Capitulo 11: El previo a la venganza.

El inframundo nunca había sido un lugar de sueños dulces y agradables, al menos no para su señor. Si desde que salió del vortice de las almas habia tenido pesadillas, tras hablar con la diosa de la hechicería y aceptar su trato estas se habían intensificado. Ultimamente había una en concreto que se repetia :

Hades se hundía cada vez más entre las almas viscosas que se encontraban en las profundidades del vortice. Escuchaba sus lamentos y pensamientos, pero aquello no era lo peor, lo peor era que podía sentir su agonía y sufrimiento. Y cuando estaba en la peor parte de la pesadilla, aparecía ella. Con su vestido blanco y sus ojos azul cielo, asomada a aquel pozo de dolor.

Le tendía la mano y el dolor insoportable se esfumaba. Le sacaba sin esfuerzo del vortice, sentía una extraña paz y se despertaba. Aquello lo veia como un aviso de su subconsciente de que ella le iba a ayudar a conquistar el Olimpo y calmar su dolor. En su interior no queria utilizarla para eso, prefería dejarla al margen. Había muchos riesgos en su plan, y lo último que deseaba era que la joven saliese dañada. Pero si salia bien… si su plan funcionaba lo iba a tener todo. Las parcas se lo habian dicho, y ellas no se equivocaban. Es posible que no diesen de primeras toda la informacion, pero no cometian errores. Hecate con su magia negra abriria de nuevo la prision donde se encontraban encerrados los titanes. Con Hercules sin sus poderes conseguiria la victoria que no pudo conseguir la primera vez.

Persefone se desperto. Vio al dios que dormia a su lado moverse mientras decia palabras en griego antiguo. Su ceño se fruncia agitado, y el sudor empapaba su almohada.

La mortal se incorporó puso su mano suavemente en el hombro del dios.-Hades….-

Su figura se movia en la cama cada vez mas agitada.-Hades…- Volvio a decir -Despierta Hades… es solo un sueño-

De repente el señor de los muertos se calmo, y abrio sus ojos amarillos. Estaba en su dormitorio, y en la penumbra de la habitacion ella le observaba, con sus ojos azul cielo, como en el final de su sueño. Solo que esta vez no llevaba el vestido blanco, estaba desnuda.

-¿ Otra pesadilla?-

El dios de los muertos se incorporo.- Ya estoy mejor-

—Hades…¿Estas bien? Ultimamente tienes muchas pesadillas. Varias, todos los dias.- La joven rubia habia notado que el dios de pelo de fuego tenia mas pesadillas desde hacia un mes. Lo que la muchacha no sabia es que justo hacia un mes que Hades habia aceptado el trato con Hecate.

- No te preocupes por mi, Seph.- Dijo Hades pasando una mano por su mejilla, disfrutando de su suavidad. Si aquella mortal supiese la paz que en realidad le proporcionaba a su perturbada alma.

-Quiero que estés bien,quiero ayudarte, en serio.- Respondió ella tomando la mano de el de su mejilla y besándola.

El corazón del dios comenzo a latir mas deprisa. Sabia que Seph estaba siendo sincera. Y vaya si le iba a ayudar sin saberlo… le iba a ayudar a conquistar el Olimpo. Y él la iba a premiar con la inmortalidad, convirtiéndola en su reina. Si el precio por tenerla a su lado habia sido fallar la primera vez y caer en el vortice de fuego con el dolor que aquello le habia causado… habia merecido l pena. Habia merecido la pena fallar solo para conocerla.

- Me ayudas mas de lo que crees, créeme.- Y se acerco lentamente a ella, dandole un beso suave y lento. Ella respondio al beso, y le acaricio la nunca. Se separo suavemente, para disgusto de Hades.

- Lo digo en serio. Me da igual tu pasado, me importa nuestro presente.-

Y aquello hizo que por dentro el señor de los muertos se sintiese terriblemente mal. Pero entonces la expresion de Persefone cambio.

-¡ Mierda! -Phil y Herc hoy iban a entrenar temprano. Si no se iba pronto a casa le descubririan. Le habia costado mucho que Pegaso no la delatase,pero Herc seguramente se lo contaria a Meg, y no queria que se enterase asi.

