Ladies and Gentlemen!
¡Empezando el año con la región de Liyue! Así es como vamos a empezar este año. ¡Y que mejor con la mejor región de Teyvat! O bueno, esta es mi región favorita. No olviden que estas historias no tienen relación alguna con las demás. Simplemente son bellos pensamientos que se me han ocurrido en el transcurso de nuestro viaje. ¡Así que espero que lo disfruten!
It's time to read!
It's showtime!
Aclaración: Genshin Impact no me pertenece. Yo solamente pido prestado sus personajes para poder escribir mis historias que se podrán leer a continuación.
Aclaración: Con estas historias no estoy cobrando por ninguna ganancia o regalía. Solo escribo para el entretenimiento de todo público pidiendo permisos al autor. Cualquier aclaración, pueden escribir en los comentarios su opinión al respecto.
-Xingchiu-
Un ratón de biblioteca con muchas responsabilidades al ser el segundo hijo del Gerente del Gremio de Comerciantes de Feiyun.
Si, así era como se describiría el mismo Xingchiu en pocas palabras.
Quizá, así era como todos lo veían.
Cada que pensaba en ello, no podía evitar soltar un pesado suspiro y cerrar su libro para empezar a trabajar ante aquella pesada mirada que suelen dirigirle.
¿Porque lo hacía?
Porque aquella, era una posición en Liyue que realmente le molestaba un poco cuando él solo quiere leer algún libro interesante apartado de las obligaciones que suele tener. Claro que había ocasiones en las que podía sacar ventaja de la posición que tenía y mandar a otros por algunas tareas lejos de donde él se encontraba, incluso a que hicieran sus propias tareas para poder leer tranquilo antes de que ellos regresen y se den cuenta de sus verdaderas intenciones.
Escapar, era la única salida que tenía en la mayoría de los casos. Pero tenía la mala suerte de que siempre lo encontraban, no importando en donde se escondía, siempre se dejaba caer derrotado al ver que no funcionaban aquellos trucos que ellos ya se los sabían de memoria.
Soltaba un pesado suspiro cuando era arrastrado de regreso a sus tareas, no podía evitar desear en ese momento a un amigo, un compañero que le ayudara a salir con la suya, un amigo a parte de Xianling, Hu Tao y Chongyun y que pudiera convivir o competir con los mismos. Sin duda, tenía que ser una persona fuerte, competente y capaz de hacer muchas cosas a la vez a su lado como con sus queridos amigos de infancia.
Quizá, ese sería un buen requisito para que alguien deseara ser su amigo.
Sin que se diera cuenta, empezó hacer una lista mental sobre las cosas que buscaba de un nuevo amigo.
Buscaba a ese alguien que, de igual manera, le pudiera hablar de aquellos libros tan interesantes que se guardaban celosamente en su biblioteca privada y que empezaban a empolvarse ya. Una persona a la que podría regalarle un libro y hablar después de que termine de leer el mismo. Alguien que le enseñe las muchas cosas que se encuentran fuera de Liyue, aquellas mismas cosas que se ha perdido por estar atado en ese lugar.
Claro que le encantaba estar en Liyue y poder ayudar a su modo, pero sentía que había algo más allá fuera que se estaba perdiendo por quedarse ahí. Las historias que escribía secretamente y que se publicaban en aquellos libros que se podían encontrar en las librerías, era capaz de narrar sus más grandes deseos, era capaz de narrar lo que tanto le gustaría ver. Escenarios que solo podía imaginar, porque cuando menos se lo esperaba, tenía que volver a dejar su pluma a un lado y regresar a sus obligaciones.
Pero pareciera que tales sueños, eran realmente difíciles de cumplir.
Realmente pareciera que estaba pidiendo mucho al mundo que a veces no podía evitar sentirse como un tonto. No podía evitar carcajear como un tonto y suspirar como un tonto.
Realmente estaba creyendo, hasta este punto, que cosas como esas solo sucederían en los libros de fantasía que leía a escondidas porque no quería que se burlaran de él por leer cosas tan bobas y absurdas.
O eso realmente había creído.
Pues cuando menos se esperó, fue capaz de caer en una bonita realidad que, si juraba que era un sueño, realmente le gustaría no despertar de la misma. Justo cuando ya se estaba dando por vencido, tuvo que alzar la mirada para encontrarse con aquel bello resplandor que fue capaz de distraerlo por primera vez.
