¿Normalidad?

El día fue más largo de lo que pensó, por extraña razón los profesores se le hicieron demasiado pesados, a ella le en cantaba la literatura, aunque a veces pensaba que era tedioso, pero nunca se arrepentiría de haber tomado la decisión de estudiar esa carrera, aunque muchos le decían que se iba a morir de hambre o que simplemente no la ejercería como tal. Pero a esas personas que les importaba, el que ellos estudiaran para tener dinero y no porque quisieran no les daba la seguridad de salir adelante.

-Kagome-escucho que la llamaban- Kagome- volteo a la derecha de su asiento; el cual se encontraba alado de la ventana; para ver los ojos cafés de su amiga mirarla con insistencia.

-¿Qué ocurre Sango?-pregunto

-estas muy distraída y eso no es normal en ti, normalmente estas muy entusiasmada en la clases, pero lo único que has hecho hoy es mirara la ventana y suspirar- le respondió con un toque de preocupación conocía a su amiga desde la preparatoria y podía decir que algo le preocupaba

-es verdad has estado suspirando todo el día, ¿es por un muchacho?-pregunto otra de sus amigas que estaba sentada detrás de ella, era Ayame

-¿o es que acaso has tenido pesadillas otra vez?- esa era la voz de Rin

-no es nada- suspiro cansada lo único que quería era irse a su casa-no sé qué me pasa estoy así desde que pase por el parque-pensó

-mmm….a nosotras no nos engañas así que más vale que nos digas que te pasa o si no….-

Sango fue interrumpida por la campada de la universidad la cual anunciaba el fin de la última clase, empezó a levantar sus cosas igual que sus amigas, una ver que termino se apresuro a la salida, ignorando los llamados de sus amigas, solo quería irse a casa y descansar. Al salir del salón fui tomada del brazo y jalada para quedar en los brazos de alguien.

-¿donde crees que vas cenicienta?-pregunto una voz ronca en mi oído derecho; vos que reconocí al instante.

-déjame ir Bankotsu, tengo cosas que hacer-le dije intentando soltarme.

-a mi me parece que estas huyendo de algo- me volteo para que quedáramos cara a cara; claro aun agarrándome por la cintura; - así que dime pequeña ¿de qué huyes?-levante la mirada para toparme con sus ojos color azul que me miraban con un poco de diversión.

-yo no estoy huyendo de nada, estas alucinando- le respondí con un poco de enfado, haba frustrado mi escape

-jajaja…yo creo que si estas huyendo-levanto un poco la mirada y sonrió con arrogancia-vaya con que estabas huyendo de tus amigas-

-si estaba huyendo de nosotras- reconocí la voz de Sango a mis espaldas

-te estás portando muy mal pequeña- dijo volteando a verme, con diversión en su mirada, yo baje la cabeza y me sonroje, demonios ahora si no tenia escapatoria.

-¿Qué pasa Kagome? ¿Por qué huyes?- pregunto la voz de Rin

-lo sabia es por un chico y no nos quieres contar- me acuoso Ayame

-¿un chico?-pregunto Bankotsu con un poco de molestia

-lo que pasa es que Kagome se la ah pasado suspirando todo el día, creo que ni siquiera puso atención a las clases y eso es extraño en ella- esa fue la explicación de Sango

-yo sé con que se olvidara de lo que sea que le pase- dijo una voz de hombre un poco afeminada, ese era definitivamente Jakotsu; que salió de quien sabe dónde y ahora estaba alado de las chicas.

-Hola Jak-saludo Carlo a su hermano pequeño-¿por qué no saliste del salón como los otros?-

-jejeje…bueno ahí una explicación para eso pero que tal si primero vemos lo de Kagome-dijo intentado evadir la pregunta.

-¿qué pasa?, ¿otra vez te saltaste las clases?, hermanito-pregunto una voz burlona que venía de atrás de Bankotsu, el tercer hermano Renkotsu.

-eso no creo que sea tu asunto hermano ya soy mayor- respondió Jakotsu, haciendo un puchero

-vamos chicos no empiecen-dijo la voz de Miroku, que apareció lado de Bankotsu- mejor dinos Jak como alegrar a Kagome-

-vamos de shoping- grito feliz Jakotsu, todos hicieron una cara de pocos amigos y yo fulmine lo fulmine con la mirada

-¿esa es tu gran idea?- preguntó separándome por fin de Bankotsu - ¿shoping?, no se te pudo ocurrir algo mejor como no se…salir a pasear, ir a comer, salir a algún lado en la noche, ya que es viernes- le dije con enfado lo menos que quería era ir de shoping, odia las compras, con suerte yo me compraba algo nuevo cad meses

-ahí está su solución- dijo alegre Jakotsu, y entonces caí en cuenta era una trampa.

-bueno ¿qué les parece si salimos esta noche?- pregunto Bankotsu

-no estaría mal-dijeron Rin y Ayame a la vez

-claro será interesante-respondió Miroku, y a su lado Renkotsu solo asintió con la cabeza

-bien bien, entonces está arreglado, salida esta noche-dijo Sango ya confirmando el plan para esa tarde- pero por lo mientras Kagome, tu vienes con migo tienes mucho que contarme-prácticamente me ordeno y amenazo a la vez

-nosotras vamos contigo- nos siguieron Ayame y Rin

-bien entonces vamos-dijo Miroku mientras se encaminaba a la salida del edificio

Una vez fuera los muchachos se pusieron de acuerdo para que nos viéramos en la noche, yo solo observaba callada, no tenía ganas de hablar, cuando terminaron fui prácticamente arrastrada a la camionera de cuatro puertas color gris de Sango. Me sentaron en la parte de atrás junto con Rin, Ayame de copiloto y Sango manejando; empezaron a hablar de la escuela y de que se pondrían para salir, yo preferí ver por la ventana, había sido engañada por mis amigos y ahora iría a un antro, por suerte hoy no tenía que ir a trabajar la señora Hitomi; la dueña de la librería; me dejo descansar, aun así yo solo quería ir a mi casa y descansar. Suspire cansada y mientras pasábamos por el parque; de nuevo lo vi, al extraño chico, de nuevo sentí su mirada, pero esta vez me le quede viendo hasta que lo perdí con la mirada; que demonios estaba pasando.