lo dijo a Minerva/Atenea en su momento.

Pensó que ella solo lo sabía.

Pero admitirlo ahora es bochornoso, porque el no tener magia es solamente su culpa.

—¿Por qué? —a diferencia de lo que pudo haber hecho cualquiera de los reporteros mágicos o curiosos que alguna vez lo vieron al llegar a este país, la sinceridad en los ojos de Jackson es un poco refrescante.

Quiere saberlo, no parece juzgarlo, solo quiere saber más de él.

No.

No debería decir la verdad, porque cuando lo diga este definitivamente va a querer irse.

—Hice cosas de las que no quiero hablar, pero no me siento orgulloso, me gane perder mi magia—otra vez susurros, pero están tan cerca que este lo escucha.

El silencio esta vez es un poco incomodo, pero es todo lo que Draco le dará, una pequeña luz para que entienda que no es buena persona.

Nada más.

—¿Puedes contarme sobre tu infancia? —pregunta Percy en su lugar y eso deja confundido a Draco, porque ha dejado el anterior tema de alguna forma.

La infancia es un tema seguro, fue un gran niño malcriado, pero no hay magia negra involucrada. Entonces eso hace, le cuenta a Percy sobre su mansión, sobre los pavo reales, sobre su madre cantándole en las noches o como su padre lo sentaba a su lado en la biblioteca leyéndole libros de dragones. Habla sobre la escuela de mágica muy brevemente, prefiere centrarse más en otros momentos felices, en medio de Italia o las vacaciones en Holanda en tierras llenas de flores.

Su garganta se seca, hace mucho que no hablaba tanto.

Cuando termina Scorpius esta sobre su regazo dormido y Jackson tiene la cabeza sobre su hombro igual.

No sabe como esto va a funcionar.

Pero Jackson se quedó.

Por primera vez en mucho tiempo lo eligieron a él y Draco solamente piensa que eso a pesar de su experiencia cercana a la muerte y secuestro, es algo bueno.

.

.

Percy no tuvo una infancia bonita, pero los siguientes días habla del campamento y su madre, mucho, a veces muestra fotos, pero parece libre.

Una pared entre ambos se rompió.

Cuando este le pregunta si hubiera podido sacar un conejo de su sombrero, cree que es la primera vez desde que perdió la magia que suelta una carcajada sincera y Jackson parece tan orgulloso de eso que no lo maldice por esos estereotipos estúpidos.

.

.

Es curioso como las cosas tienen que seguir adelante, incluso cuando piensas que tu mundo se expande, tienes que seguir comprando la comida de la alacena y tienes que cuidar de un bebé que potencialmente atraería monstruos pronto. Percy le explico las dificultades que vienen con ser el padre de un semidios y parece que muy similar a los magos, conforme avance en edad las dificultades van a ir apareciendo.

Es difícil pensar que su pequeño niño podría atraer problemas.

Draco realmente no quiere pensar en eso, quiere concentrarse en su hijo que tiene una especie de pijama de león que le había regalado Sally. Han pasado algunas semanas desde el incidente de Ares, falta poco para el primer cumpleaños de Scorpius en mayo y Draco esta dudando sobre hacerle una fiesta.

Piensa en su madre, si estuviera aquí probablemente haría un gran caos para generar una enorme fiesta e invitar a medio mundo mágico sangre pura para celebrar el cumpleaños de su primer nieto. Probablemente su padre no escatimaría en gastos para que su nieto pudiera ser visto por todos y ambos abuelos lo llenarían de todo el amor que un niño puede tener.

Un niño en el mundo mágico, especialmente en una familia de sangre pura, es algo que se celebra.

El más grande regalo de la magia para una familia.

La risa de Scorpius mientras lo esta bañando lo distrae un poco de sus pensamientos y suspira cuando luego de unos manotazos gran parte de su ropa queda empapada, es bastante fuerte para un bebé pero ahora esta limpio. Luego de secarlo y ponerle un pañal (ya había aprendido lo que pasa si no pone un pañal a tiempo), le coloca su ropa para estar en la casa. Ve su ropa empapada con un suspiro y se la quita metiéndole en la canasta de ropa que comienza a llenarse.

Frunce el ceño.

Tener que lavar la ropa no es algo que le guste mucho.

Coloca una toalla en su cintura caminando con Scorpius en sus manos a su cuarto, ocupa un poco de ropa cómoda. Se detiene un momento frente al espejo viendo las cicatrices de su pecho y no puede evitar pensar a regañadientes en Potter, en el sexto año, en ese momento en el baño y la sensación de ser casi desgarrado por el pecho y destripado.

El dolor.

La quemadura.

Tal vez si hubiera muerto ese día, habría sido todo más fácil.

—Dada—la voz de Scorpius lo saca de sus pensamientos y baja la mirada sorprendido cuando este sonríe levantando sus manos—dada—repite otra vez más confiado.

Técnicamente no es "papá", pero es una primera palabra o al menos parece ser como piensa llamarlo.

Hablo.

Maldita sea.

Hablo.

Deja toda su propia miseria, sus pensamientos intrusivos para abrir la puerta del baño con fuerza y salir por el pasillo. Jackson parece estar en la cocina, mientras una canción suena en la vieja radio que ese idiota trajo una vez aludiendo que ocupaban música, esta haciendo lo que parece un concierto con la salsa de tomate que Draco ignora.

—Jackson, Scorpius dijo su primera palabra—dice ignorando su estado actual de vestimenta o su apariencia.