Una chica de dorados cabellos había aparecido en ese momento en Liyue en busca de un libro que la mayoría de los viajeros siempre llevaban en su mochila para adentrarse a mundos desconocidos alrededor de todas las naciones. A su lado, una pequeña compañera que desde lo lejos se podía ver como una pequeña "hada", de aquellas que mencionan en los libros de fantasía, se encontraba volando buscando fascinada si era capaz de encontrar la continuación de uno de los libros favoritos de la misma.
Era la primera vez que pasaba algo como eso que no pudo evitar acercarse y escuchar con un poco más de atención. Desviar su mirada de las palabras tan interesantes que se guardaban en cada una de aquellas páginas y observar cuidadosamente a cada uno de aquellos delicados movimientos que ella hacia como de la suavidad de su voz al preguntar sobre el libro que quería obtener.
Podía decirlo, quedo maravillado con ella desde el principio que en cuanto sus ojos chocaron y ella no reacciono como todas las personas suelen hacer cuando saben perfectamente quien es él, fue capaz de soltar una pequeña risita.
Eso era perfecto para él.
Ella era perfecta para las tantas ideas que tenía en mente.
Sin dudar, decidió acercarse primero a ella para saber sobre el problema que estaban teniendo al no poder conseguir el libro por el que habían viajado a Liyue. Claro, quería ayudarla porque resultaba que el libro que estaba buscando de igual manera, no se encontraba ahí, se encontraba en otro lado y debían ir los dos a buscarlos. Una persona tenía todas las colecciones faltantes y no había sido capaz de devolverlo, así que, al menos si querían aquellos libros, entonces tenían que ir hasta allá.
Compartieron miradas, algunas palabras para presentarse y encaminarse a la que seria el inicio de una gran aventura.
Justo como el inicio de sus libros.
Los problemas en los que solían meterse, aquellas aventuras que vivía a su lado, la gran sonrisa que es capaz de apreciarse en su rostro al mismo tiempo que las grandes carcajadas que soltaba al lado de Lumine junto con sus amigos de infancia. Todo eso se sentía tan bien que realizar su trabajo y después ir a verlos, ya no le parecía mala idea cuando sabía muy bien que había personas que lo esperaban con una sonrisa en su rostro y con muchas historias que contar. Muchas veces, los dos se metieron en peleas contra los monstruos, pero aquellas bestias no eran nada contra el poder que sus espadas escondían. Eran demasiado fuertes juntos que siempre eran capaces de compartir miradas como grandes sonrisas y lanzarse al peligro.
Nunca hubiera imaginado que pelear codo con codo, podía ser igual de divertido que leer un libro.
Aunque no solamente fue aquello nuevo que experimento por primera vez.
Ver con una sonrisa como es que compartía momentos con Hu Tao, agradecía que la detuviera o distrajera en momentos tan vergonzosos como querer repartir panfletos de las ofertas de la Funeraria. Cocinaba al lado de Xianling, eso sí era una gran sorpresa, pues nunca llegaron a imaginar que encontrarían a una persona que tuviera una gran sazón y que pudiera competir con la mejor Chef de Liyue. Siempre se encontraba caminando al lado de Chongyun en busca de aquellos fantasmas que a Paimon le asustaba pero que a la viajera de dorados cabellos, no podía evitar sentir un poco de curiosidad de los mismos y siempre se encontraba bromeando con los mismos cuando su pequeña compañera escuchaba ruidos extraños.
Verla compartir momentos con cada uno de ellos como escuchar aquellas grandes carcajadas, le hacían saber a Xingchiu que había hecho una buena elección con ella. Pues cuando sus miradas se encontraban, aquella gran sonrisa que le dedicaba mientras alzaba la mano para saludarlo, le hacía sentirse como un tonto que corría directamente a todos ellos que lo esperaban para iniciar una nueva aventura.