- Tengo que irme. PHil y Herc hoy tenian entrenamiento temprano, y como no me de prisa van a ver que no estoy.-

Hades observo como Seph se vestia rapidamente y le daba un beso rápido mientras salía de la sala del trono con las sandalias casi en las manos.

- Seph espera. Te llevare orbitando.-

La mortal sonrió y abrazó al dios, que con un chasquido de sus dedos se habia vestido.- A mi cabaña por favor- Dijo la mortal con una sonrisa.

Desaparecieron en una nube negra y aparecieron en la habitacion de Seph.

- Muchisimas gracias. Me va gustando mas este medio de transporte-

El dios no pudo evitar sonreirle. - Un placer señorita, no dude en volver a contratar mis servicios.-—

Lastima que no tengo una moneda para pagarte.- Dijo la joven acercandose todavia mas al dios.

En respuesta Hades se pego todavia mas a ella- Eso puede arreglarse.-

Iban a juntar sus labios cuando unos golpes en la puerta les sacaron de su juego.

-¡Per¡ ¿ ESta todo bien.? Hemos oido ruidos- Aquella era la voz de Hercules.

-¡ Mierda debes irte!- Dijo Seph separándose del dios.

Hades la besó y desapareció igual que habia venido.

La muchacha abrió rápidamente la puerta de su casa. - Herc, que sorpresa. ¿Que ocurre.?-

El satiro y el hijo de Zeus estaban en su puerta extrañados. - Hemos oido un ruido, y ahora hemos oido otro, ¿ Esta todo bien?-

La mortal sintio la mirada penetrante de Pegaso, que se encontraba detras de Phil y Herc .

- Esto… si, esque yo… estaba…estaba cambiando unos muebles de sitio.- Dijo la hermana de Meg con su mejor sonrisa.

- ¿ A estas horas.? Pregunto extrañado el sátiro.

- Per … ¿ Estas bien?Ultimamente haces cosas muy extrañas.- El heroe no queria admitir que aquello podia estarv relacionado con Hades. Aunque el semidios no habia vuelto a ver a Persefone cerca del dios, estaba seguro de que seguian viéndose.

- Pooooor supuesto, estoy mejor que nunca. Seguire con lo mio. Vosotros seguid con vuestras cosas de heroes.¡ Adiooos!-

Y Persefone les cerro la puerta en las narices. Apoyó la espalda en la puerta y se deslizó hacia el suelo emitiendo un suspiro.

Phil y Herc se miraron.- Esta chica no está muy bien de la azotea.- al satiro Persefone le parecia una chica preciosa, una autentica hermosura, pero actuaba de una manera muy extraña. Debia ser cosa de familia.

Mientras tanto en el Inframundo:

El dios de los muertos estaba en la sala del trono repasando pergaminos y numeros trimestrales. Pena y Pánico miraban a su jefe sin saber bien que hacer. Su señor llevaba diez minutos con un pergamino en la mano, la mirada perdida y sin decir ni firmar absolutamente nada.

Su mente estaba muy lejos de allí, recordaba una y otra vez como habia llevado a Seph a su casa y habia tenido que irse rapidamente porque los iban a descubrir. Por un lado se sentia mal por meter a Persefone en su plan de venganza, pero por otro… estaba harto de esconderse. Habia vuelto al Inframundo furioso y habia hecho practicas de tiro con Pena yPanico. Y ni aun asi se habia relajado. Es cierto que no era precisamente un dios modelico, ¿ Pero que dios lo era?¿ Acaso estaba bien lo que hacia Zeus? ¿ Estaba bien conquistar mortales con engaños y dejar desperdigados varios hijos por ahi? ¿ Porque demonios Persefone y el tenian que esconder lo suyo? No hacia daño a nadie. El jamas haria daño a Persefone. Dioses, haria cualquier cosa por ella. Y sin embargo tenia que esconderse como si no tuviese derecho a quererla, como si el no tuviese derecho a que ella le quisiera.

Pero aquello iba a cambiar muy pronto. Con su nuevo orden del cosmos no tendrian que esconderse nunca mas.

En Tebas:

Persefone finalizaba la jornada en la casa de curacion de Hipócrates. Antes de irse busco a su jefe.