Percy parece en shock un momento, viéndolo de arriba abajo con la boca abierta, dejando caer su cuchara de madera al suelo. Draco estaría enojado de tener que limpiar eso en cualquier otro momento, pero ahora mismo solamente puede levantar a Scorpius con emoción haciendo al bebé sonreír frente al rostro de Jackson.

Este parpadea buscando algo de autocontrol.

Parece estar luchando para no apartar la mirada de Scorpius.

No entiende por qué.

Scorpius es todo lo que importa ahora.

—Dada—chilla Scorpius otra vez feliz.

Ahora si funciona, el rostro de Jackson deja de parecer en shock, para que se vuelva emocionado y suave, como tiene que ser. El hombre sujeta a Scorpius entre sus manos luciendo feliz y alabando al niño por ser tan inteligente, dejando que este solamente sujete su cabello como algo que ha comenzado hacer con aquellos que lo levantan.

Su primera palabra.

Ocupa apuntarlo en el cuaderno que Sally le regalo para poder apuntar todos los progresos del niño.

Su hijo iba a ser un genio y patear en inteligencia a cualquier otro niño muggle.

Iba a dominar el mundo.

—Scorpius es un niño genio, tan lindo, es el más inteligente de todos—dice Percy alabando al bebé con emoción en sus ojos.

Draco asiente, porque claramente que Jackson lo entiende.

—Va ser el mejor de su clase—

—Y va ganar premios—

—Va ser malditamente un genio—

—Además del niño más lindo de la clase—

Percy y Draco siguen alabando al niño que solamente sonríe, antes de ladear la cabeza hacía detrás de Percy, ambos se congelan confundidos antes de que el olor a quemado llegue a sus narices; ambos ven horrorizados la pasta roja que comienza a salirse de la cazuela que probablemente este arruinada ahora.

Al menos no es un incendio.

Pero después de que Draco se viste, van a comer al restaurante donde trabaja Lavender y los siguiente 40 minutos ambos alaban al niño y le cuentan a la chica sobre como este dijo su primera palabra.

Lavender les trae un pequeño cupcake gratis como recompensa.

.

.

El primer cumpleaños de Scorpius termina siendo bastante tranquilo, deciden hacerlo en el departamento de Draco y pasan la mayor parte de la mañana quejándose sobre la decoración mientras Percy le dice a Scorpius que su padre esta loco. Hay decoración de temática de peces y Draco odia a Percy por hacer que a su hijo le gusten esas aberraciones. Sally llega con Paul y Estelle después del medio día, la mujer con un enorme pastel que duda que fuera necesario, pero que parece combinar con la fiesta de alguna forma.

Hay canciones infantiles.

Estelle jugando con Percy y Scorpius, Draco intentando mantener una conversación civilizada con los adultos que parecen siempre tener mejores consejos de crianza que Percy.

Vale.

Percy le ha ayudado, pero los consejos de Sally sobre como dejar chupetas parece interesante, Scorpius hasta ahora no ha estado muy encariñado, pero es difícil decirle que no a esos ojos.

Hace un poco de frio ese día por un frente que entro esa mañana.

La calefacción no funciona tan bien, porque Draco se encuentra temblando un poco y por suerte su hijo se ve adorable en su nueva pijama de dinosaurio que Paul le regalo.

—Percy nos dijo que sabes sobre el mundo del que viene, tal vez puedas ayudarle, no me gusta la idea de que siga luchando y estoy a favor de eso, pero sus amigos lo extrañan y sé que él también lo hace—dice Sally cuando luego de partir el pastel, ambos comienzan a lavar los platos.

Draco sabía que algo tenía que haber detrás de la petición.

Ahora lo nota.

Quiere rechazar a la mujer, por dos razones y la primera es que si Percy no quiere hablarle a sus amigos no debería ser obligado, la segunda más egoísta es que mientras Percy no este con sus amigos pasara más tiempo con Draco.

Patético.

Pero bueno.

Draco siempre ha sido egoísta.

Piensa en Percy, lo cual hace que algo dentro de él se derrita un poco y es su amigo, así que es de las pocas personas que quiere ver realmente feliz.

—Puedo intentarlo pero no prometo nada—musita con un leve fruncimiento de labios, pero Sally solamente le acaricia la mejilla.

Lucha para mantenerse estoico, para no dejarse ir en la calidez de la mujer y el aire maternal que ha extrañado tanto de su propia madre.

Odia ser así.

Sally se ríe cuando Percy aparece detrás de ambos, sujetando parte del cuello de Draco con sus manos frías, haciendo a Draco saltar indignado y empujarlo furioso. Madre e hijo se ríen de la broma, mientras Draco se pregunta porque sus mejillas se sienten cálidas por el breve tacto a pesar de ser frio.

No importa.

Solo las fotografías para el nuevo álbum de Scorpius, puede que las fotos no se muevan, pero para eso hay cámaras de video en el teléfono.

Les mostrara todo esto a sus padres.

Puede que ellos estén en contra de los muggles, pero duda que se enojen cuando gracias a eso puedan ver a Scorpius reír encantado con sus mejillas cubiertas de pastel mientras abraza a Estelle que parece encantada con el niño.

—Feliz cumpleaños Scorpius—susurra Draco viéndolo con una sonrisa cálida.

Nada podría ser más perfecto.

Al menos por ahora.

Aunque tal vez, hablo demasiado pronto.

Quien sabe.

Continuara…

Espero disfrutaran del capitulo y las locuras que tendremos de ahora en adelante ahora que Percy y Draco saben un poco más del mundo del que viene el otro.

Hay mis nenes.

El próximo capitulo es un poquito triste, pero no mucho…espero.