Lumine realmente era una verdadera caja de sorpresas y sabía muy bien que no fue el único que se dio cuenta de ello. Verla esforzarse día con día con las peticiones de los ciudadanos, por más absurdas o serias que podían ser, ella realmente las cumplía con una sonrisa en su rostro, con los deseos de aventura corriendo por sus venas como la emoción de lo que aprendería o lo que conseguiría. Porque tenía que admitirlo, podía llegar a ser un poco ambiciosa con ciertos objetos que conseguir en misiones y era capaz de vender los mismos en una gran cantidad de Mora. Era una gran comerciante y era capaz de convencer fácilmente a las personas cuando estas eran demasiada tercas. Buscaba la oportunidad de que los precios de ambos se repartieran de forma equitativa sin que tuvieran que perder el valor de las mismas. Claro, la primera vez que paso algo como eso, tuvo que enseñarle como buen hijo de un comerciante, pero las veces siguientes, no puede evitar mirarla en silencio y sonreír al ver que había logrado que todos sonrieran satisfechos.
Pero.
¿Saben que es lo que más le gusta de estar a su lado?
Le encantaba la forma en que se llevaba con todo el mundo, incluso le sorprendía las conexiones que formaba con las personas. Pero eso no era lo único.
El silencio cómodo que se puede sentir entre ellos dos cuando se sientan en un lugar tranquilo y oculto para poder leer cualquier libro.
Ese era su momento favorito del día.
Donde ahora era capaz de tener un cómplice que le ayuda a escapar de sus deberes. Soltaba pequeñas risitas cuando escapaban juntos hacia su escondite alejados de todos. Sonreía cuando todos ellos gritaban su nombre para que regresara al trabajo y no eran capaces de encontrarlos que simplemente se daban por vencidos y preferían dar media vuelta.
Si, esa era la libertad que tanto le gustaba.
Un buen libro en sus manos, unos cuantos aperitivos a su lado. Una agradable sombra gracias a los árboles que ahí se encontraban. Unos cómodos cojines y agradable incienso. Y a su lado, aquella viajera de dorados cabellos que no dejaba de leer su libro con gran concentración que no pudo evitar carcajear un poco cuando la veía hacer alguna mueca o morder ligeramente su lengua. Un poco a lo lejos, se podía apreciar a la pequeña Paimon soltando algunas risitas o grititos de emoción ante el libro de romance del que no se había querido separar todo ese tiempo.
Que agradable se sentía ese momento que no se dio cuenta en qué momento dejo su libro en su regazo y miro todo a su alrededor, llamando así a su acompañante.
-¿Sucede algo? -Pregunto Lumine sacándolo de sus pensamientos.
-Escapar se siente bien -Carcajeo un poco.- Gracias por ser la primera en hacerlo
-Descansar también es importante -Sonrió la viajera de dorados cabellos mientras alzaba su dedo. Tratando de imitar a Paimon que siempre le decía eso.- Aunque sea en mi corta estancia en Liyue, pero dime cuando quieras volver a escapar y aquí siempre tendrás un cómplice
Xingchiu sonrió un poco mientras asentía. Aquello sonaba como una poderosa promesa.
-Mañana podremos ir a casar algunos monstruos -De su libro, saco un papel doblado. Al mostrárselo a Lumine, vio que era anuncio de recompensa.
-¿Y porque no ir hoy? No está lejos de aquí
Ante aquella propuesta, Lumine tomo la mano Xingchiu para empezar a correr con Paimon gritando a sus espaldas para animarlos, era demasiado obvio que la pequeña compañera de aventuras no se iba a levantar de ese lugar hasta terminar de leer su libro. Las miradas que en ese momento compartieron, las grandes carcajadas que se escucharon.
Una nueva aventura empezaría y ambos lo sabían muy bien.
¿Quién iba a imaginar que en Liyue mismo iba a conocer a la que se convertiría como su mejor amiga?
Tuvo la suerte en encontrarla cuando se iba a rendir.
Y ahora que la tiene a su lado, simplemente se dejaría llevar por la misma.
Quería ver nuevos mundos, vivir nuevas aventuras.
Todo detrás de aquellos dorados ojos que solo lo miran a él, a Xingchiu y no al segundo hijo del gerente del gremio de comerciantes.
¡Muchas gracias por leer!
¿Acaso nuestra niña no es hermosa? Me encanta la interacción que tiene con todos, la manera en que puede llegar a bromear o competir con los mismos. ¡No se lo pierdan! Que las historias que se verán de Liyue, sin duda serán hermosas como todas las demás. ¡Debemos apurarnos! Pues el Rito de las Linternas esta cada vez más cerca. ¡Y muchos sabemos que significa eso! ¿Pueden averiguarlo?
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Atte.: AnZuZu Dragneel
Fecha: Domingo 5 de Enero de 2025