- Hipócrates, ¿ puedo hacerte una pregunta?-

— CLaro, dime de que se trata.-

Persefone miro al médico, si alguien podia ayudarle con eso era el. - Necesito que me ayudes con alguna hierba para dormir que sea potente. Que elimine las pesadillas-

El médico de ojos verdes observo a su alumna. Es cierto que últimamente daba la impresión de que no descansaba bien, como si estuviese durmiendo poco.

-¿ Es para ti?-

— Es para… Hercules.- Respondio la joven rubia. - Necesito cantidades como para un dios.-

El medico no se esperaba esa respuesta. -¿ Hercules?¿ El heroe tiene problemas para dormir?-

A Persefone no le gustaba mentir, pero no le podia decir que era para el dios de los muertos, ni tampoco que era para ella puesto que la dosis seria mucho mas pequeña.- Por favor debes guardarme el secreto. Me lo ha contado mi hermana. Herc tiene muchas pesadillas, probablemente por todo lo que ha tenido que ver en sus aventuras.-—Porsupuesto. Secreto medico- paciente. Sigueme.-

HIpocrates le entrego una gran bolsa con hierbas.- Esto hara que Hercules descanse. Es una dosis muy grande, solo puede utilizarse con un semidios.-

Persefone tomo la bolsa que su jefe el entregaba. Le dio las gracias y se marcho. Si aquello servia para un semidios, serviria para un dios.

En el Olimpo acababa de terminar una de las reuniones del consejo.Démeter esperó, necesitaba hablar con Zeus. Había algo que quería contarle desde hacía meses. Al principio había pensado que Zeus se habría dado cuenta, era el rey de los dioses. Pero dado como se estaba comportando no tenía pinta de haberse dado cuenta, y eso podía hacerle cometer un error.

El dios del rayo hablaba acaloradamente con su esposa. La diosa de la agricultura sólo esperaba que no estuviesen hablando del mismo tema.

-Es mi hermano. No puedo evitar sentir que lo estoy apartando.-

Hera miró a su marido, que inocente podía ser a veces.- Intentó destronarte, bastante haces con no dejarlo encerrado en su reino.-

El padre de Herc sabía que su esposa tenía razón, pero a pesar de todo algo le decía que aquello no estaba bien. -Quizás por eso lo hizo, se sintió encerrado en su reino.-

La diosa del matrimonio abrió sus grandes ojos.- ¿No lo estarás justificando?-

—¿qué?¡Porsupuesto que no! Es solo que… quizás debería volver al consejo, lo tendríamos más controlado.-

Hera iba a hablar pero vió a la diosa de la agricultura parada en su zona de la mesa.-¿Démeter ocurre algo?.-

La diosa verde se sorprendió, no pensaba que Hera se abría percatado de su presencia. Delante de ella no podía hablar con Zeus.

-Yo… no era nada, una tontería.-

La diosa rosa observó a su hermana.-¿Seguro?-

Démeter decidió que ya hablaría en otra ocasión con Zeus. Ahora no era el momento. Después de todo hasta la boda aun quedaba tiempo.

-Seguro, un placer como siempre.- Y la diosa de las cosechas desapareció dentro de una flor para volver a aparecer en su isla de Sicilia.

En el Inframundo:

La diosa de la hechicería y las almas errantes caminaba con una sonrisa triunfante hacia el salón del trono. Por fin iba a tener su veganza y el Inframundo iba a pasar a ser de su propiedad gracias al idiota de Hades, y no podía olvidarse de su amiguita mortal, gracias a la cual el señor de los muertos era la estupidez personificada.

El dios la miró fijamente cuando apareció en el salón del trono con esa sonrisa de superioridad. Sabía lo que aquello significaba.

-El hechizo para liberar a los titanes está listo. Ya sabes lo que te toca hacer.-

El dios de pelo de fuego asintió.- Las granadas estarán maduras en una semana.-

Hola a todos! Aqui traigo un capítulo corto pero intenso, preludio de lo que se viene. Los que hayan leido el fic anterior ya se imaginarán por donde van los tiros.

Muchas gracias como siempre a los que perdéis un ratito de vuestro tiempo en leer mi fic, y muchas gracias a los que comentais.

Espero poder actualizar pronto. Saludos!